La verdad me sorprende que aquí en Fanfiction casi nadie me deje RW, eso me pone muy triste, aunque me siento feliz que tú mi querida Faby Sama todavía sigas dándote tu tiempecito de leer. Y no te preocupes, yo sé que andas super atareada y hay meses en que se nos vuelve todo de locura.

Y sí tienes razón, Naraku y Kagome son solo amigos, muy buenos amigos. Lo de Sesshou borracho, noooo si es que ni te puedes imaginar cómo me reía cuando lo hice, "algo le pasó a tu florero" jajajajaja es que todavía me meo jajajajaja Y solo podré decir que en este fic creo que podré tener a mi pareja que no pude concretar en solo sé que te amo. Ese será mi único spoiler jejejeje Gracias mi querida amiga por dejarme RW en cada uno, espero que estos capítulos + los 2 chats que ya están en la página de Facebook te diviertan, especialmente el de Miroku y Sesshoumaru, me encanta hacer chats de esos 2.

Ahora sí, vamos con dos capítulos y dos chats de una sola vez! Para que andar con miserias!

—•¤•—

Disclaimers

Los personajes de Inuyasha son de Rumiko Takahashi, pero la historia y la locura muy mía.

No continúo historia, si termina, termina, no me pidan continuaciones.

A partir de estos momentos mi nombre como "Romance Erótico" desaparece, conservaré en todas mis redes kagomexsiempre.

Solo publico en Fanfiction, Wattpad y en mi página de kagomex100pre . worpdress . com si ven en otro lado historia ¡denúncienlas!

Esta historia se complementa con chats de WhatsApp que los publicaré en mi página de Facebook y wordpress como primicia y los iré subiendo también en Wattpad una vez suba los capítulos.

¸.•¤•.¸¸.•¤•.¸

26. Relajada al punto de la locura

—•¤•—
Kagome POV

A este punto creo que puedo considerar que las margaritas y yo tenemos una relación tóxica, me ponen taaaaaaan contenta y relajada y luego siento que me quiero morir.

Veo mi celular una y otra vez, me enojo, lo vuelvo a guardar y lo vuelvo a sacar. Subí una foto a mi historia de WhatsApp cuando salí de la oficina de una muñequita bailando, me he resistido toda la noche en verificar quien la ha visto o más específicamente si Sesshoumaru la vio, porque de que hay que ser sinceros, hay que ser sinceros ¿no? No importa si 30, 50, 100 o todo el listado de tu libreta de direcciones te ve tu estado, nada importa si esa persona especial no lo hace.

¡Y allí está! Sesshoumaru sí lo ha visto.

¿En serio? Y ni un mensaje de: "espero estés realmente feliz" o algo como "¿qué pasó para que estés tan feliz?" o "espero que yo sea parte de esa felicidad", ¡Ag! Esto me pone de nervios, no porque no me haya enviado ni un jodido mensaje, sino más bien ¿por qué tengo que ponerme así por un hombre? Todo estaba bien antes de que él apareciera.

En este punto, estoy totalmente convencida que todas, en algún momento de nuestras vidas, siempre caemos por un amor.

¿En serio? ¿Lo amo? Creo que puedo ver a mi propia conciencia haciendo una mueca de fastidio diciendo: ¿es en serio? ¿todavía lo dudas? Así que lo que hago es tirarle un cobertor mentalmente e ignorar la situación. Me bajo del Uber y como puedo llego a mi apartamento, recordando en cada botón y en cada pared el tacto de ese peli plata engreído que ha venido una noche anterior derrochando amor por mí, porque eso era demostrar algo ¿no? De alguna forma retorcida, claro está, pero es un punto.

Me obligo a tomarme casi un litro de agua, aunque pase toda la madrugada en el baño como que soy chicharra, maldito buen ambiente aunado a margaritas, entre amigos nunca te das cuenta cuál es tu límite, porque la estás pasando tan bien que pudieras ingerir todo el alcohol del mundo y al final pareciera que todo está bien.

Tiro mi ropa dejándola regada por todo el lugar desde la entrada hasta el cuarto de baño y cada parte del lugar me lo recuerda, mi florero ya es historia, pero el momento quedará impregnado en mi corteza cerebral para toda la vida, de hecho, con solo recordarlo me pongo a reír como boba, en algún momento se veía tan dulce y lindo que hacía que se me derritiera el corazón, porque no solamente andaba ebrio porque quería, sino más bien por lo sucedido con Naraku.

Pero con Naraku ¡ya no tenemos nada! Eso es tan obvio, esas mariposas ya no revolotean como antes, porque Sesshoumaru las asesinó una por una colocándome un avispero interior que hace que me pique cada partícula de mi cuerpo por dentro, incluso hasta la más íntima.

Me siento feliz por Sango, Miroku se ve tan cambiado y alegre, Rin no podría verse más radiante cuando habla de Kohaku y empiezo a estar convencida que las cosas siempre pasan por una razón, aquella fiesta no sirvió para que estuviese con Sesshoumaru como ella lo deseaba, sino con alguien mejor, porque ¡cualquiera es mejor que ese maldito desgraciado misógino engreído perpetrador de lujuria involuntaria!

Me veo en el espejo, mi figura es muy hermosa, obviando un poco la vanidad, pero tengo buenos senos, los cuales toco subiéndolos y apretándolos uno con el otro, recordando cómo me ha comido los pezones y al instante se me erectan y los toco sintiendo corrientes por todo el cuerpo, aunque realmente no son como las que él provocaba, porque allí me mojaba a chorros.

Me doy la vuelta decepcionada de mi misma, ¿para qué lo necesito? ¿para qué tengo mis manos y uno que otro "estimulador" que me pueda hacer llegar en cualquier momento? ¡Si quiero un jodido orgasmo me lo puedo provocar yo sola! ¡Hmp!

Me acuesto sobre la cama y de alguna manera mi cerebro me hace recordar su olor y me pongo boca abajo tratando de aspirarlo, me aferro a mis almohadas tocándome delicadamente, pero estoy más seca que una hoja antes de desprenderse en el otoño. ¡¿Me arruinó mis orgasmos?!

¡No! ¡No! Y mil veces ¡no!

Inspiro y suspiro, suelto el aire y lo vuelvo a tomar. Cierro los ojos y me quito mi ropa interior quedándome completamente desnuda en la cama boca arriba. Abro mis piernas como si estuviese a punto de recibirlo, recordando su peso sobre mi cuerpo, ¡oh! Pero qué bien se siente tener a alguien encima de uno, ese contacto, esas caricias.

Sacudo mi cabeza, ¡no puedo masturbarme pensando en él! Así que vuelvo a suspirar y separo mis manos de mi sexo tocándome mi vientre y mi ombligo.

Él chupaba cada parte de mi cuerpo con delicadeza y al mismo tiempo con pasión y devoción como nunca lo hizo Naraku ni nadie más, ¿a quién engaño? ¡Solo me acosté con Naraku! Con los otros cuando ya estaba a punto de aceptarlo siempre me corría como cual hormiga asustada porque alguien la pisara.

¡No! Grito frustrada otra vez moviendo mis manos como si dolieran, aunque es más bien alguna comezón interna.

Sé que puedo, Tsuba se sentiría decepcionada de mí si supiera que no puedo llegar yo misma ¿qué tan difícil puede ser? No es que no lo haya hecho antes.

Ok. Tengo que concentrarme, sí, concentrarme. Tomo aire y lo suelto.

Bajo mi mano y me toco mi sexo. ¡Y vale un carajo! Me siento de golpe porque, aunque viera alguna porno, de esas que salen por pura curiosidad, no conseguiría ni siquiera excitarme, mucho menos mojarme y ¡peor! Conseguir un orgasmo. ¿Acaso este adonis me jodió de por vida?

Agarro el celular.

¿Por qué no algún saludo? Ha visto mi puto estado en WhatsApp, aunque sea por curiosidad debería de preguntarme algo, ¡lo que sea!

Estoy perdida. Lo extraño. Lo extraño profundamente, desde mis entrañas. ¿Cómo es posible que se haya quedado tan impregnado en mi mente y en mi corazón con solo un par de horas que hemos pasado juntos? ¿por qué empeñarse y ser tan cuidadoso conmigo cuando solo pensaba darse la vuelta e ignorarme?

Veo nuestro chat intentándolo borrar, pero ¿cómo podría hacerlo? Me da tanta lástima y me rompe el corazón con solo apretar el botón. ¡Me odio a mí misma! Pero odio más a ese bastardo hijo de puta que ha jugado conmigo.

Aunque... Miroku intentó preguntarme sobre Sesshoumaru, ¿lo habrá mandado a investigar de cómo estoy? ¿si me duele algo? ¿si me siento satisfecha? ¿o algo parecido? ¡Dioooos!

Pero si Miroku me ha preguntado sobre eso, quiere decir que Sesshoumaru le ha contado algo, por lo tanto, es probable que él también sepa de nuestra seudo relación ¿o no? ¡Ja! ¿A quién quiero engañar? Tenía más relación con ese florero que compré en ese bazar hace como 8 meses que con él.

¿Se veía adorable no? Tan ebrio, tan posesivo y celoso y todo por mí.

Estoy enojada y ebria, pero más enojada que ebria, aunque no sé si las margaritas opinen lo mismo, ¿qué habrá tomado él? Dudo mucho que hayan sido cocteles. Cómo me gustaría que estuviera aquí para ir a su apartamento y hacerle el mismo espectáculo reclamándole de porqué me ha ignorado todo el día haciendo que mi corazón esté en percusión constante como si fuese concierto de rock.

Me pongo de pie frente al espejo de mi tocador y me apunto con el dedo: ¿Quién te has creído Sesshoumaru? ¿Qué puedes venir a cogerme cuando quieras? ¡Ah no papito lindo y precioso Seximaru! Seré yo quien decida si te cojo o no, porque serás mi dildo personal, no al revés.

Sí, eso le diría.

Vuelvo a tomar el teléfono que en algún momento he tirado en mi cama y veo el número de Miroku, debe de estar con Sango, ¿no? Sango y Miroku, no sé porqué nunca en mi mente los hubiese imaginado, pero al verlos hoy a mediodía mi pensamiento fue de: ustedes dos se pertenecen el uno al otro, solo alguien como Sango podría haber puesto en su lugar al puto de Miroku.

¿Yo podré ser la mujer que podría quitarle lo puto a Sesshoumaru Taisho?

Sin pensarlo, le marco a Miroku y cuando me doy cuenta él me responde.

—¿Kagome? —su voz parece preocupada, ¿no habrá llegado Sango?

—¿Cómo se le quita lo puto a un puto?

—¿Qué?

—Sí, tú eres amigo de ese puto, y tú también lo eras hasta que conociste a Sango, así que ¿cómo se le quita lo puto a un puto?

—Kagome —escucho su voz cansada—, son pasadas las 12, creo que se pasaron un poco con las margaritas.

—¿También eso te cuenta Sango?

—Solo salió a la plática. ¿Ya has tomado agua? Deberías de estar descansando.

—¡¿Quién putas puede descansar?! ¿Qué le has dicho a tu amiguito?

—No he hablado con él.

—¿Por qué?

—Porque lo que él quería saber era lo que había hecho en tu apartamento y creo que me dejaste en claro que no querías hablar sobre ello.

—¿Qué hizo? Bueno, me rompió un florero y quiso... —-"cogerme ebrio" pienso, pero todavía queda un poquito de filtro en mi cabeza.

—"Quiso" ¿qué?

—Nada.

Nos quedamos callados y en este momento me doy cuenta de que le estoy hablando completamente desnuda y ebria a mi jefe, a mi superior que acaba de promoverme en el trabajo, imagino que todas las espermarus se han dispersado por mi cuerpo llegando a mi cerebro y poniendo huevos como si fuesen un alien y me lo ha fundido por completo.

—Disculpa Miroku y no te preocupes, esto no afectará en mi trabajo.

—Espera.

—Hablamos mañana.

Le cuelgo y apago el celular. Este hombre hace que a uno se le fundan las pocas neuronas buenas que uno tiene, ¡el sexo me fundió el cerebro! Me lo derritió, me lo consumió y se me hizo plasta.

Me meto al baño y me doy una buena ducha y luego me escondo bajo las sábanas, acabo de cometer el peor error de mi vida, tal vez, si tengo un poco de suerte la tierra se abra y me trague, ¡no tengo idea de lo que haré mañana cuando nos veamos con Miroku!

Aunque antes de dormirme, vuelvo a encender el celular, no vaya a ser que por eso y por pura casualidad las alarmas no me suenen y llegue tarde al trabajo solo por andar ebria.


Nota: después de este capítulo hay que irse al chat 29 y chat 30 publicados en mi página de romancerotico en Facebook.