DECLARACION:
Los personajes de Naruto no pertenecen son pertenecientes a Masashi Kishimoto
CAPÍTULO 23
—¿Qué haces tú aquí? —le pregunto a Naruto, aunque no quiero saber la respuesta, y menos delante de Kiba.
—¿Tú qué crees? Te ha marchado a hurtadillas cuando dormía. ¡¿A qué carajos ha venido eso?! —brama. Contengo el aliento mientras su voz retumba contra las paredes. El rostro de Kiba se inunda de ira, y sé que está empezando a encajar las piezas del rompecabezas. Me encuentro dividido entre explicarle a mi novio lo que está pasando o tratar de explicarle a Naruto por qué me marchó.
—¡Contéstame! —grita Naruto, y se planta delante de mí. Me sorprendo al ver que Kiba se interpone entre nosotros.
—No le grites —le advierte.
Me quedo paralizada mientras observa el rostro de Naruto enfureciéndose. ¿Por qué está tan enfadado porque me haya ido? Anoche se burlaba de mi falta de experiencia, y probablemente me hubiera echado él de todas maneras. Tengo que decir algo antes de que todo esto me explote en la cara.
— Naruto..., por favor, no hagas esto —le ruego. Si se marcha ahora, puedo intentar explicarle a Kiba lo que está sucediendo.
—¿Qué no haga qué, Hyuga? —pregunta, y empieza a caminar alrededor de Kiba. Espero que mi novio mantenga la distancia. No creo que Naruto vacilase a la hora de golpearlo. Kiba está bastante fuerte de jugar al fútbol, sobre todo en comparación con el cuerpo definido y fibroso de Naruto, pero estoy convencida de que él es capaz de repartir lo suyo, y probablemente vencería. ¿Cómo ha cambiado tanto mi vida que ahora tengo que preocuparme de que Kiba y Naruto no se peleen?
— Naruto, por favor, márchate y ya hablaremos de esto más tarde —digo intentando calmar los ánimos. Pero Kiba niega con la cabeza.
—¿Hablar de qué? ¿Qué carajos está pasando aquí, Hinata? « maldición ».
—Díselo. Vamos, díselo —insiste Naruto. No me puedo creer que esté haciendo esto.
yo se hasta qué punto puede ser tan cruel, pero esto ya pasa de castaño oscuro.
—¿Qué es lo que tienes que decirme, Hinata? —pregunta Kiba, y veo que su actitud es agresiva a causa de Naruto, pero se suaviza cuando se dirige a mí. —Nada, lo que ya sabes, que pasó la noche en casa de Naruto y Shikamaru — miento.
Intento mirar a Naruto a los ojos con la esperanza de que acabe con esto de inmediato, pero él aparta la mirada.
—Díselo, Hinata, o lo haré yo —ruge. Sé que está todo perdido. Sé que ya no tiene sentido ocultarlo, y me echo a llorar. Pero quiero que Kiba lo sepa de mi boca, no de la del idiota engreído que nos ha llevado a este punto. Me siento humillada, no por mí, sino por Kiba. No se merece esto, y me avergüenzo de cómo lo he tratado y de lo que voy a tener que confesarle delante de Naruto.
—Kiba..., yo... Naruto y yo hemos estado... —empiezo.
—Dios mío —balbucea él, y sus ojos empiezan a humedecerse.
«¿ Cómo he podido hacer esto? ¿En qué demonios estaba pensando ?» Kiba es tan bueno..., y Naruto, en cambio, es tan cruel que es capaz de hacer que le rompa el corazón delante de él. Kiba se lleva las manos a la frente y sacude la cabeza.
—¿Cómo has podido, Hinata? Después de todo lo que hemos vivido juntos. ¿Cuándo empezó esto? —Las lágrimas caen por su rostro desde sus brillantes ojos negros. Jamás me había sentido tan mal. Yo provoqué esas lágrimas. Miro a Naruto, y el odio que siento hacia él es tan intenso que lo empujo en lugar de contestarle a Kiba. Lo pillo desprevenido y se tambalea hacia atrás, pero recupera el equilibrio antes de caerse.
—Kiba, lo siento muchísimo —digo—. No sé en qué estaba pensando. Corro hacia mi novio e intento abrazarlo, pero él se niega a que lo toque. Y tiene todo el derecho del mundo. La verdad es que no me ha portado bien con él desde hace algún tiempo. No sé en qué demonios estaba pensando. Supongo que en algo tan absurdo como que Naruto se transformara en una buena persona y en romper con Kiba para salir con él. ¿Cómo pudo ser tan estúpida? O en que podría mantenerme alejada de Naruto y Kiba jamás se enteraría de lo que había sucedido entre nosotros. El problema es que no puedo mantenerme alejada de Naruto. Soy como una polilla ante su llama, y él nunca duda en quemarme. Ambas eran ideas totalmente estúpidas e ingeniosas, pero desde que conocí a Naruto no pienso con claridad.
—Yo tampoco sé en qué estabas pensando —responde Kiba con los ojos cargados de dolor y pesar—. No te reconozco. Y, dicho eso, se marcha, de la habitación y de mi vida.
—¡Kiba, por favor, espera! —grito. Me dispongo a correr tras él, pero Naruto me agarra del brazo e intenta retenerme.
—¡No me toques! —le grito—. ¡No puedo creer que hayas hecho eso! Ha sido demasiado rastrero incluso viniendo de ti, Naruto —le grito, y libero mi brazo de un tirón. Lo empujo de nuevo, con fuerza. Nunca había empujado a nadie hasta hoy, y lo odio con toda mi alma.
—Si te marchas detrás de él, esto se ha acabado —dice, y me quedo boquiabierta.
—¿Qué se ha acabado? ¿El qué se ha acabado? ¿Qué juegues con mis sentimientos? ¡Te odio! —No quiero alimentarlo con mi furia, de modo que me relajo un poco y le espeto—: No se puede acabar algo que nunca ha comenzado. Él deja caer las manos a los costados y abre la boca, pero no dice nada.
—¡Kiba! —grito, y cruzo la puerta a toda prisa. Corro por el pasillo y salgo al magnífico césped. Por fin lo alcanzo en el aparcamiento y veo cómo acelera el paso.
—Kiba, por favor, escúchame. Lo siento muchísimo. Había bebido. Sé que no es excusa, pero yo... —Me seco los ojos, y la expresión de su rostro se suaviza.
—No puedo seguir escuchándote... —dice. Tiene los ojos rojos. Intento agarrarlo de la mano, pero la aparta.
—Kiba, por favor. Lo siento. Perdóname, por favor. —No puedo perderlo. no puedo.
Cuando llega a su coche, se pasa la mano por su pelo perfectamente engominado y se vuelve para mirarme.
—Necesito tiempo, Hinata. Ahora mismo no sé qué pensar. Suspiro, derrotada, sin saber qué responder a eso. Necesita tiempo para superarlo, y luego volveremos a la normalidad. Sólo necesita tiempo, me digo a mí misma.
—Te quiero, Hinata —dice Kiba, y me agarra por sorpresa cuando me besa en la frente antes de montarse en su coche y alejarse conducción. Cuando vuelvo a mi cuarto, Naruto está sentado en mi cama como la persona desagradable que es. Empiezo a imaginarme a mí mismo cogiendo la lámpara y estampándosela en la cabeza, pero no tengo energías para pelearme con él.
—No voy a disculparme —me dice cuando paso por delante de él en dirección a la cama de Karin. No pienso sentarme en mi cama mientras él esté en ella.
—Ya lo sé —respondo, y me tumbo. No pienso ceder ante sus provocaciones y no espero que se disculpe. Ya lo voy conociendo. Aunque, vistos los últimos acontecimientos, creo que no lo conozco en absoluto. Anoche pensé que sólo era un chico enfadado porque su padre lo había abandonado, y que se aferraba a ese dolor usando la única emoción que conocía para mantener a la gente alejada. Pero esta mañana he visto que en realidad es una persona horrible y detestable. Naruto no tiene un ápice de bondad. Si en algún momento pensé que sí, fue sólo porque él me engañó para que lo pensara.
—Tenía que saberlo —dice. Me muerdo el labio para intentar contener las lágrimas. Permanezco callada hasta que oigo que Naruto se levanta y se aproxima.
—Vete —le ruego, pero cuando levanto la vista, él está de pie frente a mí. Cuando se sienta en la cama, me levanto.
—Tenía que saberlo —repite, y me hierve la sangre de rabia. Sé que sólo quiere provocarme.
—¿Por qué, Naruto? ¿Por qué tenía que saberlo? ¿Qué tiene de positivo hacer daño? A ti no te afectó lo más mínimo que él no lo supiera. Podrías haber pasado el día tranquilamente sin decírselo. No tenías ningún derecho a hacerle eso, ni a él ni a mí. —Siento que las lágrimas amenazan con aparecer de nuevo, pero esta vez no puedo detenerlas.
—Yo querría saberlo si fuera él —dice en tono frío.
—Pero tú no eres él, y nunca lo serás. He sido una estúpida por pensar que podrías llegar a ser algo parecido. Además, ¿desde cuándo te importa hacer lo correcto?
—No te atrevas a compararme con él —salta. Detesto cuando decide responder sólo a una de mis frases, y que tergiverse mis palabras para provocarse a sí mismo. Se levanta y avanza hacia mí, pero yo retrocedo hacia el otro lado de la cama.
—No hay comparación. ¿Es que no lo entiendes? Tú eres un idiota cruel y desagradable que sólo piensa en sí mismo, y él... él me quiere. Él está dispuesto a intentar perdonarme por mis errores. —Lo miro a los ojos—. Mis horribles errores — añadido. Naruto da un paso atrás como si lo hubiera empujado.
—¿Perdonarte?
—Sí, me perdonará esto. Sé que lo hará, porque me quiere. Así que tu patético plan de hacer que rompa conmigo para poder reírte a gusto no ha funcionado. Y ahora sal de mi cuarto.
—Eso no era... Yo... —empieza. Pero lo interrumpo. Ya he malgastado bastante el tiempo con él.
-¡Largo! —le grito—. Sé que probablemente ya estarás planeando tu próximo movimiento contra mí, pero ¿sabes qué, Naruto? Ya no va a funcionar. ¡Y ahora lárgate de mi puta habitación! —Me sorprendo de mis propias palabras, pero no me siento mal por usarlas contra él.
—Eso no es lo que estoy haciendo, Hina. Pensaba que después de lo de anoche... No sé, creía que tú y yo... —Parece que no le salen las palabras, cosa extraña en él. Una parte de mí, una enorme parte de mí, se muere por saber lo que va a decirme, pero así es como acabé metiéndome en este lío en primer lugar. Utiliza mi curiosidad en mi contra, como si todo fuera un juego para él. Me seco los ojos con furia y me alegro de no haberme maquillado ayer.
—No esperarás que me trague eso, ¿verdad? Que siente algo por mi.
Tengo que detenerme, y él tiene que marcharse antes de que pueda clavarme más sus garras.
—Por supuesto que siento algo por ti, Hina. Haces que me sienta tan...
—¡Basta! No quiero oírlo, Naruto. Sé que estás mintiendo y éste es tu modo maquiavélico de salirte de rositas. Hazme creer que sientes por mí lo mismo que yo siento por ti, y después le darás la vuelta. Ya sé cómo funciona esto, y no pienso seguir picando.
—¿Lo mismo que tú sientes por mí? ¿Estás diciendo que tú... sientes algo por
¿mi? —Sus ojos relucen con algo que parece ser esperanza. Es mucho mejor actor de lo que esperaba. Sabe perfectamente que sí, es imposible que no lo sepa. ¿Por qué, si no, iba a mantener activo este círculo vicioso y malsano que hay entre nosotros? Con un temor que no había sentido antes, me doy cuenta de que, aunque había aceptado mis sentimientos por él ante mí mismo, ahora se los reveló de viva voz, y le proporcionó acceso para acabar con ellos. Aún más de lo que ya lo ha hecho. Siento cómo mis muros empiezan a desmoronarse bajo la mirada de Naruto, y no puedo hacer nada por evitarlo.
—Vete —digo—. No voy a volver a pedirtelo. Si no te marchas llamaré a seguridad del campus.
—Hina, contéstame, por favor —me ruega.
—No me llames Hina. Ese nombre está reservado para mi familia y mis amigos,
para la gente que se preocupa por mi. ¡Márchate! —grito, mucho más fuerte de lo que pretendía. Necesito que se vaya y que se aleje de mi. Detesto que me llame Hyuga, pero detesto aún más que me llame Hina. Hay algo en el movimiento de sus labios cuando lo pronuncia que hace que suene tan íntimo..., tan encantador. « Maldita mar, Hina. Ya basta .»
—Por favor, necesito saber si tú...
—¡Qué fin de semana tan largo, chicos! ¡Estoy agotada! —dice Karin irrumpiendo en la habitación con un tono alegre y cansado. Sin embargo, al ver mis mejillas cubiertas de lágrimas, se detiene y mira con recelo a Naruto.
—¿Qué pasa aquí? ¡¿Qué le ha hecho?! —le grita—. ¿Dónde está Kiba? — pregunta, y me mira.
—Se ha marchado. Y Naruto también se iba ya —le contesto.
—Hina... —empieza Naruto.
—Karin, por favor, haz que se vaya —le ruego, y ella asiente.
Naruto abre la boca, indignado ante el hecho de que haya usado a Karin contra él. Pensaba que me tenía atrapada otra vez.
—Vamos, Chico Maravilla —dice. Lo agarra del brazo y lo arrastra hacia la puerta. Miro hacia la pared hasta que oigo que la puerta se cierra, pero oigo inmediatamente sus voces en el pasillo.
—Demonios, Naruto. Te dije que la dejase en paz. Es mi compañera de cuarto y no es como las otras chicas a las que mareas. Ella es agradable, inocente y, sinceramente, demasiado buena para ti. Me alegra y me sorprende que Karin me defienda así. Pero eso no alivia el dolor que siento en el pecho. Me duele el corazón, literalmente. Creía que se me había roto aquel día en el arroyo, pero aquello no fue nada comparado con cómo me siento ahora mismo. Detesto admitirlo, pero sé que pasar la noche con Naruto ha avivado todavía más mis sentimientos por él. Oírlo reír cuando me hacía cosquillas, la ternura con la que me besaba los labios, cómo me envolvían sus brazos tatuados..., todo ha hecho que me enamore aún más de él. Esos momentos íntimos que hemos compartido han hecho que me importan más y, por tanto, también hacen que esto sea mucho más doloroso.
—No quiero marearla. —Enfadado, su acento se ha vuelto más marcado, y pronuncia las palabras de manera entrecortada.
—Venga ya, Naruto —réplica Karin—. Te conozco. Búscate a otra con la que divertirte. Hay un montón de chicas más. Ella no es la persona adecuada para que hagas esto; ¡tiene novio, y no sabe llevar esta situación de mierda! No me gusta oírla decir que soy demasiado sensible, como si fuera débil o algo así, aunque supongo que tiene razón. No he hecho nada más que llorar desde que conocí a Naruto, y ahora ha intentado acabar con mi relación con Kiba. No tengo lo que hay que tener para ser su amiga con derecho a roce, a pesar de cómo me hace sentir. Tengo demasiado amor propio como para meterme en algo así, y soy demasiado sentimental.
-OK. Me alejaré de ella —dice él entonces, furioso—. Pero no la vuelvas a traer a ninguna fiesta en mi casa. Luego oigo cómo se marcha. Mientras se aleja por el pasillo, su voz se aleja también cuando grita:
—¡Lo digo en serio! ¡No quiero volver a verla porque, como lo lo haga, acabaré con ella!
Hasta aquí el capitulo de hoy
07/04/2022
No puedo creerlo ese Naruto hace que nuestra querida Hinata se olvide de todo y de todos hace que se encierre en una burbuja cuando esta con el
que cuando sale se da cuenta del daño que le esta haciendo a los demás estoy en shock
que les pareció el capitulo comenten y escríbanme mucho para saber sus opiniones hasta el próximo capitulo.
