Equipo 7
A los diez Obito es llamado a la oficina del Hokage temprano en la mañana, a solo media hora de haber recibido turno de las chicas que estuvieron de guardia la noche anterior; Biwako-sama la había interrumpido a medio proceso de antisepsia para suturar un muslo muy desgarrado le había agradecido diciendo algo sobre irse inmediatamente y había vuelto a su trabajo. Una vez suturada y vendada la herida le prescribió algunos antibióticos y se dio una vuelta por la sala de descanso para alertar sobre su partida prematura a cualquiera que estuviera desparramado en los sillones sin hacer nada, se dirigió a la zona de cambio donde se quitó la bata y la dobló antes de guardarla junto a su gorro en su casillero, extrajo su jersey Uchiha de color lila oscuro con cuello alto y se lo paso por encima de la cabeza, acomodó las amplias mangas que cubrían sus dedos para que no se pegaran al body de rejilla que portaba, jalo el jersey para que callera hasta cubrir su vientre y metió una esquina bajo su falda blanca de tubo hasta la rodilla, puso su bolsa negra de herramientas en la pretina trasera de la falda para que el jersey lo cubriera y se cambió los zapatos por sus sandalias
Una vez fuera enfilo al edificio Hokage sin prisa, paseando por los puestos en la calle para obtener algunos bocadillos, una vez en la recepción dio su destino y la razón por la cual estaba aquí, después se apresuró a subir las escaleras y tras llegar a la oficina del Hokage se apresuró a tragarse lo que quedaba y entrar tras un breve golpe, lo recibió una atmósfera muy tensa en la cual solo el anbu en la esquina le dirigió una mirada, suspirando por la tontería de todo avanzo para interponerse entre el hombre rubio nervioso y el chico petulante que enfrentaba la mirada del Hokage sin miedo— Escuche que me llamaba, Sandaime —dejo ir con un tono aburrido, Rin a un lado de la oficina le dirigió una mirada apreciativa, Kakashi lo estaba fulminando y Minato parecía encantado de verlo
— Llegas tarde —escucho a Kakashi gruñir a su costado, él le dirigió una mirada poco impresionada por el rabillo del ojo, volviendo a centrarse en el Hokage
— Obito-chan, ha pasado un tiempo desde la última vez que te vi —el dio una reverencia como respuesta, sin ganas de comprometerse en una conversación con el anciano— En fin, te llame aquí para darte una feliz noticia —exclamó con un deje jocoso, tomando una fumada de su pipa— Los Genin Nohara Rin y Hatake Kakashi junto al Jounin Namikaze Minato son los integrantes del Equipo 7 —Obito levantó una ceja en interrogación; había algo mal con el rango del peli plata, el mayor dio otra fumada de su pipa y exhalo antes de completar— Del cual también eres parte a partir de hoy —le dio una sonrisa perezosa, el chakra de Rin y Minato-sensei se ilumino como una vela en la oscuridad, por el contrario el chakra de Kakashi centellaba a su lado como la electricidad escapando de un cable pelado debido a su descontento. Ya está exhausto con este equipo y ni siquiera han pasado dos minutos
— Estas demasiado enojado —exclamó Obito en voz alta la segunda vez que sometió a Kakashi con sus cadenas, el varón se revolvía en el suelo con el disgusto estallando en chispas por sus poros— Tienes que dejar de enfrentarnos como si fuésemos enemigos; estas entrenando con nosotros, no intentando matarnos —le escupió, soltando el agarre que tenía alrededor del peli plata y dando un paso atrás mientras las cadenas volvían a los sellos grabados en sus muñecas
Kakashi se levantó del suelo impulsado como un resorte y despidiendo chakra cargado de electricidad que azotaba a su alrededor con furia, estaban a mediados de su segundo mes como equipo y a pesar de lo bien que pudieran congeniar en las pequeñas misiones que decidieran asignarles pasar por el entrenamiento con Kakashi siempre conduciría a problemas. El peli plata era demasiado cerrado y aún estaba disgustado con la situación como para tratar de mejorar activamente, a este paso iban a estar atrapados haciendo misiones Rango D hasta que Rin pasara el examen de chunin Pensándolo bien, también está enojado con el viejo senil del Hokage ¿Que estaba pensando cuando invalidó sus rangos de chunin? Cretino, que le den. Cuando volvió su atención al frente se encontró con Minato-sensei interponiéndose entre Kakashi y él, el Hatake en realidad era una maldita perra remilgada— Ahora Kakashi, no deberías estar tan enojado, es solo una sesión de entrenamiento —fue el intento de conciliación de Minato-sensei
— ¡No es solo el entrenamiento! —rugió, señalándolo con el dedo índice por el costado de Minato-sensei de manera acusadora— ¡Es ella: solo juega todo el tiempo! Nunca se toma nada en serio; ni durante las misiones, ni cuando entrenamos; ¿Como se supone que confíe en que cumplirá la misión si parece pasar de todo? —dejo ir a carrerilla, Obito evadió a Minato-sensei y su inseguro intento de tranquilizar al Hatake para avanzar hasta ser capaz de enfrentar al peli plata
— Puedes tener fe en que completare la Misión, Hatake Kakashi —gruño con desdén— Sin embargo, eso no significa que voy a intentar matarte activamente mientras entrenamos —le escupió, dando un paso en su espacio personal— ¿Te gustaría saber por qué? La respuesta es sumamente sencilla; ustedes son mis compañeros no carne de cañón o peones sacrificables, no puedo atacarte como si quisiera arrancarte la cabeza del torso porque mi deber es priorizar tu seguridad sobre cualquier ganancia personal —otro paso y estaba nariz a nariz con el otro varón— Pueden confiar en mi cuidando sus espaldas, que es mucho más de lo que puedo esperar de ti —Kakashi retrocedió como si lo hubiese golpeado físicamente— "Cumple la misión, no olvides la misión" —mascullo— Paso de ti porque no pareces interesado en nuestro bienestar, porque nos vez como poco más que peso muerto que va a retrasarte, confío en Rin y Minato-sensei para cuidar mi espalda, pero ¿tú? —inquirió, dando otro paso en su espacio personal— Tengo la plena seguridad de que si fueras capaz de completar una misión no dudarías en arrojarme por un precipicio, como simple basura —dijo justo sobre su nariz
— ¡Obito, ya es suficiente! —Minato gritó, él retrocedió entonces, inclinando la cabeza en disculpa a su mayor
— Ahora, deja de ser tan perra y termina con esta maldita rabieta. Tu disgusto para con el Hokage es impropio, no pudo estar más acertado cuando decidió ponerte en este equipo antes de que tu insensibilidad matase a alguien en el campo —le sermoneo— Tienes que empezar a comportarte como si en realidad estuvieras en un equipo o juro por Dios que voy a atarte y te meteré en la nariz de la estatua de la perra remilgada del Nidaime; sus caracteres de resentidas seguro encajaran bien juntas —amenazo mientras avanzaba hasta que fue capaz de empujarse entre el brazo y el costado de Minato-sensei para apretarse más cerca de ese chakra fresco como un día de verano
