"No hay fuerza más poderosa que la mente humana y quien domina la mente, lo domina todo"

Kakashi estaba firmando diversos documentos diplomáticos cuando su secretaria le informó que los hermanos Uchiha deseaban hablar con él. Les concendió el permiso y entraron a la oficina.

– Kakashi, ¿cómo explicas lo que hiciste?

– Buenos días, Sasuke – dijo Kakashi con sarcasmo – si te refieres sobre la Cumbre Kage, tengo mis razones

– Habla entonces

– La guerra no solo ha traído innumerables muertes, Sasuke – habló Kakashi – también ha traído un desolador porvenir – suspiró – en algún momento, los zetsus blancos destruyeron todas las cosechas de la aldea junto a las herramientas de siembra – Itachi lo miró sorprendido – Konoha se ha quedado sin alimento y para mantener la calma, tuve que hacer un tratado con el Tsuchikage. Él enviaría alimentos luego de la Cumbre Kage, hasta ese momento pudimos racionar, pero jamás pensé que él intentaría sabotear a Misato de esa manera, creí que la guerra había dejado algún tipo de enseñanza

– ¿El Tsuchikage envió los alimentos? – cuestionó Itachi

– Sí, pero la mitad de ellos estaban en mal estado y se excusó diciendo que el viaje hasta aquí los deterioró – respondió Kakashi suspirando nuevamente – así que estoy en la misma posición de antes

– Le explicaremos a Misato – respondió Itachi

– No se preocupen, le enviaré un cuervo – asintió el Hokage

Mientras tanto, Misato estaba de pie frente a un ventanal observando la aldea. Había muchas personas comprando en el centro diversos artículos. Sonrió levemente mientras recordaba las calles principales de Konoha.

– Lady Misato, aquí están los planos que solicitó – habló Haruo acercándose a su lado

– Gracias, Haruo – asintió la joven – veo que los arquitectos estuvieron de acuerdo con la idea

– Así es

– Vayamos a realizarlo entonces – sonrió

Ambos caminaron por la fortaleza hasta que salieron y se dirigieron a una zona donde antes hubo un edificio que lamentablemente tuvieron que derribar por las condiciones pobres que presentaba. Misato saludó a los arquitectos y charlaron brevemente antes de que ella se posicionara frente al terreno vacío y juntara sus manos en concentración.

La gente cercana sintió cómo el suelo temblaba. Vieron cómo el elemento Mokuton surgía de la tierra y formaba lazos fuertes hasta tomar la forma de un edificio con tres pisos. Misato mantenía los ojos cerrados mientras moldeaba su Mokuton a los planos pactados.

– Está hecho, Lady Misato – aplaudió un arquitecto

– ¡Es hermoso!

– ¡Gracias, Misato-sama! – exclamó un niño pequeño y ella le sonrió

– Aquí asistirá todo aquel que desee ser un shinobi – sonrió Misato – nuestra Academia es hermosa – admiró

La construcción de la Academia fue un gran logro y todos hablaban de ello. Muchas familias decidieron enviar a sus hijos a la Academia. También varios ninjas se presentaron en la fortaleza para solicitar ser maestros de la misma. Misato se encargó de examinar sus perfiles y aceptarlos para su nuevo camino como maestros.

Pronto, Sasuke e Itachi llegaron a la aldea y le relataron lo sucedido con Kakashi. Misato asintió ya sabiéndolo por el cuervo, aunque no entendía por qué el Hokage no se había comunicado antes. Sin embargo, dejó pasar esa duda.

– Debemos estar atentos a los movimientos del Tsuchikage – comentó Misato con calma

– Así es – asintió Itachi – siempre se puede ser precavido

– Hm, Lady Misato – llamó Haruo un poco nervioso

– ¿Qué sucede, Haruo?

– Debemos debatir un tema en cuestión – continuó Haruo mientras mostraba varios pergaminos blancos, Misato levantó una ceja interrogante – son propuestas de matrimonio de varios señores feudales ofreciendo a sus hijos o los mismos señores en sí – Sasuke rodó los ojos e Itachi ya sospechaba que esto pasaría

– Mm – murmuró Misato pensativa – recházalos con cortesía y amabilidad, por favor

– De acuerdo – asintió Haruo – ¿puedo hacerle una pregunta diplomática y algo personal?

– Claro, dime – dijo Misato

– ¿Usted está interesada en alguien? – preguntó Haruo y Misato se sonrojo levemente

– Mm, no he tenido tiempo para pensar en eso – respondió Misato nerviosamente

– ¿Hay alguien interesado en usted? – intentó Haruo

– Pues... – Misato recordó a su amigo – antes de partir hacia aquí, Haku Yuki confesó sus sentimientos por mí – se sonrojó al recordarlo – realmente no sé por qué no me di cuenta antes – rio nerviosamente y desvió su mirada a los hermanos Uchiha.

Sasuke se veía realmente molesto y con una vena en la frente mientras que Itachi estaba impasible y un poco deprimido.

– ¿Le darías una oportunidad a Haku Yuki? – preguntó Haruo insistentemente

– De verdad no he pensado sobre ello, Haruo – respondió Misato seriamente – la aldea todavía sigue reconstruyéndose y no he pensado en contraer matrimonio

– Lo sé, Lady Misato – dijo Haruo juntando sus manos – pero como, heredera y líder, es necesario que contraiga matrimonio y por ende, el nacimiento de herederos – sentenció con tranquilidad – debe asegurar que la línea principal de sangre Uzumaki siga vigente

– Entiendo, Haruo – asintió Misato comprendiendo la situación – ¿podemos continuar esta conversación en otro momento?

Sin más, Misato se retiró de la sala a paso tranquilo pero su mente iba a gran velocidad con sus pensamientos. Su consejero tenía razón sobre el asunto del matrimonio pero realmente no estaba preparada mentalmente para eso. Sabía que su corazón ya estaba enamorado pero en estos momentos, sus deberes ocuparon el primer lugar.

En otro lugar, el Tsuchikage estaba sentado observando su aldea con gran concentración. Una sombra se cernió sobre él.

– Nunca olvides lo que Ashina Uzumaki le hizo a tu padre, Onoki – habló la sombra con voz oscura

Los ojos se Onoki se ensombrecieron recordando el asesinato de su padre a manos de Ashina Uzumaki, antiguo líder de Uzushiogakure. Apretó los puños con furia, su descendencia pagaría por sus crímenes.

Misato se encontraba nuevamente en su oficina leyendo atentamente unos cuantos archivos cuando escuchó que golpearon la puerta. Concedió permiso e Itachi entró al lugar.

– Disculpa las molestias, Misato – se disculpó Itachi – hay asunto del que debo hablarte

– Claro, cuéntame – asintió la joven dejando a un lado los archivos

– Desde hace varios meses, Sasuke ha estado teniendo recurrentes pesadillas sobre la masacre... – Itachi suspiró con tristeza – y he escuchado cómo habla en sueños... con nuestros padres... – suspiró nuevamente – quiero darle una oportunidad para que pueda hablar con ellos – observó a Misato – deseo realizar el Edo Tensei para traer a mis padres y que puedan hablar... pero no puedo hacerlo solo

– No te preocupes, Itachi, te ayudaré – respondió Misato – disculpa la pregunta que haré pero para hacer el jutsu necesitaremos el ADN de tus padres, ¿lo tienes?

– Sí, cuando fuimos a Konoha visité sus tumbas y... me encargué de traer el ADN – mostró dos bolsitas con finos cabellos

– De acuerdo, ¿cuándo quieres hacerlo?

– ¿Esta noche te parece bien? – preguntó Itachi

– Claro, dame el ADN y me encargaré de todo – respondió Misato tomando las bolsitas – los esperaré esta noche en el lago del este

– Hai

El ninja se retiró de la habitación mientras la kunoichi examinaba las bolsitas. Las guardó y continuó su trabajo. Más tarde, Tadao se presentó en la oficina con buenas noticias sobre los Samurai, todos estaban trabajando en su control de chakra y progresaban velozmente. Misato se alegró por ellos y le pidió a Tadao que la mantuviera informada de sus progresos.

Durante el resto del día, Misato se dedicó a firmar papeles de gran importancia ya que se había atrasado dos días. Suspiró con cansancio, realmente necesitaba una secretaria o algo así.

Cuando anocheció, Misato observó cómo brillaba la luna blanquecina. Pensó en aquella vez que fue roja y adormeció a todos en un profundo sueño de muerte. La kunoichi se dirigió al lago del este y no encontró a nadie así que comenzó a realizar el jutsu pero antes creó una pequeña casa de madera para que tuvieran comodidad.

Luego, Misato creó dos clones de madera, colocó un selló con el ADN e invocó una máscara del Templo Uzumaki. La kunoichi realizó los sellos rápidamente y un Shinigami apareció gruñendo.

Al instante, Misato se colocó la máscara y el Shinigami chilló asustado, entonces la kunoichi apuñaló al ser del inframundo y las almas retenidas volaron por los cielos hasta que dos almas en específico entraron en los clones de madera y estos, tomaron la forma característica del Clan Uchiha.

– ¿Qué es este lugar? – preguntó Fugaku desorientado

– La tierra de los vivos, Fugaku-san – respondió Misato quitándose la máscara cuando el Shinigami desapareció

– ¿Quién eres? – preguntó Mikoto entrecerrando los ojos en confusión – ¿Misato?

– Así es, Mikoto-san – asintió la kunoichi

– ¿Cómo están mis hijos? – preguntó Mikoto con preocupación

– Están bien, vienen hacia aquí – respondió Misato

– Oh por dios – sollozó Mikoto al verlos llegar

– Itachi... Sasuke... – habló Fugaku consternado

Los padres e hijos se fundieron en un necesitado abrazo que hablaba por sí solo. Itachi dejó caer sus lágrimas al igual que Sasuke. Misato los observó con tranquilidad. Fugaku palmeó los hombros de sus hijos mientras sus lágrimas caían de sus ojos convertidos por el Edo Tensei.

– Tou-san, estamos bien – dijo Sasuke para calmarlo

– Están bien, Fugaku – susurró Mikoto al ver a su marido – ¿cómo es esto posible? – preguntó la mujer

– Misato realizó el Edo Tensei – respondió Itachi para sorpresa de sus padres

– Ya veo – comentó Fugaku – este lugar no es Konoha, ¿dónde estamos?

– Estamos en Uzushiogakure – respondió Misato con una sonrisa

– Pero fue extinta hace muchos años

– Misato ha reconstruido la aldea luego de la guerra – comentó Sasuke

– ¿Guerra? – preguntó Mikoto ampliando los ojos

– Este es mi momento para retirarme – habló Misato – hablen tranquilos, estaré en la fortaleza

Sin más, Misato se retiró del lugar para que la familia tuvieran su momento de privacidad. Seguramente se pondrían al día desde el principio. La kunoichi se dio un largo baño relajante y se colocó un kimono blanco para luego, sentarse en un escritorio y practicar su escritura en Fuinjutsu. Debía mantenerse despierta por si la necesitaban.

Tal como pensó, a las tres horas, un cuervo de Itachi solicitó que fuera hacia el lago del este. Al llegar, los vio sentados tomando té en el pequeño living de madera.

– ¿Quiere una taza de té, Lady Misato? – preguntó Mikoto con cortesía

– Por favor, Mikoto-san – respondió Misato – no hay necesidad de formalidades

– Está bien

– No puedo creer que ha habido otra guerra y Madara fuese revivido – habló Fugaku todavía sorprendido

– Fue así, tou-san – asintió Sasuke

La conversación continuó con bastante ánimo. Misato notó que Sasuke denotaba un gran alivio e Itachi también. Esta era la reconciliación y paz que necesitaban como familia.

Fugaku y sus dos hijos se quedaron charlando mientras que Mikoto invitó a la kunoichi pelirroja a caminar alrededor del lago. Aquella petición fue extraña para Misato pero la acompañó.

– Has crecido mucho, Misato – sonrió Mikoto – eres hermosa al igual que tu madre

– Gracias – se sonrojó Misato

– Itachi y Sasuke... – habló Mikoto en voz baja – ambos te aman con todo su corazón – Misato la miró sorprendida y confundida – he visto sus ojos al verte... así que debo preguntar, ¿tú los amas?

El corazón de Misato latió con fuerza al escuchar la pregunta, sabía lo que sentía por ellos pero no podía elegir, su corazón no lo permitiría. Amaba a ambos por igual.

– Sí, los amo – respondió Misato con seguridad

– Sean felices, Fugaku y yo les damos nuestra bendición – dijo Mikoto con una sonrisa

Sin más, ambas mujeres volvieron a la pequeña casa de madera cuando comenzó a amanecer, y todos al mirarse sabían que había llegado el momento de despedirse. Los padres abrazaron a sus hijos con fuerza y ellos correspondieron el afecto. Sorprendentemente, los padres también abrazaron a Misato con cariño y ella los abrazó.

– Cuida de mis hijos, Misato – dijo Mikoto con una sonrisa cómplice

– Lo haré, Mikoto-san – sonrió Misato

Con unas últimas palabras de despedida, los padres sonrieron y una luz blanquecina se llevó sus espíritus al otro mundo. Itachi, Misato y Sasuke se quedaron observando mientras se desvanecían los clones en cenizas y los espíritus flotaban hacia el cielo con una gran sonrisa de paz.

– Gracias por hacer esto por nosotros, Misato – agradeció Sasuke honestamente

– No hay de qué, Sasuke – asintió la joven

Los tres se quedaron en silencio apreciando el momento que había acabado de suceder. Itachi parecía pensativo mientras que Sasuke parecía querer decir algo.

De repente, una gran águila apareció volando y se posó en el suelo. El ave le informó a Sasuke e Itachi que un objetivo que estaban siguiendo había cambiado su lugar de residencia. Los hermanos se despidieron de Misato y se marcharon para investigar el asunto.

Durante los siguientes días, Misato continuó con sus deberes habituales e inaugurando algunos edificios que habían terminado de construirse. Haruo la ayudó a comprender algunos asuntos diplomáticos que habían sucedido hacía mucho tiempo y le informó que debía realizar la coronación tal como la tradición dictaba. Ambos programaron la coronación para que se realizara dentro de un mes.

En la semana, Tadao se encargó de continuar entrenando a los Samurai. Misato asistió a algunos entrenamientos como espectadora y luego, se dirigiría a visitar las granjas donde cultivaban y cosechaban. Los ciudadanos estaban más felices y tranquilos ahora que una nueva estabilidad había llegado luego de la gran reconstrucción.

Los preparativos para la coronación comenzaron a tomar mayor cantidad de tiempo para Misato. Según sus consejeros, debían seguir cierto protocolo de invitaciones y vestimenta así como el procedimiento. La kunoichi ensayó la coronación junto a sus consejeros.

Durante una noche lluviosa, un pergamino llegó para la kunoichi. Era una invitación de Lord Tsuchikage para tener una reunión privada y resolver todos sus problemas. Misato no tenía ningún problema con él y no terminaba de comprender el verdadero motivo detrás de la invitación.

La kunoichi se preparó para la reunión y se dirigió a Iwagakure en un carruaje simple para evitar inconvenientes con sus dragones. Dejó que sus consejeros asumieran el liderazgo de la aldea hasta que volviera. Sin embargo, Haruo insistió en acompañarla pero Misato desistió y le indicó que se quedara en la aldea.

El viaje duró una semana entera, Misato lo soportó bastante bien pues era un ninja después de todo. Al llegar, la aldea estaba bastante silenciosa lo cual fue extraño. Dos jounin llevaron a Misato a la oficina del Tsuchikage. La kunoichi intentó conversar pero los ninjas se mantuvieron en completo silencio sin responder.

En la oficina, el Tsuchikage estaba de pie observando su silenciosa aldea cuando Misato entró con los jounins. El hombre flotó en el aire y se paró frente a la kunoichi mirándola intensamente.

– ¿De verdad creíste que tengo intenciones de resolver mis problemas contigo? – preguntó Onoki burlonamente mientras que Misato entrecerró los ojos – lo único que deseo es quebrarte de mil maneras y verte morir con un profundo sufrimiento

Al escuchar esto, Misato se tensó y detectó un cambio en el chakra de los jounins. Onoki hizo una seña y la habitación entera brilló con un chakra rojo. Al instante, Misato sintió su chakra ser absorbido y detuvo un kunai siendo lanzado en su dirección.

Los dos jounins se abalanzaron sobre ella mientras Onoki observaba satisfecho. Misato luchó contra los jounins arduamente mientras su chakra iba siendo vaciado. Necesitaba salir de allí, junto chakra en su puño y golpeó una pared rojiza pero esta, brilló con su propio chakra y jamás se rompió. Al contrario, la pared logró absorber el chakra de su puño.

Un jounin le dio una patada y apuñaló la mano de Misato contra una pared. La kunoichi quiso arrancarse el kunai incrustado pero este no cedió de ninguna manera, el otro jounin hizo lo mismo con su otra mano. Ambos ninjas se alejaron y Onoki se acercó a ella.

– Es realmente placentero verte colgada en mi oficina y sufriendo lo que te mereces – dijo macabramente – aunque según mi criterio, el sufrimiento que me debes no está completo

– Te destruiré, Tsuchikage – amenazó Misato apretando los dientes por el dolor en sus manos

– Eres valiente, ¿pero hasta cuándo durará? – se burló y con una seña llamó a un jounin

El ninja le inyectó una jeringa en el cuello con mucha dificultad ya que Misato en negaba fervientemente y hasta llegó a morderlo. Luego, la kunoichi quedó inconsciente mientras Onoki observaba cómo la sangre de las manos iba cayendo por los brazos hasta gotear en el suelo.