Y desde aquí los capítulos comienzan a ser mucho más largos. Como mencione antes, escribía con el celular entonces imaginaba una cosa y resultó en otra.
En fin, infinitas gracias por leer!
Ezran abrió las puertas del salón de reyes de par en par mientras su fiel amigo Zym le acompaña. Le habían llamado de urgencia por algo muy grave. Vio que su hermano se encontraba sentado en las escalas del trono siendo custodiado por tres guardias de elfos de luna, Rayla estaba completamente inmóvil y con los ojos completamente rojos al parecer de tanto llorar.
-Qué pasó? – Pregunto Ezran a todos los presentes en el salón.
-Regicidio, rey Ezran – La voz del consejero del rey élfico se hizo escuchar – Regicidio en su propio castillo…
-Regicidio? – El moreno no podía creerlo mientras alzaba una ceja – Contra quién?
-Contra nuestro rey… - Esta vez hablo Rayla conteniendo su llanto… - Ezran! Mataron a nuestro rey!
Rayla volvió a romper en llanto desconsolada por las palabras que salían de su boca. El joven mago era callado y con la cabeza agachada sin inmutar palabra alguna. Todo era un completo silencio desde aquel momento, Amaya quién estaba allí desde hace rato le aviso a su fiel traductor; Gren, para que hablara por ella mientras hacía señas con sus manos.
-Rey Ezran – Hablo el joven pelirrojo por su tía – Los elfos de luna creen que Callum mato al Lord Niilo.
El joven rey vio a su hermano y de inmediato supo que todo era una mentira. Conocía bien a Callum y él jamás haría algo así, si opto por el camino de la magia fue porque deseaba estar en constante contacto con la paz. La violencia y actos así de deplorables no eran de su esencia, era imposible tan siquiera pensar que Callum lastimaría o mataría una mosca. El ambiente estaba muy denso y pesado, se notaba cierto aire de odio y rencor contra el pobre Ezran por no garantizar al cien por ciento la seguridad de Niilo.
-Y los guardias del rey? Los que lo cuidaban en ese momento… - Espeto Ezran para llegar al fondo de esto lo más pronto posible.
-Se refiere a este par de ineptos? – De las sombras sacaron a los guardias encargados de la seguridad del rey de los elfos de luna encadenados y llenos de moretones en sus rostros debido a los golpes propiciados por los de su propia raza – No entiendo cómo es que siguen vivos – El consejero estaba llevando un castigo demasiado severo hacía los propios guardias de su reino. Los obligo a arrodillarse y uno de ellos solo pudo explicar:
-Ya le dijimos! – comento uno de los guardias encadenados – No sabemos nada, comenzamos la guardia y…
El consejero no lo dejo terminar porque de inmediato le dio una fuerte patada en el rostro haciéndole caer de inmediato al suelo.
-Ya basta! – Le detuvo Ezran – No sé cómo manejen las cosas en Xadia pero aquí en mi castillo no voy a tolerar la violencia.
-No tolera la violencia? – Respondió al comentario de Ezran con sarcasmo – Pero si tolera que maten a un rey, verdad?
-Hey! – Callum se levantó furioso y se disponía a enfrentar al consejero – Ten más respeto con mi hermano! – Uno de los guardias elfos que lo custodiaba lo tomo por el cuello antes de que se acercara al consejero real y lo lanzo nuevamente contra los escalones con mucha fuerza.
En ese momento los soldados de Ezran desenvainaron sus espadas, igual Amaya y su traductor a la par que los guardias élficos hacían lo mismo. Parecía que se iba a librar una batalla en ese momento, el odio estaba por doquier. Zym también parecía listo para atacar a los elfos cuando el rey les ordeno de inmediato que bajaran las armas a sus hombres.
-No tenemos que recurrir a esto – Propuso Ezran calmándolos a todos – Rayla… - Esta vez miro a la elfa a los ojos… - que paso?
-Ezran… - tomo aire para calmarse un poco – Callum quería hablar con el rey para pedirle mi libertad a su servicio… - Explicaba entre sollozos la peliblanca – Los guardias! Esos hombres no tenían idea de que estaba pasando! – Defendió a sus compañeros – Cuando llegamos encontramos al Rey Niilo apuñalado en el pecho…
-Los elfos estaban hipnotizados… - Esta vez fue la voz del consejero que interrumpió – Y hasta donde sabemos es uso de magia… magia que su hermano – Señalo a Callum que aún seguía en el suelo – es capaz de hacer.
Callum de inmediato le dirigio una mirada de pocos amigos y argumento de forma rabiosa:
-Puedo ser un mago pero no soy esa clase de mago! – Grito Callum defendiéndose – Yo no soy así, Ezran lo sabe. Rayla! Mírame! -Le dijo a la peliblanca desesperado – Yo no mate a tu rey! Yo no hice nada fue un tal Runaan!
-Y sigue hablando de un elfo que murió hace tiempo – Ezran podría ser paciente, pero los años lo han convertido en un rey que no tolera casi la falta de educación contra los suyos – Ese elfo murió hace años, desde el día que le ordenaron matar al rey Harrow… - El consejero se acercó a Rayla y con su mano derecha llevo los dedos hasta los cachetes de ella para apretarlos con fuerza – Tú nos dijiste hace tiempo que tu maestro había muerto… - Rayla no quiso responder y este de inmediato la soltó furioso – Entonces tenemos a un mago asesino de reyes y a una elfa mentirosa.
-Otra palabra mal dicha contra mi hermano y mi amiga y haré que pagues a la fuerza por tu insolencia – Esta vez era Ezran quién ya estaba molesto de ser insultado en su propia casa.
El consejero arreglo su traje y se peinó un poco el cabello para luego hablar:
-Lo siento mucho, Lord Ezran – Reverencio – Póngase en mi posición. El rey de los elfos de luna está muerto, sus dos guardias fueron hipnotizados y su guardiana personal estaba de cita con su hermano – El elfo una vez más comenzaba a sonar molesto – Sabe lo que es lidiar con esto? Su hermano fue el primero en ver el cadáver de mi rey por eso las sospechas…
-Ya lo dijiste… en verlo… no en hacerlo… - Hablo sabiamente Ezran – No puede decir que mi hermano lo apuñalo con un arma cuando lo único peligroso que tiene encima es un libro lleno de dibujos!
-Se lo he tratado de decir – Rayla furiosa no pudo aguantar más quedarse callada – Pero este tipo solo quiere un culpable! – Señalo al consejero de Niilo.
El consejero se llevó una mano al rostro ya desesperado, miles de cosas pasaban por su cabeza. Como le iba a explicar a su pueblo que el rey había sido asesinado en una fiesta por la paz. Eso condenaría nuevamente a las dos razas a una guerra sangrienta…
-Tenemos que buscar una solución – Esta vez el elfo consejero añadió – La paz debe perdurar entre nuestras razas sí o sí… - Su compostura había nuevamente regresado – Dejen ir al príncipe – ordeno a sus guardias y ellos ayudaron a levantar a Callum del suelo. Él algo conmocionado fue donde Rayla para abrazarla y consolarla por su perdida – Que propone, rey de Katolis? Si Runaan sigue vivo fue porque los soldados de Harrow o lo dejaron escapar o no lo encerraron muy bien…
-Soren! – Gren fue quién hablo entonces – Hasta donde sé, Soren fue quién lo capturo. Compartí algo así como una especie de calabozo con él hace años…
Ezran creyó en el fiel traductor de su tía Amaya y de inmediato dio la orden de buscar a Soren por todo el reino. Sin saber que el rubio se encontraba más cerca de lo que parecía. Estaba en un bar con su hermana charlando sobre los acontecimientos de los últimos dos días. Ella fingía prestarle atención, su mente estaba en otra parte, aun pensando en la pequeña pelea que tuvo con su padre horas atrás. En ese punto no sabía si había hecho lo correcto de tratar a su papá así… era un traidor… sí, pero era su padre después de todo.
-Y entonces el idiota de Callum voló por los aires y pam! – Choco sus puños con fuerza – Directo con la elfa! – Ella no le prestaba atención y eso era lo que más le molestaba – Clauds! Te hablo de Callum y tú pensando en el más allá – Bromeo su hermano sacando de los pensamientos a su hermana.
-Ah, perdón… me distraje – Opino observando su cerveza – Ya no quiero ver más a papá… - Se lo dijo, realmente se lo estaba diciendo – Ese veneno en mi vid… - se detuvo y miro a su querido hermano con nostalgia – en nuestras vidas no lo quiero.
-Sí… - Levanto su jarra hacia su hermana esperando un brindis, cosa que ella alzo su bebida y la choco con la del rubio – Por una vida sin papá… total, quién necesita un padre, al rey y a Callum parece que les va bien con eso.
Soren y Claudia pasaban un rato muy ameno, hacía tiempo no se sentaban a charlar como era debido. Pero entonces la puerta del bar se abrió de par en par y entraron unos cinco guardias que se pararon atrás del rubio.
-Señor… - uno de ellos le hablo – El rey Ezran requiere de su presencia…
Soren miro preocupado a Claudia. Termino su cerveza de un sorbo y se dispuso a ir con ellos. La pelinegra estaba atónita, Ezran jamás ha llamado de esa forma a su hermano por más urgente que fuera el caso. Decidió seguirlos para ver de qué se trataba todo esto. Pero presentía que algo muy malo estaba o ya había pasado. Al llegar los hermanos al salón de reyes se percataron de la presencia no solo de Callum, Ezran, Amaya y Rayla sino también de los guardias del rey de los elfos de luna y su consejero… algo estaba mal aquí…
-Rey Ezran – Reverencio de rodillas Soren – Para que requiere mi presencia.
-Soren, que paso con el elfo que mato a mi padre – Ezran hablo directo al grano, no iba a darle rodeos al asunto, no iba a alargar más este problema. El rubio lo miro confundido y algo extrañado… ¿preguntar por ese elfo después de tanto tiempo? Era raro.
-No lo sé… mi padre quedó encargado de él… - Todos se voltearon a ver sorprendidos. Cada uno pensaba lo peor, si Viren estaba involucrado la cosa sería mucho más grave de lo que aparentaba – Esperen… que pasó?
-Mataron al rey de los elfos de luna Niilo – Explico de forma fácil Ezran – Callum escucho el nombre de Runaan salir de la boca del rey antes de ser asesinado.
-Ay no… - Soren agacho la cabeza apenado, si su padre estaba tras todo esto… sus pensamientos ya se iban tornando más oscuros hacía el hombre que lo crío – Rey Ezran… si mi padre tiene algo que ver le juro que primero será para mí el bienestar y la paz del reino…
Claudia lo escucho bien, Soren estaba dispuesto a hacer pagar a su padre si en algo tenía que ver. Esto era peor que tratar de tomar el trono…
Las horas pasaban en la sala tratando de buscar una solución factible para ambos reinos. Esto no solo perjudicaba a los elfos de luna sino también a los de sol. Ambas clases amaban y respetaban a Niilo. Los elfos no deseaban negociar con Ezran a partir de cierto momento, así que mejor hablaron con Rayla, era la que mejor se llevaba con los humanos y ella podría enviarles el mensaje. Callum por su parte a lo lejos veía como el consejero alzaba sus manos en varias direcciones, parecía estar reprendiéndola. De un momento a otro las cosas entre ellos se fue calmando y simplemente se fueron hacía otro lado del castillo. Callum quería seguirlos, pero su hermano y Claudia le aconsejaron que era una mala idea. Los elfos estaban dolidos, eso era obvio pero no tenían que desquitarse con Rayla, no era justo. Pasaba más el tiempo y el mago se empezaba a desesperar sin recibir noticias de Rayla, Zym trato de hacerse en su regazo para calmarlo pero él lo aparto… cuando ya no aguanto más se dispuso a ir con los elfos pero entonces las puertas del salón se abrieron y entro Rayla. Los miro a todos con los ojos un poco aguados y dijo:
-Los elfos de luna quieren que Ezran busque a Runaan… también quieren que cuando lo encuentre lo entreguen vivo para que ellos puedan hacer su justicia…
-Bueno, eso no es tan malo… - Opino Soren – Pero no pidieron garantía…
-Sí, lo hicieron – Rayla no estaba segura de hablar de las condiciones de sus compatriotas pero tenía que hacerlo… - Quieren que Ezran, Callum y yo hagamos una unión de vida para garantizar el éxito de la tarea…
-Lo que hicieron que casi hace que pierdas la mano, verdad? – Fue Ezran quien pregunto.
-Sí… - Suspiro la peliblanca.
-No hay problema… que lo hagan igual Zym puede quitar ese vínculo – Hablo Callum confiado – una vez que se vayan podemos hacerlo y podremos buscar a Runaan con más calma.
-No… - Nego Rayla con la cabeza – ellos se van a quedar para que se cumpla el trato… van a alargar las fiestas hasta la próxima luna llena… quieren que su pueblo no sepa nada de la muerte del rey hasta esa fecha.
-Y que va a pasar si de aquí a eso no lo encontramos? – Le hablo Callum a la elfa.
-No solamente nos quedamos sin alguna extremidad sino que también van a atacar a Katolis…
Ante esas palabras Ezran no dijo nada. Su rey había fallecido y era obvio que querían al responsable lo más pronto que se pudiera. No les odiaba, antes los comprendía… Niilo a pesar de todo era un buen rey para ellos y lo amaban, para ellos perder esa clase de persona les dolía demasiado.
-Y si hablamos con mi padre – La pelinegra por fin se hizo notar, se notaba cierta expectativa al proponer su idea – Quizás él sepa algo…
-Ya te va a hablar después de lo de hoy – El rubio comento sin antes pensar en lo que dijo y Claudia lo fulmino con la mirada – Solo digo, él no le va a decir nada a nadie aunque lo torturen…
-Entonces vamos a buscar a ese sujeto también, Soren – su hermana con gran determinación les dijo – que hagan el vínculo con nosotros también.
-Claudia, por más que me duela supongo que no puedo dejar ir a Soren – Hablo el rey – Una elfa guerrera, un mago y mi consejera será quienes vayan tras Runaan. Corvus irá con ustedes pero ni tú ni él harán el pacto con los elfos…
Al final ya cansados y algo estresados decidieron ir partiendo del gran salón. Solo Callum, Rayla y Zym se quedaron en el gran salón. El dragón se recostó por ahí cansado, pensaba que era buena idea brindarles algo de compañía después de tan mala noche. Callum miraba su cubo brillar mientras que Rayla lo vigilaba sin decirle palabra alguna. Era como si su sueño se hubiera convertido en una horrenda pesadilla, había sido un día casi perfecto… y todo se fue por el abismo en un abrir y cerrar de ojos. La oji violeta sentía que tenía que hablar con Callum sobre el asunto y decirle la verdad de todo…
-Callum… - Él se fijó en ella cuando le llamo – Sabes por qué creía que el rey Niilo iba a acceder – El joven mago nego con la cabeza, ya ni siquiera eso le interesaba – Porque soy su nieta…
-Si eres su nieta porque tu gente te quiere poner ese vínculo tan horrible otra vez… - Cuestiono el mago sin mostrar mucho interés en esas cosas. Había una situación más seria en ese momento que revelar parentescos con reyes.
-Porque piensan que solo yo puedo encontrar a Runaan…
-Eso es muy estúpido… e innecesario… - Callum comenzaba a molestarse – Entonces eres la siguiente en el reinado? Vas a ser reina de los elfos o algo así?
-No… si el conclave de elfos no lo…
-Basta, Rayla, en serio – la detuvo – por qué me vienes a contar esto ahora? Para qué sirve? – Al príncipe se le notaba ya el enojo en sus palabras – 5 años, llevamos 5 años sin hablarnos y me vienes a contar eso ahora? Katolis peligra otra vez! Y crees que me importa si eres o no familiar del rey de los elfos de luna? ¡Un elfo mato a tu rey y nos echan la culpa a nosotros!
Él tenía toda la razón para estar enojado. Lo inculparon de un asesinato, lo han obligado a hacer una unión, le han mentido y escondido cosas, estaba en su derecho. A Callum le preocupaba era su hermano… también iba a estar involucrado por la poca tenacidad de los elfos. La elfa no pudo sentir que en parte era culpa de ella que él estuviera así. Fue hasta su lugar y se sentó al lado.
-Puedes escapar… - Le dijo Rayla a Callum – Ahora mismo…- El mago solo hizo una muesca de rabia al escuchar esas palabras – Igual a ti no te importan las cuestiones con la realeza. Deja que tu hermano se encargue de todo como siempre.
-Rayla…
-Rayla qué? – Comenzó a subir el tono de su voz mientras le hablaba al mago – Porque te preocupa tanto, puedes irte. Tu hermano y yo solucionaremos esto de alguna forma – Esta vez era ella la que tenía rabia – Sabes cuantas veces ha pasado Ezran por problemas similares? Y los ha solucionado! No te necesita…
-Rayla, por favor cállate – llevo sus dedos hasta la sien de su cabeza para masajearse así mismo.
-Bien, me voy a callar! Pero te conozco bien, Callum! Y sé que casi nunca estás por aquí es para evitar involucrarte en esta clase de problemas!
-Rayla tú no sabes nada… - Alzaba de a poco la voz el mago ya cansado de escuchar a la elfa.
-El que aquí no sabe nada eres tú! Ezran ha hecho de todo para que todos los reinos estén en completa paz y que haces tú? – le puso un dedo en el pecho – salir a caminar por el mundo despreocupado de su reino y de su gente!
-Ya basta! – Trato de silenciarla con su tosca y fuerte voz – Yo no huyo de nada.
-Sino huyes de nada porque tienes tanto miedo?
-PORQUE TENGO MIEDO DE PERDERLOS! – grito Callum por todo el salón… tomo aire un poco intranquilo y le conto – Nunca conocí a mi padre real… perdí a mi madre por una idiotez de Viren… perdí a Harrow… - Comenzó a hablar pausado mientras sus ojos se ponían vidriosos – No quiero perderte… no quiero perder a Ezran, no quiero perder esta paz…
-Entonces… - Hablo la elfo ya más calmada – Yo tomare el lugar de Ezran… él no merece nada de esto.
-No… este también es mi reino – Comento Callum con mucha fiereza y valentía en sus palabras. Ya había decidido que era lo que iba a hacer. No iba a permitir que su hermano cargara con una guerra encima – Voy a tomar la carga de Ezran y si no encontramos a Runaan yo voy a tomar su lugar… si tu gente quiere un culpable lo tendrán…
-Por qué?
-Porque es hora de proteger mi reino…
-Bueno… - La elfa se recostó en su brazo ya más calmada – Supongo que si no encontramos a Runaan nos van a matar a los dos.
-Por qué a los dos? Nah… solo a mí.
-Imbécil – Le codeo en las costillas sin lastimarlo – Si tú fallas yo también, a los dos nos van a matar por esto.
-Me voy a echar toda la culpa…
-Por qué? – Indago Rayla algo confundida…
El mago la abrazo con más fuerza pero sin lastimarla y le susurro en el oído:
-Porque te quiero… y no voy a permitir que nada les pase…
Al escuchar esas palabras la peliblanca no pudo evitar nuevamente querer besar al príncipe, una vez más se dejó llevar por el momento sin pensar en ninguna consecuencia o lo que se venía encima. Al menos por esa noche iban a estar tranquilos, ya durante la mañana la cosa iba a estar más complicada para todos. Rayla se separó de él y fue saliendo del salón sin hacer mucho ruido con sus pasos…
-Oye! – Volteo su cabeza para ver a Callum – Quieres dormir en mi alcoba? – Propuso un poco apenado y rascando su nuca. Quería tener a la elfa lo más cerca posible, pero tampoco deseaba agobiarla con sus "acaloradas" propuestas.
-Callum… apenas nos volvimos a ver hoy – Le guiño un ojo mientras sonreía – Si no voy con los míos se van a molestar aún más.
Callum se despidió de ella con la mano y fue hacía sus aposentos… que día, salió con Rayla, la vio molesta en una pelea, la beso, la vio llorar, lo inculparon de algo que no hizo y quizás en un par de semanas lo vayan a matar.
Callum no pudo dormir bien durante el resto de la noche, le era difícil concentrarse en conciliar el sueño mientras pensaba en lo que sucedería durante los próximos días. Para él toda esta experiencia era totalmente nueva y ajena a su cotidiana vida que había escogido desde hacía varios años atrás; viajar por el mundo, estar en paz con la naturaleza y con las fuentes primarias, aprender lo que más pudiera de aquellas personas que le enseñaban durante su camino, sí, esa era su verdadera vida, estar en una especie de cruzada para evitar una nueva guerra entre los elfos y humanos no era exactamente su plan de "diversión" para disfrutar de las fiestas. Jugueteaba con el cubo rúnico que su padrastro le había obsequiado, miraba todos los detalles de este mientras alumbraba en todas direcciones, claro, exceptuando la runa de luna. Solo con Rayla cerca este símbolo brillaba en todo su esplendor "Ojalá y no la esté pasando mal" el joven mago solo podía pensar en su amiga… claro, si es que se le pude llamar ahora así. A pesar de que ambos se habían dicho con acciones lo que sentían el uno por el otro, no estaba muy totalmente seguro de lo que la chica de orejas puntiagudas esté pensando en estos momentos. Estaba confiado de que Rayla puede controlar sus emociones casi a la perfección pero cuando vio el cadáver de su rey y abuelo se desmorono por completo.
-Ay! – Suspiro Callum mirando hacia el techo – No debí haber vuelto – Se dijo a si mismo mientras comenzaba a contemplar las opciones que tenía al frente. Tenía que encontrar a Runaan como fuera, tenía que hacerlo si quería que la paz no se terminara – Ojalá lo encontremos rápido – Miro de forma preocupada sus manos, sus hábiles manos que ahora estaban en completo peligro. Sin ellas el uso de magia es casi que imposible… y Rayla! Ella ya había pasado por una experiencia así de traumática años atrás.
Los débiles y primeros rayos de luz solar comenzaron a penetrar a través de su ventana. No pudo descansar como le hubiera gustado, con tantas cosas en la cabeza le fue difícil encontrarse en los brazos de Morfeo. Se levantó de su lujosa cama, se puso el mismo atuendo del día anterior y fue hasta la cocina real para buscar algo de comida, todo el ambiente en el castillo era muy pesado. Había algunos elfos que pasaban por su lado y lo miraban con cierto desprecio, era lógico, pensaban que él había matado a su rey y era entendible su enojo. Abrió las puertas de par en par y lo primero que encontró fue a una Rayla sentada en un banquillo y tomando algo así como té, quizás era para calmarse, su estado era muy deplorable, tenía unas ojeras increíbles y además su cabello estaba muy desorganizado. Él se sentó a su lado pero parecía que la elfa lo estaba evitando a toda costa.
-Puedes dejar de actuar así – Dijo Callum.
-Actuar como? – Pregunto Rayla mientras se llevaba otro sorbo de té a la boca.
-Así – La señalo de pies a cabeza con ambas manos – Tan indiferente.
-Perdóname, Callum – Le respondió – No tuve una buena noche, el consejero no ha parado de decirme que nunca debí apartarme del lado del rey – Hablaba la elfa con un tono pesado.
-Sí, yo tampoco tuve una buena noche – De repente la actitud de la guerrera cambio un poco cuando opto por posar su cabeza en el hombro de Callum.
– Qué vamos a hacer, Callum? – Preocupada cuestiono Rayla – Si no encontramos a Runaan todo se va a ir de pique.
El mago solo acariciaba los cabellos de la albina para tranquilizarla. Él no podía darle en ese momento el afecto que quizás su rey le diera pero hacia su mejor esfuerzo, de un momento a otro este la beso en toda la cabeza para calmar un poco el ambiente.
-Y bueno… ahora qué? – Propuso Callum esta vez.
-Y ahora? Ir con los elfos para que hagan el vínculo para nuestra misión – Se separó de él dejo su vaso en la mesa y se dispuso a levantarse – Tomarás el lugar de Ezran?
Callum aún pensaba si hacerlo… podría no ser una buena idea conociendo a su hermano no lo iba a permitir, los elfos tampoco creía que lo pudieran permitir… pero tenía que intentar poner a su hermano fuera de todo peligro por ahora, era también su rey, no podía dejar que nada malo le sucediera por su culpa. Rayla se había ido hace unos momentos sin avisar, todo esto le consume tanto la mente al mago que sin querer lo aleja de la realidad a veces. Se levantó igual y fue hacia el salón donde ya estaban los elfos…
El consejero de Niilo tenía entre sus brazos aquel listón, aquel horrible listón que por poco deja sin una mano a su confidente Rayla, los miraba a todos y de inmediato ordeno a los susodichos del día anterior que formaran un círculo para que pudiera comenzar con aquella ruin ceremonia.
-El día de hoy… estas tres personas se han de comprometer en una ardua búsqueda por el honor y la paz entre nuestros mundos – Comenzó sin más – Doy aviso de que este listón de unión no se removerá sino hasta que el asesino Runaan sea…
-Esperen! - Callum interrumpió – Yo… yo… - Miro a Rayla algo preocupada… aún dudaba si todo esto era buena idea – Yo voy a llevar el listón por el rey Ezran – Lo dijo sin más, tenía que hacerse así para que su hermano no corriera ningún peligro – Si no encontramos a Runaan me voy a quedar manco y podrán hacer su justicia conmigo.
Todos miraban al joven mago sorprendidos y con los ojos abiertos de par en par… Ezran quedo impactado por un acto de esa magnitud de su despreocupado hermano… tanto así que no podía gestionar palabra alguna para evitar esa locura. Al consejero real le daba lo mismo, tanto fue así que pasó de largo del rey de Katolis y fue directo al príncipe para hacer la unión en sus dos manos…
-Entonces que así sea – Continuó el elfo mayor – Callum te has de comprometer a…
-Esperen! – Esta vez fue Ezran quién interrumpio…
-Bueno y ahora qué? – El consejero se le estaba acabando la paciencia con los hermanos, quería acabar pronto para que pudieran empezar a buscar al supuesto culpable del asesinato de su rey.
-Quiero hablar con mi hermano a solas… - Agarro de la manga al castaño y a fuerza de lidias se lo llevo lejos del salón donde nadie pudiera oírles – Que te pasa? – Le reprendió una vez se dio cuenta que nadie los hubiera seguido – Son las leyes de los elfos, como puedes interponerte en algo así? – Comento Ezran algo molesto porque Callum aún lo trataba como si fuera un niño débil.
-Ezran yo lo hago es para protegerte… - Se excusó el mago, pero sabía que antes más lo ofendía.
-Protegerme? – A veces Callum podía ser un idiota con su hermano – Callum, llevó tiempo llevando el reino y hasta ahora no he necesitado tu protección – Fue un golpe muy bajo para su hermano mayor, pero tenía que ser así o sino el mago no dejaría de verlo como un niño.
-Ez… por favor… - Le tomo de los hombros y lo miro a los ojos – Deja que haga esto… jamás hago nada por el reino – Explicaba – Deja que esta sea mi cruzada…
El joven rey seguía sin aceptar ese tipo de condiciones, él también debía mostrar que tenía completo interés en cuidar sus tierras… pero su hermano era tan testarudo y terco a veces que le era difícil llegar a un acuerdo con él en términos pacíficos. Ezran solo suspiro, dio una mueca de desaprobación pero a la final le dijo:
-Está bien… - Soltó algo de aire cansado – Será como tú quieras… pero yo también pondré mis condiciones.
Sin decir más le dio la espalda a su hermano y fue directo al gran salón de los reyes para continuar con la ceremonia de unión. Sin ahondar más sobre tan macabra celebración Callum terminó con sus dos manos atadas al vínculo de encontrar a Runaan antes de la próxima luna llena que sería en más o menos un mes y Rayla solo acabo con su mano izquierda comprometida… nuevamente… Ezran no dijo nada durante todo el rato, solo se limitó a observar con su fiel amigo dragón a su lado. Pero aún no había propuesto sus condiciones, no hasta que fuera el momento indicado, lo cual al mago le pareció un poco raro. Creyó que su hermano diría algo como que Zym los acompañara lo cual, por supuesto, era muy bueno… si no podían dar con el asesino el dragón podría quitarles los listones con extrema facilidad.
Pasaron unas cuantas horas más y Callum ya tenía casi todo listo para su viaje. No llevo mucho tampoco, llevaría suficiente dinero en su bolso como para comprar víveres durante el camino o alguna cosa que necesitaran, una nueva libreta para dibujar o escribir y su viejo cubo de runas. Rayla por su lado no empaco nada tampoco, solo sus viejas y fieles espadas, compañeras de tantas misiones que ha librado a lo largo del tiempo… o bueno, cuando Runaan era su maestro… aunque solo fue de misión una vez y termino salvando a todas las razas. Ya afuera el mago la esperaba con un caballo para partir de inmediato, la elfa conocía a la perfección a su mentor y ya más o menos tenía una idea de adonde podría ir. Antes de partir, el joven mago se percató que ni Corvus ni Claudia estaban con ellos… ¿Será acaso parte de las condiciones de Ezran?
-Callum! Rayla! – Se escuchó la voz de Ezran a lo lejos. Venía cargado de una mochila que casi era del mismo tamaño de su cuerpo y atrás venían Claudia y Zym corriendo a su misma velocidad – Menos mal aún no se han ido – Tomo un poco de aire y se recompuso – Claudia, Zym y yo iremos con ustedes… - Rayla podía aceptar que la ex hechicera los acompañara… ¿Pero el rey de Katolis? No solo era muy irresponsable sino también muy tonto.
-Ezran tú… - Iba a hablar su hermano pero de inmediato le detuvo el menor.
-Sin peros, Callum. Te dije que podrías hacer el vínculo por mí pero yo pondría mis condiciones… y mi condición es ir con ustedes… - Explico de forma tranquila – Corvus podrá ser muy buen rastreador pero yo sé hablar con los animales, ellos ven más cosas.
-Eso tiene mucho sentido – Esta vez fue la albina quién interrumpió el momento – Puede ser muy útil.
Ezran solo asintió con una sonrisa en los labios mientras el pelicastaño continuaba algo confundido…
-Y el reino? – Indago preocupado, que el rey se vaya por un tiempo no es tan buena idea.
-Amaya quedara a cargo como reina regente hasta mi retorno. No te preocupes, Call… no hay problema – Esta vez fue Claudia quién le interrumpió y de inmediato la elfa la mira con cara de pocos amigos. Le iba a costar trabajo tener que convivir con su eterna rival… pero ese no era su reino, era el de Ezran y si él se sentía cómodo con ella entonces estaba bien.
-Bueno… y Zym? – Vuelve a preguntar el príncipe esta vez señalando al dragón quién solo volteo la cabeza de forma tierna para mirarlo.
-Sabes que Zym se aburriría mucho aquí con Soren y Amaya – Espeto Ezran – Y si algo sale mal… él puede quitarles los listones…
A Rayla esa idea no le agradaba mucho, la última vez lo permitió porque cambio de parecer sobre su misión y emociones hacia los hermanos. Pero esta vez era diferente, se le pidió encontrar a Runaan a cualquier costa y eso haría. Al final accedieron a las demandas del joven rey y se dispusieron a partir… Era una ventaja muy enorme llevar a una persona que sepa hablar con los animales y a un dragón que pueda volar para cubrir todo el aire. Quizás sí se podía lograr la misión en menos tiempo, solo era de que la pelinegra no hiciera nada estúpido o que Callum no cayera en sus garras nuevamente. Todo esto le sentaba como una patada en el trasero a la albina, que la tolerara por su amigo no significaba que le agradara ahora… ni ahora ni nunca… tenía que ponerle los dos ojos encima para evitar que haga alguna tontería.
