El fallo fue dado el primer día de marzo. La sala estaba llena de altos funcionarios que no lucían para nada satisfechos, pero que al mismo tiempo sabían que habían perdido la batalla mucho antes de iniciar.

Theodore Nott lucia imponente en toda su altura presidiendo lo que era la última sesión para determinar la responsabilidad del ministerio en el caso de James Malfoy. Estaba dando el cierre de su caso ante las miradas atónitas de los presentes.

Los hechos eran claros, el ministro de magia en aquel entonces IgnatiusTuft había actuado en contra de los derechos de un niño de 10 años a quien tenía la obligación de proteger sobre los intereses del "respetado sangre pura" Abraxas Malfoy.

Al dar a luz, Lucelia Johnson, registro a su vástago como hijo natural, de padre desconocido. Lo llamo Altais James Johnson. Era un secreto a voces quien era el padre biológico del pequeño, la genética no se equivocaba tenia todos los rasgos de un Malfoy, el cabello rubio platinado, los impresionantes ojos grises, cada una de sus facciones, incluso la compleción que fue tomando mientras iba creciendo era innegable. Podía ser que el pequeño no fuera reconocido siendo hijo de una mestiza, pero Abraxas había dado una fuerte cantidad a la madre para que se marchara tan lejos como fuera posible, sumando un par de amenazas al dinero que le fue entregado.

El nombre de Altais fue escogido por el propio Abraxas, siendo costumbre de su familia poner nombre de estrellas a sus hijos. Fue una broma un tanto cruel a los ojos de Lucelia que un cuando no lo reconociera como hijo legitimo la obligara a registrarlo con el nombre que había elegido para cumplir con la ancestral tradición de los Malfoy.

Abraxas Malfoy tenia una fascinación con los dragones, por eso había elegido el nombre de Altais, que era una de las estrellas principales de la constelación del dragón.

La madre y el niño vivieron aislados del mundo por 10 años, lo que estaba a punto de cambiar cuando el pequeño Altais cumpliera los 11 años recibiría su carta de Hogwats y entonces no podia seguirse ocultando la existencia de un Malfoy ilegitimo.

La guerra había estallado y con ello una serie de eventos desencadeno asesinatos y secuestros en varios puntos, lo que le dio la oportunidad a Abraxas de cortar el problema de raíz. El mismo había mandado a los mortifagos a la casa de Lucelia con la orden de asesinar a la mujer y el niño. No contaba que serian unos incompetentes que matarían solo a la madre y que darían por muerto al niño sin confirmarlo antes.

Para cuando los Aurores llegaron a la casa, se encontraron con la escalofriante escena. La mujer tenia señales de haber sido torturara antes de matarle, a pocos pasos del cuerpo inerte estaba un segundo cuerpo, mucho más pequeño, hecho un ovillo con sangre seca en la comisura de su boca. Pensaron al principio que también estaba muerto hasta que lo escucharon murmurar débilmente a su madre.

Lo que ocurrió después fue el pago de una obscena cantidad de galeones de oro al ministro de magia para supuestos programas de bienestar para las víctimas de la guerra, buena tajada de ese dinero termino en las manos de varios funcionarios del ministerio y del ministro mismo. A cambio la memoria del pequeño superviviente fue alterada, su expediente sellado pues en las investigaciones se había dado con el único familiar directo vivo que podía hacerse cargo, el padre biológico, Abraxas Malfoy por entonces único y legítimo heredero de los Malfoy. Fue como James Johnson termino viviendo a cargo de muggles para ser olvidado para siempre por los de su propio mundo, pues incluso su primer nombre fue borrado para no dejar ningún vestigio que pudiera ligarlo con su verdadero origen.

Todas las pruebas del delito fueron guardadas por Abraxas, como una manera de tener pruebas para chantajear de ser necesario a quien habían mirado hacia otro lado mientras el se salía con la suya.

Lucius sabia el lugar exacto donde su padre guardaba ese tipo de cosas. Había sido aleccionado varias veces al respecto, incluso el mismo guardo mucha información, nombres, cuentas y pruebas que incriminaban a personas de altos cargos desde hacía décadas. Eso le había librado muchas veces de caer preso o recibir sanciones mucho más severas.

Nunca había sentido curiosidad para hurgar en aquel agujero negro, oculto en el sótano de la mansión para revisar todo lo que su padre había dejado, pero ante la insistencia de Nott y su nuera había escarbado tan profundo como para encontrar todas y cada una de las pruebas que confirmaba la historia que Theodore termino contando a los miembros del jurado.

En las pruebas había carta de Lucecia pidiendo piedad para su hijo, para que pudiera vivir entre los magos, aunque fuera en un país distinto. Estaba también las negativas de Abraxas, junto con un sinfín de registro de dinero que fueron entregados a distintas personas, fechas, importes, nombres y cuentas, incluidos los nombres de aquellos involucrados para encubrir sus crímenes en contra de su propio hijo.

-Todo se resume en esto señores. – la potente voz de Nott navego en la sala golpeando con fuerza en los tímpanos de los presentes.

El golpe seco que hizo la libreta negra que dejo caer en la mesa donde descansaban todas y cada una de las pruebas del juicio, hizo dar un respingo a más de uno.

A un lado de la mesa estaba un pensadero, además de algunos frascos con líquidos plateados que estaban minuciosamente acomodados también entre las demás pruebas.

Una vez restaurada la memoria de James Malfoy, se pudieron extraer ciertos recuerdos específicos. Fue una parte muy dura del juicio, mas de uno no pudieron soportar la brutalidad vista en los recuerdos de quien era entonces solo un niño de 10 años, tuvieron que cerrar los ojos para intentar borrar la crueldad usada al torturar una inocente bruja que el único pecado que había cometido era ser mestiza y enamorarse perdidamente de un sangre pura.

Un instante fue determinante, una frase dicha poco después que la luz verde de un Avada Kedravra golpeara a Lucelia para quitarle la vida.

"Tu padre te manda saludos, a dicho que no puede permitir desperdiciar su sangre en un sucio mestizo como tu…"

Esa fue la declaración de uno de los mortifagos, segundos antes de dar un ultimo golpe al pequeño que lo dejo inconsciente e inmóvil.

Después de tantas maldiciones y el ultimo golpe lo dieron por muerto, no se molestaron siquiera en comprobar que ya no respirara, lo que le valio al pequeño James para lograr salvar la vida, no sin severas secuelas que atentaban contra las posibilidades de usar magia en el futuro.

-¿Como espera el ministerio resarcir el daño hecho?

El silencio en la sala era absoluto, nadie era capaz de alzar la voz para contestar a la potente interrogante del castaño.

-No se trata de dinero si eso pretenden, tampoco se trata de reconocimiento. Eso ya se a logrado, el Sr. Lucius Malfoy a reconocido legalmente a su hermano, al igual que a cedido la parte de la herencia de los Malfoy que por derecho le corresponde a Altais James Malfoy, incluido el nombre y el apellido que le fue robado.

-¿Qué busca entonces?

-Justicia Ministro. Que se abran todas u cada una de las carpetas selladas. Quizás sean pocas las que queden, quizás sea muy tarde para reparar el daño hecho por décadas, pero todos tienen derecho a saber de donde vienes, quienes son, si tuvieron familia.

-¿Solo eso? -Pregunto con cierto miedo uno de los representantes del Winsegamot.

-No, mi cliente quiere algo más.

-¿Que desea?

-El mismo quiere expresarle sus demandas.

Nott dio un paso a un lado señalando con un movimiento elegante a su representado, sentado en una butaca de madera a pocos pasos de la tribuna principal.

Con movimientos lentos pero determinados se levanto de su asiento y con ayuda de un hermoso bastón se encamino al podio, ante la atenta mirada de los presentes.

James tenia el pelo casi completamente encanecido, sin embargo, aún se apreciaba el platino en sus pulcros cabellos, pero seguía teniendo la misma penetrante mirada gris de los Malfoy, su porte era altivo, solemne, con toda la actitud de un Rey que esta frente a sus súbditos y les mira de manera implacable sintiéndose superior.

-Theodore Nott me a hecho el favor de hacer el calculo correspondiente de una indemnización justa por los daños ocasionados. -La voz firme rompió el silencio.

Nott hizo aparecer un pergamino que llego a las manos del presidente del Winsegamot al igual que al señor ministro. Ambos hombres abrirlos los ojos como plato ante la cantidad escrita.

-Esto no es posible, seria la ruina del ministerio.

-Pero si les fue posible arrebatar mi derecho a la magia. Permitir que la muerte de mi madre quedara impune, que lejos de castigar a quienes dañaron a mi pequeña familia de manera irremediable le premiaran complaciendo sus caprichos.

La mirada gris del hombre parecía arder.

-Han exigido a mi hermano resarcir el daño que causo con sus malas decisiones, cedió más de la mitad de la fortuna familiar, fue sentenciado a dejar de ejercer la magia, privado de su varita, sometido a arraigo y después liberado bajo restricciones estrictas, a hecho una excelente labor social ayudando, aprendiendo de los muggles y con ello ha descubierto una nueva forma de vida donde no se toleraran de nuevo los arcaicos preceptos de la supremacía de la sangre ¿Y qué están haciendo ustedes? De que manera se les castigara por sus malas decisiones, no los veo cediendo sus varitas, limitando su magia, ni ayudando a aquellos que por su silencio han sido discriminados, aislados y victimizados.

-Sr Malfoy no puede culparnos por algo que hicieron nuestros antecesores.

-Pero ustedes si pudieron culpar a mi sobrino por los errores de su padre. Lo juzgaron como un adulto, sin considerar que fue coaccionado bajo amenazas de muerte. Su expediente a establecido que fue un mortifago, no veo que lo hayan protegido de alguna manera, o desestimado de forma alguna su participación en una guerra que no era suya, al contrario, lo juzgaron por delitos que no fueron suyos siendo apenas un adolescente. Se a salvado porque el elegido fue capaz de ver la verdad que ustedes se negaron a ver, Draco fue solo una víctima, una de cientos ¿Y se atreven a pedir que no los juzgue? Cuando ustedes siempre han sido juez y jurado, señalando culpas en unos y lavándolas en otros sin merito alguno, solo por que se mueven por intereses que nada tienen que ver con la justicia.

-Debe comprender que la cantidad que pide no está en nuestras manos.

-Esa cantidad representa solo la mitad de todo el dinero y bienes que han requisado después de la guerra al bando perdedor.

El cómo alguien que recién había sido reinsertado en el mundo mágico tenía información tan concreta y ciertamente privilegiada les puso a todos los pelos de punta. No habían considerado que Hermione Malfoy no estaba dispuesta a dejar mono con cabeza, había aleccionado perfectamente a James.

La sonrisa astuta en los labios de Malfoy lucia radiante, los tenia justo donde quería.

-Aun sabiendo que estoy en todo mi derecho y tienen los medios para cumplir mi demanda, estoy dispuesto a reconsiderar la situación y conformarme con una cuarta parte de esa cantidad que será cedido en su totalidad a los centros de ayuda muggles a cargo del ministerio, si me conceden una petición más.

Los magos y brujas presentes se permitieron respirar por un segundo ante la disminución del monto demandado.

-¿Qué pide a cambio?

-Que le sea regresada la varita a mi hermano, Lucius Malfoy, permitiéndole emplear su magia de nuevo. Y los antecedentes de mi sobrino como Mortifago serán borrados, siendo mas una víctima que el terrorista que siempre han pintado

-¡Eso es impensable!

-Impensable como que su sobrina, Rita Wolf siga ejerciendo la magia a pesar de su participación en las filas del innombrable. -Dijo señalando al hombre que había hablado haciéndolo palidecer al instante.

-Le recomiendo que piense bien lo que esta diciendo, esas son graves acusaciones. -Acoto el Ministro.

-Y como esa acusación hay muchas señor, se sorprendería de saber que de donde se saco eso .-Dijo señalando la mesa donde descansaba el libro negro con los registros de Abraxas Malfoy y todas las demás pruebas. -Hay mucha mas tela de donde cortar y si nos pusiéramos a investigar más a fondo, muchas pruebas interesantes sobre personas que declararon ser victimas del imperius y que en realidad participaron de manera activa durante la primera y segunda guerra.

-Esa es una amenaza.

-En absoluto Señores. Yo al igual que mi familia somos muy respetuosos de la ley. Solo les digo que, quien pretende ser implacables y justos, quienes buscan ejercer una justicia unilateral y conveniente empiezan por su propia casa. Ustedes ya han juzgado a mi familia, la han sentenciado y están pagando sus respectivas condenas, pero, así como ellos están pagando, ustedes deben de pagar. ¿Están seguros de querer ir por un camino donde no existe el perdón? No olviden que en la medida que juzguen serán juzgados.

Quizás no era una amenazaba propiamente dicha, pero era una perfectamente entendible. Si no le otorgaban el perdón a Lucius y le devolvían su varita, si no limpiaban el nombre de Draco. Los Malfoy destaparían una cloaca enorme donde mas de una rata saldría.

Ventilar la información que contenía aquella cámara en el sótano de los Malfoy sería el acabose para muchos, Lucius, Theo, James y Hermione no eran estúpidos para ponerse de nuevo la soga al cuello, pero eran lo suficientemente hábiles para tomar en cuentas la contención de daños. Por esa razón la ultima audiencia donde se daría el veredicto del juicio de Altais James Johnson contra el ministerio de magia, se solicitó fuera privada, nadie además de los interesados estaba presente, incluso el número de miembros de Winsegamot se había limitado a los más altos cargos.

Hermione se levantó de su asiento con algo de dificultad por su avanzado embarazo, solicitando la palabra.

-Miembros de Winsegamot, piensen bien cual será su decisión. Deben de considerar que nos encontramos en un momento vulnerable que si la confiabilidad del ministerio cae ahora habrá demasiadas consecuencias. No pedimos demasiado, si la magia de mi suegro es restituida, si le permiten usar de nuevo su varita pueden restringirla hasta que el se gane completamente su confianza como lo hicieron con Narcisa Malfoy. La magia de Lucius Malfoy será vinculada a su esposa y a mi como responsable de su libertad condicional. Ustedes no perderían absolutamente nada, al contrario, controlarían y harían efectivo la reinserción a la sociedad mágica de una persona reformada. Siempre podemos decir que el dinero que se exige fue donado por el ministerio sin mencionar que es el pago de daños. Y junto con la limpieza del expediente de mi marido se puede evaluar la situación de todos los adolescentes Slytherin que participaran en la última guerra por presiones familiares y por miedo. Merecen la oportunidad de que dejen de mirarlos con desconfianza que puedan tener vidas normales sin que les señalen. Deben de dejar de ser vistos como ex criminales para que los vean realmente como lo que fueron, victimas.

-Si lo piensan bien, les estamos haciendo un favor. Los seguiremos pintando como los buenos, con conductas intachables, echaremos tierra sobre esta asunto para continuar con nuestras vidas dándoles de paso la oportunidad a jóvenes magos de poder superar verdaderamente las secuelas de la guerra. -Esta vez fue Nott quien hablo para reforzar las palabras de Hermione.

-La decisión es suya señores ¿Qué piensan hacer? -Concluyo James Malfoy dejando que la pregunta quedara flotando en el aire.

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La cirugía de Potter termino después de casi 16 horas, en tres ocasiones se habían detenido los latidos del corazón y habían tenido que reanimarlo a base de choques eléctricos y dosis elevadas de medicamentos estimulantes.

Draco estaba exhausto, cuando Harry fue trasladado a terapia intensiva para su recuperación camino tambaleante hasta que su espalda toco la pared y se deslizo suavemente hasta quedar sentado sobre el piso.

Todos se habían retirado, solo quedaba el y se sentía tan agotado que no se sentía capaz de levantarse de ese sitio en el frio suelo. Necesitaba un momento para recuperarse.

Tenia los ojos cerrados, su respiración era relajada cuando sintió de nuevo algo cálido dentro de su bata. Con curiosidad palpo la tela y noto un pequeño bulto en el bolsillo interno. Cuando introdujo la mano en el bolsillo se encontró con un anillo, nunca lo había visto pero tenía algo familiar en el. Era un anillo de hombre, confeccionado en oro blanco, con un tallado exquisito con relieves de hojas que tenia engarzado un rubí rosado que tenía un bello corte cuadrado que armonizaba perfectamente con la montura del anillo.

Jugueteo con el un rato, antes de ponerlo. Pensó que seria un regalo de Hermione, nadie mas tendría acceso a sus cosas mas que ella, lo que lo hizo sonreír, pero fue ponérselo en uno de sus dedos de la mano derecha y sentir esa revolución correr a través de sus venas, erizando los vellos de su piel. Haciendo que sus latidos se acelerasen y un calor familiar le recorriera el cuerpo por completo.

Entonces le llevo solo un segundo caer en cuanta sobre el origen del anillo. Abrió los ojos sorprendido observando el anillo con cuidado, mas no lo retiro.

"El anillo no causa daño alguno por el contrario concede cierta protección al portador"

Eso había dicho su padre cuando le conto sobre las cualidades del anillo e intentaba justificar su uso.

Entonces había mas de un anillo y era mas que seguro que si Hermione lo había puesto en su bata para protegerle, estuviera al tanto de todo el lio causado por su padre.

Se levanto de prisa para ir a buscarla, necesitaba saber que pensaba al respecto sobre la concepción de su hijo bajo los efectos del anillo.

Hermione ya lo esperaba en el pasillo, llevaba unos minutos aguardando su salida. Cuando vio que Harry fue llevada a otro lugar para su recuperación y que todos salieron poco después, pensó que Draco no tardaría en hacerlo y tendría mas de una pregunta por hacer, una vez que encontrara el anillo en su bata.

Poco antes de tener fecha para la cirugía de su mejor amigo, Hermione había ido con James para buscar darle mayor protección a Draco. Le pregunto sobre el enorme rubí rosado que le había entregado Lucius para hacer su anillo. El hombre le confeso que al cortarlo para hacer su anillo había sobrado mas de la mitad de la gema y que aun la conservaba porque Lucius se había negado a aceptarla de vuelta.

Entonces le pidió que confeccionara un anillo mas con la misma gema, uno destinado para que protegiera a Draco.

Ella misma lo había puesto en su bata mientras le pedía que se cuidara y le daba un último beso deseándole suerte.

Ahora había muchas cosas que confesar y explicar, Hermione no estaba segura que la perdonara por ocultar algo tan grande pero el riesgo había valido la pena, el estaba bien y a salvo.

Draco parecía agitado cuando lo vio salir de la sala y camino con rapidez hacia ella a través del pasillo. Se había preparado mentalmente para su enojo y su rechazo, para lo que no estaba preparada es para ver el miedo en sus ojos mientras la abrazaba con desesperación.

-Quiero a nuestro hijo, no me importa si fue por causa de una maldita joya que lo concebimos, eso no cambia que es parte de los dos, ¿Lo entiendes?

Pregunto separándose lo suficiente para buscar sus ojos castaños que estaban a esas alturas inundados en lágrimas.

-Lo entiendo, yo también lo quiero sin importar nada. -Y sonrió con alivio mientras las lagrimas resbalaban por sus mejillas y los labios de Draco le robaban el aliento.