QUE TAL! WolfCerberus vuelve una vez más!

Lamento la tardanza pero mí querido tostador ya no está funcionando como antes. (PUTOS PANTALLAZOS AZULES! :c) así que tal vez deba cambiarlo.

Un Pequeño dato: Todos los países escritos en este cap son canónicos en Earthland.

- Hablar –

- 'Pensar'-

- Sueño / Recuerdo / Fantasías (Imaginaciones)

- *Onomatopeya de sonido* -

.

Capítulo 02: 3 Son Multitud

.

Por las calles de Magnolia, Natsu y la recientemente conocida Mio caminaban de manera tranquila, dirigirse hacia su siguiente destino.

- Y bien, ¿Dónde debemos ir primero? – pregunto el pelirosa.

- Al noreste, en Seven, bastante cerca de las fronteras de Fiore desu wa – explico tranquilamente la pelinegra.

- ¡¿Tenia a alguien tan cerca!? – exclamo de pronto Natsu, si no fuese porque la gente de Magnolia conocía los extraños hábitos del famoso DS, todos le estarían mirando raro, pero por su parte el mago de fuego volvió a calmarse antes de hablar con su acompañante - Es una suerte que nunca me lo topara –

- No hubiese habido mucha diferencia desu… ¿o me equivoco? Simplemente hubieses ignorado a cualquiera – señalo la mujer, antes de darle una sonrisa ligeramente retorcida que cubrió con su abanico - O tal vez… te hubieses asegurado de que no hablara –

- hm, no actúes como si tu pensaras de manera diferente – reclamo el pelirosa, afilando su mirada.

- fufufu cierto, cierto – rio ligeramente mientras cerraba su abanico, pero una pregunta surgió en su cabeza - Por cierto ¿aun te llevas mal con los transportes?

- *suspiro* Si… pero necesitamos ir a las fronteras de Seven ¿no? supongo que no hay de otra – respondió el DS con un tono derrotista – Sígueme –

- Ara ma ¿es cosa mía o te has vuelto más blando en este tiempo? – pregunto Mio con cierto asombro y burla.

- *tch* apresúrate o te arrastrare a la fuerza – fue la respuesta que dio un enfadado Natsu, dando pasos fuertes y rápidos.

Mio solo sonrió mientras veía la espalda del pelirosa, después de todo no sentía ni pizca de miedo hacia el hombre que la acompañaba – de hecho hay otra forma, pero supongo que llamaría demasiado la atención –

Natsu dejo de caminar a paso rápido y se detuvo un momento para observar a la mujer detrás de él.

- ¿Uh?... ¿Te refieres a ir corriendo? Si, definitivamente llamaríamos demasiado la atención – confirmo el pelirosa. 2 personas corriendo medio país llamaban la atención, sumándole al hecho de la "fama" que se había ganado el DS más el hecho de estar con alguien desconocido, solo haría que los problemas se multiplicaran.

Natsu se detuvo un momento frente a la entrada a su tortura… tal vez correr no era tan mala idea. Negó rápidamente con la cabeza, era una pésima idea, debían mantener un perfil bajo si querían reunirse con los demás - … Y, ¿Cómo se te ocurrió la tapadera esa de "Compañía Kuzunoha"? –

Mio cerro sus ojos un momento antes de responder - En Pergrande, luego de que mi maestro Raidou me devolviera a esta forma comencé a trabajar para él, aunque claro, nunca le dije la verdad de nada desu –

- ¿Un simple mercante tiene esa clase de poder? –pregunto incrédulo el pelirosa.

- Makoto-sama era más que solo un simple mercante –sentencio la pelinegra con una mirada seria mientras entraba en la estación de trenes, aunque para Natsu nunca se le paso por alto el cómo lo había llamado Makoto esta vez, ni el hecho de que la mujer hablaba de ese hombre en pasado.


PERGRANDE (muchos años atrás)

Un joven muchacho inhalo profundamente al tanto que levantaba su mano izquierda a la altura de su pecho y la estiraba hacia adelante con solo su dedo índice apuntando hacia adelante, movió lentamente su pierna hacia atrás sin mover su izquierda; acerco su mano derecha hacia su pecho mientras tomaba la daga que tenía con la punta de sus dedos, como si de una flecha se tratase. Su poder mágico comenzó a elevarse de gran manera, el agua a su alrededor comenzó a moverse hacia él y condensarse en sus manos, formando un gran arco y una igualmente gran flecha de agua pura.

Sus ojos se encontraban en calma, casi vacíos. Sin decir una palabra el joven de cabello negro soltó la flecha que como un láser atravesó y destruyo todo el camino hacia su arácnido objetivo, impactando en este y arrestándolo varios metros

- ¿Ya estas satisfecho?... Maldito pervert… -sin poder terminar su frase, cayó finalmente al suelo debido a la fatiga y a sus heridas en el abdomen.

Sin embargo la enorme araña negra comenzó a regenerarse rápidamente.


FAIRY TAIL

En el gremio de las hadas las cosas estaban bastante intranquilas, Happy se encontraba con un extraño conflicto emocional ¿porque Natsu se había ido solo? ¿Había hecho algo malo? ¿Los demás habían hecho algo mal? ¿O fue esa señorita de negro la responsable de que Natsu ni siquiera lo hubiese tomado a él para ir a esa misión?

- No puedo creerlo… tan poca es mi confianza con Natsu… por favor alguien golpéeme – murmuro Erza de rodillas en el suelo.

- 'Kuzunoha… Compañia Kuzunoha'… donde he oído ese nombre – susurro Makarov pensativo, no sabía porque pero sentía que había algo extraño detrás de ese nombre.

- Maestro ¿ocurre algo malo? – pregunto la camarera albina, viendo preocupada el rostro de

- No, es solo algo que quiero confirmar – comento finalmente el Maestro, mirando por todo el salón principal para encontrar a uno de los miembros del team Shadow Gear - Jet, muchacho ve a la cede central de gremios mercantes más cercano, quiero que preguntes por la Compañía Kuzunoha –

- Pero maestro… eso queda en Crocus… - comento el velocista con desanimo.

- Es de suma importancia… por favor Jet – pidió el octogenario, con una voz de súplica que pocas veces habían escuchado en el anciano.

Sarusuke asintió y se dispuso a cumplir la petición de Makarov sin demora mientras Mirajane miraba preocupada al anciano sobre la barra.

- ¡Bien! Me he decidido! – exclamo de pronto la pelirroja, levantándose con un renovado animo - seguiré a Natsu y cuando complete su misión lo felicitare y le hare ver que confió plenamente en él –

Todos solo pudieron ver como la pelirroja salía a toda prisa del edificio, Makarov miro analíticamente aquella situación, pues se presentaba ante él una gran oportunidad.

- Gray, tú y los demás por favor sigan a Erza, llévate una lacrima de comunicación, quiero que nos informes si algo sale mal – ordeno el maestro, nadie de las personas restantes del "team Natsu" objeto por la decisión del Dreyar mayor, después de todo Erza solía salirse de control de vez en cuando.

Si solo se hubiesen dado cuenta del verdadero significado.

.

ESTACIÓN DE TRENES

- Aun no me has dicho cómo supiste lo de Pride ni de donde estaba yo – recordó Natsu entrando en la cabina del vagón del tren. Gracias a sus sentidos agudos y al hecho de que la pelinegra había pagado por un vagón en la primera clase, el pelirosa podía estar seguro de que estaban solos.

- Ara ara… estas bastante curioso, no recuerdo que antes fueses así – bromeo la mujer, entrando detrás del DS.

- *tch* Este va a ser un largo viaje así que solo responde y ya –

- fufufu… tan impaciente como siempre desu wa ne - - Luego de que mi maestro Raidou falleciera decidí recorrer Eathland, después de todo existen miles de platillos que aún no he probado, pero bueno, me desvió… Hace medio año, escuche sobre un gran choque de poderes en la frontera entre la península de Minstrel y Ca-elum… -

- Espera ¿La península de Minstrel? ¡Eso está casi al sur de las costas de Fiore! – aclaro el pelirosa alzando la voz, se reclino en su asiento mientras pasaba su mano sobre su cabello y su rostro adquiría una tonalidad verdosa, el maldito tren comenzaba a moverse… - En serio y ahora qué demonios sigue ¿que haya otro en Bosco? –

- Ma, ahora que lo mencionas… - comento suavemente Mio, por supuesto el pelirosa parecía a punto de estallar, pero la pelinegra levanto su abanico apuntando a la cara del DS para que Natsu le dejara continuar - Sin embargo, aún no me has dejado responder… –


MINSTREL (hace medio año)

- Hm… Interesante – murmuro la pelinegra viendo el paisaje frente a ella.

Árboles quemados por una sola de sus caras denotaban que la causa más probable hubiesen sido explosiones, mientras que algunos estaban marcados como si hubiesen sido arañado por una creatura de enormes y afiladas garras y otros estaban perfectamente cortados dejando solo un tallo con una superficie lisa, extraños charcos de agua oscura en las que aun así se podía ver el fondo de las charcas, junto a un extraño y desagradable aroma que inundaba el aire.


PRESENTE

- Espera, espera, no dijiste que no habías encontrado ninguna pista de su asesino – interrumpió Natsu.

- Cierto, eso fue lo que dije, pero apreciaría que me dejaras explicarme completamente – pidió suavemente Mio, aunque su mirada no era para nada igual que su voz.

- Pues con todo lo que dijiste del terreno es bastante obvio cual es la magia de él o los atacantes –

- Cierto, pero aun así no nos da ningún indicio de quien sea en concreto ¿o sí? – Natsu charqueo su lengua y guardo silencio - Bien, como iba diciendo… -


Pero en el centro de aquel claro obviamente producido por razones no naturales se encontraba tendido en la tierra el cuerpo sin vida de un hombre con un enorme cuerpo, de casi 1,95mts y con una musculatura que muchos fisicoculturistas desearían poseer, cabellos rubios ligeramente ondulados y medianamente largos; un tank-top negro ceñido y unos pantalones amarillos hechos harapos era lo que quedaba de ropa de aquel hombre que se encontraba boca abajo frente a ella.

Mio se acercó lentamente, observando el cuerpo muerto de uno de sus antiguos "camaradas". Se quedó de pie al lado del cadáver, viendo la gran espalda del rubio, sus cejas se fruncieron ligeramente antes de que le diera una patada con su pierna derecha en el costado de Pride, dejando el cuerpo boca arriba. Sin perder el impulso, hizo descender su pie fuertemente en el estómago del caído, causando que botara el aire que aún mantenía en los pulmones, un ligero vahó negra salió de la boca del hombre rubio.

Aquella exhalación forzada desprendía el mismo hedor que inundaba el aire.

- '¿Veneno?... No, no es algo tan simple como eso' – pensó Mio, examinando de pies a cabeza al fallecido, mientras más lo observaba, mas crecía dentro de ella una descabellado idea, mordió suavemente su labio inferior antes de pasar ligeramente su lengua por sus labios – Ma, después de todo sería malo que alguien lo viera… -


- … y sobre ti, pues vi tu pobre actuación en esa cosa de "Juegos Magicos" – finalizo la mujer con simpleza.

- ¿"Pobre"? – repitió el pelirosa con una gran vena en su sien.

- Ara… ¿me vas a decir que realmente diste tu mayor esfuerzo en la pelea con esos dos? – pregunto con cierta burla la pelinegra, esperando la respuesta fúrica del DS, mas solo encontró al susodicho desviando ligeramente la mirada.

- … Sabes que en esta era no podemos exponernos demasiado – respondió Natsu con una voz más apagada.

- Ni en esta ni en ninguna – replico Mio, dirigiendo su mirada hacia la ventana.

Natsu se acercó lentamente a la susodicha ventana para poder sacar su cabeza por esta y recibir aire fresco, tal vez así su cara dejaría de estar tan verde.

.

.

En un restaurant del poblado fronterizo, las personas miraban con asombro como 2 personas devoraban con una gran rapidez la comida que la mesera traía cada 5 minutos, aunque una con mejores modales que el otro, pues ambos acordaron almorzar antes de atravesar la frontera.

- Bien, ahora solo necesitamos viajar al siguiente pueblo – comento Mio, limpiando con elegancia su boca con una servilleta.

- ¿Y cómo piensas pasar sin que nadie sospeche? – pregunto el pelirosa, limpiándose con la manga de su abrigo.

- No te preocupes por esas cosas, déjamelo todo a mí – respondió la pelinegra con una sonrisa relajada.

Ambos salieron del local luego de que la mujer pagara por todo, Mio comenzó a caminar sin decir palabra alguna de su destino a Natsu, quien solo siguió a la mujer, pues si algo recordaba de la pelinegra, era que ella tenía una enorme suerte y una gran mente para aprovechar cada situación para usar lo que fuese a su favor.

Mio apresuro ligeramente su paso, hasta llegar al lado de un hombre de 40 y algo años, de cabello granate ligeramente alborotado y ojos castaños, amarrando unos leños dentro de su carreta llena de estos - Disculpe buen hombre ¿Cuánto ofrece por su carreta y su contenido? –

- Lo lamento, pero no está a la venta – respondió el señor con una voz ronca, antes de dirigirle la mirada la mujer que simplemente le sonreía cortésmente.

- ¿60 monedas de oro de Pergrande le parecen suficientes por la carreta, su contenido y el caballo? – pregunto la pelinerga, ignorando la anterior respuesta del hombre, ofreciéndole una suma nada despreciable.

EL hombre observo a Mio de pies a cabeza, sus vestimentas finas y su piel blanca como la porcelana le brindaban un aura de nobleza que le hacía imposible el dudar el hecho de que la señorita frente a él trajera tal cantidad de dinero, pues si no se equivocaba, 50 jewel equivalían a una moneda de cobre, 10 de cobre a 1 de plata y 10 de plata a una de oro.

.

(10 minutos después)

LIMITES FRONTERIZOS

- Esta idea *ugh* no me gusta para nada – comento el pelirosa de brazos cruzados sobre la carreta, su cara comenzaba a tomar un ligero color verdoso.

- fufufufu por favor resiste lo más que puedas – sonrió melódicamente Mio, casi disfrutando de la desgracia del varón a su lado.

Se acercaron a una marcha agonizantemente lenta hacia los 5 soldados que hacían guardia en el puesto fronterizo, quienes los detuvieron para una pequeña inspección.

- Nombres – pregunto rápidamente uno de ellos con una voz de orden, causando un gruñido prácticamente inaudible por parte del pelirosa.

- Mio, y el nombre de mi guardaespaldas es Natsu, represento momentáneamente a la "Compañía Kuzunoha" – respondió de forma tranquila la mujer

- Natsu… ¿Natsu Dragneel de Fairy Tail? – pregunto un segundo soldado acercándose emocionado al DS – mi hijo es un gran fan de Fairy Tail ¿cree que pueda darle un autógrafo? –

Mientras Natsu cumplía la petición del soldado, su compañera pelinegra termino el papeleo con el otro soldado, permitiéndoles finalmente el paso.

La carreta comenzó a avanzar al paso lento del caballo, alejándose más y más de la guardia fronteriza.

- ¿En serio estuvo bien dar nuestros nombres? – logro decir Natsu, antes de tapar su boca para no vomitar.

- Hm, si estuviéramos escapando de las autoridades sería una tontería, pero después de todo debemos mantener nuestra cuartada original lo más que podamos – respondió la pelinegra, sin quitar su vista de la ruta.

.

.

Después de casi media hora lograron llegar a un humilde pueblo, Natsu atribuía el haber logrado sobrevivir al insoportablemente lento paso de los caballos al hecho de caminar a pie la mitad del tiempo.

- Aquí es, o para ser más precisa ahí desu wa – revelo la pelinegra, apuntando hacia adelante.

- ¿Ahí? – repitió el pelirosa viendo a la Iglesia que se encontraba al final del camino recto de aquel pueblo - … que alguien como "él" se encuentra en una iglesia… y aun así por alguna razón me hace sentido –

Mio continuo conduciendo la carreta, hasta quedar frente al edificio religioso, el cual estaba hecho por completo de madera, con un humilde campanil. Sin perder tiempo, y para felicidad del pelirosa, ambos bajaron del vehículo y se dirigieron hacia el interior de la iglesia, en donde los intercepto una monja.

- Disculpen ¿puedo ayudarles en algo? – pregunto una mujer en los finales de sus 40 o inicios de sus 50, vistiendo el clásico habito negro de monja.

- Si, por favor nos puede ayudar a encontrar a la persona a cargo de esta parroquia – pidió la pelinegra de forma cordial.

- Por supuesto, nuestro Arzobispo siempre rebosa de alegría al unir a jóvenes parejas en sagrado matrimonio – respondió la mujer mayor con una sonrisa maternal, sin darse cuenta de las miradas con cierto asco que resultaron de su comentario – el Arzobispo siempre salta de felicidad gritando "Amor Amor Amor Amor" –

- 'Si, suena a algo que él haría' – pensaron ambos al unísono, recordando la actitud de su "compañero".

- Lo lamento pero creo que se confunde, este hombre a mi lado es mi guardaespaldas – aclaro Mio con una dulce y delicada voz, que mando un escalofrió por la espalda del pelirosa.

- Oh Dios! Lamento mucho el malentendido – se disculpó rápidamente la monja, agachando su cabeza, pero la melódica sonrisa de la pelinegra le hizo volver a su postura original.

- No se preocupe, es mi culpa por no presentarme apropiadamente al saludarla, mi nombre es Mio, y el hombre a mi lado como le dije anteriormente es un mago el cual en estos momentos está trabajando como mi guardaespaldas, su nombre es Natsu – con aquella presentación más apropiada, ambos dieron una pequeña reverencia a la mujer religiosa – vengo de parte de una compañía, pues mi maestro desea dar una generosa donación a esta institución y me gustaría hablar personalmente con el arzobispo –

- Oh Cielos! Eso es muy generoso de su parte, por favor, dele mis más sinceros agradecimientos a su señor y dígale que en esta parroquia alzaremos plegarias en su nombre – pidió la agradecida mujer, señalándoles que la siguieran.

- fufufu, mi maestro se pondrá muy feliz de oír eso – sonrió alegre la pelinegra, mientras ella y Natsu la seguían por el edificio.

La mujer los llevo por un pasillo hasta llegar a la última puerta, la cual abrió sin problemas y les indico que esperaran mientras ella buscaba al arzobispo mientras cerraba la puerta.

- Tú vas a hablar con él, yo solo soy tu guardaespaldas ¿entendido? – aclaro de inmediato Natsu, haciendo que la pelinegra sonriera serenamente, desde que recordaba, el pelirosa nunca había podido aguantar mucho tiempo hablando con "él".

Después de un par de minutos la puerta se abrió de forma abrupta y un hombre de vestimentas clérigas y una túnica negra apareció frente a los visitantes del convento con una reverencia de 90°, con su cabello verde oscuro de corte de tazón y un pequeño gorro circular negro.

- Mucho gusto, soy el Arzobispo de este humilde templo, Petelgeuse Romanee-Conti DESU! – se presentó el hombre enderezando solo su cabeza, mostrándole a los visitantes su enorme sonrisa, una piel blanca enfermiza junto a unos enormes y redondos ojos de iris negros.

.

.

.

El flashback de Mio en Pergrande es un trozo canónico de Tsuki ga…

¿Alguno pudo adivinar quién es Pride?

No creo que sea necesario decirlo, pero por si las dudas: Petelgeuse es un personaje de RE:Zero kara Hajimeru Isekai Seikatsu… o solo RE:Zero para abreviar… Que puedo decir, aunque muchos lo odien a mí me encanto, el como muestra su locura, me recordó un poco al Joker de Batman; y aunque de maneras muy diferentes ambos muestran el cómo disfrutan de su locura.

Charla Random que pongo de vez en cuando: en Facebook he visto a varios artistas dibujándose con dientes afilados como colmillos, por experiencia personal eso es bastante doloroso y eso que solo tengo 5 pares de "colmillos" (los 2 pares normales y 6 pre-molares que tienen una forma demasiado puntiaguda… sí, tengo una dentadura un tanto "péculiar"). He perdido la cuenta de cuantas veces me he mordido la parte interior de las mejillas.