Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.

La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.


Ah, por fin sábado, por fin un descanso de tan ajetreada semana.

Uraraka ese día se levantó relativamente temprano, para las ocho de la mañana ya se había tomado un café y se había puesto ropa deportiva. Por lo que había visto, varia gente de aquel barrio solía correr en las mañanas para ejercitarse un poco, ella no pudo hacerlo entre semana, pero aprovecharía ese día y el siguiente para hacerlo, además, era un buen método para seguir conociendo a los vecinos y gente aledaña.

Salió de su casa y empezó a caminar primero, intentando calentar, decidió seguir el camino opuesto al que seguía el camión que conocía y empezó a trotar, no quería perderse ningún detalle de su nuevo vecindario, sí, ya lo había visto, pero era muy diferente verlo en el automóvil que ir viéndolo en persona.

Siguió por las calles, topándose gente que igual hacía ejercicio, mucho sólo saludaban con un gesto de cabeza, pero eso era suficiente para ella, con que los ubicara de vista se daba por bien servida.
Muchos locales estaban aún cerrados, suponiendo que nadie en ese día se levantaba tan temprano para hacer algún tipo de compra, al igual que el trafico estaba tranquilo, la joven pudo disfrutar de una mañana muy tranquila.

Pensó en dar vuelta y regresar a su casa cuando pasaron 40 minutos de su recorrido, sin embargo, justo antes de girar, se topó con un local abierto: un gimnasio. Hace mucho no iba a uno, y pensó que sería buena idea retomar otro de sus hábitos de cuando era más joven. Ya tenía la ropa y ya había hecho "cardio" así que no dudó en entrar en el establecimiento.

El local era austero, nada a comparación del antiguo gimnasio al que iba donde las caminadoras tenían pantallas y WiFi, pero parecía tener lo básico; los aparatos de pierna, brazo, pesas variadas de diferentes calibres y una zona en alto que era para practicar box, además de todos los artículos que aquel deporte necesitaba.

— Hola — Dijo un joven de cabello negro cuando vio que Uraraka estaba analizando el lugar — ¿Vienes a pedir informes? — La castaña lo miró, había poca gente en el lugar, por no decir que 5 personas, así que era muy notorio que alguien nuevo llegara.

— Sí — Contestó — Aunque la verdad sólo podría venir los fines de semana.

— Entonces este es tu lugar — Respondió él — Este es un gimnasio dedicado especialmente a las personas que viven en la zona, así que abrimos muy temprano y cerramos muy tarde para que todos puedan tener acceso a venir, además de que los fines de semana está abierto un par de horas para que entrenes — Le guiñó el ojo — Ven, te enseño el lugar.

Uraraka dudó un poco, sin embargo, cuando el desconocido se giró, la joven leyó que en la parte de atrás de su playera decía "Coach Shindou". Así que entendió rápidamente porque la había interceptado.

— Creo que tenemos todo lo que necesitas para estar en forma — Siguió el joven que era notoriamente más alto que Uraraka, y por lo que sospechaba también era un poco más grande en edad — No sé si tengas un plan o una rutina, pero aquí yo te puedo apoyar en todo, tu dime en que quieres trabajar y lo hacemos, como dices que sólo puedes venir los fines de semana será algo intenso, pero si tienes una meta a corto plazo yo me encargaré que la consigas.

Siguieron caminando por los aparatos que había ahí, el Coach también iba revisando a los asistentes para revisar que hicieran correctamente sus ejercicios y la castaña de paso aprovechó para saludar a sus nuevos compañeros.

— ¿Hay algo que quieras hacer hoy…? — Preguntó Shindou, que en todo el paseo que dio había aprovechado para mostrar los músculos que adornaban su cuerpo, eso, más su rostro firme y coqueto le habían dicho a la joven que él era todo un casanova.

— Uraraka — Contestó, mientras veía como se veían ojuelos en las mejillas de su entrenador — ¿Crees que se pueda? — Dijo mientras con la mirada señalaba el ring de pelea.

— ¿Te gusta el box? — Preguntó él, sorprendido.

— Algo así — Respondió — Verás, lo que me gusta realmente es….

— Cara Redonda ¿Qué haces aquí? — Una tercera voz hizo que la pareja se girara.

— Ka- ¡Bakugou! — La nombrada se asustó al verlo — B-buenos días — Saludó.

— ¿A penas te acabas de levantar? — Cuestionó él, mientras la examinaba con esa mirada que la cohibía.

— ¿Se conocen? — Ahora fue el turno de Shindou de interrumpir, cosa que Uraraka agradeció.

— Somos vecinos — Explicó ella, ignorando la pregunta del rubio. — Entonces, como te decía, ¿Crees que pueda…?

— ¡Te estoy hablando! — La chica se mordió el labio inferior, en serio que Bakugou era alguien de mecha corta — Si estoy en esta mierda de gimnasio es porque es el único que me queda más cerca de la casa, pero te aseguro que soy mucho mejor que él.

Uraraka sintió pena por aquel comentario, sin embargo el nombrado sólo alcanzó a reírse.

— Sí, sí, ya sabemos que eres mejor que yo, Katsuki. — Ese nombre hizo que la chica se fijara en ambos, por la cercanía con la que el coach se dirigía a él parecía que se tenían mucha confianza — Camie me lo dejó muy en claro. — Luego se giró hacía Uraraka que tenía un poema en el rostro — Camie es una amiga en común.

— Ah — Fue lo único que pudo responder ella, ya que Bakugou fulminó con la mirada a Shindou.

— Bueno, bueno, Katsuki, ya acabaste tu rutina, ya te diste una ducha, creo que se acabó tu sesión del día de hoy, así que si me permites, me subiré al ring con Uraraka.

— ¿Boxeas? — Preguntó, ignorando las indirectas del entrenador.

— Algo así, conozco lo básico — Respondió ella. — En realidad…

— En realidad ¿Por qué no te quedas a vernos? — Volvió a interrumpir Shindou — Veamos quien es mejor en enseñar algo nuevo.

Bakugou hizo un gesto de disgusto que demostró que en aquella oración había algo oculto de por medio. A Uraraka no le gustaba estar metida en ningún tipo de líos si no era estrictamente necesario, sin embargo Shindou la arrastró prácticamente para subirse a aquel campo de batalla, le puso unas vendas y le prestó unos guantes.

— Muy bien — Aclaró él, mientras portaba unos guantas diferentes a los de la chica, esos que utilizaban los entrenadores para recibir los golpes — ¿Sabes lo que es un "jab"? — Ella asintió.

— Es el golpe inicial ¿No? Es con el brazo izquierdo. — Hizo un movimiento con el brazo como ejemplo.

— Eso depende de si eres zurda o diestra, pero veo que eres diestra — Explicó Shindou, Bakugou que estaba debajo del ring sólo soltó un bufido como respuesta. — Entonces el "derecho" es lo mismo pero con el brazo derecho ¿Entiendes?

— Sí, también sé cómo se hace el "upper" y el "gancho" — Respondió mientras volvía a hacer los movimientos en el aire. — Te digo, sí se algo. — Shindou rió.

— Me doy cuenta — Dijo divertido — Adelante, demuéstrame que tienes. ¡Jab!

La chica se acercó hacia él y le tiró el golpe, al inicio fue débil, hace mucho que no lo hacía y la verdad le daba algo de pena ser vista, porque ahora no sólo estaba Bakugou sino que habían llegado otras dos personas para ver lo que sea que estuviese haciendo ella.

— ¡Vamos! Sé que eres mejor que esto ¡Jab! — Volvió a gritar Shindou y la chica volvió a estirar su brazo mientras cerraba los ojos — Mírame — Dijo el entrenador — No cierres los ojos. ¡Jab! —Uraraka sintió un golpe de adrenalina, volvía a sentir la emoción por su cuerpo y dio el golpe en el lugar exacto en el momento exacto, Shindou mostro un rostro satisfecho.

— Vas mejorando — Señaló — ¡Jab! ¡Jab! — Lo dijo dos veces así que significaba que debía de tirar el golpe doble, la chica acomodó sus pies para poder impulsarse y lo logró, no había perdido su toque.

— ¿Qué tal? — Preguntó ella, satisfecha por lo que había logrado.

— Nada mal, quien lo diría, eres buena, felicidades — Respondió el entrenador, sin embargo un chisteo de labios hizo que se acabara ese ambiente festivo.

— Estas siendo demasiado blando con ella. — Sin pena dijo Bakugou, al parecer la tensión entre ellos era palpable.

— Así debería de ser, es su primer día después de todo. — Se defendió el aludido.

— No creo — Dijo el rubio mientras se subía al ring y le quitaba los guantes a su compañero — Cara redonda, veremos realmente de que estás hecha.

La joven tragó en seco, empezando a ponerse nerviosa, ella sólo quería desestresarse un poco golpeando unas manoplas esponjosas o un saco de arena, pero sentía que con él ahí, iba a tener un duelo a muerte.

— Descuida, si se pone bestia yo lo detendré — La tranquilizó Shindou — Ya lo he hecho en más de una ocasión — Le volvió a guiñar el ojo, pero Uraraka no sabía si con esa frase se debía de tranquilizar o no.

— ¡Jab! — Gritó Bakugou y la chica lanzó un golpe moderado. Al ver que no tenía la fuerza que necesitaba, con el otro brazo libre Bakugou lanzó un golpe en dirección a ella, haciendo que ésta se agachara por reflejo. — No te confíes, conmigo sí veremos defensa. — Eso lo dijo en dirección a la esquina donde el joven de cabello negro estaba recargado.

— ¡Jab! ¡Jab! — Volvió a gritar, y Uraraka lanzó los golpes con la fuerza debida, no tanto porque él la motivara, sino porque la había hecho enojar, ella nada tenía que ver entre los asuntos de ellos y había terminado en medio de su absurda rivalidad, quizá el golpearlo sacara un poco de frustración contenida ¡Al diablo con la lástima porque estuviera sordo! ¡Lo iba a golpear!

En efecto, los golpes fueron justo como Bakugou esperaba, sin embargo después de recibirlos, él decidió volver a lanzar un golpe para la mejilla de la castaña. Todo fue demasiado rápido, Uraraka no pudo agacharse como la primera vez, así que como defensa subió uno de sus brazos para recibir el golpe, y lo hizo, pero aun así perdió el equilibrio y cayó al suelo.

— ¡Uraraka! — Gritó Shindou y se acercó a ella para levantarla, mientras tanto Bakugou tenía una cara de loco, al parecer le había gustado recibir el golpe de la chica, ¿Sería porque así tenía una excusa para golpearla? Sin duda el tipo era un auténtico lunático.

— Estoy bien — Respondió ella mientras se levantaba. Genial, seguramente tendría moretones al día siguiente — Simplemente no creí que nos pondríamos tan serios hoy. Descuida, si puedo — Tranquilizó a su Coach y como pudo se quitó los zapatos para lanzarlos a un extremo. —Adelante — Le dijo a su vecino mientras ponía una postura de protección.

— ¡Jab! — Gritó Bakugou y ella le dio un golpe, le atinó y se hizo hacía atrás, evitando así recibir otro golpe. — ¡Jab! ¡Jab! ¡Derecho! — Al parecer Bakugou era alguien muy exigente, apenas la chica había mostrado tener coordinación con los dos golpes básicos y él ya le estaba exigiendo más, pero aun así, no se dejaría vencer tan fácilmente.

Lo logró, lanzó dos golpes con el lado izquierdo y uno con el derecho y volvió a ponerse en su postura de defensa cubriendo su rostro.

— Así que si sabes a lo que estás jugando ¿Eh? — Preguntó el rubio — Ahora esto si es serio, ven con todo lo que tengas, Uraraka.

La nombrada se acercó hacía él, volvió a lanzar la misma combinación que había hecho anteriormente y tal como suponía él leyó sus movimientos, pero esa fue su perdición, justo cuando él se inclinó para regresarle el golpe, ella se giró y le propició una patada directo al rostro.

— Uhhhhhh — Gritaron los espectadores al ver semejante golpe, al parecer ya nadie estaba entrenando y se habían concentrado todos los asistentes en ver aquella improvisada pelea.

— ¡Creí que estábamos boxeando! — Gritó muy enfurecido Boakugou.

— ¡Sí me hubieses dejado terminar las oraciones hubieses sabido que en realidad el Boxeo no es mi deporte favorito, sino el Muay Thai!

—Uhhhhh — se volvió a escuchar por parte del público. Shindou por su parte se mostró agradecido de que Bakugou fuese el que recibiera los golpes, porque si el Box era peligroso, el Muay Thai lo era 10 veces más.

— Ven con todo, ya te lo había dicho — Respondió entonces Bakugou.

Y la chica lo hizo, sin embargo aquel golpe con la pierna lo había hecho mal, y a pesar de haber logrado su cometido a ella se le empezó a acalambrar aquella zona donde tuvo el impacto, así que decidió cambiar de estrategia, y en vez de tirar una patada, la joven se quiso acercar a él para propinarle un golpe con el codo.

Grave error, él pareció adivinar su estrategia y la tomó del brazo y la giró en una posición donde sus brazos quedaron en su espalda sin poder moverlos, y sin mucha delicadeza él la apartó de sí con un empujón lo bastante fuerte para que callera debido al dolor en la pierna.

— Ya, ya — Intervino Shindou cuando vio que Uraraka se estaba sobando la zona afectada aun estando en el suelo— Es su primer día, no queremos que se lastime y ya no venga — Indicó mientras le dedicaba una mirada retadora a Bakugou.

— Tsk — Exclamó el rubio mientras aventaba los guantes que traía y se bajaba del ring malhumorado para tomar sus cosas y así irse sin despedirse siquiera.

La ayuda llegó pronto, uno de los espectadores al ver aquel incómodo final fue rápidamente por un botiquín de primeros auxilios y se lo acercó a Shindou. Uraraka agradeció que llevaba puesto un short, ya que no hubo necesidad de quitar alguna prenda para que el entrenador empezar a untar una extraña pomada que olía a hierbabuena.

— Mujer, esa patada estuvo brutal — Admiró él, mientras el otro hombre que había acercado el botiquín empezó a alejar a los demás para darles más privacidad. — Ya te ganaste el respeto de todos. — La nombrada soltó una sonrisa torcida, no se sentía para nada como alguien digno de respeto, había perdido, y se había lastimado.

— Creo que le pude haber hecho más — Respondió mientras con una mano empezaba a jugar con su cabello, antes tenía una cola de caballo, pero ya se le había deshecho el peinado.

— Te juro que hiciste más que todos los presentes juntos. Katsuki siempre ha sido un bully, y aquí no es la excepción, todos le temían, pero al ver que una chica como tú lo puso en su lugar, supongo que las cosas van a cambiar de ahora en adelante.

— ¿Tú crees? — Preguntó con una risa nerviosa, ella ya se había peleado a gritos con él, le había arruinado un informe de su trabajo y le "secuestró a su perro". Ahora humillarlo enfrente de sus compañeros de gimnasio no parecía un punto bueno en aquella lista de problemas que habían pasado, ¡En esa única semana!

— Por supuesto — La ayudó a levantarse ya que había acabado con la pomada y una pequeña venda. — Vente, vamos a mi escritorio.

Y así lo hicieron, a paso lento porque ella había empezado a cojear.

— ¿Tienes mucho tiempo en el gimnasio? — Preguntó ella, para evitar un silencio incómodo.

— No mucho, no es mío el local, es de un amigo y yo le estoy ayudando. — Respondió — ¿Y tú? ¿Cómo es que sabes pelear? — Uraraka rió.

— Antes vivía en un barrio algo peligroso — Explicó — Así que para defenderme de un asalto o algo así empecé a practicar defensa personal, y una cosa llego a la otra,. — Volvió a jugar con su cabello.

— Increíble, siéntate — Ofreció él cuando llegaron a la pequeña oficina del lugar. — Entonces ¿Te vas a inscribir para volver a golpear compañeros tuyos?

— No me interesa golpear personas — Se defendió — Pero si me relaja mucho sacar uno que otro golpe, así que es una gran posibilidad. Aunque no me has dicho los precios.

— Al golpear a Katsuki de esa manera te doy la inscripción y el primer mes gratis — Se volvió a reír Shindou. — Ojala tuviera mi celular conmigo en ese momento, ¡lo recordaré toda la vida!

— No entiendo — Empezó con cautela la castaña — Dices que se conocen, pero por lo que veo no se llevan bien, y él aun así viene a tu gimnasio.

— Somos una relación tóxica — Al parecer la simpleza y las risas eran parte del encanto y personalidad del joven. — Él, a pesar de su mala cara sabe lo que le conviene, y las personas que lo conocemos de hace tiempo sabemos que toda esa agresividad suya es sólo una fachada llena de orgullo para defenderse, así que me encanta fastidiarlo.

— Pero él siempre está enojado.

— Eso es lo que lo hace más divertido, que siempre está expuesto — Volvió a reír, aunque se calmó inmediatamente para usar una voz más seria. — Aun así lamento el que te haya lastimado, mañana no vengas, necesitas descansar y no te voy a exigir demás, pero la próxima semana ven, para que conozcas a los chicos y te pongas en forma ¿Qué dices?

— Que ya quiero que sea la próxima semana.


Una vez Uraraka se fue del establecimiento, Shindou tomó su teléfono y escribió de forma rápida en el teclado:

"¿Cómo te atreves a una golpear a una chica frágil e indefensa como ella? Estás mal amigo."

Después de pasados unos minutos, llegó un mensaje de respuesta, y Shindou volvió a reírse.

"¿Qué parte de ella es frágil?"


¡Hello! Aquí reportándome con la actualización, una sola escena, pero interesante, ya vimos a un nuevo personaje nuevo y vemos la tan importante frase "¿Qué parte de ella es frágil?" A partir de aquí nuestra linda Ochako, ya se ganó el respeto de nuestro rubio malhumorado.

¡Espero disfruten la lectura!

Agradecimientos especiales a:

KusoYuuko: Que bueno te que gustó, aquí tenemos si siguiente para que disfrutes más la mecánica de ambos.

Mich: El perro me basé en un fanart que ví y un peluche que vende una página en facebook, pero sí, a mi también me encanta como se va desarrollando todo, a veces me pongo a escribir y se me va el tiempo volando porque los personajes mismos son los que dicen que va a pasar, la verdad apenas vamos en los capítulso introductorios, porque proximamente tendremos suspenso y drama en la historia ;) Espero dejar una buena imagen del shipp, del fandom y de la plataforma con mi historia :D

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Nos leemos~~