-Por favor - respondió este indicándole donde se encontraban los elementos para preparar el café.

-Naruto me comento que también tiene una hija ¿Qué desayuna ella? - pregunto Sakura antes de tomar la cafetera.

-Ella toma chocolatada pero todavía falta para que se despierte – comento Sasuke, Sakura no pudo evitar sonreír con ternura por la mención de la bebida mientras encendía la cafetera.

-¿Con qué lo puedo ayudar señor Uchiha? - pregunto volviendo a sentarse enfrente suyo

-¿Cuántos años tenes? - bufó Sasuke

-veintiuno casi veintidós – respondió desconcertada

-Hmp, no hace falta tanta formalidad solo nos llevamos cinco años -comento con un dejo de molestia; estaba tan cansado que en la oficina lo llamaran así ya que siempre que alguien lo llamaba de esa forma era para pedirle algún favor y Sasuke detestaba eso.

-Lo siento - se disculpó – Ahora sé porque Naruto me dijo que debía tratarlo así - respondió con una pequeña risita por el cambio de semblante de Sasuke.

-Ese dobe - dijo negando la cabeza - llámame Sasuke - finalizo

-Esta bien Sasuke, dime como te puedo ayudar – reformulo Sakura sirviéndole una taza de café.

-Básicamente con todo - dijo en un suspiro - Sarada es pequeña, solo tiene seis años y necesita alguien que la lleve y la busque del colegio, prepare la comida y la ayude con su tarea además de las tareas de la casa – Sasuke no pudo evitar recordar los intentos fallidos de ayuda para la casa.

- Bueno, quizás quieras saber un poco de mí para... - comenzó Sakura

-No - interrumpió Sasuke - Naruto ya me dijo lo necesario - Sakura se quedo en shock unos segundos ¿Que le había dicho Naruto a su primo? - Solo hay que ver que opina Sarada de todo esto - finalizo este, en ese momento Sakura lo comprendió la que tenía la decisión allí era su pequeña.

-¿Le es difícil adaptarse con las niñeras o la gente nueva? - inquirió ella, Sasuke solo asintió sorprendido por la pregunta de la pelirosa - Prometo dar todo de mí para que ella se sienta bien- Sakura sonaba muy segura y no era para menos ella había tenido muchos trabajos como niñera cuando era adolescente y sabía reconocer ese tipo de detalles con tan solo escuchar a los padres. Dicho esto Sasuke solo se limitó a verla tomar un sorbo de su café y antes de que pudieran decir alguna palabra más se escuchó una voz de fondo.

-Papá - se escucho de fondo la voz de la pequeña Sarada que bajaba las escaleras aún adormilada - ¿Qué haces despierto tan temprano? - Sarada aún se fregaba los ojos cuando se dio cuenta de la presencia de Sakura - ¿Quién eres tú? - preguntó desconfiada.

-Mi nombre es Sakura Haruno - dijo en tono maternal - ¿Qué te gustaría desayunar? - ante la pregunta la mirada de Sarada se ablando su papá realmente estaba cumpliendo su promesa.

-No lo sé - confeso tímidamente - hace mucho que no vamos al super y no sé si hay algo – comento mirando a su padre de forma acusadora.

-Bueno - dijo divertida - ¿Y si vemos que podemos hacer? Tu me muestras que es lo que te gusta y donde puedo ver ¿Te parece bien?- Sarada divertida por la propuesta extendió sus bracitos para que Sakura la cargara. Ciertamente la actitud de su hija le llamo la atención ya que no solía dejar que la carguen ya que ella ya era "una nena grande" -Hmm… me parece que podemos hacer panqueques – dijo finalmente Sakura.

-¡Sí! - grito con emoción - ¿Te puedo ayudar a hacerlos? - Sakura miro de reojo a Sasuke quien asintió - Seguro linda - Mientras Sakura y Sarada preparaban el desayuno Sasuke busco la pequeña mochila de Sarada.

El resto del desayuno fue tranquilo, tal y como solía ser, Sakura miraba de reojo a Sarada con una pequeña sonrisa, la primera impresión de Sasuke fue que a esta mujer le gustaban mucho los niños; y solo de vez en cuando Sarada hacia alguna que otra pregunta a la pelirosa.

-Oye Sarada ¿Qué vas a comer en el almuerzo? - pregunto Sakura cuando terminaron de desayunar.

-Supongo que comprare algo como siempre – dijo sin pensar - aunque me gustaría algo casero – comento probando su suerte.

-Ví que hay verduras y atún ¿Alguna vez probaste el panqueque alemán?¿Quieres probarlos? - pregunto después de pensar unos segundos. Sarada miró a su padre en busca de aprobación, este asintió y ella repitió la acción. Sakura no pudo evitar reír por la pequeña acción de la niña - alistate y ya te lo preparo - Sarada se fue corriendo a su habitación y mientras Sakura se dirigió hacia la cocina a preparar el almuerzo - ¿Ella come poco, verdad? - pregunto esta al ver el plato de Sarada.

-Sí - respondió Sasuke - ¿Tienes auto? - pregunto cambiando de tema. Sakura negó con la cabeza - Pero ¿sabes conducir? - Sakura asintió - Entonces, estas contratada a la vuelta hablaremos sobre los horarios y honorarios, hoy te iras temprano – el rostro de ella se ilumino de tal forma que hasta Sasuke le devolvió la sonrisa. Ella sintió que podía volver a respirar tranquila, su cuerpo se sintió mas liviano y la paz que la había abandonado hace unas semanas.

Unos minutos después aparecio Sarada, se la veia simplemente preciosa con el pequeño uniforme. Sakura con una sonrisa que no pudo disimular recibio las instrucciones sobre como llegar al instituto. Antes de subirse al auto Sarada se despidió con un beso a su padre como era de costumbre, salvo que esa mañana había sido mas cariñoso de lo normal. Sasuke no lo medito mucho si su hija sentía alguna conexión con aquella chica, entonces ella sería mas que bienvenida.

Durante el corto trayecto no hablaron mucho, Sakura prendió la radio y tararearon las canciones que conocían, antes de llegar tuvieron una pequeña charla sobre que le gustaría cenar a Sarada.

-¿Por qué estas tan feliz? - pregunto de repente Sarada antes de bajarse del auto

-Porque mañana te volveré a ver - respondió feliz - ¡Que te vaya bien hoy! - se despidió la pelirosa cuando Sarada se bajo del auto, aunque no lo demostrara se sentía feliz ya que por algún motivo sentía que aquella chica sería perfecta para su casa.

Finalmente, Sakura llego a la casa donde se dedicó a hacer una limpieza profunda mientras Sasuke trabajaba desde la mesa del comedor donde habían desayunado, pese a que solo hablaron para acordar la lista del supermercado y los términos de su contrato, ambos se sentían extrañamente cómodos con la presencia del otro.

Sakura se disponía a empezar a preparar el almuerzo y la cena cuando Sasuke se acerco.

-¿Pasa algo Sasuke? - pregunto mientras dejaba el arroz y tomaba una cebolla

-¿Cómo es que te hiciste a Naruto? - pregunto finalmente

-¿Suena raro, no? Tenemos mucha diferencia de edad – comento Sakura – Resulta que cuando llegué a esta ciudad no conocía a nadie, todos mis amigos se habían quedado en mi ciudad y aquí la mayoría parecía conocerse de toda la vida – relato – me costo mucho hacerme amigos por eso y a Naruto le pasaba lo mismo ya que el tenía 25 cuando comenzamos a estudiar - tenía un dejo de nostalgia - así que Naruto fue quien se me acerco un día y me dijo: "Tu también estas sola ¿Quieres ser mi amiga?" - dijo imitando a su amigo

-Suena al dobe – reconoció Sasuke con una sonrisa ladina, definitivamente eso es algo que haría su primo.

– Sabes me dio mucha ternura, es decir, creo que la última vez que alguien me dijo eso tenía la edad de Sarada – hizo una pausa - A partir de ese momento nos fuimos acercando, fui conociendo a su familia, él y Hinata me han ayudado mucho y de verdad los aprecio. De hecho con Hinata tenemos una relación casi de hermanas - aunque ante el recuerdo sonrió no pudo contener el lagrimeo de la cebolla que estaba picando.

-Hey, no te pongas sentimental – bromeo el Uchiha

-No puedo – dijo en todo dramático. El celular de Sasuke comenzó a sonar, él simplemente hizo un gesto y volvió a su trabajo y ella con el suyo.

A la hora del almuerzo Sasuke comió mientras trabajaba y Sakura simplemente comió algo rápido ya que debería ir a buscar a Sarada y volver a terminar los últimos detalles del día.

Un par de horas mas tarde ya se encontraba en la parada del bus cuando Naruto la llamo.

-¿Qué te pareció el amargado de mi primo? - pregunto Naruto con gracia

-Bien, su hija me pareció adorable – comento ella

-¿Y él? - pregunto con picardía

-Naruto, me dijiste que no me ibas a presionar - recrimino Sakura, del otro lado se escucho un suspiro

-Igual es buena gente – respondió Naruto

-Seguro que lo es – comento ella suavizando el tono - ¿Te veo esta noche? -

-Sí, Kiba ya me aviso que tiene los apuntes nuevos - comentó el rubio

-¡Perfecto! Mandale mis saludos a Hinata – se despidió para ponerse los auriculares y distraerse, todavía le quedaba por delante una larga sesión de estudio y necesitaba despejarse.