Gui: El segundo, uo uo uooo
Disclaimer: Suzanne Collins hablaba del PTSD, yo tiro al romance; cuanto más, mejor.
Nació y murió una estrella
De boda
Fancy Wood y Thistle Finch se casaron después de los Juegos, una vez que hubo ganado el bestia del Distrito 1. Dejaron pasar dos semanas, pero se guardaron de invitar a los padres o familiares de los dos niños muertos del Distrito 12. Como gesto de buena voluntad, o quizás para enturbiar más las aguas, invitaron a Harra y a Denh con una sola invitación, como si fuesen pareja.
Prácticamente lo eran. Denh le había agarrado con fuerza de la cadera en público, y todo el mundo sabía que habían estado viendo juntos los Juegos cuando todo el Distrito trabajaba para llevar comida a las bocas de sus hijos. La señora Wood pasó un domingo a mediodía a casa del tío Donner y allí anunció la invitación. Estaban todos presentes: el padre y la madre de Harra, el tío Donner y su sobrino Denh. Casi parecían una familia al completo.
La madre de Harra tomó nota e interrogó a su hija por un lado y a Denh por otro y obtuvo la satisfacción de que, aunque los dos negaron la acusación, no contaron la misma historia. A partir de entonces empezó a complotar para juntarlos definitivamente.
Una de las cosas que organizó, y que les venía bien a los dos jóvenes, fue el que fueran juntos a la boda. Nadie se esperaba lo contrario. Todo estaba saliéndole a pedir de boca a Harra. Denh aún pensaba que ella le estaba ayudando a dar celos a Fancy, sin reflexionar sobre el hecho de que él ya no le quería dar celos a Fancy. Ir a su boda le afectaba menos de lo que quería admitir.
Fue un total desastre. Fancy y Finch hicieron las cosas bien, las manos, el pan, la casa, que era una casa nueva que había comprado Finch padre para la ocasión, para demostrar así su poderío, su relación con el Capitolio, y recordar a todos por qué le odiaban. Todo aquello fue muy bien, sin duda alguna.
El problema estalló en el baile que tuvo lugar después.
Por engañar a las apariencias, por costumbre, y porque en el fondo les apetecía a los dos, Harra y Denh bailaron juntos tres o cuatro bailes. Pero luego, Finch y Fancy se les acercaron y el recién casado le exigió su pareja a Denh, dejándole con la novia en brazos.
Parecía ser que Finch ahora pensaba que Harra era hermosa. Estuvo incomodándola todo el baile, diciéndole indecencias y recordando todo lo que podían haber hecho la noche en la que Harra lo juntó con su actual mujer. En la otra esquina de la sala, Fancy y Denh acabaron besándose en público. Harra pasó el resto de la noche con el tío Donner, no queriendo acercarse a Denh, y sobre todo para darle celos.
Y lo consiguió.
La boda ocasionó una de las peleas más grandes que Denh y Harra tuvieron jamás. Además de rumores sobre la identidad del responsable del embarazo de Fancy, que alguien – Finch, a opinión de Harra – había hecho público.
Harra sabía por Fancy que Denh podía ser el padre de la criatura. Pero si quería que su plan funcionase, no se lo podía reprochar. Así que optó por un acercamiento sutil, en el que le preguntaba si eran verdad los rumores.
–¿Por qué no te has casado tú con Fancy, si es verdad?
–No sé si es verdad. Supongo que nadie lo puede saber. Y la señora Wood me odia.
–¿Te habrías casado con ella si pudieras?
–Desearía ser el que la toma desnuda entre sus brazos en estos instantes. Sí. Si es lo que quieres saber. ¿Por qué siempre quieres saber tantas cosas? ¿Qué has hecho toda la noche con mi tío Garan? He notado cómo intentabas seducirle. No vales más que Fancy, Harra, por mucho pelo rubio y aspecto de rica que tengas.
Denh había ido subiendo el tono. Eran las tantas de la noche, o de la madrugada. Estaban apartados de los retazos de fiesta que quedaban. Allí, en una esquina, empezaron a gritarse sobre asuntos como si el rubio del pelo de Harra era de ricos o no, sobre la manera que tenía Denh de vestirse desde que lo habían despedido y sobre cómo no buscaba trabajo.
Se gritaron de todo, pero no se gritaron los celos a la cara. Harra deseaba a Denh con todas sus fuerzas y a Denh les fascinaba su pelo rubio, quería verlo caer por la espalda desnuda de la joven. Quería volver a llorar contra su cuello y respirar su aroma.
Cualquier testigo externo de aquella pelea no habría entendido nada. Los dos integrantes, sin embargo, estaban convencidos de la coherencia de su conversación.
Tensión tensión amor amor
Así lo digo
Gui
SdlN
