Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.
La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.
ADVERTENCIA, CONTENIDO FUERTE, CRUDO Y EXPLÍCITO CON CONTENIDO MADURO, (+18) SI ERES ALGUIEN SENSIBLE TE RECOMIENDO QUE PASES DE LEER ESTE CAPÍTULO.
SE RECOMIENDA DISCRECIÓN.
Tsuyu abrió los ojos lentamente, la luz le molestaba, como si hubiese estado en la oscuridad por mucho tiempo. Cuando por fin pudo reconocer el lugar, se levantó torpemente para quedar sentada y trató de quitarse todos los cables que la conectaban a varios aparatos extraños con toda la rapidez que sus dedos entumecidos podían, estaba en un hospital y no la sorprendía en lo más mínimo.
Su instinto le decía que huyera, pero al quitarse una sonda, un dispositivo empezó a pillar y despertó a la persona que estaba acompañándola en una silla que había ignorado. Sus ojos se llenaron de lágrimas, su corazón empezó a palpitar tan fuerte que agradeció haberse quitado el cable que le monitoreaba el ritmo cardiaco porque sabía que iba a sonar tan fuerte que explotaría, la necesidad de huir se desvaneció, pero su instinto aun la hacía mantener alerta.
Pi – Pi – Pi
— ¡Uraraka! — Gritó casi sin pensarlo y la nombrada se acercó inmediatamente a su cama sentándose a su lado, ambas se abrazaron, temblaban como maracas, Tsuyu porque sabía el peligro que corrían, y la contadora, seguramente porque estaba agradecida por verla despertar.
— ¡Asui! — Le dijo con voz esperanzadora — Despertaste, realmente despertaste.
Pi – Pi – Pi
— S-si — Respondió la joven tartamudeando a causa del lloriqueo. — L-lo s-siento.
— No pasa nada — La tranquilizó — Nos diste un gran susto, pero ya estás aquí ¿Verdad? Deja voy por un médic…
Pi – Pi – Pi
— ¡No! — Gritó, y sujetó a la joven con tanta fuerza que sospechó que le quedarían marcadas sus uñas enterrada — No, por favor, no me dejes.
Y ahí fue cuando su compañera se percató que no había parado de llorar.
Pi – Pi – Pi
— Pe-pero debó de ir a avisar que mejoraste, tu familia está preocupada por ti.
— No, no quiero estar sola, lo siento tanto, cometí un error, fue mi culpa que esto pasara.
Pi – Pi – Pi
Hubo un silencio después de eso, Tsuyu sabía que no era bueno para su salud empezar a llorar, pero nada le dolía, cosa que significaba que había pasado bastante tiempo desde la última vez que había tenido consciencia.
— No, no fue tu culpa — Escuchó como la tranquilizaban, pero los deseos de su compañera por irse disminuyeron, y entonces se dedicó a abrazarla, cosa que sólo logró hacerla sentir culpable.
Pi – Pi – Pi
— Sí, si lo es, perdóname — Esperaba que su disculpa se escuchara a través de su voz cortada y temblorosa. — Estás en peligro, todas lo corremos al estar aquí — Advirtió, aunque sentía que Uraraka sólo la escuchaba pero no le estaba prestando atención.
— Lo sé.
Pi – Pi – Pi
— No, no lo sabes, ¡No! — Volvió a gritar para llamar su atención, no sabía porque su imagen se estaba volviendo borrosa, no quería perder el conocimiento, no de nuevo. — Tienes que cuidarte, Midoriya, él….
— Lo sé — La interrumpió mientras la sostenía del hombro tratando de calmarla, lo logró, pero sólo porque hizo que analizara sus palabras, ¿Lo sabía?
Pi – Pi – Pi
— ¿Qué? — Preguntó, mientras recordaba lo último que podía — No, él era quien enviaba las flores, yo no sabía que tenía nueva pareja, perdón — Sus palabras eran veloces, pero esperara que con eso entendiera la urgencia en la que estaban — Yo supuse que si se esforzaba le darías una nueva oportunidad, nunca pregunté para que no te sintieras presionada, perdón, yo no creí que el fuese así, yo…. Lo siento.
Una sonrisa salió del rostro que empezaba a ver borroso, aquel gesto del brazo le indicó que se volviera a acomodar en la cama y ella obedeció lentamente.
Pi – Pi – Pi
— Tsuyu, relájate, ya todos lo sabemos.
— ¿Todos? ¿Todo? — Preguntó dudosa, mientras se acomodaba en las almohadas y recordaba su última conversación con él.
Sí, ella sospechaba que Midoriya enviaba las flores desde que comenzaron a llegar, porque a pesar de que el compromiso fue disuelto, ella siguió teniendo contacto con él, incluso en una conversación ella le aconsejó que hiciera algunos regalos anónimos cuando él le dijo que quería regresar con su amiga.
Pi – Pi – Pi
Porque a pesar de que Uraraka no habló mucho del tema, él sí; decía que sólo tuvieron una pelea prenupcial y que sentía que la castaña había exagerado todo, seguramente a causa del estrés, pero repetía constantemente que la quería, que deseaba regresar con ella y que no tenía resentimiento alguno por la cancelación, que incluso aceptaba el tiempo que se habían dado, más la quería de vuelta a su lado.
Le juró un montón de veces que amaba a Uraraka, le platicaba de los planes que tenía y todos sus sueños, y ella, como buena amiga, no vio nada malo en que él es esforzara en reconquistarla. No diría nada por supuesto, debía de ser imparcial, y si otra persona aparecía, Midoriya debía de aceptar eso, así que no investigo más para ser lo más inocente posible, creyó que estaba haciendo una buena acción. Excepto que cuando vio las fotos de Mineta, pensó tontamente que no había nada malo en tomarlas y enviárselas a él para presumir en lo que se había convertido la contadora.
Ahí fue cuando todo cayó en picada.
Pi – Pi – Pi
— Todo — Escuchó, pero la silueta de Uraraka ahora estaba mucho más borrosa que antes, lo único que podía distinguir era su sonrisa, que se movió un instante a lado suyo para acercarse al suero que la conectaba. Quiso protestar, pero se sintió tranquila cuando escuchó "todo" tal vez de alguna forma habían descubierto a Midoriya y las flores, tal vez habían dado con sus mensajes donde ella lo acusaba de ser el admirador secreto, y claro, por supuesto encontraron evidencia de que él la había atacado.
Pi – Piiiiii
Al fin el molesto sonido se detuvo, más a pesar de la tranquilidad que proveía el silencio, Tsuyu se tensaba al recordar lo ocurrido: el otro policía, Bakugou, apareció de la nada, las fotos se hicieron virales, y ella al fin comprendió porque Uraraka era tan cerrada con respecto a su relación anterior. Midoriya era un monstruo, no supo en qué momento se había vuelto una marioneta de él, quería hablar y explicar lo ocurrido, sí, ella había tomado las fotos a mitad de edición, pero no las había filtrado, pensó que las fotos estaban seguras en manos de él y sería una buena motivación, pero se convirtió en todo lo contrario.
Midoriya estaba furioso, le llamó totalmente enojado y dijo que su chica no era una zorra como las demás, incluyéndola. Confundida, se intentó tranquilizar pensando que todo eso quedaría así, pero entonces las fotos se filtraron, no tenía lógica que él lo hiciese porque no le habían gustado las imágenes, además, era alguien a quien consideraba amigo. Pero la duda siguió en su interior al ver como los regalo aumentaban, si no le habían gustado las fotos ¿Entonces porque se empeñaba más en impresionarla? Para ese punto dudó hasta de su propia lógica.
Cuando quiso confrontarlo él le dijo que no había hecho nada, pero que si se le ocurría hablar, personalmente se encargaría de que toda la evidencia estuviese en su contra. Aunque no quisiera él era la ley, y si se movía haría que perdiera su trabajo, la reputación para regresar al ejército y seguramente la confianza de sus amigas… así que calló, convenciéndose que él era inocente y las fotografías se habían filtrado por otro lado.
E intentó con fuerza encontrar algún sospechoso, pero el límite fue Mineta, no era su amigo, incluso no le caía bien, pero ella no era tan sin corazón para mandarlo a la cárcel cuando eso fue propiamente su culpa, quería decir la verdad, sus amigas entenderían, tal vez se molestaran al inicio, pero la culpa era tal, que incluso se estaba alejando de ellas por miedo a decir algo incorrecto, y sentía que ya no era ella misma.
En los minutos que pasaron mientras Mineta estaba en la cárcel, ella se decía que prefería estar tras las rejas, su desesperación por ya no sentir aquel peso encima la sobrepasaba y estaba prefiriendo cumplir una condena y tener todo el odio de los medios, (ya que se habían involucrado y sabía que sería un objetivo y la harían ver de la peor manera), pero por lo menos ayudaría en el caso, tal vez resolvieran uno de los tantos misterios que acosaban a Uraraka, y tal vez todo, en ese punto no sabía.
Porque le había atacado sólo para silenciarla, si fuese alguien impulsivo simplemente le daría una cachetada o algo por la adrenalina del momento, pero él llegó tranquilo al edificio, platicaron de cosas triviales, y la acompañó hasta la sala de videos para que terminara su trabajo no tan tarde, no habían tocado el tema porque sabían que eso no debía de discutirse ahí aunque estuvieran a solas, y justo cuando ella terminó de revisar las cámaras y preparar su envío, él la golpeó.
La impresión la hizo caer, aquel rostro tranquilo que la acompañaba se desfiguró, empezó a patearla, su espalda dolía, y entonces él la levantó para golpear su cabeza contra los computadores, además de que con los cables la asfixió hasta casi desmayarla. Todo le daba vueltas, sentía dolor por todo el cuerpo pero cuando estaba en el suelo él se encargaba de patearla nuevamente, la empezó a azotar con los cables, y después tomó una barra metálica que se había desprendido de algún estante.
Odiaba que a pesar de estar siendo golpeada no podía quedar inconsciente para detener su sufrimiento, porque su cuerpo dolía, pero la decepción de ser atacada así por alguien conocido la quebraba y la hacía llorar, y cuando Midoriya descubría que seguía consciente la volvía a patear de una forma que le decía que iba a morir pronto.
Se mordió la lengua para poder aguantar, si no se movía, él no le haría nada, y tal vez pudiese pedir ayuda cuando él se fuera, si es que lo hacía. Esperó un tiempo mientras sentía como era acompañada de un líquido caliente, la había golpeado con la barra en el abdomen, el cuello y la cabeza, y sabía que debía de poner presión en varias partes de su cuerpo si no quería perder más sangre, pero Midoriya no se iba, y justo cuando empezaba a juntar un poco de fuerza para intentar noquearlo y salir corriendo, llegó una tercera persona.
— ¡Cariño! ¿Estás bien? Vine en cuanto pude — Escuchó una voz femenina, no podía comprender lo que sucedía, así que abrió los ojos un poco para ver pero todo estaba borroso, y sólo pudo distinguir como Midoriya estaba frente a la tercera persona con un rostro serio, la mujer lo estaba abrazando y besando, era perturbador debido a que se estaba manchando con su sangre y no le parecía importar en lo más mínimo.
La imagen surrealista parecía provenir de alguna película gore, Midoriya reaccionó y le correspondió el beso, y ella gimió de placer, estaban manchados de rojo carmín y parecía que a ninguno le importaba su presencia, y lo agradeció porqué sentía que al fin podía respirar con algo de tranquilidad, era obvio que le había quebrado algo.
Pero entonces seguramente la vieron respirar, y la mujer se detuvo mientras él se colocaba a su lado.
"Así que es ella" Dijo, y Tsuyu no entendió a qué se refería. Pero Midoriya sí. Y asintió. Entonces la mujer tomó la barra metálica que estaba en el suelo y la secretaria vio todo negro.
— Ura… — Empezó a decir, pero no sabía porque le estaba dando tanto sueño, sintió su cuerpo pesado y agradeció estar entre las almohadas, empezaba a conocer la sensación previa a desvanecerse y sabía que estaba a punto de caer, pero no podía dormir, no cuando tenía tanto que decir.
— Asui, duerme, descansa. — Escuchó cuando se quiso levantar. No pudo oponerse, el sueño era cada vez más fuerte. — Sí… lo estás haciendo perfectamente, descansa, descansa… en paz.
Iba a obedecer, hasta que escuchó lo último y empezó a divagar, descansar… ¿En paz? Su mente estaba aturdida y no podía analizar la frase con normalidad, el sueño la estaba cubriendo como una cortina negra que le nublaba los sentidos, estaba rindiéndose, cayendo ante el repentino cansancio, hasta que escuchó un ruido distante, como si se hubiese abierto una puerta, y la voz que escuchó después le dio un ataque de adrenalina.
— ¿Despertó?
Era Midoriya, por All Might.
— Sí, ha estado balbuceando, pero ya me estoy encargado, al parecer la culpa es la única que no deja que se muera.
— ¿Qué? — Intentó preguntar, pero cuando lo hizo se dio cuenta que no salía su voz, intentó carraspear un poco y le dolió la garganta, entonces adivinó que en realidad no había hablado en todo ese rato, sino estaba "balbuceando". Y en un momento de lucidez se percató que no había usado el prefijo "Kero" en toda su conversación, era así como ella pensaba, pero no como hablaba.
Y entonces también notó que la chica que estaba frente a ella no le había dicho Tsuyu, sino Asui.
— ¿Y?
— Le cambiaron el medicamento ¿No? Su cuerpo estaba demasiado débil y no soportó el cambio, fin. Me di un paseo por el laboratorio y contaminé todos sus reactivos, si necesitan una prueba de sangre para la autopsia tendrán que ir conmigo… Y les diré eso, nadie sabrá del choque de medicamentos en su cuerpo.
— Eres la mejor.
"Lo siento, Kero". Empezó a decir en la mente Tsuyu, ignorando la conversación frente a ella, no tenía caso, fue por eso que el aparato dejó de pillar, aquella zorra le inyectó algo, la oscuridad en su mente era demasiada y sabía lo que seguía, lagrimeó un poco, si tan solo hubiese comprendido el silencio de su amiga.
"Uraraka, perdón, Kero".
AGRADECIMIENTOS ESPECIALES A:
I love anime joya: Pues si se nos murió enserio :c
Miss Hdzc: Ahora sabemos quien fue el atacante, se reveló un misterio, entramos en mi parte favorita, tu lector ya sabes quien fue, los personajes no, y es el turno de adivinar de ellos, las cosas no están para nada fáciles si te pones a pensar que hay dos personas involucradas y se cubrirán unas con otras. ¡Saludos!
Its Me AF2: Ya vimos lo que pasó en realidad, hay un atacante suelto y está cubriendo muy bien las evidencias. Todos están en peligro.
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!
Nos leemos~~
