Disclaimer:ninguno de los personajes de Naruto me pertenece.
Advertencia: lenguaje vulgar, violencia, lime, muerte. AU (en el mundo ninja).
Notas: los hechos son cambiados a mi gusto, algunas de las cosas del anime son respetadas en la historia, muchas otras no.
El capítulo originalmente se iba a llamar "Las desventuras de un panda deprimido y un ciervo roto", pero era muy largo así que opté por llamarlo "Quiebre" ya que nada, se relaciona bastante al capítulo.
El tiempo no parecía favorecer el humor de Shikamaru, hacia demasiado calor para su gusto razón por la cuál se había visto obligado a deambular por su hogar en unos boxers rosados que habían sido regalo de su amiga rubia (a la cual parecía hacerle gracia regalarle un color que para nada le quedaba según él), el cabello comúnmente atado en una cola estaba suelto y húmedo tras su segunda ducha del día. Estaba aburrido, se había quedado sin cigarrillos y el calor estaba comenzando a abrumarlo otra vez.
Llegó a la conclusión de una cajetilla no era suficiente motivación para obligarlo a salir y caminar en medio de ese clima sofocante. No, él se quedaría en su hogar cómodo y fresco, quizás leyendo algún libro o durmiendo siesta.
Pero el mundo parecía nunca estar de acuerdo con lo que él deseaba, no. No fue hasta las 3 de la tarde que alguien llamó a su puerta, soltando alguna que otra maldición fue que rebusco en su armario y tomó un pantalón para vestirse y luego abrir la puerta.
Hinata se hallaba con una expresión que él nunca habia visto, tenía una postura tensa y la nariz roja.
—¿Hinata? ¿Qué haces aquí?
—Shikamaru —su voz sonó aliviada. Se movió del umbral para dejarle pasar e inmediatamente ella entró, se sentaron en el tatami que estaba en la sala. Supuso que lo que la había llevado hasta allí era importante o en su defecto muy grave, o quizás ambas—. Es Tenten.
La sola mención de su nombre lo convirtió en un manojo de nervios, llevaba días evitando a la castaña, procuraba no frecuentar los lugares que ella visitaba o en los que creía que podía estar, en esos meses su relación había crecido de sobremanera y eso lo había comenzado a incomodar. Debía tomar precauciones, concluyó, no quería que las cosas se confundieran.
Porque Shikamaru Nara no era un hombre cobarde, sino un hombre precavido.
—¿Qué tiene Tenten?
—No lo sé —su rostro debió haber delatado su incredulidad porque ella no tardó mucho en seguir hablando, vaya, nunca la había escuchado hablar tanto sin trabarse—. Lo que quiero decir es que no lo sé porque no la he visto, no abre la puerta de su casa y todo está cerrado, estoy preocupada, nadie la ha visto y la tienda lleva días cerrada y...
—¿Por qué no le dices a Lee, o Kakashi? —la peli azul se sintió ligeramente sorprendida por la falta de interés del azabache, por lo que la experta en armas le había dicho ellos se habían vuelto buenos amigos.
—E-ellos no están.
Por supuesto. Kakashi era parte del escuadrón que habia solicitado Aii, Shino, Kiba, Sakura y Sai también eran parte. Por lo que Lee estaba a cargo de su hijo y seguramente ella no quería ocasionarle molestias.
Y él quedaba por descarte, claramente.
—Lo siento —murmuró—. No quería ocasionarte molestias.
Estaba apunto de levantarse, quizás era hora de informarle a Naruto. Se había planteado muchos escenarios, ¿y si había desertado? Temía meterla en problemas, a lo mejor eran únicamente paranoias suyas y la chica solo estaba descansando. El Nara sujetó su brazo invintandola a seguir sentada, lo meditó durante unos segundos; Tenten le había dado una mano antes, y si bien él no lo había pedido sentía que debía devolverle el favor, tal vez de esa forma ella dejaría de ocupar ese lugar en su mente que no le pertenecía.
—No, está bien —farfulló de mala gana—. Iré contigo.
No tardó mucho tiempo en vestirse por completo y dirigirse a la cada de la castaña junto a La Hyuga. Se plantaron frente a la entrada que tenía polvo de hace unos días acumulado, se frotó el cuello pensando en como ingresar a la vivienda, ya dando por hecho que la experta en armas no se molestaría en abrirles.
—Hinata, ¿el baño estaba en la parte de abajo?
Hurricane
El viento helado golpeó sus brazos descubiertos, la máscara lograba ocultar perfectamente su identidad. De su lado derecho dos figuras se hallaban de pie en la rama más alta de un árbol, del lado izquierdo una estaba de pie y la otra de cuchillas tal como ella, mucho más lejos se hallaba una mujer en compañía de dos perros enormes en un campamento preparado cuidadosamente con trampas.
Sakura serviría de refuerzo pero necesitaban estar seguros de que ella se encontraría bien en caso de alguna emergencia.
Con una seña de manos dió a entender a los de la derecha que vigilaran el perímetro. Uno de ellos se hincó y saltó hacia abajo, posteriormente tocó la tierra humeda y con su olfato intentó detectar algún rastro de lo que buscaban. El otro por su parte, envío una pequeña cantidad de insectos a investigar los alrededores, tras unos minutos sumidos en un incómodo silencio, habló:
—No hay nada.
Un ligero escalofrío recorrió su espalda, algo no andaba bien, llevaban dos días siguiendoles la pista y sin embargo no podían toparse con ellos. El Inuzuka lograba encontrar señales de que habían estado en ese lugar hace un tiempo y cuando Shino investigaba parecía que nunca habían estado allí.
No tardó mucho en notar que el lugar en el que estaba de pie era el mismo en el que había estado hace tres horas atrás.
—Estamos caminando en circulos —musitó.
Silencio.
—¿Crees qué...? —al azabache con máscara de ave no se le permitió acabar la frase, pues el ruido de una explosión alertó a todos. Sabían de donde provenía el sonido; Sai invocó una ave y se montó en ella en compañía de Kakashi, el resto los siguió desde tierra, corriendo lo más rápido que sus pies les permitieran.
Habían sido unos idiotas.
Hurricane
La casa estaba a obscuras, sumida en un silencio sepulcral que durante unos segundos le resultó preocupante. Caminó intentando hacer el menor ruido posible, se preguntó si primero debería abrirle la puerta a la peliazul (dado que su vientre no le había permitido entrar por la estrecha ventana) o hechar un vistazo por la casa.
Optó por lo segundo.
Subió por las escaleras topándose con solo una puerta al final del pequeño pasillo, con pasos rápidos llegó frente a ella y tomó el pomo, lo giró con cuidado...
—¿Neji? —la voz de la castaña sonaba ronca y casi imperceptible, en la penumbra de la habitación pudo distinguir al cuerpo de la castaña poniendose de pie—. Volviste rápido.
La oyó caminar hacia él y pronto sintió el calor de su cuerpo contra el suyo, sus brazos que se sentían un poco más delgados lo abrazaban débilmente. Un nudo se formó en la gargante, consiente de la situación y de lo que ello implicaba.
La sujetó con delicadeza por sus hombros, intentó enfocar su vista y distinguir su rostro entre la oscuridad.
—Tenten.
En la cara de la castaña se dibujó una expresión de sorpresa, pese a no poder verla Shikamaru supo que ella había notado que él no era quien pensaba.
—Shika —al principio su voz sonó con un ápice de molestia, se apartó completamente de él, a unos escasos milímetros de distancia—Lo siento, te confundí con...
—Tenten —insistió. Se sintió ofendida por su repentina interrupción pero no dijo nada—. Neji no vendrá.
—¿Q-qué? —rió secamente—. Claro que si, él dijo que vendría.
Se sintió ligeramente fastidiado por su actitud, por dentro un extraño sentimiento lo carcomía, hastiado por la situación se mordió el labio inferior buscando valor para pronunciar esas palabras.
—Él no vendrá, está muerto.
La castaña sintió que su mundo comenzaba a derrumbarse de nuevo, sus mejillas comenzaron a mojarse debido a las lágrimas que habían caído, sus sollozos hirieron al azabache.
Le invadió la culpa.
—¿Por qué dices esas cosas tan horribles?
—Lo siento —las manos de ella golpearon su pecho, lo empujó intentando sacarlo de la habitación.
—¡Estaba mejor antes de que llegaras! ¡Lo arruinaste! —lo golpeo con la fuerza que pudo acumular, pues hace días no estaba comiendo bien y su cuerpo había comenzado a pasarle factura—. Imbécil mal nacido, era feliz creyendo que él estaría conmigo. Estúpido, idiota...
Sujetó con fuerza sus manos, evitando así que lo siguiera golpeando y la atrajo hacia su cuerpo, se resistió durante los primeros segundo pero termino cediendo ante la evidente falta de energía y la diferencia de fuerza. Lloró amargamente sobre su pecho, insultandolo vagamente mientras arrugaba su camiseta con las manos.
El Nara se dedicó a acariciar su cabello tratando de darle confort, murmuró un lo siento a sabiendas de que había sido un total imbécil al irrumpir así su hogar y destruir sin cuidado alguno lo único que la hacia aferrarse a la idea de felicidad.
—Eres u-un tonto —hipó, sin apartar el rostro de su pecho.
—Lo sé.
Treinta minutos después, la castaña se hallaba dormida en su cama. Hinata se encontraba ya en la cocina preparando algo de comida, esperanzada por la idea de que su amiga tras levantarse ingiriera algo tras un largo tiempo.
Él la observaba dormir, confundido por sus propios latidos rápidos y el calor en su rostro.
Aquel sentimiento se le hacía vagamente familiar, y supo que aunque se alejara, nada lo cambiaría.
Vaya, que problematico.
Hurricane
El campamento estaba en llamas, lo único que podía escuchar eran los pasos de aquellos renegados haciendole eco en la cabeza. A unos metros de ella pudo reconocer el cuerpo inconsciente de Aii, su cuerpo mostraba señales de que necesitaba atención, sus ojos intentaron hacer un vistazo general pero solo pudo ver a Sai en igual o peores condiciones que la castaña.
Su cuerpo se sentía ligeramente entumecido y estaba segura de que su pierna estaba desangradose tras el corte vertical que le habían dado.
—Ah, tú debes ser Sakura —la mujer canosa flexionó sus piernas, tomó su rostro con la mano izquierda clavandole intencionalmente las uñas en la mandibula tensa—. Hazme un favor cariño —con su mano libre colocó un mechón rosado detrás de au oreja mientras una sonrisa burlona surcaba su rostro—. Dile al Hokage que si vuelvo a ver a alguno de ustedes rondando por mis tierras, le devolvere la cabeza de sus hombres en una caja.
Por el rabillo del ojo notó como tomaban al Aburame bruscamente y lo tiraban boca arriba, le quitaron los lentes del rostro.
—Y una cosa más —el gritó desgarrador de Shino la hizo entrar en pánico, su respiración se aceleró al ver como desde la cuenca vacía de su ojo la sangre brotaba sin control, la kunai que había sido enterrada allí fue arrojada cerca de ella y por unos segundos sintió que el globo ocular de su amigo la miraba acusatoriamente—. Quiero a mi hijo de vuelta, tomen esto como una advertencia.
Quedaron solos rodeados del fuego que amenazaba con consumirlos, escuchó a lo lejos su nombre siendo pronunciado con desesperación, cerró los ojos invadida por el cansancio.
Lo último que vio antes de eso, fue a su esposo aproximándose desde el interior del bosque.
Notas finales del capítulo:Pts, ¿qué tal?
Por las dudas, aclaro que Sakura había enviado un pergamino a penas los atacaron para que les lleguen refuerzos ahre.
Un dato adicional, es mi personaje menos favorito de las cuatro kunoichis principales de Konoha.
¿Notaron que no hay frase en el capítulo? Es que no se me ocurría nada.
Tengo en mente escribir otra historia con Tenten como protagonista, pero aún no sé si quiero hacerlo un Sasuten, Gaaten, ItaTen...¡Tengo tantos ships en la cabeza! Es frustrante, quiero colaborar con alguna historia a estos ships que tanto les falta(?
Como sea, ¡nos leemos en el próximo chap!
