Como poco era extraño. La escena que estaba teniendo lugar frente a sus ojos debía ser catalogada como apocalíptica. Nunca, jamás en sus más retorcidos sueños hubiera imaginado que pudiera vivir algo como eso.

Quizás visto desde afuera pudiera parecer normal, el típico desayuno dominical familiar, las charlas amenas de trivialidades, las sonrisas fáciles por tonterías mientras disfrutan de sus alimentos, bajo un ambiente ligero, armónico y ¿cálido?

¿Dónde habían dejado sus formalidades? La enorme mesa del comedor se vio reducida a un mero objeto decorativo. Hermione había traído levitando consigo de la cocina fruta fresca, pan tostado, jugo, café, leche, mermelada, mantequilla y panques recién hechos y coloco todo en una mesa redonda de cuatro plazas en la terraza del jardín. Según dijo le parecía absurdo tener que departir en una mesa para 20 personas cuando eran solo 4, le parecía un acto frio e impersonal.

Así que ahí tenia a Theo y Pansy encantados con la resolución de su mujer, compartiendo el desayuno como si hubieran sido amigos de toda la vida. Envueltos en una normalidad que nunca habían tenido, platicando de estupideces como el clima, las explosiones en el salón y los últimos chismes de moda sobre el día de ayer.

Draco llevo la taza de café a sus labios para ocultar una sonrisa. No podía negar que Hermione tenía un efecto transformador en las personas. Hacia que la normalidad fuera algo agradable y cotidiano, a lo que fácilmente podría acostumbrarse.

Parecía encajar muy bien en el papel de esposa, aunque lo justo seria decir, que hacia que todo a su alrededor calzara perfecto.

Entre el grato momento y la buena vibra de la que estaban disfrutando en ese momento, el rubio casi, solo casi, podía perdonar la intromisión de sus dos amigos a su hogar, justo al día siguiente de su boda, sabiendo que no iban a salir de luna de miel, esperaba al menos disfrutar de ese fin de semana solos.

Cuando Pansy y Theo se presentaron en su mansión, se habían disculpado profundamente diciendo que era de suma importancia. Solo por eso no los cosió a maldiciones a ese par de impertinentes, como merecían.

Los hizo entrar a uno de los salones que había mandado acondicionar como un acogedor lugar para visitas, con la esperanza de terminar pronto y poder regresar a la cama con Hermione. Pero antes siquiera que le explicaran los motivos de su inoportuna visita, Pansy los había asaltado con la noticia de que quería ser madre y que deseaba que alguno de los dos fuera el padre.

Lo demás fue la expresión de cólera tan propia de Pansy por no salirse con la suya, sumado al poco tacto de Nott para ser amable en ciertos temas delicados femeninos.

Ahora tenía curiosidad de saber que era tan importante como para tener que compartir las atenciones de Hermione, cuando bien podían estar aun en la recamara conociéndose mas a fondo.

-¿Y bien? –Pregunto cuando todos terminaron su desayuno.

Los tres se giraron el rostro para verle.

-Estoy esperando que me digan que es eso tan importante que le hizo venir.

Tenia un tono neutro de voz, sin embargo, sus amigos lo conocían demasiado bien como para saber que estaba bastante molesto y esperaba una buena explicación, sobre la inoportuna visita.

La postura relajada de Theo se transformo al instante, se enderezo y su rostro adquirió un semblante serio al conectar su mirada con la de su amigo. Pansy se quedo en silencio mirando de uno al otro esperando que alguno de los dos rompiera el incomodo silencio, después de todo ella estaba presente porque así se lo había pedido Nott.

-¿Prefieren que los deje solos? –Pregunto con cautela la castaña, retirando la servilleta de sus piernas para ponerse de pie.

-De hecho, creo que será mejor que te quedes. –Le pide cortésmente Nott, haciéndola desistir de su plan inicial. –Lo que tengo que decir les interesa a ambos.

-Tu dirás. –Acoto el rubio moviendo sus manos en un ademan que le invitaba a hablar.

-Tu padre. –Apenas la palabra salió de su boca, Draco se tenso, apretando sus puños.

-¿Qué hay con mi padre?

-Me solicito que intervenga para cambiar la normatividad de su libertad condicional. Alega que siendo familia no es muy propio que su nuera sea quien lleve el proceso.

-¿Estas aquí como su abogado? –Pregunto con interés Hermione.

Draco supo al instante que su mujer no estaba nada feliz con la noticia, su tono de voz era un tanto fría cuando se dirigía a Theo. Sus ojos castaños brillaban con una altanería que no había notado antes. Era un asunto demasiado personal para ella y no dejaría mono con cabeza si la respuesta de su amigo no la complacía.

Nott también lo noto, los ojos de la castaña ardían cuando los fijo en lo suyos. Podía ser que fuera una mujer en apariencia indefensa pero su personalidad imponía cuando se lo proponía.

-Le dije que lo pensaría. –Dijo tanteando el terreno para no provocar la ira innecesaria en su contra.

-Hace bien. No me gustaría quitarte de en medio, me pareces una persona agradable y después de todo eres el mejor amigo de Draco junto con Pansy, no creo que me quieras como tu enemiga.

-¿Enemiga? No crees que es una palabra demasiado fuerte. –Nott intento bromear para quitarle hierro a la situación.

Hermione sonrió, pero no fue la típica sonrisa que iluminaba su rostro, era un gesto calculado.

-Me tomo como personal todo lo que tenga que ver con Lucius Malfoy, mi nombre y mi trabajo están en juego, además, no voy a permitir que se escape de cumplir su condena. He sido comprensiva y sumamente tolerante por Narcisa y por Draco, pero el no me merece ningún tipo de consideración especial, aun asi he hecho lo necesario para que salga de su encierro merecido para que haga una vida relativamente normal. Pero si se atreves a retarme, si siquiera intenta escaparse de cualquier lineamento del contrato vinculante que firmo me encargare de hundirlo a el y a quien se atreva a ponerse en mi camino. ¿Soy lo suficientemente clara?

Parkinson tenía el rostro desencajado, jamás hubiera imaginado que Hermione Granger –Ahora Malfoy- fuera capas de amenazar de la manera fría en que lo estaba haciendo. Sus ojos se abrieron con sorpresa.

-¿No te parece demasiado que haga trabajo social en el mundo muggles? Bien puede hacerlo en nuestro mundo. –El tono de voz que empleo Theo era conciliador, sabia que era un tema delicado para todos, pero quizás especialmente para ella.

-¿Te parece demasiado? ¿Es excesivo? que pida que haga labor social entre muggles, ¿Crees que es humillante?

Theo pensó bien su respuesta. –No.

-Siempre te he tenido por un hombre inteligente y juicioso desde que comenzamos a tratarnos por el trabajo. Comprendo que puedas sentir cierto apego por el padre de tu mejor amigo, pero no voy a tolerar que te metas para que intente escapar de las consecuencias de sus actos. Lucius necesita aprender mucho de los muggles para que sea capaz de aprender de sus errores lo suficiente

La voz de Hermione era resuelta, seguía taladrando al castaño con su mirada mientras hablaba.

-¡Esta bien! –Admitió asintiendo y levantando las manos en señal de rendición. –Sera como tu digas, yo no voy a meterme.

Draco observaba a su mujer, contemplativo. No podía estar mas de acuerdo con ella, de hecho si de el dependiera lo hubiera dejado que pasara una buena temporada tras las rejas para escarmentarlo, pero eso seria demasiado para su madre.

Hermione sonrió satisfecha, exhalo con fuerza el aire que estaba conteniendo sin sentirlo y volvió a ser la misma persona de antes. Sus facciones se suavizaron al tiempo que desapareció la dureza de sus ojos.

-¡Bien! Los dejo un momento. –Se disculpo, no sin antes dejar completamente limpia la mesa.

Draco la siguió con la mirada hasta que entro a la mansión, lo mismo hicieron sus amigos.

-Eso ha sido alucinante. –La morena aun no podía creer del todo lo que acababa de ocurrir. –¡Ver para creer! –Exclamo con incredulidad.

-¿A que te refieres? –Interrogo levantando una ceja el rubio.

-Granger acaba de hacer en unos minutos dos de las cosas que tu no has podido hacer en años. –Se burlo. –Ganarle a Theo y dejarlo sin palabras.

Malfoy estudio el rostro de su amigo. Lejos de estar molesto parecía divertido por el comentario de Parkinson.

-En mi favor tengo que decir que Hermione es la primera leona entre un grupo de serpientes. Es difícil calcular el efecto que causa cuando se esta tan acostumbrado a seguir una línea que para ella no existe.

A pesar de que sonreía, su mirada era triste. Pansy no lo noto, pero Draco si que se dio cuenta y no pudo evitar sentir una incomodidad creciendo en su interior.

. . .

Pese a lo que pudiera pensarse, Hermione no deseaba vengarse de ninguna manera de Lucius, sin embargo, tenia claro que necesitaba obligarle a que pusiera los pies en la tierra y aprendiera a conocer y valorar a aquellos que había despreciado por sus estúpidas creencias.

Quizás podía parecer cruel, someter a alguien con los antecedentes del Señor Malfoy a tragarse su orgullo y prejuicios para ensuciarse las manos, pero era mas que justo que pagara de algún modo el mal que había hecho.

Era una fiel creyente de que quien no aprende de su pasado esta condenado a repetir los mismos errores en el futuro. Y no estaba dispuesta a soportar que alguien condene a los muggles por su ignorancia.

Ese era uno de los motivos por los que había rechazado tener una luna de miel, debía hacer cumplir a su "suegro" con el contrato de labor social, además, no deseaba alejarse demasiado tiempo de Harry, pues sabia que a pesar de que aparentara en su boda que estaba bien, lo cierto era que seguía muy delicado.

La mejoría que mostro con el tratamiento experimental que le están proporcionando en San Mungo era notorio, pero todos sabían que mientras no se atacara al mal de raíz era muy difícil saber si en algún momento pudiera curarse por completo.

Quería conservar las esperanzas hasta el final, deseaba con todo su ser que se mejor amigo, se recuperar, que tuviera la vida feliz que merecía aunque no fuera a su lado. De la misma manera esperaba que Ginny desistiera de sus intenciones de reconquistar a Draco y valorara al gran hombre que tenia a su lado.

Le traía un sabor amargo pensar en la pelirroja, sabia que era persistente y tenaz, y aunque en el pasado esas características las había tomado como las cualidades mas valiosas en su personalidad, ahora le agobiaba que pudiera intentar algo que pusiera en riesgo la estabilidad que estaba intentando construir.

No deseaba que Harry sufriera, si llegara a enterarse de la traición de Ginny, pero tampoco quería que volviera a la vida de Draco a causar estragos. Ahora era su esposo y aun cuando no habían sentimientos de por medio por parte de ninguno de los dos, estaban intentando reconstruirse y sanar sus heridas de amor para seguir adelante, para lograrlo necesitaba salir por completo de sus vidas.

. . .

Nott y Parkinson se despidieron poco después de que Hermione los dejara solos en la terraza, no deseaban importunar mas a los recién casados. Cuando ambos abandonaron la mansión los ojos azules de Theodore aun mostraban cierta melancolía triste que no paso desapercibida para Draco.

La pesadez en su pecho no había desaparecido, por el contrario aumento al verlos marcharse, al encontrar en la siempre elaborada mascara que usaba su amigo, la sombra de una tristeza tan profunda como desconcertante.

Necesitaba estar un momento a solas, por lo que se encamino a su despacho para servirse una copa de licor. Tenia muchas cosas en la cabeza, tanto que digerir que se encontraba abrumado. Nott le había dado demasiado en que pensar con su actitud.

Sentado en una hermosa silla tras su escritorio, jugueteaba de manera distraída con la copa que tenia en sus manos a medio beber. En eso estaba cuando escucho que llamaban a la puerta.

-¡Adelante!

Hermione se asomo con timidez antes de pasar por completo.

-Se han ido muy pronto. –Menciono sentándose en una de las sillas que estaban acomodadas frente al escritorio de madera oscura.

-En primer lugar, no debieron de haber venido. –Dijo con cierto fastidio.

-Son tus amigos. –Su ceño se frunció con algo de molestia.

-Son unos impertinentes que no respetan nuestro tiempo.

Hermione movió la cabeza de manera negativa y suspiro largamente en desacuerdo, pero evito decir algo al respecto, pues tenía algo mas importante que preguntar.

-¿Te molesta que este a cargo de la libertad condicional de tu padre? ¿También crees que es demasiado?

-Eres demasiado blanda. Yo como poco lo hubiera torturado antes de darle tan civilizada opción de redimirse.

-No tienes una buena relación con tu padre. –No era una pregunta, solo señalaba un hecho bastante notorio.

-Hay demasiada mierda entre nosotros. -Admitió con incomodidad dando un largo trago hasta terminar su bebida. -¿Quieres algo de beber?

-No gracias, es demasiado temprano. –Declino la oferta a pesar de que sus ojos siguieron cada movimiento que hizo Draco para servirse otra copa.

Su paso era elegante y sus movimientos fluidos. Usaba ropa cómoda, pantalón de mezclilla, playera tipo polo y calzado deportivo, se veía mucho mas joven.

-¿Qué tanto me miras? –Pregunto sobresaltándola.

-Solo pensaba. –Contesto tratando de controlar el rubor que subió a sus mejillas por ser descubierta.

-¡Que novedad! –Se burlo y la escucho bufar con molestia. –¿Sobre que?

-¡Olvídalo! –Molesta y avergonzada decidió que era mejor marcharse.

Ya estaba a punto de abrir la puerta cuando la mano de Draco la detuvo, haciéndola girar y acorralándola. Estaba tan cerca que podia sentir su aliento sobre sus labios.

-No me apetece olvidar nada. –Dijo contra sus labios. –Así que habla.

Teniéndolo tan cerca le costaba pensar con coherencia e incluso hablar, por lo que puso su mano sobre su pecho para alejarlo suavemente un poco. Malfoy solo se movió un paso, manteniendo sus brazos a cada lado del rostro de la castaña.

-Quería que eligiéramos un método anticonceptivo de común acuerdo, con lo de ayer tome un medicamente muggle, una pastilla de emergencia por decirlo de alguna manera, pero sinceramente no me sientan muy bien toma hormonas.

Draco chasqueo la lengua con fastidio. –Sabes lo que pienso al respecto.

-Creí que había sido lo suficientemente clara para establecer ese punto en el contrato. –A pesar de la vergüenza que sentía de hablar de esos temas con Malfoy, estaba molesta de que insistiera en que tuvieran hijos.

-Lo fuiste, lo que no quiere decir que este de acuerdo.

-Me da lo mismo que no estés de acuerdo.

-En tal caso tu encárgate de cuidarte, yo no pienso hacer nada al respecto.

-¡Perfecto! –Exclamo airada. –Entonces olvídate de que volvamos a estar juntos, será mejor que me cambie a otra habitación.

Empujándolo con brusquedad lo alejo intentando abrir la puerta. Solo logro que se abriera algunos centímetros antes de que el rubio volviera a empujarla para cerrarla.

-Ni se te ocurra. –Advirtió furioso por su amenaza.

Hermione no se amedrento por el tono, por el contrario parecía igual o mas furioso que el.

-Quiero que hagamos las cosas bien, por eso vine a buscar contigo la mejor opción, pero si no eres capaz de cooperar entonces no volveremos a tener relaciones.

-¡No me amenaces! –Dijo contra sus labios.

-Entonces pon de tu parte. –Elevo la voz frustrada.

Estando tan cerca ninguno de los dos podía evitar sentir la electricidad corriendo entre ellos, el calor comenzaba a hacer estragos en su pulso y a pesar de su furia el deseo se hizo presente.

-¿Qué quieres mujer?

-Que nos cuidemos, solo eso. No quiero un bebe producto de un contrato, quiero ser madre, pero quiero tenerlo por amor. Tu no me quieres, yo no te amo, asi que podríamos ofrecerle a un hijo.

Draco la libero, para darle la espalda. Estaba molesto por ser retado, pero también de alguna manera herido por sus palabras a pesar de que sabía que era verdad, no se amaban, que podrían ofrecerle a un hijo, si a penas se toleraban lo suficiente.

-Yo puedo tomar pociones anticonceptivas, pero sabes que no son completamente seguras, esperaba que tu pudieras cuidarnos también, los hechizos son sencillos y asi seria completamente seguro.

-Estas dispuesta a confiar en mi o esperas un juramente inquebrantable.

Hermione lo pensó.

-Si me das tu palabra, podre confiar ¿No se trata de eso el matrimonio? –Dijo con cierta ironía.

-De acuerdo. –Acepto al final. –Pero será mejor que cerremos el trato.

Se acerco de nuevo para estrecharla contra su pecho, comenzando a besarla con pasión. Hermione se estremeció entre sus brazos dejando que el calor que sentía comenzara a fluir libremente por su cuerpo.

Ahí, en el despacho, sobre un largo sillón, Draco la tomo de nuevo. Cumpliendo su palabra y con ello una de las clausulas mas importantes para Hermione del contrato. No tendrían Hijos. Aunque todo puede ser posible, mas si Lucius Malfoy esta empecinado en comprobar sus teorías.

*o*O*o*

Lucius no recibió de buena manera la noticia de que Nott se había negado en ser su abogado para solicitar traspasar su caso a sus manos y así intentar cambiar la normatoria de la libertad condicional.

Repentinamente se quedo sin opciones, nadie aparte del mejor amigo de su hijo aceptaría tomar su caso y mucho menos enfrentarse a la furia de su nuera, pues era bien sabido que a pesar de su buen carácter y amable personalidad, era implacable si se lo proponía para defender sus principios.

En sus manos tenia los folletos de las asociaciones donde podía realizar su servicio social. De solo pensar en ello, le causo un escalofrio que le recorrió el cuerpo haciéndolo temblar. No tenia ni idea de lo que le esperaba, nunca habia estado en contacto directo con los muggles mucho menos en las condiciones en las que se encontraba ahora.

No tener su varita lo hacia sentir incompleto y totalmente vulnerable en un mundo desconocido. Esperaba encontrar alguna manera de cambiar las cosas para que le concediera hacer esa estupidez de labor social al menos en el mundo mágico.

Faltaba poco para que se cumpliera el plazo y tenia que decidir por cual de las tres opciones que tenia se inclinaría. Todas le parecían igual de malas, mucho mas porque no sabia en que consistiría su trabajo.

Granger le había dicho que pasaría un mes completo en cada una de las instituciones para que las conociera, pero que pasado ese tiempo podía elegir en cual quedarse, que además podía decidir en cual empezar.

Lo que no podía siquiera imaginar era que esas opciones no era una casualidad, Hermione las había seleccionada por una muy buena razón, que mas tarde descubriría.

*o*O*o*

Furiosa caminaba de un lado a otro. Los celos la carcomían haciendo que una acidez subiera de la boca del estomago a su garganta haciéndole sentir un sabor amargo en la boca.

No, no podía haberla olvidado tan pronto, estaba completamente segura de que Draco la amaba, que todo el teatro de la boda y de esa felicidad que mostro era solo una farsa para vengarse, para hacerla pagar por haberle engañado.

Se resistía a pensar que en verdad le gustara Hermione, estaba convencida de que la estaba utilizando para limpiar su nombre y de paso consumar su venganza. Pero sabia que no la amaba y que tarde o temprano tendría que perdonarla.

Ella se encargaría de buscar su perdón, para que después mandaran todo al diablo para estar juntos. Se aferraba a esa idea con todas sus fuerzas para no volverse loca de rabia y de celos de solo imaginar que se encontraban juntos.

Draco no podía amar a nadie más que a ella.

Lagrimas de amargura y rabia corrían por sus mejillas pecosas.

-¿Te encuentras bien? –Le pregunto su madre al entrar a la habitación.

Molly estaba de visita en la casa de los Potter, solia pasar todos los días para llevarles comida recién hecha y ver como seguía su yerno.

Ginny se limpio el rostro con el dorso de la mano.

-Si mama. –mintió.

La Señora Weasley suspiro con tristeza, creyó que lloraba de nuevo ante la deteriorada salud de Harry, estaba lejos siquiera de imaginar sus verdaderas razones.

-Debes de mantener la calma y no perder la fe. –Dijo acercándose para consolarla.

Molly no alcanzo a llegar a abrazarla cuando su hija cayó al piso desmayada.

-¡Ginny! –Grito asustada inclinándose a su lado para intentar reanimarla.

No tardo en llegar Ron alertado por los gritos de su madre, pues se encontraba en ese momento con Harry en la sala platicando. Cargo a Ginny para colocarla en la cama.

Cuando la pelirroja volvió en si, se encontró rodeada por Harry, Ron y su madre, además de un hombre que parecía ser medico.

-¿Qué paso? –Pregunto desorientada.

-Te desmayaste. –Dijo Harry tomando con cariño su mano y sonriendo.

-¿Pero todo esta bien? –Volvió a preguntar intentando enderezarse de la cama.

-¡Es Genial! vamos a ser papas –Harry se inclino para besarla.

La noticia la tomo completamente por sorpresa, no estaba en sus planes tener hijos, mucho menos tan pronto. Pero se hizo una luz es su cabeza, un bebe podría ayudarle para lograr lo que se proponía.

*o*O*o*

Aun no podía creer que estuviera casada, suspiro largamente mirando su mano. En ella llevaba el anillo de compromiso que alguna vez había pertenecido a la abuela de Draco, -como era su costumbre familiar- y sobre ella la argolla matrimonial. Eran verdaderamente hermosas y al mismo tiempo, bastante llamativas, lo suficiente para hacerla sentir un poco incomoda.

Ya se preparaba para ir a trabajar, en un par de horas tenia la cita con Lucius en su mansión para acompañarlo a que comenzara a cumplir con su contrato de trabajo comunitario.

Antes de involucrarse en el caso de Sr. Malfoy, Draco le habia dicho que no era necesario que siguiera trabajando, al casarse el se encargaría de proveer de todo lo que necesitara o deseara. Se negó siquiera a pensar en el ofrecimiento, pues le gustaba su trabajo. Eso había desembocado en una larga discusión que no pudo ganar el rubio.

En el contrato de estableció una cuota para cubrir con sus gastos y aunque lo acepto para no seguir discutiendo no pensaba tocar ni un solo galeón de Draco. Le gustaba ganar su propio dinero.

Ya estaba por salir de su habitación, cuando la puerta del cuarto de baño se abrió, Draco salió con una toalla enredada en la cadera.

-¿Te vas sin despedirte?

-Es que tengo el tiempo justo. –Se disculpo con las mejillas sonrojadas.

Al rubio le gustaba tener ese efecto en Hermione, podía percibir su nerviosismo al verlo desnudo, aun cuando no la tocaba podía verla moverse inquieta. Sus mejillas adquirían un bonito color y no dejaba de morder su labio inferior.

-Si me esperas puedo acompañarte con mis padres. –Ofreció caminando hasta ella, para tomarla por la barbilla y acariciar sus labios con su pulgar para hacer que liberara su labio.

-Te espero entonces. –Contesto con una tímida sonrisa, cautivada por su cercanía y esos ojos grises, estaban a punto de besarse.

Un golpeteo en la ventana rompió el momento antes de llegar a besarse. Era una lechuza que traía una carta.

-Sera mejor que vea de que se trata. –Dijo todavía nerviosa.

Abrió la ventana y tomo la carta anudada a su pata. Leyó rápidamente el papel.

-¿De quien es? –Pregunto el rubio mientras se cambiaba al ver que Hermione no decía nada.

-Es de Harry.

-¿Y que quiere? –cuestiono con molestia.

-Nos quiere ver a ambos por las noche, dice que el y Ginny tienen algo importante que decirnos.

-¿Sobre que?

-No dice, pero tengo el presentimiento que no debe ser nada bueno. –Dijo Hermione en voz baja, mas para si misma.

*o*O*o*

. . .

. .

Hola a Todos,

Espero que este capitulo sea de su agrado, aunque se que no les dejara un buen sabor de boca. Solo le pido que no desesperen que esta historiar apenas comienza.

Gracias por sus comentarios, me disculpo por no contestar uno por uno pero siempre tengo limitado el tiempo, tengo dos pequeños de 4 añitos y 7 meses, además de mi trabajo lo que no me deja demasiado tiempo libre, por lo que aprovecho el poco que me queda para escribir. Pero que sepan que valoro todos y cada uno de sus comentarios, y son el motor que me impulsa a seguir escribiendo.

Contestando brevemente algunas preguntas:

Camila Anahi842, aun no tengo definido el destino de Harry, te confieso que voy improvisando la mayoría de las veces, tengo un par de opciones para el, pero aun no me decido por ninguna.

Doristarazona, Yo amo la novela de Corazón Salvaje y aunque no la tome de inspiración, creo que si hay un par de similitudes que me encantaron cuando me lo hicieron ver. Gracias por seguirme también en Wattpad. Eres justo de mi edad! La verdad no se cuantos capítulos mas va a tener la historia, generalmente voy dejando que la misma trama me vaya guiando pero creo que aun hay mucho por delante posiblemente no vaya ni a la mitad de donde quiero llegar.

Espero sus comentarios, besos.

Helena Grand.