Nuevo capítulo!

Ane himura: Sí! Esperemos que Kenshin llegue a tiempo, y no me imagino la revolución que se armará no sólo en el dojo, sino también con los villanos al saber de la presencia de Battousai. Además, a pesar de sus buenas intenciones, Kaoru sola no puede ser de gran ayuda contra tanto asesino a sueldo por ahí. Espero que te guste esta actualización!

kaoruca: Bueno, como lo dijiste y también lo dije, es justamente la inseguridad de Kaoru para con Tomoe lo que hace que muchos fics tomen forma y hagan una tragedia del día a día de la kendoka, más aún comparándose y sintiendo que queda atrás de ella como mujer y como influencia para Kenshin. Siendo sincera, me parece un recurso fácil, sin ánimos de criticar a la autora original ni a otros, pero sé que lo hacen para buscarle una contraparte femenina a la protagonista (Megumi para muchos no cuenta ya que queda simplemente como la amiga pesada), cosa que en el manga no tiene. Se me hace que como es justamente un manga donde ninguno de los dos protagonistas tienen un rival de amores, los fans se descolocan, y como ves, parece que es un axioma que tenga que venir alguien a querer quitarles el amor. Te confieso que a mí también me deja un mal sabor de boca el trato hacia Tomoe en muchos fics: es un personaje con mucho potencial para ser explotado, y en historias canon es la sombra que no deja en paz a Kaoru, o en universos alternativos ya es directamente la villana (hay muchos fics muy buenos que quiero traducir en los que me encuentro con este tipo de situaciones, lo que me decepciona un poco). Otro personaje infravalorado para mí es Kiyosato, siento que a ninguno de los dos el fandom en general les dan la importancia que merecen. Te agradezco por las palabras de aliento y me alegra que te guste lo que hago. Espero que este capítulo sea de tu agrado!

serena tsukino chiba: Este Yahiko es un loquillo jejeje! Y como lo conoce a Kenshin supo en dónde darle, y le hacía falta. Ahora no sólo va a tener que ayudar a los del dojo, sino que también se va a encontrar con lo que teme jaja! Espero que te guste!


Capítulo 8

El Dojo Fujiya estaba que estallaba después de la reunión post-almuerzo. Yosuke reunió a todos los estudiantes, y Kaoru permaneció de pie detrás del maestro con Hideo junto a ella. Kaoru tenía la impresión de que Yosuke confiaba en Hideo y que sería el shihondai. Mentalmente estuvo de acuerdo. Hideo parecía ser un hombre inteligente y sus opiniones eran claras. Su breve conversación con él le mostró que Hideo era sabio y durante la reunión, Kaoru pudo ver que también era una persona táctica. El Dr. Naruse se arrodilló en silencio en una esquina. Permanecería con Sakura e Inoe, y eso significaba que era su deber proteger a aquellos que no podían pelear.

Algunos estudiantes practicaban con sus bokken en la sala de entrenamiento, Hideo era uno de ellos. Kaoru tomó el suyo propio y se dirigió al jardín. Habiendo elegido un buen sitio para practicar, respiró hondo varias veces antes de empezar a hacer sus katas. Sus movimientos eran elegantes y fuertes, varios estudiantes se detuvieron en el corredor para contemplar a la hermosa joven con su bokken, usando gi y hakama. Hideo pronto vislumbró a Kaoru también y siguió a los demás para observar a la joven.

Hideo nunca había visto a Kaoru practicar su estilo de dojo. Sólo le había visto enseñarles a las hijas del sensei lo básico del kendo. Y esta vez, los movimientos gráciles de la chica hacían que su corazón diera un brinco. Hideo no podía ocultar el hecho de que le atraía Kaoru. Pero tampoco era tan estúpido como para no darse cuenta de que el corazón de la joven le pertenecía a alguien más. Y por la conversación que tuvieron la noche anterior, parecía que el hombre no sentía lo mismo que ella, o era demasiado tonto para entender sus propios sentimientos.

Kaoru continuó moviéndose hasta terminar todas las katas. Bajó su bokken y volvió a respirar hondo repetidas veces antes de sentarse a meditar. Cuando abrió los ojos, escuchó el sonido de aplausos. Kaoru se volvió para ver a Sakura y a Inoe mirándola alegremente. Kaoru sonrió y se prometió a sí misma que las protegería.


La luz del día fue cediendo lentamente al atardecer y el cielo se tornó de un color anaranjado antes de oscurecerse. Kaoru estaba lista con su bokken en una habitación con el Dr. Naruse y las hijas de Yosuke. El dojo estaba en silencio.

Kaoru podía sentir el aire pesado.

Al frente, estaba Yosuke junto con Hideo. Los estudiantes estaban dispersos por el dojo, algunos estaban en la granja. Rogó silenciosamente que Kaoru pudiera mantener a sus hijas ilesas.

Después de varios minutos, la puerta de enfrente se abrió de repente y una docena de hombres con sus espadas entraron al dojo. Un hombre estaba vestido a la usanza occidental, no llevaba arma alguna, tenía alrededor de 40 años de edad, y sus ojos brillaban en la oscuridad. Junto a él estaba Toshi, cuyos ojos paseaban alrededor del dojo. Hideo entrecerró sus ojos y empuñó su shinai. Tenía la sensación de que Toshi estaba buscando a Kaoru.

"Buenas noches, Fujiya-san. Aún estás en buenas condiciones, por lo que veo," el hombre, Kobayashi, sonreía.

Yosuke resopló. "Tu cortesía no significa nada, Kobayashi. Te he dicho varias veces que ésta es mi tierra. No tienes ningún derecho de arrebatársela a mi familia."

"Ah," dijo Kobayashi a sabiendas y movió su dedo índice. "Te equivocas, Fujiya. Esta tierra será mía cuando estés muerto."

Yosuke apretó los dientes. "¿Es así? Hay muchas propiedades en esta ciudad. ¿Por qué insistes en tener la mía?"

Kobayashi caminó de un lado a otro en cámara lenta antes de responder, "Porque la tuya tiene la mejor perspectiva. Construiré una fábrica de medicamentos aquí y las venderé a comerciantes extranjeros."

"¿Así que es eso? ¿Heriste a unos estudiantes por una fábrica?" Esta vez fue Hideo quien habló.

Kobayashi ladeó la cabeza y miró al joven. "Toshi me dijo que te vio con una chica en el mercado. ¿Dónde está? ¿Es tu mujer?"

Hideo gruñó y mantuvo la postura.

Toshi miró a su alrededor. "No la he visto. O ella ya se fue o está en algún lugar del dojo." Olfateó el aire. "Puedo olerla."

Hideo miró con asco a Toshi.

"Última oportunidad, Fujiya. Vete o muere."

Yosuke rió ligeramente y se mantuvo en posición. El maestro le mostró su bokken. "Elijo lo último."

Kobayashi volvió a reír y golpeteó sus dedos.

Los hombres detrás de él cargaron y los estudiantes aparecieron repentinamente desde el dojo. Toshi buscó a Hideo hasta quedarse frente a él.

Toshi sonrió. "Bien, tenemos asuntos pendientes."

Toshi desenvainó su espada y atacó a Hideo, pero éste fue más rápido. Ambos hombres tenían su duelo mientras Yosuke lidiaba con los hombres de Kobayashi. Kobayashi miró la escena ante él de manera desinteresada antes de dirigirse hacia la puerta principal y hacer una señal con su mano.

Otra docena de hombres llegó y se metieron en la pelea, sorprendiendo a Yosuke, Hideo, y los demás estudiantes. Toshi vio una abertura en el ataque de Hideo y lo golpeó, cortándole el brazo izquierdo y haciendo que Hideo cayera al suelo.

Toshi se burló y se encaminó al interior, pero otro estudiante bloqueó su camino. Tenía que admitir que el Dojo Fujiya tenía aprendices talentosos.

"Hideo, dale la señal. ¡Ahora!" gritó Yosuke en medio de su pelea.

Hideo siseó y trató de levantarse apoyándose en su shinai. Caminó hacia la columna y la golpeó varias veces con la espada de madera.

La cabeza de Kaoru dio un chasquido al escuchar el sonido.

"Cuando escuches el sonido de la columna siendo golpeada, debes huir con Sakura, Inoe y Naruse-sensei."

Eso era lo que Hideo le había dicho antes de separarse. Kaoru se levantó rápidamente. Sakura e Inoe sintieron su cambio de comportamiento y se aferraron a la hakama de Kaoru.

"¿Kamiya-san, qué sucedió?" le preguntó Inoe a la shihondai.

Kaoru la miró y sonrió antes de mirar al Dr. Naruse. "Tenemos que irnos ya."

El doctor asintió nervioso.

"Sakura, Inoe, quédense conmigo, ¿ne? Las llevaré a casa de su tía."

"¿Ahora?"

Kaoru hizo todo lo posible para calmar a las niñas con su mejor sonrisa. "Sí. Ahora vámonos."

Empezaron a caminar dando pasos rápidos. Se escuchaba el sonido de la batalla e Inoe sollozaba.

"Quédate conmigo, Inoe. Sé fuerte," la reprendió Kaoru.

"Hai," dijo la pequeña limpiándose las mejillas húmedas.

Volvieron a caminar y uno de los hombres de Kobayashi los atacó, pero Kaoru lo derribó fácilmente. En silencio, se encaminaron de vuelta y se acercaron a la puerta trasera antes de que otro hombre los atacara y Kaoru lo dejase inconsciente. Cuando alcanzaron la puerta, una sombra apareció y Kaoru empuñó su bokken.

La sombra se encaminó hacia la luz y Kaoru se congeló.

"Hola, linda. Te dije que nos volveríamos a encontrar."

Mientras tanto, la batalla de la parte frontal tampoco estaba yendo bien para el lado de Yosuke. Él y sus estudiantes estaban ya cansados, y sus oponentes parecían incrementarse en número. En una abertura de su defensa, Yosuke recibió una patada en su estómago y fue lanzado contra la columna.

"¡Sensei!" gritó Hideo.

Yosuke tosió y trató de levantarse antes de ver un revolver apuntándole en la nariz.

"Di adiós…sensei…" Kobayashi apretó el gatillo.

"¡No!"

Fue como en cámara lenta: cuando Yosuke cerró sus ojos y Kobayashi procedió a dispararle, algo golpeó la mano de Kobayashi en un instante. La pistola disparó, pero la bala fue a dar en el suelo.

"¿Nani?" dijo Kobayashi, agarrando su mano herida.

Al levantar la vista, vio a un hombre pelirrojo con gi y hakama oscuros y con una extraña katana en sus manos. Yosuke abrió sus ojos llenos de asombro y también se sorprendió de ver al espadachín.

El espadachín no dijo nada, sólo apuntaba su espada hacia la nariz de Kobayashi. Ahora, los roles estaban invertidos.

Kobayashi estaba temblando y entonces, con un movimiento rápido, la espada lo golpeó en la cabeza con fuerza. Kobayashi cayó al suelo, inconsciente.

Los ojos de Yosuke se ensancharon.

¿Quién es este hombre? Lo vi golpear a Kobayashi, pero éste no sangró. ¿Qué clase de katana es esa?

El pelirrojo se dio la vuelta y miró a Yosuke. "Kaoru-dono… ¿dónde está?"

Yosuke parpadeó. ¿Acaso el hombre dijo el nombre de Kaoru?

"¿Dónde está?" Volvió a preguntar, con voz firme.

Yosuke gruñía mientras trataba de ponerse de pie. El espadachín lo ayudó y el maestro se apoyó en la columna.

"Ella estaba… por allá." Yosuke apuntó hacia el corredor oscuro. "Le dije que escapara por la puerta trasera. Mis hijas están con ella."

El misterioso espadachín asintió y tan rápido como apareció, se fue.

Entretanto en la puerta trasera, Toshi desenvainó su espada y Kaoru se puso en posición.

"¿Estás segura de querer pelear aquí, linda? Hay niñas."

"Naruse-sensei, llévese a Sakura y a Inoe," dijo Kaoru sin mirarlos.

El doctor no dijo nada, miraba a Toshi y a Kaoru, luego rápidamente se llevó a las niñas. Kaoru no tuvo tiempo de ver el horror en sus rostros.

Toshi rió entre dientes. "Buena elección."

Con un movimiento rápido, Toshi atacó y Kaoru bloqueó el ataque. Volvió a atacar y la chica trató de bloquearlo lo mejor que pudo. En su mente, Toshi admiraba las habilidades de la joven, y su curiosidad creció. No muchas chicas podían sostener un shinai, y esta usaba un bokken.

Sonrió de lado.

Quizás, después de derrotarla, se la llevaría con él y le preguntaría quién era ella en realidad. Y después, se divertirían. Y mucho…

El pensamiento provocó que los movimientos de Toshi fueran más rápidos y que Kaoru fuera acorralada lentamente. Después de dos golpes más, la empuñadura de la espada de Toshi golpeó el estómago de Kaoru y la chica cayó al suelo.

Toshi reía en voz baja mientras se acercaba a Kaoru. La joven trató de agarrar su bokken, pero Toshi lo pateó a un lado. En un movimiento veloz, agarró el rostro de Kaoru y la miró a los ojos.

"Te estoy dando otra opción, linda. O vienes conmigo o haré que te arrepientas."

Kaoru levantó la mirada y pateó a Toshi en el estómago. Cuando el hombre se agachó gruñendo, Kaoru aprovechó la oportunidad para librarse de su alcance. Cuando trató de levantar su bokken, Toshi tiró de su pie y Kaoru fue nuevamente derribada en el suelo.

Toshi volteó el cuerpo de Kaoru con su pie para que lo mirara mientras permanecía de pie sobre ella con la punta de su espada en el cuello.

Los ojos de Kaoru se ensancharon. Su corazón latía con fuerza.

"Qué lástima. Podríamos haber sido grandes amigos." Toshi levantó su espada y Kaoru cerró los ojos.

Kenshin…

El sonido del choque de dos hojas hizo que Kaoru abriera los ojos. Toshi todavía estaba agachado sobre ella, pero miraba incrédulo hacia otra dirección. Kaoru volvió su cabeza y casi se quedó sin aliento al ver al hombre junto a Toshi.

Reconocería esa cabellera roja en cualquier parte.

"Kenshin…" murmuró Kaoru. Nunca pensó que la aliviaría tanto verlo en ese momento.

Toshi sonrió a pesar de que la espada de Kenshin estaba frente a su rostro.

"Aléjate," dijo Kenshin con tono mortal.

Toshi rió por lo bajo y lentamente se alejó de Kaoru. Los ojos de Kenshin siguieron sus movimientos, sin dejar su postura de lucha, ya que estaba parado como una barrera entre Kaoru y ese hombre vil.

Toshi ladeó su cabeza. "¿Eres uno de los hombres de Kobayashi? No te he visto antes." Miró a Kaoru quien aún estaba tumbada en el suelo. "Si la quieres, podemos compartir."

Los ojos de Kenshin brillaron mientras gruñía, "No comparto lo que es mío."

Los ojos de Kaoru se abrieron de par en par mientras Toshi hacía lo mismo y reía sin control. Levantó las manos en señal de derrota.

"Está bien, está bien, entiendo."

"Al salir, llévate a tu líder contigo también." Dijo Kenshin con naturalidad.

Toshi sonrió y envainó su espada. Se alejó lentamente y se volvió para mirar a Kaoru, pero el espadachín pelirrojo bloqueó su visión. Sus ojos brillaban peligrosamente.

"Te veré de nuevo, Rojo."

Kenshin no se molestó en responderle, sólo envainó su espada cuando estuvo seguro de que Toshi se había ido.

"Kamiya-san…Kamiya-san…"

Sakura e Inoe aparecieron de repente desde la puerta trasera y abrazaron a Kaoru con todas sus fuerzas. Kaoru rió cansada antes de devolverles el abrazo y Kenshin sonrió ante lo que veía.

Sakura fue la primera en darse cuenta de la presencia de Kenshin. "¿Kamiya-san, es tu amigo? Su cabello es gracioso."

"Oro," fue todo lo que Kenshin pudo decir.