Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.
La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.
— Entonces…
— Entonces… — Repitió Uraraka, dudando. Kirishima les había dado un poco de tiempo a solas, pero sentía tantas cosas en su cabeza que no sabía que decir, Bakugou se tenía que regresar a la comisaría y eso la frustraba, quería estar con él, pero sabía que debía de ir a resolver su caso y cualquier otro que surgiese. — ¿Me llamas cuando llegues?
— Te marcaré cada vez que tenga tiempo — Le respondió — No sé cuándo pueda regresar.
Ella cerró los ojos, lo sabía, pero le dolía escucharlo.
— Tal vez pueda yo regresar primero — Intentó probar suerte, pero el silencio de Bakugou le dijo que era casi seguro que él fuese a visitarla antes de que pudiese regresar a su casa.
Así que decidió abrazarlo, callada, no sabía más que decir; las palabras vuelan con el viento y ella debía de demostrar lo que sentía con acciones. Él recibió el gesto con gusto, a pesar de ser distante e intimidante a primera vista le gustaba el contacto físico y era muy observador, Uraraka no supo en que momento eso la hacía derretir de sobremanera.
— Creo que tú también eres brujo — Cambió de tema — Aun estás aquí y ya te extraño.
— Aunque no lo creas, estoy dejando que King se quede en mi cama sólo porque te recuerdo. — Confesó.
Ella sonrió.
— Me ofende que dejes que alguien más esté en tu cama cuando apenas me he ido un par de días, y ni siquiera yo he estado ahí. — Dijo secamente — Pero sólo porque es King, te perdono.
Bakugou la separó un poco para mirarla a los ojos.
— Por All Might, eres increíble. — Susurró mientras le sonreía de lado, pero después cambio su gesto por uno desafiante — Apuesto que a veces eras una aguafiestas en la escuela.
— A donde quiera que vaya — Le retó mientras le lanzaba un beso, era mucho más fácil hablar de cosas triviales a lo que estaba sucediendo en realidad, lo escondería un ratito, sólo en lo que disfrutaba el momento. — Y no me cambies el tema.
Él resopló.
— No te he llevado a mi cama porque sé que no saldrás de ahí, y si no sales, yo tampoco, y hay un jodido asesino suelto que debo de atrapar.
— Que responsable — Se intentó burlar, pero sabía que con el sonrojo en la cara su frase no causó molestia alguna, sino todo lo contrario. — Apuesto que la chica a la que vas a ayudar se va a enamorar de ti.
— Más le vale, el embrujo que utilice en ella tiene fecha de expiración.
— ¿Y qué pasará cuando ese tiempo llegue?
— ¿Te gustaría saberlo?
— Me encantaría — Respondió mientras se acercaba a su rostro, ella estaba sonrojada y se había mordido los labios, así que supuso que dio una imagen muy erótica a su vista, porque cuando juntó sus cuerpos, pudo sentir como algo chocaba contra su abdomen bajo.
Un claxon los hizo separarse, Kirishima desde la patrulla. Bakugou maldijo a su compañero sonoramente pero se contuvo de ir a golpearlo, ese había sido el beso más intenso que se habían dado, incluso mucho más que cuando él le dio una nalgada, (que por cierto, una caricia por ahí no estaría nada mal), pero estaban en vía pública, en la tarde y en casa de los padres de Uraraka ¿No que las hormonas impulsivas desaparecían al terminar la adolescencia? Un poco más de tensión y Uraraka por si sola empezaría a quitarse la ropa.
— Lo mataré — Dijo Bakugou apretando los labios cuando escuchó el segundo claxon — Apenas resolvamos el caso lo mataré.
— Lo harás — Lo apoyo mientras intentaba regresar a la realidad, por All Might, sentía los labios hinchados. — Te ayudaré a esconder el cuerpo.
Sonrieron como tontos antes de darse un largo beso de despedida, Kirishima volvió a tocar el claxon, y cuando voltearon, Uraraka descubrió porque los estaba apresurando. No dijo nada, vio como Bakugou maldecía y caminaba malhumorado hacia el coche y se despidió con un gesto de mano cuando avanzó el vehículo.
Al dar la vuelta a la calle y desaparecer la torreta, un auto que estaba estacionado detrás se encendió y se movió hacía su cochera, era el de sus padres, que se habían estacionado detrás de la patrulla y decidieron no bajar para contemplar la escena.
— Mierda — Susurró sonriente mientras veía por el vidrio transparente del coche como su padre tenía una mirada asesina, si no la mataba su acosador, sería él al ver como un oficial "aprovechaba de su puesto" y la besaba intensamente, ya lo podía escuchar.
Estaba sonrojada, despeinada y seguramente sus labios estaban hinchados tanto como los sentía, así que entró a la casa como una niña castigada, sería una larga charla la que tendrían.
Días después Uraraka estaba encerrada en su habitación, Bakugou había cumplido su palabra y le llamaba puntualmente cada noche, pero ese era el único contacto que tenía con el exterior, no lo quería admitir pero se estaba deprimiendo, el caso no había avanzado en toda esa semana y al parecer había comenzado a estancarse, cosa que no le daba una fecha para regresar a su propia casa.
Y no es que estuviese inconforme con sus padres, pero su madre la sobreprotegía y no dejaba que hiciera nada a menos que estuviera acompañada, y en cambio su padre aun le dedicaba varias miradas amenazadoras cuando sonaba el teléfono de la casa donde cierto oficial hacia su reporte nocturno.
Tal vez un fin de semana de descanso hubiese estado bien, pero ya llevaba dos semanas y se estaba aburriendo, tenía varios libros y un equipo de costura para bordar, pero cuando empezaba a perderse en su mente le venían los recuerdos de Tsuyu, el acosador y la ansiedad por saber que había alguien que podía atentar contra su vida la ponía de nervios y no la dejaba concentrarse.
Y tal vez esa ansiedad hacía que se le quitara el apetito y dejara de comer por largas cantidades de tiempo, ella sentía que era poco, pero la ropa de su madre que le empezaba a quedar holgada decía lo contrario. Así que empezó a hacer ejercicio en casa, nada que unos videos no pudiesen ayudar, no era el gimnasio de Shindou, pero por lo menos escuchar música y la voz del entrenador la despejaban, aunque no tanto como para preocuparse.
Estaba haciendo desplantes cuando sonó el teléfono, no era la hora de llamar de Bakugou, pero como estaba sola, optó por contestar el teléfono sin muchas expectativas.
— ¿Bueno?
— ¿Bueno Uraraka? — Era la voz de Yaoyorozu, y sintió un vuelco en el estómago, ¿Le hablaba para darle buenas noticias o malas? No se habían comunicado con ella en todo ese tiempo de aislamiento, así que le causaba preocupación el saber que algo le había hecho llamarle.
— Yaoyorozu, hola — Respondió con voz baja, la voz tímida de su amiga no revelaba ningún sentimiento salvo incomodidad. — ¿Cómo estás? — Dijo después de unos segundos de silencio por parte de ambas.
— Viva — Susurró, pero Uraraka alcanzó a escucharla, y no supo cómo interpretar eso, ¿Sería bueno? ¿Malo? Escuchó como carraspeó la garganta un poco. — La verdad mal, pero viva por lo menos. — Aclaró.
— ¿Mal? ¿Por qué? — Preguntó rápidamente — ¿Acaso Tsuyu...?
— ¡No! — Le gritó, en un intento de tranquilizarla — No es nada de eso, no. Ella… sigue igual.
Y eso decía que seguía sin despertar.
— Perdón — Volvió a decir con la voz un poco más clara — Simplemente no me siento bien, y quería saber cómo te la estás pasando.
Uraraka sonrió, así era Yaoyorozu, resolvía los problemas de otros cuando no sabía cómo resolver los suyos.
Decidió ser sincera.
— No diré que mal, pero tampoco bien, simplemente estoy. Se supone que con el tiempo iba a asimilar lo ocurrido, pero cada día veo las cosas más distantes, no lo sé.
Su jefa pareció asimilar sus palabras.
— ¿Y tus padres? ¿Qué te han dicho?
— Pues mamá no quiere que me acerque a ninguna ventana por si alguien ve que estoy adentro sola, aunque tenga las cortinas abajo, así que me la paso encerrada en mi habitación, ¿Te gustan los pájaros? Estoy intentando bordar uno.
Escuchó una risita ligera.
— Ahorita cualquier cosa que me recuerde la libertad me gusta.
— ¿Tan mal te está yendo? — Preguntó, sabía que esa llamada era una de auxilio.
Otro suspiro en la línea.
— Los reporteros aun van al edificio y molestan a unos cuantos, sigue habiendo interrogatorios y a veces viene Mina a visitarme para platicar, aunque creo que es para ver si encuentra a alguien sospechoso, todo iría relativamente bien de no ser por mi padre que me está presionando por resolver el caso. ¡Como si yo supiera quien es!
Y ahí estaba lo que la molestaba.
— Sé que está enojado con la situación pero no debe de desquitarse así, ya me dijo que apenas se acabe la manufacturación y promoción de la línea, vaya buscando una nueva oficina, porque ya no quiere más problemas ¿Crees que yo los quiero? ¡Por supuesto que no! Pero no entiende razones y cada vez que ocurre algún inconveniente con sus trabajadores por los reporteros se encarga de que yo lo sepa. Y de alguna forma me hace creer que todos me culpan por eso.
— Sabes que es mentira.
Silencio, Yaoyorozu tenía la voz quebrada cuando dijo eso último así que sabía que se estaba conteniendo por no llorar.
— Cuando te lo dicen diario y no tienes contacto con nadie salvo la policía a la que empiezan a ver mal tus vecinos, empiezas a creerlo.
Uraraka suspiró, sus padres tal vez no sabían cómo actuar con la situación, pero por lo menos su comportamiento era de buena fe, en cambio el padre de Yaoyorozu la culpaba por todo lo que había sucedido y más, y no tenía un Bakugou que la llamara diario y despejara un poco.
— Te lo repito, es mentira — Intentó sonar firme.
— Sólo… quiero despejarme un poco. — Confesó — Me duele la cabeza desde hace días.
— Entiendo — Dijo mientras escuchaba suplica en su voz, así que deicidio contar sobre la visita de Bakugou y Kirishima, no se fue hacía los detalles de Tsuyu, sino hacía el hecho de que sus padres los habían visto, y decidieron tener "la charla".
Durante la conversación que fue totalmente incómoda a su edad, su madre se ofreció a acompañarla al hospital con el ginecólogo para elegir algún método anticonceptivo, mientras su padre intentaba convencerla de lo mal que era que un oficial abusara de su autoridad aun cuando ella explicó repetidas veces que era el vecino dueño del perro que llevó en su visita pasada. No lo convenció, así como tampoco él la convenció a ella sobre la abstinencia hasta el matrimonio.
Y es que no quería apurar las cosas, pensar en una boda era casi igual de inquietante que pensar en Tsuyu, y a pesar de que le encantaba Bakugou, cuando recordaba su frase sobre "llevarla a su cama" se ponía nerviosa, pero sentía nervios de esos donde lloras y quieres salir corriendo.
Su última experiencia fue la que le hizo cancelar el compromiso con Deku, así que la palabra "mala" no le hacía justicia, pero tampoco quería usar la palabra "violación" porque esas 9 letras juntas hacían que su memoria la transportara hacía los médicos que la atendieron aquella noche y repetían ese vocablo mientras la miraban con lastima, o enojo cuando optó por no proceder legalmente el "ataque".
No le dijo a Yaoyorozu eso último, obvio, pero descubrió que tampoco quería estar en soledad como ella, cuando estaba sola pensaba en Tsuyu o en aquella noche, tal como Yaoyorozu se culpaba a sí misma por lo ocurrido, así que tomó algo de valor y cuando terminó la historia de su padre y su disgusto por Bakugou, dijo:
— ¿Y si te vienes a casa de mis padres unos días?
Al día siguiente llegó Yaoyorozu escoltada por Todoroki, Deku y una pequeña maleta. Cuando las chicas se vieron, se alegraron de estar juntas, la emoción era tal que ambas lloraron mientras se abrazaban y decían que ellas eran mejores amigas.
Prometieron que a pesar del peligro no se volverían a separar, para darse apoyo mutuamente, y los policías les dieron su aprobación mientras platicaban sobre su caso y la posibilidad de que pudiesen regresar a la ciudad.
Y lo hicieron, diez días después estaban de regreso, vestidas de negro para asistir al funeral de su tercera mejor amiga.
Agradecimientos especiales a:
MissHdzc: Si entendí lo del administrador y admirador, mi celular es así y por eso detesto escribir en el celular, desde el capítulo pasado tengo uñas de acrílico porque #AntesMuertaQueSencilla, y pues imagínate ahora que tanto debo de revisar la ortografía, hay si vez un error de dedo fue en realidad error de uña cx y escribir en la noche tampoco ayuda pero no puedo dormir a menos que escriba o lea, así de rara soy porque me envicio y después me desvelo hasta tarde, jajajaja.
Kei Hinamaru: El próximo capítulo resolverá algunas dudas, y dejará más, obvio, pero ¿que es un fic de misterio sin misterio y drama? Gracias por el consejo, encontré una farmacia que tiene mis chocolates favoritos en promo de 12 pesos (como medio dolar) así que me hice de mi arsenal de ducitos jiji. ¡Saludos!
It´s Me AF2: ¡Muchas gracias por tus comentarios! Que bueno que te gustó el fic, siento que cualquier shipp es valido mientras esté bien desarrollado, y la verdad yo también soy muy exigente con lo que leo, así que como quiero leer me pongo a escribir, para mínimo dar mi máximo e inspirar a otros, porque muchos no escribimos por pena o miedo al fandom, así que tener algo decente motiva, al igual que con los fanarts que tanto amo. Espero te guste la historia, ya vamos a más de la mitad pero aun quedan cosas por resolver ¡Espero seguirte leyendo! Saludos ~~
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Nos leemos~~
