Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.
La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.
— ¿Se… recuperará? — Uraraka dudó de sus propias palabras, esa pregunta era muy dura de hacer, más cuando lo primero que se le vino a la mente fue "¿Sobrevivirá?" Estaba viendo a Tsuyu desde la ventana de su habitación, y se veía mal, demasiado: tenía un tubo que le llevaba oxígeno a su nariz, había bastantes vendajes en su cabeza y parte de los brazos, un suero como el que tuvo hace horas colocado en la mano izquierda, y lo que era peor, en la mano derecha una esposa que la ataba en la cama si lograba despertar, cosa que no había hecho desde que había ingresado al hospital.
— Tiene encefalitis, tres costillas rotas y sangrado interno en el abdomen — Explicó el médico que la estaba atendiendo — No me puedo aventurar a dar un diagnóstico, no con su expediente y el accidente que tuvo hace un par de años.
Uraraka se heló, era lo que temía, ella ya había sufrido así una vez y aunque se había recuperado quedó débil, y con semejante atrocidad que le hicieron, su suerte era una moneda echada al aire.
— Pero… aquella vez lo que más le afectó fue su columna — El último pedazo de fe que tenía la hizo hablar. — Esto es diferente ¿No?
El médico le lanzó una mirada condescendiente, al parecer distinguía los intentos de negación por parte de los familiares y seres queridos.
— No necesariamente señorita — Explicó nuevamente con voz calmada, y ella agradeció que le tocó un doctor paciente para aclarar la situación con toda la calma, antes había sido atendida en un hospital y el trato no le había gustado para nada. — Ella quedó con secuelas neurológicas ¿No? Sus padres me hablaron de un tic del habla y el control sobre su lengua, además de que sentía calambres en los brazos en ocasiones esporádicas.
— Sí — Contestó en voz baja. Él asintió y se giró a un módulo dónde se encontraban unas radiografías, las tomó y las levantó hacia arriba, justo debajo de un foco, pareció analizar muy bien aquellas imágenes borrosas que lo único que le recordaban a la castaña eran al test de Rorschach.
— Esta es su tomografía — Dijo, sin bajar las imágenes — Ella ya tenía problemas antes, y con la inflamación en el cerebro, su cuerpo está haciendo un enorme esfuerzo en poder sobrevivir, necesita que la inflamación baje para poder ver que tanto daño ocasionaron los golpes. Si no lo hace en los próximos días, las posibilidades de recuperación disminuirán drásticamente.
Uraraka agradeció que él estuviese aun concentrado en las radiografías, porque así no vio como estuvo a punto de desvanecerse de nuevo, no quería que la acostaran de nuevo en la cama cuando apenas acaba de ser dada de alta.
— Confiemos en que se recuperará — Dijo al aire mientras miraba de nuevo a su amiga, ya no le importaban las fotografías, quería que se recuperara, quería que volviera a ser su amiga de siempre, que la saludaba cuando entraba y cuando se retiraba del trabajo, ella que siempre sonreía y le hablaba a todos con simpatía, la vieja Tsuyu, no la que veía a través del cristal.
— Confiemos — Secundó el doctor mientras bajaba la placa, la volvió a acomodar en su lugar y entonces ella hizo un gesto en señal de que se retiraba. Bakugou le había cumplido la palabra sobre que iría a ver a su amiga, y a ella ahora le tocaba cumplir la última condición que sus padres le habían pedido: que se quedara a vivir unos días con ellos en lo que se tranquilizaba el asunto.
Cuando le dijeron aquello, no estuvo para nada de acuerdo, quería esta con Tsuyu y sus padres para lo que necesitaran, para verla despertar y para hablar sobre lo que había sucedido, pero Bakugou le dijo que era demasiado peligroso, ella no podía estar para siempre en la comodidad de la habitación del hospital. Su casa ya no era segura, si antes había tenido suerte de que los reporteros no la molestasen, ahora ya no podía confiar en ello, antes estaban persiguiendo a un acosador, ahora a un presunto asesino, era obvio que la patrulla que estaba afuera de su casa necesitaba entrar en acción para encontrar cualquier pista en lugar de afuera de un domicilio para espantar reporteros.
"Tus padres viven en otra ciudad, pero haré unas cuantas llamadas y cobraré favores para que vayan a dar rondines por su casa lo más que puedan, confiemos en que se tarden en dar con la dirección de su casa para que no los molesten". Le dijo el rubio mientras presenciaba el encuentro familiar, Uraraka se sentía torpe, no sólo por eso, porque ni siquiera tuvo la oportunidad de presentarlo como su pareja.
"De acuerdo" Accedió a regañadientes mientras sus padres suspiraban de alivio, se obligó a sonreír, no era tan egoísta como para aferrarse a su casa aun cuando sabía lo mucho que ellos estaban preocupados por ella.
Entonces, en lo que sus padres la esperaban en el auto, ella se escapó para ver a Tsuyu, aunque ahora se sentía algo arrepentida de hacerlo, no le daba mucha seguridad ver a su amiga así y eso le causaba más angustia de la que sentía.
Caminó por los pasillos, Bakugou dijo que estaría en la sala de espera con un cambio de ropa que se atrevió a tomar de su casa ahora que también tenía llave. Para despejarse un momento se permitió sonreír al descubrir que tanto habían cambiado las cosas entre ambos para bien, ella le tenía confianza y al parecer él igual, y era sorprendente como en tan poco tiempo se había sentido cómoda y ella misma sin temor a ser juzgada.
Bakugou pareció relajarse cuando la vio atravesando el pasillo, de nueva cuenta se abrazaron y ella se permitió estrujarlo con fuerza, necesitaba con urgencia algo de apoyo, porque por una ventana en la que pasó, pudo ver a bastantes reporteros esperando alguna nota, aunque no sabía ni siquiera como la iban a plasmar.
— Te voy a extrañar — Dijo con total sinceridad, siempre esperaba a que él hablara primero, pero ahora había tomado la iniciativa porque a pesar de ser quien estaba en "peligro" sabía que él se exponía mucho más al estar persiguiendo al admirador que tenía tendencias asesinas. — Cuídate mucho, por favor.
Sintió un beso en la cabeza.
— Eso es lo que yo debería de haberte dicho. — Ella negó.
— Yo voy a estar tranquila en casa de mis padres, tú eres el que se va a exponer y va directo a la acción.
— ¿Qué es la vida sin un poco de adrenalina? — La retó, y ella se atrevió a mirarlo con un gesto desaprobatorio, Bakugou se rio al ver su gesto inocente. — Que va, atraparé a ese bastardo hijo de perra.
— Sé que lo harás, eres mi héroe — Y se levantó un poquito para besarlo en los labios, un beso ligero y rápido, estaban en un lugar público y él portaba su uniforme, pero, si no se despedías ahí, ¿Cuándo? Al atravesar la puerta de salida volverían a sus papales de víctima y policía, y ella se iría a otra ciudad sin saber cuándo regresaría.
— Lo sé, soy el héroe número uno. — Sonrió orgulloso, ella asintió sonriendo, una parte de ella quería molestarlo comparándolo con alguien más, pero ese momento era de ellos, y le entristecía saber que iban a pasar días sin contacto físico como lo estaban teniendo.
— Sigue luchando por ese puesto, no dejes que nadie te lo gane — Lo motivó y ahora fue turno de que él asintiera.
— ¿Con quién crees que estás hablando, cara de ángel?
— Con mi novio — Contestó, y se sintió feliz cuando lo hizo, porque sabía que estaba segura con alguien tan competitivo como él a su lado — Uno del que me estoy enamorando cada día un poquito más.
— ¿Un poquito nada más?
Ella estuvo a punto de volverlo a besar hasta que vio a su alrededor y había varias enfermeras y recepcionistas observándolos, lo había olvidado, se había perdido en su mundo. Bakugou pareció notarlo y se separó mientras se erguía, ambos estaban sonrojados y desviaron su mirada debido a la pena, pero pasados unos segundos rieron levemente.
— ¿Lista para atravesar a todos esos simios? — Preguntó él mientras se tronaba los dedos de forma amenazante.
— Welcome to the jungle — Recitó ella mientras suspiraba — Adelante.
Ambos atravesaron las puertas, apenas lo hicieron, un oficial que Uraraka recordaba su nombre era Sero, se acercó hacia ellos, pero ni aun así con dos oficiales podía hacerse campo entre la multitud para llegar al vehículo de sus padres: había cámaras, micrófonos, flashes y mucha gente preguntando a la misma vez. Se sintió incómoda, los reporteros empujaban y muy apenas podía caminar gracias al espacio que hacían Sero y Bakugou.
Cuando casi llegó a su vehículo varias cámaras empezaron a grabar a sus padres, ellos se veían incómodos, pero levantaron los vidrios y se taparon las caras, Uraraka temió que alguien entrara al vehículo con tal de hacerla hablar, pero el brazo firme de Bakugou la hizo entender que él no lo permitiría. Tardándose más de lo requerido por fin llegó al auto y entró, mientras veía como los oficiales pedían espacio para que su padre pudiera poner el carro en marcha.
Con un poco de esfuerzo las cámaras quedaron atrás, y así fue como vio cómo se alejaban sus problemas y sus amistades.
Ella no dijo nada, sus padres parecían dudar, ambos se habían puesto nerviosos al ver cuanta atención estaba puesta sobre ella en ese momento, así que después de varios minutos en silencio, empezaron a hablar de cosas triviales: sobre que tenían hambre pero optaron por almorzar en la ciudad a la que iban a llegar, ya que tal vez ahí la contadora pasara un poco más desapercibida.
En la carretera no se atrevieron a cantar como cuando ella era adolescente, la situación de Tsuyu pesaba porque ellos también la conocían, sin embargo cuando avanzaron unos cuantos kilómetros, su madre habló:
— Hija, esto es tan duro para ti como para nosotros — Empezó con su voz de mamá — Así que te queremos pedir que por favor, no utilices tu celular mientras estés con nosotros.
Uraraka abrió los ojos sorprendida, no se había puesto a pensar en todos los mensajes que le estarían llegando en ese momento, como se desmayó su celular pasó a estar de su bolsillo del pantalón a la bolsa de pertenencias que le entregaron cuando dejó la habitación, y apenas se acordaba de él, estaba o en silencio o apagado, y se sintió un poco mejor, no sentía la presión de explicar algo que ella muy apenas había asimilado.
— Creo que yo también lo había pensado — Mintió — Pero, ¿Y si ocurre algo de lo que me tenga que enterar? — No quería sonar negativa, se imaginaba el mejor escenario, ese donde Tsuyu despertaba y recordaba todo, relataba lo sucedido y todas estarían bien para el final del día.
— Le dimos nuestro número de contacto a la policía y tus amigos más cercanos han de tener el nuestro ¿No? — Se incluyó a la conversación su padre — Sólo se contactarán las personas que en realidad necesitan contactarse.
Ella asintió lentamente, se recodaba a ella misma cuando era una niña, y al parecer estaba volviendo a serlo al notar la actitud sobreprotectora de ellos.
— Está bien — Volvió a ceder, y se mantuvo en silencio el resto del viaje, estaba orando para que Tsuyu volviera a abrir los ojos y esa fuese la causa de recibir una llamada.
Pasaron tres días cuando recibió visitas inesperadas: Bakugou y Kirishima estaban justo enfrente del porche de la casa de sus padres. Uraraka se sobresaltó cuando escuchó el teléfono de casa sonar, pero como no había salido desde que entró a la casa y estaba siendo vestida gracias a las prendas de su madre, se atrevió a contestar sólo para escuchar una voz humana diferente, casi grita cuando escuchó la voz de Bakugou, y sintió el corazón retumbar fuerte cuando le dijo que abriera la puerta.
— Hola ¿Cómo están? — Dijo con el nerviosismo al tope, visitas como esas podían significar tanto buenas noticias como malas. — Pasen, pasen. — Los invitó a entrar e intentó leer a Bakugou, si se mostraba afectivo significaban buenas nuevas, si no se quitaba la máscara de policía significaba que había algo serio que quería decirle.
Tristemente pasó la segunda. Bakugou entró y sólo le dio un beso en la frente.
— ¿Estás sola? — Preguntó Kirishima mientras entraba al acogedor hogar.
— Sí, mi mamá está en el trabajo, y mi papá fue a hacer unos recados, es la primera vez que me han dejado sola desde que llegué.
— Que bueno — Ambas miradas, la de Kirishima y Uraraka se enfocaron en Bakugou ¿A qué se refería con eso? La chica cerró la puerta con seguro y se quedó en silencio en la sala de estar, hasta que recordó que eran sus invitados y debía de atenderlos.
— Que grosera, tomen asiento, ¿Gustan agua? ¿Jugo?
— Agua está bien, gracias. — Respondió Kirishima con una leve sonrisa. Ella asintió y se fue directo a la cocina, estaba temblando cuando sirvió el agua en los vasos de vidrio, temió por un momento que fuese a tirarlos a causa de su nerviosismo y se obligó a tranquilizarse. Cuando no lo pensaba se sentía tranquila, pero luego venían a su mente, Tsuyu, Yaoyorozu, las fotos, los reporteros y su ánimo bajaba, se sentía como una cobarde que se alejaba para huir de los problemas.
Esperó que aquel par no notara el temblor en sus manos cuando entregó los vasos, y al verlos sentados lado a lado supo que esa reunión era formal, así que se colocó en el asiento de enfrente para poder escucharlos. En ese momento quería saltar a los brazos de Bakugou mientras lo llenaba de besos, pero al leer su mirada, sabía que le quería decir algo importante, y sería más difícil para él decirlo si estaban tan juntos como solían estarlo.
— ¿Qué noticias hay? — Dijo apenas se sentó, estaba nerviosa, y los rodeos protocolarios la sacarían de quicio, así que decidió ir directo al grano. — ¿Han descubierto algo? ¿Ella… ha despertado?
Silencio por parte de ambos, Kirishima miró a Bakugou, como si le estuviera pidiendo autorización para que él hablara, pero el rubio simplemente lo ignoró mientras la miraba fijamente, a ella le hubiese gustado pensar que se había dado cuenta que usaba una blusa una tallas más grande, pero sabía que no era el caso.
— Hemos encontrado pistas, sí. — Dijo con voz fría. — Varias, de hecho, aunque no nos han ayudado mucho — Explicó.
— ¿Pistas? ¿Cuáles? — Preguntó ella, las pistas significaban que estaban más cerca de encontrar al culpable ¿No?
— En la escena del crimen encontramos sangre que no era de Tsuyu Asui — Le dijo Kirishima. — ¿Te suena el nombre de Jin Bubaigawara?
— ¿Jin Bubaigawara? — Repitió mientras obligaba a su mente a trabajar, pero parecía que mientras más la presionaba menos trabajaba, porque el nombre no le sonaba en lo más mínimo — No, no por el momento… ¿Él...?
— Posiblemente fue quien atacó a Tsuyu — El pelirrojo le ayudó a terminar la frase.
— ¿Entonces por qué no lo aprisionan? — Dijo inmediatamente, la sangre le corría por las venas a gran velocidad, esas eran buenas noticias ¿Cierto? Ya habían dado con un culpable ¿Porque mantenían ese aspecto tan reservado y formal?
— Está desaparecido — Por fin habló Bakugou — Pero, de cierta forma lo conocemos — Suspiró mientras se frotaba los ojos que volvían a ser rojos, señal de que no había dormido bien — Él es alguien que vivió en la ciudad y visitó la fiscalía en el pasado; tenía problemas de alcoholismo y fue demandado por golpear a un capo, robó tiendas unas cuantas veces y usualmente era detenido por alterar el orden público, en resumidas cuentas era un pobre diablo que tenía mala suerte, tal vez la única vez que ésta lo acompañó fue al momento de nacer.
Uraraka arrugó el gesto, no le gustó la oración, él, Jin Bubaigawara, ¿había tenido suerte de nacer? ¿Eso que tenía que ver con el caso de Tsuyu?
— No entiendo — Se sinceró.
— Se podría decir que es conocido como criminal recurrente, padece de Trastorno de Identidad Disociativa — Soltó Kirishima — Su madre fue una prostituta y tuvo una infancia difícil, eso, más su salud mental no tratada, dieron como resultado a un hombre que por más que quisiera, no podía converger en la sociedad con normalidad, un hombre que cuando sentía mucho estrés sentía que se "dividía".
— ¿Entonces? — Preguntó ella. — No entiendo a lo que quieren llegar.
— Entonces, hace como tres años, el bastardo dejó de ir a la comisaría — Dijo molesto Bakugou, al parecer la historia de Jin iba a continuar — Recuerdo que llegué a tratarlo algunas veces, usualmente tenía que sujetarlo para que no "se dividiera" y la enfermera pudiese inyectarle algo de tranquilizante. Al día siguiente tenía que ir una psicóloga a tratarlo y ayudar a que se tranquilizase, y siempre descubría cosas nuevas sobre su vida. Cuando estaba tranquilo él era curioso y expresivo, siempre respondía las preguntas de la psicóloga y gracias a eso ella realizó un perfil extenso de su condición, no estaba totalmente loco, así que ella le recomendaba que fuese a tratarse y dejara el alcohol, pero cada fin de semana volvía a lo mismo y volvía a terminar con nosotros.
Uraraka guardó silencio, sabía que había más historia detrás de ese hombre.
— Cuando dejó de ser aprehendido, los primeros fines de semana pensamos en que habría sido asesinado en alguna pelea callejera o como venganza por meterse en problemas con alguna pandilla — Continuó Kirishima — Pero una vez, alguien de la fiscalía se lo topó en la calle. Esa persona nos dijo que cuando lo vio, estaba muy cambiando, estaba limpio, rasurado y llevaba varias bolsas de tela consigo. Él explicó que conoció a una chica rubia que lo motivaba a ser mejor persona, porque era tan linda y se preocupaba tanto por él que sentía que no la merecía, así que se esforzaba en dar lo máximo, tanto que empezó a trabajar en un taller de costura formal, y presumió que ya tenía un número de seguro social y una tarjeta de débito donde le llegaba su nómina. Se veía feliz, y después de confirmar que todo lo que decía era verdad, dejamos de pensar en él, simplemente le deseamos la mejor de las suertes.
Silencio, esa había sido una bonita historia de superación personal, pero no explicaba como él volvió de ser una buena persona a un posible asesino, y tal vez ese pensamiento en Uraraka era el dilema de ellos dos, o de la comisaría en sí. ¿Por qué había vuelto si estaba tan bien por varios años? ¿Su trastorno lo haría ser capaz de asesinar a sangre fría?
— Cuando su sangre apareció en nuestros registros inmediatamente revisamos la última información que teníamos de él. — Volvió a tomar la palabra Bakugou — Llamamos a donde trabajaba y solicitados un estado de cuenta al banco. Tuvimos una respuesta rápida pero desalentadora, él, desde hace más de un año ha estado desaparecido.
— ¿Desaparecido?
— Desaparecido — Repitió Kirishima, Bakugou sólo rodeó los ojos.
— En el trabajo dijeron que era buen empleado, trabajador, y se notaba que le gustaba lo que hacía — Siguió con la historia el rubio — Sin embargo, un día, dejó de ir, sin más. Esperaron a que se reportara enfermo pero pasaron los días y nada, ni un solo contacto, ya tenía varias amistades ahí y a nadie le comentó nada, desapareció sin dejar rastro, lo tuvieron que despedir por faltas injustificadas, pero desde antes de su baja, su tarjeta de débito dejó de ser utilizada y eso que tenía ahorrada una suma considerable.
— Lo intentamos rastrear pero no hemos tenido resultados positivos, no ha sido detenido en nuestra fiscalía o en alguna otra del país, y su número de seguro social no ha sido vuelto a utilizar, su nombre no ha sido mencionado en alguna base de datos de tiendas o empresas de transporte, su número de celular ha sido desactivado, y no usaba redes sociales, simplemente desapareció.
Uraraka se desanimó, ¿eso quería decir que Tsuyu había sido atacada por un fantasma? No tenía lógica alguna.
— Comparamos su historial y no concuerda con el perfil de quien atacó a Tsuyu y posiblemente tu casa — Aclaró Kirishima — Midoriya lo está intentando pero dice que no encuentra el por qué decidió atacar a una chica que se hizo viral por salir con un cantante y después a su amiga, él no se comportaba así. Además, por la escena del crimen, sabemos que el atacante conocía el edificio, y posiblemente trabaja ahí.
Así que era por eso, por eso le preguntaban si le sonaba el nombre de Jin, para ver si era alguien conocido en la empresa, se frustró, no, nadie tenía ese nombre.
— ¿Entonces cómo llegó su sangre hasta ahí?
Ambos policías se miraron, ahí estaba, eso era lo que los estaba molestando.
— Tsuyu sigue siendo sospechosa de ser quien atacó tu casa y divulgó tus fotos. Bueno, de hecho está casi confirmado que ella fue quien las subió al foto. — Kirishima empezó a tomar su vaso de agua con lentitud, dando a entender que esa parte de la historia sólo se correspondía a Bakugou de contarla.
— ¿Casi confirmado? — Preguntó Uraraka, el rubio asintió.
— En su bolso encontramos una memoria USB en forma de rana, en ella, estaban las fotos exactas que se subieron al foro que las divulgó. Mineta por su declaración sabemos que no lo hizo, y ella fue la única que tuvo contacto con él. — Silencio — Tristemente aún está inconsciente y no puede declarar, y como su celular fue destruido físicamente y formateado, no podemos corroborar su IP.
La castaña se lamentó de no haberse servido su propio vaso con agua, porque sentía los labios secos y le dolía la garganta, aunque sabía que si se paraba para ir a la cocina, posiblemente no fuese siquiera a durar dos pasos estando de pie.
— Uraraka — La regresó de sus pensamientos Bakugou — Esto que te estamos diciendo aún no ha sido revelado ¿Entiendes? Pero te lo tengo que decir porque estás en tu derecho de estar informada — Por el tono de voz que usó, sabía que había algo más, se mordió los labios, cerró los ojos y asintió.
— Lo entiendo.
— Hicimos lo que sugeriste de buscar las frases de las flores que te llegaban para ver si encontrábamos un patrón — Siguió hablando él, lentamente — Y lo hicieron, nos llevaron a una página web que tenía muchas de las frases enviadas, e incluso otras que estaban por enviar, pero no sólo eso, encontramos algo más desconcertante: Al parecer, además de frases sueltas, también incluía imágenes con y sin texto.
— ¿Y?
Otro suspiró, Kirishima fingió que seguía tomando agua a pesar de que su vaso se veía vacío.
— En esa página web venían las imágenes que se utilizaron en el perfil que compartió tus fotos.
Ella abrió los ojos rápidamente, eso, no se lo esperaba.
Bueno, ya tenía el capítulo escrito, así que pensé ¿Qué importa si lo subo un poquito antes? ¡Así que aquí tienen, un cap más largo que él pasado! La escena clínica fue mi fuerte, lo escribí de una sola sentada, pero aún así les traigo un pequeño glosario por si alguna palabra no se entendió durante el capítulo:
Glosario:
Encefalitis - Inflamación en el cerebro, usualmente es a causa de contusiones en la cabeza, puede provocar la muerte.
Tomografía - Estudio radiológico, a la persona se le acuesta en una "plancha" donde atraviesa un arco, tal como dice la descripción se utiliza radiación para realizarla.
Capo: Líder de alguna mafia o cartel.
Test de Rorschach: prueba psicodiagnostica creada por Hermann Rorschach, son manchas en unos papeles acomodadas simétricamente.
Como verán Twice está inspirando en Deadpool de Marvel Comics y en Rorschach de DC Comics, así que creí apropiado hacer una referencia a este último personaje en especifico, incluso el trabajo que le asigné a Twice era lo que él hacia antes de ser un superheroe/antiheroe en los comics. Para los que no lo conozcan, aparece en la película de Watchmen, de 2009 dirigida por Zack Snyder, es clasificación C, y en unas partes se torna lenta pero es muy buena película, a mi me gusta mucho y no es la típica película de super héroes a la que estamos acostumbrados. Si han visto el meme de "Estoy cansado del mundo, de la gente" y sale un hombre azul, es una escena de esa película, si tienen aproximadamente 3 horas libres, es una buena inversión del tiempo, pero no si tienen familiares conservadores o niños pequeños cerca porque sino se tornaría muy incómodo el asunto.
Agradecimientos especiales a:
TakaJger: Para ser sincera crecí con fanfiction y es mi alma mater, la plataforma naranja me gusta, pero no confío en sus filtros, así que siento que para llegar a más publico es bueno publicar en varias plataformas, próximamente estaré en Ao3 también, así que siempre encontrarás alguna plataforma para leerme ;)
Misshdzc: Tenemos actualización temprana :D No sé si es para bien o para mal pero la historia avanza, y de nuevo da varios giros interesantes, tengo puestas uñas de acrílico pero eso no me detuvo en escribir, adoro como va quedando la historia, y leer tu reacción me emociona más, así yo me pongo cuando leo y por eso te creo, hay veces en que incluso me salen las risas o los gritos, es algo que adoro de los fics :')
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!
Nos leemos~~
