Capítulo 11: Destino
"AMOLAD no me pertenece, es propiedad de The Snipster"
Su mirada de color ámbar se encontraba fija en su captor, después del episodio con el vino, su mente se preguntaba muchas cosas, la primera ¿Era Tomás el culpable de su repentino secuestro? ¿Quién eran en realidad estas personas? ¿Qué tanto sería capaz de hacer este hombre con él?, de una cosa estaba segura, aquel sujeto no se andaba con rodeos, tenía que ganar tiempo y hacer que su daño se redujera, así que sin la mordaza se dispuso a hablar. Tantos años en el café le habían hecho saber ganarse la confianza de las personas a su alrededor, y el tener una sencilla platica con una persona podía decir mucho de ella, algo había averiguado en el transcurso de su forcejeo con su secuestrador; Él le recordaba a una persona, sin la alucinación producida por las drogas, podía ver más claro el lugar donde estaba, no se veía como una típica guarida de mala muerte, era una habitación muy hermosa, la cama y todo su mobiliario se veían excesivamente costoso, la comida e incluido el vino eran de alta cocina francesa, pero el hombre frente a él se veía sumamente atemorizante. Su rostro se le hacía conocido, el traje de marca color negro y el Rolex de oro le daba un aire de un magnate, pero dudaba que un empresario se rebajara a ser un vil secuestrador.
— Su cara me es familiar — soltó sin pensar, tal vez la droga no había salido de todo de su cuerpo, no era lo más sensato decirle a un secuestrador esas palabras, Nick dio una rotunda carcajada que puso en alerta a Des, para su suerte al parecer el comentario le resulto muy gracioso al otro.
— Mi cara ha salido en la mayoría de los diarios internacionales, soy uno de los más buscados en Estados Unidos y Europa, después de todo mi negocio es todo menos lícito. Mi nombre es Nicholas I. Mcordie, mis amigos me dicen Nick, pero se me reconoce mejor por mi alias, Nim
La cara de Aeva fue de completo pánico ante él estaba uno de los capos más buscados cuyos crímenes había impactado a todo un continente, Nick se acercó y con fuerza lo obligo a sentarse en la cama, con la navaja corto las cuerdas que lo sujetaban.
— No eres un peligro para mi Aeva, sabes quién soy y de lo que soy capaz, además dos de mis mejores hombres están tras esa puerta, es tu única salida y si por algún milagro logras derribarme y huir, ellos te mataran sin dudar — la voz de Nick era de completa calma, con amabilidad le tendió un plato de comida, Des tomo un canapé con miedo—. No están envenenados si es lo que piensas Des, mira— después de eso tomo uno de ellos y se lo comió con gusto.
— ¿Tomás te envió? — pregunto intentando masticar su alimento, el sabor del vino aun quedo en su boca después del primer ataque, el cuello le dolía horrores.
— No, me conto de ti, él y yo éramos buenos amigos, éramos socios de muchos negocios, él era uno de mis distribuidores de drogas más eficaces, pero su gusto por la bebida y los hombres guapos lo llevo a la ruina un par de veces, como mi socio y mano derecha Tomás Natt se mantuvo entre las sombras a diferencia mía. Pero si Tomás era demasiado compasivo con sus víctimas, yo siempre eh sido un Sádico. Cuando él me dijo que te deseaba, no dude en traerte para mi mansión, quería darle un regalo a mi ex colaborador, pero el hombre fue débil y quiso salvarte.
— ¿Salvarme?
—Sí. Él sabía cuál era tu destino una vez que se saciara de ti, al parecer tu físico no fue lo único que llamo la atención de Tom, él te ve como la pureza en hombre — se mofó— tu amor por ti fue tanto que para salvarte prometió traerme de vuelta a una persona, pero si yo siendo un hombre poderoso no eh podido saber nada de él, dudo que pueda lograrlo — la mirada de Nick recorrió las enormes piernas de Des, esas piernas de infarto le traían recuerdos muy gratos.
— Yo ¿te recuerdo a él? — pregunto Des, tenía que seguir hablando con el sujeto, la mirada clavada en su rostro denotaba que su humor cambiaria de nuevo, Nick saco una tableta de su chaqueta y la puso debajo de su lengua, con una sonrisa de lado se fue acercando lentamente a Des, este comenzó a temblar, en el cuarto solo había la botella de vino que Nick trajo y los platos de comida, la navaja estaba muy alejada de él, además la fuerza física no le daba ninguna ventaja.
— Des, tu físico es parecido a él en muchas maneras, esos malditos ojos ámbar, tus piernas largas — con cada palabra Nick iba dando un paso, invadiendo el espacio vital del otro que como acto instintivo puso las manos frente a él, tomándolo como un desafío y motivado por la droga consumida este las agarro con brusquedad poniéndolas en alto y tumbándolo a la cama donde minutos antes se encontraba sentado, Des soltó un quejido por la brusquedad aplicada, Nick estaba sobre él, este le dedico una sonrisa de lado —. Tienen un cierto parecido, sabes…no eh estado con un hombre desde él, tal vez pueda intentar contigo un poco, no creo que Tomás se entere—. Susurro a su oído mientras lambia su cuello lentamente
Des aprovecho su distracción y lo golpeo justo en medio de las piernas, agradeciendo mentalmente que Leo le haya enseñado algo de defensa personal, sabía que era un hombre muerto, pero…prefería morir antes de dejarse ultrajar. Nick se cubrió sus partes con dolor, cayendo a lado del otro en la enorme cama, liberándolo por breves instantes que Aeva aprovechó para correr y tomar la navaja que yacía en la mesa de noche y la botella de vidrio, la cual estrello para usarla también como arma. Sabía que no podría contra alguna pistola, pero al menos sus oponentes no saldrían de todo ilesos. La puerta se abrió, dos hombres fornidos y con máscaras en sus rostros llegaron de inmediato, alertados por Nick, quien había dado aviso por medio de un botón de pánico el cual se encontraba en su reloj, al ver a su jefe tirado en la cama y a Des armado empezaron una lucha cuerpo a cuerpo con él, quien logro rozar la mejilla de su contrario.
— No lo maten — ordeno Nick poniéndose de pie aun con dolor — solo sométanlo, necesito que este hijo de puta siga vivo.
Otro de los guardias llegó por la espalda y tomo desprevenido a Des, sujetándolo con fuerza, uno de los secuaces le dio un puñetazo en el rostro, provocando que sangre saliera de su boca, Nick se acercó lentamente, con brusquedad le propino otro puñetazo en la boca del estómago que le saco por completo el aire, este último golpe provoco que soltara las armas de sus brazos. Sujetando la cuchilla, Nick se la clavó en la pantorrilla izquierda y la dejo ahí. Des soltó un grito de dolor ensordecedor.
— ¡Amárrenlo de nuevo!, veamos si con una cuchilla en su pierna sigue siendo tan valiente — ordeno Nick — Reza porque Tomás encuentre a Ithiel, si no serás mi nuevo juguetito.
Lejos de la mansión de Nick, en el "café Ardent", Lou se encontraba desesperada, al parecer Franie le dio una pésima noticia, ella no tenía contacto directo con William, si no que el inglés se comunicaba con ella de teléfonos distintos, todos ellos eran de móviles desechables que el chico solo utilizaba una vez. Para después ser botados. Un día completo había pasado y la noche solo prometía menos tiempo para actuar, Tomás se encontraba en un dilema, dos días no eran suficientes para ir a Sudáfrica y arriesgarse a buscar a William, además encontrarlo no era garantía de que Ithiel estuviera con él.
Linda servía la tercera ronda de café mientras fumaba un cigarrillo, años atrás había dejado ese horrendo vicio, pero los nervios hacían estragos con ella, el frio calaba hasta los huesos, pero no más que la incertidumbre de no saber cómo reaccionar, Tomás no había soltado más información y la chica se estaba impacientando. Solo sabían que el sujeto se llamaba Nick, ese nombre le trajo un recuerdo amargo.
— ¿Quién es exactamente ese sujeto? — pregunto la rubia de golpe, Tomás la miro de reojo, pensó que el primer nombre del sujeto sería suficiente para que lo asociaran con sus crímenes, pero al parecer en Paris su primer nombre no daba indicios de nada.
— Su apodo es un acrónimo de su nombre, la prensa lo ha hecho popular en estos últimos años con el contrabando, lo conocen en toda Europa y América como…Nim
Al pronunciar estas últimas palabras el cigarrillo se resbalo de la boca de Linda y un temblor se apodero de su cuerpo, su rostro palideció por completo, Lou se acercó de ella asustada, a lo que la rubia soltó en llanto.
— Sé que Nick es aterrador Linda, pero no es para tanto — se mofo Tomás.
— ¡Tú no entiendes nada! — grito desmedida, soltando a Lou se dirigió a encarar al suizo quien retrocedió solo un poco, la chica lucia aterrada, aquel grito desgarrador vino acompañada de llantos que parecían incesantes.
Tomás abrió los ojos de una manera rebosante ante tal despliegue de emociones, Lou se quedó sin entender a qué se refería la asistente de su amigo; Pero para el suizo estaba más que claro, la dulce rubia no era lo que aparentaba.
N.A. Primeramente una disculpa a todos ustedes por la demora en contenido, me he encontrado algo atareada, y muchos cambios drásticos en mi vida me tuvieron sin poder concentrarme en esto. En segundo si recuerdan el capítulo 5 de esta historia, Des menciona que Linda tuvo un pasado difícil, ahora vemos un poco por qué, en tercera les dejo este hermoso fan art de Tomás/Tiempo que me realizo la página de Sr. THSDB la cual hace bellos dibujos y un fantástico comic fan art de AMOLAD. Saludos a todos y nos vemos en la próxima actualización.
