Canción: Playboy- Exo

Pareja: Ichiruki

Basada: Letra y ritmo

Tipo: Viñeta


Playboy

El tono de llamada se escuchaba por toda la habitación, era insistente pero las dos personas en esa habitación no le prestaban atención, solo a su placer, a sus besos y sonidos. Estaban en un mundo paralelo donde no podía llegar ni el sonido insistente, solo estaban ellos dos y las sensaciones.

El chico recorría el cuello de ella con sus besos y lengua, le encantaba dejar marcas rojizas aunque sabía que ella luego le gritaría por eso, cuando la nube de lujuria se dispersara. Era algo que no podía evitar hacer, ella era suya, podía ser clandestino pero él sabía que ella era solo suya, tenía su cuerpo, su alma y corazón, aunque ella dijera que no era así, él podía saberlo, sino no estuviera en esa situación.

Sus cuerpos se rozaban, se tocaban y ambos pronto llegaron al paraíso, la chica era su adicción, su caída. Habían tenido una larga amistad desde el instituto, ambos eran demasiado cercanos, hacia unos meses habían empezado con esa relación, no tenía nombre, no podía tenerlo, ella legalmente era de otra persona.

Sintió como ella se incorporó, se estaba recuperando, su respiración agitada, sus labios rojizos, su piel aún se sentía caliente, sus ojos la veían con toda clase de emociones, ella era hermosa. Vio como sus ojos se oscurecieron y pudo notar como se tensó cuando el teléfono volvió a sonar, se inclinó para tomarlo de la mesa de noche, contestó.

—¿Amor?...Disculpa, estaba tomando una ducha —Mientras ella se justificaba, él recorría con sus manos sus piernas desnudas, ella le dirigió una mala mirada e intentó alejarse—. Me distraje, no me di cuenta del tiempo que pasaba en la tina, ¿Qué sucede? —Él la empujo haciéndola caer de nuevo en la cama mientras se colocaba sobre ella y volvía a besar su cuerpo—. Si, tranquilo…e-en unos m-minutos estaré ahí ¡Espérame! —gritó casi al final cuando sintió como él tomaba su pecho. Colgó con rapidez y le dirigió otra de sus miradas asesinas.

—Has mejorado en mentir —El chico sonrió con picardía dejando sus manos caer para que ella se levantara.

—Aprendí del mejor —Le guiñó un ojo, él solo pensó que parecía toda una tentación, había sido un demonio vestido de ángel, había encontrado la horma de su zapato.

Recorrió todo su cuerpo con su mirada mientras ella se vestía, realmente la chica lo tenía loco, al principio solo pensó que era un juego de lo más entretenido pero ahora sabía que era algo más profundo. Él no podía dejar de anhelar su cuerpo y no solo eso, que fueran amigo le había dado muestra de sus conversaciones, sonrisas, historia y todo le atraía, realmente había caído aunque ella no le creyera.

—¿No deberías terminar con él? —preguntó de manera casual mientras también se incorporaba para empezar a alistarse, él debía volver al trabajo.

—¿Para qué? Para estar contigo, no gracias. Te cansaras de mi apenas lo haga, te conozco muy bien —Le dirigió una mirada y a pesar que él quisiera refutarla, no podía, no tenía nada que lo salvara de aquella acusación, es lo que había estado haciendo todo el tiempo y ahora tenía que cargar con las consecuencias.

—Creo que terminé de corromperte, Rukia. En otro momento no hubieras jugado con los sentimientos de ese chico. —confesó, su tono de voz no disimuló su culpabilidad.

—No te pongas moralista, Ichigo. Tú eres el menos indicado. Además, sé que él me está engañando también, así que estamos igual —La pelinegra se encogió de hombros restándole importancia.

Se alistaron con rapidez, estuvo por abrir la puerta él la detuvo acorralándola entre ella y su cuerpo, le devoró los labios con necesidad, ella se dejó llevar, en esos momento él podía sentir como ella le permitía realmente conocer sus emociones, sentía su corazón acelerado y sus mejillas enrojecidas, realmente ella sentía lo mismo que él, pero por su culpa su relación no iba avanzar más de ahí, de ser solo amantes en esos momentos y amigos cuando todo el mundo los viera juntos, no habría otra manera.

—Eres hermosa —susurró sobre sus labios, ella suspiro y lo vio.

—Ichigo, así no me engañaras, nuestros juegos son divertidos, déjalo así, no crucemos la línea, es más entretenido así y tú no te cansaras de mí. Nos vemos el martes —besó su mejilla y salió dejándolo en la habitación.

Aquello se lo merecía, la vida le estaba dando una lección, había jugado con demasiadas mujeres, era un playboy, un jugador, un coleccionista de corazones y ahora pagaría por eso.


¡Gracias por leer!

Esta canción es demasiado...ufff jajajaj. Tenia que escribir algo con ella, es para que te cause un orgasmo auditivo jajaja y muy adictiva, me fascina.

Recuerden dejar así sea un pequeño comentario, pueden pedir sus parejas o tambien sugerir canciones

¡Hasta la próxima!