HOLA! WolfCerberus aquí con otro capítulo de Originals Sins! El séptimo!
Perdón por el retraso, pero hay una pequeña bolita de pelos de 2 meses y medio llamada Sissy (o C.C. como me gusta llamarla) que me molestaba de vez en cuando desde hace 2 semanas. Y es difícil escribir con un brazo cuando se que queda durmiendo en el otro.
Pero bueno, sin más… QUE LO DISFRUTEN!
- Hablar –
- 'Pensar'-
- Sueño / Recuerdo / Fantasías (Imaginaciones) –
- *Onomatopeya de sonido* -
LOCALIZACIÓN
.
Capítulo 07: Prisons Breakers (parte 2)
.
THE CASTLE (Piso -5) / DESIERTO (03:05 am)
- Ah~ al fin me libere de la maldita mordaza, hace mucho que no tengo la boca libre, solo podía tararear – dijo con gran alivio el hombre de cabello azul pálido, moviendo su barbuda mandíbula inferior de izquierda a derecha mientras la abría lo más que podía - y bien ¿Qué haces por aquí? ¿Cómo has estado?–
- Oh, no mucho, visitando viejas amistades, informándole a los demás que Pride ha muerto… tú sabes lo típico desu wa – respondió con simpleza la pelinegra.
- Jejeje~ ¿así que él fue el que murió ahora?– carcajeo Ban.
- Entonces mi trabajo aquí término desu, así que el tiempo de visitas a los presidiarios se acabó también, fue muy lindo verte amarrado como animal pero lamentablemente debo irme, cuídate y recuerda comer las 3 comidas al día que te den, adiós – se despidió Mio
- Na~ ya me estaba aburriendo de estar encerrado, quiero ver que tanto cambio el mundo desde que me metieron aquí~ – dijo el peliclaro, al tanto que el crujir del metal resonaba por todo el oscuro cuarto.
Mio suspiro y desvió la mirada, sus ojos miraban al vacío - Los años pasan, los nombres y las tendencias pueden haber cambiado, pero créeme, los humanos nunca cambian – su expresión no cambio incluso al oír las enormes rocas caer pesadamente al suelo.
- Oh vamos, no seas tan negativa~ – regaño el hombre, mientras se comenzaban a escuchar como el metal caía al piso - seguro que tienen mejores licores ahora -
- Ma, debo decir que han mejorado en sus artes culinarias, eso es verdad – concordó la pelinegra asintiendo repetidamente con una pequeña sonrisa, pero su sonrisa se tornó más burlesca al ver como el hombre de gran estatura (2,10mts) salía de su celda – por cierto... debemos conseguirte mejor vestimenta, tus pantalones parecen trapos sucios –
- No es como si tuviera mucho que elegir estando encerrado aquí adentro verdaad~ – argumento el hombre de ojos escarlata tocando su harapiento pantalón.
*Temblor*
- ¿Areee~? Es raro que haya terremotos en Desierto sabees – informo Ban con una sonrisa y una ceja alzada, pero Mio ya se encontraba caminando por el pasillo.
- Por cierto, si quieres cambiarte ahí tienes unos pantalones que te puedes probar – comando la pelinegra, señalando los cadáveres bajo los pies del oji-escarlata – así que apresúrate, tenemos salir de aquí rápido –
El peli claro solo encogió los hombros y comenzó a mirar detenidamente a los guardias muertos para ver que ropa ponerse antes de seguir a la mujer de kimono, pero para su desgracia, su altura no se lo hacía nada fácil.
.
.
1 Km antes de llegar a THE CASTLE (5 minutos antes)
3 figuras caminaban por las dunas del desierto del país, a lo lejos podían observar el gran edificio que llevaba el título de "Cárcel Definitiva", aquel antiguo castillo de la destronada realeza en el que uno de sus "compañeros" se encontraba encerrado mientras la otra probablemente ya estaba adentro para charlar con el presidiario.
- A esta hora Mio ya debería estar adentro ¿Alguno tiene un plan para la distracción? – pregunto Solaris viendo las 5 torres que se alzaban sobre el castillo.
- Que tal si distraes a los guardias y nosotros hacemos un desastre atrás del edificio – planeo rápidamente Petelguese.
- ¿Estás seguro que quieres ese plan? –consulto el pelirosa con una ceja alzada, quien ahora usaba una camisa de mangas largas para ocultar el tatuaje de Fairy Tail en su hombro derecho.
- Por supuesto, es un plan sencillo ¿Qué podría salir mal? – pregunto el peliverde con una sonrisa.
(2 minuto después)
*Sirena de alarma de fondo*
- ¡COMO TE ATREVES A ABANDONAR TU PUESTO POR UN PAR DE PECHOS ¡MALDITO NEGLIGENTE! – exclamo iracundo el clérigo mientras golpeaba de forma repetida a uno de los guardias de la puerta, más específicamente, al primero que sucumbió ante los encantos de la azabache, quien solo suspiro dejando caer el cuerpo sin vida del otro guardia.
- Y así se fue por la borda el maldito plan – suspiro el pelirosa, al ver a una docena de guardias acercándose a sus dos "compañeros" solo sacudió sus hombros, subió las mangas de su camisa hasta sus codos y golpeo la palma de su mano derecha con su puño izquierdo - A la mierda, hare lo que quiera –
Con la mueca de una sonrisa dio un gran salto.
Los guardias quedaron helados al ver aquella silueta sobre sus cabezas, con ambas manos envueltas en llamas y un intimidante ojo rojo tras un ensombrecido rostro. Al impactar en el suelo, una explosión de fuego mando a volar a los guardias y un temblor se expandió por todo el castillo llegando incluso hasta el nivel más bajo de la cárcel.
Después de encargarse de todos los guardias, los 3 atacantes se adentraron en la cárcel tranquilamente. Más que un simple castillo como Natsu y Petelguese, el edificio había sido modificado para ser prácticamente un laberinto para aquellos que venían por primera vez, o para aquellos cuya estancia seria prolongada. Recorrieron los pasillos e incluso derribaron un par de murallas hasta encontrar la forma de bajar a los siguientes niveles, cuando por fin encontraron unas escaleras un sonido llamo la atención de los 3, más el pelirosa suspiro con cierto fastidio.
*Tac*
*Tac*
*Tac*
El sonido suave y rítmico de madera chocando con piedra que producían las getas de la pelinegra cada vez que subía un peldaño les dio la señal de que Mio se acercaba hacia ellos.
- Ara ma, demasiadas habladurías sobre la "Cárcel Definitiva", pero al momento de la verdad su seguridad fue demasiado pobre a decir verdad – dijo la mijer de kimono asomándose escalón a escalón junto a su alto acompañante - aunque claro, no fue pensada para nosotros desu wa ne -
- Holaaa! Ha pasado mucho tiempo ¿verdad~? – saludo alegremente el hombre de ojos escarlata, aun solo con sus pantalones, abriendo sus brazos al llegar al último peldaño.
Natsu corrió rápidamente hacia Ban y apunto con su palma extendida a la cara del peliblanco, lanzando un gran torrente de fuego que cubrió por completo la cabeza del ex convicto, hasta que el cuerpo de este cayó de espaldas por las escaleras.
- ¿No crees que te pasaste un poco? – pregunto Solaris viendo el cuerpo de su compañero rodaba hacia abajo.
- Le pasa por dejarse capturar – respondió el pelirosa escupiendo hacia su derecha.
- Sabes perfectamente que un ataque como ese no lo matara – comento Mio negando suavemente con la cabeza.
- *Tch* ¿no dicen que la esperanza es lo último que se pierde? – pregunto Natsu cruzándose de brazos.
- ¿No crees que te pasaste un poquito? – comento Ban subiendo las escaleras nuevamente, acariciando su "afeitado" rostro gracias al mago de fuego - aunque gracias a ti no necesite ir a ningún barbero~ –
- Ahora que ya estamos todos, es momento de irnos – comando la mujer de kimono caminando firmemente
- ¿En serio? ¿Así sin más? – pregunto Petelguese, ladeando la cabeza.
- Fufufu, si te preocupa que salga información de nosotros, déjame decirte que ya me encargue de eso – contesto la de ojos marrón-dorado con una sonrisa confiada, mientras sacaba su abanico y lo movía suavemente frente a su cara.
Piso -2
- P-p-p-por favor no me lastimen – suplico una guardia de cabello rubio con la cabeza gacha, la pelinegra toco suavemente el mentón de la mujer con su abanico y lo levanto para que ambas se vieran a los ojos.
- Fufufufu tranquila, no te hare daño… si haces lo que de digo claro está – sonrió con malicia Mio, agachada en cuclillas frente a ella, mientras detrás de ella Ban estaba buscando ropa que ponerse - Escucha atentamente, lo que ocurrió aquí fue un motín organizado por algunos presidiarios, pero todo está bajo control ahora ya que como buenos guardias lograron detener a todos los responsables, lamentablemente algunos de tus compañeros no sobrevivieron al cumplir valerosamente con su servicio ¿entendido? –
La guardia asintió suavemente mientras miraba hacia abajo, como temiendo que cualquier movimiento que ella pudiese hacer ofendiera a la pelinegra.
- Maravilloso – alabo la mujer de kimono acariciando suavemente la cabeza de la rubia hasta que tomo un puñado de pelo y obligándola bruscamente a mantener contacto visual con ella - Pero te lo advierto, tengo mis métodos para saber si no cumpliste nuestro trato ¿de acuerdo? –
- S-s-s-si – contesto temerosa viendo cómo Mio le daba una sonrisa mientras le soltaba el cabello y se ponía en pie para retirarse - E-es-espere por favor ¿A quién debo culpar? –
La pelinegra se dio la media vuelta y con una sonrisa burlesca exclamo - ¡Sorpréndeme! –
Cuando al fin salieron del edificio, gracias al camino casi recto que creo el pelirosa, Petelguese soltó una pregunta que todos los demás también se hacían.
- Y bien ¿Por qué te metieron aquí? – pregunto el peliverde ladeando la cabeza.
- Es una historia bastante graciosa la verdad~ - comento el peliclaro con una sonrisa tranquila - Cuando estaba robando la corona del último rey de Joya me di cuenta de que había un bar abierto y me puse a beber un rato, cuando abrí los ojos ya me encontraba en camino hacia acá AJAJAJAJA –
- Idiota – murmuraron Natsu, Mio y Solaris mirándolo de reojo.
- Eso te pasa por no ser alguien diligente, eso está mal realmente realmente realmente mal – murmuraba el peliverde con los brazos cruzados y negando rápidamente con la cabeza.
- Sabes mejor que nadie que eres un pésimo bebedor y aun así te pones a beber como si tu vida dependiera de ellos – recrimino la mujer de vestido escotado, antes de que el de ojos escarlata pudiese contra-argumentar, dijo - Y no te atrevas a negarlo, que te conozco bastante bien, después de la primera copa no paras –
- Ma ma~ cambiando de tema ¿Ahora que haremos? – pregunto Ban dejando sus manos detrás de su cabeza.
- Primero conseguirte ropa – respondió Mio apuntando a su falta de ropa y calzado - y lo segundo, hmm… ya que estamos juntos creo que es momento de hacerle una visita a ciertos niños malcriados –
- ¿Y con niños malcriados te refieres a ellos verdad? – pregunto el pelirosa con una sonrisa peligrosa.
- Por supuesto – contesto la pelinegra de cabello corto - Es hora de recordarles lo que pasa cuando tratan de meterse en donde no deben –
- Ara ara~, no sabía que tenías ese tipo de fetiches – comento la mujer de cabello largo con una sonrisa juguetona.
Mio no se molestó en responder algo, cosa que los barones agradecieron pues no quería presenciar una pelea de mujeres que terminaría en gritos.
.
.
.
MAGNOLIA / FIORE (13:00 pm)
Después de un largo viaje casi directo de casi dos días hacia Magnolia, en donde una pobre dragón slayer sufrió un ligero mareo en el último tramo, el grupo conformado por Erza, Gray, Lucy, Wendy, Happy y Charle tenían rostros tristes por no haber traído de vuelta a Natsu. Pero por sobre todo, Titania recordaba la feroz mirada que el pelirosa le dio cuando detuvo su ataque cada vez que cerraba los ojos.
No importaba cuantas veces se repitiera en su mente, esos ojos eran los de Natsu, pero aquella mirada era la de alguien completamente diferente de la persona que creían conocer.
Las miradas se posaron en todos al llegar finalmente a Fairy Tail, más muchas cambiaron a una de extrañeza al notar que el DS de fuego no estaba entre ellos.
- Erza, que bueno que todos están bien – saludo Makarov, quien supo guardar para sí mismo el hecho de que Natsu no había aparecido junto a ellos.
- Maestro. Lo lamento mucho, no pude traer de vuelta a Natsu - dijo Erza con clara decepción, aunque los demás se asombraron de que no pidiera ser castigada por fallar la petición del anciano.
- Ya veo, no se sientan mal, al menos lo intentaron – consoló el anciano con una pequeña sonrisa.
- Maestro perdón pero… ¿Por qué quería que Natsu volviera con nosotros? – pregunto Lucy, quien tenía al exceed azul entre sus brazos, el pobre felino estaba bastante decaído desde que habían partido de Bosco.
- Verán, ayer en la mañana me llego una misión especial – respondio Makarov, sacando del bolsillo trasero de su pantalón - en la cual el solicitante pidió expresamente a Natsu y a Gray -
- ¿De verdad? ¿Quién es esa persona? – pregunto asombrada Wendy, pocas personas pedían exclusivamente a ciertos magos para alguna misión, y por sobre todos, nadie en su sano juicio mandaría a llamar a los más destructivos de Fairy Tail.
- Es uno de los 4 Dioses de Ishgar, Warrod Sequen - contesto el maestro asombrando a todos, pues para cualquier gremio era un honor el recibir un trabajo de cualquiera de los magos más poderosos de Fiore.
- ¿En serio? ¡QUE GENIAL! – exclamo uno de los miembros del gremio.
- Wow, ser llamado por uno de los Dioses de Ishgar, que honor – comento otro.
- Entiendo, pero lamentablemente creo que no deberíamos presentarnos ante él sin Natsu –dijo Erza de forma neutral, aunque su cuerpo se tensó ligeramente al nombrar al pelirosa, pues el recuerdo de aquellos ojos llenos de fiereza no hacía más que acrecentarse más en su mente cada vez que pensaba en él.
- Natsu dijo que volvería cuando haya acabado con lo que tenía que hacer – dijo débilmente Happy, la mayoría se preocuparon al ver la poca energía del exceed.
- No deberían desperdiciar una misión de este nivel, por favor, sé que Natsu entenderá que no pudieran esperarlo – trato de convencer el maestro con voz serena.
Erza, Lucy y Wendy se miraron entre todas con cierta inquietud.
- Yo dijo que vayamos – declaro seriamente el mago de hielo - Solo es culpa de ese idiota el no estar para ir con nosotros –
- Yo también estoy de acuerdo con Gray, además si uno de los 4 Magos Santos más poderosos nos ha llamado ha de ser por algo importante – concordó Charle.
- *suspiro* De acuerdo, sin embargo, por hoy descansaremos de nuestro largo viaje – cedió la pelirroja, después de todo pocas eran las energías que le quedaban al grupo, incluida ella - iremos mañana temprano –
- Antes de que se vayan a descansar, hay algo que quiero hablarles – interrumpió Makarov - por favor vengan a mi oficina –
Los miembros del equipo se vieron unos a otros antes de seguir en silencio al octogenario hasta su despacho en el segundo piso. Los demás no se extrañaron pues pensaron que el Maestro seguramente les pediría un poco más de moderación en las tendencias destructivas del grupo, aunque sin Natsu era algo esperable.
- Maestro ¿Qué necesitaba decirnos? – pregunto Erza, mientras Wendy cerraba la puerta al ser la última en entrar.
- Verán… Cuando Jet llego hace dos días, trajo consigo una copia de una imagen, aunque claro pidió permiso para tomarla pero… bueno, quiero que ustedes mismos me den su opinión – comento finalmente el anciano, volteando aquella hoja mostrándoles a los 6 miembros la misma fotografía grupal que el mago velocista había visto el día de ayer, donde se podía reconocer casi a la perfección a aquella mujer de corto cabello negro con su abanico en mano.
.
?/?
- ¿ÉL ya regreso? – pregunto tranquilamente desde su trono.
- Si mi señor, según dijo congelo completamente el poblado en el que estaba, enviamos a dos subordinados de uno de los gremio bajo nuestro mando para confirmarlo – respondio arrodillado otro sujeto.
- De acuerdo, aunque a fin de cuentas no importa, pues ya es momento de dar el primer paso para cumplir nuestro objetivo, la razón por la que nuestro señor nos creó – una sonrisas satisfecha apareció en su rostro mientras abrazaba un libro a su pecho - Su despertar está cada vez más cerca, Maestro -
.
.
.
ESPACIO RANDOM: En serio, el manga de Gintama debió acabar hace como 6 capítulos atrás, pero esta tan buena que es imposible quejarse seriamente XD.
Como el cap 670 en donde se burlan de la práctica de los shonen modernos de emparejar a todos los que puedan en los capítulos finales. Me trague por completo el KondoxOtae hasta que el maldito gorila me estampo en la cara es esto era Gintama y que iba a trolear a todo el mundo hasta el fin del manga.
O tal vez no era realmente el final…. CHAN CHAN CHAAAN!(673)
