Capítulo 8

Edward POV

–¿Por qué damos vueltas alrededor de las mismas calles? ¿No es mejor estacionarnos y esperar a que se aparezcan? –cuestionó Rose mediante el comunicador.

–Ese no es el plan, Rose, debemos mantenernos en movimiento para evitar una emboscada –aclaré –si frenamos seríamos un blanco fácil.

–Cuando mi dispositivo detecte que el OJO DE DIOS está lo suficientemente cerca, tendremos que abrir los ojos como lechuzas –explicó Tía tipeando en su ordenador portátil –eso va a significar que los tenemos encima.

–¿Rastros de Emmett?

–No, Rose, nada –respondió Benji por el comunicador.

–¿Y si Anderson le hizo daño? ¿Cómo sabremos si está herido?

–¡Rose, enfócate en la misión! –exclamé.

–¿Enfocarme? ¡No puedo hacerlo sin saber si Emmett está a salvo!

–¡HEY! ¡Están cerca, me conecté al OJO DE DIOS! –Tía gritó asustándome.

–No me asustes, mujer, no quiero estrellarme.

–¿Los ven? ¿Ven sus coches? –Benji se inquietó.

–No los veo –confirmé.

–¡Están en un puto helicóptero! –chilló Rose.

–¿Qué?

–¡Arriba nuestro!

–¡Sepárense, rompan fila! ¡Y sigan el plan! –ordené girando a la izquierda.

Tía comenzó a hackear su dispositivo.

–Hazlo lo más rápido que puedas, Tía, asegúrate de recuperar el OJO DE DIOS –murmuré perdiendo de vista el helicóptero.

–En eso estoy –tipeaba en su ordenador con rapidez.

2% TRANSFERENCIA DE DATOS

–¿El helicóptero los siguió? –preguntó Rose preocupada.

–No, ¿qué hay de ti, Benji?

–Sí, el heli me ha seguido a mí.

–¡Ten cuidado y no te alejes demasiado! –advertí –no son tan idiotas como creemos.

–¿Eso, qué rayos es eso? –Tía se paralizó viendo al frente.

Dejé el comunicador a un lado, frente a nosotros había un dron gigantesco con grandes armas apuntándonos.

–¡Joder! ¡Tenemos un maldito problema!

Los coches delanteros frenaron provocando un choque en cadena.

Clavé el freno de mano.

–¡Sigue avanzando con el hackeo, yo me encargo de esto! –pellizqué a Tía en el brazo, estaba en shock.

–Vamos a morir…

–¡Nadie va a morir! –di marcha atrás, alejándome del dron lo más posible.

Nos siguió a alta velocidad, se colocó detrás.

Frené nuevamente –¡Maldición!

Giré el coche y aceleré, metiéndome por un callejón, esperando perderlo.

–¿Aún nos sigue? –Tía estaba temblando.

–¿Cómo va el hackeo?

–Lento…

6% TRANSFERENCIA DE DATOS

–¿Puedes acelerarlo?

–¡Hago todo lo posible!

Me posicioné detrás de un camión en la calle principal.

–Estamos alejándonos del OJO DE DIOS, ¡hay que estar más cerca de ellos, Edward, perderé la señal!

–¿Benjamín el helicóptero aún está siguiéndote?

–Lo perdí –garantizó bufando.

–¡Fuck!

El dron se volvió a aparecer y nos disparó.

–¡Oh, Dios!

–¿Edward? ¡Un maldito ovni está disparándoles! ¡Salgan de ahí! –al parecer Benjamín podía vernos.

¿Ovni?

¿Qué rayos estaba fumando?

Hice una maniobra arriesgada, pero solo así evitaría que el dron nos destrozara, metí el coche debajo de la carga del camión, el techo rozó la parte inferior y eso provocó chispas.

–¿Qué haces? ¿Estás loco? –Tía cerró los ojos.

–Todo estará bien, sigue con tu trabajo.

15% TRANSFERENCIA DE DATOS

Tenía que mantener el coche estable.

El dron comenzó a dispararle al camión con insistencia para detenerlo.

De repente perdió estabilidad y se movió a un lado, exponiéndonos.

–¡No, no!

Del dron salió una especie de misil.

–Ahhhhhhhhhhhhhh –Tía gritó.

Di un volantazo, el misil impactó contra el camión, haciéndolo volar en pedazos.

–¡¿Edward?! ¿Están bien? ¡He visto una explosión! –oí la voz de Rose en el comunicador, me zumbaban los oídos.

Observé el ordenador portátil.

25% TRANSFERENCIA DE DATOS

Aun estábamos dentro de su sistema, suspiré aliviado.

–¡Estamos bien, pero el hackeo está complicándose, y tengo un dron encima que quiere destrozarme, necesito que hagan algo, Benji, Rose! –supliqué por el comunicador –vamos cruzando la calle main y la tercera.

–¡En camino! – confirmó Benjamín.

Dos patrullas de policía comenzaron a seguirnos.

–Lo que nos faltaba –bufé.

–¡Detenga el coche y salga con las manos en alto! –gritó uno de los oficiales posicionando su patrulla a nuestro lado.

Negué.

–¡El dron! –Tía observó por el retrovisor.

Volvió a dispararnos con insistencia, la patrulla que estaba detrás nuestro se desvió, chocando contra un poste de luz.

El dron desapareció de mi vista.

–¿Quién está más cerca, Rose, Benji? –pregunté.

–¡Los veo, estoy a pocos metros! –anunció Benji.

–¡Hagamos un pase!

–¿Un pase? –Tía me observó confundida.

–Baja la ventanilla y prepárate para salir por ella.

–¿Qué? ¿Vas a frenar?

–No puedo frenar…

30% TRANSFERENCIA DE DATOS

–No lo haré, no, no.

Benji golpeó de atrás a la patrulla que aún estaba a nuestro lado.

–¡Metete en su coche, ya! –desaceleré para quedar a la par de Benjamín –¡Sujeta bien esa portátil!

Tía se metió en su coche por la ventanilla trasera.

Apreté el acelerador a fondo, alejándome de ellos, si teníamos suerte, me convertiría en la presa del dron, asegurando la vida de Egypcian.

El dron se posicionó delante de mí, iba a lanzarme un misil, estaba seguro.

.

Demetri POV

Minutos antes

–¡Activa el OJO DE DIOS! –ordené mientras rondábamos con el helicóptero la zona donde se encontraba Swan –su equipo tiene que estar cerca, hay que buscar a Egypcian, debemos eliminarla.

–El dispositivo identificó a Egypcian, señor –respondió el muchachito debilucho que manejaba el portátil.

–¡Lleva este maldito helicóptero hacia ella!

–Si, señor –Liam, el conductor del helicóptero, nos movilizó con rapidez.

Identificamos junto a Egypcian al equipo de Swan en tres coches, protegiéndola.

Los coches se separaron, intentando confundirnos.

–Envía al "depredador" –así le decíamos al dron de última generación que habíamos adquirido –que se haga cargo de Egypcian, no quiero errores –gruñí.

–¡SEÑOR!

–¿Ahora qué?

–Alguien está hackeando el OJO DE DIOS, está funcionando mal, no logro controlarlo.

–¡Eliminen ya a Egypcian, ella está haciéndonos esto! –apretujé los puños.

El dron comenzó a acecharlos, hasta que los arrinconó.

–Señor, el "depredador" los tiene en la mira.

–¡Dispárales un misil, joder!

–Falló –murmuró agachando la cabeza.

–¡Eres un inútil! –lo hice a un lado para ocuparme personalmente de manejar el dron.

Al volante del coche que necesitaba destrozar, estaba el ex policía, era astuto y muy habilidoso.

Unos móviles policiales interrumpían mi diversión, me deshice de uno de ellos disparándole.

–El OJO DE DIOS se ha bloqueado señor, están quitándonos el poder.

Dejé el control del dron por un segundo –¡Estoy intentando resolverlo, no me hables! –le clavé la mirada, estaba furibundo, rabioso –¡Me hiciste perderlos, maldición! –el coche se había alejado de mí visión –¡Ya no me hablen, intento asesinar a estos parásitos!

¿Dónde están?; elevé el dron al cielo para tener una mejor vista.

–¡Bingo, los tengo! –festejé dirigiendo el dron hacia ellos.

Preparé el botón del misil, estaba ansioso por lanzárselos y verlos volar en pedazos.

Los tenía de frente, disparé, el coche dio marcha atrás a toda velocidad, pero el misil los seguía, no iban a lograr salvarse.

Sonreí perversamente.

Los perdí de vista cuando pasaron por debajo de un puente.

Oí la explosión, dirigí el dron por debajo del puente, allí ardía en llamas el coche.

–Al fin –suspiré.

–Señor, el hackeo no se ha detenido –informó.

–¿De qué hablas?

–Tienen en 50% del control del sistema.

–¡Haz algo para detener el hackeo!

–Eso intento, eso intento –tembló.

–¡Esfuérzate más! –saqué mi arma, la coloqué en su sien –Recupera el control, o te volaré los malditos sesos –hablaba enserio, si no recuperaba el sistema, no me servía de nada –¡Son todos unos inútiles, estoy rodeado de inútiles!

Liam se quedó mudo mirándome.

–¡RESUELVELO! –le quité el seguro al arma.

–Espere, jefe, espere, por favor –suplicó mientras tipeaba en su ordenador portátil desesperado.

–5… 4… 3…

–¡Lo tengo, lo tengo!

–¿Lo tienes?

–Sí, ya puedo acceder parcialmente al sistema, Egypcian sigue viva, señor, ella está en otro coche, una cámara de seguridad verificó su identidad.

–¡El coche estaba en llamas! ¡El misil impactó!

–Buscaré en el sistema alguna cámara que haya captado la situación unos minutos antes de la explosión.

Tomé el control del dron, re activándolo.

–Tengo que matarla, deshacerme de ella –balbuceé.

–La chica se subió a otro coche, debió distraerse en algún momento por eso no la vio, y el poli se tiró debajo del puente, se salvó de milagro.

–¿Distraerme? ¿Será porque tú no sabes hacer tu trabajo? –le di un golpe en la nuca –¿Cómo puede ser que sigan vivos? ¿Acaso tienen siete vidas como los gatos? –tironeé de mi cabellera.

–Aguarde… ummh…

Gruñí.

–Para hackearnos tienen que estar usando la señal de una torre satelital.

–¿Y eso que significa?

–La única torre que abastece la zona es esa –señaló una antena monstruosa a unas calles de distancia –si destrozamos eso, cortaremos el lazo.

–Bueno, quizás no eres tan inútil –dirigí el dron hacia la torre y disparé un misil en la parte baja, dañándola por completo.

–Volvimos a tener el 100% de control sobre el OJO DE DIOS.

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Edward POV

–Estoy bien –respondí el teléfono celular.

–¡Joder, Edward, estás loco, bro! –Benji lanzó una carcajada, parecía ser más nerviosa, que divertida –el coche voló en pedazos, pudiste morir, pudiste morir.

–Sí, lo sé, Benji, lo sé.

–Bella nos matará si descubre lo que sucedió, nos decapitará uno por uno.

–¡Me sacaron del sistema! –chilló Tía del otro lado.

–¿Qué pasó, Benji?

–No sé, nos sacaron del sistema, es imposible… ¡Oh fuck! –exclamó.

–¿Qué?

Había una gran cantidad de humo en el aire.

–Destrozaron la torre satelital que estábamos utilizando.

–¿Es broma?

–No, la hicieron añicos, literalmente.

–¡Necesitamos un plan b! ¿Tienen un plan b, cierto?

–Pues…

–¿No tienen un plan b?

–Sí, sí –Tía lo interrumpió –deberíamos subir a la azotea de un edificio que tenga repetidor.

–¿Qué es un repetidor? –me estaban hablando en otro idioma.

–Un repetidor nos va a permitir ampliar el alcance de la conexión a internet de manera inalámbrica.

–¿En la azotea de un edificio encontraremos un repetidor?

–¿Dónde te encuentras?

–No lo sé –miré hacia los lados algo dudoso, identifiqué las calles y le dije sus nombres –¿Van a buscarme?

Aclaró su voz –Corre hacia la derecha, y sube a la azotea del edificio de la esquina, el que tiene sesenta pisos, ese tiene repetidor.

–¿Yo? ¿Por qué debo subir yo? ¿Por qué no lo haces tú?

–Por que debemos seguir cerca del OJO DE DIOS, no podemos alejarnos del maldito helicóptero ¿recuerdas?

–Ajá –me cerró la boca.

–Ahora soy yo quién protege a Tía, tú debes apoyarnos.

–Joder, odio esta mierda –bufé corriendo hacia el edificio.

–Una vez en la azotea, conecta tu teléfono al repetidor, o sea la antena, y obtendremos la señal de esa forma.

Asentí agitadísimo.

–¡Ahhhhh! –Tía gritó.

–¿Qué sucede? ¿Benji, Tía? –me detuve.

–La nave espacial, está persiguiéndonos.

¿Nave espacial?

Por dios, Benji parecía estar drogado hasta la manija.

–¡Comunícate con Rose! ¡Y es un dron, Benji, no una estúpida nave!

–No ha respondido el comunicador desde que cambiamos a Tía –explicó evitando aclarar el asunto del dron.

–¡Mierda, que mujer terca, debe estar buscando a Emmett!

–¡Tú sube a la azotea, anda hazlo! –ordenó Tía con firmeza.

En la puerta del edifico había un hombre de seguridad.

Fingí desmayarme para llamar su atención.

–¿Señor, está bien? –se acercó para revisarme.

Lo tacleé.

Se quejó adolorido.

–Lo siento –me disculpé con él y corrí adentrándome al edificio.

Presioné el botón del elevador.

Cuando llegó, subí en él –¡Estoy subiendo! –aclaré.

–Aquí estamos complicados –chilló.

–¿El dron?

–El ovni –dijo con ironía –no puedo quitármelo de encima, nos dispara sin cesar.

–¡Busca un callejón y piérdelo!

–¡Eso intento!

De repente, el elevador se detuvo.

–¿Es una puta broma?

–¿Ed? ¿Qué anda mal?

–El elevador se detuvo en el piso cuarenta y uno.

Bajé, el piso parecía estar en construcción.

Había un cartel al lado del elevador.

PISOS EN CONSTRUCCIÓN. PARA SUBIR, UTILICE LAS ESCALERAS.

Iba a tener que subir diecinueve pisos, por escalera.

–Oh, no.

El segundo elevador abrió sus puertas, quedé en shock al ver a Jared, el secuas de Bewley.

Me tiré al suelo cuando observé que tenía un arma en mano.

Comenzó a dispararme, desenfundé mi arma y me defendí mientras me dirigía a las escaleras para seguir subiendo.

–¡EDWARD! –escuché los gritos de Benji al otro lado de la llamada.

–No vas a llegar a la azotea, ex poli –murmuró Jared riéndose.

¿Cómo lo sabía?

¡Carajo! ¡El OJO DE DIOS! ¡Oyeron nuestra conversación al teléfono!

–Tengo a Jared encima –dije respondiéndole a Benji –la llamada ha sido interferida, debo colgar, haré lo posible para enviarles la señal, no se preocupen por mí, manténganse a salvo.

Subí por las escaleras, corrí lo más rápido que pude, forcé mi cuerpo y convencí a mi mente de que lo lograría.

Jared venía tras de mí.

Después de unos diez o doce pisos, sentí como tironeaban de mi chaleco anti balas hacia atrás, bufé dejándome caer sobre Jared.

Enterré mi codo en su estómago repetidas veces. Tosió ahogándose.

Mi arma cayó unos pisos más abajo por el hueco de las escaleras.

–¡No!

Jared apuntó su arma hacia mi rostro, forcejeamos, disparó hacia la pared, vaciando su cargador, rodeé su cuello con mi brazo y lo presioné, deseaba desmayarlo.

Al soltarlo, cerró los ojos, estaba noqueado.

Seguí subiendo hasta llegar a la puerta de la azotea, descubrí que estaba cerrada, y había perdido mi arma –Soy un imbécil.

Le di un par de patadas y así logré abrirla.

Respiré hondo, observé las antenas de las que hablaba Benji.

Caminé hacia ellas, estaba agotado.

Contacté a Benji, necesitaba saber si estaban bien –¿Perdiste al dron? ¡Yo estoy en la azotea, tengo las antenas frente a mí!

–Te perdiste de mucho, nene –respondió Rose.

–¿Y Benji?

–En el asiento trasero, lloriqueado como bebé.

–¡Hey, es mentira! –gritó defendiéndose.

–¿Escaparon del dron?

–Pues, algo así.

–Dile a Benji o Tía que me expliquen como mierda conecto mi teléfono a esta cosa –fruncí el ceño.

–¿Edward? –respondió Tía –Busca una caja pegada a la antena, con el símbolo de ALTO VOLTAJE.

–Bien, bien –encendí la linterna de mi teléfono, la azotea era demasiado oscura –¡Lo encontré! ¿Y ahora qué?

–Ábrela, y busca un cable rojo o naranja.

–Rojo o naranja –repetí abriendo la caja.

–¿Y?

–Sí, aquí hay un cable naranja.

–¡Córtalo y pélalo!

Saqué una pequeña navaja suiza de mi bolsillo.

Estaba cortándolo, cuando me golpearon de atrás, mi teléfono cayó al suelo.

Volteé, moví la navaja en el aire intentando defenderme.

–¿Tú otra vez?

–Sí, yo otra vez –respondió Jared tronándose el cuello.

–Joder, te odio –admití abalanzándomele.

Intenté apuñalarlo en el estómago, debía herirlo de gravedad o matarlo para sacármelo de encima, pero ambos estábamos cansados y nuestros golpes eran débiles.

Podríamos estar horas sin lograr nada, tan solo atrasándonos en nuestros planes.

Había una parte de la azotea que estaba débilmente alumbrada por la luz de advertencia aérea, allí había materiales de construcción, ladrillos, sogas, botes de pintura, y bolsas de cemento.

Corrí hacia allí, Jared me persiguió, en cuanto se tiró sobre mí, enredé sus piernas en una soga que sujetaba un gran carrete.

Pateé el carrete hacia el borde del edificio, éste cayó a toda velocidad por su peso.

Jared observó sus pies, la soga y se dio cuenta que era tarde para reaccionar, estaba frito.

–Muy lento –dije guiñándole un ojo.

El carrete lo arrastró al vacío.

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Rosalie POV

Mientras tanto

–¡Rose, responde el puto comunicador! ¡Estamos en un aprieto! –Benjamín clamaba por ayuda –¿Acaso estás muerta?

–¡Aquí! –me reporté.

–¿Qué hacías? ¡Maldición! ¡Casi nos matan y tú de turista!

–Intercepté el coche de Emmett.

–¡Deja a Emmett, se sabe cuidar solito! ¡Salva nuestros traseros!

–Anderson está tras él, y yo tras ellos.

–¡Si no vienes, con Tía, moriremos! –exclamó dándome su ubicación.

Di un volantazo y me dirigí a su ubicación.

Estaba a punto de alcanzarlos cuando observé a su coche volar en pedazos.

–¡Noooooo! –chillé sintiendo una culpa enorme.

Los debí que haber asistido antes, fui una estúpida.

Me cegué por Emmett, y abandoné al equipo.

Temblé llena de rabia.

–¿Nos llevas? –Benjamín se apareció en mi ventanilla.

Salté del susto –¡Carajo!

–¡Arranca! –ordenó Tía subiéndose a mi lado.

–¡Anda! –insistió él, señalando el dron que venía por nosotros.

–¿Esta maldita cosa, jamás se detiene?

–Vamos a morir, literal es el fin –Benjamín se acurrucó en el asiento trasero.

–¿Y Edward?

–Está intentando conectarnos con un repetidor, pero tenía mala compañía cuando cortó la comunicación.

–¿Y el hackeo?

Me mostró el portátil.

50% TRANSFERENCIA DE DATOS – EN PAUSA

–¿En pausa?

–Si Edward no logra conectarnos con el repetidor, se acabó, ya nadie va a venir a salvarnos.

–Tranquila princesa, lo vamos a resolver –dije mientras conducía a alta velocidad para alejarme del dron.

Recibimos una llamada de parte de Edward, al parecer tenía la situación controlada.

Mientras Tía le daba las instrucciones, yo intentaba mantenernos alejados del dron.

–¡Que conecte esa señal de una vez! –grité golpeando el volante.

–¿Edward? ¿Estás ahí? –Tía sacudió el teléfono –¡Edward, responde!

–¿Qué sucede? –Benjamín le quitó el teléfono –¡Bro, respóndeme! ¡Mierda, algo le sucedió!

El dron se posicionó frente a nosotros –¡Rose, cuidado! –señaló Tía.

Giré a la derecha para alejarme de él, comenzó a dispararnos.

–¿Tiene balas infinitas? –pregunté con ironía.

El vidrio trasero se rompió.

–¡Ahhh! –Benjamín se pasó adelante, subiéndosele encima a Tía.

–¡Pareces niña! –dije golpeándolo.

Sin previo aviso, desde una ambulancia dispararon al dron cientos de balas por segundo, cayó instantáneamente al suelo, apagándose.

–¿Y eso qué diablos fue? –estaba realmente confundida.

Detuve el coche.

Benjamín asomó su rostro por la ventanilla.

–Es un maldito loco –murmuró riendo.

–¿Quién es ese? –preguntó Tía al ver un hombre rengueando, salir de la ambulancia con una gigantesca ametralladora en mano.

–Ese psicópata es Charlie Clark –respondí aliviada de verlo –¿Y la caballería?

–¡Yo soy la caballería, cariño! –se auto señaló y luego señaló el dron hecho pedazos.

–¿Cómo supiste donde estábamos?

–¿Las explosiones, los tiroteos, la antena que voló en pedazos? Salieron en televisión, delincuentes.

–Oh, claro –Benjamín puso sus ojos en blanco.

–Creí que tenías algún hueso roto, ¿no deberías estar en el hospital o en casa descansando?

–Cinco, o seis –dijo con duda –analgésicos que ingerí ayudarán por el resto de la noche.

–Estás hiper drogado, bigote –Benjamín bajó del coche para saludarlo.

Tía observó el teléfono, y se lo colocó en el oído –¿Edward, eres tú?

–Y, ¿dónde está? ¿Qué rayos le pasó?

Asintió –Está bien, dice que ahora si tiene todo bajo control.

Tía volvió a explicarle como debía conectar el cable al teléfono.

–¡Hazlo rápido! ¡Debemos aprovechar la ventaja!

Abrió su portátil esperando conectarse.

–¡Estoy en línea!

EN LÍNEA

–¡A moverse, Rose, debemos encontrar el OJO DE DIOS!

–A sus órdenes, madame.

–¡Oigan! ¿Nos van a dejar aquí? –Benjamín pegó un grito.

Me encogí de hombros, conduje intentando localizar el helicóptero.

–¿Dónde estás OJO DE DIOS? ¿Dónde estás?

Tía se asomó fuera de la ventanilla –¡Allá, el helicóptero! ¡Sigue derecho! –indicó.

ACCESO CONCEDIDO

52% TRANSFERENCIA DE DATOS

–¡Sí!

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Emmett POV

Una hora antes

–Ahí estás maldito –Anderson se aparcó frente a mí, a unos metros.

Le vi sonreír.

–Te mataré –gruñí acelerando, debía llevarlo a mi trampa.

Me siguió como perro faldero.

Estaba llegando al sitio donde tenía planeado vengarme de Anderson, cuando el coche de Rose nos interceptó.

–¡No, Rose! ¿Qué haces? –refunfuñé furioso desviándome para perderla.

Por el retrovisor denoté que Anderson desaceleraba lentamente, estaba irritado, sabía que intentaría algo contra Rose, era obvio.

–¡Vete, Rose! –intervine su frecuencia radial.

–¡No seas terco, Emmett! –respondió enfadada.

–¡Tú eres la terca, déjame resolverlo!

No quería que saliera herida, necesitaba protegerla.

–¡Aléjate!

Anderson chocó con furia de costado a Rose.

Su coche se desestabilizó.

–¡Aléjate, Rose! –insistí desacelerando.

Giré y choqué levemente a Rose de frente, intentando frenarla, Anderson siguió de largo, para luego detenerse unos pasos más adelante.

–¡No sigas! –clavé mi mirada en la suya.

Me dirigí hacia un callejón para atraer la atención de Anderson.

Observé hacia atrás, estaba siguiéndome, seguí mi plan, dirigiéndolo a la trampa.

Rose volvió al ruedo.

–¡Joder, mujer!

Nos siguió tres calles y luego se desvió sin razón aparente.

¿Le estaría sucediendo algo malo a Edward, o a Benji?

Subí por la rampa circular de un estacionamiento hasta el último piso que estaba al aire libre.

En la última vuelta, solté las púas que estaban preparadas para reventar sus llantas.

Lo esperé aparcado en la otra punta del complejo, ansioso.

Cuando apareció, como esperaba, sus llantas explotaron.

Observé su expresión, estaba furioso.

Aceleré a toda potencia.

Con mi coche 2015 Dodge Charger RT, que tenía un motor excepcional, me monté sobre él, mis ruedas delanteras quedaron sobre su parabrisas.

Enterré la escopeta donde estaban los pedales, y comencé a disparar hacia abajo, deseando herirlo.

–¡Hijo de puta! –chilló.

–¡Muérete escoria humana! –grité poseído por la venganza.

Se defendió disparándome.

Abrí la puerta y me lancé fuera del coche.

–¿Pelea callejera? –preguntó tirando su arma a un lado.

Sonreí.

–Así es –asentí deslizando la llave en cruz, fuera del coche.

–Bien, bien, bien –sujetó una llave en forma de L –vamos a pelear, niñito.

Nos dimos una paliza terrible, recordé lo que era una verdadera pelea callejera.

Fui rápidamente a sus piernas, deseaba debilitarlo, frunció el ceño dolorido.

Con la misma fuerza, clavó su llave en forma de L, en mi costilla derecha, flaqueé.

Cuando me tenía en el suelo, en forma de latigazo, golpeó mi espalda.

Escupí sangre.

Elevé mi llave en cruz y le di en sus testículos, cayó al suelo arrodillado.

El dolor era intenso, me costaba moverme, pero necesitaba levantarme, necesitaba matarlo, deseaba hacerlo sufrir, deseaba despedazarlo… deseaba… deseaba… deseaba que Jasper estuviese vivo.

Iba a enterrarle la llave en cruz en medio de la frente, cuando descubrí que nada de lo que estaba haciendo me devolvería a Jasper, él ya se había ido.

Estaba comportándome igual que Carlisle, anhelaba vengarme, y eso estaba consumiéndome, cambiándome, cegándome, destrozándome como ser humano.

Desde un helicóptero comenzaron a dispararnos.

–¡Fuck! –rengueé hacia los coches para refugiarme.

El suelo del estacionamiento comenzó a temblar y agrietarse.

Quedé estupefacto al ver como el suelo se desplomaba y se tragaba a Anderson.

–Supongo que el karma se encargó de él –murmuré subiéndome a mi coche para huir.

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Demetri POV

Simultáneamente

–Los militares vienen en camino, señor, llegarán en tres minutos.

–¿Y Jared? ¿Por qué no responde? –froté mi frente.

Ambos se quedaron en silencio.

–¡Quiero que lo contacten!

–No responde, señor, y el hackeo ha retomado su curso.

77% TRANSFERENCIA DE DATOS

–¿Es broma?

–Debemos irnos, o estaremos en problemas, además, estamos perdiendo el OJO DE DIOS, ya no tengo control sobre él, me es imposible acceder a sus funciones.

–¡Emmett Swan! –lo observé en el último piso de un estacionamiento, peleando con Anderson –¡Lo quiero muerto! ¡Dispárale!

–Pero, señor… Carlisle está en medio –Liam dudó.

–¡Me importa un bledo si él muere, nuestra amistad se acabó! ¡Dispárale a Swan, ya!

El sitio comenzó a desmoronarse.

Deseaba ver morir a Swan, él había arruinado todo mi plan, me había dejado en ridículo.

Oí unos golpeteos en la chapa, como si estuviese cayendo agua sobre nosotros, pero no llovía, una bala rozó mi mejilla.

–¿Qué diablos?

–¡Nos atacan señor, nos atacan! –las balas atravesaron el vidrio.

–¡Aleja el helicóptero, imbécil!

–¡Abajo, aquel hombre tiene una ametralladora! –señaló Liam.

Moví el disparador hacia el hombre y contrataqué.

–¡Muere! –grité gozándolo.

–¡Debemos aterrizar! ¿Señor? ¿Señor?

La turbulencia del helicóptero, no me permitía apuntar con claridad.

–¡Mayday*, mayday, mayday!

Observé a Swan, aún estaba vivito y coleando.

–¡Noooo!

Se posicionó sobre el techo de su coche y nos lanzó una bolsa, que quedó atorada en el patín de aterrizaje.

–Nos vemos, Bewley –exclamó saludándome.

–¿Qué diablos? –fijé mi mirada en la bolsa, estaba repleta de granadas –shit –el fuego de la explosión me envolvió por completo.

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Tía POV

–¡Tenemos el control total del OJO DE DIOS! ¡Es nuestro!

–¡Bien hecho, nena! –chocamos palmas con Rose –necesito que me hagas un favor.

–Sí, lo que necesites.

–Busca a Emmett –respiró hondo.

Encendí el dispositivo y localicé a Emmett sobre un estacionamiento que se desmoronaba.

–¡Está a dos calles, dobla a la izquierda!

Cuando llegamos, la edificación estaba hecha trizas, y Edward intentaba sacar a Emmett de entre los escombros.

–¡Emm! –Rose corrió hacia ellos desesperada.

Benjamín ayudó a Edward, sujetando la cabeza de Emmett; que parecía estar inconsciente; y lo trasladaron hasta la calle de enfrente, donde estarían más seguros.

–¡Oh, Emmett, no me dejes! –Rose suplicaba entre lágrimas.

–¡No respira! –Edward comenzó a hacerle las comprensiones de resucitación.

–Mierda –Benji temblaba.

–¡No te mueras! –Rose lo sacudió, no quería dejarlo ir –No puedes dejarme, no ahora –negó –recordé todo. Ahora que recordé mi vida contigo, no puedo vivir sin ti –sollozó –me invadió como una oleada, los recuerdos volvieron, uno tras otro.

–¡No reacciona, joder! –Edward seguía intentándolo, pero parecía en vano.

–¡Recuerdo claramente aquella noche en República Dominicana, cuando nos casamos, dijiste que estaríamos juntos hasta que la muerte nos separara! ¡No estoy lista para dejarte ir!

–¡Sí! –Edward se detuvo.

Emmett abrió los ojos –No me iré –observó a Rose con una sonrisa.

–Ufffff –me tiré al suelo, y suspiré aliviada.

–¿Porqué no me dijiste que estábamos casados? ¿Por qué? –Rose le reclamó.

–No quería obligarte a amarme –se excusó.

–Te amo, Emm, ahora y siempre –sujetó su rostro y lo besó.

–¿Estás bien? –Benjamín se sentó a mi lado.

–¿Bewley huyó?

–No –señaló los restos del helicóptero entre los escombros –Emmett le lanzó una bolsa con granadas, te perdiste un gran espectáculo, estallaron.

Apoyé mi cabeza en su hombro, por alguna extraña razón, a su lado me sentía a salvo.

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Un mes más tarde

El equipo se había reunido en la nueva casa de Emmett, para festejar el comienzo de un nuevo año, las hermanas Denali estaban de vuelta, al igual que Garrett que trajo consigo la buena noticia de la recuperación de "Don nadie", que alegró a todos.

Me puse de pie cuando descubrí que Eric Yorkie se acercaba a nosotros.

–¡Oigan! –gritó para hacerse notar.

–¡Eric! –Benjamín corrió a saludarlo.

–¡Tanto tiempo sin vernos, bro! –Emmett palmeó su espalda –¿Qué hay de nuevo en tu vida?

–Estoy trabajando con Charlie Clark para limpiar mi nombre –comentó.

–¿Y cómo sabías que estábamos aquí? –Kate codeó a Irina con picardía.

–Tía me lo dijo –me señaló.

–Hola –dije estrechándole la mano.

No nos conocíamos personalmente, solo habíamos hablado por teléfono.

–Un gusto –sonrió.

–¿Tú lo invitaste? –Irina se quedó boquiabierta.

–Sí, Clark me pidió que lo buscase para un trabajo hace dos semanas, y pues, creí que sería bueno invitarlo a pasar año nuevo con amigos.

–Buena idea, muy buena idea –Emmett me guiñó el ojo.

–¿Qué hay de Clark, por qué no está aquí? –Benjamín indagó curioso.

–Está con su hija, Bree –aclaró Emmett.

–Tía me comentó que te hirieron, ¿cómo estás? –Eric señaló el vientre de Irina.

–Estoy bien, fue solo una bala –dijo a secas –el maldito de Carlisle Anderson lo hizo.

–Anderson pagará con una cadena perpetua –Garrett intentó reconfortarla –Clark se encargará de eso personalmente.

–¿Dolió? –Eric retomó la conversación de la herida.

–Algo –desvió la mirada.

Kate volvió a codearla.

Garrett le hizo señas a Kate para alejarse.

–¿Te quieres sentar aquí? –preguntó Kate levantándose de la silla, dejándosela libre a Eric.

–¿Kate? –Irina se estremeció –¿A dónde vas, sis?

Reí.

–Me han dado ganas de follar, lo siento –dijo chistosamente –debo retirarme –tomó a Garrett de la chaqueta, y se alejaron lentamente.

Benjamín escupió la cerveza al carcajear –¿Lo están formalizando?

–¡Eso jamás! –Kate le sacó la lengua.

Eric se sentó al lado de Irina –Adoro esta época del año –murmuró admirando la fría noche.

Ella evitó responderle.

–¿Aún me odias?

–No, jamás te odiaría –respondió clavando su mirada en la de él.

Ambos se sonrojaron.

Esperaba que Irina encontrara la forma de ser feliz, lo merecía, era una buena persona.

Benjamín me sujetó de la cintura, y murmuró en mi oído –Creo que, de ahora en más te apodarán "cupido", en vez de "Egypcian".

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Emmett POV

Edward levantó a Nessie en sus brazos, la alzó para que alcanzase los pequeños copos de nieve que caían del cielo.

–¡Está comenzando a nevar! –exclamó Bella entusiasta.

Los observé, adoraba en lo que se habían convertido.

Eran una familia.

Y pronto esa familia crecería con la llegada de un nuevo integrante.

Edward apoyó su mano en el vientre de Bella, simultáneamente besó su frente.

Nessie abrió la boca con la intención de tragarse los copos de nieve.

Corrí hacia ella, me agaché para hacerle cosquillas.

Lanzó una carcajada.

–Lo más importante de la vida, siempre será la familia, Nessie –musité.

–¡10… 9… 8…! –Benjamín elevó la botella de cerveza.

Kate se subió sobre la espalda de Garrett, montándolo como un caballo –¡Arre, arre, arre!

–¡7… 6… 5…! –contó Bella mirando su reloj –¡4… 3… 2…!

–¡Feliz año! –Rose me abrazó por detrás, enterrando su rostro en mi espalda.

Giré para acariciar su mejilla –Feliz año, señora Swan –mordí mi labio inferior, la amaba cada día más.

Rápidamente nos reunimos alrededor de la mesa para brindar.

–Por Jasper –Rose elevó su copa.

–Por Jasper –repitieron todos.

Me alejé unos metros para darles un vistazo, imaginé como sería tener a la familia completa, con Alice, Jasper, Seth, y Jacob.

Algo, o alguien en mi mente susurró "Están aquí".

Una paz inexplicable me rodeó.

–Bien, nosotros nos iremos, Nessie no puede trasnochar tanto, si no duerme a tiempo, luego será demasiado tarde, y comenzarán los berrinches –Bella comenzó a despedirse –la pasamos de maravilla, fue hermoso compartir esta noche.

–Por eso no tengo niños –indicó Garrett.

–No tienes niños porque ninguna mujer te soportaría como esposo –contestó Kate provocándolo.

–¡Woooo! –Benjamín dio un salto.

–Disfruten de la noche –murmuró Edward alzando a Nessie en brazos.

Salieron por el frente, decidí acompañarlos.

No dije ni una palabra.

–¿No dirás adiós? –preguntó Edward clavándome la mirada antes de subirse a su coche.

–¿Adiós?

Asintió.

–Jamás, bro, jamás te diré adiós –declaré sonriéndole.

Lo vi alejarse.

Solía decir que vivía mi vida medio kilómetro a la vez, y creo que por eso éramos hermanos, porque él también vivía de esa forma.

No importaba dónde estuviese, a medio kilómetro de distancia, o al otro lado del mundo, siempre estaría conmigo, y siempre sería mi hermano.

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*Mayday es una señal de socorro utilizada como llamada de emergencia; m'aider significa "ayudarme" en francés.