Capítulo 5: Emoción.

Linda corrió a la cocina, seguía sorprendida por la actitud del suizo, al entrar a ella observo a su jefe, estaba luchando por abrir una lata de mermelada, generalmente el señor Splinder lo apoyaba con esas labores, o alguno de los empleados varones, los cuales poco a poco había sido sustituidos por chicas, ya que Leo era exageradamente celoso.

— Deme eso — dijo Linda quitándole el frasco para abrirlo sin problemas, Des se ruborizo enseguida, para la rubia era como un buen amigo, además de que la había apoyado con un excelente puesto en el café, era la admiradora número uno de la relación de esos dos; Por lo que ahora que Tomás había aparecido, temía un poco por Leo.

— ¡Oh! Gracias, dime, ¿ya se fue? —pregunto algo apenado, ella soló sonrió su jefe era una ternura.

— Dudo que se aleje, le dije que usted tenia pareja y no le importó ni tantito, volverá para el almuerzo, ¿Qué hará?

—No lo sé, es decir me agrada y es nuevo, no tiene amigos por la zona, estaba pensando presentarle a Lou y Augusto — comento con simpleza mientras adornaba el postre con la jalea de fresa.

Linda suspiro su jefe era un inocente, no notaba que el Suizo no quería solo su amistad, si no que buscaba la manera de llamar su atención.

— Supongo que tiene razón, pero déjeme atenderlo al menos eso evitara que lo hostigue en el almuerzo, se lo debo al señor Splinder — lo regaño.

— Espera... en verdad Leo te pidió que espantaras a mis acosadores — rió Des viendo como su asistente se ponía roja tal cual tomate.

— Si, y yo acepte encantada, la verdad me gusta la pareja que hacen los dos, y no puede negar que el Señor Splinder es un hombre muy guapo, incluso más que ese Suizo— dijo la chica con un puchero, Des solo le dio un abrazo, le caía tan bien, lamentaba lo duro que había sido el destino con ella, pero ahí estaba intentando ayudarlo con la relación que tenía con Leo, así que la dejo a cargo del almuerzo de Tomás y le prometió no salir de la cocina a atender mesas el día de hoy.

Mientras tanto un Leo dormía tal cual un lindo gatito con el trasero hacia arriba y abrazando una almohada mientras hablaba dormido, Vania había mandado a abrir la puerta del baño una vez que este se encerrara ahí dentro, solicitando la ayuda de los de mantenimiento del hotel quien al ver a tan linda chica en bata no había negado el apoyo; Una vez que le dejaron la llave, descubrió tan conmovedora escena, era muy guapo, de eso no cabía duda, pero cuando pronuncio el nombre de Des en medio de sueño se sintió algo culpable.

— ¡Puf!, porque tenías que ser gay, Leo — se lamentó la morena viendo un poco del trasero de Splinder que al estar en tan sugerente posición, no dejaba nada a la imaginación, Leo se dio vuelta privándola de esa imagen, tuvo que reprimir la risa al verlo con una camisa sin mangas que decía "sweet ass", pero esos brazos formidables estaban presentes, maldijo a esa almohada y a su novio. Ellos podían disfrutar esos brazos. Con algo de enojo abrió la regadera que estaba sobre su cabeza, y dejo el agua fría correr.

— ¡Qué diablos!— grito furioso poniéndose de pie, Vania tiro una carcajada, empezaba a odiar a esa condenada mujer, soltó una sarta de juramentos, si no fuera porque era una chica ya le abría partido la cara a golpes.

— Bonita pijama — señalo su camisa y su pantalón de chándal, que ahora lucia empapado por culpa de ella, soltó un resoplido — lamento haber hecho eso, pero necesito darme una ducha, dentro de una hora empezaremos el safari con lo posibles socios.

— Lo había olvidado, el jet lag me afecto, si me permites necesito bañarme primero, por tu culpa me convertí en una sopa — dijo con furia el moreno, quitándose sin pudor la camisa empapada, ante una Vania que deseaba sacar su móvil para conservar ese momento.

— Ok, supongo que tienes razón, ¿Quieres ayuda? — le contesto con picardía, Leo sin entenderle le pido su maleta y una toalla, ella se molestó, "Esa no es la ayuda que quiero darte, imbécil", así que con dignidad fue a llevarle lo que le pido.

Una vez que ambos estaban preparados, una camioneta destartalada modelo pick up del 86 los esperaba, en la caja cubierta por un simple techo raído estaban el enviado por los socios de la firma, Vania hizo una mueca al ver el estado del vehículo, de seguro esperaba una limosina o al menos una camioneta mucho más moderna, Leo se acercó a saludar al sujeto, dentro de la camioneta estaba un hombre rubio, de lentes, que traía un curioso sombrero y una traje costoso, saludo a ambos efusivamente.

— Mi nombre es William Scott, y pues soy el enviado del señor Ithiel para cerrar el trato con la agencia — dijo en Ingles británico, lo cual le causo algo de gracia a Leo, el sujeto era la amabilidad y elegancia británica en toda la regla.

— Buenos días, Soy Vania Vega y este es el señor Leo Splinder, dígame señor William, que puede ofrecernos Sudáfrica para hacer un tour con nuestra agencia de Viajes — agrego Vania mientras era ayudada por los caballeros a subirse a la pick up, William le dedico una enigmática sonrisa a ambos — bueno verán Sudáfrica es uno de los mayores centros culturales de África, tenemos muchos lugares para los amantes de la aventura y el peligro.

— Y utilizan este vehículo rustico como gancho para los aventureros, es algo que no le agradara al público que tenemos en mente, solo miren esta pocilga — grito la chica pateando una botella de aceite que se dispersó en la caja de la pick up, una vena se marcó en el rostro del Inglés, causando que Leo riera, al parecer Vania estaba utilizando su encanto con el nuevo socio, tenía que intervenir antes de que lo arruinara todo.

— ¿Que clases de tour pueden ofrecerle a los ejecutivos y viajero europeos que usen nuestra agencia? — pregunto Leo mirándolo, William trago saliva, y comenzó a explicarle la cantidad de cosas que podía ofrecer Sudáfrica.

— La "Ruta Jardín", sin duda es una delicia, les ofreceremos visita a la playa, nado con tiburones, y por supuesto hostales de lujo con comidas de ensueño — explico William haciendo muchos movimientos de manos, explicando la actividad del viaje.

— Ah dicho, ¡Nadar con tiburones!— grito Leo emocionado tomándolo de las manos con una expresión radiante en su rostro, provocando que William se ruborizara — escuchaste Vania el hombre promete nadar con tiburones.

Vania se puso pálida ante la idea, pero una vez que a Leo se le metía una idea en la cabeza era imposible hacerlo cambiar de esta. Así que ordenándole al conductor William los llevo a seguir a esa loca aventura.

— Primero iremos comer y al museo de Nelson Mandela, después a un safari al campamento de animales "Parque Nacional Kruger" y por ultimo a la ruta Jardín a nadar con tiburones, espero que te gusten los animales Leo — William reía con el comentario y más al ver la cara de espanto de Vania quien estaba deseando quedarse en el hostal de Johannesburgo.

— Me encantan y al parecer yo les agrado, una vez un león escapo del zoológico y corrió hacia mí, en vez de hacerme daño el desgraciado se comportó como un buen amigo — Leo saco su móvil y le mostro la imagen del león a William que estaba asombrado, no cabe duda que el chico era un encanto, Vania resoplo mientras espantaba mosquitos a su alrededor.

— Espero le hayan puesto sus vacunas señorita, la Malaria es algo muy propenso en África — comento con burla.

— ¡Claro que sí!, como cree que me vendría sin vacunas a un lugar como este — grito enojada, mientras daba una patada a la caja con sus botas de viaje, Splinder la observo, la chica vestía unos shorts de mezclilla y una botas, una camiseta descubierta con un chaleco de animal print, y un sombrero de paja, se veía como la típica turista rica que cree que eso le ayudara en un safari, se rio de su gesto, el sol estaba haciendo mella en su piel aperlada, le ofreció algo de agua, no cabía duda que ella no había traído nada útil en su maleta.

Llegaron a comer primero a uno de los restaurants más famosos de Johannesburgo el Shahi Khana, en donde degustaron platillos de la comida local de Sudáfrica, Leo se atraganto de carne y arroz de la zona, mientras Vania tomaba una copa de Vino con William quien era amante del licor. Una vez que terminaron se trasladaron a la casa de Nelson Mandela quien era uno de los héroes nacionales, observaron la historia del Aperthaid y como el señor logro ser presidente del país. Una vez terminado la camioneta los llevo al aeropuerto, en donde una avioneta privada los esperaba.

— Para ir al parque nacional es mucho más rápido trasladarnos en avioneta, ofreceremos que los turistas lo hagan en coches especiales, así como en autos propios — explico el inglés, Vania fue ayudada a subir con Leo con una sonrisa, ya que el chico la tomo por la cintura para subirla a la cabina. Una vez todos adentro del lugar Leo y Vania se pusieron sus cinturones y vieron con sorpresa que William sería el piloto de la nave.

— Eres un estuche de monerías, William — se burló Leo, este solo se ruborizo más mientras veía los comandos y se preparaba para el vuelo.

— Me encantaría que Des estuviera aquí, que hará en estos momentos — pensó Splinder con una mueca melancólica en el rostro.

Des se encontraba prácticamente escondido en su cafetería, Linda había despachado al Suizo, y este no había preguntado por él. Pero el chico vino de nuevo en la merienda, lo que puso muy enojada a su asistente.

— Me dijo que no se marchara Jefe, esperara hasta que cerremos con tal de verlo — se quejó la rubia, quien había llevado ya la tercera taza de chocolate al sujeto, empezaba a odiar al tipo.

— Tal vez hable con él, no quiero que se haga una idea equivocada de mi — confesó Aeva, con un ligero rubor en su rostro, caminando se puso frente a Tomás quien leía un libro, con un semblante de concentración.

—Hola Tomás, lamento no haberte atendido, eh estado ocupado, una de mis cocineras se enfermó — confesó apenado, era una excusa barata pero al parecer el chico se la creyó.

— Lamento ser una molestia Des, es solo que quería tu opinión en cuanto a mi local, eh estado arreglándolo en ratos junto con mi personal, pero pues no conozco a nadie que me diga si esta por buen camino. — le explico con una sonrisa tímida, Des se sintió muy miserable, el chico solo quería una opinión y estaba escondido como una quinceañera asustada. — pero no quiero ser una molestia u ocasionarte problemas, una de tus chicas me dijo que tenías pareja, tal vez mi presencia le cause algún conflicto.

— ¡Oh!, Leo está de viaje en este momento, sé que él es algo temperamental, pero no veo en que le molestaría que ayude a un amigo, creo que mi asistente exagera a veces — dijo apenado, la sonrisa de Tomás se extendió, "el novio de viaje, que conveniente".

— Entonces vamos, puedes decirle a tu asistente que cierre, está muy cerca de aquí — agrego tomándolo de la mano, Des se ruborizo, lo cual le pareció delicioso a Tomás, el chico era un encanto.

— Tal vez mañana. Lo prometo — mientras quitaba la mano, su rostro le quemaba, oh dios estaba en problemas.

— Esta bien Des, pero recuerda que lo prometiste, déjame pagarte mi consumo — puso un billete de 100 dólares en su mano, la cual no soltó hasta ponerse de pie, la altura de Tomás abrumo a Des quien solo dio un respingo, Tomás se acerco a su oído — hasta mañana Aeva, guarda el cambio como propina. Dejando a este con una combustión espontánea en la mente se marchó del lugar.

— ¡Oh mierda!, tengo que pedir refuerzos — pensó Linda quien vio toda le escena, mientras marcaba el teléfono de Lou, esperaba que ella pudiera ayudarla.


Muajajaja, lamento la demora, y si esto parece más un tour turístico que la historia novela de amor que buscaban les pido paciencia. Tomará un capítulo más el punto a donde quiero llegar del drama, y pues espero que les gustara la descripción de las zonas donde irán nuestros dioses, los cuales son 100% reales, no fake (?), y pues como verán William es Sabiduría (en inglés su nombre comienza con W) e Ithiel es Ithis jajaja no sé si alguien se llame Ithiel en la vida real pero no tenía mucha imaginación con el nombre, bueno espero disfruten esto y los paisajes del siguiente episodio.