Chapter V

"Enseñanos tu herida Nagisa."

La voz de Kayano trajo de nuevo al Nefili a sus pies ya que estaba pensando en todo lo que había acabado de ocurrir.

"Es en mi hombro", indicó mordiéndose el labio inferior por el dolor que sentía en el momento.

"Te quitaré la camisa para poder verlo mejor y así poder curarlo", de este modo prosiguió sin esperar una respuesta del niño. Nagisa a simple vista se el notaba que estaba en agonía pero el chico no lo quería mostrar, ya mucho esfuerzo estaba haciendo para aguantar el llanto. Viendo cuán fuertes eran en ese lugar él se sentía que debía mejorar a cualquier costo para esta vez poder proteger aquello que tiene.

"Tranquilo Nagisa, Kayano es una Ninfa y ellos tienen la habilidad de un bosque al igual de curar heridas y enfermedades. Ella aún no te puede curar a un nivel avanzado pero puede hacer lo básico", mencionó Manami a Nagisa ya que el tenía cara de preocupación.

La pequeña Ninfa analizó la herida como pudo y comenzó a curarla. Kayano coloco sus manos en la herida y empezó a decir un conjuro en una lengua extraña. En el momento que habló sus manos se iluminaron sobre la herida y poco a poco el dolor disminuyó.

Nagisa fue sintiendo menos dolor y notó que la sangre había parado. Al volterse para agradecer a la chica la notó que estaba temblando y sudando mucho pero con todo su esfuerzo continuaba hasta estar satisfecha.

Al terminar Manami llevó a Kayano al baño dejando a Karma acompañando a Nagisa.

"¿Porque lo hizo si apenas y podía?", le preguntó Nagisa a Karma.

"En este lugar tienes que darlo todo incluso si te mata y mucho más si es por tu familia."

"Si, eso si que lo e notado. Al principio no quería creer que en este lugar es asesina o te asesinan pero si quieres proteger a los tuyos hare cualquier cosa", Karma notó lo serio que su nuevo integrante estaba hablando y supo que quería ser más fuerte.

"¿Tu sabes lo que son las pastillas negras que nos dan?", preguntó Karma a Nagisa. El Nefili estaba completamente confundido ya que el chico se desvió mucho de conversación.

"No se que es"

"Las personas las llaman la Fórmula D, sólo las Seis Razas las pueden tomar y no morir."

"¿Pero a que te refieres?"

"Suena loco no, es por nuestra maldición. Esa pastilla desactiva nuestro BlindMind por veinticuatro horas", se alzó la camisa para que Nagisa viera la maraca del Sol en su pecho. "Todo aquel que porta esta marca está maldito y si no toman esa pastilla y llegan a pasar por un dolor emicional demaciado fuerte terminan perdiendo la razón y buscando sangre, no importa quién sea lo matara. Cuando vuelven en sí están tan cubiertos de sangre que ni se reconocen a ellos mismos."

A Nagisa los hechos se le hicieron muy conocidos, además de que ya había escuchado esa palabra pero decidió que no debería recordar ya que se escuchaba algo no muy grato.

"Es ahí donde entran los BlindMind Zero. A ellos la pastilla no les hace efecto y tienen que vivir controlados. La gente vive aterrada de ellos por eso si eres uno no se lo debes de decir a nadie. Solo a tu familia", le habló seriamente Karma y continuó, "Yo soy uno Nagisa."

El Nefili no tenia idea de cómo reaccionar. Si le acavaba de decir algo tan profundo significaba que confiaba en el. Al pensar en eso una sonrisa se le formó en el rostro y Karma se sorprendió al ver esto.

"Gracias por contarme algo tan importante", le dijo con la sonrisa más sincera que tenía en el momento.

Karma no yuvo el tiempo de contestarle pues Manami y Kayano estaban volviendo.

"Ya estoy mejor", dijo Kayano mostrando su fuerza con el puño alzado.

La Ninfa le llevó a Nagisa su ración de alimento y se pusieron en marcha para sus clases.

Las cosas que aprendían en el lugar no eran cosas que te enseñaban en una escuela normal. Enseñaban sobre el cuerpo humano, cuanto tiempo tarda para pudrirse el cuerpo, como torturarlo físicamente sin que muriera y cosas así. Les enseñaron la psicología humana, diferentes maneras de matar a alguien, metodos de escape, etc.

Nagisa en su asiento se volteba para ver si a los demás esto les parecía normal y en efecto todos estaban atentos escuchando cada palabra incluso sus amigos. El niño al ver a sus amigos tomando esto normal llegó a la conclución de que necesitaría esto para ser fuerte y además de normal se lo tomó muy enserio.

En el momento del almuerzo no se separó de sus amigos. Hicieron una fila donde les daban sopa y luego escogían donde sentarse.

"¿Cómo estuvo, Nagisa?", le preguntó Kayano.

"Aprendí mucho y entiendo que es para las misiones."

"Sip, cuando aprendamos lo suficiente nos usaran para sus trabajos sucios afuera. Si no eres lo suficientemente fuerte pues te dejan aquí y te convertiras en guardia", añadió Karma.

"Es cierto, pero nosotros nos vamos a ir", habló Manami felizmente.

"Manami no puedes andar diciendo esas cosas o nos descubriran", Karma regaño a la Fallen dulcemente.

Nagisa estaba confundido, (¿Como se iban a ir?).

"Cuando seamos Holow nos moveran de este lugar y nos daran misiones. Cuando salgamos podremos ver el mundo y comenzaremos por reunir dinero mientras pasen los años podemos subir de rango y ganarnos más confianza de parte de ellos. Cuando estemos preparados atacaremos y destruiremos este lugar matando a Baldassure el lider de aquí", contó Kayano muy emocionada.

El Nefili quedó sorprendido por la forma en que su amiga lo contó la chica estaba muy emocionada al contarlo y además era un plan muy detallado y alargado.

"Nosotros tenemos cosas que hacer fuera de Praias y cuando crezcamos seremos lo suficientemente fuertes como para enfrentar el mundo, ¿asi, que dices?", preguntó Karma a Nagisa.

El niño se quedo pensando, realmente queria quedarse con ellos y viajar por el mundo. Lo que fuera que ellos tuvieran que hacer a él no le molestaría segirlos.

"Yo también quiero ser fuerte y apuesto que lo lograré con ustedes a mi lado, además somos una familia no nos podemos separar", contestó Nagisa con el corazón.

Todos sonrieron y en el momento hicieron un pacto. Se tomaron de las manos y juraron que siempre estarían juntos hasta la muerte. Otros tomarian esto como una simple promesa de niños pero solo ellos sabían lo que significaban aquellas palabras.

Luego del comedor los llevaron a un espacio muy abierto dentro de la montaña. Había gente peliando con otros, algunos usando sus habilidades otros parecían estar completamente consentrados sentados sin nadie molestándolos.

Nagisa veía como a todos los dividían por esto tomó a Kayano de la mano ya que no quería ser separado de ellos.

"Tranquilo, nos separan por edades. Nos va a tocar juntos", lo tranquilizó la niña.

En efecto se quedaron unidos y habían muchos otros niños de su misma edad. Todos se quedaron quietos, estaban como que esparando algo o a alguien.

"¡El día de hoy los dividiré, ya que e visto a muchos progresar con sus habilidades pero a otros no!", habló una criatura muy alta con ramas por todos lados. Estaba enredado entre ramas y hojas parecía un arbol andante.

"Se que llegaron nuevos así que aprenderan con los que les falta práctica, los que ya saben me los llevaré a otra area para que aprendan a controlarlo, ¡ahora muevanse!", todos se comenzaron a dividir. En eso Nagisa observó que Kayano y Karma fueron a hablar con Manami luegos un grupo de hombres se acercó a la Fallen y se la llevaron.

"¿A donde se la llevan?", preguntó un poco desesperado Nagisa.

"Tranquilo solo se la llevan para que entrene sola. El poder de ella es tóxico para todos los demás y al ella aún no saber controlarlo bien pues es más seguro para todos", le explico Kayano bastante tranquila con el tema.

"Nos vemos mas tarde", se despidió Karma alejándose en otro grupo.

"¿El ya es mas avanzado?"

"Sip, es como un prodigio aquí. Hay unos pocos como el pero Karma es el mejor de ellos", aseguró Kayano muy segura de si misma.

"Ya veo que confias mucho en él", sonrió Nagisa.

"Pues claro, y tambien en Manami y en tí", mencionó Kayano apretándole la mano al Nefili.

Continuaron caminando siguiendo al grupo hasta que los mandaron a sentar. Todos dejaron un espacio bastante significativo entre si por instrucciónes de quien estaba a cargo.

"Quiero que todos cierren los ojos y imaginen su naturaleza, su poder fluyendo por sus venas. Quiero que piensen que estan solos y ese espacio que tienen alrededor es su magia. Aganla fluir, aganla parte de ustedes como si fuera su extremidad, aganla una con ustedes."

Todos los niños comenzaron a hacer lo que la criatura decía, algunos comenzaron a sudar y otros a temblar mientras el aire alrededor de ellos se ponia más tenso y se comenzaron a sentir grandes auras en el lugar.

"Espero ver mejoras cuando vuelva, ustedes sabran lo que hacemos con los inútiles."

Nagisa escuchó como los pasos del hombre se alejaban soltando un suspiro interno por el temor que éste le hacía sentir. Intento sacar todos los pensamientos de su cabeza para poder consentrarse lo cual no se le hacía tan fácil por la presión en el aire a su alrededor. Sabía que no estaba serca de nadie pero podía sentir su poder aplastándo al pobre Nagisa. El niño respiro profundo y comenzó a hacer lo que el arbol parlante le había literalmente ordenado.

Se imaginó sentado en un espacio totalmente en blanco, poco a poco dejó de escuchar y dejó de sentir como si estuviera totalmente solo en ese espacio.

No escuchaba o sentía nada, era como un espacio en su mente al que nunca había llegado. Agudizando sus sentidos y no sentir nada le daba miedo pero un pequeño sonido lo tranquilizo. Era como agua fluyendo en alguna parte de ese lugar. Nagisa se paró y se dirigió hacia el sonido que lo hacía tranquilizarse, lo hacía sentir seguro como en los brazos de su madre.

Al continuar en ese espacio vacio vió como salía agua de todos lados y se acercaba a el. Cualquier otra persona se habría asustado al ver estó pero Nagisa se mantuvo tranquilo como si supiera que no le haria daño.

El agua lo rodeó y el cuerpo de el Nefili la comenzó a absorver. El niño sentía como se esparcía por todo su cuerpo, la magia, el poder, su naturaleza se hacia una con el.

Cuando habrió los ojos estaba respirando mas rápido de lo usual y estaba sudando pero por alguna razón se sentía más fuerte. Habrió la mano y no pudo creer lo que vió, agua se creaba en la palma de su mano. La comenzo a extender por su brazo y efectivamente el agua subió hasta su cuello. Estaba sorprendido por esto pero le causaba una alegría infinita en su corazón. Deciso su poder al ver que el casi árbol estaba parado alfrente mirándolo.

"Veo mucho progreso de algunos de ustedes", todos los niños pararon de hacer lo que estuvieran haciendo y prestaron atención. Nagisa curioso por Kayano la comenzó a buscar con la vista y al verla quedó con los ojos muy abiertos. La Ninfa había hecho crecer plantas a su alrededor y estaba enredada entre tallos, raíces y ramas de las cuales se estaba desatándo.

Al fijarse mejor algunos de los otros niños también tenían cosas raras alrededor de ellos pero otros no tenían nada y esto parecía preocuparles.

"Vamos preparense que ahora vamos a combatir"

Todos los niños se pararon y comenzaron a hacer estiramientos, algunos estaban igual de perdidos que Nagisa pero simplemente imitaron a los demás.

Kayano corrió al lado de Nagisa para ayudarlo en los estiramientos, al mismo tiempo le explico lo que harían en las clases de combate.

"Normalmente en las clases nos enseñan técnicas de pelea, maneras de esconder tu sed de sangre y saber cuándo sacarla tambien. Otras veces nos ponen a hacer ejercicios y carreras de obstaculos también nos enseñan como usar espadas, cuchillas, veneno y muchas otras armas", le explicó normalmente.

(Wao de verdad ella está acostumbrada a esto), pensó el chico.

Todos se organizaron y se comenzaron a mover siguendo al hombre árbol.

"Hey, Kayano ¿donde estan tus amigitos?", habló un chico de detras de Nagisa y Kayano con una voz muy irritante.

La Ninfa puso cara problemática e irritada. (¿Ellos otravez?), pensó la chica.

"Sabes que seremos los mejores de este lugar y ustedes quedaran en el polvo", habló otro niño empujándola al suelo.

Nagisa se molestó mucho al ver lo sucedido, se volteó y empujó al niño para atras. Se viró y ayudó a Kayano a levantarse y seguir caminando dejándo a los otros niños atras riéndose.

"¿Quién es ese?", preguntó el que empujó a la Ninfa.

"No lo se, pero supongo que es nuevo. Nunca lo había visto por aquí, ¿que piensas Ava?"

"El chico es muy lindo, me agrada."

Al llegar al lugar les ordenaron que calentaran nuevamente para comenzar. Nagisa aprovechó esta oportunidad para preguntarle a Kayano sobre el incidente.

"¿Kayano, quienes eran ellos?"

"Idiotas que no saben nada más que hacer", contestó francamente.

Nagisa puso cara de que quería más información ya que obiamente su amiga había saltado unos cuantos puntos muy importantes.

La chica suspiró, "Yo llegué aquí hace como seis meses e igual que todos no fue por voluntad propia. Mi actitud no era la mejor al venir y Manami afirmó ver oscuridad en mi corazón así que Karma no me permitía acercarme y me dejó de lado. Resiví unas buenas palisas ya que era la nueva y estaba sola, la única persona que me ayudó fue Manami, la cual aún viendo oscuridad en mí quería ayudarme. Yo al estar tan indefensa y no quería meter en problemas a Manami pues decidí entrar a un grupo y ya puedes adivinar a quienes me uní."

"¿Con ellos, ¡de verdad!?"

"Sip, su alfa se llama Ava, ellos son un grupo de cinco Werewolfs. Se pueden convertir en lobos muy grandes y en su forma humana su fuerza es de 50 hombres juntos. Me trataban como basura pero me protegían de los otros grupos, obio a Manami no le gustó esto y vino a ayudarme e intentó razonar con ellos pero no funcionó. Le pegaron y la hirierón pero ella lo soportó por mi, mientras me sostenían para que lo viera todo hasta que me logre soltar y la cubrí con mi cuerpo para que no le sucediera nada. No poco después llegó Karma y casi los mata si Manami no lo ubiera detenido. Luego el nos ayudó a ambas y me dió la bienvenida a su grupo, dijo que nosotros nos protegemos entre sí"

"Ya veo porque cuando lo empujé no sentí que se moviera."

"Exacto, no te metas con ellos Nagisa. Al menos no hasta que seas lo suficientemente fuerte", dijo Kayano con una sonrisa media maligna en su rostro.

"No meterse con quien", preguntó Karma saliéndo de la nada. Ambos se sorprendieron y dieron un sálto hacia atras.

"¿¡De dónde salíste!?", preguntó Kayano totalmente sorprendida.

"Yo llegué desde que Nagisa dijo algo de empujar a alguien."

"Pero y como...", Nagisa no lo podía creer.

"Karma veo que estas mejorando en ocultar tu presencia", le habló Kayano.

"Por quien me tomas", contestó Karma con una risa jugetona. "Kayano, si te vuelven a molestar..."

"Esta bien Karma... no me hicieron nada", interrumpió Kayano antes de que el pelirrojo terminara de hablar.

"Oka", contestó Karma tocándole la cabeza a la Ninfa.

Kayano le envió una mirada de agradecimiento a Nagisa por no haber dicho nada. El Nefili entendió y guardó el secreto.

"Hola chicos", llegó Manami bastante apresurada. "¿Llegue a tiempo?"

"Sip, pero ya acabó el calentamiento", le contestó Nagisa.

"Pero no importa ya que nos haremos fuertes juntos", añadió Kayano.

"Exacto, no sirve si no estamos todos", comentó Karma.

"¡Dejen de hablar y escuchen!", gritó el casi árbol parlante. Comenzó a explicar los ejercicios que harían.

Los cuatro amigos intercambiaron miradas y sonrieron para si mismos. Nadie en ese momento sabía el futuro que les esperaba a aquellos chicos.