Cancion: Treat you better- shawn Mendes

Pareja: GrimmNell

Basado: Letra y vídeo

Tipo: Viñeta


Treat you better

Caminaba por aquellas calles, mis ganas de dar media vuelta e ir por aquel imbécil eran demasiado grandes, aun no sabía cómo seguía caminando en la misma dirección. Tal vez si sabía, tú me necesitabas. Habías llamado con tu voz quebrada y no había necesidad de decir por qué. Solo susurraste un te necesito

Recorrí el mismo camino de siempre y llegue a ese edificio con fachada anticuada, no vivíamos en la mejor parte de la ciudad pero por lo menos ambos teníamos donde dormir. Recordé aquellas noches en el orfanato, ambos abandonados por las personas que se suponen iban a protegernos, recuerdo aquella niña risueña y traviesa, hacíamos una combinación letal para los cuidadores, siempre metiéndonos en problemas.

Abrí la puerta del departamento con mi llave, te encontré en tu habitación, me viste y las lágrimas empezaron a correr por tus mejillas, me senté en la cama contigo y me abrazaste con fuerza. Sollozos escaparon de tu pecho mientras más te apretabas a mí, te estabas quebrando en mis brazos, ya no eras ni una pequeña porción de la alegre Nell que yo conocía.

Yo seguía sin entender ¿Por qué lo permitiste? ¿Por qué yo lo permití? Él te alejo de mí y por más que te dije que él te iba a lastimar, no quisiste verlo y te fuiste con él. Ahora llamas cada vez que estas mal, cada vez que discuten o que él te hiere con sus palabras, aun no se ni porque regreso si no escuchas lo que yo te digo.

Levanto tu rostro para limpiar tus lágrimas, mi ira se dispara al ver el moretón en tu mejilla, estaba oscura la habitación por lo que no detalle eso desde el primer momento. Me miraste con esos ojos, ya no veía ni tu alma en ellos, él se había llevado todo y te había dejado como un cascaron vacío, abrazándote a ti misma para no terminar de desmoronarte.

No dure ni un minuto en levantarme de la cama, iría por aquel maldito, lo iba a matar. Se lo había advertido, que si seguía lastimándote o llegaba a golpearte se vería con la mismísima pantera, Nnoitra podrá ser un excelente boxeador clandestino pero yo seguía siendo el mejor, y se lo haría recordar.

Corrí escaleras abajo, escuché como me gritabas que me detuviera, ¿Cómo podías seguir protegiéndolo? ¿Cómo no veías lo que te hacia? ¿Cómo no te dabas cuenta que él no era el indicado?

No me detuve y salí a la calle en dirección al gimnasio, era de noche pero sabía que él estaría ahí, vanagloriándose como siempre. Sentí como me tomaste del brazo y me empujaste al callejón que había. Tu rostro rojo por el esfuerzo, bañado en lágrimas y adornado por preocupación.

Más impotencia me dio, hice que me soltaras con furia, caminé lejos de ti frustrado mientras un gruñido deje escapar de mi pecho, quería matarlo. Escuché tu suave voz tratando de calmarme, no podía, yo solo veía ese moretón en tu mejilla y me daban ganas de romperle todo los huesos de su cuerpo.

Con violencia me acerque a ti asustándote, tanto te había cambiado él que creías que yo te haría daño, choqué mi frente con la tuya. Tus ojos tristes se fijaron en los míos, traté de transmitirte toda seguridad.

—¿Por qué lo elegiste a él? —Mi voz sonó dolida pero no me importó.

—Grimmjow, no por favor…—suplicaste pero yo negué, me negaba a callarme.

—Mira lo que te hizo el maldito, ni siquiera le bastó destruir tu voluntad sino que también quiere dañar tu cuerpo, no me pides le acepte... —susurré tratando de abrir tus ojos, pude notar que estaba llegando a ti—. ¿Por qué no te quedaste conmigo? Yo te trataría mejor, él se aprovechó de tu inocencia, de mi ausencia por los entrenamientos, debí protegerte mejor, debí permitir que estuviera conmigo, ahora estas pagando todo esto errores

—Grimmjow, no es tu culpa —susurraste, pude ver que te culpabas a ti.

—Tuya tampoco—Te abracé con fuerza—, realmente te amo, no te lo había dicho pero sé que lo sabes, me dolió cuando dijiste que el era tu novio, me enojó que te alejaras y que preferiste escucharlo a él que a mí, a mí que siempre estuve contigo, pero sabía que no era tu culpa, yo no debí permitirlo. Ven conmigo, vámonos lejos, déjalo…Nell te lo pido, déjalo y sígueme, yo no te lastimaré, yo haré todo lo mejor que pueda por ti. Nunca he suplicado a alguien pero estoy dispuesto a hacerlo por ti, tú me necesitas y yo te necesito, siempre fuimos uno, ven conmigo

Acerqué mi rostro al tuyo y al ver que no te alejabas, te besé, sentí como te abrazaste más a mí y unas lágrimas se deslizaron en tu mejilla mojando la mía. Tus labios correspondieron, pude sentir la desesperación, pude sentir el anhelo y muchas emociones más, estabas entregándome lo que quedaba de ti y yo lo protegería con toda la fuerzas de mi vida

—Lo siento por no escucharte, lo siento por no esperarte…lo siento —susurraste con la voz quebrada, me apretaste con fuerza.

—Tranquila, vamos. Es hora de olvidar…—besé tu frente, tomé tu mano y te llevé junto a mí, te alejaría de este lugar, buscaría un sitio donde empezar de nuevo, donde podría curar tus heridas, donde intentaría todo lo posible ser lo mejor para ti.


¡Gracias por leer!