Hola chicos que tal, aquí yo con un nuevo capítulo. Perdón por la demora y bueno, pues para no entretenerlos pasemos a contestar reviews:
Alexzero: Gracias por el comentario amigo. El final de seguro te sorprenderá.
Leader Dbz: Aún no, pero pronto.
Tenzalucard123: Y todavía se complicará más a futuro! MUAJAJA!
ZAR ROMANOV: Muchas gracias.
Antifanboy: Así es, recuerda que Euclides fue atrapado por los miembros de D.H. así que es una posibilidad lo de obtener el veneno de Samael y, además, ¿Adivinas quién hizo el antídoto? Sobre lo de femVali, yo reafirmo mi postura de que todo está planeado y hay una verdadera razón del porque es mujer en esta parte de la historia. Solo espera y verás camarada. Por cierto, en los próximos capítulos se sabrá la historia detrás de algunos miembros de D.H. como ya se supo de Rachelle. Y po último, gracias por el comentario.
Zasetsu04: Casi todas tus dudas serán resueltas en este capítulo y apuesto que te sorprenderás, y las que no se tocarán en capítulo futuros. Gracias por el comentario.
Jimsop098: Ya veremos que decidirá Issei… si es que lo dejan decidir por si solo! MUAJAJAJA
Jeffersongongora: Estoy empezando a temer por mi seguridad… Nah bueno que importa, mientras me dejes vivir para por lo menos acabar la historia no hay problema. Gracias por el comentario.
Aten92: Cada capítulo que saco te deja más dudas -_- Pero bueno, tengo confianza en que se resolverán conforme avancemos… si es que no te surgen más en el camino. Gracias por el comentario amigo!
Danmaku-OverLord Wang-Yu: Tienes una vaga idea de lo que pasó con las auras, pero todo se explicará.
Autor Godz: Me guardo los comentarios de las secuelas para no hacer spoilers. Gracias por el comentario.
Carlos Trujillo: Gracias por los comentarios. Puede que haga lo del flashback en donde Issei conoce a Vali, su rival.
Guest 1: Gracias.
Guest 2: Perdón por la tardanza.
Descargo de pertenencia: Highschool DxD no me pertenece ni nada relacionado con la franquicia, les pertenece a sus respectivos dueños.
Capítulo 19: Sucesos y un regreso
(Kuoh – restaurante de comida)
Las tres creyentes de la iglesia veían con sorpresa a la que era su antigua de clases, Katase. La peli-rosa, por su parte, veía con sorpresa a las tres chicas ya que tenía tiempo sin verlas luego de que se graduaron de la academia de Kuoh.
"Cuanto tiempo sin verlas chicas!" decía Katase con una sonrisa mientras se acercaba a la mesa donde estaban sentadas las otras tres.
"Ha pasado tiempo Katase-san" decía Asia con una sonrisa olvidando la vergüenza que le hicieron pasar Xenovia e Irina al momento de pedir la comida.
"¿Cómo han estado?" preguntaba Katase con una sonrisa.
Esa pregunta hizo que las tres chicas recordaran la situación por la que estaban pasando en la actualidad cosa que hizo que se tensaran y se pusieran algo tristes. Mientras que bajaban levemente la mirada.
Y sin que nadie se diera cuenta, un pequeño brillo rojo se hizo presente en los ojos de las tres creyentes de la iglesia…
Pero rápidamente Asia miraba a Katase y ponía una sonrisa, aunque falsa, que logro logró convencer a la peli-rosa.
"Estamos bien Katase-san" decía la monja rubia intentando sonar convincente.
"Ya veo…" decía Katase con una minúscula sonrisa.
*Grooar*
Un pequeño sonido provenía desde el estómago de la peli-rosa la cual se sonrojo de la vergüenza.
"L-lo si-siento… yo…" intentaba decir Katase quien desviaba la mirada luego del momento bochornoso.
"No te preocupes Katase-san" decía Irina con una pequeña sonrisa. Ellas tres habían pasado algo similar unos momentos antes, pero el sonido que había producido Xenovia era diez veces mayor que el que había hecho la peli-rosa.
"¿Te gustaría acompañarnos?" preguntaba Xenovia.
"¿No sería de mucha molestia?" Katase les preguntaba.
"Para nada Katase-san, adelante" decía Asia con una sonrisa.
"Gracias" contestaba la chica con una sonrisa mientras se sentaba al lado de la rubia.
Luego de que la mesera regresaba con la orden de Asia y la primera parte de la orden de Irina y Xenovia, lo cual termino por sorprender a Katase al ver la cantidad de comida que la peli-naranja y la peli-azul de mechón verde estaban ingiriendo, Katase pidió su orden y la mesera se retiraba mientras que las chicas empezaban a entablar una conversación.
"Y cuéntenme, ¿Qué han hecho últimamente?" preguntaba la peli-rosa con una sonrisa.
"Mmph!"
"Pfft!"
Al escuchar la pregunta Xenovia casi se atragantaba con una pierna de pollo e Irina escupía la malteada de fresa que estaba tomando y la cual, casualmente, termino por ensuciar a Asia quien veía con grandes ojos y unas cuantas lágrimas en ellos a Irina y Xenovia quienes estaban recuperándose.
*Cough* *Cough*
Las dos chicas trataban de recuperar el aire mientras que Asia se limpiaba el rostro con una servilleta.
"P-perdón! No debí preguntar eso…" decía preocupada Katase al ver la reacción de dos de las tres chicas.
"No te preocupes Katase-san" Asia terminaba de limpiarse mientras le daba una mirada molesta a Irina, solo que la mirada de Asia lejos de hacerla ver intimidante la hacía ver adorable "Es solo que las tomaste por sorpresa"
"A-así es" decía Irina quien se recuperó primero "S-solo nos tomaste por sorpresa… jejeje…"
"Ya veo…" decía Katase con una gota de sudor recorriendo la parte trasera de su cabeza.
"Hemos estado bien" respondía de manera rápida Asia tratando de hacer que la conversación fluyera y que no dijeran algo que no debían.
"Es bueno saber eso" decía Katase con una sonrisa "¿Les ha pasado algo bueno?" preguntaba la peli-rosa con una sonrisa.
*Munch, munch*
Xenovia seguía comiendo de manera veloz a pesar de que hace unos instantes casi se atragantaba.
*Pow!*
"Auch!"
Irina le había soltado un golpe a Xenovia con la palma de su mano y la peli-azul veía con molestia a su amiga por el golpe que le propino.
"Xenovia no seas maleducada, Katase nos está haciendo una pregunta" decía la chica de ojos morados a su amiga.
"No nos ha pasado nada interesante…" decía Xenovia de mala gana obviamente mintiendo. Si bien la chica podía tener falta de sentido de común no era tan malo como para decir todo lo que ha estado ocurriendo en los últimos tiempos…
"Solo que estamos buscando a Issei quien está con Murayama"
…
…
…
O tal vez no…
"Xenovia!" gritaban Asia e Irina.
"¿Qué?" preguntaba la peli-azul de mechón verde como si nada.
"No debiste haber dicho eso!" reclamaba Irina.
"Xenovia-san se suponía que eso era un secreto!" ahora era Asia la que reclamaba.
"No entiendo porque el alboroto, tal vez Katase pueda ayudarnos" decía Xenovia mientas que la peli-azul se giraba para ver a la peli-rosa, pero al hacerlo se encontró con una mirada esperanzadora de la chica.
"¿Murayama?" preguntaba la chica "¿Saben en dónde está mi amiga?"
La pregunta de Katase llamó la atención de las otras tres chicas presentes las cuales ahora miraban a la peli-rosa quien tenía un semblante triste y a la vez esperanzador.
"¿Katase-san?" preguntaba Asia viendo como pequeñas lágrimas amenazaban con brotar de los ojos de la peli-rosada.
"Lo siento, lo siento…" decía Katase mientras que se limpiaba los ojos "Es solo que… hace tiempo que no sé nada acerca de Murayama" revelaba la chica haciendo que Asia, Irina y Xenovia se sorprendieran.
"¿A que te refieres?" preguntaba Xenovia.
"…" Katase se mantenía en silencio.
"¿Katase-san?" ahora Irina cuestionaba a la peli-rosa que mantenía la cabeza agachada.
"Katase-san" Asia tocaba el hombro de la chica y se ganaba la atención de la mencionada haciendo que la volteara a ver.
"Lo siento… me distraje por un momento" decía la chica.
"Katase-san, ¿podrías contarnos lo que pasa?" pedía Irina.
"Si… lo que pasa es que hace poco más de un año que no veo a Murayama…" revelaba la chica.
"¿Qué fue lo que pasó?" preguntaba Xenovia intrigada.
"Muchas cosas le ocurrieron a Murayama desde nuestro último año en la academia" empezaba a explicar Katase "Antes de la graduación sus padres empezaron a tener problemas en su relación…"
(Historia de Katase – Como le venimos haciendo cuando aparecen estos tipos de historias con las letras itálicas)
Murayama estaba muy preocupada por la relación de sus padres la cual había entrado en crisis. Ella me platicaba que cada día las discusiones que tenían eran más fuertes y tenía miedo que las cosas salieran de control un día.
Una semana antes de la graduación Murayama había llegado a su casa solo para encontrarse con su madre empacando sus cosas junto con las de ella. Cuando Murayama le preguntó qué estaba pasando su madre le dijo que se iban.
"Ya no podemos quedarnos aquí hija"
Su madre ni siquiera la dejo despedirse de sus amigos ni le explicó lo que estaba pasando.
"¿Mamá?"
"¡¿Mamá?!"
"MAMÁ!"
Murayama le pedía explicaciones a su madre.
"Hija por favor…"
Su madre solo la veía con lágrimas.
"Te explicaré todo después, pero por ahora debemos irnos"
Y con ello la madre de Murayama tomó a Murayama y salieron de la casa donde vivían para luego tomar un taxi y dirigirse hacia el aeropuerto.
Tomaron un vuelo hasta Frankfurt en donde vivían familiares de la madre de Murayama.
Estando ahí la madre de Murayama le explicó la razón de porque ella y su marido estaban peleando constantemente.
Le explicó que a su padre le habían detectado un cáncer terminal y que iba a morir pronto.
La madre de Murayama estaba devastada por la noticia, pero lo estuvo aún más cuando su marido le pidió el divorcio pues él quería que ambas no sufrieran con su muerte. Incluso arreglo los papeles para que su esposa se quedará con todo.
Las discusiones que tenían se debían a que la madre de Murayama se negaba a firmar los papeles de divorcio, pero su marido insistía en que no quería que ni ella ni Murayama sufrieran y que preferiría que ambas siguieran con sus vidas.
Esas discusiones se prolongaron, pero mantenían a Murayama ajena a ellas, aunque ella ya sabía que discutían más no sabía la razón.
El día que salieron de Kuoh fue cuando el padre de Murayama había caído enfermo y los doctores le daban pocas horas antes de fallecer. Fue ahí cuando la madre de Murayama terminó por aceptar la última voluntad de su marido y firmo el divorcio horas antes de que muriera.
Luego decidió salir de Kuoh pues ahí tenía muchos recuerdos que había compartido con su amado.
Cuando le explico todo a Murayama esta se había enojado con su madre por haberle ocultado lo que ocurría y más porque no pudo despedirse de su padre y le hicieron creer que las cosas estaban mal en su relación.
Al final Murayama desarrollo un rencor contra su madre y se alejó de ella mientras trataban de rehacer sus vidas en Frankfurt, en donde Murayama había conseguido un trabajo como mesera en un pequeño restaurante.
Pero las cosas no salieron como querían…
Debido al distanciamiento entre Murayama y su madre; está última estaba muy triste y perdió la poca cordura que le quedaba y se volvió adicta a la bebida, malgastando el dinero que muy amablemente su esposo les había dejado.
Un día Murayama regresaba de su trabajo cuando se encontró con una sorpresa macabra en casa:
Su madre se encontraba colgada en la sala de la casa.
Su madre se había suicidado…
Murayama había perdido a su familia…
(De regreso con las chicas)
Katase había terminado de contar la historia.
Las otras chicas habían dejado de lado la comida para poder escuchar lo que contaba la peli-rosa y quedaron sorprendidas y a la vez sentían lástima por la castaña que había perdido mucho.
"La última vez que hable con Murayama fue cuando su madre había muerto" decía de repente con la mirada sin brillo y un tono de voz apagado.
"Katase-san…" susurraba Asia mirando con preocupación a la peli-rosa.
"Desde entonces trate de contactarla, pero no tuve suerte" mencionaba la chica "No he sabido nada de ella y tenía miedo de que algo le hubiera pasado" pequeñas lágrimas amenazaban con salir de los ojos de la chica.
Asia, Xenovia e Irina solo veían con lástima a la chica.
Xenovia estuvo a punto de hablar, pero Irina puso su mano en el hombro de la peli-azul para detenerla. Xenovia veía a Irina y esta negaba con la cabeza con una mirada mezclada de seriedad y tristeza. La peli-azul de mechón verde desistió de su intento para hablar.
"Pero ustedes dicen saber dónde está Murayama, ¿cierto?" preguntaba de repente Katase mientras veía a las tres chicas con esperanza "¿Podrían dejar que las acompañe? En verdad quiero ver a Murayama y ver que está bien" pedía la chica con una voz suplicante.
Asia e Irina se veían entre si buscando una respuesta para la chica. No querían que las acompañara pues ella no sabía nada de lo que estaba pasando y no querían que terminara inmiscuida en el problema que estaba afrontando.
Asia estaba a punto de negarse a la petición de Katase…
"Está bien, puedes acompañarnos"
Cuando de repente Xenovia intervino y accedió a la petición de Katase, dejando a sus dos compañeras sorprendidas por lo que dijo.
"Gracias Xenovia!" decía la chica con una sonrisa "Solo déjenme ir al baño a arreglarme" Katase se levantaba de la mesa mientras se limpiaba las lágrimas de los ojos.
Cuando la chica desapareció de la vista de las tres seguidoras de la iglesia tanto Asia como Irina dirigieron sus miradas hacia la tercera integrante.
"Xenovia!" Irina iba a reclamarle a su amiga cuando se detuvo de repente al ver la expresión de seriedad total que tenía la peli-azul de mechón verde.
"Xenovia-san, ¿Por qué accedió a la petición de Katase-san?" preguntaba la monja rubia.
"Lo hice por su bien" contestaba Xenovia "Si nos negábamos entonces ella nos hubiera molestado hasta que aceptáramos o nos hubiera seguido" explicaba la chica.
"Pero se supone que nadie debe de saber lo que estamos haciendo" intervenía Irina "La idea es que estemos atentas por si encontramos a Issei-kun para llevarlo al inframundo"
"Es por eso que dejaremos que Katase venga con nosotros" hablaba Xenovia haciendo que sus dos compañeras se confundieran por las palabras de la peli-azul "No tenemos otra opción… vamos a tener que …"
Y entonces Xenovia procedió a explicarle a sus dos compañeras lo que harían. Tanto Asia como Irina tenían una mirada de incredulidad mientras escuchaban a la peli-azul.
"¿Quedo claro?" preguntaba Xenovia recibiendo un asentimiento por parte de Irina y uno más lento por parte de Asia quien tenía una mirada de duda.
"Tranquila Asia, todo saldrá bien" decía Irina tratando de darle ánimos a la rubia.
La pequeña monja asentía mientras veían como Katase se acercaba de nuevo a la mesa.
"Bien, andando" decía Xenovia mientras Irina y Asia se levantaban de la mesa. Dejaron una enorme cantidad de dinero para cubrir los gastos y las cuatro salieron del restaurante.
"Aquí está el resto de su pedido…" decía la mesera quien se acercaba con la comida restante.
"¿Are?" pero ya no había nadie y solo quedaban algunos platos sucios, otros con comida y un fajo de billetes en la mesa…
(Cambio de escena – Parque de Kuoh)
En el parque de la ciudad se encontraban las cuatro chicas. Katase buscaba con la mirada a Murayama esperando poder encontrarla. Había recordado que las demás decían que Murayama estaba con Issei lo cual hizo que se preguntara el por qué su amiga estaría con el pervertido número 1 de toda la ciudad.
"¿Están seguras que estarán aquí?" preguntaba Katase.
"Si, estamos seguras" mentía Irina. Ni siquiera ellas sabían en dónde estarían Issei y Murayama pues llevan buscándolos desde que habían llegado a la ciudad, pero nunca daban con ellos.
Katase seguía mirando alrededor con la esperanza de divisar a su mejor amiga y no se percató que estaba siendo guiada por Irina hacia una parte en donde no había muchas personas.
Cuando Katase se dio cuenta estaba en un lugar aislado donde no había personas e Irina le daba una mirada de complicidad a Xenovia mientras que Asia bajaba la mirada con tristeza.
"Xenovia, ahora" decía Irina.
"Perdóname Katase"
Acto seguido la peli-azul de mechón verde le daba un golpe certero a la peli-rosa en el cuello dejándola inconsciente. Xenovia entonces procedió a cargar a la chica.
"Lo siento Katase-san" decía Asia con una mirada triste.
"No tenemos tiempo que perder, debemos llevarla con Rossweisse o Rias para que le borren la memoria" decía Xenovia de manera seria.
Irina y Xenovia empezaban a caminar con la peli-azul cargando a Katase en sus brazos. Detrás de ellas venía Asia quien tenía una mirada de tristeza por lo que acababan de hacer.
"Asia" llamaba Irina y la monja rubia la veía "No estés triste, esto era lo mejor" decía la chica.
"Pero Irina-san"
"No le hemos hecho daño a Katase y solo la vamos a llevar a que borren sus recuerdos de nuestro encuentro del día de hoy… no podemos arriesgarla a que sepa que es lo que está pasando y una vez que lo hagamos entonces la llevaremos a su hogar" explicaba Irina.
"Por lo que sabemos ella no sabe de la existencia del mundo sobrenatural" decía Xenovia quien seguía caminando "Al contrario de Murayama quien hasta pertenece a D.H."
Asia se mantuvo en silencio y se detuvo a pensar en lo que le habían dicho sus dos compañeras.
Xenovia e Irina veían a Asia quien se mantenía estática, esperando por lo que pudiera decir la rubia.
"Tienen razón" decía de repente Asia "Por lo menos evitaremos que Katase esté en peligro" suspiraba la rubia mientras seguía caminando a la par de las otras dos chicas y terminaba por rebasarlas.
Xenovia e Irina se miraban la una a la otra y seguían su camino con dirección a la residencia Hyodou donde llevarían a cabo la acción de borrarle la memoria a la chica para luego dejarla en su hogar y evitar que se viera inmiscuida en los asuntos sobrenaturales.
(Un par de días después – Aeropuerto de Kuoh)
"Hemos llegado" decía una voz femenina.
Dos personas iban saliendo del aeropuerto de la ciudad mientras buscaban un taxi que los llevara a su destino.
La primera figura era femenina y llevaba un vestido veraniego blanco sencillo de tirantes que resaltaba su figura y unas sandalias blancas. Llevaba un sombrero para el sol de color blanco y unos lentes negros de gran tamaño que cubrían su rostro. Llevaba también un bolso de mano de color blanco. Otra característica distintiva de la chica era la cicatriz que tenía en la mejilla.
La figura masculina llevaba puesta una camisa negra y encima una chaqueta de mezclilla. Unos pantalones del mismo material que la chaqueta y unos zapatos negros. Llevaba una cachucha y también unos lentes para el sol.
"Ahí hay uno" decía una voz masculina mientras que las dos figuras entraban en el vehículo.
Unos minutos después el taxi se detuvo frente a un hotel de la ciudad, el cual se encontraba en la zona comercial de Kuoh.
"Aquí es" la voz femenina decía mientras que ambas figuras bajaban del automóvil.
"¿En qué habitación están?" preguntaba la voz masculina.
"En la 217" le contestaba la voz femenina.
"¿Cómo vamos a proceder?" preguntaba la voz masculina.
"Tu ve y busca algo de comer mientras que yo me encargo de darle a Murayama sus nuevas órdenes"
"De acuerdo" decía la figura masculina mientras que se retiraba hacia otro lugar y la figura femenina entraba en el hotel.
"Buenos días señorita, ¿en qué puedo atenderle?" preguntaba el recepcionista con una sonrisa.
"Quisiera una habitación para dos personas, por favor" pedía con una sonrisa la chica.
"¿Por cuánto tiempo?" preguntaba el empleado.
"Por el momento voy a pagarle una semana por adelantado" decía la chica mientras que sacaba una gran cantidad de dinero de su bolso "No sé cuánto tiempo mi acompañante y yo estaremos aquí, así que por el momento pagaré solo una semana"
El recepcionista se sorprendió por lo que había dicho la chica y por la cantidad de dinero recibida, pero recupero su semblante profesional.
"Entendido señorita, aquí tiene las llaves de su habitación la cual es la número 314" el empleado le entregaba a la chica las llaves y está las recibía con una sonrisa y se retiraba hacía el ascensor.
"Por cierto, mi acompañante llegará más tarde" decía la chica "¿Podría avisarle en que habitación me encuentro? Es alguien que va vestido con una chaqueta de mezclilla y también lleva unos lentes de sol como los míos"
"Así será señorita"
La chica sonreía y procedía a entrar al ascensor. Cuando la puerta se cerró se quitó los lentes y se pudo notar en primera instancia que su mirada se había vuelto fría y sus ojos azules así lo demostraban. Su semblante pasó a uno serio y presionaba el botón que la llevaba hacía un piso en específico en el edificio.
*Cling*
Saliendo del ascensor la chica procedió a caminar por el pasillo mientras veía los números de las habitaciones, buscando una en específico.
"214… 215… 216… aquí está, habitación número 217" decía la chica mientras estaba parada frente a la puerta de la habitación 217.
*Toc* *Toc*
La chica tocaba la puerta y esperaba pacientemente a que le abrieran…
Pero los minutos pasaban y nadie abría.
*Toc* *Toc*
La chica volvía a tocar la puerta con un poco más de fuerza.
…
…
…
Pero nadie le abría.
*TOC* *TOC* *TOC*
La chica comenzaba a impacientarse al ver que nadie le atendía y tocaba la puerta con mayor fuerza esperando que ahora sí la escucharan.
"¿QUÉ DEMONIOS QUIEREN?" se escuchaba una voz del otro lado dela puerta.
La chica estaba a punto de hablar cuando fue interrumpida de nuevo por la voz.
"ESTOY OCUPADA EN ESTOS MOMENTOS ASÍ QUE NO ESTÉN MOLESTANDO"
"Maldita sea Murayama, soy yo!" decía la chica con molestia.
"¿Qué?"
"Abre de una maldita vez!" volvía a hablar la chica.
Se escucharon unos pasos del otro lado de la puerta y también se podía escuchar como los seguros de la puerta eran retirados.
La chica rubia veía con impasividad como la puerta se abría poco a poco para luego abrirse de golpe y lo que vio la chica no le sorprendió para nada…
Frente a ella se encontraba Murayama quien había abierto la puerta y estaba parada en la entrada con una mirada molesta.
"¿Es que no tienes algo de decencia?" preguntaba con un tono molesto la chica.
Y es que frente a ella estaba la castaña sin nada de ropa puesta, dejando ver su cuerpo al desnudo y sin nada de vergüenza.
"¿Y eso te debería importar por?" preguntaba con un tono condescendiente Murayama.
"Estas desnuda y abriste la puerta como si nada, ¿Y si más personas estaban presentes en el pasillo cuando hubieras abierto la puerta?" preguntaba la chica.
"No me molesta para nada" decía sin preocupación alguna la castaña restándole importancia al asunto "Además, si alguna otra persona me hubiera visto de nada les serviría pues este cuerpo le pertenece solo a MI Issei-kun" Murayama decía eso mientras que llevaba sus manos directo hacía sus pechos y los amasaba frente a la otra chica sin pudor alguno.
"Tch" resoplaba la chica "Actúas como una puta en celo" le reclamaba a Murayama quien solo levantaba una ceja al escuchar las palabras de la chica.
"Si no mal recuerdo casi todas las féminas que conozco en D.H. actúan así" decía Murayama con una sonrisa burlesca que solo hizo que la otra chica se molestara.
"No todas tú maldita urgida" respondía con un tono de voz bajo y peligroso la otra chica "Algunas por lo menos tenemos dignidad"
"Oh lo siento señorita "Tengo un prometido", olvidaba lo sensible que se pone usted con esté tema" decía con sarcasmo evidente Murayama.
La chica frente a la castaña solo apretaba los puños mientras que endurecía la mirada y veía a Murayama con un enojo más que evidente.
"Bien, ya basta de tonterías, ¿Por qué estás aquí Marianne?" le preguntaba Murayama a la ahora revelada Marianne.
La ahora revelada Marianne se quitaba el sombrero que llevaba puesto y su cabello se veía liberado. La rubia veía con seriedad total a Murayama.
"Vengo a darte las nuevas órdenes por parte del señor Reginald, hubo un cambio de planes" decía Marianne mientras veía con impasividad a Murayama.
La castaña solo levantaba una ceja en señal de duda.
"¿Y cuáles son?" preguntaba la chica.
"Debes volver de inmediato a la base" decía Marianne "Trabajaras en equipo con Rachelle y Jazmín ara llevar a cabo unas misiones de suma importancia" explicaba la rubia.
Murayama adoptaba un semblante serio al escuchar lo que le decía la rubia, pero al momento de escuchar el nombre de Rachelle la castaña puso una pequeña sonrisa.
"Ya veo… entonces debo prepararme para mi regreso y también debo preparar a Issei-kun y luego…"
"Issei se queda"
Marianne interrumpió a Murayama quien rápidamente se giró para ver a la rubia.
"¿Qué… dijiste?" preguntaba Murayama con una mirada seria.
"Que Issei se queda en Kuoh, y no está a discusión, son órdenes directas del señor Reginald" decía Marianne devolviéndole la mirada a Murayama quien solo resoplo y entraba a la habitación.
"En ese caso entra para que te pongas cómoda" decía Murayama con algo de enojo.
"No será necesario, ya tengo una habitación en este lugar" respondía Marianne "Pero igual voy a entrar ya que necesito asegurarme que Issei esté bien"
"¿Qué no confías en mí?" preguntaba Murayama con un tono demasiado inocente.
"…" Marianne solo la veía con una mirada seria.
"Tch… aguafiestas" Murayama decía mientras entraba al baño y se podía escuchar el agua de la regadera.
Marianne veía la puerta del baño y luego veía el resto de la habitación hasta que encontró la puerta de la habitación entreabierta. La chica se acercó a la habitación y veía que es lo que había dentro.
Los ojos de la chica se abrieron por la sorpresa al ver que Issei estaba dentro de la habitación, pero lo que le llamó la atención fue que el chico estaba totalmente desnudo y se veía que estaba cubierto de sudor y de otros fluidos de dudosa procedencia.
"Tch" Marianne veía la habitación buscando algo y lo encontró en una pequeña mesita al lado de la cama: el aparato con el cual controlan a Issei. La rubia se acercó para tomar el control y veía a Issei con una mirada de compasión.
"Issei, vístete" decía la chica mientras presionaba el control y los ojos del castaño brillaban mientras que se levantaba de la cama y comenzaba a vestirse ante la mirada de la rubia presente.
"Ven conmigo" decía la chica mientras que salía de la habitación acompañada por el castaño mientras que Murayama entraba luego de haber salido del baño y traía puesta una toalla que cubría su cuerpo y otra más pequeña en la cabeza.
Cuando las dos chicas se vieron se lanzaron una mirada desafiante y ninguna de las dos retrocedió.
"Será mejor que te vistas rápido, debes partir cuanto antes" decía Marianne mientas que veía como Murayama cerraba la puerta de la habitación con fuerza.
Unos minutos después la chica castaña salía de la habitación vestida con ropa casual y con una pequeña maleta en sus manos.
"Bien, entonces me retiro" decía Murayama mientras se acercaba a donde estaba Issei y ante la mirada de Marianne la castaña besaba con lujuria al chico.
Luego de unos momentos Murayama se separaba mientras que un hilo de saliva conectaba las bocas de ambos castaños.
"Nos vemos mi querido Issei" decía la chica con un tono de amor, pero que también estaba mezclado con un ligero toque de posesividad.
Murayama iba a salir de la habitación cuando se topó con Marianne quien estaba en la puerta esperando a que se fuera.
La castaña se detuvo al lado de la rubia y la veía con seriedad.
"Más te vale que no le pase nada a Issei" decía con un tono frío Murayama.
Pero no recibía respuesta alguna por parte de Marianne.
Murayama solo resoplo y salía de la habitación con dirección al elevador. Cuando la castaña se retiró la rubia solo suspiraba cansada y veía a Issei.
"Acompáñame" decía la chica mientras que presionaba el botón, salía de la habitación y se dirigía en dirección a su habitación en espera de su acompañante.
Unos minutos después el acompañante de Marianne llegaba a la habitación que habían rentado y se encontró con Marianne esperándolo en compañía de Issei.
"Veo que tienes a Issei" decía el hombre "¿Y Murayama?" preguntaba el chico.
"Ya se fue" respondía Marianne de forma cortante poniendo nervioso a su acompañante.
"Traje la comida" decía el chico de forma nerviosa.
"Comeremos después" anunciaba Marianne "Por ahora saldremos a buscar a los seres sobrenaturales" decía la rubia sorprendiendo a su compañero.
"¿Tan pronto?"
"Sí, cuanto antes mejor" decía la chica.
"Pero… ¿no sería peligroso?" preguntaba el chico.
"Lo es" respondía Marianne "Pero no tenemos otra opción… sabes muy bien que no confió en la doctora y creo que está tramando algo con Issei y nuestra mejor opción es dejarlo con los que antes eran sus compañeros" explicaba la chica.
"¿Estás segura?" preguntaba el chico.
"Si" contestaba Marianne "Sabes muy bien que estoy en contra del trato que le dan a Issei en D.H."
"Te entiendo" decía el chico mientras que abrazaba a Marianne con cariño y esta correspondía el gesto "Yo también estoy en contra"
"Es por eso que esto sería lo mejor" hablaba Marianne "Tal vez ellos puedan liberarlo"
"¿Y si no pueden?" preguntaba el chico.
"…" Marianne se mantenía en silencio.
"¿Marianne?"
"Si no pueden… por lo menos Issei estará a salvo, a salvo de las locas de Murayama y Eva" decía Marianne con un tono de enojo.
"Que no se te olvide que no son las únicas que han tratado a Issei como un juguete" decía el chico.
"Las demás locas no tienen importancia, ni siquiera me sé el nombre de la mayoría de ellas y solo son oficiales menores o miembros sin importancia del grupo" decía con indiferencia la chica.
"Yo me refería a Jazmín y Rachelle" el chico decía.
"…" Marianne se quedó callada por unos instantes.
"¿Mi amor?"
"Ellas son iguales a Eva y Murayama" decía la chica luego de pensar las cosas por un momento.
"Tú sabes muy bien que no es así" interrumpía el chico "Ellas dos son las únicas que no han tratado a Issei de manera incorrecta"
"Pero las dos están obsesionadas con Issei!" refutaba Marianne.
"En eso tienes razón, pero responde esto ¿Acaso ellas han hecho lo que Murayama y Eva le hicieron a Issei?" preguntaba el chico.
"Bueno… no"
"Exacto, puede que ellas se hayan obsesionado con Issei, pero si analizamos bien las cosas ellas han desarrollado sentimientos por él" decía el chico "O por lo menos Jazmín los tiene"
"Cierto, cierto, pero lo que no apruebo es que Rachelle quiera usarlo como parte de su estúpido plan de venganza contra esa chica portadora de la Divine Dividing" decía Marianne.
"Si… porque al final de cuentas ella terminara perdiendo a mediano y largo plazo y los más afectados serían Issei y…"
"Lo sé, lo sé…" interrumpía Marianne no queriendo escuchar las últimas palabras de su acompañante "Y no hay que olvidar cómo podría reaccionar Eva… ella está…"
"¿Loca?" decía el chico tratando de aligerar el ambiente.
"Completamente" afirmaba Marianne.
"Y puede cometer alguna estupidez si Rachelle logra completar su loco plan" decía el chico con serenidad.
"Es por eso que debemos llevar a Issei con sus antiguos compañeros cuanto antes" Marianne se dirigía hacia la puerta de la habitación mientras usaba el control para que Issei la siguiera y ambos terminaban por salir del cuarto.
"Supongo que comeremos después…" decía el chico mientras que dejaba la comida que había traído en una mesa y salía para alcanzar a Marianne e Issei.
(Cambio de escena – Parque de Kuoh)
En el parque de la ciudad se encontraban caminando una rubia y una pelinegra, ambas de prominente delantera y con una mirada pensativa.
Rias y Akeno habían salido durante los últimos dos días para seguir con la búsqueda de Issei luego de que la pelirroja decidió darle unos días de descanso a Xenovia, Irina y Asia después de que el trío de la iglesia relatara el encuentro que tuvieron con Katase.
Ese día Rias le pidió apoyo a Rossweisse para borrarle la memoria a la peli-rosa y luego de hacerlo fue que tomó la decisión de enviar a las tres creyentes al inframundo a que se relajaran mientras que ella y Akeno se encargaban de buscar a Issei.
Llevaban ya unos dos días con la búsqueda y empezaban a frustrarse pues eran solo ellas dos las que estaban en Kuoh al momento.
Las tres seguidoras de la iglesia estaban en el inframundo; Rossweisse había sido llamada por Yasaka para ir a Kyoto con urgencia, pero no sabía nada más; Koneko estaba en el hospital para hacerle compañía a Vali mientras que la chica peli-platina seguía recuperándose del veneno de Samael, los doctores habían decidido dejarla toda la semana para asegurar su recuperación al cien por ciento; Kiba había ido con Arthur a entrenar al lado de Vasco; Gasper estaba con su amiga de la infancia Valerie y con Elmenhilde; Kuroka no había regresado de Kyoto; Le Fay estaba aprendiendo nuevos hechizos en el inframundo bajo la tutela de Venelana; Sona y Tsubaki estaban atendiendo asuntos urgentes y no habían regresado a Kuoh y el séquito de la heredera Sitri estaba cuidando que Saji no fuera influenciado por su Sacred Gear.
Así que, resumiendo, solo Rias y Akeno estaban disponibles para seguir con la búsqueda.
"¿En dónde pueden estar?" decía la pelirroja quien se empezaba a frustrar ya que no lograban encontrar a Issei a pesar de que habían recorrido la ciudad entera unas dos veces.
"Tranquila Rias, algo me dice que este es nuestro día de suerte" decía Akeno quien iba caminando al lado de la pelirroja.
"Espero que así sea…" decía Rias en un susurro apenas audible mientras se detenía frente a la fuente en donde Issei había sido asesinado por Raynare, en donde ella apareció para darle una segunda oportunidad en la vida, en donde todo había empezado…
Rias estaba tan sumergida en sus recuerdos que no se percató cuando Akeno se alejaba un poco de donde estaba parada para darle un poco de privacidad.
La mitad demonio-caído se había acercado a donde estaban las bancas mientras que dejaba a su rey estar sola con sus pensamientos. Poco a poco Akeno se dirigía a una banca para sentarse cuando se percató de que ya había alguien sentado. En un principio no le había tomado importancia cuando se detuvo en seco al ver quien era la persona que estaba sentada en la banca.
Rias se dio cuenta que su amiga se había alejado y la vio cerca de una banca. La pelirroja se estaba acercando hasta que quedo al lado de Akeno.
"Akeno, nos vamos" decía la pelirroja, pero se percató que Akeno no respondía y la vía a la cara solo para darse cuenta que la chica tenía una mirada de incredulidad.
"¿Akeno?" la pelirroja no entendía que le pasaba a su reina hasta que se dio cuenta que estaba viendo a una dirección en específico y decidió seguir con la mirada la dirección.
"No… no puede ser"
Solo para encontrarse con la sorpresa de que la persona que estaba en la banca era nada más y nada menos que…
"Issei…"
Susurraba la pelirroja quien se acercaba de manera automática a donde estaba sentado el castaño quien se mantenía estático.
Rias se sentó al lado de Issei y seguía viéndolo mientras que el castaño seguía con la mirada apagada y cabizbajo.
"Ise" la pelirroja susurraba mientras tocaba la mejilla del castaño con mucho afecto.
"Ise" la pelirroja lo veía con anhelo y mucho amor.
Pero el castaño se mantenía inmóvil.
"Ise… te extrañe" decía la pelirroja mientras que lo abrazaba con mucho cariño.
Akeno salió de su estado de trance y también comenzó a acercarse para poder abrazar al hombre que ama cuando la pelinegra se percató de dos personas que se estaba acercando a la banca donde estaban Rias e Issei.
"Vaya, al parecer ya no necesitamos encontrar a los compañeros de Issei" decía una de las figuras la cual se podía escuchar que era una mujer.
"Eso fue rápido" decía la otra figura la cual tenía voz de hombre.
"¿Quiénes son ustedes?" preguntaba Rias con desconfianza al ver a las dos personas acercándose.
"Tranquila heredera Gremory, somos parte del grupo de D.H." decía la chica "Me presento, yo soy Marianne Leclair y él es…"
"¿Pierre-san?"
Akeno, quien se estaba acercando al momento que Marianne se estaba presentando, interrumpió a la rubia al reconocer al chico que la estaba acompañando.
Y efectivamente era el chico con el cual Akeno quería "ganar" experiencia cuando la reina Gremory estaba estudiando en la universidad.
"¿Mmm?" el mencionado se giraba al escuchar que alguien decía su nombre y grande fue su sorpresa cuando se encontró con la chica que lo había besado y que quería tener una "relación" con él en el pasado "¡¿Akeno-san?!"
Marianne veía con interés lo que estaba pasando y Rias reconoció al chico pues Akeno les había contado lo que había sucedido hace dos años.
Fue en ese momento que Marianne reconoció a la chica y una mirada de enojo se apreciaba en su rostro.
"Pierre-san ¿Qué está haciendo aquí?" preguntaba la pelinegra.
"Eso debería preguntártelo yo a ti" decía el chico.
"Ella es parte del séquito de Rias Gremory" interrumpía Marianne mientras veía a Akeno a los ojos lo cual puso nerviosa a la reina Gremory.
"¡¿Parte del séquito?!" preguntaba incrédulo Pierre.
"Así es" decía Marianne "Apenas y tuve acceso a la información recopilada de los miembros de las facciones la semana pasada" explicaba la rubia.
"¿No que ya habías leído la información con anterioridad?" preguntaba Pierre.
"Solo leí la información más básica, al parecer la doctora reforzó la seguridad de la información y solo muy pocos pueden acceder a dichos archivos" Marianne le decía a Pierre con un tono de voz serio "Tampoco ayuda que nosotros dos hayamos estado encargados de las misiones que trataban con el grupo terrorista humano"
"Mmm… en eso tienes razón… apenas y nos permitieron enfrentar a los seres sobrenaturales hace unos cuatro meses…" decía Pierre con una pose pensativa mientras que Akeno y Rias veían el intercambio que tenían esos dos.
"¿Qué es lo que quieren?" se animó a preguntar la pelirroja ganándose la atención de las otras dos personas.
"Los estábamos buscando" decía Marianne mientras se acercaba a donde estaba Rias y ponía su puño frente a la pelirroja quien se puso nerviosa por la acción e hizo que Akeno se tensara. En cambio, Pierre se mantenía serio.
"Para entregarles esto" la rubia abría el puño y mostraba en el aparato con el cual controlaban a Issei.
"¿Qué?"
Rias y Akeno veían con sorpresa lo que les estaba entregando la rubia y la veían con asombro.
"¿Qué esperan? Tómenlo" decía la rubia mientras Rias de manera dubitativa acercaba la mano y tomaba el control de las manos de Marianne.
Marianne veía todo con impasividad mientras se alejaba de donde estaban sentados Rias e Issei.
"¿Por qué hacen esto?" preguntaba la pelirroja.
"¡Hacer qué?"
"Entregarnos a Issei! ¡¿Por qué?! ¡¿En dónde está Murayama?!"
"Eso es sencillo" decía Marianne "Murayama tuvo que regresar a la base por órdenes de nuestro jefe"
"¿E Issei?" preguntaba Akeno ganándose una mirada de enojo por parte de la rubia.
"Porque con ustedes estará más seguro" decía Marianne.
Esa declaración de la rubia llamó la atención de Rias y Akeno.
"¿A qué te refieres?"
"Issei ha tenido que soportar muchas cosas en D.H. y las cuales estoy segura que terminarían por romper la voluntad de cualquier ser vivo" explicaba Marianne con pesar "Hemos visto lo que le hacen y lo consideramos inhumano por lo que hemos decidido regresarlo con su antiguo equipo"
"¿Pero esto no puede ser considerado como traición?" preguntaba Akeno.
"Si, si lo es, de hecho, ni Reginald sabe lo que estamos haciendo, pero es lo mejor" decía Marianne.
"Además, creemos que la doctora Alessandra está planeando algo que incluye a Issei y para ser honestos, ninguno de nosotros dos confiamos en esa mujer" intervenía Pierre mientras que se paraba al lado de Marianne.
"Esa es la otra razón por la cual queríamos dejar a Issei con ustedes" hablaba Marianne "Ustedes lo pueden proteger"
Rias y Akeno no sabían que decir luego de los sucesos que estaban ocurriendo.
"¿Pueden… pueden platicarnos que le hacían a Issei?" pedía Rias con nerviosismo.
"Si pueden sacarlo de este estado de control mental entonces que él les cuente, nosotros no tenemos el derecho de hacerlo" decía con mucha seriedad Pierre "Además, si ustedes en verdad lo aman entonces lo ayudarán a superar los horrores que tuvo que soportar…" decía de manera misteriosa Pierre.
"Él en serio va a necesitar del apoyo que le puedan brindar" decía Marianne "Bueno, estamos algo corto de tiempo así que debemos retirarnos ya"
Marianne y Pierre empezaban a retirarse cuando los detuvo la voz de Rias.
"Gracias" susurraba la pelirroja.
"Ah, se me olvidaba!" decía Marianne mientras regresaba a donde estaba Akeno y se ponía frente a la pelinegra para…
*SLAP!*
Le asestaba tremenda bofetada a la pelinegra que terminó por mandar a la chica al suelo con una mejilla roja. Rias estaba sorprendida por lo que vio y Pierre veía con un deje de nerviosismo y luego se estremeció al escuchar la fuerza de la bofetada.
"Eso fue por tratar de seducir a MI prometido hace dos años" decía Marianne con una sonrisa demasiado dulce en su rostro mientras se daba la vuelta mientras revolvía su cabello y se alejaba.
"Nos vamos Pierre" decía con finalidad la rubia haciendo que el rubio temblara por el tono de voz de su amada.
"L-lo s-siento por l-lo su-sucedido" decía con nerviosismo el rubio.
"PIERRE!"
"Ya voy!"
Y con esa escena los dos rubios se habían marchado del lugar, dejando a un Issei inmóvil en la banca, una Rias sorprendida por los sucesos y una Akeno aún en el piso sobándose la mejilla por el golpe.
Rias se acercó para ayudar a su amiga a levantarse y fue cuando se vieron a los ojos para luego girarse a ver a Issei quien seguía en la banca.
La pelirroja veía el control en su mano y luego veía a su amiga quien le regresaba la mirada. El proceso se repitió por unos momentos más hasta que la heredera Gremory se decidió a presionar el botón para que ambas vieran como los ojos de Issei se iluminaban de color azul, pero no pasaba nada.
Se vieron de nuevo a los ojos las dos chicas y Rias procedió a hablar.
"Issei… ven aquí"
Y siguiendo la orden el castaño se levantó de la banca y se acercó a donde estaban las dos chicas.
Al verlo frente a ellas las dos no pudieron evitar soltar unas pequeñas lágrimas pues frente a ellas tenían de nuevo al hombre amaban.
Las dos entonces lo abrazaron con mucho afecto mientras que unas sonrisas adornaban sus bellos rostros.
Se mantuvieron así durante unos minutos mientras que las dos lloraban de felicidad y solo se podían escuchar unos ligeros gimoteos por parte de las dos chicas mientras tenían sus rostros enterrados en el cuerpo del castaño.
Las dos chicas entonces se separaron del castaño y cada una tomaba uno de sus brazos, enterrándolos entre los generosos pechos de cada una, y Rias entonces presionaba de nuevo el botón.
"Vamos a casa mi Ise"
Y los tres chicos procedieron a dirigirse a la residencia del castaño mientras las dos chicas estaban sumergidas en sus propios mundos.
'Ise… mi Ise ha vuelto'
'Issei-kun…'
Tanto Rias como Akeno estaban felices pues creían que las cosas regresarían a la normalidad…
…
…
…
…
…
Continuara…
Bien chicos aquí está el nuevo capítulo. Me disculpo por la tardanza, pero es que los exámenes de la escuela llegaron muy rápido y la verdad estuvieron algo pesados.
Pero bueno, no los aburró con eso solo espero que disfruten el capítulo.
Y en otras notas: está historia cumple ya UN AÑO.
Así es, un año desde que fue publicada, bueno, en realidad lo cumplía hace 13 días, pero ustedes entienden.
Y debo decir: MUCHAS GRACIAS POR EL APOYO.
En serio, gracias por el apoyo que le han dado a esta historia. Son los mejores!
Y bueno chicos ya saben cómo funciona esto, si tienen alguna duda, sugerencia o simplemente quieren hablar pues pueden dejar un review o enviarme un PM y yo con gusto los atenderé.
Los leo después!
