Digimon es propiedad de Toei Animation
Takato observó a Alice quien se había quedado inmovil.
- imposible... Dobermon, ellos dijeron que...
La rubia negaba con la cabeza, incredula ante lo que estaba observando, la criatura que estaba detras de Henry terminó de materializarse y Takato pudo observarlo con claridad.
Era una especie de perro enorme, con un collar de púas alrededor del cuello, mientras que en cada una de sus patas sobresalía una especie de cuchilla. Sin contar con que tenía unos enormes ojos rojos que lucían amenazantes.
Takato se arrastró como pudo hasta llegar al lado de Juri quien estaba inconsciente.
- Juri por favor, despierta... - le dijo tratando de reanimarla - tenemos que salir de aqui, ¡despierta por favor!
El castaño observaba angustiado que la jovencita no despertaba, observó a su alrededor y se dió cuenta que la pelea se había detenido algunos segundos, Takato observó a Ruki quien solo movió la cabeza en señal de confusión. Alice estaba inmóvil con los ojos muy abiertos y fijados en aquella criatura quien tambien permanecía inmovil.
Henry aun estaba de pie con los ojos cerrados.
De pronto aquella criatura enfocó su atención en Takato quien aun sostenia a Juri, preparandose para atacar sin embargo escuchó la voz de Alice gritarle.
- Dobermon, detente! ¡esta no es tu misión!
La criatura sacudió su cabeza como si algo lo lastimara por dentro, Alice intentó acercarse hacia donde se encontraba, sin embargo los ojos de Dobermon se abrieron de repente y emitieron un fuerte destello rojizo que iluminó todo el parque durante algunos segundos, un fuerte viento resopló por todo el lugar obligando a los jovenes a cubrirse.
En menos de un segundo, Alice estaba frente a Dobermon, Takato observó a duras penas que la rubia comenzaba a generar un destello luminoso con una de sus manos y ayudandose con la espada que traía en la otra la apuntó hacia Henry.
- No! - gritó Takato incapaz de moverse - ¡detente!.- el castaño temió por la vida de Henry, si Alice lo lastimaba...
Todo el parque de Shinjuku se iluminó unos segundos, y Takato observó al peliazul caer al piso desmayado, aunque aparentemente intacto. Alice estaba frente a él aun con la mirada perdida.
- no... no lo entiendo - decía mientras observaba a Henry
Ruki corrió hacia donde Takato y Juri se encontraban.
- ¿que esta pasando? - preguntó el castaño
- no tengo idea - respondió la pelirroja - pero creo que Alice sabe que o quien es lo que está controlando a Henry.
La rubia giró hacia donde los jovenes se encontraban
- esto no ha terminado - les dijo antes de comenzar a levitar y desaparecer en menos de un segundo.
Juri abrió los ojos lentamente.
- ¿que fue lo que pasó? - dijo mientras se incorporaba lentamente - Takato! - grito al ver la sangre en la pierna del castaño - te ayudaré, no te preocupes - finalizó mientras sus manos emitían una luz blanca que empezaba a sanar la herida del muchacho.
Henry comenzó a moverse lentamente mientras Ruki corría a ayudarlo a ponerse de pie.
- ¿que pasó? - dijo mientras se incorporaba con ayuda de la pelirroja, Takato y Juri se acercaron a él.
- Henry... aquella vez, dijiste que fuiste atacado por una especie de perro gigante, ¿no es así? - preguntó Takato.
El peliazul apoyó su cabeza en una de sus manos
- si, asi es - replicó - fue lo ultimo que vi ¿por qué lo dices?
- pues la entidad que te está controlando parece ser la misma que te atacó aquella vez - le dijo Ruki.
Henry abrió los ojos sorprendido
- ¿que...? ¿Pero como es que está controlandome?
- no lo sabemos - replicó Takato - pero parece que Alice sabe quien es, lo llamó Dobermon.
El peliazul negó con la cabeza.
- no entiendo nada, me duele todo el cuerpo
- será mejor que vayamos a casa - dijo la pelirroja - han sido demasiadas cosas por hoy.
Los cuatro asintieron mientras salían del parque, ninguno de los cuatro se dió cuenta que los observaban.
- sr Yamaki ¿los detenemos? - preguntó una mujer que se encontraba al lado del hombre con gafas oscuras que habia visto a Takato el día anterior
- no, dejalos - respondió - muy pronto le haremos una visita al joven Matsuda.
- pero la entidad podría escapar - insistió la mujer.
El hombre negó con la cabeza.
- mientras sepamos donde encontrar a Matsuda, tendremos a aquel ser en nuestras manos - dijo mientras jugaba con un zippo en una de sus manos - avisale a Riley y a los otros para que limpien el lugar.
La mujer asintió mientras observaban a los cuatro jovenes desaparecer en medio de la noche.
Alice se encontraba en medio de la neblina, esperando la llegada de las bestias sagradas.
- Alice - dijo una de las voces - ¿que haces aqui? Tu misión aun no ha terminado.
La rubia pudo observar que las otras tres entidades habian llegado a pesar de que la neblina las ocultaba parcialmente.
- quiero saber porque me mintieron... - dijo Alice sin poder ocultar su rabia
- ¿mentirte? - dijo otra de las voces
- ¡me refiero a Dobermon! - gritó la rubia - dijeron que había desaparecido para siempre cuando aquellos humanos empezaron a experimentar con nuestro mundo!
- y asi fue - dijo la primera voz que habia hablado.
- ¡entonces ¿por qué dobermon se encuentra controlando a un humano alla en la tierra y parece no reconocerme?!
Hubo un silencio total, Alice sintió que la furia crecía dentro de ella.
- ¡respondanme! - gritó sin poder contenerse - ¿por qué esta vivo y por qué lo enviaron a completar mi misión?
- ¡silencio! - gritó una tercera voz - no te debemos ninguna explicación, eres un simple ser... ¡demuestra respeto a las Bestias Sagradas!
- tu incapacidad de resolver este problema nos llevó a buscar esta solución, regresa a tu lugar, ya no eres necesaria para esta misión - dijo una cuarta voz.
Alice observó desaparecer la espada que traia en su mano, sintió que una gran cantidad de poder se desvanecía dentro de ella, levantó la vista y las Bestias Sagradas habían desaparecido.
Se dió media vuelta y comenzó a caminar hacia una especie de castillo de cristal cuyos picos se veían muy afilados.
Habia caminado un poco cuando una voz se dirigió hacia ella.
- vaya, vaya ¿te relevaron de la misión Alice?
La rubia trataba de disimular su enojo.
- ese no es tu problema - respondió - Dobermon esta vivo, ¿lo sabías?
La sombra de una entidad humanoide se aproximó hacia ella, tenia dos enormes alas como de murciélago y sus tres ojos brillaron en medio de la neblina.
- por supuesto, todos los guardianes lo sabíamos - dijo mientras reía burlonamente - tú eras la única tonta que creyó eso de su muerte.
- largate - replicó Alice - no necesito escuchar tus burlas, desaparece de mi vista.
Aquella criatura rió a carcajadas.
- esta bien me iré, espero que Dobermon no sea tan inutil como tú, sino tendré que verme obligado a terminar la misión y destruir a aquella cosa - dijo antes de desaparecer.
Alice caminó aun mas adentrandose en aquel castillo de cristal, donde habia un par de criaturas esperandola.
- bienvenida Alice - dijo Lunamon quien pareció notar un cambio en la joven - oh, veo que ha sido relevada de su misión.
- ¿que sucedió señorita Alice? - dijo un pequeño Gummymon observando que la joven habia perdido parte de su poder - ¿se encuentra bien?
La recien nombrada avanzó unos pasos mas allá.
- no quiero ser irrespetuosa, pero quiero estar sola en este momento - les dijo.
Lunamon asintió y salió del lugar, perdiendose por los corredores de aquel castillo, sin embargo Gummymon la siguió.
- señorita Alice ¿hay algo en lo que pueda ayudarla?
- Gummymon, yo no creo que...
Algo hizo click en la cabeza de la rubia.
- en realidad sí - dijo la rubia - creo que podrías ayudarme ¿estarias dispuesto a hacerlo?
- la ayudaré en lo que sea, se lo aseguro! - dijo el pequeño digimon dando saltitos de alegría.
Alice sonrió.
Las cuatro Bestias Sagradas iban a pagar caro su traición.
Takato estiró un futón al lado de su cama.
- bueno Juri, se que no es apropiado que duermas en la misma habitación que un chico jeje... - dijo sonrojandose - pero no puedes quedarte por ahí en la calle ¿que tal si Alice vuelve y te ataca? Me sentiría muy culpable si algo asi te pasara...
- no te preocupes Takato, en realidad no he dormido desde que llegue a este mundo
El castaño la observó sorprendido.
- ¿pero como es eso posible? ¿No te sientes cansada? Oh Dios, imagino que tampoco habrás comido algo, esperame aquí, no te vayas a ir.
Y con esto corrió escaleras abajo en dirección al negocio de sus padres, tomó una bandeja con diferentes tipos de pan y sacó un poco de jugo de la nevera.
- aqui tienes Juri - le dijo mientras se sentaba a su lado - come todo lo que quieras por favor.
La joven lo miró con ternura y comenzó a devorar todo lo que el castaño le había traido.
- muchas gracias Takato - le dijo con una sonrisa - esta muy agradable.
El castaño se ruborizó
- no es nada - replicó - ahora descansa, puedes dormir en mi cama y yo dormiré aqui en el suelo, si necesitas algo por favor no dudes en decirmelo ¿si?
La joven asintió
- lamento haberte metido en todos estos problemas, ahora involucraste a tus amigos por mi culpa - dijo con un semblante triste.
- oh no, no te preocupes - le dijo Takato - estoy seguro que Ruki y Henry tambien desean saber como ayudarte a regresar a tu mundo.
Juri le acarició el rostro con una mano, el castaño no pudo evitar ruborizarse.
- gracias Takato - le dijo - ahora descansa - le dijo antes de tocarle la frente con la punta de sus dedos.
Todo se puso negro y Takato cayó profundamente dormido.
A la mañana siguiente el joven Matsuda se las arregló para sacar a Juri de su casa sin que sus padres se dieran cuenta y se dirigió a su escuela en su bicicleta.
Aun era muy temprano, sin embargo habia quedado con Henry y Ruki en verse a esas horas antes que los demas llegaran.
Apenas llegó a la escuela cuando divisó a sus dos amigos en la entrada, los tres se dirigieron al patio posterior.
- ¿que vamos a hacer? - dijo Henry - ni siquiera puedo recordar nada de lo que sucedió ayer
- Dobermon, asi fue como Alice lo llamó - dijo Ruki - ella parecía sorprendida de verlo, asi que dudo que haya sido ella quien lo envió a atacar a Henry.
- pero ¿que se supone que es ese Dobermon? - preguntó el castaño - oye Ruki ¿crees que sea igual a Renamon? ¿El mismo tipo de criatura?
La pelirroja negó con la cabeza algo confundida.
- no lo creo, Renamon es el espiritu guardian de mi familia, ha estado con nosotros por generaciones - replicó - al menos es lo que mi abuela me dijo.
- si la tal Alice no fue quien lo envió a atacarme, ¿entonces quien fue? - dijo Henry - y lo mas importante ¿como lo saco de mi interior?
- yo puedo responder esa pregunta.
Los cuatro jovenes levantaron la vista y observaron a Alice sentada encima de la rama de un arbol de su escuela.
- ¡Alice! - gritaron los jóvenes, retrocediendo un poco al verla, la rubia dió un salto y se puso de pie frente a ellos en menos de un segundo.
- no te atrevas a acercarte a Juri - dijo Takato poniendose en frente de la muchacha y estirando ambos brazos - te aseguro que la defenderemos a como dé lugar! - le dijo muy decidido.
- ¿Takato, verdad? - dijo Alice inexpresiva como siempre - no estoy aqui para atacar a ese ser al que llamas Juri, fui relevada de esa misión.
- entonces, ¿que demonios es lo que quieres? - replicó Ruki con evidente fastidio.
La rubia apuntó a Henry con uno de sus dedos.
- vengo a recuperar a Dobermon.
.
Continuará.
NOTA DE AUTORES:
perdoooooonnnn! Demoramos casi 2 años en actualizar esta historia, pero prometemos terminarla ahora que tenemos un poco mas de tiempo.
¿Alice logrará recuperar a Dobermon? ¿Que pasará si lo logra? ¿Que papel juega Gummymon en todo esto? ¿Quien era el digimon que habló con Alice? ¿Quienes son los otros guardianes? ¿Alguna pista de lo que sucede con Juri?
¿Dudas? ¿Teorías? ¿Suposiciones? ¿reclamos por demorar tanto en actualizar?
Trataremos de actualizar por lo menos 2 veces al mes, la historia no es muy larga (en teoría) asi que tenganos paciencia.
Nos leemos!
BethANDCourt
