Chapter lV
"Protegan al Principe! Él es la prioridad principal!", los soldados gritaban defendiéndose de la emboscada que le habían tendido.
La carroza en llamas y el pequeño Principe de manos con su madre corriendo por el bosque. Unos pocos soldados persiguiéndolos para proteger la familia real.
La luna llena iluminaba el camino de la desesperada Reina huyendo siendo perseguida por agresores desconocidos.
Los soldados con espadas en mano al rededor de ella iluminando el camino con su fuego natural ya que todos eran Lighters.
El último Reino de una de las Seis Razas, ellos fueron aceptados, como símbolo de paz, después de la gran masacre por la alianza. Los Lighters son un Reino próspero pero con mucho odio dirigido a ellos. Por eso algo como emboscadas no era algo raro para ellos, pero, eso no significaba que siempre estuvieran preparados.
Sin ningún lugar al cual correr por los bandidos haberlos rodeado continuó la batalla feroz. Los Lighters llevaban la ventaja de la batalla, aún siendo menos en número pero más fuertes en poder. Inclusive la Reina estaba dando pelea. Hasta que llegó un Dragón.
Todos quedaron espantados ya que no pensaban que entre unos bandidos como ellos hubiera alguien de una raza tan fuerte.
Todos sus esfuerzos fueron en vano ya que el Dragón acabó con todos. En medio de la batalla la Reina sabía como acabaria, se giró y tomó a su hijo en brazos.
"Karma, nunca confies en nadie, solo en tu familia. Recuerda los amigos son la familia que tú eliges. Te amo."
El pequeño pelirrojo con solo seis años de edad entendía que su madre se estaba despidiendo. Lo último que vio de ella fue su espalda luchando para protegerlo y luego su cuerpo cayendo al suelo.
Fuego en todos lados, sangre salpicando, espadas chocando, todo se quedo grabado en la mente de karma. Lo que es un campo de batalla, lo que es el infierno.
"Jaah, jaah, jaah, jaah", (respiración difícil). Se levantó Karma en su cama buscando aire.
"Ese sueño otra vez", murmuró para si mismo mientras se tocaba el pecho.
Miró para el lado desesperadamente buscando a sus amigas que al encontrarlas con la vista se sintió aliviado. Al mismo tiempo recordando que había alguin más alli. Se asomo por la esquina de su cama y lo onservó.
Un sonrisa se le formó lentamente en su rostro sabiendo que esto lo podría proteger hasta el final.
Un ruido proveniente de la puerta le hizo volver a su cama.
"Vamos, arriba, arriba!", el hombre fue y prendió el pequeño candelabro luego se retiró y volvió a cerrar la puerta.
"¿No llegaron mas temprano hoy?", se quejó Kayano estrujándose los ojos.
"Nah, esque tu eres una dormilona", le contestó Karma para molestarla.
La niña miró a Karma enviándole todos sus pensamientos negativos de él que tenía en el momento.
Karma subió las manos en forma de rendición, "Claro, claro lo capto."
"Estabas despierto antes de que ellos entraran ¿no?", le preguntó la otra chica al pelirrojo.
"¿Aún tienes problemas para dormir, Manami?", le contestó esquivándole la pregunta.
"Un poco, pero...", antes de que pudiera seguir hablando Karma la interrumpió. "Mas importante, vamos, levantense que volveran pronto."
"¿Nos quedamos con la misma ropa?", preguntó Nagisa.
"No, además pronto te confiscarán esa que traes puesta", le contestó virándose y buscando algo debajo de la mesa.
"Ten, usa esto mientras te dan las tuyas", le entregó un set de camisa gris y pantalones un poco más abajo de la rodilla. Unos zapatos cerrados casi del mismo color pero más oscuros.
"La ropa interior te la traen ellos mismos y cada cinco días nos traen la ropa limpia. Ahora vamos vístete."
Nagisa se quedó mirando como ellos se cambiaban uno enfrente del otro sin dificultad. Se le hizo un poco incómodo ya que él era hijo únio y siempre se vistió solo. La única persona que lo vestía era su madre, su familia.
En ese momento cayó en cuenta. (Si ellos son mi nueva familia entonces es algo normal). Se cambió sin dificultad intentando acostumbrarse a la situación.
"Ya vienen, ponganse en fila", les indicó Karma para que estuvieran listos.
La puerta se abrió y entro Achlys. "Tengan", les entregó algo que Nagisa ya había visto. Una pastilla redonda y negra que todos tomaron y se tragaron.
"Vayan al comedor, tú, Nagisa ven conmigo."
Nagisa se volteó a mirar a sus compañeros solo para saber si todo estaría bien. Ellos le dieron una mirada de confianza ya que esto simpre le esperaba a todos los nuevos.
Todos se fueron y solo quedaron el pequeño Nefili y el Elfo. "Sigueme", Achlys comenzó a caminar hacia afuera de las habitaciones mostrándole el camino al nuevo.
Nagisa lo siguió como una cola ya que temía perderse en ese lugar tan grande.
"Las rutinas para ustedes son comedor, clase , comedor y la fisica. Donde aprenderas varias cosas que te serán muy útiles para tus misiones. Pueden usar el baño sólo cuando están en el comedor y por la noche antes de dormir a las duchas."
El hombre detuvo su explicación ya que vió que el niño tenía una duda.
"Achlys ¿a que te refieres con mision?"
"Las misiones por las que nos pagan, puede ser cualquier cosa. Desde ser gualdaespaldas hasta asesinar", Nagisa se quedo pálido al escuchar esto. Asesinar no es una simple palabra que se puede tomara a la ligera.
"Pero, ¿y si no puedo asesinar?"
El Elfo lo miro con un rostro de desaprovación, "Tranquilo, vas a poder hacerlo."
Nagisa sintió que no debería de discutir nada de lo que le dijera el Elfo pero, si asesinaba se convertiría en alguien cómo su padre. El cual mataba a su propia familia sin titubear, ¿acaso él seria igual?.
"Ahora mismo tu caes en lo más bajo de este lugar, eres un Cadete. Si quieres subir tienes que entrenar y mostrarnos que mereces ser ascendido. Después de Cadete sigue el Holow, luego eres un Flight y muy pocos llegan a Especialista."
El Elfo terminando su rutina del novato le entregó su ropa y le dijo que la suya ya habría sido confiscada. Le indicó a uno de sus hombres que lo llevara de vuelta para que dejara su ropa en su habitación y luego al comedor. De este mismo modo siguió el hombre las instrucciones.
Al llegar al comedor Nagisa se quedó sorprendido al ver lo grande que era. Habían muchos más Cadetes de los que había disvisado en la barracas.
Estaba tan inmerso en observar y analizar todo, que no había notado que el hombre que lo guió hasta el comedor ya no estaba.
Se sintió perdido, pues, (que sesupone que haria ahora!). Comenzó a mirar a todos lados buscando sus únicas tres caras familiares que sabría que reconosería pero se desesperó aún más al no ver a nadie conocido.
"Hey niño, ¿eres nuevo, verdad?", lo sacó de sus desesperados pensamientos la voz de un chico a su espalda. Al voltearse se topó con un grupo de personas, entre ellos algunos no tan humanos, sentados en una mesa con sus ojos atentos hacia el Nefili.
"¿Que pasa, no me escuchaste?", insistió uno de los chicos que parecía era el que había hablado la primera vez. Se veía como el lider.
"Um, si...yo soy el nuevo."
"Ah, pero que bueno saberlo. Juzgando por tu pelo eres un Nefili si no me equivoco. Me presentare, mi nombre es Denes y soy un Necromancer, tu sabes los que resucitan a los muertos y podemos hablar con espiritus. Solo te diré una cosa, sobrevivir por aquí no es facil. Tienes que saber con quien te juntas. ¿Que tal si te unes a mi?."
Para Nagisa eso fue muy repentino, jamás pensó que le ofreciera un lugar en su grupo. Le huiera dicho que si pero él no fue la primera persona que conoció al llegar al lugar. Para el Nefili, Karma, Kayano y Manami eran algo que él no podía describir pero sentía una atracción involuntaría hacia ellos y no los podía dejar.
"Gracias por ofrecerme algo como esto, pero yo ya tengo una famila."
"Osea, yo te veo solo, perdido, asustado y decido ayudarte pero ¿tu me rechazas?"
"Bueno es que...", antes de poder seguir hablando Denes lo interrumpió.
"Freya, mátalo", Nagisa sintió que el corazón se le detuvo escuchando algo como eso de un chico que le había ofrecido ayuda al inicio. (¿Estaba hablando enserio?)
Una chica de ojos blancos se paró de la mesa donde todos se encontraban y sonriendo de una manera totalmente no amigable se acercó a Nagisa.
"Lo siento niño, pero el simple hecho de que pertenezcas a las Seis Razas es una maldición en si", le habló mientras unía las manos y de éstas salia un rayo totalmente blanco y controlado.
Nagisa tembló al sentir la sed de sangre que salía de ella dirigida directamente hacia él. Ellos todos se veían como de unos 14 o 15 años así que óbio ellos tendrían más experiencia en combate y cosas así pero Nagisa podía claramente sentir la diferencia de habilidad entre ellos, pero por alguna razón no sintió diferencia en poder.
Ella le lanzó un rayo al hombro de Nagisa, el pobre pequeño al recibir el impacto salió completamente impulsado hacia atras.
Todos los demás al ver lo sucedido pararon de hacer cualquier cosa que estuvieran haciendo y se voltearon a observar y animar la pelea. Los de clase Holow que se encontraban en el lugar vigilando no hicieron nada, simplemente actuaron como si no estuviera sucediendo nada.
Nagisa se sentía mareado, con su cuerpo pesado y todos sus sentidos alterados por el fuerte impacto de alto voltage que acavaba de recibir.
Todo se veía borroso y apenas se podia mover. A lo unico que se podía aferrar al momento era al suelo el cual se sentía frio, duro y sucio. Intentaba ponerse de pie aferrandose a esto pero apenas sentía sus extremidades.
En el momento que intentó hacer fuerza con su brazo derecho notó el inmenso dolor que sentía desde su hombro.
No tenia idea de que hacer, solo escuchaba a su alrededor los gritos animando la pelea y diciendo que acabara con él.
En ese momento se sentía como si estuviera debajo de la mesa en su casa, totalmente débil e indefenso.
Despertando en la realidad miró hacia arriba y vió como la chica le lanzaba otro ataque directamnete a su cabeza. El fuerte deseo de no morir probablemente fue lo que lo ayudo a apenas y impulsarse hacia al lado esquivando por un pelo el ataque. El rayo terminó atacando a los chicos que estaban detras de Nagisa pero éstos se defendiron con su magia y continuaron abucheando.
"¡Oooohh, el pequeñin está dando pelea!", gritó alguien del público formado.
Nagisa se tragó el dolor de su brazo y comenzó a levantarse nuevamente. (Yo no puedo morir siendo tan débil, ya no estoy solo), pensó mientras intentaba idear un plan en su cabeza para derrotar a Freya.
El Nefili ya casi teniendo listo su pequeño plan en su mente se detuvo al sentir el tremendo calor que se comenzó a sentir en el lugar.
Pensó que sólo era él pero cuando miró a su alrededor todos se habían callado y se estaban alejando del lugar. Incluso su contrincante paró su siguiente ataque y se quedó irritada mirando lo que venía detras de Nagisa.
"¿Estas bien Nagisa?", habló una voz familiar a los oidos del pequeño novato sintiendo un gran alivio y terror interno.
Se volteó solo para quedar asombrado por lo que vió. Karma envuelto en llamas que no le quemaban ni la piel o su ropa. Nagisa podía sentir como si la piel se le quemara sin ni siquiera ser tocado por el fuego.
"¡Nagisa!", le gritó Manami mientras corria hacia él con Kayano.
"Ven con nosotras, Karma se encargará de esto. Además necesitamos protección", le dijo Manami un poco preocupada. Un aura negra se comenzó a crear alrededor de ellos tres, cubriendolos completamente.
"Aquí estaremos seguros", Kayano le dijo a Nagisa tomándole la mano para tranquilizarlo.
Afuera, Karma al ver que sus amigos estaban seguros sonrió para sí mismo de una manera un poco diabólica.
"Karma, no actues tan superior solo porque eres uno de las Seis Razas", Denes se dirigió hacia él de forma de advertencia, el cual había tomado posición al lado de Freya.
"Actuo superior porque lo soy", habló melancólicamente. "Además esto se lo buscaron ustedes ya que se metieron con uno de los míos", continuó con las llamas de su cuerpo avivándose.
"Sabes que nosotros tenemos mucha más experiencia que tú en combate y además te superamos por mucho en número", le advirtió el Necromancer haciendo un movimiento con las manos.
Alrededor de Karma se comenzó a sentir frío, claro que el pelirrojo no lo sentía, y de la nada se hicieron presentes Entes que claramente no pertenecían al mundo de los vivos. Sus rostros horriblemente desfigurados y sin color, sus ropas rasgadas y cada uno de ellos llevaban espadas y cuchillas.
"¿Solo cuatro?, mes estas subestimando", habló Karma confiado. "Creo que ustedes no entienden, es verdad que tienen más experiencia que yo y me superan mucho en número pero lo que no entienden esque yo soy un Lighter y por naturaleza soy más fuerte que ustedes."
Soltó poco a poco su poder insinerando a todo aquel que se encontrara cerca. Quemó los Entes y con éstos el fuego se extendió. Todos se alejaron rápidamente sintiendo el peligro de la situación.
"¡Denes, rápido ven detrás de mi!", le gritó Freya creando un escudo con sus rayos. "Maldición, es fuerte."
(Les enseñaré a no meterse con nosotros, les mostraré lo que somos, lo que soy, lo que les puedo hacer...), continuó pensando sin darse cuenta de su alrededor.
El chico no podía escuchar nada solo lo que le decía su mente hasta que una pequeña voz familiar comenzó a sacarlo de su satisfacción.
"¡ma... Karma!", ésto le hizo tomar consiencia y fue apasiguando las llamas hasta extinguirlas completamente.
La esfera creada por Manami para protegerlos se deciso ya no habiendo peligro para ellos. Manami se dirigió rápidamente al lado de Karma y le tomó la mano alandolo hacia ella.
"Karma, estoy aquí", le susurro apretándole más la mano e intentando cachar su mirada. El tacto de ella siempre lo tranquilizaba y el chico no sabía la razón, solo que necesitaba sentirla cerca desde el día en que la conoció.
El pelirrojo le contestó el apretón con uno más fuerte y la observó profundamente en los ojos. Luego de sentirse más consiente se volteó hacia sus contrincantes los cuales no pretendían continuar con la pelea. Karma simplemente los miró fijamente haciéndoles saber que les iría peor si se volvían a enferntar luego se giró y siguió su camino con los que llamaba su familia.
Hola a todos, esta historia va poco a poco pero mas o menos tengo una idea de como quiero que vaya. Gracias a todos por su paciencia y por favor disfrutenla.
En esta historia veran a una Manami un poco más atrevida e independiente, realmente me gusta más a ella de este modo y por esto la hago de este modo, de verdad espero les guste.
