Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.

La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.


Midoriya Izuku estaba tomando unas galletas dulces y sirviéndose un vaso de café de la mesa de aperitivos cuando su compañero Bakugou se acercó a él de forma amenazante, el joven se estremeció un poco cuando sintió la presencia intensa del rubio.

— Dame el número de cara redonda — Le ordenó, y él se sorprendió por su pedido.

— ¿De quién?

— De Uraraka, nerd — Le respondió, y en eso él cambio su porte y mirada.

— No, y no le digas así. — Le contestó de forma seca.

— ¿No? — Le preguntó Bakugou como si esa sola pregunta le hiciera volver a cuestionarse su respuesta, así le había funcionado en la academia, pero ya no, y menos cuando se trataba de ella.

— No, ella no tiene nada que ver conti…

— ¡Maldición! Es mi vecina y me está cuidando al perro, eso es tener más derecho sobre ti ¿Lo sabes no?

— ¿Entonces porque yo sí tengo su número y tú no? — Replicó, y eso dejó frito al rubio, tenía razón esta vez.

— Joder eres un entrometido — Le dijo, pero vio que el peliverde seguía dispuesto a escuchar —Porque olvide pedírselo, aunque ella tiene el mío aun así quiero saber cómo le va con Kin….

— Entonces si no te habla es porque le va bien o le va tan mal que es mejor que no lo sepas. — Le interrumpió justo como él hizo. — Olvídalo, no te lo voy a dar. — Y aquella conversación le había causado tanto revoltijo en el estómago que dejó las galletas y el café donde estaban, y volvió a su lugar sin nada de apetito.

Por su parte Bakugou estaba sorprendido, Midoriya nunca le había respondido así en todo el tiempo que llevaban juntos en la academia y en la estación. No era que fuesen grandes amigos, ya que a pesar de estar todo ese tiempo juntos nunca habían tenido una conversación de más de 15 minutos pero esa respuesta le sorprendió.

Pero no pensó más en ello porque se había molestado al no obtener el número de Uraraka, carajos, iba a estar un fin de semana incomunicado.


Era lunes en la mañana y Uraraka llegó mucho más temprano a la oficina como le gustaría. Pero no podía hacer nada, igual como Bakugou fue tempranísimo para ir a entregar a King, también fue a la misma hora para recogerlo. Pero ella ya se había preparado, así que cuando abrió la puerta para entregar al can ya estaba bañada y cambiada decentemente.

El rubio le cuestionó el hecho de que había comprado una casa para King a pesar de que sólo estuvo con ella dos días, Uraraka intentó convencerlo de que sólo era un detalle para que se sintiera cómodo y que no le había costado nada, pero entonces el policía creyó que su intención era quedárselo por más tiempo, así que la amenazó diciendo que él no era alguien de compartir sus cosas.

La castaña decidió entonces darle por su lado y le entregó la maleta aceptando aquella amenaza vacía, pero de nueva cuenta él la cuestionó cuando vio que su perro estaba con el cabello brilloso.

— ¿Lo bañaste? — Le preguntó, sospechando sobre el porqué de esa acción.

— Sí, se ensució cuando fuimos a jugar al parque. — Uraraka contestó lo más serena posible, deseando interiormente que no le preguntara a cual parque fueron, porque sino delataría que estuvieron en diferente ciudad ese fin de semana.

— Ah. — Le respondió, aunque después añadió — Dame tu número.

— ¿Mi…? — La chica preguntó pero se quedó a la mitad, por la personalidad del rubio sabía que si le preguntaba lo mismo que él había dicho, sólo iba a obtener una respuesta sarcástica como confirmación. Decidió entonces tragarse la duda de porque él quería su contacto y lo dictó sin más.

— Gracias — Fue toda su conversación, tomó la maleta, a su perro y se dirigió a su propia casa. La chica por fin pudo suspirar cuando sintió que una carga se alejaba de sus hombros, amaba a King, de eso no había duda, pero Bakugou siempre la ponía tensa, incluso ahora que se llevaban "mejor" ella sentía que no debía de bajar la guardia.

Y tal vez fue por el estrés, o porque durmió bastante con sus padres, o porque ya se había alistado, pero aunque intentó volver a dormir no lo consiguió en lo absoluto. Así que aburrida de mirar el techo, optó por preparar sus cosas para ir a trabajar, y aunque intentó alargar el tiempo lo más lento posible, llegó a la oficina una hora más temprano, sorprendiendo al guardia que fue quien le abrió la puerta.

Y ahí estaba, revisando la nómina, las cuentas por pagar y haciendo la cartera de los nuevos proveedores que estaban en el proyecto de la ropa interior sin muchos ánimos. Se había detenido a comprar una bebida energizante y no creyó que fuese a usarla tan temprano, pero ese día había empezado extraño.

Ya pasaban de las 9, había terminado de desayunar y se preocupó porque su jefa aún no llegaba, ella siempre solía llegar más temprano que todos, pero ahora el edificio tenía bastante movimiento y seguía sin tener pistas de Yaoyorozu. Así que le envió un mensaje y puso música, si en tres canciones no le respondía el mensaje, le llamaría para preguntarle si todo estaba en orden.

Justo cuando acaba de terminar la segunda canción Yaoyorozu llegó algo agotada a la oficina.

— ¿Uraraka? — Preguntó exhalando — ¿Desde cuando estás aquí?

— Llegué temprano — Le respondió dudosa, mientras se paraba y le ayudaba a cargar una de las tantas bolsas que tenía — Desde las ocho más o menos.

— Con razón — Dijo la azabache — Estaba a nada de marcarte pero mi celular está descargado. Le dije a Tsuyu que cuando llegaras te dijera que te esperaba en el estudio de Mineta. Seguramente llegaste más temprano que ella.

— ¿Pasó algo? — Preguntó algo nerviosa, sintiéndose culpable por no reportarse antes.

— Ve el correo que acaba de enviar Mineta, es una liga con el portafolio de la sesión del viernes. — Contestó mientras tomaba asiento, parecía agotada.

La contadora asintió y revisó su bandeja, tuvo que quitar varios filtros para poder ver el correo del fotógrafo, porque como él siempre pasaba la ligas con las sesiones que hacía, y a veces eran más de una por día, su bandeja se llenaba con correos "inútiles" y eso le molestaba.

Se fijó en el último mensaje enviado por él, hace apenas 20 minutos, y se metió a la liga que venía adjunta. Para ser sincera tenía un poco de vergüenza por ver sus fotos, había estado ebria y no se sentía ella misma, pero al sentir la mirada de la diseñadora sobre sí, tuvo que seguir viendo las fotos hasta que llegó a su parte.

Aunque no le gustara Mineta él hacía un trabajo excelente, ella que no sabía mucho del ámbito debía de reconocerlo, así que seguramente los que sabían lo valorarían más. Era cierto que varios fondos se tendrían que editar, pero de eso se iba a encargar La Brava, que seguramente estaría emocionada por saber que su estrategia de marketing tenía mucho que ver con el ámbito musical.

Uraraka se detuvo cuando vio al fin las fotos donde ella salía.

— Imposible, esta no soy yo — Dijo mientras miraba la primera foto.

— ¡Sí! ¡Si lo eres! ¿No es increíble? — Logró escuchar, aunque ya no lo entendía, estaba perdida viendo las demás fotos donde supuestamente estaba ella, pero no, estaba una joven muy guapa y arreglada frente al computador. Nada que ver con su persona.

— ¿Qué tanto me tuvo que editar Mineta? — Fue lo que dijo, siguiendo sin creer que era la protagonista de esa sección.

— Casi nada, por eso quería que fueses a su estudio, él me mostró las fotos originales y después los cambios que hizo. Aunque no me creas los retoques fueron mínimos.

— Sorprendente — Lo dijo tanto para su compañera como para ella misma. Tenía un poco difusos los recuerdos de la sesión, pero nunca creyó que el alcohol le ayudaría tanto, se veía tan confiada y sus posturas se veían naturales, algo sorprendente porque estaba en ropa interior y había bastante gente mirándola.

Al fin entendió lo que Yaoyorozu le dijo en medio de la sesión. Las últimas dos fotos donde salía su postura era muy sugerente, Mineta era bueno con la cámara y había hecho que sus pechos se resaltaran en aquella pose donde se había hincado y había abierto un poco las piernas para mantener el equilibrio. Después al ver el sonrojo que tenía a causa de la bebida embriagante sintió que eso podría parecer una imagen de una página pornográfica.

Y la otra foto era mucho peor, ella se había puesto en "cuatro" haciendo que su trasero se notara más y sus pechos se dejaran caer por la gravedad. No pudo más y cerro de un golpe la laptop, tenía demasiada vergüenza en ese momento.

— Dime por favor que estas fotos solo las has visto tú y él. — Dijo con los ojos cerrados, intentando volver a respirar con normalidad.

— Sabes que él siempre comparte las ligas de sus sesiones a toda la empresa y esta vez no es la excepción. — Escuchó para su pesar — Había mucha curiosidad por la participación de Tokoyami, así que por eso Mineta se dedicó todo el fin de semana a editar las fotos para tenerlas listas hoy.

Uraraka dejó que su cabeza chocara con el escritorio.

— Que pena que toda la empresa me vea así. — Dijo hacia la madera.

— Y eso que no has visto donde estás con Tokoyami — Agregó Yaoyorozu. — Sé que te puede dar vergüenza, pero es algo normal, todos aquí somos profesionales y sabemos que unas fotos no te definen como persona. Todos hemos participado en alguna campaña, así que sólo que acepta que vas a tener un poco de atención porque participaste con un cantante que está de moda.

La castaña siguió con la cabeza en el escritorio, entendiendo las palabras de su jefa, era cierto todo lo que decía, pero ella en la angustia de no encontrar modelo u otra solución se ofreció sin saber todas las consecuencias que iba a tener aquello, además de que se había dejado manipular por Mineta por su estado. Juró mil veces nunca tomar alcohol durante una sesión, es más, nunca haría una sesión fotográfica más en su vida.

— Con que las fotos más sugerentes no se filtre…

Uraraka no terminó de decir su frase porque un grito la interrumpió. Ambas se quedaron atentas al ruido, porque parecía ser proveniente de Tsuyu. Esperaron en silencio a que volviera a haber otro grito y lo hubo, aunque mucho más cercano a donde ellas estaban.

Después de mirarse a los ojos y ponerse de acuerdo telepáticamente, ambas se pusieron de pie para ir a investigar el ruido, más no fue necesario, porque la recepcionista estaba justo enfrente de la puerta de la oficina sosteniendo el puntual adorno de flores.

— ¡Hay algo en la tarjeta Kero! — Gritó mientras entraba a la sala y ponía el adorno donde era usual. — No lo he leído pero estoy emocionada. El chico dijo explícitamente: para Uraraka Ochako.

De nueva cuenta la contadora y la diseñadora se miraron y fueron hacia el lugar de las flores, si había algo en la tarjeta y no concordaba con algo acerca de Jirou, la castaña podía ir eliminando la teoría de que Kaminari era el hombre detrás de esas flores. Y a pesar de que sus amigas estarían emocionadas por saber que había alguien interesando en ella, Uraraka temía por saber que había alguien lo bastante insistente para enviarle flores durante todo ese tiempo sin decirle nada.

Tomó la tarjeta y sintió la mirada expectante de sus acompañantes, así que para no causarles un paro cardiaco desenvolvió el papel y se puso a leer las palabras que decía la nota:

"Cualquiera en su sano juicio se habría vuelto loco por ti"

Y era todo, no había remitente o algo más, simplemente una oración sacada de algún libro de frases motivacionales.

Tsuyu que parecía la más emocionada tecleó la frase que acaba de escuchar en internet, intentando buscar alguna pista sobre aquel admirador secreto, pero era tal como Uraraka pensaba, era una frase suelta de internet que alguien había copiado.

Y eso puso a pensar a la chica, si fuese la letra de una canción de Jirou o de Tokoyami eso tendría sentido por la sesión de fotos que tuvieron el viernes, o por las canciones que venían cantando en el carro cuando iba de regreso a casa, pero que tuviera una frase al azar, eso sí le quitaba las sospechas de que el representante era quien enviaba las flores, además, ellos no tenían planeado ir esa semana. Aunque después de unos segundos una idea vino a su mente, tal vez era la letra de una canción que alguno de los dos iba a sacar pronto.

— Estamos en las mismas — Dijo Yaoyorozu — Este admirador secreto es mucho más discreto de lo que pensé.

— Sigo pensando que es una broma — Continuó ella — Hasta que no haya un remitente en las notas, no dejaré de dudar de las intenciones de estas flores.

— Ya ha pasado mucho tiempo desde que empezaron a llegar ¿No crees? Kero. Es mucho tiempo invertido sólo para molestar.

— Ignóralo — Decretó Uraraka — Tomen las flores que quieran, que el admirador secreto o quien sea que lo esté pretendiendo sepa que no me emocionaré hasta que tenga un nombre en la tarjeta.

Ambas compañeras asintieron, respetando y entendiendo la decisión de su amiga.


Poco antes de la hora de salida, la contadora tuvo una llamada telefónica.

— ¿Deku? — Preguntó cuándo vio el nombre brillando en su celular — ¿Qué pasa?

— Hola — Saludó de forma casual el nombrado — No te dije pero el fin de semana estuve en una asamblea fuera de la ciudad, y ahí estaba Kacchan.

— Ah sí, lo suponía, le cuide a King este fin de semana. — Contestó ligera mientras tomaba unos papeles de su escritorio.

— ¿Así que no era mentira? Me pidió tu número y no se lo quise dar porque no sabía cuáles eran sus intenciones.

— Gracias, pero no pasa nada, yo misma se lo he dado esta mañana — Le contó mientras se ponía de pie e iba a la escáneadora, con eso iba a terminar la jornada del día.

— ¿Por qué? — Escuchó del otro lado de la línea y se quedó estática, esa pregunta, esa maldita pregunta le había hecho recordar uno de los motivos por el cual había deshecho su compromiso. Tomo aire un par de veces antes de volver a responder.

— Porque es mi vecino — Respondió de forma dura — Y porque me da la gana. — Agregó mientras colgaba la llamada.

Uraraka siguió estando de pie viendo el teléfono al que ya se le había apagado la pantalla, pero había quedado aturdida, odiaba que le cuestionaran sus acciones, era normal cuando se trataba de una gran decisión o algo arriesgado, pero no algo tan simple como pasar un número de contacto, eso la hacía sentir como su fuese una niña que no sabía lo que hacía, pero era una adulta que no le debía de dar explicaciones a nadie, y menos a su ex.

— ¿Para algo? — Preguntó Yaoyorozu desde su escritorio, parecía que estaba tan concentrada que no había escuchado la llamada.

— Nada — Mitigó el asunto — La típica llamada de promoción para que cambie de equipo celular.

— ¿Hay alguna buena?

— ¿Qué? — Preguntó, aun juntando sus neuronas que se habían esparcido a causa de su enojo.

— Promoción para cambiar de equipo — Le respondió la azabache, que ahora ignoraba totalmente su equipo para enfocarse en ella, había notado su distracción.

— No tanto, dicen que están mejor las del próximo mes. — Respondió, y luego una excusa maravillosa cruzó su mente — Estoy intentando recordar si tengo gastos para ese tiempo y ver si puedo renovar.

— Si necesitas dinero me puedes decir, no te he pagado por tus servicios de modelaje.

— Sabes que no es necesario, lo hice como un favor. — Le contestó, y para cambiar de tema añadió: — Sí, gasté un poco más de lo que tenía planeado con los muebles de la casa, pero están hermosos así no me puedo quejar. Descuida estoy bien.

— Sí con eso te sientes cómoda, está bien — Dio por terminada la conversación Yaoyorozu mientras empezaba a guardar sus cosas. Uraraka después de escanear las hojas que casi se le caían de las manos, la imitó.

Ambas bajaron hablando de las declaraciones que tendrían que hacer ante el gobierno cuando las ganancias se empezaran a mostrar, no era una conversación muy interesante, pero cuando estás en el mundo laboral es algo normal: te quejas de los impuestos, de las nuevas leyes, hablas de las prestaciones de tu empresa y comparas si estás platicando con alguien que trabaja en la competencia.

Justo cuando pasaron por recepción se toparon a Tsuyu, que en la parte alta de la recepción tenía una caja/estuche de maquillaje que, aunque estuviese cerrado se veía profesional.

— Te lo envía Aoyama, Kero — Dijo a la castaña cuando pasó a despedirse. — Te mande decir que se le olvidó dártelo el viernes, aunque ya lo tenía preparado desde hace tiempo.

— Gracias — Respondió, mientras sacaba el celular para tomarle una foto. El rubio era así, le gustaba tener evidencia fotográfica de cualquier hecho que le relacionase. — Le voy a decir que ya lo tengo.

— Mañana te tomas una selfie usando los productos, él se va a emocionar, Kero.

— Además, te tienes que ver bien, vas a tener a todos mirándote.

— ¿Qué? — Preguntó Uraraka a la diseñadora que se había unido a la conversación.

— Es cierto, Kero — Agregó la recepcionista — Esta mañana hablamos de ti, las fotos quedaron muy bien.

La aludida se mordió el labio, de reojo vio que los trabajadores que iban atravesando el lugar la miraban discretamente, seguramente pensando en la liga que se habían difundido en la mañana, su rostro empezó a enrojecer inconscientemente.

— Ni siquiera he podido mirarlas todas. — Confesó mientras bajaba la mirada. — No puedo.

— Lo harás — Respondieron en apoyo sus compañeras. — Sólo no te presiones ¿Vale? — Esto último fue dicho por la azabache.

— Gracias, las quiero — Les dio un abrazo grupal. — Las veo mañana — Fue lo último que les dijo antes de separase para ir hacia el estacionamiento.

Ya una vez dentro del carro tomó su celular para poner sus propias canciones en el estéreo, sin embargo, un mensaje de por parte de Deku en la pestaña principal le hizo recordar su enojo hacia él, volvió a tomar aire para tranquilizarse, no podía manejar en ese estado. Llegó a su vehículo sonrojada porque sentía que todos la miraban, pero ahora se le había olvidado la pena cuando el enojo la invadió, era sorprendente como podía cambiar de ánimo con bastante facilidad.

Una vez calmados todos sus sentimientos prendió el coche, pero aun así estaba fastidiada y no quería llegar a la casa, así que avanzados unos metros decidió que iría al súper mercado, era algo que la relajaba, y como no había hecho las compras el fin de semana como solía hacerlo, sus insumos se estaban acabando, era la opción perfecta.

Siguió conduciendo y cantando sin percatarse de que un auto la seguía.


Entonces por decisión unánime las actualizaciones ¡serán semanales los días miércoles! Así que aquí empezamos la semana, en México hubo puente vacacional, así que espero hayas hecho todos sus quehaceres, apuesto que la actualización la van a sentir más rápida, en fin, espero les guste la lectura ¡Saludos!

Agradecimientos muy muy muuuuy especiales a:

Mich: A todos les gustó el miércoles, así que así seguirá, aunque muy probablemente los suba en martes para amanecer el miércoles, porque soy un búho nocturno y a veces se me dificulta dormir, así que a veces por eso actualizo a altas horas de la noche. Por cierto, el último párrafo ya soltó la tormenta, OMG estoy tan emocionada por lo que sigue, espero no defraudarlos, y espero te haya gustado la conversación entre Izuku y Bakugou, aquí ya se empieza a sentir el interés por parte de él.

Abysschan: El último párrafo son las nubes oscuras, aún no parezca que llueva, pero lo hará. Espero hayas disfrutado el capítulo, aquí se empieza a mostrar un poquitín de interés por parte del rubio, y seguirá incrementado, las cosas en un momento van a avanzar muy de prisa, pero por el momento disfrutaré narrando eventos comunes. Las actualizaciones serán los miércoles, y espero hacer un maratón por navidad, ojalá me alcance el tiempo ¡Un beso!

Jimmi: No, no perdió a King, sólo lo ensució. Para ser sincera quería que en esa escena y en la que se dictó un capítulo pasado, se viera que Uraraka es alguien muy solitario; además de su trabajo, sus padres, Iida y Deku, su circulo social no es muy grande. Aquí vemos que su relación con Deku no fue perfecta, y de hecho faltan muchas cosas por salir a la luz, pero además de tratar el tema de él, ya vimos que se acercó un nuevo villano que no hará que las cosas sean fáciles para la chica, aunque cuando pase eso, ya tendrá a alguien en quien confiar. Todo perfectamente equilibrado como debe de ser.

Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!

Nos leemos~~