CAPITULO 13: MALA SUERTE
"AMOLAD no me pertenece le pertenece a The Snipster"
Des despertó de su desmayo, estaba herido, su cuerpo se encontraba cubierto de una capa de sudor y mugre, se asqueó al ver las condiciones de su ropa, sus hábitos de limpieza no le permitían tener ni una pizca de polvo encima; Se miraba desesperado, debía que salir de ahí con vida, habían pasado cuatro días desde que aconteció el secuestrado y su captor, además de ser un criminal peligroso, era un demente.
— Maldigo el momento en que te conocí, Tomás — murmuro, unas voces se escucharon fuera de la habitación nueva a la cual lo había sido trasladado, no era lujosa como la anterior, parecía una especie de bodega de triques, sus ataduras le cortaban la circulación, aun así, su voluntad le permitió arrastrarse más allá del punto donde se encontraba.
Observo sangre seca en el suelo y se dejó caer hacia atrás espantado, antes de él había sido torturado alguien más.
"Debo de guardar la calma, debo ser positivo, me van ayudar, y le darán la información que requiere ese sujeto, solo debo soportar un día más" pensó Des. El dolor de la cuchilla enterrada lo estaba volviendo loco, no podía sacarla de su pierna debido a las cuerdas, sin medicinas que lo ayudaran no había mucho que pudiera hacer.
La puerta de su prisión se abrió y un hombre alto entro por ella, vestido impecablemente camino hacia él, quien solo pudo murmurar su nombre.
— Tomás, ¿Qué demonios haces aquí? — pregunto sorprendido Des.
— Hice un trato con Nick, ahora vengo a reclamar mi parte, vaya estas algo sucio, pero no puedo ponerme melindroso.
Sacando una navaja con incrustaciones de joyas y cortó las cuerdas que ataban las manos de Des, el cual se intentó ponerse de pie, pero la punzada de dolor en su pierna se lo impidió; Sonriendo en vez de ayudarlo a dirigirse a la salida y escapar, Tomás lo lanzo al piso para posicionarse sobre él, lo cual hizo que Aeva entrara en pánico.
— ¡Tomás bájate de encima! — respondió enojado al ver que el suizo comenzaba a bajar a la curvatura de su cuello, muy cerca de su oído.
— Acepte el trato, ¡oh Des!, primero seré yo quien te disfrute, y después será Nick, al final acabaras en una bolsa de plástico negra, a menos que cooperes y nos satisfagas a ambos — Dijo con una voz que denotaba perversión y lujuria, que provoco que la piel de Des se erizara, su cara palideció, el suizo lo beso con fiereza, no había nada de amor en ese acto, Aeva le mordió la lengua, a lo cual Tomás grito de dolor para después darle un puñetazo.
— No me hagas dejarte inconsciente, ¡Quiero disfrutar tus gritos cuando te penetre sin piedad! — comento mientras de un tirón rompía la camisa verde botella. — Tal vez debería pedirle a Nicholas que te engalane un poco, pero ya estamos algo ansiosos – Mordiendo fuertemente su boca, Des gimió de dolor. La inmovilidad en sus pies no le permitía forcejear con Tomás, así que usando sus manos, estiro sus cabellos y araño su espalda, el suizo sonrió y lanzo una risotada.
— Lejos de hacerme daño Des, ¡Me estas excitando más! — mordiendo con fuerza su cuello, dejo una marca muy notoria en su hombro; la ahora presa lanzo un grito de dolor, la mano invasora avanzo hacia los pantalones de Des para desabrocharlos, moviendo su torso con desesperación intento soltarse de ese agarre.
— ¡Tomás te lo suplico, no deseo esto, tú no eres como ese monstruo! — intento dialogar con él, para ganar tiempo, necesitaba hacer entender al hombre que no siguiera con aquel acto.
— Lo lamento Des, si me hubieras amado, las cosas no serían así — de un tirón quito los pantalones y observo con morbo aquellas piernas y su bien formado trasero. — lástima que no soy tan precavido y no cargue lubricante, como tú. –
— ¿Cómo demonios sabes eso? — pregunto alarmado, para después ver la cara de Leo, en lugar de la de Tomás, ahora era el moreno quien estaba sobre él. — ¡Maldita sea, esto no es real, no es real! –
La voz de Des hacía eco y se perdía dentro de las paredes que aquel pequeño cuarto, mientras su cuerpo se retorcía por la fiebre, su cuerpo se bañaba en sudor, la infección se propagaba, el doctor de Nicholas jalo la cuchilla, provocando que Des gritara del dolor, la sangre salió a borbotones, limpio la herida para que esta no se infectara, e inyecto un poderoso antibiótico, después vendo la herida poniendo un torniquete alrededor de esta, los hombres de Nim llevaron el frágil cuerpo a otro cuarto, Nick observaba a lo lejos.
— Señor, esto no es típico en usted — comento uno de sus hombres — ¿Por qué tiene consideración por este sujeto?
Nicholas lo miro con fastidio y después le disparo en la cabeza, ante la mirada atónita de todos, incluido el doctor.
— Alguien más tiene alguna pregunta estúpida. – Dijo tranquilamente mientras agitaba su pistola en el aire — ¿No?, bueno lleven al ala norte a este individuo, quiero que este en mejores condiciones y que lo tengan en constante vigilancia, no debe de escapar — volteó la mirada a todos y sin titubear menciono — Y que alguien se lleve el cadáver de aquí antes de que se vayan — Diciendo esto último se marchó de ahí a su habitación personal, después del golpe bajo que le propino Aeva, había tenido un humor de los mil demonios durante la mañana, se divirtió matando a unos cuanto deudores y ahora una chica lo esperaba en su cuarto.
Era una de tantas, había perdido la cuenta de cuantas mujeres pasaron por sus manos, algunas de ellas eran vendidas, otras se quedaban a su servicio, si se hartaba de ellas, las ejecutaba, era simple, todas estaba cubiertas con una máscara negra, que solo le permitía ver sus ojos, tenía una ligera inclinación por los ojos ámbar y las piernas largas, lo demás le daba igual, era la necesidad de ver ese reflejo de nuevo; Perdido en esos luceros, los recuerdos se fueron a ese día en particular.
— Ithiel, por favor recapacita, no fue mi intención — le suplico como nunca lo había hecho.
— Esto es demasiado enfermo Nicholas, tienes que entender, tu adicción te ha llevado a hacer cosas terribles, pero no puedo soportar lo que le hiciste a mi hermano, el tenia síntomas pero tú lo indujiste a estos vicios y ahora su enfermedad ha empeorado.
— El jamás fue obligado, y esta vida nos da muchos lujos, encontraremos la solución a lo de tu hermano — la mirada de Nick se clavó en Ithiel quien se cubrían la cara con ambas manos —. Al menos encontró el amor, irónico que uno de mis socios se halla enamorado perdidamente de él — se mofo.
Ithiel sonrió a medias, veía al hombre destruyéndose poco a poco, esa peste estaba alcanzando a su única familia, sabía que lo que él hacía era horrible, pero aun así lo seguía amado; Y ahora su hermano era un adicto a varias sustancias, cuando las alucinaciones empezaron la culpabilidad entro de golpe y le dio raciocinio. Llevaba planeado su huida por al menos dos meses, estaba harto de ser el chico trofeo del capó, le robo una cantidad de dinero enorme a este, tenía su confianza total, por lo que no fue difícil, traslado primero a William y a su hermano a "unas vacaciones por Europa", y después salió con su escolta de siempre a pasear, mato a los dos hombres con una arma de fuego que escondía entre sus ropas y huyó; Nick le siguió la pista con desesperación, pero al hombre parecía que se lo había tragado la tierra.
Lo busco por cielo, mar y tierra, pero nadie sabía de su paradero, amenazo a varios y ofreció millones por información, pero él no aparecía, Tomás le ayudo a localizarlo, ahora no sabía si ese imbécil lo había traicionado también. Poco le importaba que Ithiel le hubiera robado, ni que lo haya engañado con palabras y demostraciones de amor por más de dos años, lo necesitaba de regreso. Ni siquiera quería venganza. Antes de hacerle daño se cortaría un testículo. Así de idiota y enamorado estaba.
— Ya las mujeres no me satisfacen, ¡Maldita sea Ithiel! — gritó lanzando una de las decoraciones a la pared más cercana, después arrojó una costosa licorera, el brandi se vertió por la alfombra, espejos rotos, jarrones, y uno que otro costoso cuadro fueron objeto de su furia, la mujer a su servicio huyó de aquella habitación, cuando Nicholas se ponía de ese modo no había poder humano que lo hiciera entrar en razón.
Tomás despertó de golpe, estaba soñoliento y le dolía horriblemente la espalda, se puso de pie con dificultad soltando groserías al ver que su pierna estaba hinchada; Al mirar a su alrededor encontró sobre la mesa un desayuno recién hecho y una pequeña nota, Linda le estaba empezando a caer mejor, recordó que no había avisado de su estado a nadie ni siquiera a sus empleados, quienes jamás averiguaron que la relojería sería un negocio falso, decidió llamar a una de sus empleadas para darle instrucciones por su ausencia, al mirar su móvil observo un mensaje de Nick, esto provoco que su carne se pusiera de gallina y lo que vio lo hizo lanzar una puteada y arrojar el móvil contra el suelo de la furia, quería asesinar a Nicholas al ver las condiciones en las que se encontraba Des, "como podía ensañarse con él" pensaba; Esperaba que Lou encontrara a William en Sudáfrica, si no el mismo iría a sacar a Des de esa Mansión, aunque muriera en el intento.
Lou se encontraba dentro de la cabina del avión modesto, en unos cuantos minutos llegaría a Sudáfrica, Frannie le dijo que las personas encargadas de Leo estarían en la recepción del aeropuerto esperándola, el tiempo paso muy rápido, Lou podía ver las partes del aeropuerto que las nubes le dejasen, el avión desplego su tren de aterrizaje y después de unos cuantos rebotes por la pista las bocinas anunciaron en inglés y posteriormente en francés que los pasajero podrían descender, caminó por su maleta, había llevado una pequeña valija rosa pues cargaba con pocas pertenencias, una vez obtenidas sus posesiones paso buscar deprisa a las personas que la llevaría con Leo, en la salida del aeropuerto vio a un hombre rubio de lentes quien levantaba un letrero con su nombre.
—Señorita Lovelance, me alegra que su vuelo no tuviera contratiempos, Frannie me aviso de su visita con el señor Splinder, permítame presentarme, mi nombre es William Scott — extendiendo su mano, Lou la estrecho, el nombre del sujeto concedía con el que proporciono Tomás, pero a una era muy pronto para atar cabos, tenía que averiguar más.
—Agradezco sus atenciones con mi amigo, la agencia me conto que su jefe está pagando los gastos médicos en el hospital de Johannesburgo — William le devolvió la sonrisa al escuchar las palabras de agradecimiento de la joven
— Claro, el señor Ithiel es un hombre muy generoso, además de sentirnos culpables por que el señor Splinder haya estado en peligro en nuestro tour — al escuchar el nombre de Ithiel, el rostro de Lou palideció, frente a ella estaban las personas que Tomás mencionaba, el destino y la suerte estaban de su lado.
Lourdes no hizo ningún comentario, tenía que pensar con calma, debía de averiguar el paradero de Ithiel y tratar de convencerlo de que ayudara a su amigo Des, William tomo el diminuto bolso de Lou y escolto a la joven hacia el estacionamiento, una vez en el Jeep se dirigieron al hospital donde se encontraba Leo, cuando llegaron al lugar, el cual aunque moderno no se comparaba con los enormes hospitales de Paris, Lou observo la cantidad de gente que esperaba por atención médica y como el olor tan característico de enfermedad y antisépticos inundaba sus fosas nasales, las paredes curtidas por el paso del tiempo, y las enfermeras de color que ayudaban a los pacientes más graves.
— Leo está en un cuarto privado, mi jefe puso mucha cantidad de dinero en él, aunque el lugar no sea lo más sofisticado el señor Ithiel ordeno que la doctora al mando del lugar fuera su médico de cabecera, en un momento conocerá a Maia Maeda — explico William viendo la cara de Lou al observar como gente que no tenía dinero era sacada del hospital sin recibir la atención más básica.
— Señor Scott, quisiera preguntar si tendré el honor de conocer a su jefe, El señor Ithiel — William se sorprendió con esa pregunta, la chica le dio una dulce sonrisa, dio un suspiro.
— Pues él no es de mostrarse mucho jovencita, pero puedo preguntarle — la voz de William no le dio muchos ánimos a Lou, quien fue dirigida al cuarto donde Leo se encontraba, este seguía conectado a diversos aparatos, Maia había retirado el tubo y ahora solo poseía una mascarilla de oxígeno, había intentado hablar pero el esfuerzo era mucho, su brazo se encontraba cubierto con una férula y su pecho lleno de vendas, Lou tuvo un pavor de entrar a la habitación. No pensó que le diría Leo por la ausencia de Des, la mirada de la doctora Maeda se clavó en la muchacha de cabellos blancos y vestido rosa quien entraba a la estancia, estaba nerviosa.
— William, Leo está dormido, acabo de inyectarle un poderoso sedante para el dolor, por lo cual no puede hablar por el momento — Maia salió de la habitación y observo más de cerca de Lou, quien soltó un suspiro, ella no sabía que tanto conocía Splinder sobre la situación actual—. Veo que viene sola señorita, y por lo dicho por Vania, ¿Es acaso usted la novia de Leo?
— Soy amiga de su pareja sentimental, doctora — Terminando su aclaración irrumpió de manera abrupta y pregunto directamente — ¿Qué tanto sabe Leo de la desaparición de Des? — el rostro de Maia se avergonzó un poco, pues ninguno se había atrevido a decirle nada sobre Des.
— No lo sabe, no me compete decirlo, su salud depende mucho del ánimo que posee el paciente, Leo siempre fue muy emocional, temó que si se entera su bienestar puede verse afectado — las palabras de Maia calaron en Lou, Leo estaba ajeno a la situación de Des, pero entendía el porqué.
— Señor William necesito hablar algunas cosas con usted y el señor Ithiel, en vista de su amabilidad, tal vez ustedes puedan ayudarme con lo relativo a la desaparición de mi amigo Des Aeva — el rostro de William y de Maia era de sorpresa, ante las palabras dichas por la chica.
— Necesita dinero o apoyo de la policía parisina — William sacaba un teléfono de su bolso para realizar una llamada, Lou negó con la cabeza y tomando la mano de William bajo el aparato.
— Primero necesito que su jefe este presente, la conversación que tendré con él es clave para esclarecer lo que sucede con mi amigo, si el señor no quiere salir de sus ocupaciones, le suplico que me lleve ante él, juro no revelar su ubicación — dijo desesperada.
— Esta bien señorita Lovenlance, la llevare ante el señor Ithiel Elaine — levantando su móvil de nuevo William llamo a Ithiel, Lou agradecía al creador que las cosas estuvieran saliendo a su favor, ahora solo quedaría esperar si ese hombre podía ayudarle.
N.A Hola a todos, por fin traigo la actualización, ódienme por lo sueños de fiebre de Des, pero soñar ese tipo de cosas tienen un trasfondo más psicológico de lo que creen. En cuanto a por que Ithiel abandono a Nicholas, pues es sencillo si recuerdan el personaje de Madd, quien salió brevemente y padecía esquizofrenia entenderán que este es hermano adicto a quien hablaban. Nos vemos en la siguiente actualización. Saludos.
