Este fic fue inspirado en la canción (La bella y la bestia de Porta), es una adaptación.
*Los personajes no me pertenecen (solo la protagonista)*
Capítulo 11: Desahogo
Solicitó a la recepcionista que nos re-acomodara en una mesa privada, donde no pudiéramos ser vistos y escuchados. Le paso unos billetes y ella amablemente nos llevo a la zona VIP. Acomodaron la mesa, ordenamos y de nuevo estaba a la expectativa de mis confesiones.
-Dime, ahora si podemos hablar tranquilamente- me miraba con una ceja enarcada. Y movía su pierna derecha nervioso.
-¿Promete que no te enojaras?- mis ojos comenzaban a acumularse de lagrimas de nuevo. Suspiro y coloco dos de sus dedos en el puente de su nariz.
-No te prometo nada…- sabia que diría eso. Tome aire y me arme de valor.
-Desde esta semana ya no vivo con Paul, estoy en un hotel. Desde hace mucho tiempo Paul me ha estado golpeando. Treinta veces para ser exacta- vi como sus manos se empuñaban y cerraba sus ojos, pero no me interrumpió- El domingo fue la gota que derramo la copa, me golpeo tanto que aún se me nota la hinchazón y los moretones. Me fui de allí. Al día siguiente me mando un ramo de flores con la cantidad correcta de treinta rosas.- golpeo la mesa y me sobresalte por el ruido.
- Ese idiota, desgraciado, lo voy a destripar- respiraba como un toro iracundo- ¿Por qué no me habías dicho nada?- su mirada mostraba angustia. Agache la mirada.
- No, quise meterte en mis problemas. Puedo resolverlos sola- alce mi mirada y Jacob se estaba levantando de la silla y se arrodillo delante de mi, tomo mis manos con delicadeza.
- Eres demasiado terca ¿lo sabes?- asentí- Yo te puedo ayudar, déjame hacerlo.
- ¿Cómo?- mi voz sonó un poco temblorosa, tenía miedo de lo que pudiera decir.
- No te lo diré. Lo demostrare.- mi cuerpo se tenso- Terminemos, de cenar y luego vamos a otro sitio.
Mierda.
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WolfWoman23
