Nuevo capítulo!

persefomina: Pues de ir rápido les va a costar, con todo el tumulto que sufre el dojo, pero es obvio que Kenshin ya está sentando las bases de su relación con Kaoru. Hay que ver que estos acontecimientos no los afecte y que regresen pronto para hablar las cosas como corresponde. Saludos y espero que disfrutes del capítulo!

Eliza: Qué linda! Es que da para que nos provoque mucha ternura: no se ve todos los días a Kenshin declarándose, hay que pedir un deseo cada vez que pasa eso XD. Y me alegra mucho que te esté gustando! Saludos!

Ane himura: Kaoru ya está exagerando con lo que le pasa respecto a Tomoe. No se le culpa que sienta cierto resquemor ante lo revelado en el Jinchuu, cualquiera se pondría así y no lo comprendería de buenas a primeras, pero ya pasó un tiempo y ciertas circunstancias como para que ella termine de entender y poner las cosas en su lugar dentro de su corazón. Se lo había dicho a otra lectora: es algo absurdo que no haya tenido problemas en aceptar que Kenshin fue asesino y que sí tenga reparos por haber tenido otra mujer. Pero bueno, es la salsa necesaria para armar desmadres de autoestima y hacer que la historia tenga razón de ser XD. Y en el fondo nos encantan estas tragedias, para qué negarlo jaja! Un saludo y espero que te guste el capítulo!


Capítulo 11

Después del casi beso, Kenshin continuó estando cerca de Kaoru, incluso siguiéndola hasta la granja si era posible. No pudo evitar levantar las cejas cuando la vio plantando verduras y rábanos. No sabía que la chica pudiera cultivar. Y conociendo a Kaoru, estaba seguro de que tenía algo en mente y quería saber qué era.

Quizás esta noche le preguntaría.

Al caer la tarde, Kenshin se había ido. A diferencia del día anterior, esta vez se despidió de Kaoru. Haría algunas investigaciones a fin de descubrir cuándo Kobayashi atacaría exactamente. Y también a diferencia del otro día, Kaoru sólo sonrió al sentir a Kenshin detrás de ella envolviendo su cintura con sus brazos.

"Koishii...tadaima."

El corazón de Kaoru dio un brinco ante la cariñosa declaración. Giró la cabeza y vio que Kenshin apoyaba la barbilla sobre su hombro. "Okaerinasai. Nunca antes me habías llamado koishii." Siempre había sido Kaoru-dono para él.

Kenshin gruñó y acarició el largo cabello de Kaoru. "Siempre fuiste mi koishii."

Sus ojos se encontraron Kaoru pudo ver en ellos tiernos sentimientos que hicieron que su corazón diera otro brinco al recordar que estuvieron cerca de besarse en la mañana. "¿Cómo te fue? ¿Qué información conseguiste?" Kaoru decidió hacer la situación menos incómoda de la mejor manera, no con Kenshin sentado detrás de ella y abrazándola íntimamente.

"Hmm… aún no planean atacar. Saben que estoy aquí."

"Oh…" dijo Kaoru algo preocupada.

Kenshin jugaba distraídamente con los dedos de Kaoru. Ya no había tierra en ellos. "Aunque es algo bueno. Lo pensarán dos veces antes de volver a atacar este dojo."

Kaoru no se sentía particularmente feliz con ello. "Eso no significa que no lleguen a atacar en un futuro."

"No a corto plazo. Les dará tiempo a los estudiantes de Fujiya-san para recuperase debidamente. Ellos también tienen varios heridos." Kenshin parecía pensarlo mucho. "¿Crees que deberíamos pedir ayuda a Aoshi y a Misao?"

Los ojos de Kaoru brillaron. "Le sugerí lo mismo a Yosuke-san. Y fue entonces cuando atacaron."

Kenshin asintió, tomándolo en consideración. "Será difícil ya que Kobayashi también tiene espías. Nuestro mensaje no llegará a tiempo para Aoshi." Miró a Kaoru. "Estamos por nuestra cuenta."

Kaoru bajó la cabeza.

Sabía eso.

El plan de Kobayashi era poner al dojo en la peor situación posible. No sólo hiriendo a los estudiantes y ocasionando caos, sino también habiendo quemado la granja de Yosuke. Quería matar a su enemigo desde adentro.

Kenshin inclinó su cabeza. "¿Qué es ese asunto de la agricultura?"

"¿Eh?"

"El cultivo. Nunca te había visto hacer eso en Tokio."

Kaoru se tensó y miró hacia cualquier lado menos hacia el hombre detrás de ella. No se esperaba que Kenshin se lo preguntara, y sobre todo, no sabía cómo responderle ya que era parte de un plan futuro. Kenshin frunció el ceño. Supuso bien. Kaoru estaba escondiendo algo.

"Necesitas descansar, Kaoru." Kenshin le dedicó una sonrisa. No quería presionarla para que le respondiera, no cuando parecía reacia a darle una respuesta.

Kaoru le devolvió la sonrisa a Kenshin nerviosamente antes de acostarse en el futón. Observó cómo Kenshin le colocaba una manta encima y le acariciaba el cabello.

"¿Dormirás afuera otra vez?"

"Hai."

"Deberías dormir en tu habitación, Kenshin. Es grosero no aceptar la hospitalidad de Yosuke-san."

Kenshin se encogió de hombros. "Le dije que no necesitaba una habitación."

Kaoru suspiró. Sabía que esta vez no ganaría en la discusión. Cerró los ojos con una leve sonrisa en los labios.

"Oyasuminasai, Kenshin."

"Oyasuminasai, koishii."


La atmósfera en el dojo había cambiado desde la llegada de Kenshin. Al caer la noche, lo esperaban para que diera las nuevas noticias. Pasó casi una semana, pero sin señales de otro ataque de parte de los hombres de Kobayashi.

Kaoru seguía entrenando a Sakura e Inoe y pasaba breves momentos con Kenshin antes de dormir cada noche. Era su momento privado. Kaoru se preguntaba si Yosuke había descubierto que el ex hitokiri se metía a su habitación a menudo. Aunque ésa no era su única preocupación. Kenshin era mucho más atento con ella, y se había vuelto mucho más audaz en mostrarle sus intenciones, lo que hacía que la barrera en su corazón se desmoronara lentamente. Él no había vuelto a hablar de su propuesta aunque sabía que ella evitaba el tema a propósito, y conociendo a Kenshin, no lo olvidaría.

Y además estaba Hideo.

El joven claramente evitaba a Kenshin, y ahora también a ella. Kaoru no quería ser egoísta, pero no podía evitarlo. Ya había elegido a su hombre, pero tampoco quería perder la amistad que tenía con Hideo. Así que cuando Hideo decidió unirse al grupo que cultivaba cuando ella no tenía que enseñar a las niñas y cuando Kenshin no estaba a la vista, Kaoru vio que era la oportunidad perfecta para hablar.

Kaoru trabajó a propósito cerca de Hideo y casi sonrió al ver la determinación en sus ojos.

"¿Cómo has estado, Kato-san?" preguntó Kaoru.

Hideo parpadeó sorprendido antes de sonreír con fuerza. "Bien."

Kaoru gruñó. Ambos trabajaban juntos plantando verduras. "No hemos hablado desde aquella noche."

Hideo se quedó en silencio antes de hablar. "Simplemente no quiero molestarla." Y luego, su mirada se volvió turbulenta. "Además, sé que usted es su mujer. Sé que él… siempre… pasa… tiempo en su… habitación." Se sonrojó.

Kaoru casi se desmayó.

"Kato-san…nosotros …nunca …digo …nosotros …" Esta vez era su rostro el que estaba sonrojado. Ya temía que Yosuke supiera que Kenshin pasaba la noche en su habitación, y ahora Hideo…

Los ojos de Hideo se ensancharon y se disculpó rápidamente, "Lo siento, Kamiya-san. No quise decir que…" Rió nervioso.

Kaoru sonrió tímidamente. "Él pasó la noche conmigo." 'Más que nada para compartir lo que obtenía de su espionaje', pensó Kaoru con ironía. "Pero nunca compartimos un futón. De hecho, él siempre ha dormido fuera de mi habitación." Suspiró y continuó con su trabajo. "Aún no he tomado una decisión."

Hideo frunció el ceño, pero sus ojos seguían fijos en su tarea. "¿Su llegada aquí no cambió nada?"

"No lo sé. Sigo confundida. Hay cosas que quiero preguntarle antes de tomar alguna decisión," respondió Kaoru.

"Himura-san les está dejando en claro a todos que usted es su mujer, sin importar lo que piense."

Kaoru se volvió a Hideo. Tenía la sensación de que ambos hombres habían hablado sin su conocimiento.

"Kato-san…"

"Usted dijo que no era buena mintiendo. Sus ojos cuando lo ve …" Hideo hizo una pausa y miró el cielo. "Me gustaría que usted pudiera verme de esa manera."

Kaoru se quedó boquiabierta y se estremeció.

Hideo sacudió la cabeza, tratando de liberarse del hechizo de la confesión. "Pero puedo ver que no puedo reemplazarlo a él en su corazón. Debería tratar de entender sus sentimientos, Kamiya-san. El modo en que la mira… no es buscando un reemplazo para un amor perdido. Él la ama."

Kaoru se congeló.

Hideo volvió a sonreír. "Espero que ambos puedan encontrar pronto la manera. No dejen que los problemas del dojo los detengan."

Hideo no esperó por una respuesta de Kaoru. Kaoru, sin embargo, sólo se quedó agachada y quieta. Las palabras de Hideo habían aclarado algo su mente.

El grito de un hombre alertó a Kaoru y a Hideo mientras se incorporaban.

"Kato-san, Kamiya-san… Himura-san trajo noticias. Habrá otro ataque esta noche," dijo el hombre, causando que Kaoru y Hideo dejaran lo que estaban haciendo y volvieran al dojo.


Cuando Kaoru y Hideo llegaron, todos los estudiantes y también Yosuke estaban reunidos en la sala de entrenamiento. Sus ojos se cruzaron con los de Kenshin y los de éste se entrecerraron un poco al ver tierra en las manos de Kaoru.

"Disculpen por la repentina reunión, pero Himura-san trajo noticias muy importantes." Yosuke le indicó a Kenshin que hablara.

El espadachín pelirrojo asintió y se dirigió a los estudiantes. "Por lo que sé, atacarán esta noche y traerán más hombres que la última vez."

Kenshin había estado espiando a Toshi por varias noches. Era el objetivo principal de Kenshin. Por un lado, había irritado a Kenshin con lo que dijo sobre compartir a Kaoru, y su ki era muy fácil de manipular a pesar de sus habilidades con la espada. En cuanto a ese día, fue temprano a espiar a ese vil hombre, ya que Kenshin percibió que Kobayashi ya había planeado el ataque, como resultado de sus actividades de espionaje previas.

"Aún tenemos unas pocas horas para planear una estrategia." Kenshin miró a Yosuke. "Sugiero que mantenga a sus hijas y a Naruse-sensei a salvo en algún lugar del dojo, Fujiya-san."

"Me niego," dijo el doctor de repente. "También quiero ayudar."

Kenshin se cruzó de brazos y frunció el ceño. "Será arriesgado."

"Habrá muchas personas con posibilidad de salir heridas," dijo el Dr. Naruse obstinadamente.

"Este dojo tiene habitaciones ocultas. Se quedará allí con Sakura e Inoe," dijo Yosuke al fin.

"¿Habitaciones ocultas?" intervino Hideo. "Nunca supe de eso, sensei."

Yosuke sonrió sombríamente. "Hábitos de antiguos guerreros. Se tiene siempre un pasaje secreto."

Y Kaoru se preguntó por un instante si el Dojo Kamiya también tenía lo mismo.

La sala quedó en silencio antes de que finalmente el doctor aceptara.

Kenshin asintió y volvió a dirigirse a todos. "Estoy seguro de que con los recursos que tenemos en estos momentos, podemos derrotarlos." Miró a Kaoru con nostalgia. "Cuando Kaoru-dono y yo tuvimos una batalla en Kioto, nuestros oponentes también eran numerosos, pero logramos vencer con la ayuda de nuestros amigos." Sus ojos volvieron a endurecerse. "Podemos lograr lo mismo en este dojo."

Las últimas palabras de Kenshin despertaron el espíritu de los estudiantes. Kaoru tenía que admitir que Kenshin era talentoso con los discursos motivacionales.

"Muy bien," Yosuke habló de nuevo. "Trazaremos una estrategia después del almuerzo."

Los estudiantes concordaron y dejaron la sala. Kaoru y Kenshin se miraron el uno al otro.

Sabían que estaban juntos en esta pelea.


El plan fue establecido.

Kenshin y Yosuke estarían al frente del dojo, mientras que Kaoru y Hideo estarían dentro. Todos los estudiantes estarían ubicados por todo el dojo, incluso en la granja.

Para cuando el cielo se estaba oscureciendo, todo el mundo estaba listo. Kaoru tomó el bokken de su padre y abrazó a Sakura y a Inoe.

"No quiero ir," dijo Sakura entre lágrimas.

Kaoru sonrió interiormente y dejó de abrazarlas. "Es por su seguridad. Recuerden, no importa lo que suceda, permanezcan adentro hasta que uno de nosotros vaya por ustedes. ¿Prometido?"

Ambas niñas asintieron.

"No se preocupen. Mi amigo es un gran espadachín. Nos protegerá a todos," el corazón de Kaoru saltó al mencionar a Kenshin.

Las niñas fruncieron el ceño antes de volver a abrazar a Kaoru y ser llevadas por Yosuke. Kaoru las observó irse y deseó que volvieran a verse pronto.

"¿Un gran espadachín? Es un gran cumplido."

Kaoru rió entre dientes y se volvió para ver a Kenshin de pie junto a ella.

"Bueno, estaba afirmando un hecho," fue la respuesta de Kaoru.

Y luego, se callaron.

Kenshin la miró con ternura. "Kaoru, cuando todo esto se solucione, quiero que volvamos a casa juntos y empecemos una nueva vida."

Kaoru casi quedó con la boca abierta, pero luego sólo asintió. "Si sobrevivimos a esto, consideraré tu propuesta."

Los ojos de Kenshin se abrieron de par en par antes de que éste sonriera. "¿Sólo considerarla?"

"Probablemente sea un sí."

Kenshin todavía miraba a Kaoru, pero sus ojos parecían estar sonriendo.

Yosuke y Hideo decidieron aparecer en ese momento. "Himura-san, es hora," declaró Yosuke.

Kenshin respiró hondo y asintió. Yosuke se dio la vuelta y los dejó solos, Hideo permaneció algo lejos, con los ojos fijos en la entrada. Kenshin acarició un mechón de cabello de Kaoru. "Mantente a salvo, koishii," susurró.

Kaoru sonrió ligeramente. "Tú también, Kenshin."