Bueno, bueno. He aquí el capítulo número dos de este nuevo fics que todo el mundo había estado esperando, ¿y por qué esperan más el capitulo dos que el 1? Fácil, easy, easy, porque el número dos tiene el contenido del primer capitulo de Vampire Academy: Blood Promise! Yep, así de sencillo.
Entonces, antes de comenzar con su lectura, debo destacar algo de lo que todos tienen que ser conscientes... el siguiente capítulo... no está terminado. Apenas lo he escrito a la mitad. Ya sé que la razón de que yo actualizara el 21 era para concentrarme en mis notas y si acaso poder tener escrito varios capítulos, pero es que aún dps del 21 seguí metida en mis notas y aparte salió el juego de pokemon que yo había estado esperando (dudo que esto les interese, pero me gusta decirlo) así que entre juegos y estudios (de hecho casi ni estudie por estar jugando) no he tenido mucho tiempo de escribir, aparte he estado interesada en los anime (de nuevo) así que podemos decir que aunque me pongo a escribir la historia, termino haciendo un par de lineas y dps me cambio a la escritura de otra historia que no es un fanfic sino que es algo más personal, algo para mí aunque es una historia de acción, de una chica que busca.. vale, eso no importa. La cosa es que diremos con certeza de que no sé si el capitulo estará listo para el siguiente lunes. Evidentemente, yo quiero subirlo, pero no encuentro como la motivación para escribirlo, porque ya saben que transcribir el libro y comentar sus hechos no es nada fácil. Es agotador. Pero en fin, esto solo lo digo porque en caso de que no suba el día lunes, ya saben que haré todo lo posible por subirlo en el transcurso de esa semana y el siguiente lunes lo mismo.
Ahora sin más dilación, aquí tienen el resumen completo del fics (que se me olvido mencionar en el capitulo pasado) y además tienen el capitulo de hoy.
Resumen: La lectura de un libro lleno de oscuridad por fin ha terminado, la recta final está a solo tres libros de distancia y cuando todo parecía tranquilo, las cosas comienzan a tomar una intensidad memorable. Entre risas y burlas, Rose tiene que recordarse a sí misma y una y otra vez que una de las razones por la cual lee el libro es solo para cerrar un capítulo de su vida. El deseo de Lissa por el vínculo ya no existe más, siendo reemplazado por el deseo de querer usar la magia como arma defensiva, ¿podrá acaso controlar los cuatro elementos con la ayuda de su bendecida por la sombra sin caer en la locura?
~ Debo decir que la saga Vampire Academy fue un libro escrito por Richelle Mead
~ Leyendo el Pasado IV ~
Leyendo el capítulo
uno
– Quiero que todos prometan que pase lo que pase, diga lo que diga este libro o lo que sea, temas como Dimitri siendo Strigoi, u otra cosa no serán tocados para burlas – Rose dijo mirando a todos serios – Ninguna burla que pueda afectar a alguien. Si quieren jugar a mi costa, está bien, pero no a la de Dimitri
Todos la miraron serios, pensaron en las posibilidades y aunque los únicos tres que no asintieron habían sido los chicos Rose solo les miro expectante y casi, casi, con suplica. Finalmente asintieron prometiéndolo.
Ella abrió la boca para leer el libro cuando inoportunamente llegaron Dimitri y su madre entrando en medio de una conversación calmada. Rose miró a ambos y luego les explicó el tema el del libro.
Rose miró el libro y sonrió mirando a los demás asintiendo.
– Capítulo uno –
Alguien me estaba siguiendo.
– ¿Qué? – Jill levantó una ceja – ¿Tan pronto a la acción?
– Así parece – Rose asintió, una sonrisa tonta y ancha se dibujó en sus labios – Mi vida es interesante
Era un poco irónico, considerando la forma en que yo había estado siguiendo a otros durante las semanas anteriores.
– El león está siendo cazado – Asintió Christian. Rose frunció el ceño.
– Ni siquiera voy a responderte a eso – Rose dijo.
Por lo menos no se trataba de un Strigoi. Ya me habría dado cuenta.
– Porque eres la única persona en todo el mundo que es capaz de sentirlo – Lissa se rió ligeramente.
– Y por alguna razón, esto no me parece anormal – Rose sacudió la cabeza despreocupada.
Un efecto que había notado recientemente, de ser Shadow Kissed, era la habilidad de sentir a los no muertos. Me daban nauseas, desafortunadamente.
– Algún día vomitará en medio de la batalla – Se rió Eddie.
Aún así, apreciaba el sistema de advertencia de mi cuerpo y estaba complacida de que mi seguidor nocturno no fuera un increíblemente rápido y malvado vampiro.
– Creo que ya sé de quién se trata – Rose sonrió.
– ¿En serio? – Preguntó con sarcasmo Adrián.
Ya había peleado con demasiados de ellos últimamente y me gustaría tener una noche libre.
– No creo que ellos quisieran dártela aún si se los pidieras de rodillas – Christian comentó.
Rose se encogió de hombros.
Suponía que mi seguidor era un dhampir como yo, probablemente uno del club.
– ¿El club? – Jill levantó la ceja.
De hecho, esta persona se movía menos discretamente de lo que hubiera esperado de un dhampir.
– Entonces no era un dhampir – Eddie dijo – O no era un dhampir bastante experimentado
Sus pasos eran claramente audibles contra el suelo de las oscuras calles por las que estaba caminando, y en una ocasión hasta llegue a ver brevemente una figura entre las sombras. Aún así, considerando mis acciones rápidas de esta noche, un dhampir era lo más probable.
– En qué andabas metida – Abe levantó una ceja con un tono curioso.
– Nada más extraño de lo normal – Ella se encogió de hombros.
Todo empezó más pronto, en el Ruiseñor. Ese no era el verdadero nombre del club, solo una traducción. Su nombre real era algo en ruso que estaba demasiado lejos de mis habilidades en pronunciar el idioma.
– No deja de sorprenderme – Mia se rió – Se había ido a un país donde desconocía su idioma, estuvo en un club donde no hablaba el idioma y aún con todo el tiempo no ha aprendido el idioma
Rose sonrió chasqueando los dedos – Ya casi aprendo a jurar –
– Eso no es algo de que sentirse orgullosa – Dimitri sonrió ligeramente.
– Es un gran paso para mí. No le veo el problema – Ella dijo con una gran sonrisa.
En Estados Unidos, El Ruiseñor era muy conocido entre los Morois millonarios que viajaban asiduamente, y ahora podía entender por qué.
– ¿Qué hacías allí? – Lissa cuestiono con una mueca.
– Todo a su tiempo – Rose dijo sonriendo.
Sin importar la hora que fuera, la gente en El Ruiseñor se vestía como su fueran a asistir a un baile imperial.
– En realidad no creo que esa sea la razón – Adrián dijo.
Y además, todo el lugar parecía algo copiado de los antiguos días de la realeza Rusa, con paredes de mármol cubiertas con oro y molduras. Me recordaba mucho el Palacio de Invierno, una residencia real que quedaba de los días en que Rusia era aún gobernada por zares. Estuve allí en un tour que hice cuando llegue a San Peterburgo.
– Tú no estabas de vacaciones – Se rió Jill.
En el Ruiseñor, elaborados candelabros llenos con velas reales brillaban en el lugar, iluminando la decoración dorada para que incluso con una luz tenue, todo el local brillara. Había un gran comedor lleno de mesas cubiertas de terciopelo, también había un salón y un área de bar donde la gente podía juntarse.
– Entonces… va a describirlo – Bufó Christian.
– Oye yo solo estoy leyendo lo que está escrito – Rose respondió con un bufido también.
Por la noche, una banda tocaba, y las parejas salían a la pista de baile.
– Aun no entiendo por qué estabas allí – Janine dijo.
– Esa es una buena pregunta – Asintió Rose.
No me había interesado El Ruiseñor cuando llegue a la ciudad hace un par de semanas. Había sido lo demasiado arrogante para pensar que podía encontrar Morois de inmediato y que ellos me llevarían al pueblo natal de Dimitri en Siberia.
– Tienes que estar de broma – Se burló Christian.
Rose sonrió.
Sin ninguna otra pista acerca del paradero de Dimitri en Siberia, el pueblo en que él creció era mi mejor idea para conseguir acercarme más a él.
– Entonces efectivamente el libro es sobre la búsqueda. Esto va a ser aburrido – Gruñó Christian.
– Ay, no puede ser tanto. Yo quiero saber – Lissa sonrió.
El único problema es que yo no sabía dónde estaba, y esa es la razón por la que estaba buscando a un Moori que me ayudará.
– ¿Qué pasa con los dhampirs? – Preguntó Jill.
Rose sacudió la cabeza, no quería mencionarle a la muchacha pequeña que una de las razones era por el tema de las prostitutas de sangre que Dimitri había mencionado con anterioridad, o quizás lo que ella había visto allá. Además, claro, de que era difícil encontrar el lugar por otras razones que parecían más validas a que los Moroi pudieran encontrarla.
– Creo que el libro se salió del tema – Christian habló – Primero alguien te seguía y al siguiente estás hablando de un club
Había cierto número de pueblos de dhampir y comunas en Rusia, pero difícilmente había alguna en Siberia, lo que me hacía pensar que los Moroi de la zona estarían familiarizados con su lugar de nacimiento.
– Interesante – Abe asintió.
Desafortunadamente parecía que los Morois que vivían en las ciudades humanas eran buenos a la hora de mantenerse escondidos. Ya había revisado lo que pensaba que parecían lugares propios de los Moroi, pero los encontré vacíos. Y sin esos Morois yo no iba a obtener respuestas.
– ¿Qué pensabas, qué todo iba a ser fácil y sencillo? – Janine preguntó.
– ¿Fácil, sencillo y para toda la familia? – Sonrió Rose preguntando con una sonrisa divertida.
Así que comencé a investigar en el Ruiseñor, lo que no era nada fácil. Era difícil para una chica de dieciocho años encajar con uno de los clubs de más elite de la ciudad.
– No me digas – Adrian suspiró.
Rápidamente descubrí que con ropa cara y grandes propinas podía servirme de ayuda para mezclarme en el lugar. El personal empezaba a conocerme, y si pensaban que mi presencia era extraña nunca lo dijeron y se mostraban más que felices cuando me daban la mesa de la esquina que siempre pedía.
– Es decir, que ha estado allí más de una vez – Lissa dijo un suspiró.
– Si no tenía éxito a la primera lo conseguiría de alguna manera – Rose asintió.
Creo que pensaban que yo era hija de algún magnate o político.
– ¿Magnate o político? – Abe bufó. Alzó un dedo con una sonrisa – Es mejor que eso
– Sí, no veo como traficante es mejor que eso – Dijo ella con sarcasmo.
El hombre frunció el ceño ligeramente y luego sonrió – Sin duda lo es. Políticos aburridos, Magnates engreídos –
– Traficantes ilegales – Rose siguió la enumeración con una sonrisa – Ya viejo, no interrumpas
Sin importar mis orígenes, tenía el dinero necesario para estar aquí, que era todo lo que les importaba a ellos.
– La veían como una billetera humana. Estoy segura – Jill asintió.
Aun así, mis primeras noches aquí fueron desesperantes.
– ¿Qué dices? Nunca has tenido paciencia como para insinuar que sí – Dijo Adrian riendo.
– Ni siquiera he dicho nada –
El Ruiseñor había sido un lugar de reunión para la élite Moroi, pero también era frecuentado por humanos. Al principio, me pareció que esos eran los único patrones del club. Cada vez había más gente mientras la noche avanzaba, y observando entre las mesas llenas y la gente del bar, no había visto un solo Moroi.
– Debías divertirte un poco – Adrián sonrió – Quizás en una de esas tenías suerte
– Era una misión no encubierta – Rose dijo.
Lissa frunció – ¿No encubierta? –
– ¿Qué? Solo por un vestido caro no significa que sería encubierta – Se encogió de hombros.
Lo más destacable que había visto era una mujer con el pelo largo rubio platino caminando con un grupo de amigos.
– ¿Y eso por qué…? – Mia pidió.
Por un momento mi corazón se detuvo.
– Rose, ¿juegas para el otro bando? – Se burló Christian.
– Ja ja, que buen chiste, Ozera. El mejor de la noche – Rose amplio una sarcástica sonrisa. Ella señaló al libro con calma.
La mujer me estaba dando la espalda, pero ella se parecía tanto a Lissa que pensé que me habían encontrado.
– ¿Habían? – Lissa levantó una ceja – En plural
– Ustedes – Ella se encogió de hombros señalando a Christia, Eddie, Adrian y la misma Lissa.
Lo extraño fue que no sabía si sentirme emocionada u horrorizada.
– Me haces sentir tan especial – Lissa se burló con un tono casi sarcástico.
Rose rió ligeramente.
Ni siquiera era una Moroi, solo una humana. Lentamente, mi respiración volvió a la normalidad.
– Felicidades, has sobrevivido – Se burló Christian.
Finalmente hace una semana hice mi primer descubrimiento.
– Aleluya – Eddie dijo con un tono fingido de emoción.
Un grupo de Morois había venido por un almuerzo por la tarde acompañados por dos guardianes: un hombre y una mujer, quienes se sentaron concentrados y silenciosos en la mesa mientras sus protegidos hablaban y reían acompañados por una botella de champagne.
– La típica guardia dhampir – Rose dijo con una sonrisa.
Esquivar a los guardianes había sido la parte más difícil. Para aquellos que sabían que debían buscar, los Moroi eran fáciles de reconocer: más alto que la mayoría de los humanos, pálidos y muy delgados.
– Me sorprende que los humanos no se den cuenta de que somos vampiros – Dijo Adrián, siendo apoyado por algunos de los presentes.
Además tienen una forma graciosa de sonreír, apretando los labios para mantener sus colmillos escondidos.
– ¿Estás burlante? – Christian levantó una ceja.
Rose sonrió despreocupada, su dedo índice se movió hasta apuntar a su sonrisa – Esta, es una sonrisa normal –
Los dhampirs, con nuestra sangre humana, parecíamos… bien, humanos.
– Dhampirs 1 – Morois 0 – Eddie extendió la palma de su mano chocándola con Rose.
– Podemos hacer magia – Rápidamente dijo Christian.
– Podemos pelear y defendernos – Rose sonrió.
– Nosotros… nosotros… – Christian hizo una mueca mientras Eddie sonreía con superioridad.
– Tenemos mejores sentidos, esa es la realidad. Somos mejores – Lissa se encogió de hombros con una sonrisa.
Eddie apretó la mandíbula y comenzó a hacer las cuentas con los dedos de su mano.
– Es un tres a dos, morois ganando – Adrián dijo con una sonrisa.
Rose frunció el ceño – Creo que has sacado mal las cuentas –
– No. Están bien, porque somos más sexys y guapos. No hay de otra – Adrián se encogió de hombros con una sonrisa.
Abe torció los labios ligeramente mientras murmuraba para sí mismo algo. Rose le miro por el rabillo del ojo, casi imaginando que el viejo pensaba que ellos actuaban como niños pequeños con una tonta pelea de quién era mejor… o tal vez él estaba considerando que Adrián tenía toda la razón, que era lo más probable.
Así era como yo debía ver el para el ojo humano sin entrenar. Media 1,65, y mientras los Moroi tendían a tener cuerpos de modelos de pasarela, el mío era bastante atlético y curvado en el pecho.
– Eso no cambia el hecho de que eres una enana – Christian rió.
Los genes de mi desconocido padre turco y demasiado tiempo al sol me habían dado un ligero bronceado que combinaba con mi largo y casi negro pelo y ojos también oscuros.
– ¿Desconocido? – Abe la miro casi ofendido.
– ¿Qué querías que dijera? Es lo que está escrito –
– Podrías decir… –
Los genes de mi increíble y para nada desconocido padre turco al cual admiro y demasiado tiempo al sol me habían dado un ligero bronceado que combinaba con mi largo y casi negro pelo y ojos también oscuros.
– Ya, pero todo es mentira – Rose se encogió se encogió de hombros despreocupada. Abe gruñó ofendido – Yo no te admiro
Pero aquellos que habían sido criados en el mundo de los Moroi podían reconocerme como una Dhampir si me observaban atentamente.
– No demasiado atento – Abe gruñó.
No estaba realmente segura de por qué, tal vez algún instinto que nos atraía a nuestra propia raza y reconocía la mezcla con sangre Moroi.
– No sé de qué hablas. Tú reconoces a los humanos fácilmente – Lissa dijo.
Aun así, era necesario que esos guardianes pensaran que era humana, para no levantar sospechas.
– ¿De qué? – Se burló Christian.
Me senté al otro lado del salón, en mi esquina, comiendo caviar y pretendiendo leer un libro.
– Sí, cómo eso no puede levantar sospechas. La gente va a divertirse, no a leer – Adrián dijo en burla.
Para que conste, pienso que el caviar es horrible, pero parecía estar por toda Rusia.
– Yo siempre lo he dicho. Los Moroi tienen un pésimo gusto para la comida – Rose dijo.
Especialmente en buenos lugares. Eso y el "borscht", algún tipo de sopa de remolacha.
– Eso es comida elegante y refinada. No es mala – Adrián dijo con una sonrisa.
– Asqueroso – Repitió Rose con un tono agudo.
Casi nunca me acababa la comida en El Ruiseñor y me daba prisa, hambrienta, en llegar al McDonald's después, a pesar de que los restaurantes rusos de McDonald's eran un poco diferentes de los que había en Estados Unidos. Aun así, una chica tiene que comer.
– Porquería que comes tú – Christian dijo riendo.
– Es mejor que comer toda esa basura elegante y asquerosa que ustedes comen – Rose dijo con una mueca – Eddie, súmale un punto al contador porque está claro que es mejor
El chico se rió asintiendo, en una hoja, donde tenía escrito Moroi y Dhampir siendo separados por una línea vertical, marco un punto más permitiendo emparejar el resultado de quiénes eran mejores.
– Ustedes no tienen gusto para la buena comida – Adrián dijo con un tono de superioridad.
Así que esto se convirtió en una prueba de mis habilidades, estudiando a los Moroi cuando sus guardianes no estaban mirando. De hecho, los guardianes tenían poco que temer durante el día, ya que no había Strigoi debido al sol.
– Eso reduce el daño – Dijo Janine asintiendo.
Pero estaba en la naturaleza de un guardián observarlo todo, y sus ojos continuaban examinando todo el salón. Yo tenía el mismo entrenamiento y conocía sus trucos, así que las arregle para espiar sin ser detectada.
– Me preguntó si se habrán dado cuenta – Jill dijo interesada.
La mujer, a menudo volvía al final de la tarde. San Vladimir funcionaba en horario nocturno, pero los Moroi y Dhampirs que vivían entre humanos funcionaban en horario de día. Durante un tiempo, consideré la idea de acercarme, o por lo menos a sus guardianes.
– Van a matarte… o a intentarlo, debido a que estás viva y no muerta – Mia rió.
Algo me detuvo. Si alguien sabía algo de un pueblo de Dhampir, esos eran los hombres Moroi.
– ¿Y eso…? – Mia levantó una ceja antes de entender por completo lo que se estaba insinuando en tan pocas palabras. Rose le sonrió despreocupada y luego siguió leyendo.
Muchos de ellos visitaban los pueblos Dhampir con la esperanza de acostarse con chicas Dhampir fáciles.
– Es no suena realmente agradable – Dijo Jill con una mueca.
– Así funciona el sistema – Rose se encogió de hombros.
– Funciona igual en el mundo de los humanos – Lissa le frunció el ceño – Es asqueroso, pero no hay mucho que podamos hacer para cambiarlo
Así que me prometí a mí misma esperar otra semana para ver si venía algún chico. Si no ya vería que tipo de información podía conseguir de las mujeres.
– La paciencia es una virtud que ella no tiene – Dijo Adrián – No sé cómo lo lograras
Rose sonrió – Te sorprendería mucho si supieras que mi suerte siempre juega a mi favor –
Al final, hace un par de días, dos hombres Moroi se presentaron. Ellos tendían a venir tarde por la noche, cuando verdaderos fiesteros llegaban.
– Es decir que no es lugar para ti – Adrián asintió – Necesitas relajarte un poco más
Los hombres eran al menos diez años mayores que yo e increíblemente apuestos, que llevaban trajes de diseñador y corbatas de sedas.
Abe bufó cruzándose de brazos – Barato. Muy barato –
Ellos se comportaban como si fueran gente importante y poderosa, y apostaría mucho dinero a que pertenecían a la realeza, especialmente porque cada uno tenía un guardián.
– Es probable – Dijo riendo Lissa.
Los guardianes siempre eran los mismos; un hombre joven que usaba trajes para mezclarse, pero que vigilaba la habitación con esa inteligente naturaleza de los guardianes.
– Seguramente hacía que se dieran más humos de grandeza – Eddie dijo.
– Sí, ¿puedes creer eso? – Rose bufó.
Y con ellos había mujeres, siempre mujeres.
Eddie miró a Rose con una sonrisa en los labios. La chica asintió, aguantando la risa sabiendo claramente que lo que su amigo trataba de decirle sin palabras era que sin duda se estaban dando aires de grandeza cuando en realidad seguramente no eran ni la mitad de ello.
De cierto modo, ni Rose ni Eddie odiaban a la realeza, pero si les fastidiaba que la mayoría de ellos se diera la tarea de pretender ser superior a los demás cuando no debía serlo, y aunque cuatro de sus amigos dhampir eran pertenecientes a la realeza ella no podía decir mucho sobre ellos, porque la verdad de vez en cuando tenían sus arrebatos de superioridad. Le gustaba cuando eso sucedía porque por lo menos sabía a ciencia cierta que ellos tenían los pies bien puestos sobre la tierra y conocían a la perfección que el mundo no era como ellos creían que era.
A los dos moroi les encantaba galantear. No dejaban de buscar e intentar seducir a todas las mujeres a las que veían, incluso a las humanas.
– ¿Eso te sorprende? – Preguntó Christian. Rose sacudió la cabeza despreocupada.
Pero no se iban a sus casas con humanas. Eso seguía siendo un tabí firmemente arraigado en nuestro entorno. Los morois se habían mantenido apartados de los humanos a lo largo de los siglos por temor a que los detectara una raza que se había vuelto muy fuerte y poderosa.
– Ahí vamos de nuevo con los recuerdos – Se quejó Adrián.
– Si quieren podemos dar por terminado este libro – Rose dijo con calma – Tampoco es que me alegre tanto leerlo
– Queremos terminar los seis – Lissa dijo con una sonrisa.
– Más bien tú quieres – Algunos se rieron. Rose suspiro decaída – Tiene que haber un momento en mi vida que no este escrito aquí, uno donde no sea yo la víctima de burlas
Mia parpadeó confundida – Pensé que estabas de acuerdo con ser la víctima –
– Lo uno no tiene que ver con lo otro – Bufó ella. Miro el libro nuevamente y respiró hondo.
Eso no significa que volvieran solos a sus casas. A una determinada hora aparecían mujeres dhampir, unas diferentes cada noche. Llevaban puestos vestidos baratos y mucho maquillaje. Bebían mucho y se reían de todo lo que decían los moroi, que probablemente ni siquiera tuviese gracia.
– No son tan divertidos como piensan – Rose sacudió la cabeza, claramente haciendo una referencia a Adrián y a Christian, quienes la miraron ceñudos.
– Somos divertidos – Christian enfatizo.
– En tus sueños – Bufó la castaña.
Siempre llevaban el pelo suelto, pero de vez en cuando movían la cabeza de un modo que dejaba a la vista el cuello, donde todas lucían grandes moratones. Eran prostitutas de sangre, dhampir que dejaban que los moroi le chupasen la sangre mientras tenían relaciones sexuales.
Adrián chasqueó la lengua y le cubrió los oídos a la joven princesa Dragomir que le fruncía el ceño confundida. Todos lo miraron y vieron como el chico, sin dejar de cubrirle los oídos, también estaba ceñudo.
– Cuida tus palabras, pequeña dhampir. Hay una niña entre nosotros –
– Tienes que estar de broma – Rose dijo con un murmullo.
Eso también era un tabú, aunque seguían realizándose en secreto.
– No tan secreto – Christian sacudió la cabeza.
Quise quedarme a solas con uno de los moroi, lejos de los ojos vigilantes de sus guardianes para así poder hacerle preguntas.
– Espero que solo sea eso – Bufó Christian.
– Vaya, vaya. ¿Celoso? –
– ¿De ti y de ellos? – Bufó nuevamente – En tus sueños
Pero fue imposible.
– No es de sorprender – Eddie dijo.
Los guardianes no dejaban solos en ningún momento a los moroi. Intenté seguirlos, pero cada vez que el grupo salía del club, entraba casi de inmediato en una limusina, lo que hacía imposible que los siguiera a pie. Era muy frustrante.
– Y yo que pensé que hablábamos de quién te estaba siguiendo – Dijo Lissa de pronto.
– Su mente cambia de un lado a otro fácilmente – Explicó Abe pensativo.
La última noche decidí que tendría que acercarme a todo el grupo y arriesgarme a que los dhampir me descubriesen. No sabía si alguien de mi país me estaba buscando, o si por el contrario al grupo ni siquiera le interesaría saber quién era yo en realidad.
– Te das mucho crédito – Eddie se rió.
Quizá me estaba dando demasiada importancia.
– Dios, soy increíble – Nuevamente rió Eddie y está vez no solo.
– Quién se da crédito ahora, eh – Rose se rió.
Era más que posible que nadie se preocupase por una marginada fugitiva, pero si alguien me estaba buscando de verdad, ya habría distribuido mi descripción entre todos los guardianes del mundo.
– ¿Y eso no fue lo que sucedió? – Abe preguntó con orgullo.
– Admito que eso jamás lo vi venir – Dijo Rose asintiendo, le apuntaba al moroi con un dedo – Bueno, que hubieras sido tú y que hubiera sido por tus completas ganas. No pareces el tipo de persona que haría algo gratis, y no lo eres
Abe frunció el ceño – Yo hago mucho por las personas que me importan – Él sonaba tan adulador hacia sí mismo y tan seguro de sus palabras, pero nadie le estaba tomando tanta importancia como lo hacía Janine.
Aunque ya tenía dieciocho años, eso no me serviría de nada ante algunos de los que querían llevarme de vuelta a Estados Unidos y me había jurado no volver hasta que encontrase a Dimitri.
– Es bueno tener esperanzas – Asintió Adrián.
Mientras pensaba en el modo de aproximarme al grupo de los moroi, una de las dhampir se levantó de la mesa para acercarse a la barra. Los guardianes la observaron, pero no parecían preocupados por su seguridad, y siguiendo concentrados en los moroi.
– En fin, es lo que hay – Christian se cruzó de brazos despreocupado.
Hasta ese momento había pensado que los varones Morín serían el mejor modo de obtener información sobre un pueblo lleno de dhampirs y prostitutas de sangre, pero… ¿qué mejor manera de localizar ese lugar que preguntarle directamente a una prostituta de sangre?
– Por alguna razón esto me da escalofrío – Mia dijo con una mueca.
Lissa asintió.
Me levanté con una expresión despreocupada y me acerqué a la barra como quien va por otra copa. Me puse a su lado mientras la mujer esperaba al camarero y la miré por el rabillo del ojo. Era rubia y llevaba puesto un vestido largo cubierto de lentejuelas plateadas. No tenía claro si esa ropa hacia que mi vestido ceñido de satén negro resultase aburrido o elegante.
– Normal – Dijeron algunos rápidamente.
Todos sus movimientos, incluso el modo en que se mantenía erguida, eran gráciles, como los de una bailarina. Mientras el camarero atendía a otros clientes, supe que tenía que aprovechar el momento. Me incliné hacia ella.
"Hablas inglés." Le pregunté.
– Se acabó la conversación – Se rió Adrián.
Dio un respingo, sorprendida, y se volvió hacia mí. Era mayor de lo que esperaba, pero el maquillaje ocultaba muy bien su edad. Sus ojos azules me evaluaron con rapidez y me reconocieron como lo que era: una dhampir.
"Sí." Contestó recelosa. Hasta aquella simple palabra estaba cargada de acento.
– No me digas – Dijo riendo Eddie.
"Busco un pueblo… Un pueblo donde viven un montón de dhampir, en Siberia. ¿Sabes de lo que te hablo? Tengo que encontrarlo."
Volvió a mirarme atentamente, aunque no supe descifrar la expresión de su rostro. Podría tratarse de una guardiana. Quizá había recibido formación para serlo en algún momento de su vida.
– ¿Te va a atacar? – Preguntó Lissa preocupada.
– No, yo no lo creo – Respondió la morena.
Jill se burló – ¿No lo crees? ¿No se supone que estuviste allí? –
– Y tengo memoria de pez – Rose se encogió de hombros.
– No tanto – Murmuró Christian desviando la mirada.
"No lo hagas." Me respondió con brusquedad. "Déjalo ya."
– Vaya, estaba preocupada porque arruinaras tu vida – Se rió Eddie – Eso es raro viniendo de un desconocido
– O quería quedarse con todos los moroi que hay allá – Adrián se encogió despreocupado.
Se dio media vuelta y se quedó mirando al camarero, que estaba preparando un cóctel de color azul adornado con cerezas.
Le puse la mano sobre el brazo.
"Tengo que encontrarlo. Hay un hombre…"
Me atragante al decirlo. El interrogatorio tranquilo y profesional se había ido al garete. Solo pensar en Dimitri hacía que el corazón se me pegase a la garganta.
– Chicas, todas y sus sentimientos – Christian bufó.
¿Cómo podía explicarle algo así a aquella mujer? ¿Qué le decía? ¿Qué estaba siguiendo una pista improbable y arriesgada, que buscaba a la persona que más amaba en el mundo, un hombre al que habían convertido en un Strigoi y al que tenía que matar?
– Doloroso – Dijo Jill sacudió la cabeza.
Dimitri sonrió ligeramente, una sonrisa pequeña y llena de comprensión y cariño.
Incluso en un momento así pude imaginarme sus cálidos ojos marrones y su manera de tocarme.
– ¡Menores presentes! – Adrián volvió a alzar la voz.
Rose parpadeó confundida y se inclinó hacia donde se encontraba Lissa – ¿Qué le sucede? –
– ¿Cómo voy a saber? –
– Por cierto, solo es un menor – Dijo Mia sacudiendo la cabeza.
¿Cómo podría hacer aquello para lo que había cruzado un océano?
– Si esto de ser guardiana no te resulta, siempre puedes ser poeta – Se burló Christian, estaba jugando sobre la silla en la que estaba sentado, balanceándose de un lado a otro. Rose le frunció el ceño y pateo la silla del muchacho logrando que cayera de espaldas.
– Eso te pasa por jugar con la silla – Lissa le miró algo molesta, le ayudo a levantarse y lo primero que encontró el chico al levantar la mirada fue la endiablada sonrisa de la mejor amiga de su novia. Él gruñó apretando los dientes.
«Céntrate, Rose, céntrate»
La dhampir se volvió de nuevo hacia mí.
"Ese tío no se lo merece." Me respondió, malinterpretando lo que yo había querido decir. Sin duda, creía que estaba hablando a una chica enamorada que perseguía a su novio.
Todas las miradas se posaron en la morena que alzó su propia mirada confundida.
– ¿Qué? – Preguntó.
– Es evidente que es cierto aquello – Jill dijo riendo.
– Casi – Rose desvió la mirada, casi podía sentir su rostro enrojecer.
En cierto modo, así era. "Eres demasiado joven… No es demasiado tarde para evitarte todo esto." Aunque su rostro se mantuviera impasible, había cierta tristeza en su voz. "Haz algo útil con tu vida. Mantente alejada de ese sitio."
"¡Sabes dónde está!" Exclamé, demasiado emocionada para explicarle que no iba a ser una prostituta de sangre. "Por favor, tienes que decírmelo. ¡Tengo que llegar hasta allí!"
– Te metiste con la chica equivocada, por lo visto – Dijo Mia riendo.
– Nunca puedo conseguir nada fácilmente, ¿verdad? – Alzó la mirada la morena, como si estuviera quejándose con Dios.
"¿Hay algún problema?"
Las dos giramos hacia el rostro ceñudo de uno de los guardianes. Maldición. Aunque la dhampir no fuera su prioridad, cualquiera se habría dado cuenta de que alguien la estaba acosando.
– Increíble de ti. No me lo esperaba. Acosar a la gente – Adrián sacudió la cabeza con indignación.
– Mira quién lo dice – Rose bufó.
El guardián apenas era mayor que yo, y le sonreí con descaro. Quizá no estuviera tan exuberante como la otra mujer, pero sabía que la minifalda le sentaba muy bien a mis piernas.
– ¿Vas a caer tan bajo? – Eddie gimió.
– Lo intenté – Rose desvió la mirada molesta.
El destello fugaz regreso a la mente de Rose con la imagen de Sydney en una calle nocturna, sin nadie que estuviera rodeando a ambas chicas que se miraban una frente a la otra. La sorpresa no paso por desapercibida en ninguno de los presentes y mientras Rose sonreía internamente, los demás se mantenían al margen.
Seguro que ni siquiera un guardián era inmune a eso. Pues bien… al parecer, aquel sí lo era.
– La persona equivocada en el momento equivocado – Sacudió la cabeza Rose – ¿Puede ser peor mi suerte?
La expresión pétrea de su rostro me mostró que mis encantos no funcionaban. Aun así, decidí probar mi suerte e intentar sonsacarle algo de información.
– Ese es el espíritu Hathaway, no rendirse jamás – Se rió Lissa.
"Quiero encontrar un pueblo en Siberia habitado por dhampir. ¿Lo conoces?"
"No." Contestó sin pestañear.
– Te están dando un tiempo difícil, ¿eh? – Christian rió.
– No tienes ni idea – Bufó Rose.
– Últimamente haces mucho eso – Jill dijo mirando a Rose.
– ¿El qué? –
– Bufar –
– Es el libro – Se quejó la chica como respuesta.
Genial. Los dos querían ponérmelo difícil.
– Lo mejor en estos casos es rendirse – Adrián dijo – ¿Te rendiste, verdad?
– No al primer intentó – Ella se encogió de hombros despreocupada.
"Vale, entonces quizá lo sepa tu jefe." Le dije con cierta timidez, con la esperanza de parecer una aspirante a prostituta de sangre. Si los dhampir no me decían nada, quizá lo hiciese uno de los moroi. "Quizá le apetezca compañía y quiera hablar conmigo."
– El espíritu Hathaway nunca muere – Se rió Eddie.
– De algo tengo que vivir – Rose sonrió.
"Ya tiene compañía." Replicó el guardián sin levantar el tono de voz. "No necesita más."
Mantuve la sonrisa.
"¿Estás seguro?" Susurré. "Quizá deberías preguntárselo."
– Peleando hasta el final, siempre – Se rieron todos.
"No." Repuso el guardián. Con una sola palabra me transmitió el desafío y la orden: «lárgate». No dudaría en enfrentarse a cualquiera que para él representase la más mínima amenaza para su señor…. Incluida una simple dhampir. Pensé en seguir insistiendo, pero decidí que debía hacer caso de la advertencia y retirarme.
– Esto no me lo imagino. Nadie se lo cree – Adrián sacudió la cabeza.
Me encogí de hombros con un gesto despreocupado.
"Él se lo pierde."
Y, sin mediar palabra, volví a mi mesa, como si aquel rechazo no me importase. Mientras caminaba, prácticamente contenía la respiración. Me esperaba que, en cualquier momento, el guardián me sacase de los pelos del club.
– Él no es el dueño – Dijo Eddie frunciendo el ceño – Aún siendo un guardián en posición
No fue así, pero mientras me ponía el abrigo y dejaba algo de dinero en la mesa, vi que me miraba con expresión calculadora y ojos suspicaces.
– Apuesto a que le devolvió la mirada – Dijo Christian – Si es que no lo puede evitar. Está pegada en su rostro
– ¿Quién te preguntó? – Rose gruñó.
Salí del Ruiseñor con el mismo aspecto despreocupado, y me dirigí hacia una calle ajetreada. Era sábado por la noche y había muchos clubes y restaurantes en los alrededores. Las calles estaban llenas de gente que salía de fiesta. Algunos llevaban ropas tan elegantes como la de los clientes del Ruiseñor. Otros eran de mi edad y vestían de un modo más informal.
– Y todo esto es lo importante porque… – Christian la miró.
– Porque es lo que veía – Rose dijo con una mueca.
A la puerta de los clubes se veían largas filas, y del interior salía una atronada música de baile llena de ritmos estruendosos. Los restaurantes de grandes ventanales mostraban salones distinguidos y mesas llenas de lujo. Me resistí a la tentación de mirar hacia atrás mientras caminaba envuelta por conversaciones en ruso.
– ¿Qué esperabas? ¿Alemán? – Adrián alzó una ceja con burla.
– No – Ella dijo claramente.
No quería aumentar las sospechas de ese dhampir, que quizá me estaba observando.
– Nunca se te pasa nada, eh – Lissa rió.
– Yo no diría nunca – Rose dijo con calma.
Sin embargo, cuando entré en una calle tranquila (que era un atajo en el camino de regreso a mi hotel), oí el suave sonido de unos pasos. Al parecer, había alarmado lo suficiente al guardián como para hacer que me siguiera.
– Fantástico. Algo de acción verdadera, una pelea – Los ojos de Christian brillaron.
– Eh, sí, lo que tú digas – Rose asintió en el claro recuerdo de saber de quién se trataba.
No estaba dispuesta a permitirle que se abalanzase sobre mí. Quizá era más pequeña que él, y llevaba puesto un vestido y tacones, pero me había enfrentado a muchos hombres, strigoi incluidos. Podía enfrentarme a ese tipo, sobre todo si utilizaba el elemento sorpresa.
– ¿Tu favorito? – Preguntó Mia riendo.
Rose chasqueó la lengua en una sonrisa.
– Es evidente – Adrián rió.
Después de caminar por aquel vecindario tantas veces, lo conocía bien, incluida sus callejas y callejones. Aceleré el paso, doblé a toda prisa unas cuantas esquinas y la última me llevo a un callejón oscuro y desierto.
– Perfecto, Rose. Es la mejor idea que podías tener – El sarcasmo era evidente en la voz de Adrián.
– Cómo si yo fuera dejar que algo así sucediera – Rose dijo despreocupada, con una sonrisa.
Si, era un tanto tenebroso, pero era un lugar excelente para montar una emboscada, así que me escondí en un portal. Me quite los zapatos de tacón en silencio. Eran negros y tenían unas tiras de cuero preciosas, pero no eran adecuados para una pelea, a menos que planeara sacarle los ojos a alguien con el tacón.
– Las chicas en tacón dan miedo – Eddie dijo con calma, causando risas – Sobre todo si saben pelear
Rose sonrió – El mejor cumplido de mi vida –
En realidad, o era tan mala idea, pero no estaba tan desesperada.
– El mejor chiste de toda la vida – Aplaudió Christian.
Al quitármelos noté la frialdad del suelo bajo las plantas de mis pies; había llovido hacía poco.
– No, es el suelo y de noche, es evidente que estaría helado – Christian dijo sacudiendo la cabeza.
– Por qué les gusta contradecirme todo – Rose gruñó.
No tuve que esperar mucho. Unos segundos después, oí el ruido de pasos y vi aparecer en el suelo la larga sombra de mi perseguidor, proyectada por la luz titilante de la farola de la calle adyacente.
– Que miedo – Jill se estremeció.
Se detuvo y me buscó con la mirada. Pensé que aquel individuo era realmente torpe. Ningún guardián que se lanzase a perseguir a alguien habría actuado de un modo tan evidente. Debería haberse movido con más sigilo y no haber revelado su posición tan fácilmente.
– Quizás no era un guardián – Dijo Mia.
– Pero ella provoco a un guardián, así que lo normal es asumir que lo era – Eddie dijo.
Quizá la formación que recibían los guardianes en Rusia no era tan buena como la que yo había tenido.
– Creí que eran mejores – Dijo Lissa confundida.
No, no podía ser eso, a juzgar por cómo había acabado Dimitri con sus enemigos. En la academia lo consideraban un dios en ese sentido.
– ¿Y tú no? – Se rió Lissa.
– Uno ruso – Asintió la chica con una sonrisa despreocupada.
Dimitri sonrió ligeramente desviando la mirada, no queriendo encontrarse con ninguna mirada más.
Mi perseguidor dio unos cuantos pasos más y entonces entré en acción. Salí de un salto con los puños por delante.
"¡Vale!" Exclamé. "Solo quería hacer unas cuantas preguntas, así que lárgate o…"
– ¿O? – Pidió saber Jill.
Me quedé helada.
– La atraparon por sorpresa, una emboscada – Sacudió la cabeza Christian asumiendo lo peor, pero aún así se notaba despreocupado.
No era el guardián del club a quién tenía delante.
– Eso es bueno, ¿no? – Preguntó Lissa.
– Depende de quién lo tenga que responder – Rose se encogió despreocupada.
Era un ser humano.
– Explica la torpeza – Eddie señaló.
Una chica de mi edad, aproximadamente. Tenía más o menos mi estatura y el pelo rubio oscuro cortado a cepillo. Llevaba puesta una gabardina de color azul marino que parecía cara. Debajo llevaba unos pantalones de vestir y unas botas de cuero que parecían tan caras como la gabardina.
– Una chica millonaria, eh – Adrián alzó una ceja.
Lo más sorprendente fue que la reconocí.
– ¿Qué? – Jill preguntó confundida.
La había visto un par de veces en el Ruiseñor hablando con algunos varones moroi. Supuse que se trataba de alguna de las mujeres con las que les gustaba tontear, y la descarté con rapidez. Después de todo, ¿de qué me servía una humana?
Una sonrisa divertida se dibujó en el rostro de la morena mientras intentaba no prestarle atención a la filosa mirada que Sydney le estaba dando, era evidente que ella también se había dado cuenta de lo mismo que la morena, pero también estaba algo ofendida de "ser solo una humana."
Su rostro estaba cubierto en parte por las sombras, pero aun con tan poca luz distinguí su expresión de enfado. No era precisamente lo que me esperaba.
"Eres tú, ¿verdad?" Preguntó. Aquello me causó más desconcierto. Su acento era tan americano como el mío. "Eres la que ha ido dejando por la ciudad ese rastro de cadáveres de Strigoi. Te he visto en el club esta noche y he sabido que tenías que ser tú."
– ¿Dejaste un rastro de cadáveres? – Mia parecía horrorizada.
– No tanto como un rastro, pero… qué se suponía que hiciera, ¿hacerles una tumba? – Se quejó Rose – Esa chica no causo una verdadera buena impresión, ¿sabes?
Lissa se rió – No le gusta que la regañen –
– ¿Esa chica es quién yo creo que es? – Adrián parecía fascinado de pronto, sus ojos brillaban con intensidad y la mirada de todos paso a la única humana en el grupo, que los miraba sorprendida.
"Yo…"
No fui capaz de pronunciar más palabras. No tenía ni idea de qué responder. ¿Una humana hablando con tanta preocupación de los Strigoi? Jamás había oído algo así. Era casi más sorprendente que encontrarse con un Strigoi por allí. Nunca me había enfrentado a nada igual en toda mi vida. No pareció importarle mi estupefacción.
– Es increíble – Adrian dijo casi aplaudiendo – Nadie deja sin palabras a la peligrosa Rose Hathaway, es ella quién los deja a los demás
– Comienzo a sentir miedo – Dijo Christian riendo.
"Mira, no puedes ir por ahí haciéndolo, ¿vale? ¿Sabes el engorro que me supone tener que encargarme de eso? Estas prácticas ya son bastantes malas sin que vengas tú a complicármelas. La policía encontró el cadáver que dejaste en el parque, ¿sabes? No te puedes imaginar la cantidad de hilos que he tenido que mover para taparlo."
– Que chica más pesada – Rose dijo entre dientes. Escuchó un gruñido y sonrió automáticamente volviendo al libro.
"¿Quién… quién eres?" Le pregunté por fin.
Era cierto: había dejado un cadáver en el parque; pero, la verdad, ¿qué podía hacer? ¿Llevarlos a rastras hasta mi hotel y decirle al conserje que mi amigo se había bebido demasiado?
– El mejor chiste de la vida – Se rió Christian con cierto sarcasmo.
"Sydney." Me contestó la chica con voz cansada. "Me llamo Sydney. Soy la alquimista asignada a este lugar."
– Ahora es cuando mi cabeza explota – Rose señaló la página del libro – Ella es un verdadero fastidio
– Y tú también – Sydney le sonrió. Rose sacudió la cabeza riendo.
– Aún así no me causaste una buena impresión – Rió ella.
– Mira quién llegó a hablar. Era como ver a la muerte caminando en tacones – Ella se rió.
"¿Cómo dices?"
Suspiró con fuerza, y estoy segura de que puso los ojos en blanco.
"Claro. Eso lo explica todo."
"No, la verdad es que no." Repliqué, y recuperé por fin la compostura. "De hecho, me parece que eres tú la que tiene que explicar un montón de cosas."
– Ella nunca fue buena para hacer amigos a la primera – Sacudió la cabeza Lissa mirando a Christian que asentía.
– Eso lo noté, se habrá peleado con todos los que estamos aquí la primera vez que nos vio –
– No es verdad. No con Jill –
– No es para estar orgullosa – Se rió Adrián.
"Vaya, también eres un rato chula. ¿Eres una prueba a lo que me tengo que enfrentar? Ah, vaya. Tiene que ser eso."
– Creo que ambas estaban confundidas – Janine murmuró mirando a Rose.
– Sydney comenzó – Se defendió Rose.
Ahora era yo quien se estaba enfadando. No me gusta que me reprendan.
– Te lo dije – Lissa dijo al aire.
Desde luego, no me gustó que una humana me reprendiese de tal modo que parecía que matar a unos strigoi fuese malo.
– Es malo dejar tirado los cuerpos – Dijo Sydney – Y no has cambiado ese hábito
– Para qué cambiar los viejos hábitos si estás tú aquí – Rose dijo con una sonrisa divertida.
"Mira, no sé quién eres ni cómo estás al corriente de todo esto, pero no pienso quedarme para…"
La sensación de náusea se apoderó de mi cuerpo y me puse tensa. Mi mano se dirigió de inmediato a la estaca de plata que llevaba en el bolsillo de mi abrigo. El rostro de Sydney siguió mostrando una expresión de enfado, pero a esta se le mezcló la confusión por mi repentino cambio de postura. Había que reconocerle que era muy observadora.
– Gracias – Ella sonrió.
"¿Qué ocurre?" Preguntó.
"Vas a tener que ocuparte de otro cadáver." Contesté un segundo antes de que la atacase un Strigoi.
– Y así es cómo comenzó una bonita y rara amistad – Dijo Adrián riendo. Aplaudía un poco y asentía con la cabeza – Me gusta. Me gusta
– ¿Quién sigue? – Rose sonrió. Las páginas del libro se le cerraron por accidente y cuando las volvió a abrir se encontró con un pequeño sobre pegado en la primera página. Ella frunció el ceño sacando el sobe con cuidado de no romper la hoja del libro y deposito el objeto de varias hojas sobre la mesa. La caratula morada del libro brillaba con el cuero que cubría por completo al libro, las letras VA enlazadas de color plateado, recordando a las estacas de plata, se encontraban en el medio del libro y la imagen de un rostro se podía notar a duras penas en la piel de cuero, causando que pareciera una imagen impresa y casi desvanecida del cuero.
– ¿Qué tienes ahí? – Lissa preguntó, tras haber recogido el libro, pero la muchacha no la miró.
Desplegaba lentamente las pestañas del sobre y de dentro saco una hoja de hueso que aparentaba ser antigua, pero la escritura sobre ella parecía nueva y brillante, escrita con tinta y una pluma.
Acabas de pasar a la segunda parte de la saga. Si sigues aquí es porque aún tienes curiosidad por saber el por qué de los libros que se encuentran en tus manos, así como también tienes la oportunidad de ver una parte de ti que aunque tratas de olvidar no has perdonado por más que te esfuerces.
Sigue así y llegarás a las respuestas.
~RM.
La muchacha frunció el ceño ligeramente, sin dejar de mirar la hoja y trazando las letras con su dedo pulgar, la tinta no se corría. RM.
– ¿Quién eres RM? – Murmuró para ella misma, sin preocuparse de qué alguien más la mirara.
Continuará…
Bien eso es todo por hoy, (todos sabemos que cada vez que digo "es todo por hoy" siempre digo algo más que técnicamente deja en claro que no es todo por hoy. Tú lo sabes, yo lo sé, everyone know it). En el siguiente capitulo van a haber cambios, cambios en la escritura y aparte ya desde el siguiente capítulo es donde comencé a escribir con el nuevo pdf así que es posible que la escritura sea mucho más clara y además está escrito en castellano, que si bien no me molesta no es algo a lo que estoy acostumbrada a escribir, sobre todo porque no conozco muchas palabras españolas así que habrá momentos en que casi no entienda mucho de que hablan (es posible que se note demasiado si hay una palabra española que yo desconozco, porque eso se ve reflejado en los comentarios de los personajes).
Okey, dicho esto y antes de movernos a los comentarios es importante (no mentira, no tanto) decirles que he subido una historia a wattpad, bueno en realidad no sé si a esta altura ya la he subido o lo haré más tarde, ya saben que yo respondo los comentarios el día domingo por la noche y el lunes antes de subir reviso por si comentaron la historia dps de que yo ya haya respondido, (así no dejar a nadie sin respuesta), pero la cosa es que en wattpad habrá una historia mía la cual no he terminado, ni siquiera tenía escrito el capítulo 1, solo hasta la mitad, pero tenía muchas ganas de que fuera mi primera historia en wattpad y ojala se pasen por allí a verla y me comenten. Imagino que a esta altura ya sabrán cual es mi nombre de cuenta, creo que tiene dos "a" pero la imagen es la misma que la que uso aquí, así que fácilmente me encontraran. Espero que les guste la historia (si la leen) y evidentemente no es una historia de fanfic, sino algo completamente aparte y es bastante... mítica (o mitológica), pero espero que les guste. Sé que la van a leer, que las conozco.
Ahora sí, los comentarios y sus respuestas:
~ Comentarios:
- Cecy: Gracias por tu comentario, en serio, y yo también espero sorprenderte y no solo con alegría porque qué es una historia sin un poco de enojo con la trama.
- Danny: Gracias por el cumplido. La verdad no siento que sea la gran cosa. Me gusta VA y cuando comencé a escribir leyendo el pasado era porque estaba como de moda hacer que los personajes leyeran su libro, fue por moda y porque cada vez que leía una historia así nunca estaba terminada. Cuando comencé jamás pensé que iba a terminar escribiendo hasta el cuarto (que es donde estamos ahora) y menos que tuviera tanto apoyo la historia. Así que aquí estoy, escribiendo y actualizando. Ya sabes, pueden encontrar un nuevo capitulo cada lunes, y si los lunes no hay actualización durante la misma semana habrá (qué día ni idea, pero habrá).
- Zombiepeace: ¿Me creerías si te digo que aún cuando han pasado dos años... me acuerdo de este "nombre de usuario"? O sea, más o menos. Me sonaba cuando lo leí por primera vez, no lo niego, pero está bien. ¿PSU? ¿Chile? Dios, me acuerdo cuando yo tuve que darla. Falte a la tercera prueba así que levantarme temprano e ir a dar las dos primeras fue en vano, pero en fin. Espero que te haya ido bien, y si acaso no haz hecho la de lenguaje aún, un consejo, empieza desde atrás hacia adelante porque leer los textos es lo más pesado.
- Aye: Apenas pasaron solo tres semanas, cuatro si contamos está. Aaahh... como vuela el tiempo.
- asideilogica21: Feliz cumpleaños... atrasado... ¿en serio? Wow, por qué nunca pasa algo bueno en mis cumpleaños. Siempre me la paso sola en mi casa viendo una serie, un anime o leyendo. Mi familia siempre trabaja cuando es mi cumpleaños... lo sé es penoso, pero en fin. Espero que, aunque yo no lo sabía, haya sido un buen regalo. (De haberlo sabido te habría saludado en el capítulo, a veces suelo hacerlo, creo que lo hice en otras historia una o dos veces). Volviendo a la historia que es lo que importa, yo no sé si concordar contigo en sobre si Lissa es egoísta, sé que muchas piensan igual, pero lo cierto es que yo no tanto. De hecho cuando se trata del espiritu y en como afecta tanto a Lissa como a Rose me encanta y en lo personal no me parece egoísta porque al final joder, si Lissa no usa su magia también es egoísta por parte de Rose no permitirlo. Ambas están en el mismo barco y de una u otra forma tienen que sobreponerlo. Eso es algo que me gusto mucho en los libros, algo que principalmente me hubiera gustado que la autora tocara el tema aún más profundo de lo que lo hizo, sobre de que una no puede estar bien sin que la otra esté mal. Encuentro que hasta el final de los seis libros no hubo un balance, que pudo haberse escrito, pero aún así me gusto ver que una dependía de la otra más allá de cuidados sino de la propia mente, ¿me explicó? Espero que sí, jeje. En cuanto a Dimitri y a Rose, la verdad es que quiero poner escenas, pero van a tardar mucho. El personaje de Dimitri no es un personaje que me agrade tanto, le tengo algo de manía (no diré por qué) y tampoco me disgusta, pero cada vez que tengo que escribir sobre él me siento incomoda porque las palabras no me fluyen, así que habrá que esperar.
- nahir: Nop. Hubo un momento en que la consideré la idea, y aunque era evidente que sucedería, yo negaba que sería así, para hacerlo de sorpresa, pero la gente comenzó a enfadarse y blah blah, así que al final dije que no y punto. Lo siento, no voy a dejar a Rose embarazada, además viendo pros y contra... tiene diecinueve años, así que con mayor razón no.
- Guest: Que raro porque es mi libro favorito, me gusta mucho la trama del viaje a través de rusia en lugar de lo monotono en la academia. Como sea, espero que la lectura sea de tu agrado y no voy a mentir, tengo planeado algunos momentos de tensión fuera de la lectura así que habrá momentos en que te vas a quejar de por qué pasó esto, o algo así.
- tamij18: Por fin alguien que me dice que su libro favorito no es Shadow Kissed. No te preocupes, todos los lunes habrá actualización. Espero que este libro te guste mucho.
- Lost Loverblack-Kurumi: No te preocupes que al fin estamos aquí reunidos para el primer capitulo de la lectura de Blood Promise. Nada mal el capítulo, he de decir, pero bastante tranquilo a decir verdad. Cambiará más adelante, tenlo por seguro.
- MDiaz13: De cierta manera me alegro de que hubiera un prologo, porque el capitulo habría sido más corto, pero también lo odio porque si hay algo que detesto en los libros es que te refresquen la memoria en las cosas importantes o que todo el mundo lo sabe. A ver, si llevas más tres libros leyendo, o por lo menos ya has leído el primero y estás en el segundo, es estúpido que en los siguiente libros (más aún ya estas alturas de un cuarto libro) que te refresquen la memoria en cosas que ya sabes como por ejemplo lo que es el espíritu, quién es la mejor amiga, por qué se ha ido a rusia, etc, etc. Osea, ya sé que desde el final de un libro a la publicación de otro hay casi un año de distancia y es cierto que hay detalles que pueden ser olvidados, pero no detalles que son importantes. Es que es tonto, será mi opinión y otros no pensarán así, pero es tonto. Tonto. Si van a hacer recuerdos de algo de la historia, tiene que ser de cosas que quizás mucha importancia no tengan, pero a lo largo de la serie vaya a ser importante como por ejemplo... no sé... uhm... no tengo idea ahora mismo, pero por ejemplo hacer el recuerdo de qué es un dhampir, qué es un strigoi, qué es un moroi, es innecesario, completamente innecesario, quizá sí, mencionar que tienen magia y sí mencionar que está este lazo, pero no hacer una recopilación de todos los libros. No sé, ya no sé que digo... lo siento, pero es que es lo que más me molesto de escribir el prologo o de escribir en cualquiera de los libros, quizás no sé si solo hubiera comenzado el libro y ya, y poco a poco ir explicando habría sido menos pesado y más entretenido. No te preocupes por el comentario, puedes ignorar todo lo que he dicho, solo necesitaba dejar salir una parte que tenía retenida dentro de mí. Como sea, el fics este técnicamente es tenso en el climax de la historia, pero eso no va a significar que solo sea la lectura de libro la tensa, de hecho lo he planeado desde hace mucho y este el fics va a ser tenso por completo (al menos es lo que quiero) y ya comencé con el tema de Rose y Lissa, lo inicie antes con Adrián y las sorpresas no se van a quedar aquí.
Bien, eso es todo, pero por los comentarios. Yo sé que muchas saben, porque lo he dicho mucho antes, yo no he leído Bloodlines, osea solo le hice una repesada a los diálogos para enterarme más o menos de como iba la historia, y puse unos hechos, tres en realidad que son Adrián y Sydney (que no tengo ni idea de como se formo la pareja, solo sé que poco a poco Adrián iba olvidando a Rose y conociendo más a Sydney, pero no ni idea de si hubo un evento especial para esto) y el tema del espíritu que técnicamente desapareció en Last Sacrifice, pero yo lo volví a agregar porque si soy sincera no me gusto que la autora lo quitara y la explicación que dieron yo la encontré demasiado vaga, aun para el espíritu (que era una magia de la que poco se sabía), y Eddie y Jill (que conozco el evento en donde se vuelven pareja o se besan, pero no mucho sobre como iba sucediendo). So, lo que voy a decir es que desde aquí en adelante iré agregando eventos de Bloodlines, escritos de otra forma evidentemente, pero los voy a ir agregando de apoco y como no he leído los libros solo voy a leer la pagina de wiki (que es donde se encunetran las historias de diversos libros y personajes, algunos la conocerán otros no) así que habrá cosas que no calcen por completo, pero serán interesantes. No voya d ecirles que eventos he elegido, porque ya tengo unos dos o tres. No voy a agregar personajes de esta saga, a no ser que hayan participado en Vampire Academy y así tener una idea más o menos de como son. Es posible que quizás algunas ya estén especulando que eventos pueden ser y les digo altiro, si lo escriben en los comentario responderé a su comentario, pero ignorare la referencia a un evento exclusivo de Bloodline, me explico, si alguien escribe que le ha encantado el fics y pone por ejemplo aparte: Espero que vayas a poner cuando Rose y Dimitri asisten a la boda de Sonya y Mikhaill. Yo no voy a responder a esto, simplemente porque eso significaría darles una pista y quiero que sea sorpresa todo. Eso sí, también me gustaría ver que cosas les gustaría ver, para agregar más ideas poco a poco. Quizá suene rudo, pero quería que lo supieran y no se sintieran decepcionadas si no respondo al comentario.
En fin, ahora si termine de decir lo que mi alma quería decir y ya sé que es mucho, pero todas saben que cuando quiero decir algo me explayo demasiado porque mis manos teclean lo que pienso. Quiero decir una cosa más, pero ya lo diré la otra semana porque hoy ya he escrito mucho hacia ustedes y quizás se aburren, sé que yo lo haría, pero cuando se explayan en los comentarios no me aburró, es raro, pero cierto.
Dejen Reviews.
Se despide Lira12.
