Capítulo 22

Sehrazat abrió los ojos y se perdió en la mirada adormilada de su marido…

-Buenos días…- dijo y achicó los ojos, algo molesta.

-¿Estás bien? - dijo él, y ella notó la preocupación en su voz.

-Sí… solo un poco molesta ¿por qué lo dices?

-Porque has estado quejándote hace un buen rato…- le dijo y deslizó sus dedos por sobre su vientre.

-Lo siento… ¿te desperté?

-No importa… quiero que estés bien… creo que cancelaré mi viaje a Gebze…

-¿Por qué? No hagas eso, Onur, no tiene sentido…

-Pero si no te sientes bien…

-Estaré bien, de verdad… me he cuidado mucho, es cierto que ya estoy en fecha pero más allá de la incomodidad estoy bien…

-Mi vida…

-No canceles tu viaje, además, es un almuerzo, y Gebze no está tan lejos... cuando quieras acordar estarás de nuevo en casa…

-Pero…

-Onur… si te hace sentir más tranquilo, no iré al estudio… me quedaré en casa…

-¿Estás segura?

-Totalmente…- dijo y él se inclinó, besó primero sus labios con suavidad y luego descendió y acarició la piel de su vientre, saludando a sus hijos que de a ratos se movían bastante…


Onur se levantó, llevó a su hija a la escuela porque hacía bastante frío y cuando volvió se dispuso a preparar un pequeño bolso que siempre llevaba por las dudas, en caso de tener que quedarse fuera de su casa, lo cual, por supuesto no estaba en sus planes, él quería volver incluso antes de haberse ido…

Sehrazat se levantó, se puso una bata cómoda y llamó a su asistente para darle instrucciones acerca de las dos reuniones que había ese día, por supuesto, ya se habían acostumbrado a ese método, aunque Sehrazat siempre prefiriera estar ella…

Pero ella no quería ser necia y se daba cuenta de que el parto estaba a la vuelta de la esquina y no podía arriesgarse…

Se levantó para tomar un café y charló un rato sobre las noticias del día con su empleada en la casa. La mujer le preparó un buen desayuno y se quedó a su lado un buen rato, pero luego, lógicamente se dedicó a hacer sus tareas…

Casi al mediodía, Onur la llamó para contarle que había llegado bien y que estaba esperando por el almuerzo con sus clientes…

-No te preocupes por mí, cariño… me siento mejor, me quedé en casa y estoy relajada…- le dijo con una sonrisa mientras su vientre se movía como si estuviera desconectado del resto de su cuerpo…

-Prométeme que no harás locuras…

-Prometido…- dijo ella y sonrió antes de cortar.

Se abrigó un poco y salió al jardín con un libro de arquitectura antigua que había comprado hacía un tiempo y no había podido disfrutar aún…

Recibió un par de mensajes de clientes y contestó los requerimientos de su cliente más exigente, Devran… que ya se estaba acostumbrando a la idea de que ella no podía dedicarse full time al proyecto, pero que estaba lo suficientemente encaminado…

-Sehrazat… dime… ¿podré pasar a buscar los planos que te pedí?

-Devran… ¿estás seguro de que no los tienes? Yo creo que ya te los di…

-Si me los diste no se donde están y los necesito… ¿podrás hacerme una copia? Le puedo pedir a tu asistente…

-No es necesario… tengo una copia aquí… solo tengo que buscarla e imprimirla…

-Te lo agradezco…- dijo el hombre y quedó en pasar una hora más tarde.

Sehrazat se dirigió a su estudio. Se agitó un poco con el apuro, no estaba segura de dónde estaban las copias de esos planos, pero seguramente las encontraría…

Entró y cuando encendió la computadora, no le respondió. Se inquietó un poco, no le sucedía muy a menudo eso y no tenía mucha idea de cómo arreglarlo…

Durante un buen rato intentó apagarla, encenderla, resetearla… y no hubo caso…

Tomó su móvil y llamó a Devran…

-No puede ser…- se quejó el hombre y cuando ella le sugirió que fuera al estudio a ver si tenía más suerte…- estoy en la puerta de tu casa, déjame intentarlo…- le dijo y ella bufó con fastidio.

-Está bien…- le dijo y se apuró para vestirse con algo más decente.

Cuando bajó las escaleras, algo molesta y apurada, Devran acababa de llegar y la observó con gesto algo sombrío…

-Pasa…- le dijo ella y lo condujo al estudio.

Devran intentó por todos los medios arreglar la computadora, pero no pudo y cuando se rindió, la miró con algo de recelo…

-Se que no es tu culpa… pero estoy complicado…

-Devran… yo ya te di esos planos, lo siento, pero no se qué más ofrecerte, quizás en el estudio hay otra copia, es muy probable… sino tendrás que buscarlos en tu estudio o en tu casa…

-Está bien…- dijo con algo de fastidio- pero avísale a tu empleada porque si voy por mi cuenta dirá que tiene que avisarte, pedirte permiso y perderé todavía más tiempo…

Sehrazat se inclinó para buscar su móvil y sintió que se mojaba… abrió los ojos desmesuradamente…

-¿Qué? - preguntó Devran y la vio palidecer y apoyarse sobre el escritorio.

-Creo que mis hijos van a nacer…- dijo y él vio como el suelo se había mojado…

-Sehrazat…- le dijo y su cara se transfiguró.

-Ayúdame, Devran…

-¿Qué hago? - le preguntó el hombre sin saber qué hacer.

-Necesito que me lleves a la clínica… ahora…- le dijo y se incorporó despacio, tratando de moverse un poco.

-Está bien…- dijo y la ayudó.

Sehrazat le avisó a su empleada que subió corriendo a buscarle el bolso que ya tenía preparado y le aseguró de que encargaría de avisarle a Onur…


Un rato después, él la ayudó a bajarse del auto y la recibieron con una silla de ruedas…

-Muchas gracias…- le dijo ella a Devran, que asintió nervioso y la miró irse.

Onur sintió que se le terminaba el aire cuando escuchó la voz de su empleada contándole lo que había sucedido…

-Voy a para allá…- dijo y dejó el almuerzo por la mitad, disculpado por sus clientes…

El viaje se le hizo eterno, y cuando llegó a la clínica y preguntó por su mujer, lo hicieron cambiar y lo llevaron con urgencia a la sala de partos…

-Mi vida…- le dijo al verla llorando, reponiéndose de una contracción fuerte- ya estoy aquí…

-Onur…- dijo ella y jadeó varias veces para intentar relajarse.

-Tranquila… todo saldrá bien… te amo con el alma…- le dijo y ella asintió y unas lágrimas se le escaparon.

Tuvimos que ponerle un poco de goteo para provocar contracciones… en un rato estará lista par el parto…- dijo la médica que la atendía y Onur asintió.

-¿Ebru?- preguntó él y ella asintió.

-Ya le avisaron… cuando salga de la escuela vendrá para aquí…

-Bien… bien…- dijo Onur y apretó sus manos para infundirle más confianza y apoyo…

No tenía idea de cómo había hecho para regresar tan rápido y no matarse en el camino, pero había llegado justo a tiempo para recibir a sus hijos… y no había nada que lo hiciera más feliz…


Parece que Kaan y Ali están por llegar. Sigo pronto! Gracias por leer!