Canción: Hurts Like Hell - Fleurie
Personaje: Orihime
Basada: Letra y melodía
Tipo: Drabble
Hurts like hell
El vacío y la tristeza no abandonaban mi pecho, cada momento era doloroso y realmente no sabía cuánto resistiría hasta quebrarme. Lo que sentía era indescriptible, la pérdida emocional, la soledad, el vacío en mi interior. Esto era demasiado para mi solitaria alma, debía realmente haber sido una muy mala persona para que mi sufrimiento no terminara.
Como cada noche observaba su rostro durmiente, aquellas facciones que así pasaran millones de años sería capaz de recordar perfectamente, de dibujar con detalle, era el rostro de quien amaba. Recorrí con mis dedos suavemente sus pómulos y nariz, parecía notar la suave caricia, realmente su rostro era de paz y tranquilidad, su frente lisa como no sucedía cuando estaba despierto y el estrés lo atacaba. Deseaba poder aligerar su carga, pero no podía, ya no era capaz de hacerlo.
Besé sus mejillas con muchas ganas de llorar, aunque sabía que no era capaz de derramar una lágrima, aquello solo se quedaba atrapado en mí. Al alejarme noté como abría los ojos y me observaba, sabía que él realmente no me estaba viendo pero poder experimentar otra vez la conexión con sus hermosos ojos marrones, me hizo querer maldecir mi destino, ¿Por qué debía ocurrir esto? ¿Por qué no podía estar con él?
—Aun sigues aquí ¿Cierto? —Preguntó y yo quise responder, él solo suspiró—. Ellos tienen razón estoy enloqueciendo.
Quería consolarlo y decir que ellos no tenían la razón, ellos no iban a entender lo que estaba sucediendo, tampoco quería que supieran nuestro secreto, ni de cuanto lo sigo amando, porque no lo entendería ni lo aceptarían y sería peor para él.
Tristemente amé, realmente amé y perdí, perdí la oportunidad de estar al lado de quien amaba, perdí la sensación de poder sentir sus labios sobre los míos, de sentir su tacto, perdí la oportunidad de vivir junto a él. Y esto dolía como el infierno, el estar tan cerca pero tan lejos, no podía traspasar aquel umbral, yo seguirá estando aquí sin estar.
Volvió a cerrar los ojos, pude ver la tristeza sustituir su tranquilidad, también dolía saber que él sufría, que los dos íbamos a estar incompletos hasta que el destino volviera a unirnos. Y yo no podía hacer más que empujar aquel velo, tratar de llegar a él, dar vueltas y volver a empujar.
Amé, realmente amé y perdí, perdí mi vida. Y dolía como el infierno, amar y estar atrapada en esta especie de castigo, observándolo sin poder estar con él.
¡Gracias por leer!
Es una historia triste mas que otra cosa, pero tiene temática fantasmal. Orihime murió, pero su alma no puede cruzar al otro lado y esta atrapada, torturándose cada día a ser incapaz de estar con su amor.
¡Hasta la próxima!
