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La magia es repelida con fuerza, pareciera que hay una barrera que no son capaces de traspasar. No importa si los hechizos empleados son para revelar el objeto, simplemente rebotan haciendo que retrocedan varios pasos.

Draco bufa con frustración ha intentado diferentes hechizos, teniendo siempre el mismo desalentador resultado. A penas a dormido unas pocas horas, el día anterior paso casi toda la tarde con Potter intentando buscar posibles alternativas para salvar a Bridge.

Compartió la cena con Hermione y su hijo, para después encerrarse en su despacho para adentrarse en el diario de Snape, descanso poco y en cuanto termino el desayuno se marchó de nuevo para seguir buscando la solución más viable.

Entre Malfoy y su mujer no había secretos, con los años aprendió que valía más siempre ser directos que andar por las ramas. Le conto del nuevo hallazgo, sobre su hipótesis de que el objeto que tenía incrustado el Auror en su brazo izquierdo era un Horrocrux de Lestranger. Hermione palideció, teniendo que tomar asiento para evitar que las piernas le fallaran.

Muchos malos recuerdos vinieron a su mente con la sola mención del objeto maldito. Concordaba con las teorías de Draco. Por mucho que quisiera ser positiva no podía engañarse, una magia protectora tan fuerte y oscura rodeando al objeto debía tratarse de un fragmento de alma de Lestranger.

Su primer pensamiento se enfocó en su hija. Destiny podía correr un grave riesgo si no lograban destruir de algún modo el Horrocrux. Convencida de que Rodolphus seguiría obsesionado con la hija biológica de Bellatrix, si volvía a la vida lo primero que buscaría seria alejarla de su lado.

Paso algunas horas también en el despacho ayudando en las investigaciones que realizaba Draco, por su parte había encontrado algunos vagos indicios en un libro que no hacía mucho tiempo le había obsequiado Luna.

Fue un regalo peculiar. Considerando que amaba los libros no era de extrañarse que con frecuencia le realizaran ese tipo de presentes, sin embargo, el libro en si, no es para nada común. Se tratada de un libro de magia oscura que estaba prohibido hacia muchas décadas atrás, por lo que posiblemente se trataba del único ejemplar de su especie.

Luna lo encontró en Hogsmeade en un pequeño bazar de cosas viejas. La portada de este estaba transfigurada, a simple vista tenía por título "Criaturas mágicas en Noruega" no fue hasta que lo abrió dispuesta a leerlo que se percató del hechizo y pudo descubrir el verdadero nombre y contenido del libro.

"Secretos de las artes más oscuras" ese es el verdadero título del libro, el autor era desconocido, al parecer alguien se había encargado de arrancar un par de hojas para conservar el anonimato del quien lo escribiera.

Lo más correcto hubiera sido que Hermione lo destruyera o lo donara al colegio o incluso al ministerio para ser resguardado o destruido, sin embargo, por alguna razón había tenido la necesidad de guardarlo, por lo que ahora estaba satisfecha con su decisión porque en la paginas amarillas del libro había información que no encontraría en otra parte y que sin duda sería de gran ayuda para Draco.

La magia oscura que ahí se narraba es escalofriante, por lo que salto varios capítulos antes de detenerse en la magia oscura de protección y como romper las maldiciones más fuertes.

Malfoy esperaba no tener que usar los hechizos que ahí se mencionaba, pero estaba agotando sus opciones y ya estaba por acabar el día.

Potter en silencio observaba, el mismo había intentado algunos hechizos sin mucho éxito. Por el rostro de Malfoy podía deducir que tendrían que pasar al plan B, aunque no lo desearan.

-Tienes que despertarlo.

-Lo sé. -Dijo con frustración en la voz.

Procedió a inyectar en el suero una solución transparente. Quince minutos después comenzó a removerse en la cama Bridge comenzando a despertar.

-No te muevas. -Indico el rubio cuando el Auror intento levantarse de la cama.

Le llevo 20 minutos más estar completamente consciente, pero aun entonces seguía teniendo la sensación de que flotaba.

Cuando Malfoy se aseguró de que estaba plenamente consciente se dirigió a este con semblante serio y decidido.

Potter se mantiene en un segundo plano con la espalda pegada a la pared. Su presencia fue tomada por Louis como una mala señal, mucho más por el rictus de preocupación en el rostro.

-Seré claro Bridger, creemos que cuando fuiste atacado por Rodolphus Lestranger en el ministerio, en algún momento inserto un objeto maldito en su brazo.

-¿Que? -Pregunto con la voz ronca, abriendo mucho los ojos.

No podía creer lo que le estaba informando Malfoy. A grandes rasgos le hablo sobre el objeto, el largo y las pocas características visibles en la imagen de la radiografía.

-¿Porque? -Cuestiono de nuevo, tenía en la boca un sabor amargo.

-Creemos que es un Horrucrux, un objeto maldito creado con la finalidad de contener un fragmento de alma de alguien para traerlo a la vida. Puede ser casi cualquier objeto, es tu caso, tiene todas las características de ser una varita, la longitud y el grosor. La curvatura, así como el hecho de que no fuera detectada por nadie cuando Lestranger fue capturado deja en evidencia que debe estar hecha de algo orgánico, posiblemente del propio hueso de tu atacante.

-¡sáquelo! -Exigió con el rostro descompuesto, frotando su brazo de manera compulsiva como si pudiera quitarlo de esa manera.

Cuando paso de frotar su piel a lastimarse con las uñas tuvieron que detenerlo.

-Es lo que intentamos. Pero hay magia oscura protegiéndolo. -El tono de Draco es conciliador, comprende perfectamente la repulsión que debe sentir en esos momentos el Auror.

-¡Tiene que sacarlo! -Grito completamente fuera de si, tirando con impotencia de sus cabellos.

-Lo haremos, estamos buscando la manera, pero no es tan sencillo, es magia oscura muy antigua un contra hechizó equivocada puede matarte.

-¡No me importa morir! -Rugió con rabia. -Lo prefiero a tener algo de ese hombre en mí.

Malfoy y Potter se miraron sabiendo que había dos opciones que no involucraban la realización de ese tipo de magia tan oscura. La primera era conjurar un avada y confiar que ocurriría lo mismo que con Potter, que sobreviviera y solo el horrocrux fuera destruido, la segunda opción es amputar el brazo a la altura del codo.

Ambas opciones eran extremas, pero sin mucho tiempo no había otra manera de proceder o al menos eso creían hasta que llego Hermione con un libro en mano y una mirada brillante que resultaba prometedora.

Aun no la escuchaba hablar cuando Draco sonrió. Sabía lo que su mujer podía hacer, una vez que tenía un propósito y había tomado como personal ayudar a Louis Bridge.

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No sería sencillo y estarían quebrantando varias leyes referentes al manejo de magia oscura. Posiblemente de tratar el tema con el señor ministro, este se negaría de manera rotunda a poner en práctica dicha magia. Pero si en algo tenían practica Hermione y Harry era romper las reglas cuando la situación lo ameritaba.

El elemento principal del que parte todo el hechizo no es otro que sangre, una gran cantidad y no cualquiera. Tenia que ser de alguien vinculado al creador del horrocrux. Lo que representaba el mayor obstáculo a salvar. En el libro no se hacia referencia de que tuviera que ser un familiar sanguíneo, sino vinculante.

Hermione esperaba que la sangre de Draco fuera suficiente o incluso la de Narcisa. Ambos cooperaron de inmediato pero los resultados no fueron satisfactorios.

La sonrisa que habían mantenido la castaña en sus labios se borro de un plumazo al comprender que había una persona más, lo suficientemente cercana a Lestranger para proporcionar el elemento principal que necesitaban.

Draco también fue consciente de ello. La desazón creció en su interior con una fuerza sofocante. Durante varios años a temido que llegue el momento de tener que enfrentar a Destiny para contarle sobre su origen.

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La felicidad de Destiny es tan inesperada que en ocasiones parece que es una persona completamente diferente. El cambio se contrapone con el estado actual del joven Lupin que a terminado de aislarse de una manera que no saben cómo definir.

El carácter jovial ha desaparecido para dar paso a una actitud que a logrado que sus compañeros crean que no lo conocen, dando como resultado que se alejen para no terminar siendo victimas de sus bromas.

La única que no a terminado siendo victima de la acides de su carácter es Destiny Malfoy. Curiosamente mantiene su distancia, pero siempre esta lo suficientemente cerca para vigilar sus pasos en las sombras. Acechándola como si se tratara de una presa y no una de sus amigas mas cercanas.

La magia del alfiler de oro lo manipula, manifestando el carácter intempestivo de Bellatrix. Parece en calma, pero no hay nada mas lejos de la realidad. El fragmento de alma esta buscando el momento propicio para lograr sus malévolos planes.

Hasta el momento Luna no a logrado descubrir el panorama completo, sabe que faltan piezas de ese rompecabezas, pero por mucho que se esfuerza no logra dar con el punto que se le escapa. Tiene en su poder el fragmento recuperado que contiene parte del alma del innombrable dentro de un pequeño frasco de cristal que a sido protegido debidamente con magia. Sabe que pronto tendrá que destruirlo.

El cambio en Teddy ha llamado su atención, lo suficiente para darse cuenta de que algo va mal, aun cuando no sabe exactamente que es. Su mirada lo sigue donde quiera que vaya, a sido fácil notar que tiene cierta inclinación por Tiny, sus ojos se iluminan en cuanto la ve, puede incluso notar el color que pinta sus mejillas, sin embargo, a los pocos segundo algo parece cambiar en las intenciones del joven.

Aprieta sus manos en puños apretados de manera repentina, el color sonrosado de sus mejillas se pierde para mostrar una palidez enfermiza que se acentúa con el color castaño oscuro que a adquirido su cabello.

Parece que Lupin se encuentra en un debate interno, la lucha es visible bajo el ojo critico de Luna. La tensión en su cuerpo aumenta mientras más tiempo observa a la señorita Malfoy. La delgadez en su cuerpo deja en evidencia el mal apetito que a mantenido en las últimas semanas.

-¿Estas bien? -Logra escuchar la pregunta a pesar de estar a un par de metros de distancia.

Es la enésima vez que la ojigris le pregunta a su amigo cuando se encuentran en uno de los pasillos de castillo.

-Estupendamente. -Contesta sin mucho afán con las manos metidas en los bolsillos.

Nadie parece darse cuenta que sostiene el alfiler contra su pierna desde el interior de su bolsillo.

-Por que me mientes. -Acusa herida con los ojos brillantes por las lagrimas que intenta retener.

-No tengo por que mentirte. -Afirma con indiferencia sonriendo de medio lado.

La joven agita su cabeza lentamente, negando, para darle énfasis al hecho de que no le cree ni media palabra.

-He intentado darte espacio, esperando que cuando estuvieras listo te acercarías para contarme que te ocurres.

-Es que no me ocurre nada. -Dijo con un bufido de fastidio, girándose para darle la espalda.

Luna rápidamente da dos pasos atrás para no ser vista, quedando entre una de las paredes y una armadura que sirve de adorno.

Destiny parece cada vez más decepcionada. Se atreve a tomar su brazo para que se gire y la encare.

-Por favor, -Suplica. - Puedes confiar en mí.

Teddy se suelta de su agarre con fuerza excesiva haciendo que los ojos de su acompañante se abran con sorpresa.

-No me toques. -Las palabras son duras, pero es su mirada amenazante lo que hace que de dos pasos atrás como si la hubiera golpeado, aun mantiene la mano suspendida en el aire como si quisiera tocarlo de nuevo.

Su labio inferior tiembla. Quiere ser fuerte y no llorar, pero se siente herida. Creía que Teddy era su amigo, pero acaba de descubrir que ante ella solo hay un completo desconocido. Sus ojos grises de por si acuosos se llenas rápidamente de lágrimas que comienza a escapar para rodar por sus mejillas.

No quiere llorar, pero parece inevitable.

-¿Quién eres? -Pregunta de manera tan repentina que ahora es el turno de Teddy de mostrar sorpresa.

Rápidamente se recompone, pero su duda sido suficiente no solo para Destiny, sino también para Luna.

Tiny es rápida en sus movimientos, para cuando Lupin se da cuenta ya tiene la varita de su amiga apuntándole al pecho.

-¿Qué estupideces dice? -cuestiona a la defensiva, su voz parece ajena.

La agresividad aflora, la ve centellar en sus ojos, en la manera de sisear las palabras y apretar los dientes. Para cuando saca lentamente las manos de sus bolsillos se percata que una de sus manos no esta vacía.

Aun con lagrimas en los ojos puede verlo tan claramente como si fuera transparente. La luz se hace en su cabeza al ver reflejados en Teddy Lupin sus propios síntomas pasados.

En entonces que monta en una colera avasallante. Deja de ser en ese instante la niña temerosa y asustada. Su cuerpo tiembla con fuerza, pero esta vez no es el miedo lo que la domina, sino la rabia.

Una explosión de magia se hace presente con tal fuerza que el joven tiene que retroceder varios pasos por el impacto.

Muchas cosas suceden en el mismo instante.

Destiny Malfoy sigue con la varita en alto, su mirada de ojos grises se a transformado, sabiendo que su mejor amigo ahora es una víctima como fue ella. La conciencia de saberlo la golpea, haciendo que muten sus sentimientos en algo que podría ser letal.

La imagen de Bellatrix Lestranger se proyecta desde el alfiler de oro que sostiene con fuerza Teddy en su mano derecha, como si de un fantasma se tratara.

Una carcajada desquiciada retumba en las paredes del castillo.

Destiny no necesita explicaciones. La conoce, sabe muy bien a quien pertenece la imagen frente a sus ojos. Ha visto su imagen en el tapete familiar en casa de sus abuelos. Sabe a ciencia cierta quien es la mujer que se burla de ella en sus narices.

Aun no olvida aquella platica entre Hermione y Theodore Nott cuando salieron huyendo de su casa a mitad de la noche para protegerse de Rodolphus Lestranger. Desde hace varios años tiene conocimiento de quienes son sus padres biológicos. A investigado mucho y a escuchado historias que le pintaron un panorama bastante claro de quienes fueron.

Quizás si de nuevo se tratara de ser la victima podría tolerarlo, pero ahora, simplemente no va a permitir que siga lastimando a las personas que quiere.

La conciencia de quien es, le da la claridad suficiente para atar cabos sueltos, pero también para darse cuenta de manera clara que fue manipulada y su percepción había sido manipulada para no hacerla consciente del hecho.

Una sola palabra. Su voz no vacila cuando de nuevo se rompe el silencio de la noche en aquel apartado pasillo.

-Madre.

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Quiere ser fuerte, necesita serlo. Encerrada en esa habitación su determinación no puede flaquear. Hay demasiado en riesgo, tanto que perder que las lagrimas amenazan con escaparse de sus ojos. Aspira con fuerza, haciendo que el aire entre a sus pulmones, levanta la mirada al techo hasta que logra que las lagrimas desaparezcan.

No puede llorar, es un lujo que no puede darse dadas las circunstancias. Si estuviera sola seria otro cantar, si su vida fuera la única en riesgo podría debatir con mente más fría la mejor opción a tomar. Pero no es solo su vida la que está en riesgo son 3 vidas mas por las cuales luchar.

Se obliga a pasar saliva, intentando que el nudo que atenaza su garganta desaparezca.

Son los cuerpos tibios a su lado y el temblor que los agita lo que la obligan a recolectar todas sus fuerzas para tranquilizarse. Tiene ganas de llorar, pero no lo muestra. En cambio, les sonríe tranquilizadoramente mimando sus espaldas para tranquilizarlos.

Sabiéndose observada por un par de ojos asustados, toma un par de largas respiraciones antes de intentar hablar.

-Vamos a estar bien, -Promete. -Debemos de mantenernos tranquilos.

Scorpius a su lado contiene un sollozo, escondiendo su rostro en la protección del pecho de su madre. Quiere ser tan valiente como ella, pero esta realmente asustado aun esta muy presente los gritos y el dolor en su brazo de cuando tiraron de el con demasiada fuerza.

Al otro costado de Hermione, Matteo Miller no está mucho mejor. El pánico es evidente en sus ojos, el sigue llorando en silencio sin ser capaz de pronunciar palabra. Se aferra al contacto de la castaña con todas sus fuerzas, sintiendo su calor como una tabla salvavidas.

-Vamos a estar bien, -Repite con mas confianza acariciando las cabezas de los dos niños que la rodean.

Están sentados en un rincón de aquella habitación abandonada y sucia. Afuera debe estar anocheciendo, aunque no puede estar completamente segura. Ha perdido la noción del tiempo.

Se encontraba en la mansión de los Miler-Weasley cuando fueron asaltados. Pudo haberse defendido, pero no sin poner en riesgo las vidas de los niños que estaban en su compañía. Logro resistirse al principio haciendo que un hombre se impactara contra una mesa cercana, repelido por un hechizo de defensa, pero fue desarmada al instante por uno de los atacantes cuando otro tomo por el brazo a Scorpius enterrando la varita en su cuello.

No tuvo mas remedio que rendirse y entregar la varita de inmediato. La ataron con cuerdas mágicas al igual que a los dos niños y cubrieron sus ojos.

Pudo distinguir 3 voces distintas antes de que la dejaran inconsciente.

Fue la primera en despertar, asustada se apresuro a buscar a los niños, estaban a pocos pasos de ella, aun dormidos sobre el piso frio. Suspiro, aliviada al comprobar que se encontraban bien. No tardaron mucho en abrir los ojos y de inmediato comenzaron a llorar de miedo.

Se sentó en medio de ambos pasando los brazos sobre sus hombros para protegerlos e intentar calmarlos. Han pasado horas desde entonces y aunque parecen lo suficientemente tranquilos para dejar de llorar, sabe que están aterrados.

Mira a su alrededor, buscando cualquier cosa que pueda ser utilizada para escapar, pero no hay mucho en ese lugar.

Deben de encontrarse en un sótano, hay humedad en las paredes y solo una ventila en lo mas alto de uno de los muros, tan angosta que nadie podría escapar por ahí. Hay algunas cajas al fondo. Invita a los niños a levantarse para buscar entre las pocas cosas que están a su alrededor algo que les sea de utilidad.

Encontraron ropa vieja y un par de cobijas. Desarmaron las cajas de cartón, apilándolas unas sobre otras para hacer una cama improvisada. Sus estomago rugían de hambre, pero no había nada que pudiera comer.

-Duerman un poco, yo velare su sueño.

Los niños obedecieron, estaban demasiado cansado como para resistirse.

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Liam estaba furioso. Casi mato a punta de maldiciones al pobre desgraciado que sirvió de mensajero.

-Puedes matarme. -soltó con rencor, escupiendo al piso una combinación de saliva y sangre. -Igual no te diré nada.

-Si se atreven a tocarles un cabello, me encargare de matarlos como los perros que son.

El hombre frente a él no parecía intimidado por la amenaza. Parecía incluso divertido por sus palabras.

-No tenemos nada que perder. Tu te encargaste de quitarnos todo. Ahora te toca a ti pagar por todas las vidas que arruinaste.

-Yo no hice nada.

-Dejaste que pasara. Vendiste a nuestras familias como si fueran menos que bestias para salvarte el culo. Hemos pasado años en las sombras esperando el momento justo para que pagues tus crímenes.

-Puedo darles lo que me pidan. -Intento tratar como el buen hombre de negocios que era. -Ellos son inocentes después de todo.

El hombre frente a él, clavo su ardiente mirada en sus ojos.

-Magda era inocente, tan inocente como ellos y no tuviste piedad.

-Son solo niños.

-Mi hija era solo un par de años mas grande que tu hijo y no te tocaste el corazón para salvarla.

-Deberías reconsiderar las cosas Ángelo. Se llevaron con mi hijo a una heroína de guerra y su vástago. Crees que el ministerio de magia no hará nada para recuperarlos, ¿crees que los Malfoy no intervendrán?

-Para eso tendrías que confesar tus propios crímenes, la pregunta es ¿Estás dispuesto a hacerlo para salvarlos?

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Hola a tod s,

Me es grato informarles que solo faltan dos capítulos mas para terminar la primera temporada de "Amar es destruir y ser destruido" porque tengo planeado una segunda parte donde me centrare en la perspectiva de Destiny. Tengo un par de ideas que quiero desarrollar y espero seguir contando con su apoyo.

Mil gracias por sus comentarios, por los buenos deseos para mi pequeño Marco.

Les mando un gran abrazo a la distancia.

Saludos,

Helena Grand