Hola, aquí les dejo otro capítulo. Me ha gustado, sí, me ha gustado…aunque debo decir que hubiera añadido algo más pero creo que sería muy largo. Les agradezco pasarse por aquí y leer puesto que me motiva a seguir escribiendo. De verdad gracias.

Dolunay tienes toda la razón, eso de cuidar niños es algo complicado. Dímelo a mí, tengo un niño de 2 años y medio y a veces me tiro de los pelos porque es difícil la edad, además que de por si criar a un ser humano es complejo. Aun así tiene cosas muy hermosas que no cambiaría por nada del mundo.

En verdad me gusta Gaara, como estará aquí. Digamos que será muy distinto a como lo pintan siempre: seco, insensible y flacuchón. Ah y bueno, si advertí por ahí que habría algo NaruSasu pero será leve. No es que me quiera engranar mucho con eso, porque de por si odio a Sasuke y de hecho saldrá pronto del panorama. Saludos!

Kattharina ¿Qué te puedo decir? Jaja, quizá que siempre me impactan tus reviews. Me haces reir, llorar y reflexionar. Es cierto, aún me cuesta mucho direccionar el contexto con las conjugaciones adecuadas. Prestaré más atención a eso. Los dedazos, pues trato de minimizarlo pero ya sabes, revisas y revisas y jamás te percatas de alguna falla. En cuanto a la trama, creo que quisiera empezar despacio, no me gusta cuando los amores salen todos abruptos que hasta resultan increíbles. Me dio un poco de desilusión lo que dices sobre los personajes…eso de que te cuesta verlos como los pinto. Si quizá he estado alejada del manga, pero la verdad es que desistí de apoyar en lo que se estaba convirtiendo, desde que Hinata salió con su: "yo te amo demasiado Naruto-kun!" Y pues que más decir cuando vi a Neji caer, cuando todo se volvió "Sasuke-kun!" y la cereza del pastel fue eso de que hasta la maternidad de Sakura está en "quien sabe" ¡me hartó! Lo bueno de los fics es que puedes imaginar cientos de cosas, redireccionar a los personajes o fabricarles algún aspecto del que carecen. En fin. Gracias por tus comentarios. Saludos!

Adrit126 y Guest, les agradezco pasarse a leer. Y pues sí, la pobre de Hinata se verá en un aprieto grande. Les advierto que si habrá NaruSasu pero algo leve, nada muy elaborado. Saludos!

Capítulo 6. Conversaciones ajenas.


"Hay que escuchar a la razón, pero dejar hablar al sentimiento"- Robert Schumman-

"Tan imposible es avivar la lumbre con nieve, como apagar el fuego del amor con palabras"- William Shakespeare-

"El amor es una bellísima flor pero hay que tener el coraje de ir a recogerla al borde de un precipicio"-Stendhal-


En nombre del amor, el ser humano es capaz de hacer muchas cosas. Buenas y malas. Inclusive locas o estúpidas.

Uzumaki Naruto nunca se había parado a pensar en sus actos. Sólo seguía su corazón, y los jodidos impulsos que lo lanzaban de una misión más descabellada a otra. Aun que algún vidente le hubiera dicho que perdería un brazo, a su sensei y la irreverencia en el camino de recuperar a su mejor amigo, igual hubiera atravesado por todo aquello.

¿Qué más daba un poco de dolor por traer a la persona que más amaba Sakura-chan? ¿Qué más daban los huesos rotos si conseguía de regreso a Sasuke? ¿Qué más daba sufrir? A final de cuentas ver feliz a Sakura-chan, era uno de sus más grandes anhelos. Y a él.

Sasuke.

-Esto no es nada fácil -dijo melancólico. Dejó quieta la silla de su escritorio, estaba mareado de tanto dar vueltas en ella. Cuando se giró hacia la puerta, casi se le para el corazón-

Los ojos azules se abrieron como platos, desencajó las mandíbulas exageradamente y se llevó una mano al pecho.

-¿Quieres matarme de un susto?-acusó deshaciendo la pantomima para señalarlo con un dedo. Desde hace días su distracción era tal que ni siquiera se percataba de nada a su alrededor-

-Es algo problemático. Pero cualquier cosa que te esté desviando la atención, espero que le pongas remedio. Siendo Hokage no te puedes dar el lujo de distracciones como esa-se rascó la nuca con pereza. Después se pasó el cigarrillo de la comisura de la boca a la otra-

Naruto estaba nervioso. Hablar de sus sentimientos románticos con Nara Shikamaru no era una cuestión que viniere en gana, pero su muy perceptivo asistente ya le había pillado uno que otro suspiro de resignación. Y que más decir otra docena de veces, distraído hasta la médula. Obviamente, Nara no sabía que él se hallaba enamorado pero seguro debía sospechar.

No debo permitir más situaciones como esta, se dijo Naruto.

El rubio hizo un mohín dejando caer su peso sobre la silla. Y Shikamaru lanzó un suspiro hosco.

-¿Te ha dado Gaara algo para mí?-

Confirmó con un asentimiento de cabeza. Chascó la lengua al recordar su salida de Sunagakure el día anterior. Shikamaru también tenía una jodida maraña de sentimientos. Pensó en lo complicadas que se pueden poner las cosas cuando el orgullo de dos mujeres se enfrentan cara a cara. Por poco se queda sin sus muy queridas partes nobles y sobre todo sin descendencia. Temari le armó una escenita de celos delante de todo el equipo de misión, lanzandole un ataque que le tomó desprevenido. Y no conforme con ello insultó a su excompañera de equipo, qué por supuesto se defendió.

-¡Eh! ¡Shikamaru!-

Perezosamente, el moreno sacó un pergamino de su mochila y se lo tendió.

-Me disculparás por el sello roto. Lo leí por si sucedía algo en el camino y debía darte la información sin la necesidad de este formalismo-

-Está bien. Confío en ti-dijo Naruto desenrollando el papel-

Conforme leía aquellas letras pulcras, más desencajaba el rostro. Shikamaru esperaba la abrupta interrupción del silencio, característica de Naruto ante una noticia importante, pero el rubio se quedó tan quieto que le impacientó.

-¡Oe Naruto! No es como que tenga ganas de permanecer mucho de pie-soltó con su imprudencia. Al no recibir respuesta enarcó una ceja. Deseaba las órdenes del Hokage, dar por terminada la condenada misión y dormir hasta el día siguiente. Iba a protestar pero el rubio se adelantó:-

-Gaara ha usado su tercer ojo. Ha detectado ninjas sombra en Sunagakure..-murmuró pensativo-

Naruto estaba estupefacto. La técnica se consolidó algunos años atrás. Tan sólo un Clan en todo el mundo Shinobi conocía las bases y un miembro de este lo logró perfeccionar. La técnica de ninjas sombra era similar al kage bushin no jutsu, con la diferencia de que la copia realizada era la sombra del cuerpo. Así podía mandársele a misiones rápidas, concluyentes y sin peligro de ser detectado. Miró a Shikamaru y le enfadó su típico porte tranquilo y ensimismado, como si el mundo no le importara en absoluto.

-¿Qué?-

-¡Mierda Shikamaru! ¡Es algo que debería preocuparte! Si no más recuerdo, ese es un jutsu de tu Clan-

-Lo sé. Y no tengo ni idea de quién lo ha copiado. El único que la domina a la perfección soy yo. Al menos eso creía…-

El moreno volvió a rascarse la nuca. Le preocupaba por igual todo el asunto. Desde que leyó el dichoso pergamino, estaba tratando de hacer conexión en cada neurona de su cerebro para averiguar cuándo carajos fue la última vez que uso la dichosa técnica o contra quién.

XxX

A veces, las personas pueden hacer cosas estúpidas en nombre del amor. Sí. Y Hyuga Hinata comprobó que una de ellas fue embarcarse allí sin haber luchado antes por liberarse de ese compromiso sin amor. Pudo haberlo hecho por sí misma.

Pero, estaba el amor. El amor a su familia, su Clan, su villa y sobre todo, a su Hokage. Todos ellos mucho antes que el amor propio.

-¿Tiene claras las reglas de todo esto? ¿Hinata-sama?-la pregunta retumbó en la nebulosa de su mente. Sus ojos pálidos dejaron de observar las ramas pululantes de un sauce llorón. Tenía minutos observando el ejemplar que yacía en el centro del jardín-

Le resultó extraño que la casa del Kazekage tuviera un jardín tan frondoso y lleno de flores, siendo Sunagakure tan inapropiado para plantación de esas especies.

-¿Hinata…-

-Sí Neji-nissan-irrumpió la cuestión y se forzó a mirarlo. Ella le regaló una sonrisa dulce, queriendo tranquilizar a su primo. Porque a pesar de que aquel muchacho se mostrase serio y con aplomo, estaba casi segura que le preocupaba su estado-

La respuesta le resultó a Neji tan automática. Tan parecido a aquellas ocasiones cuando Hyuga Hiashi le cuestionaba sobre sus aprendizajes diarios y que para no contrariarlo, ella le concedía todo. El muchacho siguió mirándola sin comprender aquella calma. Hubiera jurado que se echaría a llorar. Lo que no sabía, es que la resignación le cayó como un bálsamo de agua helada esa misma mañana al recibir la petición del Kazekage para hablar en privado.

-En realdad me cuesta comprender..-

-No hay nada que comprender Neji-nissan. Era mi deber. Padre..él..él está muy enfermo. Y todas las decisiones que ha tomado es pensando en nuestro bien-

El chico apretó las mandíbulas. Cómo odiaba fuera tan sumisa, en ocasiones le daban unas enormes ganas de zarandearla hasta hacerle ver la realidad.

-No me pareció así. Le vi perfectamente-

En el minuto que soltó aquella frase, se reprendió. No debía cuestionar, pero por dentro la rabia le consumía. El dichoso día en que Hiashi lo citó para darle "la gran noticia" de su nombramiento, entrenaron de la misma forma que hacían siempre. Y jamás lo vio fatigado o con mal estar. Si bien su tío dijo algo sobre su salud. Pero Neji pensó que mentía para sacarse aquel deber de patriarca.

-Lo está. Yo también hubiera pensado que mentía-Concedió a las dudas de Neji - Conozco a mi padre Neji-nissan. A veces puede ser un poco..un poco manipulador. Pero antes de venir le he aplicado un jutsu médico, quizá muy inapropiado pero que constató enseguida mis sospechas. Su chakra se debilita-

La chica ladeó el rostro, se abrazó a sí misma. Neji no dudó, sus palabras parecían sinceras muy alejadas al tono de disculpa sobre las acciones de su padre. El muchacho estudió a su prima. Ya no se miraba triste como en el trayecto a Suna. Ahora su semblante cifraba resignación. ¿Era que así debían ser siempre sus vidas? ¿Resignación? Las largas pestañas de Hinata se movieron pesadamente y lanzó un suspiro largo.

-Si usted lo confirma..-

-Por favor Neji-nissan, deja los formalismos. Ya no tienes por qué llamarme así-le dijo. Por qué en el fondo estaba harta de ello. Siempre le molestó que los marcaran, que los diferenciaran como si en realidad fueran muy distintos-

Ella le miró y volvió a sonreírle.

-Iré a verificar que todo marche bien-dijo abruptamente. Aquella conversación se estaba desviando de una forma inapropiada. Le incomodaban los sentimentalismos-

-Sí-

Neji se giró y se quedó quieto. Con la mano en el pomo de la puerta y los músculos tensos.

-Voy a extrañarte Neji-nissan-dijo-

En un arrebate, abrazó a su primo por la espalda importándole poco que Miyabi estaba aseando a unos cuantos metros de ellos. No era la primera vez que ella tenía aquel impulso. Y a Neji no le resultaba agradable, o era más bien la falta de costumbre a las demostraciones de afecto.

Recordó cómo Hinata le abrazó por primera vez en un entrenamiento. El entusiasmo de la chica fue tal, que se abalanzó sobre él al ser capaz de mejorar la técnica de control de chakra.

Neji curvó levemente la comisura de los labios. Y agradeció que no pudiera verle.

También voy a extrañarte Hinata-sama, pensó. Dio un ligero asentimiento de cabeza, y en cuanto se sintió liberado, salió de la habitación sin mirar atrás.

xXx

-¿Puedes creerlo Haruno-san? ¡Esa cretina!-dijo la muchacha con una vociferación que retumbó en las paredes de la habitación semi vacía-

-Sí, Ino puede llegar a ser de ese modo-dijo ella. Una gota de sudor resbalaba por su sien derecha-

Ino tendrá que pagarme esta. Temari-san parecer querer asesinarme se dijo Sakura mortificada.

La chica rubia despotricaba contra la otra mientras colocaba pesadas cajas en columna. La pelirrosa agradeció a todos los dioses que por lo menos la hermana del Kazekage atendiera en echarle la mano con la adecuación del laboratorio clínico, muy a pesar del enfado.

-¡Tú! ¡Tú tienes que decirme cómo puedo vengarme!-señaló con el dedo índice a la pelirosa y ésta dio un respingo del susto-

Sakura deseó que la tierra se abriera y se la tragara allí mismo.

-Temari-san yo pienso que..que debieras restarle importancia a lo que dijera Ino-dijo. Temió que el estado rabioso de Temari no diera para hacerle algún caso a su consejo-

-¡Oh no! ¡por supuesto que no! ..¡me ha dejado en vergüenza delante de mis guardias y no se lo permitiré!-

-A mí me pareció algo infantil-intervino Kankuro sin importarle mucho la reacción de su hermana mayor. Sakura sintió que un gran peso se quitó de sus hombros al verlo aparecer-

-¿Qué has dicho?- Fingió no haber escuchado. Temari dejó la última caja con poca delicadeza y entrecerró los ojos cómo retando a su hermano a seguirle la contraria-

-Lo que oíste. No entiendo cómo dos mujeres adultas pueden hacer semejante teatrito-

Kankuro cruzó los brazos sobre el pecho, y se colocó de manera cansina debajo del marco en la puerta. Le resultaba increíble que su hermana haya caído en aquella situación todo por el ninja de la hoja, y que no conforme con ello, le haya hecho pasar la vergüenza de su vida al tener que separarla de la rubia guapetona.

-¡Como si fueras el rey de la madurez!-Terció Temari-

Sakura se quedó pasmada. No supo si seguir esterilizando las paredes del recinto o mejor salir huyendo con algún pretexto idiota. Ver la escenita del pleito entre hermanos le recordó mucho a su época de niña, cuando ella y Naruto solían tener ese tipo de encuentros. Sus labios se curvaron en una media sonrisa, cómo extrañaba a ese soquete.

-¡Bueno! ¡Vale! ¡Supéralo ya! Que estamos aquí para ayudar a Haruno-san-dijo Kankuro-

No pasó desapercibido para Sakura la mirada coqueta que el castaño le lanzó. Temari bufó otra palabra altisonante para luego suspirar de resignación.

-Es verdad. Discúlpame Haruno-San-dijo la chica tratando de amedrentar los impulsos. Después de todo, aquella pelirrosa no tenía la culpa de nada-

-No hay problema-respondió-

La pelirrosa volvió a activar su Chakra contra las paredes de la habitación y pronto cada una de ellas se iluminó de color purpura. Después de unos segundos el color desapareció. Los ojos marrones observaban con fascinación cada movimiento de la médico ninja, lo cual no pasó desapercibido por Temari. A la rubia le hizo sospechar.

-Acompáñame Kankuro, que aún hay muebles por traer-dijo Temari, aquilatando a su hermano y pose de "hombre sensual". Le conocía lo suficiente para reconocer aquella mirada. Cuando algo le interesaba no se andaba con miramientos. Sobre todo si tenía que ver con una chica. Mas valía deshacer cualesquier ímpetu de Kankuro para con la médico ninja o allí se generarían problemas-

Su hermano no era muy diestro con eso de las relaciones sentimentales. Su fama de mujeriego y cabrón lo antecedía y no era para menos. Solía buscarse lo que él llamaba "retos" o chicas imposibles. Como caballero y galante las conquistaba y una vez consumado el acto de su interés, las botaba. El que tratara de ligarse a Haruno Sakura generaría un conflicto para su hermano menor, sobre todo dada las circunstancias. Temari suspiró, amaba mucho a Kankuro, pero a veces era un estúpido cabrón.

-¡He! Que yo ayudaré a Haruno-san. Adelántate tú, o puedes enviar a los guardias y..-

-¡No! ¡Tienes que firmar los papeles de salida de los muebles! ¿has olvidado tu cargo de tesorero?..-a regañadientes tiró de él. Se despidió de Sakura con un movimiento de la mano para luego lanzarle una mirada de reproche al moreno-

Sakura les sonrió, sintiéndose aliviada por que la dejaran sola en el quehacer. Su concentración pasó de esa pelea de hermanos, a la lista mental de lo requerido para el cuarto clínico improvisado.

-¡Te suplico que te comportes! ¡no intentes ligarte a la ninja medico Kankuro!-rezongó Temari. Soltó a su hermano y siguieron caminando por el pasillo hacia la salida de la casa-

-¿Cómo sabes que yo..?..¿pero tú!..¡Ey no puedes hacerme prohibiciones!-le dijo enfurruñado-

-¡Claro que puedo! Conozco tu comportamiento y sólo le traerá problemas a Gaara. Si juegas con los sentimientos de su médico de confianza..tú..-

-¡Esta bien! ¡Está bien! No haré nada mientras todo ese asuntito este rodando..pero una vez terminado..-

Temarí asestó un golpe con su abanico de mano. Luego lo extendió para lanzarse aire a la cara.

-¡Oe! ¡No tienes por qué ser tan agresiva! Ya prometí no hacer nada que afecte a Gaara y..¡auch!-

-Ese es por Haruno-san..ella no se merece algo como eso Kankuro ¡madura!-

Unos ópalos blancos como la nieve, observaban desde el recodo a los dos ninja de la arena. Y sobre todo, el dueño de estos, prestaba atención a la conversación.

-Buenos días Hyuga-san-la voz de Temari sonó recelosa. La ninja había detectado el Chakra de aquel joven desde minutos atrás. Dedujo que no salió en su encuentro, porque prefirió escuchar el hilillo de la charla-

-Buenos días-dijo sin un ápice de vergüenza. Sabía que fue pillado espiándoles-

-¿Buscas a Haruno-san, cierto?-

Neji frunció levemente las cejas ¿Cómo es que ella sabía? Entendiendo aquel gesto, la rubia prosiguió:

-Bueno es que esta área es aislada de las demás en la casa. Lógicamente, un lugar perfecto para un laboratorio clínico improvisado-

A Neji le sorprendía a veces, los alcances que pueden tener las mujeres en lo intuitivo y sobre todo reflexivo. La mente les trabajaba a mil por hora-más que a los hombres- para sacar conjeturas erradas o no, pensó al notar la mirada socarrona que le daba Temari.

Si bien, el haber escuchado el nombre de la pelirrosa en aquella conversación le hizo detenerse en el pasillo sin pensarlo. No porque le importara mucho la mención, pero si llamó su atención el contexto en que le incluía. Neji no logró comprender por qué le molestó, sobre todo la parlanchinería de Kankuro.

-Haruno-san está por allá-señaló con el dedo índice el final del pasillo. La instrucción le salió a Temari en un tono chillón y sugerente-

Kankuro alzó una ceja incrédulo de que su hermana estuviera haciendo aquello y Neji se limitó a dar la reverencia formal para salir luego en busca de Sakura.

-¡Ey! ¿Qué ha sido todo eso?-

-Tienes rival, querido. Y te lleva la delantera por bastante-dicho esto le dio tres palmaditas en el hombro y con aire autosuficiente se echó a andar abanicándose el rostro-

Kankuro no reparó en nada de lo que sucedió allí.

XxX

Él no era de los hombres que se fijaba mucho en las características de las mujeres-curvas pues-. Y digamos que no estaba deshormonado, claro que no. Le resultaban atractivas a la vista, indispensables según lo marcado por la naturaleza y sobre todo una parte fundamental para el mundo ninja. Muy a pesar de que en su Clan, se les resumía a ser las encargadas de la casa, cuidado de los hijos o si se adentraban en el mundo Shinobi, las posibilidades de tener una familia eran casi nulas. Daban un servicio comparable con el de un hombre: estricto y militarizado.

Para él, no estaba del todo mal. Quizá, porque ese era el único modo de crianza que él conocía. Y lo aceptaba, muy consciente de que no todos pasaban por algo como eso.

Cada clan tenía sus normas y por supuesto Sakura tendría uno . Tal vez, por eso, ella es como es.

La pelirrosa creció en un hogar donde no existían las prohibiciones pero si los limites. Sus padres tenían normas, estrictas o no, pero al final eran reglas que debía acatar. En casa su padre jugaba el papel que su madre no podía en las ocasiones que estaba de misión. Y viceversa. Siempre le impulsaban a expresar sus sentimientos, a ser abierta, y desenvolverse conforme a lo que sintiera. Allí, en la casa Haruno todo era a partes iguales, ni medias tintas.

Pero ninguno de los dos, sabía eso.

Neji paró en el umbral y se quedó observando a la mujer. Siempre le resultó poco común el color de su cabello, y demasiado llamativo para una misión de encubierto. También la efusividad con que se expresaba y sobre todo ese carácter tan cambiante. Era todo lo que distaba de atraerle de una mujer. No se parecía nada a Tenten.

Sin embargo, no podía dejar pasar el hecho de que la guerra cambió a todos. Para bien o mal. Y hasta aquella ruidosa era diferente. El obvió que el miedo, como a muchos, la obligó a enfrentar sus debilidades, y solventarlas. Inclusive se convirtió en la predilección de la Quinta y adquirió todo aquello que en el pasado careció: fuerza, destreza y voluntad. Neji concedió qué, Haruno Sakura llegó a tal punto de ser reconocida por todos.

Inclusive Kankuro-san. Pensó Neji y no supo porque ese hecho volvió a molestarle.

-Err..Hola Hyuga-san. Disculpa, no te percibí-

Sakura se sorprendió de aquella inoportuna presencia. Inclusive pensó que venía a darle una regañina o algo por el estilo. Neji hizo un movimiento con la cabeza en son de saludo y esta vez, sintió vergüenza al ser pillado en tal escrutinio.

-Supongo quieres saber cómo estará dándose todo en esta habitación. Te explicaré con detalle si me permites terminar-

La chica recogió tres cajas y las dejó en el suelo, para luego abrirlas una a una.

-Te ayudaré-soltó como una orden, restando importancia a las palabras de la muchacha. Luego pensó en lo estúpido de la sugerencia, era claro que ella se bastaba sola-

La mirada de incredulidad en Sakura le molestó ¿Era tan difícil de imaginar que él propusiera algo como eso? Hizo caso omiso del gesto, y pensó que no daría oportunidad a la vuelta del castaño para embaucar a chica en sus jueguitos. Una importante misión se estaba dando allí, y requería toda la atención de la pelirrosa. La seguridad de mi prima, se dijo como una mantra para no alentar a su voz analítica que apostillaba por soltar otra cosa.

-Sólo dime qué hacer-

Ella vaciló. Le resultaba inconcebible que el chico genio, todopoderoso estuviera allí ofreciéndose como ayudante de algo tan simple y que no le competía. El corazón comenzó a martillearle en el pecho.

-S-sí. Claro-

La ceja arqueada de Neji le apresuró a salir de su estado de estupefacción. Sakura sintió las piernas débiles y sus pies forjados de plomo. A su torpeza, precedió un tropezón que si no es por el movimiento ágil del muchacho, una hilera de cajas cae sobre ella.

Sakura no pudo evitar sonrojarse. Un brazo de Neji detenía el montículo y con la otra le atrajo hacia él, protegiéndola. Se sintió idiota de pronto, pero a la vez embelesada ante aquel aroma masculino que invadía su espacio.

No pudo evitar alzar los ojos y contemplar más de cerca el rostro del chico. Los ojos de Neji eran como dos lunas llenas, igual de hermosos y enigmáticos. La respiración se le agitó y detestó no poder controlarse ante la cercanía. El muchacho parecía estudiarle, enmarcarle los gestos como si tratara de leerle la mente.

Bastante tarde para ocultarlo, la respiración te delata ¡tonta! Le dijo su voz interna y maliciosa.

-Puedes decirle a Ino-san que no tengo un palo atorado en ninguna parte de mi anatomía. Lo que sí, son modales y me sé comportar a diferencia de ella-dijo seriamente. Cortado cualesquier ilusión que la chica hubiere forjado ante el contacto. Y tratando de no darle reconocimiento a su propia inquietud-

Las mejillas de Sakura se colorearon aún más. Él había escuchado la conversación.

Toda.