Los personajes que se utilizaran aquí no son míos son de la mangaka Rumiko Takahashi, solo los uso con fines de entretenimiento.

Huida.

Sus manos traviesas juguetearon con sus pezones torturandolos apretandolos a placer, sus cartas bordeaban el contorno de sus senos y gimió nuevamente. Inuyasha le robó un beso, metiendo su lengua bruscamente en su boca, obligándola a unir su lengua con la suya. Jadeo complacida sintiendo como una garra traviesa traviesa bajaba rozando su piel hasta sus piernas. Ella gimoteo enrrollando sus manos en su cuello y su cabello plateado.

-No te contengas, quiero escuchar tus gemidos... -su voz ronca y demandante la mojaron más, trato de mover sus caderas por impulso, el acto hizo que se rosara contra su miembro despertado, sintiéndolo duro. Sus piernas a los costados de la cadera masculina temblaron de placer y soltó el aire pesadamente. -Eso es... Quiero escucharte gemir... -él colocó sus manos sobre sus bragas y comenzó a explorar, moviendo sus cartas insistentemente, humedeciendo la zona.

-I-Inuyasha... -Kagome volvió a unir sus labios con los del hombre tratando de descargar las sensaciones con su boca.

Inconscientemente estaba rozando su cadera con el pene del ambarino y él le siguió los movimientos, alejando su mano de su seno la colocó en su trasero. Sus manos en sus partes nobles le hicieron soltar un grito lleno de lujuria. La boca masculina bajo a su cuello y comenzó a lamer desesperado la piel, rosando sus colmillos y alternando con succiones con toda la intención de dejarle marca.

Con sus piernas y manos se aferró al cuerpo caliente del hanyou, pegando su pecho contra sus senos. Ambos estaban casi desnudos, lo único que evitaba que esos movimientos eróticos se convirtieran en estocadas feroces era la hakama de él y sus bragas de ella.

No podía más, el placer se fusionaba y las embestidas de Inuyasha eran perfectas... Estaba por llegar al orgasmo escuchando como él también gemía y gruñía contra su oído... No podía mas... Iba a acabar...

-¡Kagome! ¡A desayunar! -Sota suspiró desde las escaleras, ya era la tercera vez que le llamaba y no contestaba. Se dirigió al cuarto de su hermana y abrió la puerta encontrandola babeando mientras dormía y se reía tontamente. Tomo un pantalón y se lo lanzó.

Kagome al sentir el impacto de la mezclilla se cayó de la cama gritando.

-Levantate hermana, llegarás tarde a la escuela. -despues de decir eso el niño salió del cuarto.

Kagome aún aturdida miró a todos lados descubriendo que no estaba en la cabaña de la anciana Kaede ni con Inuyasha sobre ella excitandola... Solo había sido un sueño...

Suspiró en el suelo... No era la primera vez que tenia un sueño así sobre el joven hanyou... Desde que ella regreso a su casa aproximadamente hace cuatro días no dejaba de tener esos sueños donde ella e Inuyasha eran los protagonistas...

Se levantó de su lugar y se sintió húmeda, entre sus piernas se sentia extraño, indicando que estaba excitada... No era la primera vez que despertaba así y dudaba que fuera la última...

Tomo el pomo de la puerta para ir al baño y limpiarse, pero su intimidad palpitaba reclamando atención. Se mordió el labio mientras miraba el reloj y luego a la puerta de su cuarto...

No sería la primera vez que se masturbaba... No después de tener un gran y placentero orgasmo con Inuyasha en aquel árbol...

El tiempo era poco, pero en el estado en que estaba no tardaría en acabar... Le colocó seguro a su puerta y se volvió a dirigir a su cama.


Inuyasha gruñó nuevamenteienttas miraba inconforme el lazo en su cuello. Tenía tantas ganas de cortarlo pero no era tonto, esa cosa lo iba a quemar y a obligarlo a desmayarse durante un buen rato. Se sentía como un puto perro así, ni siquiera tenía a tessaiga porque esa maldita puta se la había quitado.

-Maldita puta. -la insulto por nuevamente observando cómo ella tenía el otro extremo del lazo violeta.

-Pronto dejaras de decirme así. -dijo secamente Kikyo mientras seguía su andar a la cabaña de Kaede.

-Sigue soñando zorra.

Poco después de la partida de Kagome -de la cual Inuyasha tuvo que ser encerrado para no seguirla y hacerle de todo tipo de cosas pervertidas- Kikyo había regresado a la aldea argumentando que ayudaría a su hermana menor a traducir los pergaminos. Él sabía que no solo lo hacía por eso, esa desgraciada lo quería para ella, mala suerte... Él solo quería a una mujer y esa mujer estaba solo atravesando el pozo y no podía ir por ella.

Inuyasha entro junto a Kikyo a la cabaña de Kaede donde la anciana estaba escribiendo lo traducido en una nueva hoja. Cuando Kikyo le quitó la cuerda rápidamente trato de escapar, pero una vez como en todos esos días, ella le colocó esa jodida barrera de mierda que tanto él odiaba. Movio su nariz en un intento de disminuir el dolor del impacto.

-Te ayudaré Kaede. -la hermana mayor se sentó cerca de la barrera y tomo entre sus manos el pergamino de "Amor". Ya no faltaba mucho para terminar de traducir ambos pergaminos y encontrar la cura de Inuyasha.

Pronto volverás a mi... Inuyasha... -penso Kikyo escribiendo y resumiendo la información.

Los minutos pasaron y ambas sacerdotisas seguían en su labor... Pronto en rostro de la mujer de barro cambio, abriendo los ojos y leyendo una y otra vez aquel pedazo de papel en sus manos.

Ese gesto no pasó desapercibido por Inuyasha.

Esa desgraciada leyó algo que no le gusto. ¿Podía ser que a él si? Deseaba que si, de lo contrario no sabría explicar ese semblante en la sacerdotisa.

-Hermana. -llamo Kaede. -Necesito ayuda.

La mujer asintió y se acercó a su hermana menor con la esperanza de que la cura no fuera tan desagradable como el pergamino que ella acababa de leer y traducir. No iba a permitir que él hiciera eso para curarse.

Santo y Shippo entraron en la cabaña y al ver a las dos sacerdotisas concentradas procuraron no hacer mucho ruido.

La curiosidad de Shippo lo orillo a leer la traducción en el suelo. Arqueo una ceja al no entender del todo bien.

-Sango. - la aludida se giró al pequeño zorro. -¿Que significa "poseer al objetivo"? No lo entiendo.

Las tres mujeres miraron al niño con un semblante impasible, especialmente la mirada de Kikyo deseaba matar al mocoso por leer en voz alta.

Inuyasha sonrió socárron... Eso era interesante...


-¡Confiesa Kagome! -gritaron Eri y Yuka golpeando la mesa y llamando la atención del resto de clientes del restaurante.

-Chicas, por favor... Más bajo... -rogo la azabache queriendo huir de ahí mismo mientras Ayumi se aguantaba la risa.

-¡No podemos bajar la voz! -grito Eri.

-¡Al menos no hasta que nos contestes Kagome! -le siguió Yuka.

Había sido una descuidada por estar pensando tanto en Inuyasha y su comportamiento lujurioso que se le salió preguntar si a alguna de sus amigas ya había pasado por algo similar; el punto fue que la conversación derivó de otra y luego otra y al final le habían rascado al tema inicial.

-Además, ¿no dices que él ya rechazo a su novia? -pregunto Eri sentándose en su lugar finalmente.

-Pues si... Pero...

-No te cortes Kagome, es normal. -animo Yuka.

Sabía que era normal. ¡Lo sabía bien! ¡Esas clases de sexualidad si dejaban hueya! Sin embargo, no podía evitar sentir pena al hablar de ese tema... En su tiempo a ellos les enceñaban sobre el noviazgo o para más fácil una noche de locura... Pero en el tiempo de Inuyasha no era así, lo sabía bien... Pero no podía evitar que el carmin regresará a sus mejillas con imaginarse a él entrando en ella miéntras gemía y jadeaba en su oído...

Yuka al ver a su amiga pensativa y con el rostro rojo suspiró.

-¿Ya lo han hecho o no? -la muchacha se acercó a la azabache y le susurró en su oído la pregunta que las tenía discutiendo desde hace rato. Las demás también se unieron y escucharon con atención a Kagome.

-N-no... Nosotros...

-¿Pero lo han intentado? -Eri ahora interrogaba a Kagome. La pobre azabache asintió lentamente con la cabeza.

Las tres amigas se miraron entre sí y se sonrieron.

Eso le dió miedo.

Mucho miedo.

Después de pagar la cuenta salieron del restaurante y jalonearon a Kagome a una dirección desconocida, prácticamente la estaban arrastrando mientras ellas cuchicheaban cosas entre ellas.

Cuando Kagome leyó el nombre del local, donde sus amigas aparentemente querían meterla, casi se cae de espaldas al comenzar a juntar las piezas del rompecabezas.

"Farmacia".

Ahora todo tenía sentido. Ahora tenía más razones de huir de ahí.

Trato de zafarce del agarre de sus amigas, pero le fue imposible, designándose cuando entraron en aquel local.

-Bienvenidas a la farmacia "Gomas". ¿Puedo ayudarles en algo? -la mujer de tez morena tras un pequeño mostrador las recibió sonriendo ligeramente.

-Buenas tardes. -saludaron las cuatro.

-¿Nos puede recomendar algún condón? -pregunto Yuka sin rodeos logrando un sonrojo en Kagome.

-¿Condón? ¿Para cual de las cuatro? -las tres "traidoras" señalaron rápidamente a Kagome quién deseaba morirse ahí mismo o desaparecer por completo...Ahora la idea de ir al pozo sonaba tentadora... -Ahora entiendo porque pareces jitomate.

-Chicas... Por favor, no hace falta esto... -rogo la azabache viendo como la muchacha no mayor de 20 años se dirigia al estante donde tenía los preservativos.

-¡La protección es primero Kagome! -regaño Eri colocando sus manos en su cintura.

-Pero...

-Tengo condones de sabores... Hay de uva, chicle, cereza, fresa... -¡No quería saber más! Solo quería salir de ahí. -Tambien hay lubricantes de sabores por si te interesan...

-¡No!... Yo... Nosotros no... -la mujer la miró unos segundos y después se hecho a reír a carcajadas.

-¡Pobre de tu novio! ¡Debe estar morado o hasta azul ahí abajo! -reia aumentando la vergüenza de la chica. -Te busco otro tipo de lubricante si gustas. -ofecio levantando las cejas antes de reír nuevamente.

-Mejor unos condones. -¡¿A dónde fue la inocente Ayumi?! ¡Sus amigas eran una mala influencia para la jovencita!

La azabache sacudió su cabeza en un intento de ahuyentar la vergüenza... ¿Condones? Aunque sus amigas insistieran, no creía que Inuyasha fuera a ponerse uno... Seguramente tampoco sabría que era uno...

-Pero él no se lo pondría... -murmuro pérdida en su pensamiento. La mujer y las muchachas la miraron incredulas.

-¡¿Que dices Kagome?! -grito Eri y su rostro enrojeció nuevamente.

-¡No me digas que es de esos chicos que dicen que no se siente igual! -ahora era Yuka.

Sus amigas comenzaron a gritarle histéricas sobre lo "irresponsable" que era su novio rebelde, mientras que Ayumi pedía que se calmaran y dejarán a Kagome tomar aire, por su parte la mujer no podía con la risa, esa escena era pura comedia.

Despues de que Ayumi logró su cometido la mujer de tez morena las miró divertida.

-Entonces les daré unas pastillas. -Kagome negó eufóricamente y sus amigas aceptaron rapidamente.

Las cuatro se acercaron a pagar aunque Kagome estaba temblando de vergüenza... Además porque los otros clientes las miraban raro o divertidos por la escena.

-¿No se requiere receta? -cuestiono Eri.

-Nhe... Me hicieron el dia, solo paguenme y listo. -las amigas de la azabache terminaron pagando argumentando que era un regalo de su parte, pero que no se ilucionara. Salieron riendo y avergonzando a Kagome más de lo que que ya estaba mientras los clientes y la muchacha reian.

-¿Nuevamente los dejaste ir sin receta? -la muchacha sintió un escalofrío recorrerla y se giro nerviosa.

-Me hicieron el día... -murmuro tratando de excusarse sin ningún éxito aparente pues sintió el zape doloroso de la mujer a su lado. -No volverá a pasar...

-No prometas cosas que no cumples. -mascullo la muchacha antes de seguir en su trabajo.


Su plan no tenía fallas o al menos no muy grandes.

¿Esa puta de Kikyo creía que con ir a poner pergaminos con Miroku todo se resolveria? Que estupida mujer...

Reviso la cabaña una vez más, observando la posición de Kaede y de Shippo quienes se habían quedado a "cuidarlo". En el momento en que la anciana comenzó a escribir en el papel lo que pensaba que decía esa tonta cura sonrió.

Era ahora o nunca.

Le dolería como los mil infiernos, pero solo sería unos segundos.

Estiró la mano, llamando a tessaiga a él. La espada comenzó a temblar y se aproximó rápidamente a su dueño, chocó con el campo de energía. Maldijo antes de tocar la barrera y tratar de tomar su espada.

El ruido de la energía volviéndose loca alertó a la miko y al zorro. Shippo trato de alcanzar la espada, pero fue muy tarde.

Con la mano ligeramente quemada desenvaino a tessaiga y está se hizo roja, rasgo el campo y sonrió triunfal al ver que su plan había funcionado.

-¡No dejes que escape Shippo! -ordeno la anciana tomando su arco y flechas.

Tenso el arco apuntando con la flecha al hanyou mientras el pequeño niño trataba de detenerlo con aus juguetes. El albino mando a volar al zorro fuera de la cabaña y la anciana lanzó una flecha que él esquivo rápidamente.

-Ni lo intentes anciana. -la velocidad de la miko ya no era la misma que cuando era joven y eso le afecto. Inuyasha le quitó el arco y lo lanzo lejos, se giro levemente a la mujer y sonrió abiertamente, la mujer supo que planeaba y no lo permitiría.

Inuyasha salió de la cabaña, la anciana trato de seguirle pero en ese momento una flecha se clavó en el marco de madera.

El hanyou maldijo por lo bajo al ver a la miko de barro sosteniendo su arco y apuntando le con una flecha. Esa mujer termino rápido esos pergaminos, eso sí no lo tenía planeado... Maldición...

-No permitiré que vayas con ella. -hablo firme Kikyo en su desicion, tensando el arco aún mas.

-Khe. Estupida, iré con "esa mujer" y tú ni nadie me lo va a impedir. -la miko frunció el ceño molesta y lanzó su flecha, rosando la mejilla masculina.

-Ultima advertencia, Inuyasha. -afirmo tomando otra flecha y apuntando.

Esa mujer no iba a matarlo, lo sabia, y planeaba aprovecharse de eso.

-No insistas zorra, Kagome es cien veces mejor que cualquier otra, y mil veces mejor que tú. -él saboreo con gloria cómo el rostro femenino se se distorcionaba por la ira.

Esas pablas habían calado profundo y en un arrebato lanzó su flecha. Inuyasha la esquivo fácilmente y se acercó a ella con rapidez, impidiéndole lanzar otra flecha, tomo sus muñecas y la miró a la cara sonriendo.

-Y otra cosa. -susurro el hombre lentamente. -Planeo "curarme" con ella por eso, deja de molestar maldito cadáver vacío.

Abrió los ojos sorprendida al escuchar esas palabras y la rabia creció en ella, sin embargo, no pudo hacer nada pues en un rápido movimiento, Inuyasha le había rasgado parte de su cierto dejándola herida pero no de muerte.

-¡Hermana! -griti desesperada Kaede corriendo como podía a su hermana quién había caído al suelo en un estado grave.

Inuyasha miró los ojos fríos de la mujer en el suelo y siguió su camino al pozo.

Las almas del cuerpo de Kikyo salían una por una dejándola débil y sin fuerzas de levantarse. Con la ira corriendo por su cuerpo de barro terminología desmayarse en los brazos de su hermana menor.

El ambarino corrió a su objetivo hasta que sintió un campo alrededor de los árboles.

Esa puta y ese monje...

-Fue su idea, la verdad yo no tengo inconvenientes Inuyasha. -él aludido giro su cabeza sonriendo en dirección a Miroku quien lo observaba fijamente. -Sin embargo, sabes que no puedes hacerle daño.

-Khe, sabes que no lo haré.

El monje asintió y quitó el obstáculo que le impedía seguir. El hanyou no perdió tiempo y volvió a encarrerarse al pozo.

Cuando finalmente pudo verlo sonrió para sí mismo, ya nada iba a impedir que él tomara a Kagome como suya.

Salto dentro del pozo y se perdió entre las luces violetas y azules.

Por su lado, Sango y Miroku observaron con semblante serio el camino que su amigo había tomado para irse con la chica del futuro.

-¿Cree que esto esté bien houshi-sama? -pregunto la castaña observando al pelinegro.

-Él no le hará daño, además, sabemos que Kagome-sama lo quiere mucho. -sonrio mientras le respondía calmadamente.

-Supongo que tiene razón...

-Ahora regresemos a ayudar, seguramente Inuyasha dejo un desastre al escapar. -comento el hombre dándose vuelta y caminando de regreso a la aldea.

-Si... Hace no mucho vi volando a Shippo. -comento con gracia en su voz la exterminadora.

Caminaron en silencio hasta que el monje hizo acto de su mano maldita y Sango lo a abofeteo.

Solo rogaba que Inuyasha no fuera tan descarado como ese monje...

Continuara...

¡Holiwis moffins!

¡NO ME MATEN! Tengo mis razones:

1. Tenía un examen muy importante.

2. Mi computadora se murió y cuando la trajeron "reparada", estaba más lenta que yo en mis actualizaciones (Pacman emperrado)

3. ¡ME QUEDE EN LA ESCUELA QUE QUERIA! ¡Celebren conmigo! (Punshis punshis pum)

4. Escribir en el celular (especialmente el mío) es más difícil de lo que parece... Tenganme pasiencia...

¿Que les pareció el capítulo? Tenía que poner esa escena de la farmacia,se me hacía muy cómica ja ja. Originalmente Sango se enfrentará a Inuyasha aquí y este para librarse de ella, le rompería el traje de exterminadora para dejarla expuesta y él huir, pero después dije: 'Existira en mi memoria".

Angel Sangriento: Ese Shippo liga más que uno (?) Sad :"v ... En este no hubo prospecto de cuchi cuchi, ¡Te he fallado! Pero debes perdonarme porque ya hiciste tú triunfal aparición (?) Espero que te guste :3 . Y hazme más brujería que debo actualizar otros tres :'v ... Pues nos vemos próximamente mi' ja :v

serena tsukino chiba: Perdon, pero bueno si, está en el siglo XXI y no debería de tener mucha pena en ese aspecto, pero supongo que al ser una chica de 16 o 17 años ( ni yo me acuerdo de qué edad le puse a la pobre xb ) si, piensa en Inu de esa manera, pero en su interior se debate entre sí hacerlo con él que es lo que desea, pero cree que si lo hace el Inuyasha del que ella se enamoró nunca volverá. Y no debería darle pena hablar de eso, pero digamos que siempre los cachan o están a punto y pues en mi opinión yo me moriría de vergüenza. No sé si respondí a tu pregunta ja ja, pero es lo mejor que pude hacer con mi celular TmT. ¡Nos vemos moffin!

Estefania: ja ja, gracias *corazón*, aún que siento que hice que Inu se abstuviera de muchas cosas 7w7 ahora sí ya no tiene correa el perro r7w7r

Yani Anderson: ¡Woman! ¡ Hace una eternidad que no venías! Ya te extrañaba :( . Arrhe con la que barre, que mentes cochambrosas que les gustó la parte de Kagome y su oral... pero estoy segura que les gustó más la parte de Inu, si me entiendes 7w7 . Kikyo ya hizo su aparición triunfal y a pesar de todo, no se va a rendir... Si, todo es mejor cuando Kagome coopera, ahora imagínate en el próximo capítulo *Mira ese potencial*... No solo te laves la boca con jabón ¡Con cloro! Ok no ja ja. ¡Abrazos con morffins!

En el próximo capítulo ya se viene lo bueno ahora sí 7w7 *etsitante*.

Porcierto, perdónen las faltas de ortografía que puedan haber, pero el autocorrector del celular no ayuda mucho 7m7

¡ADIOS!