Hey! Aquí viene la traducción de la última actualización. Este capítulo no fue revisado por mi beta ya que quería publicarlo lo más rápido posible, pero a cada rato se me olvidaba, así que ahora al fin se los traigo.

He decidido marcar este fic como "completo", pero obviamente lo seguiré actualizando cuando escriba un nuevo drabble, de eso no se preocupen.

En fin, que lo disfruten uwu

Número de palabras: 500


Bebiendo amor

.
. . .

Shinobu casi se tropieza con el peldaño de la entrada cuando llega a casa. Es tarde, está cansada y muy, muy borracha. Ciertamente no tuvo que haber aceptado ese trago de la parte de Mitsuri, pero santo cielo, era delicioso y terminó tomando más de lo previsto. Últimamente, el trabajo se había vuelto estresante y ella necesitaba desesperadamente algo para relajarse. Al menos logró llegar a casa a salvo y sin problemas. Sin cuidado deja caer sus zapatos en la entrada, intenta colgar su abrigo en el colgador, pero igual se cae al suelo, y frotando sus ojos, se adentra en el apartamento oscuro.

Abre la puerta de la habitación y sin molestarse en sacarse la ropa, se deja caer sobre la cama. Su cabeza no aterriza realmente sobre el colchón: hay una forma sobre la cama, un cuerpo bajo las sábanas. A pesar de su estado de ebriedad, no le toma siquiera dos segundos en reconocer a esa persona ya durmiendo en la cama y se pone a sonreír ampliamente. Con torpes y atípicos movimientos no gentiles, ella logra trepar sobre él y empieza a tirar de sus mejillas como lo haría un infante.

—Jejeje~—se ríe como una niña—. La cara de Giyū-san es divertida~.

Por supuesto, debido al tratamiento brusco que su rostro está recibiendo, él no tarda en despertarse entre sorpresa y exasperación, para ver a su esposa sobre él, su rostro muy cerca del suyo y apestando a alcohol.

—Shi-shinobu—graznó, tomando las manos de ella en las suyas para detenerla—. ¿Qué estás haciendo?

—Jejeje~. Estoy en casa, Giyū-san~—responde en su lugar.

—… Bienvenida a casa.

La abraza con gentileza y no puede evitar suspirar cansado. Él sabe que ella no está siendo mezquina, de ninguna manera; es solo que la Shinobu ebria se comporta muy distinto de la Shinobu normal, y actúa de manera que normalmente no haría. La deja descansar sobre él, esperando que se duerma pronto.

Hasta que siente a Shinobu mordisquearle el lóbulo. Giyū se sorprende, pero antes de poder decir nada, el mordisqueo rápidamente se transforma en besos descuidados y amorosos por todo su rostro.

—Te amo—musita ella entre besos—. Te amo tanto.

Él se queda en silencio y una calidez florece en su pecho. Se pregunta si ella puede sentir su corazón latir de alegría. Toma su rostro con cuidado y besa su mejilla y sus labios.

—Yo también te amo—le responde suavemente.

Los ojos de ella se iluminan, y en la penumbra, la puede ver sonriendo luminosamente, alegremente.

Hasta que finalmente ella se duerme y deja caer su cabeza entre su cuello y su hombro. Giyū aún puede oler el alcohol, pero al final, decide dejarla descansar allí. Ella es muy ligera, por lo que él no tiene problemas para dejarla dormir sobre él. Ajustando su abrazo para que ella no se caiga mientras duermen, finalmente también cierra sus ojos.

Solo tiene que acordarse de traerle agua y analgésicos en la mañana.

. . .
.


Algunas notas sobre este capítulo:
■ AU moderno, casados
■ No me pregunten por qué escribí una Shinobu borracha, ni yo lo recuerdo, pero estoy contenta de haberlo hecho uwu

Bye~