Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.

Solo nos pertenecen los OC.

Capítulo 59.

El ejército de resurrectos del Edo Tensei, fue liberado, para sorpresa de todos. Pero el Madara malvado, lanzó una carcajada. — ¡¿Realmente creyeron ustedes, que yo desconocería el Edo Tensei?! —preguntó, mientras realizaba sellos de manos, y todos intentaron detenerlo. Pero fue inútil, pues él pudo mantenerse aún en el mundo de los vivos. — ¡YO FUI EL QUE CONVENCIÓ A TOBIRAMA, DE CREAR EL EDO TENSEI! —Gritó, mientras liberaba una enorme cantidad de Chakra.

Este es idiota —dijo Jūbi sonriente, mientras realizaba sellos de manos y ella misma, se sellaba en Naruko, dándole una nueva apariencia a la rubia. Una capa blanca con negro, su falda aún era negra, un collar de magatamas rodearon su cuello, seis Gudōdamas en la espalda. —Vamos, Naruko-Chan. Ahora, tienes casi diez veces tu Chakra. Repártelo entre los miembros de la Alianza Shinobi.

Entendido, Jūbi-Chan —dijo Naruko, mientras comenzaba a moverse a una enorme velocidad, entre las filas de Shinobis, dándoles una capa de Chakra violeta y aumentando sus fuerzas y restaurando su Chakra.

—Esa mocosa de Naruko... les está prestando el Chakra de Kyūbi y Jūbi a todos —gruñó el Madara malvado, furioso, al tiempo que daba una orden telepática a su Bijū. El Jūbi Yang atacó, pero los miembros del clan Hyūga, usaron la misma técnica, al mismo tiempo y lograron lastimar la mano del Jūbi.

Fue el turno de Obito, quien hizo a su Jūbi, lanzar un ataque con sus colas, pero los miembros del clan Akimichi, aumentaron su tamaño y capturaron las colas de la criatura, antes de jalarla y golpear en el rostro al Jūbi.

Los Nara, gracias al Chakra de Jūbi y Kyūbi, recibieron más Chakra del que usualmente tenían y con esto, usaron entre todos, el Kagemane no Jutsu, logrando parar al Jūbi malvado.

Todos arrojaron ataques elementales o usaron sus armas, como espadas y demás, gracias al subidón de Chakra, por no hablar de que los Bijūs usaron las Bijūdamas, haciendo rugir de dolor al Jūbi, incluso los Samuráis pudieron cortarle aquellos raros brazos, que intentaron surgir del Jūbi, incluso antes de que lo consiguiera. Los Hyūga usaron el Hakke Kūkishō. Los usuarios de Fūton y Raiton arrojaron Jutsus cortantes, logrando entre todos malherir al Jūbi.

—Esto no será suficiente —el Madara benigno, comenzó a recolectar Chakra. Sus parpados se oscurecieron y en su frente apareció un circulo, era el modo Sen'nin. Realizó sellos de manos. — ¡Senpō: Mokuton: Shin Sūsenju! (Arte Sabio: Elemento Madera: Varios Miles de Manos Verdaderas) —La tierra tembló y un enorme Buda, hecho de Madera, surgió del suelo. Miles de manos emanaban de la espalda de la estatua en innumerables filas concéntricas, mientras que sus dos manos principales están entrelazadas como si estuviera rezando.

— ¡No lo harás! —rugió el Madara maligno, realizando sellos de manos. — ¡Amaterasu!

Pero el Madara benigno, no solo se protegió con el Susanoo, sino que también protegió al Buda. — ¡Chōjō Kebutsu! (Cumbre de Buda Transformado) —los miles de brazos de la estatua, salieron desde la estatua, golpeando a Jūbi, haciéndola rugir de dolor.

¡Katon: Gōka Mekkyaku/Bakufū Ranbu! (E. Fuego: Gran Aniquilación de Fuego/Danza Salvaje de Vientos Explosivos) —gritaron Madara y Obito.

¡Hyōton: Hokkyoku no Senpū no Jutsu! (E. Hielo: Jutsu Torbellino Artico) —exclamaron dos voces muy familiares para Naruko, dejándola sorprendida y haciendo que se diera la vuelta, mientras que el viento frio, atravesaba a toda la alianza y se posicionaba frente a ella, protegiéndolos a todos de los dos Jutsus de fuego.

— ¡Haku-Chan, Ino-Chan! —dijo la rubia, sorprendida por el Jutsu de hielo doble de la pelinegra y la rubia.

Ino se dio cuenta, antes que nadie y se giró, mirando detrás de su novia. — ¡Maindo no midare no Jutsu! (Jutsu Perturbación de Mente) —Obito salió de un vórtice del Kamui, por encima de la cabeza de Naruko, pero el Jutsu de Ino, desestabilizó el Kamui de Obito.

¡Shiton: Taju Byakurai no Jutsu! (E. Muerte: Múltiples Rayos Blancos) —Naruko bloqueó el Kamui de Obito, con el suyo propio, impidiéndole volverse intangible. Eso, más el Jutsu de Ino, le permitió acribillar a Obito, con el Jutsu de energía espiritual, causándole muchas heridas en todo el cuerpo al pelinegro, que lo atravesaban de lado a lado y haciéndolo gritar de dolor. Naruko sonrió, al ver a Obito caer al suelo. —Todos trabajando juntos. Todos confiando unos, en otros. Una autentica Alianza Shinobi. Gracias Obito, Ojisan: ambos le han dado al Mundo Shinobi, una razón para dejar de lado sus guerras de egos y trabajar todos juntos.

Todos sonrieron y sabían que podrían ganar esta guerra.

Solo necesitaban, mantener la Voluntad del Fuego encendida.