Hola chicos, capítulo nuevo. Espero que lo disfruten. Sé que es corto, pero bueno, hay una explicación, como toda que pueda tener, al final del capítulo.

Bueno, respondamos reviews:

Tenzalucard123: Así es, la ha perdido por completo.

Zasetsu04: Esa era la idea desde un principio. Ahora a ver que hace la loca de Rias con su nueva actitud y a ver si lo que planea Yasaka da frutos.

Jeffersongongora: Puede que estés algo desquiciado, pero siento que aun así no podrías con la doctora… ni yo sé que diablos planea esa mujer…

El lobo solitaro: Bueno, si no mal recuerdo en el canon se ha mencionado algo acerca de la Boosted Gear y la Divine Dividing y que provocan que la vida de los portadores sea miserable, así como la de las personas cercanas a ellos. Eso es lo que recuerdo.

Neopercival: Esas dos ahora están chifladas. Luego veremos sobre Elmenhilde. Y en este capítulo se verá lo de Kunou, así que no te preocupes, no soy tan desalmado… bueno si lo soy, pero tengo mis principios.

Leader Dbz: Irónico no.

ZAR ROMANOV: Gracias por el comentario.

Alexzero: Gracias por el comentario y bueno, las cosas se complicarán.

Antifanboy: ¿Capítulo corto? Bueno, como sea, gracias por el comentario y el apoyo y en este capítulo tendremos un poco más de desarrollo para las chicas de D.H., espero y lo disfrutes.

Jimsop098: Espera y lo verás.

Carlos trujillo: Ya lo arreglé.

StarGod Yun Che: ¿Issei prestar y luego varias risas? Bueno, eso si que no lo entendí. Y bueno, gracias por leer hasta donde hayas querido camarada y que bueno que te divirtió el fic ya que al final de cuentas es para lo que uno escribe sea en esta página o como autor de libros: para entretener.

Descargo de pertenencia: Highschool DxD no me pertenece, le pertenece a Ichiei Ishibumi y todo el que trabaje en la franquicia.

Ya quiero que se estrene la nueva temporada! Me gustan los diseños de las chicas. Ahora parecen personajes de un he- digo… ahem… ahora se asemejan más al manga.


Capítulo 21: En Kyoto con las chicas

(Kyoto – Con Kunou)

La pequeña kitsune se encontraba aun en presencia de las cuatro chicas de D.H., sin saber que ellas pertenecían a dicho grupo, y mantenía una sonrisa en su rostro angelical e inocente mientras veía a las mujeres que se encontraban sentadas aun y con una expresión de sorpresa al saber la identidad de la pequeña rubia.

'Así que está pequeña es la hija de la líder de los youkai' era el pensamiento en conjunto de tres de las cuatro chicas de D.H.

"Entonces pequeña" hablaba Eva quien veía con una sonrisa a Kunou la cual le devolvía la mirada con una expresión de curiosidad "¿Tu madre sabe que estas aquí?" preguntaba la pelinegra.

"No" respondía algo cantarina Kunou sorprendiendo a las otras tres chicas que acompañaban a Eva.

'¿Esta sola?' pensaba Murayama algo intrigada.

'¿Qué no es algo peligroso que este aquí sin protección?' pensaba Jazmín con un ligero deje de preocupación por la pequeña rubia.

'¿Qué habrá querido decir Jazmín con lo de cambiar mi idea observando a Eva?' los pensamientos de Rachelle estaban en otro sitio pues la loli se preguntaba a qué se refería su amiga.

"Mi mamá estaba ocupada con unos invitados y yo estaba muy aburrida así que me escabullí del templo para venir a comprar un helado" respondía la pequeña con una sonrisa zorruna mientras las chicas veían con interés a la pequeña.

"¿Y el helado?" preguntaba Rachelle sacándole una gota de sudor a sus compañeras por la manera en la que cuestionaba a la pequeña.

"Ya me lo acabé" respondía sin más la pequeña haciendo que la gota de sudor de Eva, Jazmín y Murayama creciera por la manera de responder de la niña rubia.

"¿Tu madre no se preocuparía si no te encuentra?" ahora Murayama era la que preguntaba pues a pesar de todo lo que haya pasado, la chica castaña aún tenía un lugar especial para los niños, y más luego de perder a sus padres.

"Si, pero si logro regresar sin que se haya dado cuenta que salí entonces no habrá problemas" contestaba de manera socarrona Kunou.

"Pequeña, es muy peligroso que estés deambulando tu sola sin supervisión" intentaba regañar de manera suave Jazmín.

Como respuesta Kunou hizo un puchero lo cual causo una reacción muy esperada, y obvia, en las cuatro chicas de D.H.

'K-kawaii' eran los pensamientos en conjunto de las cuatro chicas quienes veían a Kunou con unas ganas enormes de abrazarla y estrujarla como si fuera un peluche.

Todas las presentes se mantenían en silencio luego de la reacción de la pequeña quien tenía una mirada ligeramente molesta pues ella podía cuidarse por si misma ya que su madre había aumentado su entrenamiento luego de la guerra contra Rizevim.

"Sabes pequeña, las chicas tienen razón" decía una voz de repente llamando la atención de todas las presentes quienes se giraban para ver al origen de dicha voz.

Las cuatro chicas de D.H. vieron con sorpresa a la persona que había llegado ya que no se esperaban su aparición mientras que Kunou veía con sorpresa la aparición de una mujer castaña de apariencia madura, pero con un aire juvenil y una sonrisa presente en su rostro.

"Doctora Alessandra!" decía sorprendida Murayama al ver a la científica.

"¿Eh?" la pequeña Kunou veía con intriga la llegada de la mujer la cual se acercaba hasta donde estaba la pequeña y se arrodillaba para estar a su altura y ponía su mano en la cabeza de la pequeña.

"Es muy peligroso que te encuentres tu sola sin supervisión de un adulto" decía la mujer con su típica sonrisa plasmada en su rostro y con los ojos cerrados mientras revolvía el cabello de la pequeña rubia.

"Ahm…" Kunou estaba sumamente nerviosa al estar cara a cara con la doctora Alessandra.

"¿Qué pasa pequeña?" preguntaba la doctora con un tono sereno de voz mientras veía a la pequeña con una mirada curiosa.

"Ahm…" Kunou no podía articular palabra alguna ya que estaba muy nerviosa por la presencia de la doctora y la prueba se presentaba con la pequeña temblando ante el tacto de la doctora.

"Vaya, te veías muy jovial hace unos instantes hablando con las chicas" decía Alessandra levantándose "¿Por qué estás nerviosa pequeña?" preguntaba la castaña genuinamente curiosa.

"Ahm… yo… yo…" Kunou estaba sumamente nerviosa ya que la presencia de la doctora le provoca escalofríos.

Mientras el intercambio se daba entre la doctora y la pequeña kitsune, las otras cuatro chicas se mantenían al margen y con distintos pensamientos cruzando las mentes de las chicas.

'¿Qué está haciendo aquí la doctora?' pensaba Murayama.

'¿Acaso ocurrió algo como para que la doctora este aquí?' eran los pensamientos de Jazmín.

'¿Será que ya terminó su proyecto especial?' pensaba Rachelle 'Me había dicho que terminaría por estas fechas…'

'¡¿Qué demonios hace esa maldita aquí?!' pensaba iracunda Eva al ver a una de las personas que más detestaba 'Algo me huele mal con ella estando aquí…'

"Vamos pequeña, puedes estar tranquila que no te voy a hacer nada malo" decía Alessandra mientras se acercaba a Kunou quien adoptó una mirada de miedo e instintivamente daba un paso hacia atrás.

"Aléjate de mi hija en este mismo instante" una voz con tono frío decía a espaldas de Alessandra quien fue rodeada por el cuello por un brazo mientras que una punta felpuda se posicionaba a un costado de su rostro.

La mujer castaña veía con impasividad hacia el lado opuesto y se topaba con el rostro serio de Yasaka quien veía con mucha seriedad a la doctora.

"Más te vale no haberle hecho algo a mi pequeña o si no…" decía Yasaka dejando la amenaza al aire y haciendo que Alessandra levantara una ceja en señal de intriga.

"No sé de que me está hablando señora Yasaka" hablaba con serenidad Alessandra "Yo no tenía pensado lastimar a su hija ni hacerle algo que perjudicara su integridad"

Yasaka levantaba una ceja al escuchar las palabras de Alessandra mientras que incrementaba el agarre que tenía en la doctora la cual en ningún momento se veía preocupada por su propia seguridad.

"¿En serio?" preguntaba con sarcasmo Yasaka "Porque sé unas cuantas cosas sobre usted y no me dejan una buena impresión sobre su persona"

"Le aseguró que cualquier cosa que usted sepa de mí puede estar sobre-exagerado" contestaba la doctora "He conocido muchas personas a lo largo de mi vida con los cuales no llegue a tener una buena interacción por lo que no me sorprendería que ellos terminen por intentar difamarme…" explicaba la doctora.

"Eso puede estar abierto a discusión" decía Yasaka sin aflojar el agarre.

"Si se refiere a su homólogo el señor Ajuka Beelzebub entonces le aseguro que él también tiene una mala impresión de mi persona"

Al escuchar el nombre de Ajuka, Yasaka afiló la mirada pues al parecer la doctora sabía demasiado.

"¿Usted conoció al maou Beelzebub?" preguntaba Yasaka.

"Así es, digamos que tuvimos unos desacuerdos ya que el buscaba reclutarme para su pequeño grupo, pero tuve que declinar pues no era lo que buscaba en ese momento…" decía Alessandra.

"¿Y acaso puedo saber entonces que es lo que una persona como usted busca?" preguntaba con un tono de curiosidad Yasaka.

"La verdad señora Yasaka es que por el momento solo tengo una meta la cual quiero alcanzar…" decía Alessandra mientras veía de reojo a las chicas de D.H. las cuales se mantenían al margen del intercambio entre ambas mujeres mayores con distintas expresiones.

Jazmín y Murayama veían con la mirada afilada mientras que cada una estaba preparada para entrar en acción ante la menor provocación.

Eva, por su parte, veía con impasividad lo que pasaba, no mostraba reacción alguna.

Pero Rachelle veía con una ligera pizca de temor que se podía apreciar en sus ojos rojos.

Kunou, por otro lado, estaba asustada por la interacción ya que eran pocas las veces que veía a su madre actuar de manera tan seria.

"Una promesa que debo cumplir…" terminaba de decir Alessandra mientras su mirada se centraba por un par de segundos más en la chica de cabello rubio opaco y ojos rojos.

Yasaka pudo apreciar la mirada que Alessandra le dirigía hacia las chicas de D.H., pero falló en percatarse de la mirada dedicada hacia Rachelle.

"¿Hay algo más?" preguntaba Yasaka queriendo saber más sobre la castaña.

"Voy a ser cien por ciento honesta con usted señora Yasaka" decía Alessandra con un tono de voz grave "La verdad es que yo…"

Yasaka estaba intrigada por lo que fuera a decir la doctora y, aunque no lo quisiera admitir, intimidad por el tono de voz de la mujer.

"Yo…" decía Alessandra al momento que se giraba para ver a Yasaka con una expresión de total seriedad.

La líder youkai estaba preparada para lo que pudiera decir la mujer castaña.

"Yo no sé que más quiero en la vida"

Soltaba de repente Alessandra haciendo que Yasaka se sorprendiera por la respuesta hasta el punto que aflojo su agarre y la castaña aprovecho para zafarse de manera delicada mientras retiraba el brazo de la kyuubi mayor de su cuello y se posicionaba frente a la rubia.

Yasaka se dio cuenta tarde de la acción de la mujer y se maldijo mentalmente por haber aflojado el agarre.

"¿Acaso me está tomando el pelo señora Alessandra?" pregunta con un deje de molestia Yasaka.

"Señorita, por favor, todavía no me caso" contestaba Alessandra regresando a su típica sonrisa "Y no le estoy tomando el pelo, la verdad es que nunca he pensado que quiero hacer en la vida… sé que suena extraño que una mujer de mi edad aún no tenga decidido esa cuestión, pero es que simplemente no puedo pensar en algo…"

Lo que decía Alessandra hacía que las alarmas saltaran en Yasaka pues una persona de las capacidades de Alessandra y sin una meta especifica en la vida resultaba ser una combinación por demás peligrosa pues no tendría una decisión concreta y resultaba ser muy volátil en ese sentido.

"Sabe algo, creo que en lugar de estar cuestionando mis decisiones de vida debería ver a su hija la cual se ve algo nerviosa" mencionaba Alessandra volteando a ver a Kunou quien se sintió intimidada por la mirada de la doctora.

Yasaka veía a su hija con una mezcla de sorpresa y preocupación pues se había olvidado por completo del estado en el que había encontrado a Kunou cuando vio que estaba interactuando con la doctora.

"Esto no ha acabado señorita Alessandra" decía Yasaka.

"Al contrario señora Yasaka, no hay razón alguna para que nosotras tengamos una especie de batalla entre nosotras, así que, con su permiso, yo me retiro" decía Alessandra mientras se alejaba de donde estaba Yasaka.

La rubia mayor veía con ojo analítico a la castaña quien se alejaba en dirección de las demás chicas de D.H. y la kyuubi rápidamente dejaba de lado esos pensamientos para girarse a ver a su hija.

"Kunou-chan" decía la kyuubi mayor mientras abrazaba de manera cálida a su hija quien simplemente devolvía el gesto mientras temblaba ligeramente "Tranquila, tranquila"

"Okaa-sama" decía la pequeña kyuubi.

"Vámonos mi pequeña" decía la kyuubi mientras que ella y la pequeña rubia desaparecían en una cortina de fuego kitsune y al perderse por completo el área en donde se encontraban parecía cambiar y de repente varias personas aparecieron caminando y compartiendo como si nada hubiera pasado.

"Ara, ara, al parecer estábamos en una especie de zona alterada por la magia de la señora Yasaka" mencionaba Alessandra quien se vio ligeramente sorprendida.

Caso contrario con las chicas quienes estaban sumamente sorprendidas al ver como de la nada surgían varias personas y todas recordaron que, de hecho, estaban en un parque.

"Esto si que es interesante…" decía Alessandra quien se giraba para ir en dirección de donde estaban las chicas cuando fue detenida por un borrón que la tacleo y la tomó por sorpresa.

"Uff…" la mujer casi perdía el equilibrio y caía al piso, peor logro mantener la posición "¿Are?"

La doctora dirigía la mirada hacia el bulto que estaba abrazándola y se encontraba con Rachelle quien la tenía aprisionándola con un fuerte agarre.

"Rachelle" decía Alessandra con un tono de voz suave y cálido que era muy extraño escuchar en la doctora. La castaña tomaba a la chica de sus hombros y de manera gentil la separaba para verla al rostro y se topó con la chica llorando.

"Sniff… sniff…"

"¿Qué pasa Rachelle?" preguntaba con suavidad Alessandra quien veía a los ojos a la chica y podía apreciar como sus orbes rojos tenían lágrimas saliendo a cantaros.

"Sniff… sniff… yo… yo… tenía miedo" decía la chica con dificultad "Tenía miedo de que… de que algo… te pasara…"

"Tranquila Rachelle, no pasó nada" contestaba Alessandra mientras le dedicaba una sonrisa cálida a Rachelle.

"Sniff… no quiero…" decía Rachelle, pero el sentimiento le ganaba y no podía articular palabra.

"¿Mmm?"

"No quiero que te pase algo malo… mamá"

Las palabras de Rachelle enternecían el corazón de la doctora quien le daba una pequeña sonrisa sincera a Rachelle y luego la traía hacia su persona y le daba un abrazo haciendo que el rostro de la chica quedara entre sus pechos, pero Rachelle solo se acurrucaba mientras absorbía el calor que emanaba la mujer.

"Ejem…"

Pero el momento se vio interrumpido de manera cortante por un carraspeo que hizo que las dos féminas vieran el origen.

Y frente a Alessandra y Rachelle se encontraba Eva quien veía a ambas mujeres con una expresión seria en su rostro sin importarle que haya interrumpido el tierno momento que compartían ambas.

"Lamento interrumpir su momento señoritas" decía con un evidente tono sarcástico Eva "Pero me interesa saber qué demonios estás haciendo aquí Alessandra" cuestionaba, no, exigía la pelinegra.

"Por supuesto Eva" decía Alessandra con su característica sonrisa mientras se separaba por completo de Rachelle.

Mientras que la chica de ojos rojos veía con una tremenda mirada de muerte a Eva y aun con pequeñas lágrimas amenazando con escaparse de sus ojos.

'Maldita zorra!' eran los pensamientos de la chica '¡¿Cómo te atreves?!'

"Bueno, estoy aquí en Kyoto por un encargo de parte de tu padre querida Eva" revelaba la doctora.

"¿Qué clase de encargo?" preguntaba Jazmín con intriga.

Murayama, por su parte, se acercaba a donde estaba Rachelle y ponía su mano en el hombro de la chica en señal de apoyo.

"Uno relacionado con los padres de nuestro querido Issei-kun" decía la mujer con un tono jocoso.

Lo dicho por Alessandra no solo llamó la atención de Eva, Murayama y Jazmín, sino que también propicio un sentimiento de inseguridad en las chicas pues el tono de la doctora sugería que les había hecho algo.

"¡¿Qué les hiciste?!" preguntaba de manera fuerte Eva.

"Nada malo, simplemente hice que se alejaran de esta vida…" decía la doctora con un tono misterioso "Verán, lo que paso fue que…"

(Con Alessandra, momentos antes de llegar con las chicas)

La doctora Alessandra había llegado a Kyoto acompañada de otros dos adultos también de cabellera castaña. Los tres adultos se encontraban caminando en la zona residencial de la ciudad mientras recorrían los barrios más tranquilos de la ciudad.

"Nos alegra que hayamos ganado una casa en esta zona de Kyoto, en verdad que es un lugar muy tranquilo" decía la señora Hyodou quien se encontraba caminando al lado de su esposo mientras que ambos tenían una sonrisa y llevaban unas maletas.

"Si, tenemos mucha suerte" decía el señor Hyodou con una sonrisa socarrona.

"Esperamos sinceramente que disfruten de su nueva vida" decía Alessandra mientras se posicionaba frente a una casa de tamaño promedio "Cuatro habitaciones, dos baños, una cochera, una cocina equipada con todo lo necesario y un sótano, perfecta para que ustedes hagan su vida como les plazca"

"Muchísimas gracias por esto" decía la señora Hyodou dando una leve reverencia.

"No nos agradezca, todo fue suerte de ustedes por ganar este premio" contestaba Alessandra.

"Esperamos poder verla en un futuro señorita Alessandra…" decía el señor Hyodou con una sonrisa, pero luego su rostro adoptó una expresión lasciva mientras veía los firmes pechos de Alessandra creyendo que tanto su esposa como la mujer no se daría cuenta.

*Paf!*

"Ouch!"

"Mis ojos están arriba señor Hyodou" decía Alessandra con una expresión ligeramente molesta mostrada por una vena hinchada que se combinaba con su sonrisa y ojos cerrados "Apreciaría que no viera mis pechos como si fueran caramelos"

"Hoo" la señora Hyodou tomaba el hombro de su esposo mientras esté se asustaba por la expresión "Veo que debo recordarte que estas casado conmigo cariño"

La señora Hyodou tomaba a su esposo por la oreja mientras lo arrastraba hacia su nuevo hogar.

"Nos vemos~" decía de manera cantarina Alessandra viendo como los otros dos castaños entraban en la casa.

Alessandra veía con tranquilidad la casa mientras se alejaba caminando y daba vuelta en una calle llegando hasta donde estaba un automóvil en el cual le mujer subía.

"Arranca" decía Alessandra de repente y el auto procedía a avanzar mientras que la castaña sacaba un comunicador.

"Reporte" la voz de Reginald se escuchaba desde el aparato.

"Fue un rotundo éxito señor Reginald" decía Alessandra "El lavado cerebral fue fructífero y ahora los señores Hyodou creen que son una pareja sin hijos los cuales no ha tenido buena suerte para concebir"

"Excelente" decía Reginald "Ahora podemos proceder con nuestra misión sin interrupciones"

"Debo decir Reginald, que me intriga tu manera de ver las cosas, haciendo que los señores Hyodou salgan del camino de una manera no letal" decía Alessandra.

"Bueno, eso se debe a que matarlos va en contra de mis ideales, y además la forma más sencilla era manipulando la situación para que no se vieran inmiscuidos pues los peligros serían latentes y si algo mortal les pasara eso sería un catalizador negativo para alguien como Issei que posee un poder con una capacidad destructiva con un nivel alto"

"Ya veo, ahora solo falta que Issei y los demás entiendan los motivos de tus acciones…"

"Así es, esa es la parte difícil"

"Pero estoy segura que lo lograras"

"Eso espero" se escuchaba la voz de Reginald "Bueno, debo partir, tengo nueva información del posible paradero de la serpiente rastrera de McAustin"

"Suerte señor Reginald" y con esto Alessandra cortaba la transmisión 'Y de todos modos si Issei-kun no está de acuerdo, lo estará gracias a mi nueva… invención…' musitaba Alessandra mientras tomaba entre sus manos un extraño objeto negro…

(De regreso al momento actual)

"Y eso fue lo que pasó" decía Alessandra "Ahora con los padres de Issei fuera de la pintura las cosas tomarán un rumbo más sereno pues ahora los señores Hyodou quedan fuera de peligro"

"Pero ¿Qué hay de lo que pueda llegar a pensar Issei sobre todo esto?" preguntaba Eva preocupada por el bienestar de sus suegros, pero conociendo a su padre entonces si cumpliría su palabra de alejarlos del peligro, más eso no quitaba la preocupación que la chica sentía por los padres de su amado.

"Estoy segura que Issei entenderá" contestaba Alessandra "Pero bueno, lo mejor será que yo regrese a la base para ayudar a Reginald en la búsqueda del traidor de McAustin y que ustedes continúen con su misión de encontrar a los grupos renegados tanto de seres naturales como del grupo de McAustin"

"Tiene razón" decía de repente Murayama "Entre más rápido hagamos esto más rápido podré regresar con mi Issei-kun" hablaba la chica con un tono de voz lleno de lujuria.

Lo dicho por Murayama molestó a las demás chicas en diferentes niveles ya que Jazmín veía a Murayama con una mezcla de asco y celos; Rachelle veía con molestia a su amiga, pero a la vez se podían apreciar los celos en su rostro; Eva quería matar a Murayama con la mirada mientras su mano estaba peligrosamente cerca de un arma de fuego que se encontraba escondida en un bolsillo de sus prendas.

"Fufufu" en cambio la doctora Alessandra solo reía divertida "Controla tus impulsos Murayama-san, no queremos que dejes el piso mojado con tus jugos privados" decía de manera cantarina la mujer haciendo que la castaña menor tuviera la decencia de sonrojarse y bajar la mirada avergonzada.

"F-fue solo u-una vez!" decía la chica mientras bufaba y salía caminando en dirección opuesta a la doctora.

"Lo mejor será que la acompañe antes de que mate a alguien con su mal humor" decía de mala gana Jazmín siguiendo a Murayama.

"…" Eva solo veía a la doctora Alessandra con la mirada afilada y se daba vuelta para seguir a las otras dos chicas.

"Bueno… lo mejor será irme madre" decía Rachelle suspirando "Nos vemos"

La chica se alejaba de la doctora cuando fue detenida por la misma castaña quien la veía con una mirada seria.

"¿Qué pasa?" decía de manera nerviosa Rachelle por la mirada de Alessandra.

La doctora solo metía una mano aun bolsillo y sacaba algo que luego pasaba a poner en la mano de Rachelle. La chica joven veía con interés su mano y se encontraba con tres artefactos negros de forma rectangular. Al verlos, sus ojos se abrieron por la sorpresa.

"¿Acaso estos son?" preguntaba la chica recibiendo un asentimiento por parte de la doctora.

"Lo son" decía la mujer con una sonrisa "Uno para ti y los otros dos son para Murayama y Jazmín"

"Gracias!" la chica se abalanzaba sobre Alessandra y le daba otro fuerte abrazo.

"Fufufu" Alessandra reía "Diviértete con tu nuevo juguete, pero no lo utilicen aún, todavía no es el momento"

"Lo haré!" decía feliz la chica mientras se daba la vuelta para seguir a sus compañeras mientras guardaba los objetos para después.

Alessandra solo la veía marcharse con una mirada de melancolía.

'Me gusta verte feliz y también saber puedo hacerte feliz, aunque sea solo una vez antes de que sea tarde' pensaba la doctora mientras veía alejarse a la chica de ojos rojos 'Desde que te encontré tú me diste una razón, aunque minúscula, de hacer algo de provecho con mi vida…'

La imagen de Rachelle a la distancia era cambiada por la de una versión más joven de la chica. La pequeña vestía un pequeño vestido andrajoso mientras que su cabello se veía ligeramente sucio y más descuidado y tenía unos cuantos cortes en sus brazos y piernas.

'Espero poder lograr ayudarte con tu problema' pensaba Alessandra viendo aun a la visión de la pequeña Rachelle.

'Ya que si no… pues mi vida volverá a ser aburrida…'

Y con ese último pensamiento la doctora se marchaba en dirección opuesta a las chicas, para seguir con sus actividades…

Continuara…


Bien chicos, capítulo nuevo del fic. Sé que este capítulo es más corto comparado con los demás, pero es que, como el año pasado, salgo de vacaciones con mi familia el 25 y regresamos hasta el 30 y durante esos días no estoy cerca de una computadora para escribir y no me gusta escribir en el teléfono, así que por esa razón posteo este capítulo.

Ahora, esté capítulo tratara de darle más profundidad a dos personajes en específico: La doctora Alessandra y Rachelle.

Ya sabemos la historia de Eva y Murayama, así que faltaban estas chicas y con esté capítulo iluminamos un poco el trasfondo de estas dos.

Ahora solo faltaría Jazmín.

Bien chicos, les puedo adelantar que el siguiente capítulo tratará sobre la reunión de Ravel con Elmenhilde, un vistazo a la interacción entre un Issei controlado y unas Rias y Akeno sumergidas en la locura y la obsesión, así como la aparición de cierta reina dragón que no ha aparecido ni una sola vez en el fic y la cual, si no mal recuerdo, nadie se ha molestado en mencionar en los reviews.

Bien chicos, ya saben cómo funciona esto, si tienen alguna duda, sugerencia o simplemente quieren hablar pues pueden dejar un review o enviarme un PM y yo con gusto los atenderé.

Y bueno, les deseo unas felices fiestas y que la pasen bien y compartan con los suyos y un feliz y prosperó año nuevo.

Los leo después.