Algunos días después, Marinette por fin había regresado al instituto, aunque algo cohibido después de que Alya y ella terminaran por cortar su amistad, y sumado a las mentiras que Lila habría dicho a cerca de ella en los últimos días, todos deberían estar pasando de ella desde el momento en que la vieran.
Y no se equivocó. Ni bien llegó al salón, todos se dedicaron a ignorarla, a penas le dirigieron un saludo de cortesía, sin mencionar que Alya la miraba como si quisiese golpearla.
Ahogó un suspiro de tristeza y se sentó sin más en su asiento, solo para ser golpeada después por una bola de papel de parte de Alix. Escuchó la risa de ella y de Kim, para luego chocar las manos y burlarse de ella a sus espaldas.
Ocultó su cabeza entre sus manos sin querer mirar a nadie.
El único consuelo que tenía, es que el castigo de Adrien por fin había terminado, le había enviado un mensaje diciendo que estaría allí en poco tiempo, así que al menos ya no estaría sola.
Aún así, era molesto ver entrar a Lila y ser recibida con la misma energía y vitalidad con la que la recibían a ella en su momento.
Estar sola era más difícil de lo que esperaba. Pero estaba decidida a dejar que todo siguiera un curso natural y que sus compañeros descubrieran solos el engaño de esa mitómana retorcida.
Su ceño fruncido pasó a convertirse en una hermosa sonrisa cuando vio a Adrien entrar al salón saludando a Nino con su característico choque de puños, para luego dirigirse a su asiento.
Al ver a Marinette su sonrisa se amplió más y se sentó a su lado saludándola torpemente antes de charlar a cerca de su castigo y su padre.
No había estado triste solo por el castigo. Había pasado la semana entera en su habitación lamentándose de haber perdido la amistad de Kagami y el no poder asistir a la escuela, su padre había sido algo duro con el castigo, pero al menos no le había prohibido ir a la escuela por siempre. Aún así, no había día en el que no pensara en el estado de Marinette.
—Buenos días Marinette — saludó el chico sentándose y alzando una mano — ¿De que me perdí?
—N-No mucho en realidad — musitó algo decaído pensando en cómo sus amigos la habían dejado a su suerte por culpa de una chica a la que apenas conocían.
—¿Lila te ha seguido molestando? — preguntó con el ceño fruncido mirando hacia la Italiana.
Marinette suspiró cansinamente.
—En cierta forma — contestó derrotada — se ha encargado de separarme de mis amigos, tal y como prometió. Incluso hizo que Alya terminara su amistad conmigo.
Adrien palideció y maldijo a su padre y así mismo por no haber podido estar para Marinette en aquellos días en los que tuvo que sufrir que sus compañeros la dejaran y frecuentaran a Lila. La italiana era más peligrosa de lo que pensaba y sabía jugar sus cartas bien, pero no por mucho.
Su mano viajó hacia la espalda de Marinette para acariciar de arriba abajo en señal de apoyo. La chica se tensó, pero luego se relajó dejando que la mano de Adrien pasara por su espalda brindándole el apoyo que necesitaba.
—Todo saldrá bien, Marinette — murmuró el modelo acercándose más a ella — no necesitas a esa clase de personas en tu vida. Estoy aquí y te creo, ambos sabemos de sus trampas y engaños — habló refiriéndose a Lila — y entre los dos lograremos que vean la verdad, tarde o temprano.
Marinette lo miró con una sonrisa ladeada y miró como Alya estaba como siempre a la disposición de Lila, saludando la animadamente mientras le contaba las últimas noticias de su blog y de la escuela. Cayendo en cada una de las mentiras que salía de su boca mientras la abrazaba y se tomaban selfies como si hubieran sido las mejores amigas de toda la vida.
Sintió que algo quebraba su corazón, pero no podía hacer nada. Alya había decidido creerle a otra persona en lugar de a su amiga de tres años, no quería ver la verdad delante de ella, así que lo sabría después de que Lila la apuñalara a sus espaldas o la considerara inservible, esa era la triste realidad.
—Tienes razón, Adrien. No valen la pena.
Sin que ella lo previera, Adrien tomó una de sus manos y la apretó contra la suya para hacerle notar que tenía toda su confianza, eran ellos dos contra el mundo entero.
Escuchó un alboroto proveniente de todos los del salón, y al girar su cabeza hacia la entrada de la puerta, se dio cuenta de que Madmoiselle Bustier estaba junto a dos chicas que jamás había visto, quizás esa era la causa de tanto revuelo. Estudiantes nuevas.
Había notado que sus compañeros estaban emocionados, por ambas estudiantes, se preguntaban entre ellos mismo como serían sus nuevas compañeras y si serían tan asombrosas como Lila, aunque ella aseguró en una muy falsa actitud modesta que no era tan asombrosa como todos creían.
Marinette no pudo evitar pensar que la llegada de estas nuevas estudiantes debía ser una verdadera molestia para Lila, y era obvio por qué... los nuevos estudiantes, quieran o no eran el centro de atención entre los demás el primer día, algo que Lila no estaba dispuesta a compartir, así que esperaba ver como Lila escondía su verdadera faceta ante la llegada de estas nuevas estudiantes.
Aprovechando que madmoiselle Bustier seguía entablando conversación con las chicas nuevas, decidió acercarse a Adrien para preguntarle sobre Kagami, después de esa fallida disculpa, no había sido capaz de dar la cara hacia la amiga de Adrien, tenía la esperanza de que Adrien hubiera aclarado todo el malentendido después de su cobarde huida.
Pero la respuesta, no fue lo que esperaba.
—¿C-Cómo? — preguntó incrédulamente mirando con ojos abiertos al muchacho.
Adrien se encogió de hombros tristemente cabizbajo.
—Kagami terminó nuestra amistad. — repitió.
—N-No puede ser... fue... ¿fue mi culpa? — pregunto en un chillido ahogado soltando la mano de Adrien para cubrir su boca con sus manos. Estaba horrorizada con haber provocado una discusión entre Adrien y Kagami, todo a raíz de Lila, le estaba haciendo daño no solo a ella, si no también al chico que amaba. Kagami era uno de los pocos amigo leales de Adrien, y ella se sentía tan mal de haber participado en lo que era el fin de su amistad. Incluso sentía que iba a vomitar de la impresión.
Adrien al ver a Marinette casi al borde del colapso, trató de detener su ataque de pánico lo más rápido que pudo. Estaba bajo una depresión enorme tras la pérdida de sus amigos, no quería aumentarle otra carga preocupándola con sus problemas.
—No, no fue tu culpa, Marinette, cálmate — aclaró Adrien tomándola de los hombros — Fue mía, bueno... en realidad fue por culpa de mis sentimientos hacia ella — suspiró — al parecer Kagami mal interpretó mis sentimientos y... yo no fui capaz de aclararlos antes de que se hiciera ideas equivocadas.
—P-Pero... yo... Lila fue la qué... yo...
—Lo sé, lo sé, no te preocupes — dijo Adrien tranquilizándola poco a poco acariciando sus hombros — sé que es culpa de Lila. Y no te voy a negar que perder a Kagami fue un golpe duro... era una de mis mejores amigas, pero... yo también tengo la culpa por no decirle a Kagami sobre la chica que me gusta. — dijo mirándola fijamente — Lila solo tuvo la mitad de culpa en esta ocasión, yo soy más culpable aún por mentirle sobre mis sentimientos.
—De verdad lo siento Adrien, si pudiera hablar con Kagami para disculparme por...
—No va a escucharte. Ni a ti, ni a mí — dijo con decepción — estoy vetado de su casa y mis llamadas son ignoradas, es completamente inútil razonar con ella cuando esta enojada y herida. Será mejor que la dejemos estar sola por un tiempo.
—Pero... yo aún debo tratar de aclarar las cosas con ella sobre su expulsión... ella no sabe nada sobre los engaños de Lila. — mencionó preocupada.
—Es mejor no empeorar las cosas por ahora, seguro que Lila volverá a torcer las palabras como siempre o inventará otra mentira — se cruzó de brazos viendo como Lila había echado un vistazo hacia atrás en su dirección mirándolos con sospecha — no nos creería ni una palabra, Lila es muy buena mentirosa.
Marinette no supo que más hacer, estaban solos en esto. Lila se estaba encargando de cumplir al pie de la letra la promesa de arruinar sus vidas y lo estaba logrando... más ellos tenían algo que ella no, se tenían confianza y se tenían a ellos mismos para consolarse y seguir adelante.
Tenía a Tikki, Chat Noir, a sus padres y a Luka, todos ellos creían en ella y eso era más que suficiente.
La chica tocó el hombro de Adrien para sorpresa de este y sonrió tenuemente con un imperceptible sonrojo cubriendo sus mejillas. Algo que hizo que Lila gruñera y rabiara desde su posición, ya que no solo había tenido que soportar la noticia de que dos estudiantes extranjeras que se incluían a su grupo le robaran algo de su atención, si no que también debía mirar el nauseabundo espectáculo de Adrien mirando con cariño a la inútil de Marinette.
La rabia dentro de ella estaba comiéndola viva, deseaba más que nunca acabar con la amistad de esos dos, así como había acabado la de Marinette con Alya y la de Adrien con Kagami... si lograba separarlos, Marinette por fin quedaría devastada y se sumiría en la desesperación. Apostaba a que ni siquiera le quedarían ganas de vivir.
Miró a esos dos hacerse ojitos asqueada e hizo varios planes en su cabeza para separarlos, no estarían por siempre al lado del otro, debía haber algo que hiciera que esos dos se odiasen.
—Muy bien todos, tomen sus lugares, por favor — dijo miss Bustier dirigiéndose a sus alumnos, incitando a las chicas de fuera a que pasaran — como podrán notar, el día de hoy se unen a nuestra clase dos nuevas alumnas. Ambas son extranjeras, así que espero que les den una cálida bienvenida, como lo hicieron con Lila cuando llegó de Italia. — dijo señalando a la italiana que sonreía forzadamente. — ¿de acuerdo? Ahora escucharemos sus nombres y el lugar de donde vienen — les dijo a ambas.
La primera en presentarse fue una chica de largo cabello castaño y unos preciosos ojos verde oliva que detallaban seguridad y confianza, llevaba un conjunto juvenil y a la moda y una blusa corta que dejaba ver el tatuaje en forma de flor que tenía en el hombro izquierdo, parecía ser bastante amable.
—Bonjour — habló con un impecable francés — mi nombre es Amber Bélanger. Provengo de América Latina. Soy originaria de Costa Rica, pero mi padre es francés, así que soy una mezcla de ambas nacionalidades. Espero llevarme bien con todos — sonrió haciendo una seña en saludo y dando un paso hacia atrás, para dar lugar a una tímida chica de cabellos rubios que tenía un enorme parecido con Chloe, con la única diferencia en que ella traía su cabello suelto y llevaba puesta ropa que Chloe jamás se pondría.
—Muy bien, es su turno señorita Bourgeois — al decir esto, tanto la maestra como la chica escucharon un fuerte carraspeó y se ganaron una mirada envenenada de Chloe, que hizo a la chica suspirar.
—Puede llamarme por el apellido de mi madre, madmoiselle Bustier, para mayor comodidad. — dijo viendo disimuladamente a Chloe, haciendo que la maestra captara la indirecta estando de acuerdo. Ella tampoco quería lidiar con Chloe de mal humor.
—Soy Clara Blanchard, y yo... b-bueno, provengo de Nueva York. E-En realidad soy francesa, pero por el trabajo de mis padres he tenido que viajar por muchas partes del mundo desde pequeña, nuestro último destino fue Estados Unidos, así que mi padre decidió enviarme una temporada a París por cuestiones laborales. Espero que me acepten en su grupo.
—Bienvenidas a París, chicas. Estamos encantados de tenerlas con nosotros — dijo madmoiselle Bustier dándole la bienvenida — Marinette es nuestra representante de clases, si necesitan a ayuda, pueden acudir a ella. — señaló a Marinette en la última fila — por el momento no hay más asientos disponibles, así que pueden compartir mesa con Juleka y Rosita, y con Adrien y Marinette.
Ambas chicas asintieron y se dirigieron a sus asientos designados, con ambos estudiantes haciendo un espacio para que lograran sentarse.
La chica de cabello castaño se sentó junto a Marinette y Adrien. Mientras que la rubia ocupó asiento al lado de Rose y Juleka.
Marinette había sido la primera en dirigirse a la chica nueva para saludarla.
—Hola, soy Marinette Dupain-Cheng, la representante de clase, bienvenida a nuestro grupo — saludó extendiéndose una mano que la chica tomó amablemente. — y este es mi amigo Adrien, esperamos que te sientas cómoda en nuestro grupo.
—Un placer Marinette y Adrien, soy Amber. Espero que puedan darme un tour por la escuela después de clases, para no perderme por los próximos días que esté sola.
—Será todo un honor, las llevaremos a ambas a conocer cada rincón del instituto.— dijo refiriéndose a la otra chica nueva.
Una vez terminadas las presentaciones, los tres se encargaron de prestar atención a la clase para tomar notas.
En la hora de descanso, ninguno de los tres pudo poner en práctica lo que había planeado. Pues a penas tocó la campana, tanto Amber como Clara, fueron arrastradas por Alya y las demás para poder presentarse individualmente, manteniéndola atrapadas en un círculo, haciéndoles varias preguntas, en donde Alya era la más entusiasta.
—Dinos Amber, ¿Por qué de pronto decidiste venir a París? ¿Algo pasó en tu antigua escuela?
—No — dijo lo mejor que pudo ignorando la manera casi incómoda en la que la morena apuntaba su celular hacia su cara — fue por motivos personales.
—¿Hay súper héroes de dónde vienes? — preguntó más seriamente acomodando sus lentes.
—Emm, no. Pero me gustaría ver a los héroes que protegen París. Los he visto en internet y son geniales, es uno de los motivos por los que me emociona estar en París.
—Ya veo — dijo con algo en su voz que no supo identificar, pero no se había escuchado bien — pues, te vas a decepcionar un poco. Los héroes casi nunca hablan con civiles, una vez que derrotan a los supervillano simplemente se marchan.
—¿Ah, sí? — preguntó Amber un poco desilusionada — es una lástima. Pero igual me gustaría verlos en acción, he visto tus reportajes y son increíbles, aunque últimamente he visto cada vez menos entusiasmo al momento de grabar — dijo para incomodidad de Alya.
—Que puedo decir, el material de súper héroes ya es bastante repetitivo, por eso busco reportajes no solo de los héroes, si no también de celebridades jóvenes, como Lila.
—¿Lila?
—Soy yo. Lila Rossi, un placer conocerte — habló una chica de piel canela apareciendo de la nada. — yo también soy extranjera, pero proveniente de Italia.
—Lila ha viajado por todo el mundo — comentó Rose emocionada — incluso a conocido a varias celebridades.
—¿En serio? Vaya, pues... es un gusto. — saludó Amber apagadamente, no había sentido una buena vibra al ver a esa chica.
—Así que provienes de Costa Rica, ¿eh?. Sabes, yo he viajado por casi todo el mundo y he visitado todo tipo de lugares, pero Costa Rica ha sido sin duda uno de mis favoritos.
—¿Has estado allá? — preguntó la costarriqueña elevando una ceja.
—Por supuesto que sí — habló orgullosamente escondiendo su teléfono detrás de su espalda que contenía la reciente búsqueda a cerca de Costa Rica — he tenido la gran fortuna de conocer tan bello país, incluso he hecho algunas donaciones a sus organizaciones de reservas naturales, los guarda parques me adoran — presumió sin tapujos — tanto así, que incluso le pusieron a una reserva mi nombre.
—¿Ah sí? Interesante, ¿Cómo se llama la reserva a la que has hecho tus donaciones? — preguntó intrigada cruzándose de brazos.
—Oh, es la reserva biológica de la Isla de los pájaros, me encanta pasar mi tiempo allá cada vez que puedo, más que nada en vacaciones, incluso puedo ir a la isla privada que tengo allá.
—Vaya, es increíble. Entonces imagino que eres bastante famosa, ¿no?
—Bueno, yo no diría que famosa, simplemente soy algo conocida, pero nada para presumir, solo me gusta ayudar al planeta y que mejor que empezar por las reservas naturales.
—Impresionante. — sonrió Amber con una sonrisa inocente — deberé preguntarle a mi madre sobre ti la próxima vez que hable con ella, aunque me parece raro que no me mencionara nunca a cerca de una reserva natural llamada "Lila", ya que ella me cuenta todo a cerca de su trabajo.
Lila se dio cuenta de su error cuando la escuchó decir aquello.
—¿T-Tu madre trabaja en las reservas naturales? — preguntó pálida como una hoja.
—Sí. Es ingeniera ambiental, una de las mejores, su trabajo también consiste en controlar todo tipo de reservas en Costa Rica. Le preguntaré de ti la próxima vez que la llame, quisiera saber más acerca de la chica que envía sus generosas donaciones a los parques en donde trabaja. Incluso le pediré que me diga a cerca de la reserva a la que le pusieron tu nombre, tengo mucha curiosidad. — dijo con un brillo maligno en sus ojos.
—N-No es necesario, debe estar muy ocupada. — dijo tragando saliva dificultosamente — no quisiera que la molestes solo por mí, a puesto a que ni siquiera me recordaría, deben llegar miles de visitantes diarios a sus parques.
—Es casi imposible que no te recuerde — continuó la chica — siendo tu tan reconocida, será fácil para ella ubicar tus nobles causas, tiene muy buena memoria para ese tipo de cosas.
Lila apretó los dientes al ver a todos esperando por su respuesta, esta chica estaba a punto de exponerla frente a todos. ¡No lo permitiría!
—¡Oh, pero que tonta soy! Me he confundido. No es en Costa Rica donde esta la reserva a la que le pusieron mi nombre — dijo rápidamente confundiendo a todos — una disculpa, pero que torpe — se dijo así misma — he viajado por tantos lugares que ya ni siquiera puedo distinguir un país del otro. Siento mucho haberte quitado el tiempo con esto de las reservas, fue un error de geografía. — dijo fingiendo una voz súper dulce — Sin embargo, me gustaría apoyar las zonas en las que trabaja tu mamá, he hecho donaciones a otras fundaciones y organizaciones ambientales, así que sería genial si pudiera ayudar con cualquier necesidad que tengan las reservas de Costa Rica.
—Por supuesto — sonrió Amber con altivez — nunca es demasiada ayuda. Espero escuchar de ti pronto en los medios de mi país. Una chica que está dispuesta donar en reservas naturales, merece un reconocimiento digno.
—Así es nuestra, Lila — dijo Alya colgándose de su cuello con un brazo — tan generosa. Ha hecho millares de cosas para ayudar a nuestro planeta y a los niños desamparados. Incluso se unió al príncipe Alí en una campaña para ayudar al medio ambiente, ella es tan asombrosa.
—Oh, Alya, basta.
—Insisto, chica. Eres increíble, has hecho más cosas por el mundo que la mayoría de nosotros, y a penas estas en el instituto, eres una heroína a tiempo completo.
—Bastante impresionante — aplaudió Amber suavemente — me encantó escuchar acerca de las proezas que has hecho por otros lugares Lila, pero si me disculpan, quisiera recorrer un poco la escuela antes de que se acabe el descanso.
—Desde luego, nos vemos en clase Amber — se despidió Alya junto a Lila, mientras esta se despedía con su mano dirigiéndose a la máquina de sodas.
Esa chica era extraña, nunca había escuchado tantas mentiras juntas, ahora entendía esa sensación extraña que había sentido cuando la había visto.
Tendría que tener cuidado cuando estuviera cerca de ella.
Una alarma resonó en toda la escuela, y en seguida los estudiantes comenzaron a correr por todas las direcciones, haciendo que Amber los mirará confundida, aunque también algo molesta, creyendo que el descanso se había terminado.
—Oh, diablos, ¿tan pronto acabó el descanso? Ni siquiera pude almorzar nada — se quejó la chica, yendo a su aula sin más remedio, de pronto escuchó gritos de pánico y explosiones, muy cerca de la zona y el piso temblar.
—¿Qué ocurre?
Al ver dos figuras dijo y negro saltar, comprendió que la alarma que había sonado no era para entrar a clases.
No podía creerlo.
—¡Podré conocer a los héroes de París! ¡¿Dónde está mi cámara?!— exclamó emocionada corriendo directamente a la zona de batalla para encontrar un lugar para mirar, solo tenía que encontrar un lugar seguro, no tenía nada de malo echar un vistazo.
Escena Post Créditos
Después de que Amber intentara perjudicarla buscando verificar sus palabras, esta se había zafado por los pelos gracias a la naturalidad que tenía para mentir. Había esperado que la chica fuera igual de idiota y credula que sus demás compañeros, pero resultó ser más asusta de lo que pensaba y eso significaba la guerra.
Avanzó en largas zancadas furiosa con la chica y dando una excusa para separarse del grupo y poder rabiar en paz, aunuqe algunos ni siquiera le prestaron atención por hacerle preguntas a la tímida rubia que trataba de ser lo más paciente y amable contestándolas.
Se dirigió hacia el baño furiosa y observo su reflejo con molestia. Cada vez había más personas que se cruzaban en su camino, las cuales no creían en sus palabras y estaba cansada de que las cosas no salieran como ella quería.
—¡Maldita sea! — propinó un golpe al lavabo frustrada. Notando detrás de ella un aleteo que le hizo sonreír a más no poder mientras se hiraba con felicidad para poder tomar la mariposa emocionada y colocarla en su pulsera de hilos, esperando con ansias la voz en su cabeza.
—Esperaba tu llegada, Hawk Moth...
...
¡Hola, Hola!
Pues como ven, nuestra parejita ya perdió la amistad de alguien que era importante para ellos, todo por culpa de Lila, esta de más decir que esta no pierde oportunidad para querer destacar del resto usando su maraña de mentiras.
Sin embargo, huno alguien que le paró el carro... ¡nuestra querida Amber! Y como pudieron notar, hay un Akuma nuevo atacando la ciudad, ¡Ladybug tiene que entrar en acción junto a Chat Noir! Y quizás un ¿nuevo héroe?
¡Descúbranlo solo aquí! En Two Sides of me...
¡Nos bemos pronto!
