Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.
La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.
Uraraka despertó de un rejuvenecedor sueño, en el día no se había sentido cansada, pero ese despertar le decía que había dormido por horas. Abrió los ojos intentando reconocer el lugar y se sorprendió cuando distinguió que no estaba en su casa, enfocó su mirada, el lugar tampoco era la enfermería de la empresa, cuando intentó levantar un brazo, se percató que tenía un catéter dándole a entender que si estaba en un lugar médico, siguió el tubo que colgaba y encontró un suero que goteaba, abajo del aparato se encontraba una silla y estaba Yaoyorozu, en posición fetal, cubriéndose el rostro, temblando y agitándose como si estuviera llorando.
— ¿Yao-Momo? — Preguntó asustada mientras intentaba enderezarse, reconoció que estaba en un hospital y el recuerdo de desvanecerse en la recepción apareció, sí, eso había pasado, se había desmayado al descubrir que el admirador seguía enviando flores.
Le dolió la cabeza, eso había sido una gran impresión, pero un desmayo se podía tratar con un poco de alcohol, no era necesario llevarla hasta un hospital, además, su cuerpo decía que había estado inconsciente por horas, no un pequeño rato como suponía aquel malestar.
— ¿Uraraka? — Levantó la cabeza Yaoyorozu, y cuando ambas se miraron a los ojos, la castaña se sorprendió al ver los ojos hinchados de su jefa, había estado llorando por un buen tiempo, ¿Sería por ella? ¿Habría algo malo y por eso se tardó en despertar? No tuvo tiempo siquiera de preguntar — ¡Uraraka! — Saltó la joven de su silla para lanzarse directo a la cama, la nombrada se desconcertó por tan efusivo encuentro, sólo había sido un desmayo, pero Yaoyorozu la estaba abrazando de una forma tan necesitada y sus lágrimas caían con mucha más fuerza, era de esos llantos que sólo están reservados para las situaciones más fuertes o las películas más tristes, no, ese llanto no era debido a ella.
Le correspondió el abrazo y sintió como su amiga temblaba, la dejó ser, ella pocas veces actuaba así: cuando algo la sobrepasaba usualmente tomaba, pero al parecer ni siquiera esa fue su opción, necesitaba que alguien la comprendiera o tranquilizara, o siquiera le diera apoyo moral, Uraraka no entendía lo que quería, ni siquiera lo que pasaba, pero le dio el abrazo liberador que requería en ese instante.
— Yaoyorozu ¿Estás bien? — Preguntó sin deshacer el abrazo, su amiga empezó a temblar mucho más, sabía que no estaba bien, pero no sabía de qué otra forma romper el hielo. — ¿Qué te tiene así? — Volvió a intentar — Yo estoy bien, ¿Ves? Sólo fue un desmayo lo que tuve.
La azabache rompió el abrazo para mirarla de nuevo a los ojos, sin embargo, se veía que no se podía concentrar por la mirada tan cansada que tenía. Su mandíbula temblaba, y pareciera que no quería soltar a su amiga ahora que la había visto despierta.
— ¿Qué pasó? — Preguntó, su cerebro iba a mil por hora, sentía que algo había pasado, pero no sabía qué, y su mente no podía formular una pregunta que exigiera demandar aquella información. — ¿Por qué lloras?
Yaoyorozu abrió los ojos y empezó a limpiarse las lágrimas con las mangas de su blusa, pero parecía que mientras más frotaba más lloraba, si había estado así todo el rato seguramente también necesitaría un suero vía intravenosa, era obvio que se estaba cansando y deshidratando.
— Es Tsu-Tsuyu. — Dijo con la voz entrecortada y gruesa, hasta su garganta había estado inflamada por el llanto.
— ¿Tsuyu? — Cuestionó Uraraka — ¿La encontraron? ¿Declaró? ¿Ella… fue quien filtró las fotos?
Más lágrimas por parte de la azabache mientras negaba con la cabeza, la castaña no supo si alegrarse o preocuparse, si no había problema con ella ¿Porque lloraba? Sintió un vuelco en el corazón hasta que la voz de su jefa la hizo volver a prestar atención.
— E-ella — Comenzó a decir— Está… en terapia intensiva.
El aparato que vigilaba sus signos vitales empezó a pillar por el cambio tan repentino en sus sentidos.
No, imposible.
— ¿Qué? — Dijo con la voz quebrada, a punto de empezar a lagrimear también, Tsuyu, ella apenas se había recuperado de su accidente en la marina, estaba a punto de regresar a su batallón, su cuerpo se había vuelto mucho más frágil, si estaba en terapia intensiva significaba que había perdido todos los años en los que había luchado para recuperarse. — ¿Tuvo algún accidente?
Yaoyorozu desvió la mirada y siguió llorando, ella la imitó con lágrimas silenciosas y se formó un silencio entre ambas que duró bastantes minutos.
— La atacaron…
— ¿Qué?
— ¡La atacaron! — La mujer sacó fuerzas de quien sabe dónde y empezó a gritar lo que sabía, con lágrimas y furia en su rostro, en una imagen nunca antes vista. — ¡La golpearon con la intención de matarla! No pararon de maltratar su cuerpo hasta asegurarse que se desangraría, la encerraron en un cuarto ¡Y borraron todo! Se robaron las películas de las cámaras de seguridad, borraron todos los datos de su celular y luego lo destruyeron. Alguien manchó sus manos con su sangre y tenía la intención de borrarla de la faz de la tierra ¡A Tsuyu! ¡Nuestra amiga a quien todos aman!
Uraraka agradeció la interrupción de un policía que entró en la habitación en ese instante, seguramente alarmado por el escándalo de los gritos de su jefa, cuando las vio y preguntó que como se encontraban, Yaoyorozu respondió que bien mientras se enderezaba, seguramente recordándose que no debía de actuar así, pero ¿Quién podría actuar con normalidad cuando ve a un ser querido herido?
Ambas se quedaron en silencio, cada quien meditando lo que había escuchado. La contadora entonces empezó a llorar y luego Yaoyorozu la imitó, a pesar de que se quisieron abrazar de nuevo no lo hicieron, sabían que se iban a quebrar ahí mismo si se intentaban reconformar. Así que permanecieron tal y como estaban hasta que de nueva forma fueron interrumpidas.
— ¿Cara de ángel? — Escucharon y la nombrada levantó la cabeza.
Aun con la vista borrosa se sorprendió al ver a Bakugou con su traje de policía desarreglado: con una mancha de café en la camisa y sin fajar. Sin duda había estado estresado todo el día, y sintió de nueva cuenta un vuelco en el estómago, ni siquiera se preocupó por estar en bata, despeinada, sin maquillaje y con los ojos hinchados.
— Kat-Katsuki — Susurró de una forma que hasta a ella la desconcertó — ¿Q-Qué está pasando? ¿Es cierto lo de…? ¿Cómo está?
— Shhhhh — La tranquilizó mientras le daba un beso en la frente, y ambos se estremecieron. — Descansa, mañana te diré todo.
— Pero… acabo de despertar — Señaló, y él se acercó hacía la ventana de la habitación.
— Sí, y ya pasa de media noche — Ella se sorprendió al ver la oscuridad por el vidrio, ¿Cómo era posible que hubiese dormido tanto? — Intenta dormir otro rato y hablamos, tengo que ir a la casa a cambiarme.
— No… no creo poder. No sé cómo he podido dormir tanto. — Quería decirle demasiadas cosas pero su boca no ayudaba, se sentía aturdida, atrapada, quería ver a Tsuyu para cerciorarse de que estuviera bien, necesitaba verla, y sabía que no lo iba a hacer si había policías resguardando su habitación, ¿Por qué lo hacían? ¿Qué ganaban con eso? Quería saber exactamente de sus palabras la historia de cómo habían encontrado a su amiga, pero en vez de eso parecía que él le estaba cambiando el tema de una forma para nada convincente.
— Te sedamos. — Confesó el rubio, y eso congeló sus pensamientos — Si no puedes dormir, tendré que solicitar que te den otra dosis.
Ella empalideció ¿Sedada? ¿Enserio necesitaban que ella estuviese inconsciente? Se mareó, y tal vez fue la adrenalina pero se topó con la cruda verdad.
— Es mi culpa ¿Cierto? — Y al pronunciar sus palabras Yaoyorozu prestó atención a su conversación. — El que la hayan atacado es a causa de mi caso. — Resolvió, y ambos se quedaron callados. Lo suponía, Tsuyu no era así, ella no pudo haber filtrado las fotos, pero seguramente sabía algo, y por eso querían silenciarla, era obvio, lo había visto en bastantes películas, seguramente de alguna forma tenía información que indicase quien fuese el culpable.
— Duerme, mañana hablamos — Repitió el policía — Descansa, a primera hora tus padres vendrán a visitarte.
— Tsuyu… — Quiso alegar, ignorando el hecho de preguntarle cómo consiguió el número de sus padres.
— Mañana también la verás, lo prometo — La sujetó de la mano que no tenía el catéter. — Sólo si me prometes que descansarás y no saldrás de la habitación hasta que yo lo ordene. ¿De acuerdo?
Ella asintió.
— De acuerdo.
— Esa es mi chica. — Dijo mientras le besaba la mano. — Yaoyorozu ¿Quieres que te lleve a tu casa? — Se dirigió hacia la azabache que parecía estar lejana a la conversación.
— Creo… creo que prefiero quedarme aquí esta noche, no me siento cómoda dejándola sola. — Concluyó.
— ¿Segura? Te notas cansada. — Indagó el policía, aunque no mucho, entendía un poco el miedo de la joven, como una de sus amigas estaba herida, quería estar con la otra para asegurarse de que estuviera bien, no la juzgaba, era algo que mucho hacían.
— Sí, cuando vengan sus padres me retiraré, no hay problema.
— Vale, pediré que traigan algo de sedante y comida para ti, además de que revisen tus signos, no quiero más internadas por estas 24 horas. — Ambas soltaron una sonrisa, lo único que podían demostrar en ese estado.
— Gracias. — Dijo formal la joven.
Cuando el policía salió la azabache lanzó un gran suspiro, estaba a punto de obligarse a recordar lo sucedido horas atrás…
Todos se sorprendieron al ver a la castaña en el suelo, Bakugou fue el primero en reaccionar y sin pensarlo levantó a la contadora cargándola en sus brazos. Todos salieron del módulo de recepción y el policía colocó a su pareja en el piso de forma que su cabeza quedara bocarriba, con el deseo que eso la hiciera reaccionar, no lo hizo, ni siquiera cuando Pony empezó a echarle aire con unas hojas que tomó por ahí.
— ¿Tienen enfermería? — Preguntó al aire.
— Sí, en el segundo piso — Respondió Yaoyorozu, mientras también intentaba agitar hojas para hacerle llegar oxígeno a su compañera. Agradecía que todos estuvieran trabajando para no ver la escena que acaba de suceder. — Deja te llevo.
Bakugou volvió a cargar a Uraraka como si no pesara nada, pero antes de siquiera dar cinco pasos, se escuchó un gritó que llamó la atención de todos.
— ¡Ayuda! ¡Ayuda! ¡Hay alguien! — Era la voz de una mujer, y se escuchaba que sus pasos se dirigían a recepción. — Pony, Pony ¡Llama a un guardia! ¡A una ambulancia! ¡A la policía! — Se escuchaban los gritos, si aquel grupo quería discreción, la habían perdido en su totalidad.
Segundos después llegó la mujer que gritaba, agitada y con un rostro asustado. Ignoró al grupo y se acercó directamente a la recepcionista, ésta, perturbada, dio un paso atrás cuando miró sangre en sus manos y rodillas. Bakugou reaccionó al ver las manchas en la mujer, se acercó a Kirishima y le pasó a Uraraka:
— Llévala al hospital, manda pedir refuerzos y háblame cuando estés allá. — El escándalo consiguió su objetivo, varias personas empezaron a acercarse y también el guardia de seguridad que posiblemente se había escapado para tomar un almuerzo rápido. El corazón del rubio empezó a latir con fuerza, la mujer de intendencia no entendió porque hablaba así, pero cuando despejó su pecho y vio la placa policial, se acercó a él sin temor a mancharlo.
— Oficial, ¡Qué bueno que está aquí! ¡Mire! ¡Mire a quien encontré! — La mujer regordeta estaba temblando cual maraca, a Bakugou no le gustó lo que escuchó, le dio una última mirada a Kirishima y empezó a dejarse guiar, varios curiosos se acercaron también, incluidas Yaoyorozu y Pony.
La mujer empezó a correr desesperada, guio a Bakugou por unos pasillos angostos y se detuvo frente a un cuarto que se veía parcialmente abandonado, la mujer empezó a decir cosas inentendibles cuando se encontró frente a la puerta, nadie entendía nada, pero él al ver como se acercaba más la gente, Bakugou entró cuidadosamente intentando creer que ahí fue donde la mujer se manchó con la sangre.
Al admirar la escena maldijo por segunda vez en el día.
Tomó su celular y le llamó a Mina, exigiéndole prisa por los refuerzos, una ambulancia y peritos, la chica del otro lado de la línea se preocupó, no hizo preguntas y dijo que iba inmediatamente para allá, era raro escucharlo tan preocupado si la ocasión no lo ameritaba.
Bakugou quiso tomar aire para controlarse, pero al hacerlo, el aroma a sangre inundó sus fosas nasales: la escena era horrorosa, ese cuarto tenía varios televisores y muchos cables, pero todo estaba desordenado, había indicios de lucha, y el piso y las paredes estaban ensangrentadas, en una esquina, estaba una mancha más grande de sangre que se veía estaba empezando a secar, y justo arriba de ella un cuerpo inconsciente, al fin sabían que había pasado de Tsuyu Asui.
Al ver que él no salía, Yaoyorozu se adentró a la sala, pero al ver la escena cruda y reconocer a la persona tirada, lanzó un grito y Bakugou la empujó hacia la salida, Pony y otro chico pudieron ver de reojo lo que había dentro de la habitación. La recepcionista abrazó diseñadora por reflejo, no eran cercanas, pero juntas empezaron a llorar mientras se sentaban en el piso, el escándalo atrajo mucha más atención, había dos chicas llorando, una mujer con sangre y el joven empezó a comentar la escena vista.
Bakugou gritó y ordenó que nadie se acercara a la habitación, y lentamente, cuidando la evidencia y con su ritmo cardiaco golpeándole los oídos, se acercó hacia la chica, estaba en posición fetal, con ambas manos sujetándose el estómago, tuvo un poco de optimismo, esa posición no era de alguien que se desvanecía inconsciente, se acercó un poco más y le tocó el cuello, no sintió pulso, pero al poner un cristal (porque era obligatorio que ellos cargaran con uno) debajo de su nariz, descubrió que aún estaba respirando un poco.
Volvió a ver el cuarto y empezó a recrear lo que supuso había pasado: Tsuyu ni siquiera había salido del edificio el día anterior, seguramente en su salida alguien (o algunos) la llevó a ese cuarto, le dijo que iba a ser una charla rápida, y por eso ella había dejado su bolso en su escritorio. Entraron, lucharon y quien la atacó al parecer tenía una ventaja, no pudo distinguir si fue un hombre, una mujer, o ambos quien atacó, pero al ver el salpicadero que había supuso que también había usado un arma, necesitaba ver las heridas para descubrir si fue un martillo, un cuchillo o algo peor.
Luego empezó a analizar los aparatos que los rodeaban, y lanzó un juramento que pocas veces soltaba, porque estaba reservado para las ocasiones especiales y esa lo ameritaba: posiblemente ese cuarto era el de las cámaras de seguridad, "Maldito infeliz" Dijo por décima vez "Es alguien que la conoce y conoce la empresa".
Salió del cuarto y le dolió la cabeza al ver el espectáculo que se había creado, al parecer el joven que vio de reojo reconoció a Tsuyu, porque estaba con un grupo de gente llorando, y éstos también tenían lágrimas, en el piso, casi tiradas, estaban Yaoyorozu y Pony, y mucha más gente se acercaba para preguntar qué era lo que había ocurrido al ver a la señora de limpieza aturdida viendo sus manos ensangrentadas.
El rubio se miró las manos, con sólo acercarse para tocar el cuello de la chica se había manchado de hemoglobina, y con la sangre que la mujer le había embarrado en la camisa blanca, seguramente la imagen dejaba mucho a la imaginación. Tuvo que endurecer su corazón al saber que la chica era una conocida y ordenó que todos se alejaran de la zona, amenazó al guardia y le exigió que cerrara todas las puertas, nadie entraba ni salía del edificio hasta que llegaran los refuerzos.
Le pidió a alguien que llevara a las personas más alteradas a la enfermería para tranquilizarlas y se quedó esperando a que alguien llegara, le dolía ver a la joven así, pero su especialidad no era medicina, y tenía miedo de hacer algún movimiento que la lastimara más de la cuenta. Al ver la sangre seca, calculó que ya habían pasado aproximadamente 8 horas desde el ataque, sí ella había podido soportar tantas horas, unos cuantos minutos más no serían problema.
O al menos eso esperaba.
Muy bien, actualización temprana debido a que el viernes fue el kacchako day, y pues debía de aportar mi granito aunque fuese tarde. Sin duda alguna ya aproveche el hecho del cambio en la clasificación y pues tal como dice un meme que vi hace poco "Amanecimos bravas ¿Eh?" y pues sí, creo que para los que me pidieron el link o buscaron el libro de donde me inspiro pues ya sospechaban lo que iba a ocurrir, pero para los que no: lo siento, la cosa se pone turbia a partir de ahora, los capítulos pasados fueron la calma antes de la tormenta, y miren que tipo de tormenta llegó... aun queda un misterio por resolver y el testigo clave está inconsciente, ahora todo será mucho más difícil y estoy emocionada, todo será más rápido a partir de éste capítulo, y la inspiración me está haciendo escribir bastante sin siquiera proponermelo, ya conocen a los personajes, ya tienen sus sospechosos, y ahora es cuestión de meter unos cuantos problemillas para añadir emoción al asunto, ¡les encantará!
Ahora, no todo son buenas noticias, ¿Recuerdan que hace unos cuantos capítulos les dije que ya había covid en mi ciudad?, pues de 9 casos que había la primera semana que les comenté, ahora hay 142, con 6 defunciones, tal vez no sea mucho, pero vivo en un pueblito pequeño, y tristemente entre los contagiados hay compañeros de trabajo de mi mamá y míos también, ya llegó la enfermedad al hospital y gracias a Dios los pacientes enfermos no llegaron en mi turno, pero ya empezaron a hacer pruebas con varios trabajadores salieron positivo. Es ese miedo y tristemente el hecho de que ya empezaron a atacar a personal de otro hospital porque "mataban a la gente para contabilizarlos", no nos hace sentir seguros. Aunque están diciendo que varias personas son asintomáticas y sólo necesitan estar alejados para con contagiar, por lo que si llegó a enfermarme deseo que sea de esa manera, aunque preferiría no hacerlo.
En fin, espero ustedes tengan una buena semana, y si ya no publico ya saben porque es x.x
Agradecimientos especiales a:
MissHdzc: Tu amá tiene mucha razón, ese dicho es bastante verdadero, y aplica en muchas ocasiones, ahora vemos las consecuencias de jugar con fuego, espero que leas la actualización sentada y sin mucho público porque vas a querer gritar! Tienes razón en temer por la ranita :C Uraraka y Yaoyorozu tampoco están mucho mejor mentalmente y Bakugou ni se diga.
Abysschan: ¡Qué bueno que te gustó el libro pero aun más el fic! A mi me encantó la historia y se posicionó como una de mis favoritas, creo que es hacer como un tributo :D El cambio en la clasificación de hecho fue por eso, al inicio pensé en simplemente dejar las escenas crudas a la imaginación, pero por como me gusta narrar las cosas acepté que iba a ser imposible, me gustó, estoy más libre y sé que tocar varios temas será mucho más fácil, espero te siga gustando el fic, y como es obvio quien sea el asesino va a ser diferente, porque además agregamos la sub trama del pasado de ochako, así que aun habrá cosas por resolver entre mis palabras ~~
Gokuykepaza: ¡Yo también espero que estés bien! Este capítulo resuelve la duda del pasado, pero ahora quedan mucho más, me alegra en cierta parte romper las teorías, porque eso significa que no es tan lineal o básica la trama, es mi primera vez escribiendo suspenso, y aunque tengo una guía no quiero depender de ella, así que guardate esa teoría que sigue en pie, si no se cumple, me dices, y si se cumple, también me dicen al final, para ver que tan distanciadas estabamos de lo que realmente secedió, creo que este capítulo te hará pensar, así que disfrútalo mucho! Saludos.
Me late el leemon: Creo que ya viste que la ranita no es tan culpable ¿O sí? Te hice ese comentario porque con este capítulo se iba a resolver esa duda, jajaja perdón x.x Por cierto en facebook tengo una página que se llama "cistxc" enviame un mensaje para ponernos de acuerdo con los animes, y por cierto, concuerdo contigo, ser otaku es un gusto caro, y luego que hay tantas cosas, que el manga, el llavero, ¿Por qué no un funko discreto? Además de ir a las funciones especiales para seguir fomentando que traigan esas películas, sin duda unos gastos hormiga notorios.
Y ahora que mencionas el 2020 ¿Qué rayos? Yo me había dicho que sería de mis mejores años y pfff, parece un fic del fin del mundo todo revuelto, y ya no sé que esperar, lo inesperado tal vez. O tal vez vez me ponga a leer fics para pasar el rato, no sé, no sé que va a pasar con el trabajo, pero por lo menos la muela ya no me dio problemas :D Lo único que puedo rescatar. Y enserio te entiendo con lo de Zuko, es mi crush infantil, pinche vato hermoso, lo amo. Espero tengas una mejor semana que la mía, espero tu mensaje, saludos ~~
Kei Hinamaru: Creo que ya sabes lo que le sucedió a Tsuyu, de hecho no sabía si hacer un capítulo haciéndome la desentendida de esa última escena o no, pero dije, bueno, todo va para lo mismo, así que no creé mucha expectativa en su desaparición, ahora lo importa es ¿Por qué? Y esa pregunta me gusta mucho más. Que bueno que sigas revisando el fic, me motivan mucho los comentarios ¡Saludos!
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!
Nos leemos~~
