Cancion: In the illusion- Basick, Inkii
Pareja: Ulquihime
Basado: Melodía y letra
Tipo: Viñeta
¿Ilusión? ¿Fantasía?
Ulquiorra Cifer caminaba por aquellas calles silenciosas y poco concurridas, preguntándose de nuevo por qué sus pies los llevaban de nuevo a ese sitio. Sabía que aquel lugar le daba calidez y de alguna forma le hacía bien pero no era algo a lo que quería acostumbrarse, era una persona que odiaba ser dependiente.
La noche estaba siendo iluminada por aquella luna llena, las frías calles hacían que apresurara el paso, poco a poco empezaba a sentir ese entumecimiento en sus dedos, el frío ya estaba tomando parte de él. A penas vio el letrero sintió de nuevo esa calidez, sabía que no era solo el lugar si no quien estaba dentro.
Abrió la puerta, la campana tintineó pero se vio opacada por el sonido que había adentro, alguien cantaba pero no era la voz que él necesitaba oír. Aquel sitio era como una especie de bar donde se podía oír buena música en vivo y tomar algo.
Se sentó en la misma mesa de siempre, una mesera se acercó y le preguntó su orden, el no entendía porque ella hacia eso si ya sabía que iba a tomar. Su mirada se posó sobre el escenario, había una mujer entonando una vieja canción, su voz era agradable pero no era lo que quería oír.
Realmente sentía en su interior como una tormenta que cada vez se hacía más fuerte, siempre había sido una persona solitaria y poco dada al contacto, pero ahora ya no estaba seguro de poder decir eso. No se sentía satisfecho de solo estar ahí y escucharla, no era suficiente.
Tú eres un fuerte perfume, cubres mi vida entera, de principio a fin
Tu aroma hace que me pueda mover
Estas tan cerca pero tan lejos
Te amo y te voy a tener
Aquella voz hizo que alzara la mirada, era ella, estaba en el escenario, con un vestido rojo, su maquillaje bien arreglado, sostenía aquel micrófono con elegancia y se encontraba sentada en una silla estilizada dando un aire más privado a su presentación.
Ni siquiera había oído cuando terminó la otra mujer y ni le interesaba, ahora sus ojos estaban puesto en ella. Ella cantaba con sus ojos cerrados, su voz relajaba a Ulquiorra y le hacía sentir una mezcla de sentimientos que él tenía mucho sin sentir. Se había vuelto adicto a verla y escucharla.
Cada viernes en la noche iba ese sitio solo a ver su presentación, desde que la escuchó y sus ojos se encontraron, él no supo que ocurrió pero todo pareció centrarse en ella. Su voz calmaba su ser interior, sus ojos le mostraban la paz que necesitaba y su suave sonrisa lo invitaba cada vez más.
Él sabía que no le era indiferente, ella cantaba para todos en ese lugar pero su mirada siempre estaba fija en él y el brillo en sus grises ojos era por él. Cada vez que ella cantaba observándolo, sentía una suave caricia, algo reconfortante, una conexión única.
Él mismo se dio cuenta que estaba muy mal, que se había enredado en lo que nunca pensó que le pasaría y ahora estaba confundido, él siendo una persona centranda, analítica y poco dada a sentimientos, se estaba dejando llevar por todo lo que en ese momento le atacaba. Ya no estaba seguro si se lo imaginaba, si en realidad era cierto o solo era algo que su mente creó, una ilusión, una fantasía. Quería creer que era verdad, quería confiar en que su mentalidad estaba bien y solo volvió a encontrar a esa persona que le hacía bien a su solitario ser.
Ella volvió a entonar el coro, abrió los ojos y sus miradas se encontraron, él volvió a sentir aquella conexión, ella la miraba con amor y aprecio, su suave sonrisa era solo para él, estaba cantándole solo a él.
Terminó de cantar, bajó del escenario y se sentó en la misma mesa que Ulquiorra, la mesera trajo una bebida para ella. Su belleza era única, su calidez también, era tan expresiva que no entendía cómo podía estar frente a él.
—¿Qué tal lo hice, Ulquiorra? —preguntó animada, el pelinegro la vio unos minutos sin decir nada, si solo la chica supiera todo los estragos que producía en él.
—A la altura —respondió sin mostrar más que serenidad.
—Siempre vienes y me dices lo mismo, aun así, aprecio que lo hagas, creo que eres el único que quiere escucharme
Él no le respondió pero ella le sonrió, se conocían de antes, habían estudiado juntos y grande fue su sorpresa cuando la vio sobre el escenario, desde entonces no había podido evitar visitarla y sentirse atrapado por ella. Hablaron por una hora y luego ambos se retiraron, Ulquiorra la esperó en la entrada mientras ella se colocaba la bufanda, luego ella acercó su mano para tomarla entre las suyas y emprendieron el viaje de regreso, él la acompañaría a su casa como venía haciendo desde que frecuentaba el lugar.
Como el vino de espeso incluso si se pone un rojo mas intenso
Al final, es hora de volver a la primera página
Puedo beber, pero no emborracharme
Te amo, y te he atrapado
Orihime sonrió al cantar esa frase, luego su voz siguió una melodía sin letra y Ulquiorra dejó de sentir el frío de la noche. Definitivamente aquello no podía ser una ilusión, su mano cálida le hacía saber que no era así
—Como cuando estábamos en el instituto, solo espero que esta vez no te alejes —le dijo Orihime con algo de tristeza, Ulquiorra solo apretó más su mano. Ella había esperado mucho por él y él solo había estado ciego, ahora lo sabía, solo necesitaba de ella para calmar su alma.
¡Gracias por leer!
Esta canción me tiene encantada, la voz de la chica al final es demasiado bella y mientras la escuchaba se me vino esta historia, tome alguna de las partes de la letra pero realmente esta mas basado en la melodía.
Forma parte del ost de un drama llamado W, si no lo han visto se lo recomiendo, es muy extraño pero super interesante y bonito. Me tuvo enganchada cada semana en la espera de el próximo capitulo (lo vi cuando estaba en emisión)
Dejen comentarios, sugerencias y pedidos
¡Hasta la próxima!
