Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.
La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.
— Midoriya Izuku, 25 años, amante de los comics y súper héroes, tiene 6 años trabajando aquí. Le encanta estar en trabajo de campo y si necesitas algún favor puedes contar con él, es muy entregado. Pero a pesar de tener esa apariencia tranquila él es… raro.
— ¿Raro? — Preguntó Uraraka, intentando no sonar muy interesada en la conversación.
— Sí, raro, es difícil de explicar — Dudó un poco Mina — Ósea a él nunca le ha gustado hablar de sus cosas, pero siempre platicaba de cosas triviales, eso funcionaba para la mayoría, pero ahora ya ni eso, es aislado y a veces está distraído.
Uraraka frunció los labios, no quería verse muy insistente con el tema, pero necesitaba información.
— ¿Por qué?
— Pues… ¿Me prometes que esto se quedará entre nosotras? — La castaña asintió, entonces Mina se acomodó en su asiento, haciendo que ellas quedaran más juntas, seguramente buscando que su conversación no fuese escuchada. — Él ha estado aquí desde sus prácticas profesionales cuando estaba en la escuela, después ya consiguió una plaza y todos lo conocimos. Pero ha cambiado en el último año — Miró discretamente a su alrededor para ver si no había nadie prestándoles mucha atención. — Resulta que desde que empezó a estar aquí, él decía que tenía una novia.
— ¿Tenía? — Preguntó Uraraka, sintiendo que su corazón empezaba a acelerarse, al fin iba a saber lo que alguien más pensaba de ella.
— Sí, él siempre presumía a su novia, decía que iban a muchos lugares juntos y que ella lo amaba mucho, pero nunca la conocimos, nadie, ni Bakugou, que al parecer conoce a la familia de él.
— ¿Son muy amigos?
— No sé, muy a penas se hablan, así que su relación también es rara. No me corresponde a mi decirlo, pero por lo que sé, la familia de Midoriya no estaba muy bien económicamente cuando él era niño, así que su madre iba a ayudar con la limpieza a casa de la familia de Bakugou, de ahí se conocieron, porque ella lo llevaba para que jugaran juntos ya que eran de la edad.
— Ah — Exclamó, ni ella sabía aquella información, ¿Enserio se iba a casar con alguien que le ocultaba las cosas?
— Total, resulta que él estaba muy emocionado presumiendo que se iba a casar, mucho creyeron que era una mentira porque nunca se vio su novia, ni siquiera en fiestas como ésta, pero él argumentaba que siempre estaba ocupada en su trabajo, aun así la carrilla comenzó. No sé si en realidad mintió o no, pero durante una semana no vino a trabajar, no contestaba sus llamadas, se lo había comido la tierra. Cuando volvió actuó como si nada pero no era él mismo, y ya nunca más volvió a mencionar a su novia o su boda.
— ¿Se cancelaría?
— O tal vez descubrió que no podía sostener su mentira por más tiempo. A veces lo escuchamos hablar en voz alta con lo que parece ser una chica, pero ya no estamos convencidos, además de que él no dijo ni dice nada.
— Vaya. — Esa exclamación fue natural en la chica, Deku se había encargado de hacerle saber a sus conocidos acerca de su rompimiento, a Iida, las chicas de las caridades, incluso le habló a su familia, pero que él no le dijera a los que se suponían eran sus amigos, no sabía cómo tomarlo, no entendía sí eso la hacía sentir más segura o no.
— Si, vaya. — Secundó Mina, que al parecer tenía los mismos sentimientos de extrañeza.
— Entonces no es un buen candidato — Regresó al tema Uraraka.
— Hay mejores.
Volvieron a platicar, de más "biografías" de hombres: Hanta Sero un amigo de Kirishima, Neito Monoma, un tipo aún más raro que Deku, Nagamasa Mora, Seiji Shishikura, entre otros. Uraraka se esforzó en prestar atención a Mina que ya había decidido seguiría teniendo comunicación con ella, además, recordado la personalidad de Deku, él siempre le hacía la ley del hielo cuando estaba molesto, en señal de que ella tuviese que rogarle que la perdonara aun cuando no hubiese tenido la culpa. Lo bueno que ya no eran nada y podía poner a su favor esa indiferencia.
— Y bueno, creo que la que aprovechó más la noche fue Yaoyorozu — Dijo en un momento Mina. Uraraka siguió su mirada y se percató que ella había vuelto a hablar con Todoroki, cosa sorprendente debido a su primer contacto.
— Por lo menos se divierte — Se consoló con una sonrisa.
— ¡Y nosotras deberíamos!
Tras decir eso se paró de la mesa, Uraraka se sorprendió por el gesto tan repentino, pero después de unos segundos entendió el porqué, se puso de pie y decidió seguir a Mina que se estaba acercando a un grupo de chicas que estaban bailando en la pista.
Al acercarse uno de los organizadores les dio un termo con tapa a cada una lleno de alguna bebida misteriosa, era hermosos, tenía impreso el mismo diseño que se encontraba en la entrada con letras doradas, y además dentro tenía un cubo de hielo falso que desprendía luces, haciendo ver el ambiente más festivo.
Ninguna chica del grupo se molestó al ver que se incluían al baile, todas estaban animadas y Mina empezó a posicionarse en el centro haciendo pasos de baile extravagante, los aplausos comenzaron y mucha más gente se acercó para ver el espectáculo. Bailaron un buen rato, Uraraka entendió el uso de los termos; si tenías sed, no era necesario ir a tu mesa por un trago, ya lo tenías a tu disposición, y no era peligroso como estar bailando con un vaso de vidrio que se podía derramar o quebrar si se te soltaba, éste tenía tapa y era de plástico duro, así que esos problemas estaban resueltos. Además de que te lo podías llevar a tu casa y lo podías reusar llevándolo al trabajo o gimnasio.
Por un momento se sintió totalmente relajada, no había tomado mucho, no quería repetir un incidente como el de Yaoyorozu, pero se sentía feliz, rodeada de desconocidos pero en armonía con ellos, disfrutó la música hasta que el animador de la fiesta, al que le decían Present Mic anunció que cambiarían de música para darle oportunidad a los tortolitos de bailar en pareja, era justo teniendo en cuenta que el grupo necesitaba descansar los pies y sus estómagos pedían uno que otro antojito de la mesa de dulces.
Mina venía caminando a lado izquierdo de Uraraka pero estaba platicando con otra chica a su derecha, a la invitada no le molestó el hecho, pero se congeló cuando Deku se posicionó a lado de ella por donde venía sola y la sujetó del brazo, deteniéndola.
— Hola — Dijo, con su voz tímida.
— Hola — Respondió ella, buscando con la mirada a Mina, pero ésta estaba absorta en su conversación que no se percató que la había dejado atrás.
— Ya me voy ¿Vienes? — Le ofreció, y ella se quedó congelada, ¿Cómo se atrevía? Ni siquiera la había saludado al inicio de la fiesta y ya la estaba corriendo, porque sabía que esa era su intención, alejarla. En el pasado, cuando salían a fiestas donde ella lo invitaba pero él veía que estaba cómoda platicando con alguien más, decidía que era hora de partir, sin preguntarle si quería hacerlo o no.
— ¿Qué? — Preguntó consternada, sorprendida por el cinismo que utilizaba.
— Sí, vámonos. No te dije, pero Melissa viene de visita, voy a ir a recogerla al aeropuerto, le alegrará verte, hace tiempo que no tienen una charla juntas de amigas.
— No. — Su respuesta fue automática, pero él apretó su agarre en el brazo, eso le recordó cosas para nada agradables, se mordió los labios y su piel se erizó, estaba entrado en pánico.
— ¿Por qué?
— Porque no.
— ¿Por qué no?
— Por… — No sabía que contestar, se había quedado en blanco por el agarre que estaba siendo cada vez más fuerte y la estaba desconcentrado.
— ¿Por?
— ¿Este maldito nerd te está molestando cara de ángel? — Una tercera voz apareció en escena y Uraraka se permitió respirar al sentir como Deku la soltaba.
— ¿Qué? ¿No podemos tener una charla amistosa Kacchan? — Contestó el ex novio al chico que les había interrumpido, con una sonrisa el hipócrita en el rostro — Le estoy contando que una amiga viene de visita a la ciudad y la estoy invitando para que vaya a saludarla.
Uraraka lo odió, intentaba perdonarlo, quería llevar una buena relación con él pero no podía, no así donde las mentiras parecían verdades de tal forma que la confundían, y como siempre, al final del día todo era culpa de ella.
— Ya te dije que no quiero ir — Esas palabras fueron las más valientes que dijo durante mucho tiempo. Deku notó el rechazo, Bakugou sonrió al verla de aquel modo, y ella, por más que sintiera las piernas hechas fideos, sabía que con su vecino a su lado estaba protegida, era difícil de explicar pero él le daba la fuerza que necesitaba para enfrentar las cosas, seguramente lo aprendió cuando se atrevió a contestarle para pelear los primeros días que se conocieron.
— ¿Ves imbécil? ¿Qué haces molestando a mi pareja? Bastardo.
Eso lo dijo en voz alta, tal vez demasiado, Uraraka sintió que varía gente empezaba a enfocar su atención en ellos que estaban en el borde de la pista de baile, pero echando una mirada rápida, se percató que Mina y Yaoyorozu ya iban a su rescate. Agradeció enormemente aquello, cuando Deku se ponía así no sabía cómo podía reaccionar él y por ende no sabía cómo comportarse ella, simplemente se bloqueaba y comenzaba a desear que todo terminara lo más pronto posible.
Su ex prometido también sintió miradas sobre ellos, y sin decir más se giró de donde estaba para irse por la puerta principal, ella no se pudo relajar hasta que lo vio atravesar la pared de hojas verdes, y cuando por fin lo hizo, sintió como era atacada por las dos chicas que le estaban acompañando en la velada.
— ¿Nena, por qué te habló? ¿Lo conoces? — Preguntó Mina.
— Uraraka te ves pálida ¿Qué paso? — Cuestionó Yaoyorozu.
— Bakugou ¿Qué pasó?
— ¿Qué te dijo?
La nombrada al verse invadida de esa forma decidió caminar hacia la mesa donde estaban, las chicas se veían preocupadas, pero Bakugou estaba serio, con su cara mal humorada de siempre. Se sentó en la mesa y se sirvió un vaso con agua, agradeció que los vasos estuvieran rellenos, porque se tomó todo el líquido rápidamente, sentía los labios secos, Yaoyorozu sólo la miraba preocupada y Mina tenía una cara de desconcierto.
— Es mi ex prometido — Soltó, e incluso Kirishima, que estaba lo más apartado de su lugar, se giró instantáneamente hacia ella.
— ¿Qué? — Preguntó Mina que parecía que veía una segunda cabeza en la chica — Ósea que todo lo que te conté, oh por todos los héroes, ¡Lo siento!
— No, no pasa nada — Intentó tranquilizarla, y decidió abrirse un poquito, sólo lo suficiente para aclarar y despejar su mente. — Es justo como tú lo decías, él… bueno, por eso no nos casamos.
— No me lo puedo creer, esto es el mejor juego Otome que he visto — Comentó la policía, intentando hacer el ambiente ligero, porque el tono de voz de la chica parecía lúgubre.
— Él nunca me invitó a éstas fiestas, decía que sólo venían trabajadores, que nadie podría traer invitados, no conocí a nadie del departamento salvo a Mirio, y eso porque me quería multar por estacionarme en un lugar prohibido y tuve que negociar.
— Es por eso que aceptamos venir, teníamos curiosidad, perdón por no venir por las motivaciones correctas. — Agregó Yaoyorozu.
— No, para nada — Las consoló Mina, con su voz seria, no era tiempo para juegos ni comentarios graciosos. — Que bueno que viniste, para que con tus propios ojos vieras…. Pues que no, que lo que decía no era cierto.
— Gracias, enserio gracias — Uraraka no sabía que más decir, se la había pasado tan bien pero ahora sentía que ya era hora de ir a casa.
— Nena, no hay problema. — Ambas sonrieron, Mina, a pesar de ser extrovertida tenía el poder de tranquilizar a la gente, sin duda un muy buen elemento en la comisaría.
La tranquilidad se desvaneció cuando Uraraka sintió que algo cubría su mano, al voltear, vio que era la palma de Bakugou, que a pesar de tener la otra mano sosteniéndose la barbilla y cubriendo parcialmente su boca, su mirada también le daba un apoyo que le volvió a dar fortalezas.
— Bailemos — Dijo con la voz ronca, y le apretó la mano, pero era un aprieto diferente, no brusco como el de Deku, sino uno que le daba sostén, cosa sorprendente porque sus manos eran callosas. — Necesitas despejarte.
Asintió con la cabeza y se volvió a poner de pie, no hablaron, pero sabían lo que debían de hacer, entraron a la pista de baile con música mucho más tranquila y ella se dio cuenta que en realidad si necesitaba eso, porque sentía como sus hombros se destensaban y sus músculos volvían a su estado normal al ritmo de la música. A pesar de su carácter, vocabulario y estilo, Bakugou bailaba bien, no sabría cuánto porque ella tampoco era una excelente bailarina, pero tenían buen ritmo juntos, tanto así que sintió que solo estaban ellos dos en la pista.
Balseaban nada más, tranquilos, sólo sintiendo su respiración, ella no quería hablar y él no la iba a obligar, así que se perdieron en la mirada del uno al otro como los días previos, y en ese momento Uraraka juró que sintió una corriente recorrer las manos de ambos.
No supo cuánto tiempo paso, pero Present Mic volvió a hablar anunciando que volverían a la música de baile porque era la última ronda antes de que acabara el evento. Varias parejas se retiraron, pero ellos siguieron ahí, mirándose, hasta que el grupo de baile con el que ella había estado con anterioridad los cubrió empezando de nuevo la fiesta, se notaba que Bakugou no estaba cómodo con tanta gente a su alrededor, pero resistió, y junto a Kirishima logró pasar todo ese rato sin hacer una mala cara.
El ambiente mejoró cuando llegó Todoroki a bailar con ellos, Uraraka había sido posicionada a lado de Mina cuando en un paso todos cambiaron de lugar, y justamente en ese momento el chico se posicionó a lado de Yaoyorozu, algo había pasado y las chicas lo investigarían, al parecer el plan de Mina había funcionado.
— ¿Sabías que ellos dos asistieron a un curso donde aprendieron a bailar y a cuidar niños? — Preguntó Kirishima a Uraraka señalando discretamente a Bakugou y Todoroki — Nunca he logrado que saquen sus pasos de baile, pero no lo están haciendo nada mal.
— No, para nada — Contestó fuerte Uraraka para ser escuchada entre toda la música que los rodeaba.
El baile siguió hasta que prendieron las luces del lugar, haciéndoles saber que la renta del espacio había terminado, eran las dos de la mañana, sin embargo aquel grupo parecía seguir con ánimos de más, así que alguien ofreció su casa para el after, mientras otro decía que iría a cocina a ver si había sobrado algo de alcohol, comida o lo que fuese para llevar, todos se notaban emocionados y borrachos.
— ¿Quieres ir? — Le preguntó Bakugou en voz baja, sólo para que ella lo escuchara.
— No… Hoy fue un día lleno de emociones, necesito mi cama.
— Gracias a los héroes, yo igual, me muero de sueño. — Comentó él y Uraraka se sorprendió que él aún estaba dispuesto a ir a una fiesta que acabaría al amanecer aunque su cuerpo no diera para más.
Se despidieron de todos, Mina prometió enviarles las fotografías que tomaron y le pidió el número de celular a Uraraka, haciéndola prometer que irían a almorzar pancakes al día siguiente, aunque fuese después del mediodía. Yaoyorozu, sobria por suerte, también aceptó la invitación y los acompañó a la puerta para ir por su vehículo. Al caminar un poco vieron que había gente repartiendo los dulces que habían sobrado, así que tomaron unos cuantos y comieron mientras esperaban su auto.
Lo bueno de que se quedaron platicando adentro, fue que la mayoría de la gente se había retirado y no esperaron mucho por el coche, Uraraka agradeció que no hiciese nada de frio, era una noche cálida, seguramente llegaría a su casa a las tres de la mañana y despertaría unos quince minutos antes de su cita con Mina, pero se sentía feliz, gracias a todos ellos el incidente con Deku no pasó a mayores.
Llegó el carro de Bakugou y él se movió rápido para abrirle la puerta, ella aceptó más cómoda, puede que fuese desconfiada con los hombres, pero él tenía algo que se la estaba ganando lentamente.
La cuidad en la noche era maravillosa, sin tráfico, el cielo despejado y sólo los carteles que brillaban con luz neón enfrente de puestos de comida. Ahora sí Uraraka no quería llegar a su casa, la vista era hermosa, se sentía cómoda con su acompañante y estaba disfrutando el paseo.
— Gracias por venir a la fiesta — Dijo ella, aunque temió que él le dijera algo como "Pero tú sólo me utilizaste".
— De nada, ni mapache ni pelos de mierda me hubiesen dejado tranquilo por perderme la fiesta del año. — Okey, eso no fue lo que ella esperaba.
— Aun así gracias.
— ¿La disfrutaste? — Preguntó él entonces.
— Sí, todos son muy divertidos, parecen buena gente.
— La mayoría lo somos, aunque hay sus excepciones.
— ¿Somos? Eso es engreído por tu parte.
Bakugou giró su mirada hacía ella de una forma sarcástica, ella sonrió al saber que habían empezado un juego.
— Me ofende que te atrevas a compararme con él, bájate del auto. — Le dijo con dolor fingido.
— ¿Quieres que me baje del auto? Si lo hago serás igual a él. — Lo amenazó.
— Me imagino que si te bajaste de su auto fue por la puerta, así que yo te haré bajar por la ventana.
— ¿Me harás atravesar una ventana? ¿Qué sigue? ¿Saltar de un segundo piso? — Lo dijo en tono de broma, pero no le salió muy bien. Eso, ella ya lo había hecho una vez.
— Estamos jugando al hombre tóxico no al psicópata — Le reclamó él. — Y no, no me atrevería a sacarte del auto. Y sí salías de la puerta del copiloto de él, entonces tendrás que manejar mi auto o bajarte de mi lado, no hay de otra, no quiero comparaciones.
Ella rió.
— ¿Sabes lo incómodo que sería eso?
Bakugou estacionó su auto, ¿Tan rápido habían llegado?
— ¿Quieres comprobar? — La retó y entonces abrió su puerta para tener más espacio y se giró hacia ella para cargarla. Ella se dejó ser, colocó sus manos alrededor de su cuello para que él pudiese sujetarla pero no pudo, se rio, era bastante incómoda su postura pero él enserio quería cargarlas para hacerla salir por la puerta del piloto.
— ¿Ves? No puedes, es imposible. — Señaló cuando él volvió a dejarla en su lugar y puso sus rodillas en su asiento, era alguien que no se daba por vencido. La volvió a tomar por la cintura y ella puso de nuevo sus manos en su cuello, pero antes de que él pudiese emplear su fuerza, ambos se miraron a los ojos.
Se creó una atmosfera a su alrededor, esa que se genera cuando sabes que va a pasar lo inevitable, y pasó, él se inclinó hacia ella y la besó, lentamente, como si le estuviera pidiendo permiso, y ella respondió tímida, no se imaginaba en que situación tan extraña volvería besar a alguien, pero no le disgustó, todos a su alrededor decían que ellos tenían química, y ahora lo acaba de comprobar.
Se volvieron a separar para admirarse, Uraraka se sentía mareada, ya nada más podía sorprenderla esa noche, él se veía un poco sonrojado, no mucho, pero a la distancia que estaba ella podía verlo claramente. Él se volvió a acomodar en su asiento, ella lo imitó, él empezó a agitarse el cabello de manera nerviosa, y ella se sintió dolida cuando vio que él no parecía querer decir nada.
— ¿Estás borracho? — Fue lo único que se le ocurrió preguntar después de un silencio incómodo.
— ¿Qué? ¡No! — Exclamó él mientras la miraba de reojo.
— ¿Debo de fingir que esto no pasó? Porque yo no juego, y si crees que me puedes besar cuando tú quieras estás muy equivocado. — Las barreras que ella había creado salieron a flote, no se permitiría humillar, no dejaría que alguien la viera como un objeto sexual o algo casual que podía botar cuando quisiese, aun cuando le gustaba.
— Yo tampoco juego — Respondió él — Carajo, me estoy despidiendo de mi soltería.
Ella se sonrojó, no, eso no podía estar pasando.
— ¿Q-qué?
— Yo no juego, era cierto lo que dije en la fiesta "Mi pareja" y ahora que te bese y me correspondiste, felicidades, ahora tienes a un nuevo perro fiel a tu merced.
Bakugou se bajó del auto, ella lo imitó, aunque salió por la puerta del piloto, honrando lo que habían dicho momentos atrás. Él estaba recargado en la cajuela del coche, ella se puso a lado de él y le tomó la mano mientras miraba al cielo.
— ¿Sabes lo que sucederá si sigues haciendo eso? — Preguntó él — Yo no juego, no tengo tiempo para eso.
— Yo tampoco juego, estoy cansada, si quisiera jugar lo habría hecho desde hace bastante tiempo, pero no tengo energías, sólo quiero un lugar tranquilo dónde me pueda sentir yo misma.
— Yo quiero un lugar donde pueda relajarme de todas las estupideces que los bastardos de mis compañeros hacen o dicen.
— Entonces queremos lo mismo. — Y como si fuese alguien tipo de contrato esotérico, ambos se volvieron a besar, tranquilos, sin ninguna desesperación sólo disfrutando de los labios del otro, Bakugou entonces la abrazó y ella se permitió inhalar su aroma ¿Enserio era posible que se fuese a acostumbrar a ese olor tan agradable?
— Es hora de dormir, hablamos mañana ¿Vale? — Ella asintió, y aun abrazados fueron hacia la puerta de ella para dejarla en su casa, por todos los héroes, sus citas serías las mejores, literalmente sólo habría metros que los separaban.
Él la dejó libre para que ella sacara las llaves de su bolso, Uraraka lo estaba haciendo lento a propósito, no quería separarse de él, todo parecía un sueño y temía despertarse, tal vez estaba dormida en el auto de él babeando su tapicería, así que disfrutaría lo más que pudiera.
Tristemente encontró la llave, la puso en el picaporte y se dio cuenta que además de que la chapa no tenía seguro como las otras veces, la puerta simplemente estaba emparejada. Ella miró sorprendida el cerrojo, Bakugou que la estaba observando también pareció consternado, ambos empujaron lentamente la puerta y Uraraka cuando vio adentro sólo pudo exclamar:
— ¡MI CASA!
Todo fue demasiado rápido, cuando la chica se dio cuenta, Bakugou ya estaba corriendo hasta su propia vivienda mientras le gritaba.
— ¡LLAMA AL 911!
El capítulo más largo que he escrito después del "piloto" o capítulo 1.
Agradecimientos especiales a:
Blackangel: Justo dices que te gusta mi puntualidad pero esta vez me he tardado, no es mi culpa, cometí el peor error que una escritora puede hacer, que es ponerse unas de acrílico, no puedo escribir como me gustaría y es bastante frustrante, más con un capítulo como este, así que si vez alguna faltilla de ortografía, enserio lo siento, pero mis dedos no dan para más. Espero disfrutes el capítulo, creo que es el más emocionante de todos.
Me late el leemon: Creo que te he dado más que una simple escena de baile, espero te guste el capítulo largo, porque me tarde mucho en escribirlo porque estaba bastante emocionada.
Margaret: Usualmente las publicaciones son los miércoles, sólo que esta vez me atracé por lo largo del capítulo y que tuve unos problemas al escribir, pero semanalmente hay actualización :D
Aliciacevra: Con este capítulo espero hayas gritado, porque me gustó mucho el hacerlo, saludos!
Zaryko: Dentro de poco, como dentro de tres capítulos, se verá la "discusión" o el evento que hizo que Uraraka decidiera cancelar el compromiso, no apto para gente sensible porque viene muy explicito :C
Espero que disfruten mucho el capítulo.
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!
Nos leemos~~
