Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.
La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.
Aoyama ya había terminado con el maquillaje de Uraraka cuando llegó Kaminari, el rubio tenía una risa algo maliciosa cuando vio el rostro de la contadora sorprendido al ver el gran vaso que llevaba para ella.
— Ten cuidado chérie así es como empieza el alcoholismo y las adicciones en este monde du travail. — Advirtió el estilista cuando vio el propósito de aquella bebida.
— Descuida, sólo será esta vez — Serena, contestó la joven — Es sólo por una emergencia.
— Y lo es — Apoyó Kaminari — Nos queda aproximadamente una hora para que empiece la sesión.
Uraraka sintió el alma caer, el tiempo estaba pasando muy rápido y ella aún no se mentalizaba. Miró por el espejo a Aoyama y él con un gesto le dio permiso para moverse un poco, no mucho porque ya estaba realizando su peinado, pero sí lo suficiente para tomar la bebida oscura que se le estaba ofreciendo.
Kaminari se acercó hacia ella y le tendió una pajilla, de nueva cuenta el francés miró con mala cara al representante pero éste lo ignoró y siguió hablando con la chica que probaba aquel líquido de una forma muy cautelosa.
— ¿Qué tal? ¿Está muy cargada? — Preguntó.
— Está dulce, sabe entre café y chocolate — Respondió Uraraka mientras seguía bebiendo. — Me gusta, no sabe tanto a alcohol, pero si te soy sincera no distingo que trago es.
— ¡De todo! — Emocionado contestó el joven — Vodka, tequila, ron, ginebra, brandi y un poco de cerveza de chocolate entre otras cosas. Es mi propia versión del famoso 7 mares.
— ¿La quieres emborrachar o le quieres causar una congestion alcoolique? — Ese comentario fue por parte de Aoyama.
— Quiero que esté preparada para la sesión — Al parecer las críticas del estilista eran ignoradas por Kaminari de forma olímpica — Ella tiene muy buena resistencia, así que debí de usar la artillería pesada.
Uraraka estaba callada mientras presenciaba la pelea entre ellos dos, ella seguía bebiendo de forma continua porque sabía que era la mejor forma de embriagarse: ingería gran cantidad de alcohol de forma rápida, y además ganaba tiempo para que empezaran a mostrarse los síntomas clásicos. Después de otra discusión entre el par de hombres, se terminó el vaso de más de medio litro.
— Listo — Atrajo la atención hacia ella — Ya terminé. — Ambos acompañantes miraron sorprendidos a la castaña que no se veía nada aturdida.
— Eso fue rapide — Susurró para sí mismo Aoyama — ¿Cómo te sientes chérie?
— Normal — Respondió Uraraka — Como era una bebida muy dulce me la pude tomar con facilidad, aunque creo que por el mismo exceso de dulce el efecto tardará más en aparecer.
— Lo anotaré — Exclamó Kaminari, que parecía más preocupado por la bebida que por la contadora — Quiero que me digas exactamente cómo te sientes, debo de saber todo acerca de mi bebé.
— Lo haré — Contestó la chica — Pero no siento nada aún.
Y como si ese fuese un gran insulto para el rubio, el creador de aquella bebida se fue del lugar sin siquiera despedirse.
— No entiendo como la douce de Jirou puede aceptar tener a un inepte como él de representante.
— No es tan malo una vez lo conoces — La chica seguía viendo el camino por el que había desaparecido el nombrado — Sí, es un poco despistado e infantil, pero es muy servicial y atento, creo que eso es lo que importa ¿No?
— Te dio una pajilla — Siguió hablando el rubio, que nunca había detenido la elaboración del peinado de la joven. — ¿Qué no piensa en los pobres animaux marins a los que les llega toda les ordures?
— Es una pajilla biodegradable — Uraraka sacó el artículo nombrado y lo izó hacía arriba para que lo viera el estilista — Koda se ha estado encargando de que seamos una empresa socialmente responsable al cien por ciento.
— Como debe de ser chérie. Para que veas, a él je l'aime, siempre se preocupa por la naturaleza y tiene todos esos animaux rescatados en su departamento, él es un vrai héros.
La castaña estaba a punto de contestar cuando vio de nueva cuenta a Kaminari, que tenía un extraño gesto en el rostro, y una licuadora en su brazo izquierdo.
— No me digas que mi bebé no causa efecto, eres tú la que eres inembriagable — Empezó a decir cuando distinguió que ella le estaba prestando atención — Pero te arrepentirás de haber difamado a mi creación.
El estilista decidió de nueva cuenta ignorar los comentarios del representante, pero Uraraka, que lo conocía de más tiempo, distinguió que le había herido el orgullo, entonces temió por lo que le fuese a pasar a continuación.
— Bebe — Ordenó el indignado mientras rellenaba el vaso de la chica con el líquido que se encontraba en la licuadora — Está vez lo hice mucho más fuerte.
La contadora aceptó el vaso dudosa, sin embargo cuando volvió a probarlo, se dio cuenta que si bien sabía más cargado, era una bebida que se podía disfrutar bastante.
— Me gusta — Respondió antes de dar un gran sorbo al vaso.
— Si te acabas toda este refractario y no te pasa nada renuncio a mi nombre de Denki Kaminari — Decretó el rubio.
— Espero que te guste el apodo "chargebolt" porque ella es un hueso difficile à craquer — Retó Aoyama.
Kaminari estuvo a punto de responder, sin embargo, una vibración de su celular hizo que prestara atención al artefacto, y después de revisarlo, se despidió mientras empezaba a realizar una llamada telefónica. De nueva cuenta el estilista y la contadora se quedaron solos.
— ¿Comment vous sentez-vous? — Preguntó el rubio cuando Uraraka llevaba la mitad de su tercer vaso.
— Ya empiezo a sentir mis labios dormidos, es una buena señal. — Dijo mientras tocaba su rostro delicadamente.
— Excellent, ya terminé, así que puedo ayudarte un poco para tu ivresse. No te dejaré verte porque me gusta el effet de surprise, pero yo estaré viendo cómo te fotografían para vous aider avec n'importe quoi, tú confía en mí. — Le guiñó el ojo mientras le tendía el conjunto de ropa interior y una bata— Ahora ve al baño, no queremos que suceda un incident con Tokoyami. Cámbiate, cúbrete y ve directo a la locación, ahí je t'attendrai, si no llegas en 10 minutos pensaré que vous avez des problèmes y mandaré a alguien por ti ¿D'accord? El camino para el sanitaire es justo delante de nosotros, pero te recomiendo que vayas a tomar air frais primero, yo me encargaré de esto — Dijo mientras tomaba la bebida. — Y recuerda ¡no veas tu peinado y maquillaje!
Uraraka asintió, y justo cuando bajó de la silla en donde estaba sentada un gran vértigo en su cabeza la hizo tener que sujetarse del mueble donde estaba el maquillaje para guardar el equilibrio. Tardó unos segundos en volver recobrarse, y se sintió satisfecha: lo había logrado, estaba ebria.
Aoyama pareció ver aquel movimiento de la castaña, pero como ella inmediatamente después siguió caminando, él no le ofreció su ayuda.
La contadora entonces se dispuso a caminar al balcón más cercano, era conocido que el aire hacía que el vodka tuviera un efecto más rápido, así que sin dudarlo se encaminó para allá. Una vez hecho eso y que se empezara a reír por lo que estaba haciendo, se dirigió a los baños, donde se tropezó un par de veces antes de llegar a su destino.
Después de hacer sus necesidades, la chica se quitó todo para ponerse la ropa interior, al verla, sólo sonrió, y pensó que tal vez esa jugada había sido apropósito por parte de su jefa, ya que en sesiones pasadas le había rogado que modelara y nunca había aceptado. De igual forma no importó, y agradeció que asistió al spa el día anterior porque tenía la piel suave, las uñas arregladas, estaba depilada y habían desaparecido por completo los moretones que le dejó Bakugou.
Se cubrió con la bata y salió, intentó verse en el espejo, pero estaba algo empañada su vista, y se volvió a poner feliz, porque aquella bebida había hecho surgir el efecto y se sentía como hace mucho no lo hacía. Otra vez con un par de tropiezos (a pesar de estar descalza) llegó a donde estaba finalizando la sesión de ropa casual, y ahí estaban esperándola Aoyama, Jirou, Kaminari y Yaoyorozu. Se sintió como una celebridad cuando todos los rostros se enfocaron en ella.
— Hola, Denki Kaminari — Saludó, y el nombrado y el estilista comprendieron el mensaje.
— ¿Cómo te sientes? — Esa pregunta fue hecha a la par por Jirou y Yao-momo.
— Bien — Y lanzó una gran sonrisa que sabía no era habitual en ella — Ya estoy… lista.
— No todavía chérie — Se adelantó Aoyama — Aún faltan unos cuantos détails.
— ¿De…detalles? — Preguntó la contadora.
— Oui — Le contestó pero Yaoyorozu continuó con la oración.
— La temática es gótica, es un tema fuerte y oscuro, sin embargo no hay mejor representación de ello cuando vez la lucha entre lo blanco y lo oscuro, lo cargado y lo ligero, el poder y la obediencia. Así serán las fotos.
— No entiendo — La honestidad era algo que caracterizaba a Uraraka en aquel estado.
— Serás un ángel y él un demonio — Le explicó Jirou.
— ¡Así que fue por eso que compraste tela de vestidos de novia! — Resolvió la castaña mientras se dirigía a su jefa — ¡Qué inteligente!— La nombrada se sonrojó.
— Sí, bueno, vamos a presentarte con Tokoyami. — Desvió el tema y junto con la cantante se llevó a la chica en bata para ser presentada.
El lugar donde estaba siendo atendido Tokoyami era un lugar donde no había focos lo lámparas, sólo con luz de velas era alumbrado el lugar, además, las paredes habían sido cubiertas por telas negras y bastante cruces colgaban de éstas. Él se tomaba muy enserio su papel.
— Hola Tsukuyomi — Saludó la cantante y con eso las estilistas que rodeaban al modelo se alejaron para que él pudiera verlas, aunque no se paró de su asiento. — Te quería presentar a las grandes mentes detrás de este proyecto, Yaoyorozu, la dueña de la marca, y Uraraka, la administradora y tu acompañante para esta sesión.
El nombrado sólo vio a ambas mujeres y se volvió a recargar en su asiento.
— Un placer — Dijo — Me gustaría saludarlas de la mano pero no me gustaría mancharlas con mi oscuridad. Como sabrán, soy alguien de pocas palabras, así que espero no tomen esto como ofensa.
Las dos jóvenes que no lo conocían se quedaron calladas, no sabiendo que contestar, una porque no sabía que impresión debía de dar como la dueña del negocio que era ella, y la otra, bueno, a Uraraka ya se le estaba dificultando comprender lo que estaba escuchando.
— Para nada — Respondió Jirou de forma natural — Sólo quería presentártelas, es bueno que conozcas a tus aliados.
— Sí, pero más importante aún es conocer a tus enemigos. — Le respondió. Aunque la cantante que ya tenía más experiencia tratando con él no le dio importancia a su comentario.
— Tienes toda la razón — Le dio por su lado — En fin, nos vemos en 20 minutos bajo las cámaras.
— Mi dark Shadow se debilitará debido a la luz, pero estaré ahí.
La chica le guiñó el ojo y sus dos acompañantes se despidieron algo turbadas, sin saber muy bien si habían causado una buena impresión o no.
— Perdón por ello — Dijo la cantante cuando estuvieron lo suficientemente alejadas de Tokoyami — Pero él está realmente emocionado.
Uraraka se permitió hacer un gesto para nada discreto y se giró hacia la cantante.
— ¿Emocionado? Estoy algo ebria, pero sé que vimos a la misma persona y no parecía nada entusiasmado como dices. — Yaoyorozu le dio la razón.
— Sé que es algo raro, pero lo conozco y sé cómo se siente. — Lo defendió la azabache — Simplemente no es tan bueno demostrando sus sentimientos, además de que es muy apasionado, si seguimos juntos más tiempo lo van a entender mejor, ya verán.
Yaoyorozu no estaba muy convencida pero asintió, y Uraraka por su parte ya se había distraído en otra cosa y no estaba prestando atención a la conversación, así que imitó a la diseñadora.
— Chérie por favor, ¿Dónde estabas? Debemos de terminarte — Habló lo bastante rápido el rubio francés cuando vio a las chicas acercarse — Traje mi kit de beauté pero con el sonrojo que tienes sólo necesitarás más labial.
La castaña iba a responder, pero en eso dos chicas se acercaron a ella con los demás accesorios que Aoyama le había advertido con anterioridad. La chica entonces se dejó guiar por el par de mujeres y se dejó poner todos los accesorios que querían mientras se reía, era todo muy surreal lo que estaba pasando, tenía una gargantilla con listones que parecían alas, sortijas y unas tipo pulseras que iban en los brazos, la contadora sabía el nombre, pero no lo recordaba en ese momento.
Después de poner muchos accesorios, Kaminari le llevó su bebida especial en un termo discreto y ella dio el último sorbo. La acción empezaba ahora.
Primero estuvo ella sola frente a las cámaras, se quedó quieta mientras Mineta empezaba a acomodar todas las luces que le molestaron en primera instancia, pero después se fue acostumbrando.
— ¿Qué hago? — Dijo, mientras seguía estando de pie sin marcar alguna postura en específico.
Entonces Mineta se acercó hacia ella y la empezó a acomodar.
— Pon tu pie aquí, y el otro acá, ladea un poco tu cintura, juega con tu cabello con este brazo y ve directo hacia la cámara, su puedes tener los labios algo separados mucho mejor.
Uraraka se dejó guiar y se dio cuenta que era fácil obedecer en ese estado, Mineta ya no le daba asco y él no se había pasado de listo con ella, y como su cuerpo se sentía extrañamente relajado, mantener la misma postura no le cansaba en lo más mínimo. Además, Yaoyorozu estaba a lado del fotógrafo, tal vez para verificar que se siguiera comportando, o porque si veía un detalle en su postura, ella llamaba discretamente su atención y le señalaba donde tenía algún error.
— La sensualidad de alguien puro e inocente ¡Me encanta! — Señaló el fotógrafo mientras se acercaba a la contadora y tomaba fotografías desde todos los ángulos — Ya se lo que haré hoy en la noche. — Eso estuvo segura Uraraka que sólo lo escuchó ella.
Siguieron cambiando de pose, mientras más corría el tiempo más se divertía la chica, ya había superado su miedo y ahora realmente estaba disfrutando ser vista por todos los asistentes del lugar.
— Ahora, sigue tu turno con Tsukuyomi — Decretó Mineta — Y para finalizar, serán sus fotos individuales.
La chica entonces se fue junto a Yaoyorozu, que no paraba de felicitarla por su buen trabajo. Le dijo que unas poses que pidió Mineta habían sido un poco subidas de tono, pero que seguramente el equipo de diseño se encargaría. Así pues ambas vieron como la locación era cambiada para tener un ambiente más íntimo, empezaron a poner velas alrededor e instalaron una silla y un sillón frente a ellos, con colores intensos y rosas, al parecer así era la temática de las fotos.
— Relájate — Le dijo Yaoyorozu a Uraraka, que parecía que se había perdido en la decoración del lugar. — Ya falta menos para terminar. — Y la joven iba a obedecer, sin embargo al ver llegar a su acompañante se sintió desfallecer, al fin entendió porque él había logrado obtener fanáticas en tan poco tiempo y con una personalidad extraña. ¡El tipo estaba como quería!
Tokoyami usaba una gargantilla igual que ella pero en color rojo, de ésta le salía una larga capa oscura que le llegaba a los tobillos. Usaba brazaletes al igual que ella y tenía plumas de color oscuro en el cabello, y después, nada más un bóxer, su pecho quedaba desnudo y mostraba unos pectorales y bíceps que cualquier mujer y hombre se morirían por tocarlos.
Ella no se identificaba como alguien frívola, pero tuvo que cerrar la boca para no empezar a babear por él como otras personas del staff lo estaban haciendo en ese preciso momento. Kaminari, que seguía rondando por ahí se acercó discretamente a la chica y le tendió su bebida. Uraraka agradeció de nueva cuenta a All Might y todos los portadores del One for All estar alcoholizada porque sino se hubiese desmayado apenas él entró a la sala.
El cantante y ahora modelo se presentó frente a las cámaras y todos se acercaron a la locación, era increíble como él creaba un ambiente tan hipnotizante con su sola presencia. Uraraka lo imitó entonces y Mineta les empezó a dar las instrucciones, la sesión se iba a dividir en dos, la primera parte, donde él tendría el control, y la segunda donde ella lo tendría.
La castaña no entendió la explicación del formato, pero aun así negó cuando le preguntaron si tenía alguna duda. Dando por terminada la explicación y el arreglo del lugar, entonces Mineta los volvió a acomodar para las primeras fotografías, al inicio Tokoyami se sentó en la silla y Uraraka se posicionó en el piso, recargándose en el muslo de él. Luego, ella se sentó en el regazo de él, aun dejando ver la ropa que llevaban puesta, y para acabar se realizó una foto donde él la estaba cargando como una princesa.
Al parecer todo el personal quería que esa sesión fuese de maravilla, porque estuvieron interrumpiendo muchas veces para acomodar detalles y maquillajes que seguramente poca gente hubiese notado, o que se pudiesen ocultar con montajes, aunque pareciera que querían dejar las fotos lo más naturales posibles.
— Terminado ¡Empezamos la segunda parte! — Anunció el fotógrafo y se sintió mucha más euforia en el ambiente. — Uraraka — Dijo el joven de corta estatura cuando se acercó a la nombrada — En estas fotos se debe de ver que tú tienes el control, piensa en esto como si tu fueses la dominante, lo controlas a él, es tu sirviente y tu esclavo sexual si eso te emociona. Tú estás vestida de ángel y él de demonio, pero aquí queremos cambiar las cosas y que sea al revés los estigmas que existen, ¿Me entiendes?
La castaña asintió, y descubrió que esa sería una anécdota que quedaría para toda su vida cuando vio que a Tokoyami le estaban poniendo una gran cadena que salía de su gargantilla, sin duda toda chica desearía estar en su lugar en ese momento. No obstante la joven no sabía que cara poner frente a él, él era un cantante famoso, y ella una simple contadora que estaba ebria porque no sabía modelar.
— ¿Tienes sed verdad? — Ahora fue turno de Jirou de acercarse hacia ella cuando vio que aún faltaba tiempo para que el cantante terminara de arreglarse. — No pienses que es él — Le susurró a la chica mientras fingía rellenar un vaso de su líquido especial. — Sí piensas en él como el famoso que es, esto no va a funcionar, imagínatelo como alguien más.
— ¿Alguien más?
— Sí, imagínate a la persona que más te desespera, a la que te gustaría controlar sólo para molestarlo. A esa con la que tienes una gran tensión. — Le dijo la cantante — Imagina que él es un insecto indefenso y tu un gran humano que lo puede aplastar en cualquier momento.
— Lo entiendo — Respondió la contadora — Lo entiendo — Lo volvió a repetir con mucha más seguridad.
— Excelente, cualquier cosa, sólo di que quieres que te den un retoque, y yo te doy mis consejos.
Uraraka asintió, aunque dudo en que necesitara mayor consejo que el que había recibido, ahora tenía una motivación, si había encontrado a alguien a quien le gustaría bastante tener atado, sometido y a merced de ella, el bastardo de su vecino Bakugou. Sí, ya habían resuelto alguna de sus diferencias en el ring, pero eso no significaba que lo perdonara del todo, y que mejor forma de desquitarse que el imaginarse que él estaba bajo el dominio de ella.
Tokoyami volvió a la escena mientras se acercaba hacía ella con una mirada orgullosa, él no se la iba a dejar fácil, pero ella al ver los pupilentes rojos de él, se imaginó los ojos rojos de su vecino y más le motivo el tomar sus cadenas, si esa era la única forma de descargar algo de su furia lo haría.
El cantante se posicionó justo enfrente de ella, la miró directo a los ojos y ella hizo igual, era una guerra de miradas y pareciera que nadie iba a rendirse hasta que ambos escucharon un "click" y un gran flash los alumbro.
— ¡Excelente! ¡Qué tensión! — Gritó Mineta, y ambos recordaron que estaban frente a una cámara — Sigan, sigan, me encanta, esta es una historia: se conocen, ella lo conquista y él se deja controlar, ¡Lo adoro! ¡Traigan las frutas!
Uraraka mostró un rostro escéptico al escuchar eso último, sin embargo un joven le llevó un pequeño platito con varios frutos rojos, fresas, frambuesas, cerezas, y otros más, y la joven entendió a donde quería llegar.
Así entonces tomó una fresa y la posicionó frente a su acompañante, él abrió la boca para recibir el bocado aun sin dejar de mirarla pero ella entonces levantó la mano, haciendo que él levantara un poco más el rostro persiguiendo la fruta. Otro click se escuchó. Tokoyami al final consiguió comer la fruta, pero aparte mordió el dedo de la chica. Click. Eso era una guerra, pero Uraraka no veía al cantante famoso frente a ella, veía a Bakugou, con la misma sonrisa arrogante de siempre y a nada de soltar un par de palabras que lo caracterizaban.
La joven entonces jaló la cadena que tenía hacía ella, no iba a dejar que la insultara, ella estaba dominando. Click. Tokoyami parecía sorprendido por semejante movimiento brusco, pero le siguió la corriente, mirándola fijamente empezó a bajar hacía ella para besarle la rodilla. Click. Uraraka entonces aprovechó que él estaba hincado para poner su pie sobre el muslo de él y volvía a jalar la cadena, así le encantaría tener sometido a su vecino cada que se le ocurriese molestarla. Click.
— Muy bien, ahora siéntate en la silla Uraraka, cruzando el pie — Indicó el fotógrafo.— Mira directamente a la cámara e ignora a Tokoyami. Tokoyami, primero híncate mirando hacia ella, después, ponte detrás de ella y abrázala por el cuello. Uraraka, siempre con la mirada hacia mí, seria, como si estuvieses aburrida, no hagas ningún gesto.
Ambos obedecieron y aun en esa posición la castaña se imaginaba al rubio cenizo, ese rostro le gustaría mostrar cuando él se acercara hacía ella de forma amenazante, le demostraría que ya no le tenía miedo. Que él no era nada para ella.
— ¡Terminamos! — Gritó Mineta y las chicas se abalanzaron hacía su amiga, llevándosela lejos de las cámaras y dejando que Tokoyami terminara sus fotos individuales.
— ¡Lo hiciste fantástico! — No paraba de repetir Jirou — ¿Seguiste mi consejo? ¿A quién te imaginaste?
— A mi vecino — Se sinceró la chica, que empezaba a sentirse aturdida.
— Fantástico, simplemente fantástico, las fotos quedarán divinas, siento que incluso te ganaste el respeto de Tsukuyomi, seguramente no se imaginó esas acciones proviniendo de ti, lograste plasmar muy bien lo que queríamos mostrar.
La chica sonrió, y después se giró hacia su jefa que no había emitido palabra alguna, pero se dio cuenta que era porque estaba conteniendo sus lágrimas. ¿Tanto la había emocionado?
— Hiciste un gran trabajo — Le dijo con la voz entrecortada. — Estoy tan orgullosa.
La castaña asintió, y después llegó Kaminari con más "bebida especial" para celebrar su primera sesión de fotos.
— Descuida, al terminar la sesión de Tokoyami, Jirou y yo te llevaremos a tu casa, tú relájate.
Y Uraraka estaba a punto de decir que no, pero como Jirou también se sirvió una copa debido a que estaba muy feliz y le llevó otra a Yaoyorozu, así decidió que ese viernes disfrutaría de las bebidas que la empresa le ofrecía.
Para ser sincera Uraraka después del sexto vaso empezó a ver todo borroso. No recordaba cómo se había despedido de Tokoyami, Aoyama y de todo el equipo que estuvo acompañándolos ese día, sin embargo recordaba que al termino de aquello su grupo de amigos se fue hacia la oficina para terminarse las bebidas que estaban preparadas y de forma mágica ahora estaba en la parte de atrás de un carro junto con Jirou cantando canciones ya pasadas de moda.
— ¡Denki! Esa canción no me gusta, ¡Pon otra! — Gritó la cantante al chofer designado mientras se acomodaba de forma graciosa — A nadie le gusta esa canción ¿Verdad Uraraka?
— No — La castaña negó. Jirou era mucho más amiga de Yaoyorozu que de ella, pero para ese momento ambas estaban en la misma sintonía — ¡Kami-minari creí que tenías buen gusto! — Añadió también gritando y riendo, el nombrado agradecía que el carro estuviese polarizado.
— ¡Lo tengo! — Se defendió él — ¿Por qué crees que acepte trabajar con Kyoka en primer lugar?
— Porque te… — Iba a decir "Te gusta" pero hasta ella sabía que ese era un tema que ambos no preferían tocar — ¡Porque ya llegamos a mi casa! — Corrigió al ver el vecindario que cada día empezaba a ver más como su hogar.
Jirou rió y Kaminari también. Uraraka empezó a tomar sus pertenencias y se bajó del auto a tropiezos, se encaminó hacia su puerta y después de varios intentos logró abrirla, se despidió de sus amigos y entonces vió como Kaminari volvía a encender el auto para marcarse de ahí.
Uraraka estuvo a punto de entrar a su casa, sin embargo al girarse para admirar su jardín, vio a King en medio de éste observándola, ella, llena de ternura dejó sus cosas en el piso y se acercó hacia él que parecía estar esperándola.
— ¡King! ¿Quién es el perrito más hermoso? — Se acercó hacia él y se acostó en el césped, dejando que la mascota se subiera arriba de ella y le empezara a lamer la cara. La chica rió y empezó a jugar con él, y no supo en que momento ella se quitó los zapatos para estar más cómoda junto con él.
— ¿Por qué llegaste a esta hora cara redonda? — Preguntó su vecino y la chica siguió jugando con su perro. — Uraraka te estoy hablando. — Dijo de una forma seria que daba miedo.
La nombrada miró al cielo, no sabiendo si había llegado tarde o temprano, pero al ver el ambiente oscuro calculó que era tarde. Ella no había planeado nada de eso, pero Jirou al ser alguien conocida debía de mostrar siempre sobriedad y no podía hacer cosas que las demás personas hacían, como beber, así que si quería hacerlo tenía que ser a escondidas, y que mejor que en la oficina de la empresa de una amiga cercana.
— ¿Quién eres? — Preguntó, tomando valor de quien sabe dónde — No te debo de dar explicaciones, no eres mi papá. Sólo eres el amigo de mi ex.
Eso hizo que Bakugou mostrara un gesto de mal humor, aunque le causó gracia a la chica.
— ¿Qué quieres? — Preguntó la contadora, que empezaba a sentir un silencio incómodo entre ella y su vecino.
— Quiero que cuides a King este fin de semana.
Traducción de lo que dijo Aoyama.
— Ten cuidado querida así es como empieza el alcoholismo y las adicciones en este mundo laboral.
— ¿La quieres emborrachar o le quieres causar una congestión alcohólica?
— Eso fue rápido ¿Cómo te sientes querida?
— No entiendo como la dulce de Jirou puede aceptar tener a un inepto como él de representante.
— ¿Qué no piensa en los pobres animales del mar a los que les llega toda la basura?
— Como debe de ser querida. Para que veas, a él lo amo, siempre se preocupa por la naturaleza y tiene todos esos animales rescatados en su departamento, él es un verdadero héroe.
— Espero que te guste el apodo "chargebolt" porque ella es un hueso difícil de roer.
— ¿Cómo te sientes?
— Excelente, ya terminé, así que puedo ayudarte un poco para tu embriaguez. No te dejaré verte porque me gusta el efecto sorpresa, pero yo estaré viendo cómo te fotografían para ayudarte en lo que necesites, tú confía en mí. Ahora ve al baño, no queremos que suceda algún incidente con Tokoyami. Cámbiate, cúbrete y ve directo a la locación, ahí te espero, si no llegas en 10 minutos pensaré que estás en problemas y mandaré a alguien por ti ¿De acuerdo? El camino para el sanitario es justo delante de nosotros, pero te recomiendo que vayas a tomar aire fresco primero, yo me encargaré de esto.
— No todavía querida. Aún faltan unos cuantos detalles.
— Sí.
— Querida, por favor, ¿Dónde estabas? Debemos de terminarte. Traje mi kit de bellezapero con el sonrojo que tienes sólo necesitarás más labial.
¡Hola! Hoy exprimí mi cerebro porque literal todo el capítulo fue escrito hoy, pero quería acabar, enserio me moría por actualizar, ¡y siento que quedó muy bien! Largo porque el capítulo pasado fue corto y siento que abarcamos bastante.
Espero disfruten la lectura.
Agradecimientos especiales a:
Mich: Por supuesto que Katsuki presumiría a nuestra linda Ochako en todos los eventos que pudiese, él es un presumido, y lo veremos más adelante, por el momento vamos a disfrutar como nuestra protagonista empieza a reconocerse a sí misma.
OWonder: ¡Que bueno que te gusta la historia! Ahora sólo mencionamos a alguien más, pero con el pasar de los capítulos seguiremos mostrando más y más personajes. ¡Saludos!
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!
Nos leemos~~
