Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.
La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.
El funeral de Tsuyu le generó demasiados sentimientos que no le gustaba experimentar.
Tristeza, por recordar a su amiga que estuvo en las buenas y en las malas: era horrible y desconcertante verla en un ataúd, sabiendo que ya nunca más estaría a su lado sonriéndole como solía hacer para animarla, se había ido, y ya no iba a regresar jamás.
Lástima, al ver a sus padres y hermanos llorarle y culpándose a ellos mismos por haber aceptado el cambio de medicamentos que la desestabilizó y causó su muerte.
Culpabilidad, eso no lo había sentido en un principio, pero mientras las personas se acercaban a dar las condolencias, se pudo percatar que algunas miradas la juzgaban, como si la culparan por tener un acosador suelto que al no poder desquitarse con ella lo hacían con sus cercanos.
(Yaoyorozu, que nunca se despegó de su lado le dijo que esas solo eran tristezas mal dirigidas, pero sentía que algo de eso era verdad).
Y lo peor, incomodidad. El velorio iba a ser discreto ante los medios, pero de alguna u otra forma varios reporteros encontraron la ubicación del lugar y estaban merodeando, ni siquiera en esa situación se mostraban comparecientes y respetuosos por la muerte de Tsuyu y sólo querían una nota. Eso, además de que estaba la policía de incógnito para ver si encontraban algún sospechoso, hacía que el ambiente no fuese para nada tranquilizador.
A la policía la podía entender, de acuerdo al perfil que estaban deduciendo, el asesino podría presentarse como un conocido e incluso ser tan cínico de acercarse a sus padres para dar sus condolencias. Los padres de Tsuyu al saberlo estaban alerta, posiblemente estarían cara a cara con quien golpeó a su hija tan salvajemente y debían de mostrar agradecimiento por recibir unas palabras vacías.
— Me voy a sentar — Declaró Uraraka mientras veía a las personas alrededor de la sala de la funeraria. Era un espacio que tenía un cuarto que era una capilla y afuera había un jardín con árboles y flores perfumadas, seguramente para dar una imagen de paz a los asistentes con los colores verde y blanco. El ataúd de Tsuyu estaba dentro junto con varias sillas, pero las chicas habían salido para poder despejarse un poco, la castaña sabía que había bancas alrededor del área así que empezó a girar la cabeza para encontrar alguna disponible.
— ¿Te acompaño? — Preguntó Yaoyorozu, tan incómoda como ella, se veía pálida, y caminaba lento, era como si estuviese viviendo un sueño en el que despertaría pronto. Más no lo haría.
— Como quieras, me está estallando la cabeza — Se sinceró — Veré si puedo descansar mínimo los pies.
— De acuerdo. Iré a buscar algo de azúcar y en un momento llego. — Yaoyorozu se giró hacia la construcción donde les habían mencionado había una cocina con pequeños bocadillos y Uraraka agradeció encontrar una banca cerca justo debajo de un árbol. Había podido dormir un poco más cuando la diseñadora empezó a vivir en casa de sus padres, pero desde que les habían avisado del fallecimiento de Tsuyu, no había dormido nada, y ya llevaba más de 48 horas así.
Se acomodó en la banca mirando en dirección a donde fue Yaoyorozu para que la encontrara cuando saliese. se sentía mal, aunque una parte le decía que incluso se merecía estar peor por todo lo que había ocasionado, Tsuyu no estaba, ya no iba a regresar y todo lo que había planeado se había perdido, ¿Cuándo fue la última vez que la vio? No recordaba, todo parecía lejano pero a la vez cercano, y la culpa la seguía invadiendo.
¿Sus casos estaban relacionados? ¿Era a causa de ella que una de sus mejores amigas y gran persona laboralmente hablando hubiese fallecido? Quería irse, pero a la vez se sentía comprometida a quedarse, su mente era un caos y Bakugou había que tenido que salir de la ciudad justo en ese momento, le envió un par de mensajes en la mañana disculpándose, pero después ya no dijo más, seguramente estaba ocupado en otra cosa y ella no quería sentirse como una carga.
Empezó a sobarse la cabeza sin importarle si se despeinaba más de la cuenta, no estaba maquillada y su ropa ya se veía arrugada, pero no le importó en lo más mínimo su aspecto, no cuando a lo lejos veía a Yaoyorozu pálida y con ojeras, a los padres de Tsuyu desconsolados y a sus hermanos perdidos en el limbo, esa muerte les había dado un golpe muy duro.
Levantó la vista y permitió sorprenderse cuando vio a Deku vestido de civil platicando con Yaoyorozu acompañado de una rubia, tardó unos segundos en darse cuenta que era Toga, a decir verdad solo la pudo reconocer por una sonrisa que soltó que hizo ver sus colmillos.
Los tres estaban platicando en susurros, pero en eso su jefa giró su cabeza hacia ella, indicándoles donde se encontraba, Toga asintió y se despidió de Deku, no, Midoriya, con un beso rápido y se empezó a acercar a ella. Lo entendió, estaban hablando de algo extraoficial que la química no debería de escuchar.
— Ochako ~~ — Dijo cantante mientras se sentaba a su lado — ¿Cómo te sientes? Te ves fatal.
Si tuviese algo de energía intentaría contestar algo sarcástico como como estaba con Bakugou, pero en ese momento estaba tan aturdida que dejó pasar el comentario, y el hecho de que se sentara a su lado tan cerca que podría decir que estaba invadiendo su espacio personal.
— Me siento fatal — Respondió.
— Me lo imagino, es horrible perder a un ser querido. Y luego con todos los reporteros "discretos" que están allá fuera — Hizo comillas con sus dedos cuando dijo la palabra discretos, y cuando bajó las manos las acomodó sobre las manos de Uraraka, cosa que la hizo respingar. Cuando levantó la vista, encontró una sonrisa en su rostro. — No te preocupes, aunque una muerte duela, te sobrepondrás. Te lo aseguro.
— ¿Has perdido a alguien cercano? — Preguntó, no tanto por curiosidad, sino que prefería que hablara de cosas triviales a que fuese a recordarle la situación donde con solo imaginarla se sentía deplorable.
— Sí… hace un poco más de un año perdí a alguien importante — Dijo con una voz un poco más seria, no tan chillona y fingida como la conocía. — Pero a veces el destino te pone en tu lugar cuando quieres forzar algo, y eso ocasiona inevitablemente la muerte ¿Verdad? Confío con que él esté bien, donde quiera que se encuentre.
Uraraka sólo se limitó a asentir.
— El destino de ella no era morirse. — Debatió.
— Si no fuese así, entonces no estaríamos aquí.
La castaña estuvo a punto de girarse para golpear a su acompañante, ¿Cómo podía hablar así? Se le llenaron los ojos de lágrimas, Tsuyu no debía de morir, era joven, luchaba por sus metas y lo que creía correcto. A la mierda el destino, él no podía ser tan injusto.
— Sé que duele, pero después lo entenderás, hay cosas que nadie comprende hasta mucho después.
— Sí, como por ejemplo, no entiendo que haces aquí si no conocías a Tsuyu — Respondió malhumorada, odiaba que le hablara así, no quería un consejo o frase inspiradora, no quería hablar del destino ni de lo que tenía preparado para ellas, quería a Tsuyu, viva.
Toga rio.
— Deku me dijo que tendría que grabar y presenciar el funeral por si encontraba algún sospechoso. — Dijo sin molestarse, cosa que la irritó más — Por lo que tendría que venir como un civil, así que para que fuese más creíble su coartada, me trajo como su pareja para que lo acompañase, no es tan descabellado su plan ¿O sí? A un chico se le muere su amiga y viene al funeral junto con su pareja que le muestra apoyo incondicional, muchos han de estar así.
Uraraka se obligó a no girar para ver a su alrededor, si bien el funeral sólo era para las personas cercanas a la familia y amigos, a decir verdad si había mucho movimiento, ya sea por el trabajo de sus padres o porque sencillamente Tsuyu era una de las personas más agradables que había conocido en toda su vida.
Le dio lástima que no le pudiesen hacer un funeral más formal, cosa que merecía por su trabajo en el ejército. Éste mismo se comunicó cuando se enteró de la noticia, pero la policía dijo que necesitaba un evento mucho menos estrafalario, entonces varios de sus compañeros de batallón solo se limitaron a enviar flores y sólo unos pocos asistieron, y sí, acompañados de sus parejas.
— Tomaré tu silencio como un si — Volvió a decir Toga, y Uraraka sólo desvió la mirada, no tenía deseos de hablar.
— ¿Sabes? — Dijo la química cuando hubo bastante silencio entre ambas, ya le había soltado las manos y ahora estaba mirando al cielo. — Es bueno saber tu destino, al conocerlo sabrás cómo debes de actuar y que decisiones tomar, es como una guía. Puede parecer sencillo pero en realidad es algo complicado, porque debes de ser fiel a esa creencia ante todas las situaciones, poniendo ese deseo sobre los demás.
Uraraka solo la miró, ¿Por qué no se rendía en querer entablar una conversación con ella? Decidió hacer una pregunta, sólo para no verse descortés.
— ¿Y cuál es tu destino?
— Ser feliz. — Su icónica sonrosa salió a relucir. — Mi vida fue un poquito complicada cuando era niña, entonces me dije a mi misma que lucharía por aquello que me hiciera feliz. — Su mirada fue hasta con Midoriya, dando a entender que él era su nueva, o más fuerte felicidad. — Si no luchas por tus sueños ¿Quién lo hará? — Preguntó al aire. — Así que todo lo que he hecho, es para ser feliz.
— Eso no parece complicado. — Dedujo Uraraka.
— Puede parecer que no, pero no dirías eso cuando te tocara deshacerte de aquello que te hace infeliz, hay veces en que uno actúa de una forma en que se desconoce, aunque sabes que es para un bien mayor. — Uraraka asintió. Volvió el silencio a ellas más ya no era incómodo como antes, ambas se habían perdido en sus pensamientos, cada una a su modo, por supuesto.
— Piensa en tu destino ¿Sí? — Toga dijo mientras se ponía de pie, al parecer la conversación entre Midoriya y Yaoyorozu había terminado. — Piensa en donde quieres estar y cómo quieres sentirte. Yo soy feliz a lado de él, pero también soy feliz platicando contigo, me gustas, así que piensa en mí más que como una conocida. Puedes confiar plenamente en mí, si alguna vez sientes miedo de estar sola puedes hablarme a cualquier hora.
— Gracias — Contestó, sin tomar muy enserio sus palabras, en su inconsciente pensaba que ella era del tipo de persona aduladora que terminaba siendo falsa.
— De nada, piensa que no seré feliz si tú no eres feliz, y te advierto, no me quieres ver infeliz.
Soltó una risita.
— Descuida, no lo haré, no a propósito.
Agradecimientos especiales a:
I lOve anime jOya: El Midoriya que vemos en la historia es Villan Deku, o bueno, así me lo imagino yo, amo sus fanarts. Y perdón por la trolleada, fueron los últimos momentos de confusión de la ranita y quería plasmar bien sus sentimientos, una disculpa, hasta a mi se me salieron las lágrimas.
Its Me AF2: Pequeños detalles que hacen una gran diferencia :C Todo fue un engaño y la única chica que podía hablar fue silenciada, entramos en el último arco del fic y vemos el cinismo de los atacantes, ahora sólo falta su versión de los hechos, si es que tienen alguna.
Miss Hdzc: Por supuesto que habrá un capítulo con el punto de vista de los demás, siento que los primeros capítulos eran para conocer las personalidades de los personajes, pero ahora que ya todo el escenario está establecido, todo va mucho más rápido, o al menos así lo siento yo, ya escuchamos un poquito sobre Toga y su mención que creo que es obvio se nota hace referencia a Twice, te juro que no quiero poner tantas cosas, pero mis dedos escriben solos. Tal como dices Deku siente que no hace nada mal por el hecho de que siente que Uraraka es de su propiedad, y tal como dijiste, al ver que la chica se está alejando de sus manos saliendo con su amigo, pues es algo que lo descontrola terriblemente, más cuando tiene a alguien que lo apoya y que puede hacerle verlo como un heroe, cosa que es su plan. ¡Saludos!
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!
Nos leemos~~
