. . .

. .

No hay nadie que consiga crear el único sentimiento verdaderamente indestructible, eterno e incondicional que merece ser llamado amor.

Severus Snape

. . .

Siempre considero a Severus Snape como un padre, en muchos sentidos fue uno, mil veces mejor que Lucius. A pesar de su imagen severa y fría, tenia su manera de hacerle saber a Draco lo mucho que le importaba.

Por supuesto que era exigente, sumamente demandante, tan estricto y rigido en varios aspectos que la mayoría pudiera pensar que no tenía sentimientos. Pero no solo los poséis, estos eran intensos y tan verdaderos como destructivos.

Paso toda su vida amando a una única mujer, alimentando ese afecto en sus años de oscuridad. Ese amor nunca cambio a pesar de saberla de otro, incluso después de su muerte se aferro con mayor ahincó a ese sentimiento para no enloquecer de dolor y de culpa, por no haber hecho lo suficiente para salvarla.

Lily Evans fue su amor, su vida, su todo. Siempre la amo y lo siguió haciendo incluso en el final, cuando exhalaba su ultimo aliento y suplico a Harry Potter que le mirara, para evocar el recuerdo de su amada a través de esos ojos verdes tan iguales a los suyos.

Snape no era un hombre de medias tintas, sin importar que muchos creyeran que era un traidor, quizás fue el único que corrió el doble de riesgos con tal de mantener con vida al hijo de su amada, aunque muy en el fondo le odiara un poco por ser el hijo del hombre que le había arrebatado a su gran amor.

De la misma manera que los sentimientos hacia Lily eran reales, por Draco Malfoy, su ahijado cultivo un cariño tan profundo e intenso, tan similar a lo que siente un padre por su hijo, que al final de sus días, hizo todo cuanto pudo para asegurarse que tuviera la oportunidad de ser alguien en la vida, alguien mejor de lo que fue el y por supuesto lo mas distinto posible de lo que era Lucius.

No era obscenamente rico como los Malfoy, pero a su muerte tenia una pequeña fortuna amasada en años de sacrificio y austeridad auto impuesta, como una manera de castigarse a si mismo para eximir sus culpas, sin embargo, quizás el mas grande tesoro que pudo heredar a Draco, siendo su único heredero, sin considerar su bóveda en Gringoots, fue su colección de libros y entre ellos estaba la obra de su vida.

Era un libro especial, escrito del puño y letra de Snape, hechizado para que su contenido no pudiera ser visto por ojos curioso. Esa era la razón por la que en las pesquisas las muchas veces que fue investigado jamás dieron con su existencia, cualquiera veía ese libro con la apariencia de un viejo libro de criaturas mágicas.

Su manufactura era sobria, pero hermosa. Las pastas estaban forradas de piel oscura de Dragon, que en las manos correctas adquiría un color verde intenso. Caliente al tacto, era como si la piel utilizada siguiera viva y palpitante custodiando las paginas de su contenido.

Podría considerarse un diario de vida. En sus paginas se narraba momentos importantes en la vida de Severus, pero no de la manera típica en la que pudieran ser contadas por un autor cualquiera, tenia demasiado gusto para mostrar tales debilidades emocionales o ponerse a discernir sobre sus sentimientos en tal o cual momento de su existencia.

Cada entrada estaba marcada con un hechizo, maldición o poción concreta; mas no se limitaba a mostrar las florituras empleadas para mover la varita, los conjuros o la posición del cuerpo al pronunciarlo, como tampoco señalaba solo los ingredientes y el método mas optimo para la elaboración de cualquier poción. Todo iba mucho mas lejos.

Era su vida plasmada al tiempo en que conjuro dichos hechizos y preparo para un fin en específico cada poción. Quizás eran solo frases cortas y simples, pero bastante ilustrativas en muchos sentidos.

A Draco le pareció curioso que la primera entrada del libro de entre todas la opciones posibles que pudiera detallar, la elegida fuera la poción Amortentia.

Amortentia

Ingredientes:

Asfódelo cortado

Tisana

Semillas de anis verde

Raíz de Angelica

Comino

Hinojo

Aconito

ajenjo

Modo de preparación:

La preparación de la amortentia tarda 3 días, el fuego debe ser constante , las llamas siempre de color naranja. En un caldero de hierro del numero 2 vierta…

Hasta ese punto todo parecía normal, lo que se esperaría encontrar en un libro de pociones cualquieras, quizás con explicaciones más extendidas y consejos sobre las mejores formas de manejar los ingredientes, secretos prácticos, algo así como atajos que simplificaban la preparación, que no se encontraría en otro lado.

Pero después del último punto de la descripción del color, consistencia y aroma, las cosas comenzaban a tomar un tinte bastante distinto.

"…Puede esta poción generar un poderoso enamoramiento, con tintes pasionales tan intensos como obsesivos, que consiga momentáneamente calmar una necesidad de ser correspondido un afecto, pero esto siempre será un engaño, una ilusión efímera. No hay nadie que consiga crear el único sentimiento verdaderamente indestructible, eterno e incondicional que merece ser llamado amor.

Cuantas veces pensé prepararlo para ella, las mismas que me obligue a rechazar la idea de solo imaginar cuanto me odiaría al someterla de esa manera vil. Tenerla así seria tenerla a medias, que suplicio más grande, comparado con mi actual tormento de no ser correspondido. Su odio seria mortal para mi existencia y yo mismo me maldeciría mil veces si gano su desprecio por mi febril deseo de que me ame de la misma manera en que yo lo hago

A pesar de desistir de mis intenciones, siempre conservo un poco de Amortentia en un frasco entre mis posesiones mas valiosa, solo para evocar su aroma a fresas dulces, a sol y a tinta…"

Ningún nombre se pronuncio nunca más que un "ella" por lo que le llevo bastante tiempo y leer todo el libro a Draco para descubrir quien esa mujer que su padrino siempre había amado. Fue una sorpresa colosal conforme avanzo en su lectura comenzar a vislumbrar a esa pelirroja de ojos verdes que se convirtió en madre de que seria su enemigo jurado.

Aprendió a través del libro a entender la oscuridad y soledad que siempre rodearon a Snape, sin embargo, de la misma manera comenzó a admirar al ser humano y no solo al mago. Detrás de cada hechizo y cada poción había un fragmento de su vida, a veces mostraban un dolor profundo o una aniquilarte culpa, otras tantas dejaba traslucir su rabia, su impotencia y los malditos celos que le carcomían por causa del apellido Potter. También había miedo disfrazado de habilidades como la oclumancia, rencor en temerarios hechizos de ataque, ira y odio conjugándose en maldiciones que jamás se atrevió a pronunciar, aunque en el fondo deseara emplearlas solo para saciar su orgullo herido.

Sí, era un diario, pero no uno cualquiera. Draco Malfoy lo sabía y no podía estar mas agradecido de tener en sus manos la obra de toda una vida.

Había un detalle mas que lo volvía un tesoro invaluable. Con la lectura del testamento de su padrino le entregaron una carta sellada con las inducciones para tener acceso al libro, pero también con la indicación de que continuara con su legado. Muchas hojas en blanco esperaban ser llenadas por sus propios descubrimientos y sus vivencias.

Nunca había tenido muy claro como comenzar a escribir sobre esas paginas, hasta ahora, que Harry Potter, el descendiente del hombre que le robo a la mujer que amaba su padrino estaba poniendo su vida entre sus manos.

"Draco Malfoy" escribió con letra estilizada en la primera pagina, para marcar el inicio de su propia obra, aunque no tenia muy claro como terminaría, estaba dispuesto a ser lo suficientemente valiente para intentar averiguarlo.

En la siguiente página comenzó anotando la poción vigorizante y reconstituyente que creo específicamente para contrarrestar los efectos más potentes de la maldición que recibió Potter de Rodolpus Lestrager. Siguiendo el estilo de su predecesor comenzó describiendo los ingredientes a utilizar y después la manera de prepararse.

Una vez que termino de esa parte dejo por un momento la pluma en el tintero para releer lo que acababa de escribir. Estaba satisfecho, pero al mismo tiempo sabia que faltaba lo mas importante.

Si querer pensarlo demasiado tomo la prima de nuevo haciendo que bailara sobre el papel en movimientos fluidos y elegantes.

"… A pasado demasiada agua mala por debajo del puente, como para actuar por verdadera empatía hacia el hombre que odie desde el fondo de mi alma desde niño, aquel que me arrebato la gloria y todo cuanto desee mas allá de las posesiones mundanas que pudieran pagarse con oro. Aun ahora que todo trazo infantil y adolecente se a esfumado no soporto la idea de que siga siendo como una daga clavada en mi costado. Su simple existencia es el contante recordatorio que me a quitado algo que por derecho me correspondía, siendo dueño incluso de un afecto que solo debería ser mío.

Actuó con pesar para mitigar sus aflicciones, no por razones nobles o sentimientos loables. Lo hago en contra de mi propio carácter y tragando con amargura todo ese resentimiento que merecido o no, cultivo con los años. La razón es simple y aun a pesar de ello es insoportable, pero no hay otra razón para intentar salvar a mi más aborrecido enemigo que ella.

Ahora me es más insoportable su dolor de lo que nunca fue en el pasado, siendo mi victima predilecta. No la amo y tengo presente que el sentir es reciproco y a pesar de todo ha nacido en mi la necesidad de protegerla y para hacerlo e de hacer algo que detesto, intentar salvarlo.

Ella es mi mujer y si para ahorrarle dolor he de someterme a este suplicio, lo hare con mi honor intacto, intentando ser por primera vez un hombre del que pudiera sentirse orgullosa…"

*o*O*o*

Esa mañana Draco le entrego a su mujer una caja de color verde sin decirle nada, solo espero a que la abriera para que viera el contenido.

-¿Qué es? –Pregunto tomando un frasco de los casi 30 que había en el interior de la caja.

-Lo que me pediste.

Hermione lo pensó por un momento aun agitando el contenido.

-Poción anticonceptiva.

-La mejor que puedas encontrar y la mas efectiva. –Soltó con arrogancia

-¿Y como sabes eso? –Pregunto enarcando la ceja. –Yo compre algunos frascos.

-Esta es mejor.

-¿Por qué es mejor?

-Es de mi farmacéutica.

La respuesta la dejo pensativa por unos minutos.

-Espero que con tu silencio no están intentando decir que no confías en mi palabra. Hicimos un trato y pienso cumplir mi palabra. Por si no lo has notado siempre que intimamos hago el hechizo que me pediste para asegurar que no te embaraces.

-No es eso. –Contento un poco decaída.

-¿Entonces? –Definitivamente Malfoy se sintió intrigado por el cambio de humor de su mujer.

-No sabia que tuvieras una farmacéutica.

-¿Y eso es un problema?

-No es realidad. –Admitió. –Pero sabemos tan poco el uno del otro que resulta un poco triste que estemos casados y ni siquiera nos conozcamos completamente.

-Eso es fácil de resolver Granger. Hay que darle tiempo al tiempo, nos iremos conociendo poco a poco.

Hermione sonrió con timidez al escuchar su apellido de soltera de labios de Draco. Sabia que siempre que lo pronunciaba estaba molesto o intentaba que lo tomara en serio.

-El día que quieras puedes acompañarme para que conozcas mi empresa y veas mi trabajo.

-Me encantaría. –Estaba entusiasmada y eso le agrado al rubio, mas aun verla estirarse para besarle los labios le sentó de maravilla.

El hecho de que deseara que se conocieran más a fondo era una buena señal de que iban por un buen camino.

-Entonces avísame cuando tengas tiempo para organizar mi agenda y poderte dar una visita guiada. Además si te portas bien puedo llevarte después a mi oficina para seguirnos conociendo a profundidad.

El doble sentido en sus palabras la hizo sonrojar, pero también sonreír de manera boba. Tenia que admitir que a pesar de no amar a Draco, le gustaba mucho, tanto que a veces su cercanía la dejaba flotando y sin pensamiento coherente en la cabeza.

-Esta bien. –Acepto aun acalorada. –Sera mejor que me vaya, Zabini debe estarme esperando para llevarlo de compras.

Malfoy frunció el seño ligeramente. –Iras sola con el.

-No, también ira Pansy. –contesto sin percatarse de los celos que bullían en los ojos grises de Draco. –Necesita ropa muggle por que para la próxima semana iniciar su servicio social, además tu padre me a exigido que le proporcione ropa mas "elegante y distinguida" acorde a alguien de su clase, no como los harapos que según el tiene que usar por mi culpa.

-Parece que lo estoy escuchando. –Se burlo el rubio.

-Incluso me ha dado una buena cantidad de galones para cambiarlos en Gringots. Por eso le pedí a Pansy que me acompañara, si alguien sabe de ropa elegante y distinguida es ella, la verdad yo no tengo ni idea de que le pueda gustar a tu papa.

Malfoy bufo. –No quiero estar en tus zapatos hoy.

-Lo dices por Pansy.

-No, si ella es una maniaca de la moda, Blaise es su contraparte masculina y eso si es de temerse.

De repente Hermione pensó que no seria sano pasar el día con esos dos.