Chunin

Tras un largo año de ser Genin sin llevar a cabo las misiones convencionales o tener un equipo adecuado, el estricto régimen de entrenamiento que debía llevar a cabo cada mañana bajo la afilada mirada de Tsunade-sensei (a las cuales Jiraiya se sumaba en ocasiones), las prácticas constantes en el Hospital, el convertir su apartamento en un vivero y ahora; su examen de Chunin. Obito se siente un poco bastante movido por todo esto; sobre todo porque a diferencia del pasado, no haría sus exámenes en el Bosque de la Muerte, sino en un lugar lejos de la aldea llamado Akagahara y no sabe exactamente cómo demonios va a ir todo a comparación de la primera vez

Cuando Tsunade-sensei lo dirige a las puertas de la aldea, Obito se siente intranquilo y por primera vez desde que se despertó en esta realidad se pregunta si la ropa que está usando es adecuada. Tiene realmente poca experiencia en lo que a ser una niña respecta y no puede estar nunca seguro si lo que usa es apropiado para una chica, sobre todo cuando la mitad de su ropa son pantalones y camisetas mayormente robadas de Kazuo. Esa mañana había agarrado lo primero que se le atravesó, lo que resultó ser un conjunto de una sola pieza de color bermellón hasta las rodillas y sin mangas complementado con un suéter beige dos tallas más grandes que él, lo que funciona muy bien para esconder armas que los otros no verían venir, tenía las pantorrillas vendadas y sus sandalias, tan ensimismado en su propia cabeza que a duras penas registra como la mujer rubia le da la vuelta y sujeta la cebolla que él ha tejido cuidadosamente esta mañana frente al espejo junto a su puerta

Solo cuando ya es muy tarde comprende lo que Tsunade-sensei tiene pensado hacer y es la sensación de su cabeza más liviana lo que termina por despertar todos sus sentidos; su cabello ahora corto roza su nuca, suaves mechones enmarcan sus gestos y otros tantos rozan el inició de su frente. Inclinando su cabeza para rozar los mechones cortos Obito se siente un poco molesto, al elevar la mirada puede encontrarse a la mujer Senju dando una mueca triunfante con un kunai en la mano, al moverse puede sentir los mechones de cabello caer de sus hombros y tiene que abstenerse de volver la mirada al suelo— ¿Porque ha sido eso? —susurra mientras contiene las quejas Tal vez no soy la chica más femenina; pero me gusta la sensación de mi cabello suelto en las mañanas, muchas gracias la rubia solo se encoge de hombros mientras guarda el kunai de donde sea que lo haya sacado en primer lugar

Cuando Tsunade-sensei se inclina sobre él, Obito retrocede instintivamente ante los pechos enormes que rebotan frente a su rostro— Para muchos shinobis la longitud de su cabello es algo sin importancia pero para mí, si deseas tener el cabello largo debes ganártelo; así que ve a ese examen y demuestra que eres lo suficientemente poderosa como para que empieces a cosechar tu cabello sin que se vuelva en tu contra —es la explicación que le da antes de empujarlo hacía delante, Obito avanza con pies firmes sin mirar atrás, parte de Konoha como un simple Genin sin experiencia en el campo a unas pruebas desconocidas de las que pocos regresan y para las que no se siente totalmente capacitado. Al atardecer del cuarto día de su partida regresa a la Aldea junto a un puñado más de sobrevivientes de Akagahara

Ahora es un Chunin en toda regla y se siente maravilloso, sobre todo porque Obito ha hecho papilla a Genin altivos de doce años y cuando al fin pueda contarle a Tsunade-sensei que usó la fuerza amplificada con chakra en la mitad de sus oponentes, bueno; Obito se ha ganado una buena comida