Hola a todos, disculpen el que no haya hecho nada este tiempo, a decir verdad, he pasado por muchas cosas en este año, un maldito remolino que parecía no acabar, perdónenme por no contar las cosas aquí, pero no quiero que piensen que busco dar lastima o algo similar.
Y lo peor es que cuando quise comenzar en Enero, tuve que releer toda la historia para saber dónde me quede y después reescribí todo el capítulo 8 casi por un capricho, lo que me costó más de lo que creí. Pero por el otro lado es el capítulo más largo del fic con casi 5 mil palabras.
Espero sinceramente el haber regresado para continuar por bastante tiempo más.
Viendo lo de este capítulo y lo que vendrá en algunos de los siguientes, tal vez deba cambiar esto a categoría M en próximos capítulos, en este hay un pequeño adelanto ¿Qué dicen?
¿Dudas? ¿Consultas? ¿Amenazas de muerte? Un simple review y las responderé lo mejor que pueda!
- Hablar –
- 'Pensar'-
- Sueño / Recuerdo / Fantasías (Imaginaciones) –
- *Onomatopeya de sonido* -
LOCALIZACIÓN
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Capítulo 08: Al Demonio Con Ustedes
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8 días habían pasado desde que habían atacado la cárcel más segura de Desierto y para pesar de Natsu su sufrimiento parecía no acabar, por una semana había viajado de un país a otro en diferentes medios de transporte necesario prácticamente sin parar día tras día, y hoy no era la excepción, después de los acontecimientos en Desierto, a primera hora en la mañana, después de descansar solo un par de horas, habían vuelto a tomar rumbo a las costas de Joya solo para volver a tomar otro barco para regresar a Bosco, para tomar una vez más un tren para finalmente ir a las frontera de Fiore, donde se dirigían actualmente.
- Según el boletero aún nos quedan solo una hora para llegar a la frontera, así que resiste lo mejor que puedas – comento la mujer pelinegra de vestido escotado acariciando coquetamente la cabeza del hombre de cabello rosado en su regazo.
- Realmente debe apestar sufrir de mareos~ - dijo de forma bromista Ban, vistiendo con una chaqueta abierta y pantalones largos de cuero rojo con pernos de metal cosidos en ambos lados, junto con zapatos de un color similar, pero de un tono más oscuro, que "consiguió por ahí" antes de salir del desértico país.
- Pu*ugh*drete – gruño molesto Natsu, para luego posar su mirada en el peliverde frente a él, el cual leía tranquilamente el periódico, sentado junto al hombre de cabello azul pálido, el cual se encontraba al lado de la puerta de entrada al cuarto del vagón de segunda clase que estaban usando - '¿Por qué demonios sentí un déjà vu?' –
- Por cierto ¿Qué estás haciendo Mio-chan? – pregunto Solaris mirando a la mujer de kimono frente a ella que examinaba una hoja.
- Pues, antes de subir al tren le pedí a Natsu que hiciera una lista de los gremios oscuros que conociera y sus afiliaciones – contesto la mujer de cabello corto sin despegar la vista del papel, examinando los nombres - Y no agregues el "chan", es asqueroso –
- ¿Aree~? ¿Por qué ese interés? – pregunto esta vez Ban.
- Necesito un poco de información, así que debemos hacer una pequeña parada – aclaro Mio, su labio se movió ligeramente para formar una sonrisa que poco a poco crecía.
- ugghh ya veo… entonces ¿Cuál será? – consulto el pelirosa, levantando ligeramente su cabeza.
- Creo que este pequeño será perfecto – respondió la mujer con una sonrisa peligrosa, finalmente había dejado de mover sus ojos en aquella lista.
- Hmm… ¿y alguna idea de cómo encontrarlos? – pregunto la mujer de vestido escotado encorvándose hacia adelante y dejando su busto sobre la cara de un molesto Natsu.
- Déjenlo a mi suerte – contesto Mio con una sonrisa ligeramente arrogante, jugando con su dedo índice haciendo círculos sobre el papel, o más específicamente rodeando el singular nombre en el papel: Succubus Eye.
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(3 días después)
FAIRY TAIL
Erza y su equipo cayeron pesadamente en una de las mesas del gremio, habían llegado de la misión encomendada por Warrod con un sabor agridulce en sus bocas y mentes.
Tras reunirse con el mago con el título de "Dios de Ishgar", quien se sintió un tanto decepcionado al saber que el mago de fuego no pudo atender su petición junto al grupo, este los envió a un pueblo en el del cual nunca habían oído y que para su sorpresa se encontraba habitado por gigantes, pero las sorpresas seguían cuando todo el pueblo y sus habitantes estaban completamente congelados, encerrados en enormes bloques de hielo.
Tras separarse para encontrar cualquier pista que les ayude a terminar la misión y encontrar al culpable del estado del pueblo.
Lucy, Happy, Wendy y Carla se encontraron con Flare Corona, antigua miembro del desmantelado Raven Tail, quien también resultó ser una habitante junto a los gigantes, a quien ayudaron a detener a unos infames caza-recompensas que deseaban vender la llama al mejor postor que pudiesen encontrar, aunque sus planes se vieron frustrados gracias a los esfuerzos combinados de las magas y los exceed lograron derrotarlos.
La pelirroja de Fairy Tail se reencontró con una antigua enemiga, Minerva Orlando, ex-maga de Sabertooth y ahora miembro del gremio oscuro Succubus Eyes.
Gray se enfrentó al "compañero" de Minerva, un individuo alto y muy musculoso que respondía al nombre de Doriate, tras un corto intercambio de golpes, el hombre más alto mostro sus verdaderos colmillos, de manera demasiado literal, transformándose en una creatura que solo podía ser descrita con un solo nombre: Demonio.
La batalla se desnivelo de inmediato tras el cambio de Doriate, aparte de que su fuerza y resistencia aumento de manera considerable, la mayor desventaja para el mago de Fairy Tail llego cuando sintió que su cuerpo se encogía de manera drástica, dejándole en su cuerpo de niño, dejándole ver momentáneamente los horrorosos recuerdos del ataque de Deliora y la perdida de sus padres a causa de este casi como si hubiesen ocurrido el día anterior. Después de una paliza que el pequeño Gray recibió por el demonio, el mago de hielo afronto con dificultad sus miedos y logro vencer a Doriate con su magia de hielo y su imaginación de niño que le permitió sacar el máximo potencial de su magia de moldeo del hielo, creando varios objetos y dándole diferentes usos al elemento frio.
Mientras Erza y Minerva también se vieron afectadas por la maldición de regresión del Doriate, ambas reducidas a niñas de una edad cercana a los 10 años, primero Erza dándole una desventaja sobre la antigua miembro de Sabertooth frente ella, pero luego la propia Minerva se encogió, se retiró dejando la batalla inconclusa, alegando que era muy probable que su "compañero" perdió la cabeza.
Cuando al fin se reunieron en donde la gran llama se encontraba congelada, Gray comenzó a inspeccionar el enorme bloque de hielo, descubriendo cierta afinidad, no, era algo mucho más vago que eso, un simple sentimiento de que podía hacer algo al respecto, cerró los ojos para concentrarse lo mejor que pudo en ese sentimiento, hasta que sintió la magia fluir por su cuerpo. El bloque de hielo disminuyo rápidamente hasta que el hielo desapareció completamente dejando nada… ni siquiera la enorme llama que se supone debió estar congelada, solo un trozo de tierra negra, claramente quemada se veía en aquel terreno.
Finalmente, y poco a poco fueron capaces de quitar el hielo del pueblo gracias al mago de hielo, lograron liberar a los gigantes y se dispusieron a regresar con Warrod para volver a Fairy Tail con un gran pesar, pues a pesar de todo ninguno de sus esfuerzos fue capaz de devolverle la vida a la "Llama Eterna", que ahora se encontraba apagada para siempre.
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TARTAROS / ? / FIORE
- Bien, la transformación está completa – dijo una figura femenina de mediana estatura, con la cabeza adornada con un gran casco, sus hombros y brazos se encuentran ocultos por una larga capa de rayas y sus piernas eran las de un ave desde la mitad baja de estas - ¿Qué tal? ¿Qué se siente ser superior a un simple humano? –
Minerva miro sus manos detenidamente con un solo ojo, pues el otro se encontraba tras una especie de parche, su apariencia física no parecía haber cambiado de forma tan drástica, pero podía sentir como su poder había aumentado de manera considerable.
- Es increíble, se lo agradezco Kyouka-sama – dijo Minerva con una reverencia hacia la demonio de Tartaros, - 'kukuku es una pena no poder ver la cara de esos idiotas de Succubus Eyes ahora que me he vuelto más poderosa' –
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? /FIORE (2 dias atrás)
Si alguien fuese capaz de adentrarse en aquel frondoso bosque sin "perderse", y ser capaz de ver un templo de apariencia abandonada y desastrosa, casi derruido por el paso de los años, pensarían inmediatamente que aquel lugar lleva al menos décadas sin ser usada, pero aquello no es más que una simple fachada para alejar la atención de cualquiera que se pensara en acercarse a aquel edificio desistiera de esa idea al instante.
*EXPLOSIÓN*
De un segundo a otro el edificio se transformó en un pilar de fuego que traspaso los árboles y mando a volar pedazos de madera y piedra por igual a todas partes, junto con trozos de carne ensangrentados.
- Tienes que estar bromeando – gruño Natsu, lanzando a su derecha el trozo de un brazo.
- Fufufu ¿Qué ocurre? ¿Asustado? – pregunto Solaris sacudiendo tranquilamente con su mano derecha partículas de polvo de las piernas de su vestido mientras sacaba un ojo de su hombro con su mano libre.
- Sabían horrible pero aun así… – murmuro Mio bajo su abanico, viendo los alrededores teñidos de rojo - *suspiro* Que desperdicio –
- Mal mal mal mal mal mal – repetía el peliverde revisando una gran cantidad de hojas, arrugándolas y lanzándolas al aire una por una – según estos documentos falta una person… oh, oh, ¡oh! Ya veo, ya veo, al parecer fue trasladada a otra parte, interesante -
- Un gremio oscuro con este tipo de información sobre sus miembros ¿acaso son idiotas~? – pregunto con humor Ban, acercándose al Arzobispo para ver por sobre el hombro de este aquella famosa lista.
- Bueno... recordando lo arrogantes que se mostraron solo por ser "superiores a un asqueroso humano" supongo que la respuesta ya está más que clara – respondió bromista la pelinegra de cabello largo.
- Bien, entonces… Petelguese, es muy importante que te adelantes para poder saber la ubicación de Tartaros – le informo Mio viéndolo de manera seria extrañando a los demás, reposando su mano sobre el hombro del hombre, continuo – Debes hacerlo por nosotros ¿de acuerdo? Tú eres el único a quien le puedo confiar esta tarea –
- ¡Entendido! Cumpliré con esto de inmediato – respondió el hombre dando una enorme sonrisa y un saludo militar antes de salir corriendo sin esperar otra palabra.
- ¿Por qué lo enviaste primero? – pregunto Solaris, apoyando su mentón en su mano derecha.
- Lamentablemente, los conozco a todos – respondió la mujer de kimono, para luego señalar a su "amiga" - te conozco a ti, a ellos - señalando a Natsu y Ban- y a él, - finalmente señalo la dirección en la que se fue Petelguese- se lo que harás, y también sé que reacción tendría alguien como él –
- Uh? - Solaris y Ban hicieron una pequeña mueca de confusión ante las palabras de la mujer de cabello corto.
- *suspiro* lo entenderán luego, porque ahora supongo que debemos movernos a Magnolia ahora, no Natsu? – consulto Mio con una sonrisa ligera y con sus manos detrás de su cadera, imitando una pose de chica dulce, pero para Natsu y los demás que conocían la verdadera personalidad de la mujer sintieron como el estómago se les revolvía.
- No hagas eso, es asqueroso – gruño el pelirosa mirando fijamente a Mio con un rostro de disgusto que compartía con el hombre de ojos carmesí
- No eres nada divertido – se quejó la mujer con un pequeño mohín.
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MAGNOLIA / FIORE (PRESENTE)
- Ni se les ocurra hacer alguna estupidez – gruño Natsu entrando a la ciudad junto a sus "amigos", mucha gente los estaba viendo, lo que causo que el ceño del pelirosa se frunciera aún más, siempre que estaba con cualquiera de esos idiotas su mal humor salía a flote.
Aunque lo que el mago de fuego no sabía era que la gente lo veía pues nunca lo habían visto así de enfadado sin razón aparente.
- No prometo nada – respondieron los 3, Mio tranuilamente, mirando los locales de venta de la ciudad, Ban con una sonrisa burlona y los brazos detrás de su cabeza, y Solaris con una sonrisa serena, aunque de vez en cuando guiñaba un ojo a cualquiera que le pareciera remotamente atractiva, hombre o mujer por igual.
Natsu gruño irritado, por 16ta vez ese día, mas solo pudo acelerar el paso.
Cuando abrió las puertas de golpe, muchos giraron su cabeza sabiendo que era Natsu, pero el saludo de siempre no llego, solo un rostro enfurecido y 3 caras burlonas que rápidamente pasaron por el lado del pelirosa y se dirigieron a la barra.
- Disculpa, Natsu comento que tu comida era bastante buena ¿Crees poder servirme un plato? – pregunto Mio sentándose tranquilamente en la barra, piernas juntas, espalda recta y manos en sus muslos – el plato del día estará bien -
- Me encantaría beber una copa ¿Tendrás una botella de vino añejado al menos por 50 años? – pidió la mujer de vestido escotado guiñándole un ojo a la maga-camarera y sentándose junto a su "amiga", se dejó caer ligeramente sobre la barra donde dejo que su cabeza reposara en su mano derecha y cruzándose de piernas sensualmente.
- Yo quiero una jarra de cerveza por favor~ – salto de inmediato Ban, acompañando a las mujeres en la barra.
- No pienso cargarte borracho – dijeron las compañeras del hombre de cabello azul pálido lo más rápido que pudieron.
- Aww vamos no sean malas~ – murmuro el expresidiario dejándose caer sobre la barra.
Mira dudo un segundo antes de asentir con la cabeza y entro a la cocina, no sin antes dar una última mirada a los nuevos clientes.
- ¡Tu otra vez aquí! – exclamo molesta Erza acercándose a la barra, más Mio rodo sus ojos.
- ¿Algún problema con que este aquí? – pregunto la mujer de kimono, mirando de reojo a la pelirroja – que yo sepa un gremio es un lugar público, no privado, así que, aunque tú tengas un problema con que yo esté aquí no puedes hacer nada para impedir que me quede –
Mio sonrió arrogante ante la irritada mirada de Titania, todos miraban de un lado a otro a las mujeres que discutían, muchos creyeron que la mujer de kimono estaba loca o tenía algún tipo de tendencia suicida, Erza invoco una de sus espadas mientras la pelinegra mantuvo su sonrisa, cambiando su usual abanico por uno diferente, aunque solo los "compañeros" de está lo notaron, pues las mangas de su kimono ocultaron el cambio ante los ojos del público general.
- Por tu culpa Natsu ha estado actuado raro últimamente, así que voy a derrotarte para tener a mi amigo de vuelta - Los nudillos de la pelirroja se tornaron blanco por la fuerza con la que apretaba el mango de la espada.
La mayoría pudo sentir como la tensión aumentaba y comenzaba a pesar en el cuerpo de todos, a algunos se les hizo difícil el seguir respirando inconscientemente…
Hasta que un sonoro suspiro rompió esa tensión como un globo.
- *suspiro* ya estoy harto – murmuro el pelirosa con las manos en su cadera y la cabeza agachada.
- … ¿Qué ocurre Natsu? – pregunto Mira, entrando con un plato de papas gratinadas con queso y crema y una botella de Malbec de 50 años, que mecánicamente puso en la barra frente a Solaris.
- Dije que ya estoy harto, harto de todas sus mierdas malditos imbéciles – repitió el pelirosa levantando su cara llena de exasperación.
Todos quedaron de piedra y con la boca abierta, era cierto que Natsu era alguien que no se cohibía al insultar a cualquiera, pero el hablarle a sus compañeros con aquel tono les pareció realmente.
- No saben cuántas veces quise romperme la cabeza con una piedra cuando comenzaban sus mierdas de "el poder de la amistad" y estupideces similares, no me podía creer todas las veces que se tragaron esas idioteces como si todo se arreglara con eso – explico Natsu mientras apretaba su cabello como si quisiera arrancárselo, pero alejo sus manos de su cabeza y la giro hacia el maestro del gremio - Y por sobre todo tus asquerosas miradas Makarov ¿Acaso creías que nunca me daba cuenta de cómo me mirabas cada que hacia un movimiento que te podía parecer remotamente sospechoso? –
- ¡NATSU! ¡NO ES DE HOMBRES HABLARLE ASI AL MAESTRO! - exclamo Elfman, lanzándose para golpear al pelirosa con el puño en alto.
- Tampoco es bueno para tu salud el ponerte a gritar como imbécil – comento el pelirosa deteniendo como si nada el enorme puño del peliblanco, y sin perder tiempo le propino un puñetazo en la boca del estómago con su mano libre que deformo el estómago del Strauss e incluso hizo que su enorme cuerpo se despegara del suelo - Porque te daré una paliza si sigues gritando -
Elfman cayó pesadamente de rodillas y cara al suelo, ya que con las manos sujetaba su estómago.
- Elfman!/Elf-niichan! – exclamaron las hermanas del mago de Take-Over corriendo hacia él para arrodillarse junto a su cuerpo que poco a poco parecía caer en la inconsciencia.
- ¡Natsu! ¡¿Qué significa esto?! – pregunto enfadada Mirajane, mientras Lisanna examinaba a su hermano mayor.
- Lo golpee ¿Acaso no lo viste? - pregunto de vuelta el pelirosa sin siquiera mirar a la peliblanca - ¿O acaso hubiese sido mejor que él me golpeara a mí? –
- Esto fue más que un simple golpe Natsu – respondió la peliblanca también mirando a su amigo de la infancia.
- Tch, no es mi culpa que este idiota sea tan debilucho – argumento Natsu frunciendo el ceño, mirando hacia abajo a la peliblanca de cabello corto y a la camarera.
Cuando al fin los ojos de los tres se encontraron, ambas pudieron ver que la mirada del pelirosa solo había una ira irracional, ni siquiera Mira en su "fase rebelde" recordaba tener tanto odio en su interior. Pero tanto rencor no era destinado a ellas, ni a su hermano, era como si odiase al mundo, como si se odiase a sí mismo.
Lisanna abrió la boca ligeramente, pero ninguna palabra salía ¿Cómo podía? ¿Cómo era posible que el rostro de Natsu, el Natsu que siempre traía una sonrisa desde que se conocieron cuando apenas eran unos niños, estar tan lleno de odio?
Antes de que cualquiera de las dos siquiera pudiese pensar en que decir, otra persona hablo primero.
- Natsu, no sé lo que esa mujer te hizo, pero por favor reacciona, este no eres tú, tú no eres así – Erza trato de razonar con el pelirosa, su tono de voz era apagado y no mostraba su usual tono de autoridad, algo que sorprendió bastante a todos sus compañeros en el gremio.
- Ara ma! ¿Y ahora resulta que es mi culpa? – pregunto Mio levantando ligeramente su ceja derecha y cubriendo la mitad inferior de su rostro con su abanico normal – Veo que tienes una costumbre muy fea ahí, levantar calumnias a la gente que no conoces –
- ¡Cállate! Tú tienes la culpa ¡Natsu cambio cuando tú llegaste! – increpo Titania.
Ante tal acusación la mujer de kimono sintió como su ceja temblaba - hooh~ ¿así que eso crees, eh? Te lo diré algo muuy interesante pequeña tonta –
- No te atrevas – gruño molesto el mago de fuego, su ceño se frunció al punto que sus cejas parecían estar unidas y apretó sus dientes al punto que cualquier persona a menos de dos metros lo podía escuchar.
Mas Mio simple y deliberadamente ignoro aquello mientras miraba con superioridad a la pelirroja.
- Tú… no conoces nada de él. Te diré algo, yo solo le contacte para una "reunión de emergencia" si quieres llamarlo de esa forma, no me importa lo que alguien como tu piense, lo que él ha estado haciendo todo este tiempo no es más que su verdadera forma de ser, su verdadera personalidad, una personalidad de la que ustedes no saben nada porque en realidad no saben nada de él. Se llaman a sí mismos amigos, pero en realidad no saben absolutamente nada de su preciado "amigo Natsu", ni siquiera su verdadero nombre – pauso momentáneamente disfrutando la expresión de los compañeros de gremio del pelirosa, la sonrisa pérfida que se dibujó en su rostro envió un escalofrió por la espalda de todos los miembros de Fairy Tail, por otro lado Natsu apretó aún más sus dientes - fufufu~ pero no soy mala, si te arrodillas y te humillas ante mí puede que me piense si decírselos o no -
- ¡YA BASTA! – grito el pelirosa enfurecido, bajo sus pies, llamas comenzaron a brotar con gran intensidad quemando gran parte del suelo a su alrededor, apunto hacia la mujer de kimono con una mirada asesina – mantén tu maldita boca cerrada de una puta vez -
- Natsu! – exclamo molesto el maestro del gremio, llamando la atención de todos, y una mirada de odio del pelirosa – Entiendo que tengas cosas que no quieres que nadie más sepa, todo el mundo tiene derecho a tener secretos, pero debes controlarte -
- ¿En serio le pidió a "él" que se calmara? – susurro Ban a Solaris, la pelinegra de vestido escotado simplemente encogió los hombros mientras llevaba suavemente una copa de vino a su boca - ... wohoho~ en verdad no saben nada –
- Ho! suena extraño viniendo de ti "abuelo" – el cómo Natsu llamo a Makarov, sonaba completamente diferente a como lo hacía usualmente, ahora estaba lleno de sarcasmo - ¿Crees que jamás me di cuenta de las "miradas discretas" que me dabas? –
El anciano abrió los ojos en sorpresa, jamás creyó que el pelirosa se hubiera dado cuenta de las veces que lo observaba.
- ¿Ahora me dirás porque lo hacías? ¿O es un secreto que no puedes compartir? – la sonrisa que Natsu le dio al anciano era burlesca, pues sabía que algo iba a ocasionar que usara la misma frase que había dicho momentos antes el anciano.
- Lo entiendo, y te pido perdón por eso, pero debes saber que lo hacía por tu propio bien – respondió Makarov sintiendo una pequeña punzada en el corazón por la actitud que el mago de fuego le mostraba.
- Pfff ¿no tenías una mejor escusa? ¿O creías que al pobre tonto de Natsu le iba a bastar esa mierda barata? – pregunto el pelirosa casi gritando, apretando sus manos fuertemente hasta que sus nudillos se ponían blancos, soltó un suspiro mudo y dejo de apretar su puño - Pero bueno, te daré una oportunidad… borra la marca del gremio de mi hombro -
Si antes los miembros de Fairy Tail estaban consternados por la actitud del pelirosa, la petición del mago de fuego.
- Natsu ¿Qué fue lo que dijiste? – pregunto Makarov, con un hilo de voz.
- Solo lo repetiré una vez más borra la marca del gremio de mi hombro derecho – repitió Natsu, aunque su voz parecía más un gruñido que su voz normal, mostrando su enfado.
- ¡¿Qué rayos estas diciendo sesos de lava!? – exclamo el mago de hielo.
- Calmate Gray, Natsu ¿Qué quieres decir con que quieres borrar tu marca? - pregunto Erza con firmeza, pero el mago de fuego simplemente la ignoro, mirando fijamente al octogenario.
- Si no quieren borrarla voluntariamente, te obligare – el pelirosa sonrió malignamente y encendió su puño derecho - Dime viejo ¿Cuál es una de las reglas más sagradas de Fairy Tail? –
Makarov abrió los ojos horrorizado – ¡No te atreverías! – exclamo rápidamente, expulsando parte de su poder mágico.
Natsu cambio la sonrisa que tenía por una más retorcida (*) - ¿Quieres averiguarlo? –
A pesar de que la temperatura aumentaba poco a poco, todos sintieron como una corriente helada les recorría la espalda. Makarov vio a Natsu con pesar, pues parecía que nada podía hacer desistir al joven de abandonar Fairy Tail.
- Detente Natsu *suspiro* lo hare – cedió el hombre de tercera edad, señalándole al pelirosa, quien apago su puño, que se acercara a él – Antes de hacerlo ¿Puedes decirme por qué quieres abandonarnos? –
- No, son razones personales – respondió de forma seca, Natsu movió su hombro derecho apuntándolo al hombre mayor, quien movió su mano, apuntando al hombro con el símbolo de las hadas en este
- ¡ALTO! – el grito fue tal, que las personas que pasaron por fuera del gremio saltaron de susto.
Makarov suspiro por segunda vez antes de mirar a la persona que lanzo tal exclamación. - La decisión ya está tomada Erza, y fue el propio Natsu quien la tomo, ninguno de nosotros puede hacer nada -
- ¡No! Me niego a aceptar que Natsu se vaya sin siquiera darnos una explicación – respondió tercamente Erza cruzándose de brazos.
- No me importa si aceptas o no, yo me largo, eso es todo – comento el pelirosa, dándose la media vuelta hacia las puertas del gremio, más nuevamente una persona se interpuso en su camino.
- Pues vas a tener que pasar sobre mí si quieres salir, horno c… – antes de terminar, Gray levanto sus brazos para cubrir el lado izquierdo del rostro para evitar que un fuerte puñetazo le diera de lleno.
Todo el mundo se sorprendió cuando el mago de hielo fue obligado a deslizarse varios metros a la derecha por el impacto del golpe, dejando una marca en el piso de madera de las suelas del azabache por haber sido desplazado y un brazo izquierdo muy morado.
- Dije que me iba, acaso no me oíste, imbécil – aunque el rostro de Natsu apuntaba hacia la puerta frente a él, sus ojos estaban sobre el hombre que aparto hace solo unos segundos.
Al darse cuenta de aquello, un escalo frio recorrió la espalda del mago de hielo. Por primera vez sintió como si su vida se viera amenazada por uno de sus compañeros de gremio, a un nivel totalmente diferente del que incluso le daba Erza.
- *2 aplausos* Okay, okay, es suficiente – cortando la tensión de forma forzosa, Mio camino tranquilamente a la puerta principal del edificio - creo que es momento para que nosotros nos retiremos, muchas gracias por la comida –
- *suspiro* Supongo que es verdad, gracias por la comida – agradeció la mujer de cabello largo antes de acercarse a la camarera albina - aunque más me gustaría comerte a ti lindura –
Mira se ruborizo ligeramente, más aún cuando la mujer frente a ella simplemente le guiño el ojo antes de darse la media vuelta.
- Ow~ okay, espero que nos volvamos a ver otra vez~ - dijo alegre Ban con una enorme sonrisa, mostrando unos caninos tan prominentes como los de los Dragon Slayers que llamo la atención de todos.
Al recordar el conflicto anterior, Erza giro su cabeza hacia el pelirosa, quien escuchaba los susurros que la mujer de kimono le daba al oído, un simple asentimiento por parte del hombre fue suficiente para que la violenta pelirroja invocara su espada y comenzara a caminar amenazantemente contra el dúo.
Natsu fijo su mirada en ella y chasqueo la lengua audiblemente.
- Te la encargo, estoy harta de ella – comento Mio sin dar la cara a la famosa Titania.
- ¿¡Dónde crees que vas?! – exclamo la maga de re-equip avanzando aún más rápido contra la mujer de cabello corto, enfurecida, el rápido caminar cambio a un trote y luego a una rápida carrera contra la mujer de la compañía Kuzunoha.
Su vista se volvió un túnel que solo terminaba en la espalda de Mio Misumi, llevo su brazo hacia atrás para atacarla, ni siquiera la voz del maestro del gremio fue capaz de alcanzarla. Pero en cierto punto su visión se alejo de ella, mejor dicho, ella misma fue alejada de la mujer de cabello azabache.
- Ghh! – su propio quejido de dolor la despertó de aquel trance, había chocado con una pared del gremio, aunque al segundo siguiente se levando nuevamente.
Todo el mundo se sorprendió al ver a Natsu lanzar a Erza, más Makarov se sorprendió al ver el hombro derecho del pelirosa completamente limpio, la marca de Fairy Tail había desaparecido de su hombro.
- '¿En que momento…?' – El octogenario se preguntaba si el propio mago de fuego había quemado la marca, cosa muy difícil, pues se supone que debía ser resistente a toda magia para que únicamente las personas con cargo de maestro pudiesen borrarla aquellos que deseasen marcharse o fuesen expulsados.
- Ustedes nunca supieron nada de mi verdadero yo…– comentó el pelirosa con la cabeza gacha, tapando sus ojos con su cabello, dándose la media vuelta y desvistiéndose de su blanca bufanda y dejándola caer al suelo para luego mirar hacia el frente y caminar sin siquiera mirar hacia atrás – Y ni siquiera se atrevan a buscarme –
Casi todo el mundo quedo de piedra, nadie dijo una sola palabra mientras veían como la espalda del pelirosa se alejaba cada vez más y más. Solo una persona parecía temerosa ante aquella escena, pues Charle pudo jurar haber visto los ojos del DS de fuego tornarse rojos.
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* La "sonrisa" que dan personajes como Tanya de "Youjo Senki" y Nagatoro de "Please don't bully me Nagatoro-san" (Are you… crying?)
Existen otros ejemplos, pero estos son los más actuales, o al menos los que yo creo que son los más actuales, porque también esta Kamui de Gintama cuando pelea (PD: vean Gintama, 100% recomendado por mi) o Alucard de Hellsing cuando va a absorber la sangre de todo Londres. Si quieren escriban otro que a ustedes se les ocurra en un review.
