Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.

La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.


¿Alguna vez han escuchado la frase "El tiempo no espera a nadie"? Uraraka la acaba de entender.

El funeral había acabado, el cuerpo de Tsuyu había sido cremado y todos los asistentes se habían retirado para volver a sus casas y regresar a la monotonía. Ella también lo hizo, y sentía un vacío, uno que la albergaba cuando después de semanas entró al edificio de su trabajo y vio un asiento ocupado por una chica que no conoció, y que sabía a quién pertenecía en realidad ese puesto.

El tiempo y la empresa no esperaron a que Tsuyu despertara y ocupara su lugar, ese día Uraraka se sintió vulnerable, porque sabía que todas las personas eran prescindibles en el trabajo y no importaba quien realizara una labor con tal de que la hiciera, pero en su corazón era diferente, una persona dejaba una huella, y era imposible borrarla, incluso con el pasar del tiempo.

Se recordó cuando estaba en las organizaciones benéficas; usualmente estaba en campañas para gente de escasos recursos y niños sin hogar, pero una vez participó en una alianza donde estaba un grupo se dedicaba a apoyar a los familiares de personas que fallecían por cáncer de mama. Recordaba que mucha gente decía que nos les parecía justa su muerte, que aquellas personas (porque el cáncer ataca tanto mujeres como a hombres) tenían un futuro brillante.

El objetivo de la organización era ayudar a las personas para que no sintieran culpa y no guardaran rencor: ellos debían entender que lucharon con todos los medios que tuvieron a su alcance, no fue culpa de los familiares y amigos que no lucharon lo suficiente, no fue culpa del medicamento ni de los médicos y mucho menos del mismo enfermo "que se dejó morir". Simplemente había personas que se cansaban y sufrían, y preferían dejar que la enfermedad creciera pero a cambio de un poco de tiempo de calidad en casa en vez de alargar su vida en un hospital.

Enseñaban a respetar decisiones y pensar sobre que hay cosas que no pueden controlar, como un cáncer que aparece de la nada y cómo reacciona éste sobre los cuerpos de diferentes maneras. Como fue una alianza corta Uraraka no pudo adentrarse mucho en el tema, pero sentía que su situación era diferente, ella no perdió a Tsuyu por una enfermedad, sino que ella estaba bien y fue atacada, cosa que no era natural sino accionada por la mano de alguien, alguien con malas intenciones sobre ella.

Y tal como los familiares sentían que la vida no era justa con ellos, ella sentía que la vida no era justa con Tsuyu, porque alguien la había golpeado con afán de asesinarla y lo había logrado, y estaba libre disfrutando de la vida mientras una familia sufría la perdida de una hija excepcional, todo por algo que no lograba entender del todo… pero la relacionaba.

En un tiempo libre que se dio para el trabajo que parecía no tener fin, le envió un mensaje a Hagakure, ella tenía un poco más de experiencia tanatológica y seguramente sabía cómo tratar con pérdidas repentinas. Además, por lo que calculaba faltaba poco para que se aliviase, y esa situación la consolaba un poco, se iban vidas pero llegaban otras.

Cuando Hagakure contestó el mensaje, Uraraka gritó llamando la atención de Yaoyorozu que estaba tan callada como ella, pero la castaña no podía evitar sobresaltarse, al parecer las semanas que estuvo incomunicada realmente la habían alejado de todo, porque el parto se le adelanto a su excompañera y ya estaba la joven madre y su bebé en casa.

— ¿Qué paso? — Preguntó Yaoyorozu. Uraraka se sonrojó.

— Nada, nada malo — Respondió con una sonrisa, y hasta se sintió extraña, en esos días no había sonreído mucho. — Me enteré que una amiga acaba de tener a su bebé. Ambas están bien a pesar de que no cumplió los nueve meses.

— Me alegro, deberías llevarle un presente.

La idea iluminó a la castaña, no quería estar sola en su casa por mucho tiempo, su jefa se había mudado al departamento de Jirou y a pesar de tener a Bakugou a su lado, literalmente, se sentía expuesta. Él le ofreció quedarse en su casa, pero su horario volvió a cambiar y ahora estaba trabajando por las noches, no lo culpaba, cuando lo conoció sabía de sus horarios y sus viajes exprés, y lo había aceptado así.

Negó la invitación, si estaba sola podía ser atacada tanto en casa de él como la de ella, pero mínimo su casa tenía nuevas cámaras de seguridad, si alguien iba, iba a ser identificado, sí o sí. Además, siguiendo la tradición que los hizo ser más cercanos, King volvió a estar en casa de ella, ese perrito le daba mucha confianza, y sabía que el atacante mínimo iba a recibir una mordida notoria por parte de él, King era Brandy en su Once Upon a Time in Uraraka*.

— Sí, es una amiga cercana — Respondió mientras preguntaba en su celular si podía ir a visitar a su amiga.

Hagakure contestó que la recibía con todo gusto porque estaba en la cuarentena y Ojiro no la dejaba salir a menos que fuese estrictamente necesario. Uraraka se animó, hizo su trabajo más motivada y empezó a programarse para salir e ir a algún centro comercial, necesitaba llevar el mejor presente de todos. Además, el ir de compras y pensar en otras cosas la despejarían y se sintió aliviada de tener otra amiga en la cual confiar… hasta que pensó en que también le podría pasar algo como a Tsuyu.

Dejó de escribir en el teclado, ¿Podría ser…? Se sintió incómoda, no quería exponer a Hagakure con su bebé cuando ambas estaban solas en casa y mucho más vulnerables que cualquier persona promedio.

Sintió el cuarto pequeño y una sensación de ahogo la invadió… tuvo que dejar caer una lapicera para poder distraerse por el sonido, y eso alertó a su jefa que no se había percatado de su cambio de humor.

— ¿Uraraka? — Preguntó la azabache.

— Yaoyorozu… — Ella contestó lentamente, sin mirarla a los ojos — ¿Crees que si voy con mi amiga, el acosador podría atacarla como a Tsuyu?

La nombrada se tapó la boca inmediatamente, seguramente no lo había pensado y se imaginó una escena horrorosa. Se paró de su asiento y fue hacia la castaña que seguía viendo a la nada.

— No. No sé. — Contestó mientras colocaba una silla a su lado y le tomaba una mano, estaba helada. — Creo que no deberíamos de pensar así.

— No pensamos en eso con Tsuyu y mira lo que sucedió. — Uraraka siguió con la mirada perdida y no se percató que Yaoyorozu estaba a nada de ponerse a llorar, su usual pulgar estaba siendo mordido indiscretamente y se estaba controlando para no temblar del miedo.

Ambas se quedaron calladas.

— Tal vez deberías de preguntarle a Bakugou… — Yaoyorozu omitió agregar "Por si acaso" porque sabía que eso la iba a alterar mucho más, la estabilidad mental de ambas estaba a nada de quebrarse, y comentarios así no ayudaban en nada.

— Está en una reunión en no sé dónde, no me dijo el lugar, solo me avisó y prometió reportarse cuando estuviera libre, creo que no va a llegar hasta mañana al medio día.

La azabache se mordió más fuerte la uña del pulgar, tanto que le dolió. Algo no le cuadraba con esa explicación, ella había seguido teniendo contacto con Midoriya, Todoroki e incluso Mina, y ninguno de los tres había mencionado algún curso o un viaje de parte de Bakugou. Era obvio que si ella estaba sola se la iba a encargar a alguien, su amiga o algún compañero para que vigilara la casa.

— Contactaré a Endeavor, seguramente él conseguirá que Todoroki me conteste. — Mintió, pero no sabía que cosa hacer en ese caso, no tenía cabeza para pensar, sólo se limitó a limpiar sus ojos rápidamente para mostrar una imagen más segura y confiable.

— Creo… creo que sería buena idea.

— Iré a hacer unas llamadas, no tardo. — La tranquilizó mientras tomaba su celular para dejar la oficina — Prométeme que estarás bien.

— Te prometo que seguiré trabajando hasta terminar esto. —Contestó Uraraka mientras señalaba la pila de papeles pendientes, era casi tan grande como la de ella, pero su compañera estaba trabajando más lento de lo usual, así que le tomaría bastante tiempo.

— Me conformaré. — Dijo al salir de la oficina.

Caminó por los pasillos mientras aun recibía pésames, era surreal, la gente la relacionaba tanto con Tsuyu que la veían como si fuera una familiar más y se sentían con la obligación de dar sus condolencias, sentimientos falsos o sinceros no importaba, eso le daba tranquilidad.

Se metió a la oficina de su padre sin admirarla mucho, desde niña se había mentalizado que ese lugar iba a llegar a ser suyo en el futuro, pero con la reciente renuncia de Geten a causa de la molestia que le causó que lo interrogaran como posible atacante, la amenaza de su padre se cumplió y ese sueño se estaba esfumando entre sus dedos, él la había corrido, y tenía solo un par de meses para encontrar una nueva oficina.

Pero aún tenía la llave de aquella sala, así que aprovechando que él no estuviese ahí, decidió aprovechar la privacidad que el penthouse brindaba.

— Todoroki, hola — Saludó cuando él contestó al tercer timbre, no era nada cuando pensaba que él era el nuevo comandante.

"Hola. Me sorprende que me llames, ¿Qué necesitas?" Escuchó del otro lado de la línea, le gustaba su sinceridad aunque la cohibía un poco, iba directo al grano, no usaba los típicos saludos a los que estaba acostumbrada y eso la desconcertaba.

— Estoy bien, gracias, pues verás sólo llamaba para preguntarte algo.

"Te escucho" Tomó un poco de aire para tomar valor.

— Uraraka dice que quiere ir a visitar a una amiga, pero de alguna forma teme que el acosador señale a su amiga y la ataque como lo hizo con Tsuyu, ella está recién aliviada y está en casa con su bebé, y… pues…

"Entiendo" Yaoyorozu suspiró, odiaba siquiera imaginar los peores escenarios, porque sabía que si había un patrón, ella sería la siguiente en ser embestida.

— ¿Crees que pueda ir a visitarla? Sé que es peligroso, pero tú me has dicho que debemos intentar seguir con nuestra vida normal. Pero tampoco hay que exponer más gente.

Todoroki pensó por un momento.

"Sí, si hay alguna manera para que vaya y nos ayude un poco" Dijo finalmente "¿Por qué ella no le dijo a Bakugou personalmente? Odio admitirlo, pero él tiene un gran poder para convencer a los suyos para que hagan trabajo extra".

— No lo quiere molestar — Al decir aquello se golpeó la cabeza en un intento de que se le arreglara ¿Enserio esa era su mejor mentira? Hasta Kaminari mentía mejor, y él era un terrible mentiroso.

"Ah, sí, el viaje para con sus padres, lo olvidaba"

Yaoyorozu tuvo que fingir una tos seca para evitar atragantarse con su propia saliva, lo sabía, había algo sospechoso ahí.

— Y yo… — Dijo mientras evitaba sonrojarse, no era tan atrevida, pero necesitaba más información, a cualquier costo — ¿No te molesto con mi llamada? ¿No estabas en alguna junta o algo parecido?

Al último le tembló la voz, no sabía si aún se coqueteaba así o sus habilidades estaban obsoletas, había pocas cosas que no manejaba bien, y el coqueteo era una de ellas. Aunque Todoroki era Todoroki, así que puede que tuviese algo de suerte.

"No, hace más de un mes hubo un congreso y no habrá otro hasta el próximo mes".

— Ah — Soltó naturalmente.

"Entonces…"

— ¿Entonces? — Preguntó al volver a concentrarse en la conversación, se había perdido en sus pensamientos.

"Entonces con la visita de Uraraka. Haré que dos de mis agentes la sigan, uno para vigilarla y otro para buscar un posible acosador…". Yaoyorozu se obligó a detener su imaginación sólo para escuchar las indicaciones que le daba el oficial.

Cuando colgó la llamada sintió un peso en los hombros, había algo raro con Bakugou… No le podía decir a Uraraka en su estado, mucho menos a Mina que sospechaba tenía una lengua algo suelta, y ya había gastado la oportunidad para hablar con Todoroki, pero no podía dejar a su amiga en manos de un mentiroso.

Fue hacia el escritorio de su padre y en un vaso que no le importó revisar que tan limpio estaba se sirvió whisky, solo y caliente, no era una bebida que le agradara pero necesitaba alcohol. Se sentó en la gran silla mientras sujetaba su cabeza y bebía, lo siguió haciendo hasta que en el segundo vaso tuvo una idea, apenas se fuese Uraraka, ella contactaría con Deku, por lo menos era alguien confiable que había estado en las buenas y las malas.

Uraraka se sintió feliz cuando escuchó las noticias de su jefa.


— ¿Entonces sí podre ir?

— Sí, sólo necesitas hacer muchas paradas. Te vas en taxi a un lado, caminas a otro, tomas un transporte público, te metes a tiendas diversas, compras cosas sencillas, el regalo y más cosas, y para ir con tu amiga haces el mismo recorrido en distinto orden. No debes de ir lineal, tus movimientos deben de ser aleatorios, para que nadie haga lo mismo que tú y así se distinga si alguien te sigue, te estará vigilando la policía.

La castaña se sorprendió por tan tedioso e inteligente plan.

— Suena que tomará tiempo, pero lo haré.

— Todoroki me dijo que me avisaría cuando los oficiales estuviesen fuera del edificio, apenas lleguen, vete. No los hagas esperar.

— Pero… ¿Y el trabajo?

Ambas miraron la enorme pila de trabajo pendiente.

— Aunque te quedes hasta noche, no vas a acabar hoy. Ven mañana que tengas más energías.

— ¿Segura? — Preguntó Uraraka, sentía que se estaba tomando demasiados permisos que no le correspondían.

— Segura. ¡Qué va! — Gritó la azabache, y con solo ese gesto, Uraraka sospechó que había tomado. Le pareció extraño, no estaba así en la mañana, aunque tampoco había hablado mucho, así que seguramente debió de haber tomado en el transcurso del día, sospechó si su jefa habría aplicado el consejo de Kaminari de poner ron oscuro en su café matutino, era la única idea que se le ocurría.

— ¡Qué va! — Volvió a repetir — ¡Cuando se acabe toda la planeación de la colección nos iremos de aquí!

— Lo siento — Dijo Uraraka, ya sabía sobre la amenaza del padre de Yaoyorozu, pero no se había puesto a hablar seriamente con su jefa sobre el asunto y cómo lo resolverían. Y si era sincera, ese era el menor de sus problemas actualmente, aunque sabía que tenían una fecha límite.

— Descuida, siempre fui independiente. No resentiremos mucho el cambio salvo por la ubicación.

— Yaoyorozu…

— Lo sé, lo sé. Te preocupas por mí, yo me preocupo por ti, somos amigas ¿Eso hacemos no? Además, este año hemos estado más unidas que nunca, y seguiremos así. Que importan los cambios, por eso nos volvimos a reencontrar, simplemente es una nueva etapa, además, podremos decorar la nueva oficina a nuestro gusto, quiero cojines verdes.

Uraraka sonrió, Yaoyorozu había bebido un poco, solo lo necesario para relajarse y desinhibirse, a veces le gustaba esa versión de ella, era más sincera, pero lo que le molestaba era que tuviera que recurrir al alcohol para llegar a ese estado.

— Y yo cortinas rayadas. — Agregó.

— ¡Y un cuadro de un perro!

Ambas empezaron a reír como tontas. Desde que habían estado en casa de sus padres no se habían puesto así hablando de tontería, el ambiente se sintió mucho más relajado, y al parecer ninguna de las dos quería trabajar más.

Siguieron bromeando por primera vez en días hasta que vibró el celular de Yaoyorozu, la policía ya estaba en posición.

— Vete, mientras más tiempo tengas, mejor. — Le dijo cuándo explicó el contenido de su mensaje.

— Prométeme que tú también te irás.

— Sólo hago una llamada y me voy. — La tranquilizó su jefa. — Te veo mañana.

— Hasta mañana — Uraraka empezó a guardar sus cosas. — Cuídate.

— Tú también, ¡Te quiero!

— ¡Yo también te quiero!

La castaña entonces salió de la oficina y del edificio agradeciendo toparse con poca gente, siemrpe la evitaba, pero en su nueva situación mucho más: en la mañana se había topado con Shinsou, que al inicio pareció querer acercarse para decirle algo pero al final se arrepintió, porque iba en su dirección con un gesto extraño y después giró notoriamente hacía otro lado, ella sólo pudo levantar los hombros mientras luchaba para llegar a su oficina, su cabeza no daba para más.

Empezó a caminar en sentido contrario a dónde estaba el centro comercial. Se dirigió a una parada de autobuses y ahí tomó el primer camión que se encontró, al pasar diez cuadras se bajó en otra parada y volvió a repetir el procedimiento, diez cuadras eran pocas para algunas personas que preferían caminar, así que era muy notorio quien duraba poco tiempo en el transporte, al hacer ese movimiento tres veces, sabía que había logrado confundir a cualquiera.

Luego tomó un taxi, que la dejó 2 cuadras antes del centro comercial y caminó lo que faltaba. Uraraka estaba concentrada en su plan, no se iba a fijar a sus alrededores para ver qué policías las seguían, debía de verse natural, y volteando hacia todos lados sólo haría que el acosador pensase que ella escondía algo, y no sabía que reacción iba a tomar él, debía de tener la vista fija al frente por su seguridad.

Se metió a una tienda de regalos donde no compró nada, luego a una dulcería, y a una tienda de zapatos, después a una tienda maternal donde sí compró cosas y después revisó la cartelera del cine. Fue a la zona de comida a comprar unas galletas y entonces pensó que ya era suficiente. Tomó un transporte que la dejó en un supermercado, hizo un poco de tiempo jugando a la máquina de peluches donde no sacó nada, y después tomó un taxi para con Hagakure.

Al llegar a la casa de su amiga estaba exhausta, si quería quedarse mucho tiempo no lo podría hacer, ya estaba empezando a extrañar su cama.

Hagakure la recibió con una bebé en brazos, se veía tan tierna y frágil dormida en los brazos de su madre que se sintió conmovida, ella era alguien inocente en todos los aspectos. La nueva mamá la colocó en un portabebé que tenía en la sala y entonces ambas decidieron platicar ahí.

Ojiro se había enamorado tanto de su hija que decidió a cuidar mucho más a Hagakure, así que ésta sólo le pudo ofrecer fruta picada a su invitada, porque era lo único que le llevaba su marido para que estuviera sana, Uraraka se sintió culpable cuando explicó que ella había llevado golosinas y galletas, pero su anfitriona vio como ojos brillantes las bolsitas que iban sacando.

Así que terminaron envolviendo rebanadas de manzana con gomitas en forma de serpientes.

La primera platica fue sin duda la bebé, Uraraka preguntó por todos los detalles, el rompimiento de fuente, la ida al hospital, el dolor que sintió en el parto y sus síntoma tiempo después. Hagakure parecía emocionarse cuando contaba la historia, estaba divertida al explicar cómo otra mujer en labor de pateó a un enfermero en su desesperación por pujar. Y le contó las horribles historias que escuchó sobre mujeres que de tanto esfuerzo se hacían del baño ahí mismo, así que le rogó que cuando estuviese en labor, fuese en ayunas.

Como si lo pudiese programar.

Lo bueno de Hagakure fue que su parto fue en cesárea, más controlado, menos dolor, aunque los primeros días no podía ir al baño y aun usaba faja, pero ella decía que había valido la pena.

Después, la conversación cambió hacia Uraraka, donde el tema se puso mucho más serio. La castaña entonces empezó a compartir el verdadero motivo de su visita, necesitaba consejos urgentes para poder sobrellevar la pena que sentía no la deja descansar, incluso cuando dormía.

— Simplemente siento que no fue justa la situación de Tsuyu, y aunque ya pasó, no me puedo hacer la idea de que esté muerta.

Hagakure con una mirada sumamente maternal le preguntó:

— ¿Sabes porque se hacen los funerales?

Uraraka negó con la cabeza.

— Se hacen para la familia, tú como difunto, perdóname la palabra, estás muerto. No sabes quienes asistieron a tu funeral y quienes no, no sabes en que caja te pusieron, en que panteón te enterraron o simplemente te cremaron. Eso sólo lo ven tus familiares o seres queridos.

…El funeral se podría decir que es la despedida que tienes con esa persona, es por eso que mucha gente va, porque te das cuenta que será la última vez en que verás a esa persona, hay gente que tiene cuentas pendientes, cosas que decir, sentimientos encontrados. Eso siempre está presente, por eso ocurren muchas "escenas" porque cada persona reacciona diferente.

…Dime ¿Hay algo de lo que te arrepientas?

Uraraka levantó la mirada.

— ¿De lo que me arrepienta? — Hagakure asintió — Pues… que siento que el asesino puedo atacarla por culpa mía.

— Sí, pero tú no controlas las acciones de otras personas, piensa en eso. Quiero que me digas ¿Te arrepientes de alguna cosa que tú pudiste controlar?

Uraraka sintió como una barrera que no sabía que tenía se quebraba, y sintió mucha vergüenza.

— Que… que no me atreví a ver su rostro por una última vez. — Confesó. — Estuve frente al ataúd, pero no la vi, simplemente no pude, abrí los ojos, pero esa escena está borrosa en mi mente, sólo puedo recordarla cuando la vi en el hospital, herida, por mi culpa.

— ¿La puedes recordar alegre? — Preguntó Hagakure.

— Sí, pero lo veo muy lejano. Siento que ha pasado mucho tiempo desde entonces.

— El tiempo es relativo en nuestro corazón — Susurró la mujer — Una sonrisa puede alegrarte por días, así como un mal momento puede traumarte por años, el corazón no entiende el concepto de los años.

— ¿Y? — Preguntó — ¿Qué puedo hacer?

— Has que tu corazón recuerde la imagen de la Tsuyu feliz en lugar de la herida, piensa y cree que ni a ella ni a nadie le gustaría que la recordaran como una persona que necesitaba de lastima ¿Era orgullosa?

— Algo — Contestó.

— Entonces pon su orgullo, ¿Crees que le gustaría verte triste por su culpa? ¿Con la actitud que tenía?

Uraraka se sintió de nueva cuenta expuesta, ¿Cómo esas palabras podían llegarle tanto?

— No, ella siempre buscaba la manera de hacerme feliz.

— Entonces honra su memoria y su legado, sé feliz.

Esa palabras, no sabía porque pero le recordaban mucho a las que le había dicho Toga, al parecer, eran sinónimos las palabras de "legado" y "destino", porque sentía que la iban a llevar muy lejos de todo.

— No sé cómo hacerlo.

— ¿Has pensando en un homenaje póstumo**?

— ¿Homenaje póstumo?

— Bueno, homenaje póstumo no sería la palabra correcta, a lo que me refiero es a hacer una pequeña reunión donde varios seres queridos se juntan para hablar de la persona fallecida, comen su comida favorita, beben sus bebidas favoritas, juegan lo que él o ella jugaba e incluso ven series o escuchan música que los recuerden. Es más que todo para hablar y recordar buenas anécdotas, en un ambiente reconfortante.

— Es como una fiesta…

— Exacto, en honor a tu ser preciado. Hay gente que siente que un solo día para celebrar su cumpleaños no es suficiente y celebra toda una semana, con las muertes es igual, puede que sientas que un funeral no honra todo lo que hizo esa persona, así que este tipo de reunión te da el confort que necesitas.

Uraraka se quedó pensando, no era una idea tan descabellada después de todo.


*Referencia de Once Upon a Time in Hollywood. Hace mucho que no hacía este tipo de referencias, lo extrañaba, siento que estos Easters eggs son los que le dan esa chispa al fic.

**Y por cierto, enserio se me fue la palabra para ese tipo de eventos que describo ¿Alguien que sepa cómo se llama? Que mi cerebro está tan cansado que no puede pensar :C

¡Volvimos a las actualizaciones! Me tomé tres semanas para actualizar, wooow, no creí que me tomara tanto tiempo, pero creo que ya en capítulos pasados notaron que los capítulos eran más cortos, no tenían referencias,comentarios al termino del capítulo, y de plano no tenían la calidad con lo que los hacia (así lo siento yo), así que dije, ok, no te presiones, descansa un poco. Y pues ahora regresé, no sólo con un cap largo sino junto a la kacchako week!, que de hecho este fic se empezó a escribir en la week del año pasado, así que ya tiene un año este bebé *heart*

Sólo me queda decirles que muchas gracias por esperarme, que ya no va a haber descansos hasta acabar el fic y vamos a darle con todo. Espero también hayan descansado ustedes, les deseo lo mejor y pues de malas noticias hablamos mejor en otro lado.

Al igual que Yaoyorozu y Uraraka, ¡Los quiero!

Agradecimientos especiales a:

missHdzc: Amo ese meme del luchador, enserio haría tantas cosas jajajaja. Creo que aquí se nota como empieza el tema de la superación de la muerte de Tsuyu, habrá un capítulo muy divertido y algo picante la próxima semana, así que espero sigas atenta y con salud para disfrutar los próximos capítulos, ¡te mando un abrazo!

Ana Gami: Pues cero que no está tan sádico el fic como el libro, pero sí, a veces está demasiado deprimente por el punto de vista de Uraraka, lo bueno que ya empezó a pedir ayuda :D Fijate que yo antes de la pandemia ya llevaba clases en línea, así que al ver los memes de la gente quejándose me da mucha risa, porque es como: ¡sí, sufran como yo sufrí y nadie me entendía! jajajaja, no se que tan maduro se escuche eso pero sí, me alimento de las desgracias ajenas :)

Me late el leemon: ¡Te extrañaba! En cierta parte que bueno que lo que tenías era trabajo y no te había sucedido otra cosa, tu siempre eres bienvenida al "volver", aunque para mi nunca te fuiste, te comprendo totalmente con lo que la gente no pone de su parte, y hasta parece que interfieren para alentar las cosas, descuida ese sentimiento de frustración lo tenemos todo en algún momento, simplemente tenemos que seguir adelante :C
Bueno, del manga no te has perdido mucho, ha habido muchos descansos, así que espero ya estés al día :D Te mando un abrazo.

Nessabandeer: ¡Que bueno que te guste la historia! Espero seguir leyendo tus comentarios :D

Girl Chan01: Lo de Camie se verá pronto! Pero si, va a tener su participación, enserio me gustó que hayas pensado en ese hueco, se va a llenar pronto y espero te guste como va a quedar la historia. Por el momento te traigo una premisa de una reunión que va a tener diversión, llanto, y que hará que la relación entre ambos protagonistas avance de nivel :D

Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!

Nos leemos~~