Tuve dudas si poner este fic en Anhelo (ya que es un POV de Tim, y tiene harto de DickTim) o en Fijación, pero como siempre ganó Damian jaja es difícil decirle que no.

Gracias por leer y comentar!


SACRIFICIO

POV Tim Drake

Entre a la Batcave sintiéndola más fría e inhóspita que nunca, ya no la sentía como mi cálido hogar, nadie lo hacía. Tire de mi capa larga y negra de Red Robin ante el escalofrío que recorrió mi espalda.

Deje las sombras tras de mí, acercándome a la gran computadora, donde la silla de cuero negro de Bruce estaba apenas iluminada por una solitaria lámpara y ocupada por un destrozado Dick.

Bruce había muerto. De nuevo. Para siempre.

Ahora ni siquiera yo tenía ninguna duda de que así había sido.

Al igual que Dick, yo también le vi morir.

Me acerque hasta quedar frente a él y le mire. Su cabello fino y negro como el ébano caía desordenadamente por su cara y cuello. Vestía ropas de civil, y estaba desecho sobre el cuero negro, llorando en silencio.

"Dick." le llame en un susurro sacándome la capucha.

Él levanto su rostro de profundas ojeras y pálido como el mármol. Sus ojos celestes como el cielo de un día de primavera, ahora lucían grises y opacos.

Las lágrimas corrieron por sus mejillas y respondió con un compungido "Tim".

Bajo la cabeza de nuevo, y un leve temblor le recorrió sus hombros.

Como había dicho Alfred, Dick se había encerrado en la Batcave desde la noche anterior, no había comido y posiblemente tampoco dormido, solo llorando en silencio la muerte de Bruce...

Y yo, yo no sabía qué hacer. Quería consolarlo, cuidarlo y evitar su tristeza, pero si me decidía a hacerlo, ya jamás podría dejarlo otra vez. Me hundiría de nuevo en aquellos sentimientos jamás correspondidos. Y me dañaría a mí mismo y a Kon.

Levanté una mano y enlace algunos de sus cabellos entre mis dedos. El levanto el rostro y apoyó su mejilla húmeda en mi mano, y supe que podría dejarlo todo por él, por mi primer amor, mi hermano, por el destrozado y aun enamorado de Bruce, Dick.

"Fue mi culpa Tim, Batman...Bruce murió por mi culpa..."

Entonces me acerque más a él y él me abrazo desde la cintura, aferrando con sus manos la capa en mi espalda. Yo también le abracé y comencé a acariciarle el cabello.

"Debes salir de aquí, Dick. Fue su decisión. El decidió salvarte...porque te amaba." dije con la amargura en la boca. "Tú una vez casi mueres por él en la crisis. Y esta vez él decidió salvarte." Y sentí la resequedad en mi garganta y el escozor en mis ojos. Tampoco yo aun superaba la muerte de Bruce, mi padre y mentor. "No desperdicies la vida que él te dio, Dick."

"Lo sé, lo sé." dijo negando con la cabeza y con la voz rota. "Pero si no me hubiera dicho que me amaba... si sólo hubiéramos sido padre e hijo... yo aun lo amo Tim, no puedo sin él, no puedo..."

Yo no supe qué decir.

Me acababa de decir que aun amaba a Bruce, y yo aún sentía esperanzas.

Y si me pedía que me quedara con él, por un día o por toda la vida, lo haría. Aun si así, Kon me odiara por siempre.

"Dick yo..."

Iba a decírselo cuando lo vi entre las sombras. Era inconfundible. Me miraba como un enemigo, como un ave rapaz a la espera de la carroña.

Damian Wayne.

Justamente este año el demonio había cumplido 18, y con ello había logrado un porte y un físico impresionante. Era alto y fibroso, de la misma estatura que Bruce, ya hace tiempo nos había pasado en tamaño a mí y a Dick. Seguía siendo tan despiadado y arrogante como antes, solo que mucho más calculador y frío. Ya no explotaba por cualquier cosa como un niñato bravucón y maleducado, sino que guardaba la compostura, y con un tono amenazante y humillante, podía hacer sentir como un insecto hasta al más imponente.

Me hizo un leve gesto con la cabeza para que le siguiera. Yo dude.

Mire la coronilla de Dick, donde su pelo lacio y negro nacía. Me agache un poco y se la bese, pude sentir el olor inconfundible de él, inundándome.

"Iré por Alfred, necesitas comer algo Dick."

El asintió y me soltó. Se apoyó en la silla de cuero, y descanso la cabeza en el respaldo, demasiado cansado. Simplemente se rindió, y se durmió en cosa de segundos.

Yo suspire. Me saque la capa y lo tape con ella.

Mire su rostro aún demasiado joven. Ya iba por la treintena pero fácilmente se le podían quitar varios años. Su respiración era pesada, y el cabello húmedo de sudor se le pagaba en las mejillas. Acerque mi mano y...

"Drake." oí su voz de hielo cerca de la salida de la cueva. Deje escapar el aire fastidiado, alejando sin saber por qué mi mano del rostro de mi querido Dick.

Wayne salió y yo le seguí por la mansión a oscuras.

Cuando nos topamos con Alfie por el camino, quien llevaba sopa caliente para Dick, le indique que bajara con algunas mantas y almohadas y que le llevara comida después ya que se había dormido. El demonio tras mío asintió como permitiendo mi impertinente orden.

Seguimos y entró en el despacho de Bruce, rodeo el escritorio, luego encendió una lámpara y se sentó en la gran silla de cuero negro, gemela a la de la Batcave.

A la luz, pude notar qué iba vestido elegantemente, en color verde petróleo y negro. Su rostro era fino, y sin lugar a dudas idéntico al de Bruce. Los rasgos marcados, el semblante aristocrático...la única diferencia era esa mezcla arábica en su sangre, que le daba un tono más dorado a su piel y sus profundos ojos verdes como los de su madre. Y claro como olvidar, esa actitud superior y hasta despectiva para con el resto, especialmente conmigo.

"¿Qué quieres?" gruñí, mientras él sonrió burlesco, entonces agregue. "La muerte de tu padre no te ha afectado mucho ¿no?"

La sonrisa desapareció de sus labios de inmediato.

"No tienes idea Drake."

"Quieres decirme ya de qué va todo esto." Le apure.

El entrelazo los dedos frente a él como lo hacía Bruce, molestándome aún más.

"Solo quiero decirte que no es necesaria tu presencia aquí, Drake" comenzó y enseguida sentí hervir la sangre. "Puedes volver a tu pequeño hogar en Smallville con el clon de Superman y no preocuparte más de Gotham, de Batman o de Grayson."

Yo le mire sorprendido.

"¿Qué quieres decir?"

Él sonrió burlesco, riéndose de mi aparente estupidez.

"Este año he cumplido la mayoría de edad, y no estoy dispuesto a seguir siendo Robín como cuando era niño. Me ocuparé de la capucha y de Grayson, no necesitas interferir más, Drake."

Furioso, llegue hasta el escritorio y lo golpe con la mano ante su tranquila y fría mirada.

"¡Puedes ser el maldito Batman, tener la mansión o la mierda que quieras! ¡Pero deja a Dick fuera de tus retorcidos planes!" grite.

Él sonrió tranquilo. Entonces lo tomé desde el cuello, y ni aun así me respondió, frustrándome aún más.

"Mira que rápido has aprendido los modales de Smallville, campesino" siseo a centímetros de mi rostro. No pude soportarlo e intente estrellar mi puño en su pomposa nariz, pero fue impensablemente rápido, corto el agarre, y fue él, el que estrelló su puño en mi cara.

Caí al suelo estrepitosamente sintiendo enseguida el dolor y el gusto de la sangre. Él por su parte se puso en pie mientras se ordenaba las ropas, rodeaba el escritorio y se ponía frente a mí apoyado en la madera.

"He estado entrenando cada día, cada hora, cada minuto y segundo de mi vida Drake. ¿Qué has hecho tú este último año? ¿Jugando al papi y la mami con Superboy?"

Yo le mire con un odio casi palpable mientras escupía sangre en la cara alfombra persa. Él enarcó una ceja.

"¿Por qué Dick?" pregunte.

Entonces me miró evaluando su respuesta. Parecía tomárselo en serio, mientras yo me ponía en pie, aun adolorido tanto por el golpe como por la caída.

"No necesito ni me interesa ocultarlo más." Comenzó en un tono diferente que jamás le había oído. "Antes dijiste si acaso me afectó la muerte de mi padre... mi padre, Bruce Wayne, posiblemente sea el hombre que más admiré en toda mi vida, pero eso no significa ni que le ame ni que le odie. Desde que nací, y crecí solo, entendí que los lazos no fueron pensados para mí. Para mi abuelo soy un soldado y un contenedor, para mi madre un trofeo y un objeto de manipulación, para mi padre, un desconocido, una amenaza, un hijo más."

Guardó silencio un momento y casi sentí pena por él. Casi.

"Y ahí pensé que se acababa mi lista. Pero entonces conocí a Grayson. Y creo que nadie necesita ser un genio como tú lo eres..." dijo en un tono burlón "...para darse cuenta que Grayson es la única persona que me importa."

Yo me quedé en silencio asombrado. Sabía que Damián no odiaba a Dick (posiblemente la única persona que no odiaba) pero lo que me estaba diciendo...

"¿Por qué Dick? Me preguntaste. Porque él es diferente. Me aceptó, jamás me juzgo, estuvo a mi lado, me es fiel, y yo lo soy exclusivamente a él. Por eso cuando mencionas la muerte de mi padre. ¿Me afecta? Por supuesto. La vida puso a las dos personas que me importaban en una situación sin salida, pero entre mi padre y Grayson..."

"¿Qué?" pregunte al ver su silencio y luego su sonrisa macabra.

"La vida me sonrió a mí."

Quede un segundo en blanco mirando su rostro triunfador y entonces lo entendí. Damián no solo tenía a la Liga de Asesinos, la fortuna de Bruce y la de Talía, la mansión, la fuerza, el estado físico y hasta el cerebro de su lado, con la muerte de Bruce, había conseguido la ciudad, la capucha y ...a Dick.

"La única vida levemente equivalente a la de Grayson para mí, era la de mi padre. Su sacrificio fue necesario."

Sonrió una última vez antes de salir del despacho y agrego:

"Ahora lárgate Drake"